Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo los tomo prestados para esta historia.


1955

Marie: 25 años

Edward: 36 años

Elizabeth: 20 años

Albert: 36 años


Capítulo 22

El Artículo


Londres, Noviembre de 1954

Mientras en toda la ciudad se celebraba los 80 años de Winston Churchill, casi por las afueras de la ciudad, al ritmo de Mel Tormé, Elizabeth Plat a sus veinte años se comprometía con Albert Dwyer; en una casona muy antigua, con tocados de color blanco que adornaban todas las mesas, flores rosadas y una orquesta que anunciaba la feliz unión.

Aplausos se oían y felicitaciones de parte de todas las jóvenes de veinte a veinticuatro años emocionadas porque una de ellas se casaría con un alto mando de la armada.

- ¿estás feliz hija? - preguntó su padre acariciando su hermoso cabello de color marrón, Elizabeth asintió con entusiasmo

- estoy feliz papá, gracias - Andrew sonrió y abrazó a su hija con fuerza; una de sus flores iba a casarse y estaba más que emocionado

Elizabeth danzó al ritmo de la música con aquel vestido vaporoso de color rosa pastel con escote corazón, unos zapatos con tacón también de color rosa muy pálido y unas pequeñas flores que no dejaba de llevar en su mano; un par de rosas que Albert le había regalado.

A la par, al otro lado de la calle, Marie Brown miraba con asombro la arquitectura de la ciudad, en especial de la calle en la que vivirían.

- ¿mamá? - llamó entrando a la gran casa colonial - ¿mamá en serio vamos a vivir aquí? -

- Mary Ann, tu hija te está preguntando - respondió con una sonrisa sacando las cajas que iban en el auto

- ¿acaso no puedes responder tú Hamilton? - los tres rieron cuando entraron por completo a la casa

- parece que al frente hay una fiesta, la orquesta se oye - Marie pegó con su pie el piso y se cruzó de brazos - ¿en serio tenemos que vivir con esta gente tan refinada? -

Mary Ann arqueó una de sus cejas y se encogió de hombros.

- necesito escuchar rock, y ni qué decir del charleston con el que crecí - Hamilton Brown se acercó a ella y la cargó de la cintura

- sabemos que te gusta esa música, porque tenemos buenos gusto musicales - movió sus cejas repetidamente con una sonrisa en el rostro - pero también tendrás que escuchar otras como el jazz contemporáneo - Marie dejó caer los hombros

- bueno -

Londres, Febrero 1955

- ¡Elizabeth, espérame! - gritó Marie tratando de recuperar el aire - ¡no puedo creer que siendo tan refinada corras como hombre! -

- ¡tienes que aprender Marie! - gritó de vuelta mientras sonreía - ¡hoy viene, te lo presentaré! -

- ¿el chico con el que te vas a casar? - Elizabeth asintió efusivamente y levantó su mano, escuchó un silbido de parte de Marie - ¡que roca! -

- mi madre siempre me dijo que no lo mencionara, pero lo amo - Marie soltó una carcajada al verla sonrojarse, meneó la cabeza y soltó un chillido emocionado haciendo volar parte de su vestido con el viento - tenemos que llegar antes -

- ¿y porque no me dices su nombre? - Elizabeth se encogió de hombros con una sonrisa enigmática

- porque quiero ver tu expresión cuando escuches su nombre y lo veas de pies a cabeza - Marie meneó la cabeza resignada y suspiró - ¿corremos de nuevo? -

- no creo, me duele la costilla -

- tengo que llegar antes, en serio Marie, si no vas a poder me adelanto -

Marie se encogió de hombros y quedó rezagada todavía tratando de encontrar su respiración.

- al fin y al cabo en algún momento lo conoceré - pensó en voz alta

Marie, a sus veinticinco años estaba asistiendo al instituto de modas y desempeñaba medio turno en una pequeña clínica de reposo por haber tomado clases de enfermería durante el periodo de guerra. Suspiró y continuó con lentitud su camino ya que todavía era temprano y sus padres no estaban en casa; decidió que escaparse durante un rato no estaba mal; pensó entonces en ese riachuelo que vio la semana pasada durante su caminata familiar.

No dudó un minuto más y corrió en dirección opuesta.

