El dolor que sentí durante horas pasó a segundo plano cuando escuche el llanto de un bebé.

Abrí mis ojos para ver a Clary con mi bebé en brazos.

-Dame a mi bebé- le exigi a Clary.

Me alce un poco en la cama en la cama con ayuda de los codos. Clary me miró con tristeza.

-Clary déjame verlo-.

La habitación estaba inundada por los llantos de mi bebé. La puerta se abrió y entró Peter, Valentine y Harold. Clary y yo dirigimos la mirada a los intrusos.

Harold a paso firme se acercó a Clary y le arrebato a mi bebé.

-Acabemos con esto de una vez- dijo sacando un cuchillo. Con un rápido movimiento corto la unica coneccion que tenía con mi bebé, cortó su cordón umbilical.

-¡No lo toques!- alce mi voz, a pesar de mi debilidad actual, al ver a mi bebé entre las garras de esos monstruos, apareció en mi un peligroso instinto protector.

Clary estaba nerviosa, no dejaba de mirarme y luego a los intrusos.

-Amu calmate- Peter se puso delante de Harold, no podía ver a mi bebé -Estas muy delicada-.

-¡Callate, todo esto es tu culpa!-.

Me levanté rápidamente, mareandome momentáneamente. AL abrir y cerrar los ojos y mirar a los intrusos, todos dieron un paso atrás.

Valentine se acercó a Harold y le dijo:-Hay que llegarnos al niño ahora-.

UN NIÑO. Mi niño, solo mio.

Empuje a Peter hasta estamparlo a una pared y miré a Harold impidiendo el movimiento con mi poder.

-¡Mierda!- Exclamó Valentine tomando a mi bebé. Rápidamente lo tomé por los hombros y lo acorrale en la pared.

-¡Jamás! escuchame. jamás volverán a vivir en paz- gruñí como una loba.

Por primera vez cargue a mi bebé, no paraba de llorar.

Acumule un poder tremento en mi mano y lo hundí en el pecho de Valentine mientras el gritaba, repetí lo mismo con Peter y Harold.

El cansancio comenzó a pasarme la cuenta, volví a acostarme con mi bebé en brazos dándole pecho.

Clary estaba en un rincón de la habitación en cuclillas y llorando, miraba a sus compañeros en el suelo que se retorcía de dolor por el poder que su cuerpo se esforzaba por asimilar.

-Clary, van a vivir, pero mejor que no me hagan enojar, ya me arrebataron a Ikuto pero no me quedare de brazos cruzados si quieren alejarme de mi hijo- dirigí mi mirada a los vampiros en el suelo -Si yo lo quiero los puedo matar con solo un chasquido de dedos, si tanto ansiaban mi poder, les ha incubado parte de mi poder en sus pechos, como una bomba- dije lo ultimo con una sonrisa.

Peter se sentó con esfuerzo y me miró, no quedamos así un buen tiempo hasta que se abrió la puerta. Marck entro junto con Jack y Alex.

-¡Qué demonios!- se exalto alex ante la escena de la habitación.

Clay se levantó y corrió hacia Marck, le contó todo lo que sucedió.

-Estas fuera de control, Amu- dijo Jack con calma -Quiero que respires tranquilamente, ya no te apartaremos de tu bebé- él estaba usando su de tranquilizar en mi -Yate puedes acercar Clary- le ordenó Jack.

Baje mi mirada hacia mi niño que sorprendentemente abrió sus ojos que eran azules y en ellos vi reflejados los míos verdes. En mi cabeza apareció un nombre.

Espero que a tu padre también le guste.

-Amu, yo lo voy a cuidar, te lo prometo- Clary cargo a mi bebé y se alejó sin darme la espalda.

Alce mi brazo e indique a mi bebé. Clary se tenso esperando lo peor.

-Akito-.

Marck derepente estaba a mi lado tomando mi cabeza con brusquedad, todo se volvió negro y solo escuche -Es mejor que olvides-.

Desperté sobresaltada y sudada.

Mi respiración estaba agitada.

¿Qué fue eso?

Mire a mi lado y vi a Peter durmiendo dándome la espalda.

¿Qué demonios fue eso?

Me levanté lentamente, y fui al baño, me mire al espejo, mi ojos estaban verdes y mi pelo desordenado. Poco a poco fui calmando mi respiración.

Akito.

Fui corriendo a la habitación de los niños. Estaban durmiendo, arrope a Yukio y cuando fui por Akito me di cuenta de que estaba despierto.

-Akito ¿Por qué estas despierto?- me senté en su cama.

-Tuve un pesadilla- dijo cabizbajo.

-Oh mi amor- lo abrace fuerte -¿Me lo quieres contar?- susurre.

-No me acuerdo, pero aún siento escalofríos-.

Por un momento pensé que Akito y yo habíamos tenido la misma pesadilla y él al ser tan pequeño en ese tiempo no recordaba ocurrido solo los sentimiento.

Con esos pensamientos me quede en su cama durmiendo con el.