Todos los personajes de la serie de Kaitou Saint Tail pertenecen a la genial Megumi Tachikawa ninguno de los personajes me pertenece a mi aunque lo que diera por poder tener aunque sean los ojitos de Daiki Ahaaa v_v….aclarado esto aquí vamos.

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Secuelas

Por Mimi chan

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Capitulo 24

La vida puede cambia en un solo segundo, un momento apenas es necesario para que una vida empiece o termine, para que el curso tomado tome un retrecho y te llevé por una dirección completamente distinta y aquello pasa cuando menos lo imaginas, cuando menos desearías que ocurriera. Es fácil pensar en dos posibilidades: que aquello ha sido diseñado de esa manera por algún dios sabio o caprichoso; o que cada decisión tomada en tu vida te conduce a este mismo lugar en una planeación lenta y quizá incluso tortuosa. En realidad eso es lo menos importante, lo único que realmente importa en esto casos es que aquello ocurre, de forma intempestiva sin que nada lo pueda detener… a todos nos guste o no tarde o temprano nos atrapa el destino.

Este llegó en su caso como una llamada telefónica a las tres de la mañana, que la obligó a salir de la cama en ese precisó momento y buscar como loca la tarjeta que habría deseado no tener que usar en ningún momento, pero no era el momento de pensar en lo que deseaba o no, encontró la tarjeta escondida en un rincón mas profundo de su bolso de mano y marcó en número sin esperar un segundo.

- Asuka jr. – respondió una voz medio somnolienta del otro lado.

- Daiki, soy yo Meimi – dijo la chica mientras tomaba un abrigo de su armario – ¿Estas en la estación de policía?

- No, estoy en mi apartamento – dijo alarmado – ¿Estás bien?

- Yo si – dijo ella sin detenerse buscando un par de zapatos - estoy por ti en 15 minutos, dame tu dirección.

- ¿Qué pasa? - dijo mucho mas alerta el joven detective del otro lado de la línea telefonica.

- Es Yuki, esta con Yehon – dijo mientras tomaba una liga y se sostenía el cabello.

- ¿Qué? – dijo con evidente preocupación el detective.

- Pensó que si se hacia pasar por su hermana podría darle un susto a Yehon – empezó a explicarle - y lo haría confesar, me ha llamado hace un momento para decirme que la tiene encerrada en su casa, debemos ir por ella antes de que logre lastimarla.

- Debo llamar a mi apoyo – le dijo él.

- Daiki, si le damos la oportunidad la matara ¡Entiendes! – dijo ella alarmada, por muy rápido que pudiera poner a su apoyo en ello, les robaría valiosos minutos - debemos sacarla de allí primero.

- ¡Maldita sea! tienes razón – dijo él con un tono enfadado - es la 123 de la 23

- Estaré allí en 10 debes estar listo – le advirtio.

Colgó el teléfono y fue a la habitación de la señora María para pedirle que se quedara al pendiente de Daisuke y sin pensarlo mas salió de la casa, la dirección que Daiki le había dado estaba muy cerca y no había tiempo que perder.

En cuestión de minutos estaba en la dirección, frente a un edificio de departamentos, Daiki estaba de pie en el pórtico, en cuando la vio en su auto subió a su lado.

- Explícame que es lo que ha pasado Meimi – dijo atando su cinturón de seguridad.

- No sé como no imagine que esto podía pasar – dijo aferrando el volante muy molesta - soy una verdadera…

- Meimi… - el detective sabía que la ira no la ayudaría en ese momento.

- Ayer en la tarde Yuki fue a verme a mi casa, yo le dije que lo que fuera que necesitara me buscara en la agencia o en mi casa y estuvo allí. Estaba muy alterada, me dijo que había visto entrar a Yehon a su hotel con una mujer, que estaba horrorizada de solo pensar que pudiera herir a otra mujer como a su hermana – suspiró con pesadez, ¡Lo había visto por dios!, se había dado cuenta por completo de las intenciones de Yuki, pero no había previsto el alcance de su impulso - cuando se fue de mi casa debí imaginar que algo pasaría, ¡Por que no hice algo antes!, tenemos días vigilándolo debimos hacer algo Daiki.

- No hemos encontrado evidencia solida de que este haciendo algo ilegal y lo sabes Meimi – dijo tratando de ofrecerle un poco de perspectiva, él también estaba deseando poder hacer algo para detener a este sujeto pero sin evidencia no podía siquiera acercarse a 100 metros de él - no podíamos hacer nada.