Se sintió feliz al meter sus pies descalzos en el agua, esto era un de las tantas cosas que extrañaba de Charleston, estar sentada en los peldaños de su antigua casa y mirar a todas las personas que salían a las cuatro de la tarde a escuchar alguna canción de moda, o ponerse a bailar en medio de la pista y sonreír con los nuevos pasos que sacaban.

Era una excelente bailarina gracias a ello; y sin duda otra de las cosas era estar en medio del campo, correr como conejo a través de él y luego meterse en el rio en una mañana calurosa.

- ¿quién está ahí? - preguntó sobresaltada al escuchar unas ramas crujiendo - ¡oh Dios mío, voy a morir aquí! - susurró asustada - ¡quien anda ahí! - gritó, se levantó asustada pero no midió sus pasos y terminó dentro del agua, sentada y adolorida

- ¿se encuentra bien? - preguntó una voz gruesa, Marie levantó la vista y no lo pudo observar por el resplandor que había a su espalda, alargó su brazo y cogió con suavidad la mano que le ofrecía - me apena haberte asustado -

- ¿quién eres? - preguntó la joven mirándolo de pies a cabeza aun con temor

- me llamo Albert Dywer, a su servicio - Marie quedó sorprendida

Albert era un hombre gallardo, alto con el torso grueso, brazos tonificados, ojos claro de color marrón y cabello rizado que brillaba bajo la luz.

- ¿con quién tengo el gusto? -

Marie quedó muda de impresión, y es que nunca se había quedado callada delante de un hombre y más si era un completo desconocido; siempre saltaba para defenderse pero esta vez estaba con las guardias bajas.

- ¿estás bien? -

- sinceramente, no -

...

..

.

- les juro que hasta ese momento, incluso después, no sabía que era el prometido de Elizabeth -

- pero abuela, al menos podías haber pensado un poco - susurró Alice consternada, Marie negó con la cabeza

- Elizabeth nunca me dijo el nombre y yo solo esperaba el día que me lo presentara - añadió con una mueca

- ¿y qué pasó después? -

- me invitó a salir ese día por la noche, al día siguiente y de ese día, al siguiente y así -

- pero tuvieron que verse ¿no? - preguntó Bella tomando un vaso con agua, Marie volvió a negar

Alice y Bella se miraron con gran confusión, hasta donde estaba la historia, Elizabeth y Marie habían sido amigas y por un hombre dejaron de serlo.

En la cocina solo quedaban ellas con Jasper y Edward escuchando atentamente detrás de ellas; Elizabeth argumentó que no quería escuchar de nuevo su historia y pidió a gritos que se fueran de ahí, no sin antes disculparse con los anfitriones.

- ¿qué pasó después? -

- jamás nos cruzamos con Elizabeth, hasta que Albert me contó todo -

.

..

...

- ¿me estás diciendo que hemos estado saliendo algo de cinco meses mientras tu estas comprometido con mi amiga? - preguntó exaltada - ¡no puedo creerlo! - Marie se sentó en un extremo de la banca en la pequeña plaza de la ciudad y Albert se quedó de pie esperando alguna respuesta

- su padre arregló este matrimonio, yo acepté porque creí que jamás encontraría lo que siento contigo - Marie levantó la vista y sus ojos se humedecieron - mírame, tengo treinta y seis años, aun en servicio y sin tiempo de hacer vida social, pero te conocí y estoy enamorado de ti -

- ¿no piensas en Elizabeth? ¿que harás con ella? -

- romperé el compromiso y luego fijaremos una fecha para nuestra boda -

...

..

.

- ¿y rompió el compromiso? - preguntó Jasper regresando a la cocina después de liberar a los perros para que comieran los restos que había en toda la estancia

- no - sonrió Marie - no dejé que lo hiciera -

- ¡abuela! - exclamó Alice con la voz rota

- Elizabeth era mi amiga, creo que esa parte ella no sabe, pero hice lo que pude para que Albert siguiera con el compromiso -

- y mientras tanto, a ti te dolía que todo siguiera como antes - su abuela soltó un suspiro y sonrió

- conocí entonces al amigo de Albert, el futuro padrino - soltó una carcajada; todos la miraron extrañados - nos hicimos compañeros de sufrimiento -

