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Capítulo Veinticinco
Sospechas

Sakura gruñó mientras se ponía de lado. Odiaba su reloj interno. No era correcto que una persona se levantara a las seis cada mañana. Sin embargo, supuso, era mejor eso a que Sai los levantara a las seis.

Acurrucándose entre las sabanas, Sakura decidió que saborearía los últimos momentos en la cama antes de que Sai–

—Es hora de levantarse.

Naruto, Sakura y Sasuke gruñeron.

—Dos horas más —masculló Naruto de forma soñolienta.

Aunque cada parte de su cuerpo le dijo que no lo hiciera, Sakura abrió sus ojos a la fuerza. Luego parpadeó, confundida con la vista frente a ella. Sasuke estaba de lado, encarándola; la nariz de él estuvo muy cerca de chocar con la de ella. Un sonrojo inundó al instante sus mejillas. Él bien podría haber estado durmiendo en el futon de ella.

El corazón de Sakura comenzó a palpitar en su pecho cuando él dejó salir un cansado gruñido—el cual sólo ella escuchó debido a la proximidad entre ellos— mientras se movía al lado de ella.

Ella observó, embelesada, mientras él curvaba ligeramente su espalda para estirarla. Sus ojos siguieron la larga extensión de su cuello hasta el fuerte ángulo de su mandíbula. Pasaronsobre el marcado puente de su nariz y se enfocaron en las extensas pestañas que rozaban sus mejillas. Su cabello puntiagudo sobresalía de cada lugar posible. Sakura tuvo la necesidad de alzar el brazo y quitar el flequillo de su frente para que su cabello se viera más como solía verse cuando eran genin. Se veía tan tranquilo, tan joven. Sus finos labios no estaban fruncidos ni la arruga en su pálida piel que siempre acompañaba a la expresión.

Sakura ni siquiera quiso parpadear. Quería deleitarse con cada detalle—la ligera desviación en su nariz que parecía como si hubiera estado mal colocada antes de sanar, la fina cicatriz casi imperceptible que iba desde detrás de su oreja hasta terminar en su barbilla. La curiosidad aumentó dentro de Sakura cuando recordó de repente todos esos años en que estuvieron ausentes de la vida del otro.

Finalmente, después de parpadear unas cuantas veces, Sasuke estuvo mirándola. Fue como si una mano hubiera traspasado su pecho y estuviera apretujando sus dos pulmones. Todo lo que ella pudo hacer fue observar sus ojos negros. Eran imposiblemente negros y aun así ahora había un gris borroso en ellos que nunca antes había notado.

Una nerviosa sonrisa encontró de alguna manera los labios de Sakura. —¿Na-Naruto regresó a sus malos hábitos de sueño? —preguntó, conociendo de primera mano la tendencia del rubio a patear mientras dormía.

—Aa—respondió Sasuke—la afirmación saliendo con una voz cansada, lenta y arrastrada, casi confundida— mientras continuaba observándola.

Sakura no pudo culparlo. Ella misma estaba confundida. ¿Había acabado de tartamudear? ¡De qué demonios se trataba eso! Y ni siquiera aceptó la ligera calidez en sus mejillas.

—Acordamos que fuera a las seis —dijo Sai de nuevo—. Levántense.

Los ojos de Sasuke se mantuvieron observándola por un momento más antes de que él se levantara del futon—rompiendo el contacto visual e incrementando la proximidad entre ellos— y abandonara la habitación.

Todavía observando el lugar donde Sasuke había estado, Sakura no registró al rubio sonriente a un futon de distancia.

—¿El desayuno? —preguntó Naruto, su voz haciendo que los ojos de Sakura se alzaran y se enfocaran en él.

—¿Huh? —respondió tontamente antes de que la realidad regresara de sopetón—. Cierto. El desayuno —dijo, quitándose las sabanas de encima y poniéndose de pie—. Iré a preparar el desayuno.

Todavía seguía teniendo problemas en controlar la encantadora opresión en el pecho.


Sai pasó rápidamente su pincel a lo largo del pergamino—pájaros de tinta despegándose de la hoja en rebaños. Si algo sospechoso tenía lugar en el festival, ellos lo verían.

Una vez que tuvo los números apropiados para cubrir la totalidad del festival, Sai se giró para mirar a Sasuke. La pareja estaba posicionada encima de un techo.

—¿Ya comenzó? —preguntó Sai, llegando a pararse en la esquina del techo al lado de Sasuke.

Sasuke negó con la cabeza.