- Y ahora… - guardó silencio, y sostuvo el volante del auto aun con demasiada fuerza.

- La sacaremos de allí.

Meimi volteó a ver a Daiki un momento, y quiso tener su confianza, si algo le sucedía a Yuki no podría perdonárselo, no había podido hacer nada por Sachi, pero no dejaría que algo le ocurriera a Yuki.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Le desgarraba el corazón a Meimi ver a Yuki en el sillón de su sala llorando como una niña, en realidad podía decir que nunca en su vida había visto a alguien llorar así, tenia el alma completamente rota, lucía como si no hubiera dormido o comido nada en todo ese tiempo y como si fuera una burla mayor, el esposo de la que había sido su hermana había estado allí tan cerca de ella que su miedo debió ser enorme tan grande como su impotencia, si hubiera sido ella…

En ese momento Daisuke hizo su arribo a la habitación jalando con el su quinta manta de protección, había tenido que comprar ya la sexta manta con el exacto mismo diseño de macross por que su hijo le daba igual llevarla a la cama como tratar de trepar por los rosales del jardín con ella. Yuki lo miró cuando este se paró a su lado y le extendió un pedazo de pastel de judías dulces que era su favorito

Para sorpresa de Meimi, Yuki aceptó el pastel con una sonrisa y le agradeció al niño en japonés, y su bebe empezó a hablar y hablar hasta por las orejas como pasaba cada vez que alguien le hablaba en japonés. Meimi dejó a su bebe obrar su magia con aquella mujer, con cada cosa que le comentaba la joven mujer parecía recobrar un poco de alegría, hasta que la escuchó soltar una carcajada.

- Oka – la llamó el niño – Yuki… mochi.

- Hai Akachan

- Meimi…

- Hai hai – su hijo había aprendido, no sabía donde que la forma mas fácil que ella dejara de decir "bebe" era cuando la llamaba por su nombre, porqué ¿Qué clase de hijo llama a su madre por su nombre de pila?- suekko.

- ¿Motto? – volteó a ver a Yuki.

- Hai, arigato.

El niño salió con dirección a la cocina para seguramente conseguir mas pastel para Yuki, la joven mujer lo vio irse con ojos tristes.

- Es un niño muy hermoso – dijo cuando el niño salió de la habitación -¿Es tuyo?

- Si, es mi bebe –dijo ella tan orgullosa como siempre que presentaba a su hijo a quien fuera - se llama Daisuke.

- Me lo dijo, es un chico muy inteligente – dijo con nostalgia – siempre he deseado encontrar al hombre correcto y hacer mi propia familia, era el sueño de las dos de hecho, Sachi y yo solíamos preguntarnos si nuestros bebes también serian gemelos si podríamos verlos crecer juntos e ir al mismo colegio y hacerse amigos.

Lagrimas empezaron a correr por las mejillas de la joven mujer, Meimi fue a su lado y la sostuvo cerca mientras la joven dejaba salir parte de su dolor.

- No debí pedirles nada – dijo cuando pudo recuperarse un instante - ustedes tienen tanto que perder, no podría pedirles que se enfrentaran a un monstruo como ese y dejar a este bebe solo.

- Yuki nosotros…

- Pero estoy segura de que encontrare la manera de poder hacer justicia para mi hermana – dijo interrumpiéndola - su muerte no puede quedar sin castigo. Le arrebataron todo, sus sueños, sus esperanzas para el futuro, para nada y eso no puede y no va quedarse así.

- Te prometo que Asuka Jr. y yo vamos a hacer todo lo posible por encontrar la forma de atrapar a ese bastardo –le dijo Meimi.

- Solo espero que cuando eso pase no sea demasiado tarde – dijo limpiándose los ojos – creo que es mejor que me vaya, disculpa por molestarte y… me voy.

La joven mujer se levantó del sillón en el justo momento que Daisuke entraba de nuevo a la habitación con su pastelillo en la mano.

- Eat – le dijo mientras le tendía el pastelillo.

- Hai, arigatou – dijo la mujer mientras recibía el pastelillo del pequeño niño revolviéndole el pelo, volteo a ver a Meimi entonces – has lo que sea para protegerlo Meimi, nunca tendrá nada mas valioso como la familia… por ellos debes hacer cualquier cosa

Sin decir nada, se despidió con un ademan y salió de la casa con una expresión triste.

- ¿Triste…? - dijo con tristeza propia y completa empatía su hijo.

- Si Dai, esta muy triste.

- ¿¡Mochi, happy!? – preguntó con ilusión.