- o sea que... - preguntó Edward con la incertidumbre pintada en el rostro

- tu abuelo estaba enamorado de Elizabeth - todos saltaron con la noticia

- la abuela dice que estuviste con mi abuelo y eso también le da rabia -

- Edward sabía que Albert estaba enamorado de mi pero estaba comprometido, que yo estaba enamorada de él pero respetaba a mi amiga, y él enamorado de Elizabeth; la única que vivía en un cuento de hadas era ella - meneó la cabeza con una sonrisa irónica - estaba tan absorta con los detalles de la boda que no se daba cuenta que Albert, cada vez que nos juntábamos me miraba o siempre quedaba atrás para alcanzarme -

- ¿y cómo terminaste con el abuelo Albert? -

- ¡estoy para apostar! - gritó Jasper haciendo sobresaltar a más de uno

- ¿vas a seguir jodiendo o termino de contar? - preguntó Marie mirándolo mal

.

..

...

Londres, Noviembre 1955

- ¡hija! ¿no te vas a alistar? - preguntó Mary Ann retocándose el cabello y los guantes - ¡eres una de las damas de honor! -

- a veces me pregunto por qué - susurró levantándose de la cama cerrando el cuaderno de color celeste pastel, su madre entró a la habitación con una sonrisa de oreja a oreja y besó su frente - ¡no mamá, tu labial! - Mary Ann soltó una risita tonta y acarició su rostro

- tu boda con Edward será mucho más bonita -

Si tan solo supiera, pensó desalentada.

Toda la urbanización creía que Edward y ella estaban juntos, pero tan solo eran amigos que sufrían en silencio ya que sus grandes amores se casarían en unas horas más; la gente estaba a la expectativa, una de las hijas del senador Plat se casaba a tan temprana edad y la unión era privilegiada.

- hija - escuchó la voz de su padre mientras se ponía los pendientes, lo miró a través del espejo y sonrió - estás hermosa - Marie giró y corrió para abrazarlo

- gracias papá -

- pero te noto distraída últimamente - la alejó de si y miró su rostro, Mari desvió la vista y soltó una risita al escuchar los tacones de su madre al ritmo de "the ABC's of love" - tu madre siempre, no puede dejar de bailar - ambos rieron y volvieron a abrazarse - ¿qué pasa mi dulce pastelito de chocolate? -

- hace tiempo no me decías así - sintió como su padre se mecía lentamente y ella cerró los ojos ya que la canción había cambiado, Johnny Mathis la ponía muy sentimental

- yo sé que no estás con Edward - susurró Hamilton - yo sé que estas enamorada de otra persona - Marie abrió los ojos asustada y sintió un nudo en su garganta

- pero él está comprometido -

...

..

.

- necesito agua - todos salieron de la ensoñación y se quedaron con la respiración errática

- ¡abuela! - gritaron todos, ella se encogió de hombros

- ¡qué querían! ¡que me muriera de sed! - Bella se levantó y sirvió en un vaso agua tibia - ¡quiero fría mocosa! - la castaña rodó los ojos y tiró el agua, volviendo a servir esta vez de la jarra

- ¿ahora si puedes terminar? -

- no creo que pueda - Alice miró a su abuela y tomó su mano con fuerza

- por favor, por favor abuelita termina - Marie se alejó de ella y rodó los ojos

- tsss... de cuando aquí tanto cariño -

- ¡abuela! -

.

..

...

Mary Ann entró a la habitación y observó a padre e hija bailar al son de la lenta melodía.

- Hamilton, él está aquí -

Su padre se alejó un poco y asintió, Mary Ann se sentó en el borde de la cama y suspiró.