Viendo sobre el borde, Sai pudo ver a la gente caminando de forma ajetreada en los alrededores para poner los toques finales en el área del festival. Había linternas de papel encordadas entre las tiendas y los stands. Cada una tenía un dibujo de tinta del dios del rayo y el trueno, Raijin, de alguna manera u otra. Los chisporroteos de las parrillas eran escuchados y los olores de las diferentes comidas ya estaban flotando a través de las calles cuando las personas encargadas de los stands de comida comenzaban a preparar los platillos para el comienzo del festival.

La gente estaba sonriendo y riendo—todos parecían emocionados por el festival. Luego, tres fuertes redobles resonaron desde cada área del festival. Sai frunció el entrecejo, observando la escena desarrollándose. Aquellos encargados de los stands detuvieron su jugueteo con la mercancía y la comida cuando cada uno agarró un pequeño tambor y comenzaba a golpetearlo de forma constante. Pronto, fue como si toda la ciudad estuviera envuelta en el sonido.

Bum-ba-dum. Bum-ba-dum. Bum-ba-dum.

Lentamente, lasmultitudes comenzaron a andar sin rumbo por el festival—apuntando hacia los puestos y las decoraciones mientras sonreían.

—¿Por qué la gente hace esas cosas tontas para un dios? —Sai le preguntó a Sasuke con curiosidad, observando las festividades desarrollarse debajo de ellos—. No pueden creer realmente que este Raijin crea el trueno y el rayo.

Sasuke se encogió de hombros. —Las personas simplemente son criaturas tontas.

Sai miró a Sasuke, a punto de comentar, cuando notó que los ojos de Sasuke estaban desenfocados—sombríos. La mirada hizo que Sai se detuviera y, después de un momento, Sasuke murmuró quedamente, —Cuando estaba más chico, mi madre siempre nos decía a mi hermano y a mí que escondiéramos nuestros ombligos siempre que había un trueno. O si no, Raijin bajaría y se los comería.

Sai observó a Sasuke con curiosidad por un momento. Nunca antes había escuchado a Sasuke hablar de su familia. Con lentitud, sus ojos siguieron la mirada de Sasuke hacia la multitud que estaba abajo. Sus labios se fruncieron. Vio a padres toquetear los estómagos de sus hijos. Sai se preguntó si Sasuke había sido como uno de esos niños, sonriéndoles abiertamente a sus padres. Sai nunca conoció el amor parental, pero lentamente estaba comenzando a entender lo que significaba tener una familia. El que algo así te fuera arrebatado…

Algo se rompió de repente dentro de Sai. Fue como si una película se hubiera levantado de sus ojos. Esto, se dio cuenta, era lo que Sakura le había explicado como empatía. Por primera vez, sintió como si pudiera entender a otro ser humano.

—Sabes —comenzó Sai, atrayendo la atención de Sasuke y sacándolo de cualquier recuerdo que lo hubiera invadido—, pensé que Naruto era un tonto al luchar por ti, al defenderte. Lo he visto sufrir demasiado dolor por ti, por nada más que un simple criminal. Pero Naruto nunca titubeó. Incluso después de que amenazaras las vidas de Sakura y Kakashi, incluida la de él, Naruto continuó llamándote su amigo—pensando en ti como su familia, como su hermano.

Sai se dio una palmadita en el pecho.

—Duele —continuó—, pensar que algo malo pudiera ocurrirle a Naruto o a Sakura. La venganza, el odio, siento como si finalmente pudiera entender tus acciones. Si algo les ocurriera a ellos, yo… yo entiendo por qué tomaste el camino que tomaste. Entiendo porqué Naruto y Sakura continuaron llamándote su compañero. Quizás mi opinión todavía sigue sin significar algo para ti, y eso está bien, pero siento mucho lo que le ocurrió a tu Clan. Eran shinobis honorables que no merecían ese destino.


Los ojos de Sasuke se ensancharon. Después de que el odio y el prejuicio rodeando a su Clan y el deceso fuera de su conocimiento, se esperó una opinión manchada de parte de todo el mundo. Cuando Naruto alabó a su Clan, cuando Sakura los defendió, Sasuke no pudo negar la gratitud que creció en su pecho—pero por supuesto que ellos tendrían semejantes opiniones. Pudo no haber entendido lo que llevó a Sakura a defender el Clan Uchiha semanas atrás, pero ahora lo entendía.

Ellos eran su familia y siempre lo amarían. Sin importar qué.

Pero que Sai, que este antiguo miembro de Raíz quie no entendía de emociones —a quien no le importaba a quien ofendiera al decir exactamente lo que pensaba— ¿alabara a su Clan? Las palabras realmente significaron algo para Sasuke. La opinión de Sai importaba.