- Seguro que si mi amor - dijo con una sonrisa ojala y eso fuera suficiente para hacerla feliz - vamos.

Meimi levantó a Daisuke en brazos y lo llevó con ella a la cocina, sosteniéndolo contra su pecho tuvo un mal presentimiento.

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-: End Flash Back:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

Llegaron a la dirección que Yuki le había dado por teléfono para su sorpresa era un hotel de 5 estrellas ¿Cómo era posible que tuvieran a una persona secuestrada en un hotel?

Meimi bajó del auto y caminó a la puerta, Daiki la sostuvo de un brazo antes de que pudiera entrar.

- ¿Que te hace pensar que no tiene personas en la recepción? – dijo él sin soltarla.

- De algún modo tenemos que averiguar en que sitio esta – dijo ella tratando de alejarse de él.

- ¿Es mas fácil si vemos los servicios de habitación en la cocina no lo crees? – propuso él.

Meimi sonrió por la buena idea y fue por la parte trasera del edificio, allí en la puerta de la cocina lograron entrar sin ser vistos, la cocina estaba semi vacía, solo había dos cocineros que dormían en unos sillones cerca del teléfono y la cafetera, Meimi con tanto sigilo como del que era capaz, miró en la línea de notas de la cocina y encontró la habitación, le hizo una señal a Daiki para seguirla a la escalera de servicio.

- Caviar y Escocés, Esta en el penhouse.

- Lo imagine – Daiki miró con tristeza las escaleras – ¿Cómo cuantos pisos serán?

- No vamos a usar las escaleras – le respondió ella.

- Seguro tiene gente en el elevador – dijo él, sabía lo paranoicos que estos criminales eran, siempre tenían gente en entradas y salidas.

- No vamos a usar el elevador – dijo ella con una sonrisa.

Sin decir mas, la chica buscó sobre su cabeza y vio el conducto de aire, con un movimiento que le había visto hacer un millón de veces, dio una voltereta y con los pies pateó la trampilla y entró en el ducto de aire, Daiki la miró con asombro, ella se asomó de nuevo esperando.

- ¿Qué esperas? - Le preguntó.

- No esperaba que aun supieras hacer eso – dijo sin pensarlo demasiado.

- No es el momento Daiki – dijo con un suspiro.

Con ayuda de la chica subió al canal de ventilación y empezaron a avanzar hasta el ducto del ascensor, la chica saltó con gracia al piso del mismo y miró por una rendija y sonrío.

- Vacio.

- Meimi…

La chica buscó en su bolsa y sacó un dardo, con un movimiento rápido disparó y el ascensor empezó a moverse. Si a alguien le extraño ver un ascensor moverse vacio, pensaron seguramente que era algún tipo de error eléctrico y este avanzó sin detenerse llegando hasta el penúltimo piso. Cuando se detuvo Meimi entró de nuevo al ducto del aire y avanzaron.

- Debe estar en el baño – dijo ella y volteó a verlo en el reducido espacio – quiero que vayas al pasillo y acciones el alarma contra fuego,

- ¿Que? – preguntó.

- Los obligara a salir de la habitación, y no la llevaran – le explicó.

- ¿Como sabes que no la llevaran?

- Seria arriesgado que la llevaran – le respondió - ella esta alterada, no creo que cooperara.

- ¿Y si no salen?

- Saldrán.

Meimi hizo salir a Daiki en el pasillo y ella siguió subiendo, lo hizo con todo el sigilo que le era posible, si no estuviera tan preocupada por Yuki quizá podía hasta sentir un poco de orgullo por no haber perdido su agilidad.

Finalmente llegó al penhouse, el que debía ser James Yehon estaba en la habitación principal mirando un video pornográfico en la TV mientras tomaba una copa. Ayudada por el ruido de la habitación pudo llegar hasta el baño sin problema, como había supuesto Yuki estaba allí, sentada en el piso, evidentemente golpeada y con la ropa destrozada, quitó la trampilla de la ventilación del baño y la vio asombrarse al verla.

- Haneoka san… - dijo levantándose apenas del piso.

- ¿Estas encerrada aquí? – dijo desde lo alto.

- No.

- Entonces busca con que cerrar la puerta, nos vamos.

Yuki se levantó del piso y con el cable de una secadora de pelo amarró el picaporte con la barra del baño y esperó que resistiera. Meimi la sostuvo y la subió con ella y le hizo un ademan de que guardara silencio, avanzó solo un poco y retiró solo una orilla de la ventila de la habitación donde Yehon estaba y soltó una bomba de humo como si estuvieran en sincronía la alarma contra incendios hizo su aparición.