- ¿quién está aquí? - preguntó Marie asustada - ¿de qué están hablando? -

- hija mía, no puedo creer que en todo este tiempo hayas estado sufriendo en silencio por Albert - Marie jadeó y se alejó de ambos sorprendida

- ¡papá! -

- princesa, Albert es el amor de tu vida, y él está enamorado de ti; ¡cariño! ¡estamos en los cincuentas, cualquier cosa puede pasar! - sonrió Mary Ann levantándose, cogió la mano de su esposo y ambos se abrazaron

- ¡Elizabeth es mi amiga! -

- nosotros lo único que queremos es que seas feliz - ambos salieron de la habitación y al instante Albert apareció por la puerta, vestido con esmoquin y una pequeña flor en su pecho

- te ves bien - susurró Marie volviendo a su tocador - en pocas horas te vas a casar - y justo en ese momento empezó la canción "I'm gonna get married"

- ¡lo siento! - gritó Mary Ann soltando risitas, cambiando la canción

- tu mamá es agradable - Marie asintió - Marie te amo - levantó la vista y suspiró mirando a Albert - vámonos, por favor -

- ¡Albert no! -

- vamos a hacerle un favor a Edward, nosotros nos amamos - Marie negó con la cabeza alejándose de él - solo tenemos once años de diferencia - lo miró con una interrogante y una sonrisa divertida

- ¿y eso que tiene que ver? -

- que con Elizabeth son dieciséis de diferencia - Marie rodó los ojos y soltó una carcajada

- ¿quieres decir que esa es una razón fuerte para irnos? -

- ¿o sea que si nos vamos? -

.

..

...

- y nos fuimos - Marie se encogió de hombros y suspiró contenta -

- ¿pero los bisabuelos? -

- papá en ese entonces me dijo que lo estaban volviendo a trasladar esta vez a Washington, la ciudad estaba en pleno crecimiento y dijo que era buena idea -

- ¿y ustedes? -

- nosotros volvimos a Charleston, mamá me dijo que podía utilizar la casa ya que estaba deshabitada, Albert pidió la baja y se dedicó a administrar los negocios de papá aunque cada cierto tiempo tenía que ocuparse de los asuntos administrativos de Inglaterra en tierras americanas - arqueó las cejas con una sonrisa de suficiencia

- ¡wow! - susurró Edward - por eso Meme te odia - Marie asintió - y usted me odia por estar con su nieta -

- las vueltas de la vida, yo quitándole algo a Elizabeth y al final ella y su familia se apropiaron de mis dos nietas -

Llevaron a su abuela de nuevo a la residencia, se encontraron con que Elizabeth no regresaría hasta mañana, suspiraron aliviadas, la acomodaron en su cama y la arroparon bien, ya eran las ocho de la noche y el frio se estaba sintiendo más de lo normal.

- ahora entiendo porque tanta adoración al abuelo - Marie sonrió viendo a Alice mirar la foto de Albert sentado en una silla de ruedas con una sonrisa en el rostro agitando un par de globos

- tu abuelo fue loco, cuando mis padres pasaron una temporada con nosotros, papá y yo teníamos que tenerlos en la tierra o sino empezaban a flotar de las tonterías que decían o hacían con mamá; pero era divertido - suspiró cogiendo la fotografía llevándoselo al pecho - ¿ustedes creen que hice bien? -

- ¿bien qué? - preguntó Bella sentándose en la mecedora

- a veces me pregunto si hice bien en fugarme con Albert – Alice y Bella soltaron risitas y asintieron

- en realidad es como para escribir un libro abuela, pero creemos que hiciste bien en hacerlo, el amor no se deja escapar - Alice suspiró y depositó un beso en la mejilla de su abuela

- lo divertido fue encontrarnos después de veinte años – Alice y Bella se emocionaron queriendo escuchar la historia

- ¿se encontraron Elizabeth y tú después de veinte años? - Marie asintió

- pero eso es para otro día - añadió moviendo la mano - ahora lárguense, estoy cansada -

Alice y Bella asintieron con una mueca y cerraron la habitación, salieron despacio porque la mayoría de residentes estaban dormidos, se despidieron de Iris y subieron a la camioneta soltando un suspiro muy largo.