Sasuke asintió con rigidez, sus ojos observando unos tan negros como los de él esperando, aunque fuera por una vez, que Sai entendiera 'las gracias' que le eran demasiado difícil a él de pronunciar.


Sakura era como un pez en el agua cuando entró en el hospital de Raijin.

—¿Sabes a dónde se supone que tenemos que ir? —preguntó Naruto en un susurro.

Sakura se encogió de hombros. —Necesitamos encontrar el cuarto de archivo. Usualmente están en el piso más bajo, pero no quiero ir merodeando por ahí pareciendo sospechosa —dijo, sus ojos jade asimilando cada rostro en el piso principal. Había estado en lo cierto al asumir el tamaño del hospital. Si ellos simplemente actuaban como si pertenecieran ahí, nadie se daría cuenta—y el hecho de que Sakura se sentía como en casa en un hospital hacía todo aún más fácil.

Ahora, ¿cómo conseguir que alguien les dijera dónde estaba el cuarto de archivo sin levantar sospechas? Todos en el piso principal estaban demasiado calmados. Ella tendría que encontrar a alguien que estuviera demasiado ocupado como para darse cuenta de que Sakura no trabajaba ahí, alguien nervioso y distraído.

Sakura frunció el entrecejo. Pensó en varios lugares en un hospital. ¿Dónde era muy probable que obtuviera una respuesta rápida sin escrutinios ni preguntas? Sus ojos jade vagaron hasta el lobby principal. Hizo click cuando Sakura vio el registro para el área de emergencias.

—Vamos —dijo.

Con pasos seguros, caminó hasta la mesa de registro —Naruto pisándole los talones— y preguntó, —¿Cómo llegamos a la sala de urgencias?

El hombre detrás de la mesa alzó la vista de los formularios que estaba llenando. Él pasó la mirada de uno al otro antes de decir, —Si están aquí por asistencia médica de emergencia, van a tener que registrarse como todos los demás —apuntó hacia la hoja de registro en una pizarra. Ojos jades observaron los distintos nombres tachados, mientras notaba el tono disgustado del hombre.

Sakura agitó una mano. —Oh, no. No. No estamos enfermos ni nada por el estilo. Estamos aquí para ver a alguien. Tenemos familia en la sala de emergencias.

—Ah, okay —dijo el hombre. Apuntado al fondo del pasillo hacia el par de puertas dobles, él dirigió—, vayan por esas puertas y entren en la tercera puerta a la izquierda y estarán en la sala de emergencias.

Sakura asintió. —De acuerdo. Gracias por su ayuda.

Rápidamente caminaron por el primer par de puertas y llegaron a un largo tramo de pasillo.

—Siento como si no debiéramos de estar aquí —susurró Naruto, dándole un vistazo a las puertas al lado de ellos y hacia el tramo siniestramente en silencio del pasillo.

Sakura se encogió de hombros y susurró en respuesta, —No todos los lugares en el hospital están atestados de gente. Sólo mantente caminando. La última cosa que queremos es parecer inseguros, ¿de acuerdo?

Naruto asintió. —De acuerdo. De acuerdo. Simplemente es extraño, eso es todo.

Sin embargo, cuando entraron a la tercera puerta a su izquierda, toda la atmósfera cambió. Una mesa con forma de medio círculo estaba instalada frente al enorme lugar. Las cortinas estaban colgando para separar las diferentes camas con pacientes. Hacia el lugar más lejano había una estación de enfermeras, la que tenía un pasillo de ambos lados.

—Puedo ayudarlos —preguntó la mujer encargada de la mesa principal. Sakura estuvo contenta de notar que ella sonaba más amable que el hombre que estaba en el lobby.

—Sólo estamos aquí para ver aun familiar —dijo Sakura, preparada para pasar de la mujer y dirigirse a la ajetreada estación de enfermeras al fondo.

Sin embargo, fue detenida en corto cuando la mujer preguntó, —¿Me puede dar el nombre del paciente, por favor?

—O-oh —dijo Sakura, rápidamente tratando de pensar en los nombres en la hoja de registro. Obligándose a deshacerse de cualquier inseguridad en su voz, respondió—, Sato Susumu.

La enfermera detrás de la mesa asintió rápidamente mientras observaba algunos papeles. —Aquí está —girando la silla, apuntó hacia una sección al fondo separada con cortinas—. Sólo vayan directo hacia allí.

Sakura sonrió, el alivio fluyendo por sus venas porque no sólo le había atinado al nombre correcto, sino que el paciente todavía seguía ocupando la sala de emergencias. —De acuerdo, gracias.