Como Meimi previo el hombre salió de la habitación como loco sin recordar siquiera a Yuki, cuando estuvo vacío saltó al piso y ayudó a Yuki a hacer lo mismo.

- Busca cualquier papel, foto, video lo que sea que encuentres – dijo mientras ya se movía por la habitación - solo tenemos un minuto.

No tuvo que decirle más, la joven mujer fue directa a los muebles con cajones y sacó todo lo que encontró, Meimi hizo lo mismo y en un minuto estaban fuera de la habitación, Daiki las esperaba afuera.

- Toda la gente esta dejando el edificio – dijo él mientras ayudaba a Yuki con los papeles en sus brazos.

- Por las escaleras que es mejor – dijo Meimi con una sonrisa – ya sabes, en un incendio nunca te dejan usar los asesores, pero nunca los desactivan.

Entraron al ascensor y mientras este bajaba ella volvió a llevarlos al techo, cuando se detuvo enseguida entraron a los ductos de ventilación y en un par de minutos estaban en el automóvil alejándose de allí. Cuando estuvieron un par de calles lejos Meimi tomó su teléfono móvil y marcó un número.

- Seira… si, disculpa la hora amiga pero realmente necesito tu ayuda, ¿Puedes recibirnos en el asilo ahora? – sonrío con amabilidad – recuerdas lo que te conté de Yuki Nakamura, bueno pues necesito esconderla… y Seira, Asuka Jr. viene conmigo, justo por eso no puedo ir a casa – Meimi no pudo evitar esbozar una sonrisa y después colgó.

- ¿Es la misma Seira que…? - quiso preguntar él.

- Si – lo interrumpió - y solo para que lo sepas, no esta feliz de verte.

- ¿Por qué?

- Ya lo averiguaras.

En cosa de 30 minutos estaban frente al asilo de Seira y para sorpresa de Meimi su mejor amiga estaba de pie allí a las escaleras del asilo con un hombre, un hombre asombrosamente apuesto, que debía ser Michael Reich.

Bajaron del automóvil ayudando a Yuki que parecía a punto de desmayarse, la tensión que debió haber experimentado había acabado con la adrenalina que la había mantenido en movimiento.

- Buenas noches – dijo Meimi al hombre – espero que tú seas Michael Reich.

- En vivo y a todo color – dijo el apuesto hombre con un amplia sonrisa,

- No veo cuernos, cola o lengua bífida, Seira – dijo con ánimo a su mejor amiga – creo que has exagerado un poco.

- Solo aparecen en luna llena – dijo él sin molestarse y después con una expresión mas seria – ¿Ustedes realmente tiene evidencias de las actividades ilegales de James Yehon?

- No estamos seguros – dijo Meimi – sacamos papeles de su oficina pero no hemos podido leerlos.

- Pues ha de ser justo ahora – dijo Michael – antes de que se de cuenta de que los tenemos y empiece a moverse, lo vez Seira te lo dije tenia que estar aquí en cuanto llegaran.

Entraron todos al asilo y llevaron a Yuki enseguida a una de las camas vacías y la arroparon, la pobre joven estaba dormida incluso antes de poner la cabeza en la almohada.

- Estará segura aquí – le dijo Seira cuando salieron de la habitación.

- Gracias Seira, no sabía a donde llevarla.

- Supongo que no era la mejor idea llevar al detective a tu casa – dijo con voz de reproche.

Solo hasta ese momento Seira reparó en la presencia de Daiki en ese lugar para mirarlo con una suerte de violenta molestia.

- Detective – lo llamó Michael - en la oficina de Seira podemos empezar a ver todos estos papeles, me ayudaría mucho una mano, ¿Puedes quedarte?

- Seira… - intento el detective decirle algo.

- No quiero hablar contigo Asuka jr. – dijo Seira sin hacer un solo intento por ocultar el desprecio que sentía en ese momento - he sido la mejor amiga de Meimi por mucho tiempo, sé lo que le hiciste.

- Eso es algo que solo concierne a mí y a Meimi – quiso defenderse.

- En eso te equivocas, en ese jueguito de venganza que…

- Seira… - la detuvo Meimi – solo te pido que pienses un momento quien saldrá mas perjudicado.

Seira guardo silencio, mirando a su amiga, ella tenia razón, aquí el mas afectado sería siempre Daisuke, si empezaba a hablar inevitablemente el bebé de Meimi saldría a relucir y Daiki sabría de su existencia, sabía que era inevitable, pero era seguro que no sería por su boca.