- espero que Edward y Jasper hayan arreglado algo porque todo estaba hecho un desastre - susurró Alice

- al menos los perros hicieron algo de limpieza, que asco, y ahora tengo que redecorar todo - Alice asintió apenada

- lo bueno es que todos dijeron que colaborarían - Bella frenó en luz roja y volvió a suspirar - ¿qué te pareció la historia? -

- me encantó - se encogió la pelinegra en su sitio con una sonrisa boba - me encantó, es de cuento - Bella asintió

- pero eso no es suficiente para declararse la guerra - volvió a manejar y se quedó pensando - pienso que algo debió pasar en ese encuentro que nos quiso contar -

- ¡pero esa vieja va a demorar en contar la historia! -

Ambas bajaron de la camioneta y subieron por el ascensor pensativas, aun con la historia de su abuela en la mente, Alice pensaba en la gran historia de amor que vivió su abuela, y pensó que tenía mucha suerte de haberlo encontrado en Jasper. Bella pensó que su abuela había sido valiente y que había tenido el apoyo de sus bisabuelos para poder escaparse, imaginó la reacción de Elizabeth al quedarse plantada en el altar, y sintió que quería encontrar ese amor verdadero.

Abrió la puerta con lentitud, cada una en su mundo pero cuando entraron a la sala, la burbuja se reventó.

Jasper y Edward estaban sentados en el sillón viendo futbol con palomitas en su regazo.

- ¡¿cómo puede ser posible que se la pasen como cerdos rascándose la panza?! - gritó Bella haciendo berrinche, Jasper y Edwad se levantaron haciendo caer el bowl de palomitas

- ¡lo van a recoger con la boca! - gritó esta vez Alice enfurecida - ¡ahora! -

- ¡calabacita, por favor no! - rogó Jasper, Bella quiso reír pero se contuvo y le dio un codazo a su hermana

- ¡entonces que esperan! -

Ambos muchachos corrieron al cuarto de servicio y sacaron todo lo que necesitarían para hacer la limpieza.

Alice se dedicó a lavar los platos, Bella a acumularlos en la sala y ponerlos todo a un recipiente, separando la comida para darles a los perros; los cuales todos estaban alrededor de la castaña esperando por comida.

- ¡pobre de ustedes que se pongan mal! - la comida de mar la tuvo que tirar y solo separó lo que los perros podían comer

Tardaron hasta las once de la noche haciendo limpieza, según Edward, su madre se encargaría de los sillones, Bella temía por la integridad de estos y los terminara devolviendo peor que antes; se quedó callada y asintió. Rosalie y Emmett dijeron que traerían baldes de pintura, Alice y Jasper todo lo necesario para quitar la pintura, afortunadamente el resto seguía intacto, pero tuvieron que sacar los restos de comida con trapos húmedos y bastante cera para muebles para evitar que se malograsen.

- estoy cansado - bostezó Edward entrando a la habitación de Bella - ¿qué haces? - preguntó mirando por encima de los hombros

Bella no respondió, se quedó mirando la fotografía que había sido de su madre, eran sus abuelos abrazados compartiendo un día de campo, la abuela con vestido floreado y un cabello muy largo y el abuelo con una camisa delgada y un simpático gorro.

- de verdad si se querían - susurró abrazándola por la espalda, depositando un beso en su cuello, la castaña arqueó el cuello y cerró los ojos suspirando

- me da gusto que haya sido así -

- a mí me da pena Meme - añadió depositando otro beso esta vez en su hombro - quiero saber su versión -

- yo también quisiera saberlo - Bella sacó otra fotografía y miró a su madre, bajó la foto y empezó a guardar las cosas que habían sacado

- ¡un momento! - levantó la voz Edward, se alejó de ella y se sentó en la cabecera de la cama - ¡este articulo! – exclamó emocionado

Bella vio bien el artículo que hace mucho tiempo había recortado y se sorprendió al leer el nombre del autor. El artículo se trataba sobre el tipo de café que uno tomaba y las personalidades según las preferencias.

Su madre acostumbraba molestarla con ello, diciéndole que por más dura que fuera, por dentro era una enamorada empedernida, y el café que tomaba lo demostraba según el artículo.

- ¡eres tú! - susurró mirándolo con una sonrisa - ¡no puedo creer que hayas sido tú el que haya escrito esto! - Edward le arrebató el papel periódico viejo y acarició el papel con suavidad

- esto lo escribí cuando estaba dentro del club de periodismo de la escuela, mi profesor dijo que estaba bien redactado así que probó y lo envió al Seattle, ahí lo encontraron gracioso y lo publicaron -

Bella sonrió y acarició su cabello con suavidad haciendo que Edward cerrara los ojos, giró un poco su cabeza y besó la palma de su mano, Bella guardó todas las cosas en su cofre y lo dejó encima del tocador; volvió a la cama y se arropó; pero el cobrizo no se quedó atrás, encendió con el control la radio y una canción romántica estaba sonando en esos momentos; con lentitud ayudó a quitarse la poca ropa que tenía Bella, levantándole los brazos, acariciando cada parte expuesta, dejándola solo con el sostén puesto; la recostó, y con una mirada matadora empezó a besarla al ritmo de la canción.

Estaba empezando a amar a The Platter, le pediría los discos de vinilo a su abuela para que la escuchara una y otra vez; salió de sus pensamientos y sintió que se estremecía al sentir que Edward se había quedado en su pecho, hizo puños con la sabana y respiró hondo.

Pronto sintió que le faltó aire y se dio cuenta que Edward no se movía.

- ¿Edward? - preguntó sacudiéndolo, pero éste no respondió - ¡Edward! - levantó la voz tratando de levantarse, pero todo el peso la estaba empezando a asfixiar - ¿se murió? - lo sacudió de nuevo pero no respondió

- ¡es increíble! -

Todo el libido que tenía en esos momentos se fueron al piso al darse cuenta que Edward se había quedado dormido encima de ella; soltó una carcajada ahogada y se calmó.

Lo peor es que estaba empezando a roncar.

...

Los días pasaron, Bella tuvo que ir al departamento de Edward, enfurecida porque no le había dado los papeles que Rosalie le había mandado hace una semana. La reunión con el alcalde tuvo que ser pospuesta, pero al menos tenía los papeles completos y estaba bajo la asesoría de Emmett.

Quien diría que un hombre como él fuera tan buen abogado; porque con las tonterías que decía se ganaba el premio al mejor estúpido de todo Seattle, pero cuando Bella se dio cuenta de lo bueno que era en su profesión, metafóricamente, se quitó el sombrero.

Jasper ya tenía listos los planos para la ampliación del albergue y el hospital solidario, lo iba a hacer en convenio con la alcaldía y por ello es que necesitaba reunirse de nuevo con el alcalde.

- ¡me voy a volver loca! - gritó en su oficina - ¡no puedo aguantar más la presión a la que me está sometiendo el alcalde! -

- ¿pero qué te está haciendo? - preguntó Ángela ayudando a organizar los archivos

- ¡mira, si ese hombre fuera perro lo tendría aquí! - señaló la palma de su mano y se frotó el rostro con frustración - ¡está acostumbrado a trabajar con dinero! -

- ¿te está pidiendo algún tipo de comisión? - preguntó Rosalie acariciando a Wisky en sus piernas

- ¿es que acaso no se ha enterado que es un hospital solidario como el de Arizona? -

- tendrás que esperar Bella -

Asintió y se fue de la oficina, supervisó a los chicos hacer su trabajo, ayudó a bañar a los gatos y perros, volvió a revisar al guacamayo que tenía la espalda herida, esta vez ya se encontraba mejor y había dejado de picotearse; bañó a Wisky y ahí se le acabaron las fuerzas.

Todo lo que había que hacer para no estresarse más.

Trató de deshacerse de todo el papeleo y se sentó en el patio trasero, miró a Mía estar recostada de costado y al instante vio algo extraño en ella; se acercó y palpó todo su cuerpo, notó una prominente barriga.

- ¡estás preñada! - susurró asombrada, corrió a la sala de atención y le quitó a Rosalie el estetoscopio, regresó también corriendo y se hincó, la examinó y escuchó claramente un montón de latidos débiles desordenados - ¡Mía! ¡vas a ser mamá! -

- ¡ah! - jadearon detrás de ella, Bella volteó y miró a Ángela y Kate sonreírle con ternura - todavía me acuerdo cuando llegó destruida - susurró Kate agachándose y acariciando su cabeza, es increíble que ahora vaya a ser mamá -

- si, ¿quién es el padre? - preguntó Ángela emocionada acariciando su barriga - ¿cuánto tiempo tiene? -

- no lo sé - respondió Bella con una sonrisa - creo que es Aslan, es el único con el que ha estado en todos estos días, a no ser que haya sido Pocho o Wisky - todas soltaron carcajadas

- no creo que haya sido Wisky, no alcanza - Rosalie apareció detrás de ellas y entendió lo que sucedía

- ¡increíble! -

- ¿y si ha sido Pocho? - preguntó Bella divertida

- tampoco alcanza, tendría que haber saltado - respondió la rubia muy divertida, todas soltaron carcajadas

Hicieron que se levantara y con lentitud caminó hacia la sala con equipamiento, la cargaron y la pusieron en la camilla, la hicieron recostar; una ecografía les avisó que ya tenía un mes y días de estar preñada.