- Yo era quien fraguaba los crímenes sabes – le dijo Seira – yo planee todos y cada uno – Seira se ganó la completa expresión de asombro de Daiki – solo te diré que al final, tú eres quien perdió mas. Iré a ver a la Yuki me pareció que venía herida.

- Iré contigo.

Meimi y Seira entraron a la habitación, Daiki hizo un amago por seguirlas pero Michael lo detuvo antes de poder hacerlo.

- Tenemos mucho que hacer detective – dijo él tratando de tirar de él – creo que han pasado por una pequeña aventura para conseguir esta información así que…

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.

El primer pensamiento de Meimi al despertar aquella mañana después de un par de horas de sueño fue para Daisuke, varias veces su hijo despertaba a la mitad de la noche y la buscaba en su habitación, si lo había hecho esta vez y no la había encontrado quizá se habría asustado y… bueno lo mejor era salir de dudas.

Fue a la oficina de Seira y esta estaba ahora vacía, Michael y Daiki habían pasado toda la noche trabajando en las evidencias que habían encontrado en la habitación de Yehon: pagos por casas, viajes, y servicios que eran seguramente para sus casas de citas, estaban por todos lados de la forma mas indiscriminada, había incluso una investigación del paradero de Sachi que serviría para empezar a atar cabos. Cuando se supo sola marcó a su casa, después de dos timbrazos el teléfono fue atendido.

- Sra. Haneoka?

- Si, soy yo señora María – dijo Meimi suponiendo que la mujer había pasado toda la noche en vela esperando tener noticias suyas.

- Gracias al cielo que esta usted bien, nunca es bueno cuando una mujer sale sola por la noche y…

- Estaba con un policía doña María no se preocupe - dijo cortando la oración, agradecía su preocupación pero no era el momento para ello - ¿Cómo esta Daisuke?

- Gracias al cielo esta muy bien – respondió solicita su asistente - no despertó en toda la noche y apenas le fue a dar los buenos días le dije que había salido muy temprano a trabajar.

- ¿Esta despierto ya? – preguntó con entusiasmo.

- Si.

- Déjame hablar con él.

Por un momento la línea sonó vacía y después de poco estaba la dulce voz de su hijo al teléfono.

- Oka.

- Hola mi amor, como has dormido.

- ¡Quiero un Hamtaro! ¡Hamtaro! ¡Hamtaro!

Meimi rio divertida al imaginar los sueños de su bebe con el hámster, justo en ese momento Asuka jr. entró en la oficina de Seira seguida por su mejor amiga y Yuki, escuchaba la voz de su hijo por la línea pero no podía dejar de ver a su padre delante de ella.

- Oka… ¿Estás muy ocupada?, ¡Tienes mucho trabajo?, ¿Podemos ir a buscar un hamtaro?

- Algo así mi amor, pero te prometo que llegare temprano a casa ¿Está bien?

- Yakusoku.

- Prometido – dijo contenta con su rápido avance en el japonés - bueno cielo regreso al trabajo, te quiero.

- Sukida yo oka.

- Sukida.

Y Meimi colgó mientras Daiki la miraba con una expresión que podría demoler una piedra

- Nos vamos a la delegación – dijo con frialdad Daiki – te preguntaría si deseas venir, pero has prometido llegar temprano a casa.

- Quiero ir.

- Meimi, será mejor que vayas a casa – dijo Yuki – estoy segura que no ha dormido nada y la espera su hijo,

El aire en la habitación se volvió helado en un segundo,

- ¿Quién? - le preguntó Daiki a Meimi mas que a Yuki.

- Meimi tiene un hijo – dijo Yuki sin darse por enterada de lo que pasaba con las demás personas de la habitación – habría jurado que era suyo, se parecen muchísimo,

Daiki miró a Meimi con la expresión mas blanca que había visto alguna vez en una persona, ella solo se quedo allí de pie sin poder decir nada, casi sin poder respirar.

- Detective Asuka – entró Michael en la oficina – es momento de irnos.

- No, yo…

- Vete Daiki – dijo Seira que reaccionó a tiempo – tienen cosas que hacer ahora, ¡ahora!

Entre Seira y Michael sacaron a Daiki de la oficina junto a Yuki y fue cuando finalmente Meimi pudo desplomarse.

Finalmente… el destino la había alcanzado.

Fin capitulo 24

16 de enero de 2011

12:27 am