- ¿cómo no pudiste darte cuenta? - preguntó Rosalie mirando la imagen, los embriones estaban ya grandes y era tiempo que los órganos se desarrollaran con total normalidad

- ¡no lo sé! - susurró Bella tomando varias fotos

- estás tan enamorada que ya te olvidaste de tus perros -

- ¡no es así! -

Bella salió despidiéndose de todos en la veterinaria, iría al departamento de Edward a avisarle la gran noticia, ¡serian abuelos!, fuera del perro que fuese. Mía como últimamente lo hacía se recostó en el piso, Wisky ocupó el asiento del copiloto; mientras que la castaña manejó con cuidado hacia la casa de su novio.

Bajó del auto con los perros y subió las escaleras, tocó el timbre varias veces y un Edward recién salido de la ducha lo recibió con una sonrisa pícara en los labios.

- iré a vestirme, nada de mirarme de manera pervertida - advirtió con las cejas arqueadas

- ¡ah! ¡gordo, de verdad ya subiste de peso! - añadió entre risas cogiéndole su estomago

- ¡igual estás tú! - añadió metiéndose a su habitación

Dejó que los perros corrieran a sus anchas, Pocho estaba que mordía a Wisky de manera juguetona y Mía se recostó a su lado, Aslan se sentó a su lado como queriéndola cuidar.

- si eres el padre, serás uno excelente - añadió acariciando la cabeza del perro negro, Aslan saco la lengua y se recostó al lado de Mía

De pronto su vista periférica captó algo, sintió un brinco en su corazón; Bella cogió el periódico semanal y mensual, su nombre estaba escrito ahí, las fotografías de su veterinaria, el albergue, los eventos que había hecho, su fotografía acariciando a los perros.

Todo, absolutamente todo estaba fotografiado en el periódico, y una entrevista inexistente aparecía en medio de la página, preguntas en negrita y las respuestas bien redactadas.

¿Cuándo fue que Edward, su novio, le había hecho las preguntas?

¿En qué momento le había hecho todas esas preguntas?

¿Cuándo le había dado permiso de publicar?

Incluso el nombre de su abuela y de su madre aparecía ahí; los nombres de todas las personas a su cargo.

- ¡gorda, que te parec...! - Edward calló de inmediato al darse cuenta que Bella estaba viendo el articulo impreso

- ¿en qué momento yo te di permiso para que sacaras todo esto? -

- gorda, pero esto no es lo que parece, todav... - Bella soltó una risa sarcástica y tiró el periódico

- ¿así? - preguntó irónica - ¿sabes que es lo peor Edward? - preguntó conteniéndose las lágrimas - que no preguntaste, no te dignaste a hacerme las preguntas, no me pediste permiso para fotografiar y publicar mi local, mi albergue, los eventos, a mí -

- Bella escúchame por favor... - ella levantó ambas manos y cerró los ojos meneando la cabeza

- no quiero oírte - llamó a sus perros, los cuales se acercaron a ella muy rápido - felicitaciones por tu entrevista, ya tienes lo que siempre has querido; obtén tu ascenso, pero lo que es tu y yo, acaba de morir –


Hola chicas lindas:

Estoy esperando quejas, gritos, preguntas, ufffffsssss

Siento dejarlo ahí, es más, lo que tenía pensado publicar era un outtake pero eso será para la próxima.

Bueno, el capítulo estaba escrito, así que no me maldigan ni me manden con Drácula.

Por cierto ¿Qué tal la historia de Marie? También ya estaba escrito desde mucho antes.

Quiero agradecerles a todas mis lectoras silenciosas, a todas las que me siguen agregando a alertas y favoritos, y a las que me dejan reviews, millón de gracias.

Lo del artículo del café es cierto What Does Your Coffee Reveal about You? - John M. Grohol, Psy.D

Gracias:

Tata XOXO: Gracias por tus reviews, respondiendo a tus reviews: Esme es una de esas madres que no quieren dejar a sus hijos volar, eso a veces es típico, por eso a veces nos ganamos unas suegras temibles; y lo de la cena, bueno, fue casi perfecta. Gracias de nuevo y nos leemos en el siguiente capítulo.

PaolaPattinson: Gracias por hacerme dar cuenta de ese detalle del embarazo de Bella, pero si recuerdas en anteriores capitulo, Bella está en tratamiento hormonal, lo que quiere decir es que tiene que tomar anticonceptivos para regular su periodo (no lo especifiqué, lo siento) pero lo arreglé, gracias por ese detalle. Lo del lemmon, bueno, soy pésima en ello, hahaha creo que respondo lo de los papeles que Edward tenía que entregar, y lo de la cajita, eso se sabrá después ;) Gracias de nuevo y por tus reviews. Nos leemos.

Tade: lo del padre de las chicas no saldrá hasta capítulos después, y no tengo tu review del capítulo anterior ¬¬ hahah broma, nos leemos gracias por tu review, un abrazo.

Ale74: me agrada que te guste Demetri, lo bueno es que aceptó a Bella al igual que Carlisle, ¿Qué tal la historia de las abuelas? Y lo del padre de Bella saldrá más adelante, gracias por tus reviews, nos leemos pronto y me alegro que te haya gustado lo del cerdo al durazno hahaha.

Tecupi: hahaha me hiciste reir con lo de Aslan y Mía, pero fíjate que si se animaron hahaha, créeme yo también hubiera llorado por toda la comida desperdiciada y el apartamento sucio, nadie hubiera salido vivo de mi casa. Gracias por tus reviews, nos leemos pronto.

Yoliki: me alegra que te haya gustado lo que Esme le hizo a Bella durante la invitación a almorzar y la pelea de comida; gracias por tus reviews, un abrazo.

Isis Janet: A veces tenemos que aguantar a las suegras hahaha, bueno yo no tengo pero lo vivo a través de mi amiga haha, ¿Qué te pareció el capítulo?; gracias por leer la historia y por tus reviews, un abrazo.

Vero Grey Cullen: Lo del papá será para después lo siento, eso sería adelanto y no, no puedo :D me alegra que te haya gustado la guerra de comida; gracias por tus reviews y por leer la historia, un abrazo.

Arlette Cullen Swan: gracias por tus reviews, gracias por leer la historia, un abrazo fortísimo :')

Pauligallegos: hahaha, Esme todavia tiene bastantes pruebas para Bella, pero ahora como están las cosas quien sabe y se hagan; gracias por tu review y por leer la historia, un abrazo.

Jazmin: Gracias por tus reviews, gracias por leer la historia; con lo de Esme, es terrible, que le ponga tantas trabas y tantas pruebas, ufffs, Bella las tiene difíciles. Demetri es lindo, tal como me lo imagino en los siguientes capítulos, será muy tierno. ¿Qué te pareció el capítulo? Un abrazo desde Perú.

Adriu: Gracias por tus reviews, me alegra que te divierta y te guste; a veces nos gusta que tengamos a un Eddie masoquista y que resista todo lo que le hagamos hahah; la cita con Rahul, fue divertido escribirlo, y creo que respondo tu pregunta con la última parte del capítulo; y con lo de los perros son mejores que los hombres, ¡sí! A mi tía también le ando diciendo lo mismo, así que la historia está bien fundamentada hahaha. Saludos desde Perú un abrazo.

LauraGarcia: Gracias por tus reviews, y por leer la historia, un abrazo, nos leemos.

Bien Chicas.

Misión Cumplida.

Les cuento que estoy como loca tratando de conseguir trabajo y nada, y creo que eso me hizo entrar en depresión porque tenía pensado actualizar más antes, incluso como les dije anteriormente había un outtake antes del capítulo pero lo dejé para la siguiente.

Un enorme abrazo a todas.

Nos leemos pronto.

Con cariño, Amyel.

PD.: ¿parte favorita? ¿parte que les gustó? ¿parte que odiaron?