—No hay problema —dijo la mujer, regresando de nuevo a su trabajo.

Pasando de la mesa, Sakura le dio un vistazo a Naruto y susurró, —Sólo mantente a mi lado y trata de no parecer sospecho, ¿de acuerdo?

Naruto asintió. —¿Qué vas a hacer?

—Preguntar dónde está el cuarto de archivo —respondió Sakura. Ya estaba buscando en los alrededores al personal. Unos cuantos parecían estar manejando su trabajando bastante bien, otros mostraban signos de haber trabajado largos turnos habituales en personal de hospital, mientras parecía como si otros hubieran trabajado un largo turno encima de tener un paciente absorbente de momento bajo su cargo. Esos eran los que Sakura estaba esperando encontrar.

Su suerte dio buenos resultados cuando vio a una joven mujer, probablemente todavía nueva en su trabajo, caminar a la estación de enfermeras y preguntarle a una de las demás si podían enviar una abajo por algo de medicina. Sakura no dudó por más tiempo. La chica era exactamente lo que ella había esperado encontrar. Cuando la otra enfermera asintió y fue para enviar la solicitud por medicina a la farmacia del hospital, Sakura caminó directo a la chica y preguntó, —¿Podrías decirme dónde está el cuarto de archivo? Necesito revisar el historial médico de un paciente.

La enfermera miró a Sakura, y dijo, —Seguro, está en el piso directamente debajo de nosotros. Vas a querer bajar por las escaleras que están por ese pasillo —la enfermera apuntó hacia el pasillo de la derecha—. El cuarto de archivo va a estar justo al fondo del pasillo a la derecha.

Sakura sonrió. —Ah, okay. ¡Muchísimas gracias!

—Cuando quieras.

Sakura se escapó por temor de que la mujer captara de repente que era raro que alguien no supiera moverse en el hospital en el que trabajaba. Por fortuna, con lo cansada que la enfermera se veía, ella probablemente se olvidaría por completo de su encuentro en el momento en que algo más atrajera su atención.

Caminando por el pasillo, Naruto y Sakura se mantuvieron callados. Había otras enfermeras y unos cuantos pacientes en camas a lo largo del camino, pero nadie les dio un segundo vistazo. Entrando a la caja vacía de la escalera, Naruto dijo, —Esto está yendo bastante bien.

—Sí —dijo Sakura—. Estaba segura de que tendría que inventar alguna historia sobre ser nuevos o algo así.

Sin embargo, su conversación terminó de forma abrupta cuando llegaron a la puerta que los dirigía al siguiente piso sólo para ver la palabra "RESTRINGIDO". Normalmente, esto no hubiera entorpecido su progreso, pero el hecho de que la puerta estuviera cerrada sí lo hacía.

—Grandioso —dijo Sakura—, vamos a tener que forzar la cerradura.

No era el peor escenario —y en serio, forzar una cerradura era cosa de academia— pero requería cierta finura, lo que ultimadamente significaba que requería un poco de tiempo. Sin mencionar que no traían una ganzúa con ellos. Sakura tendría que usar su chakra, lo que sólo hacía la tarea aún más delicada y absorbente.

Parados en la caja de la escalera sin ningún lugar donde esconderse mientras trataban de allanar una sección restringida de un hospital no era un lugar donde quisieras necesitar algunos minutos para forzar una cerradura—especialmente si esa caja de escalera dirigía a múltiples pisos.

De ninguna manera podrían ellos vigilar todas las puertas—

—Oye, espera —dijo Sakura, girándose hacia Naruto—. ¡Puedes hacer algunos Kage Bunshin y mantenerlos vigilando las puertas!

Naruto trajo los dedos al signo apropiado de manos. —¡Buena idea! —un segundo después, hubo cuatro clones parados al lado de Naruto antes de que se dirigieran a sus estaciones. Cuando los clones estuvieron colocados en su lugar afuera de las puertas, Sakura se puso a trabajar en la cerradura.


Sasuke y Sai habían estado deambulando alrededor del festival, preguntando a vendedores y visitantes similares sobre la 'esposa' desaparecida de Sai. Todas y cada una de las personas les dieron la misma respuesta apurada antesde escabullírseles por último.

Sasuke estuvo a un callejón sin salida más antes de recuperar su chokutō de su rollo de sello y obtener por la fuerza algunas respuestas. De momento estando en un stand de comida que vendía takoyaki, Sai le dijo al hombre encargado del stand, —¿Podemos hacerle unas cuantas preguntas?

—Seguro —dijo el hombre. Sasuke pudo decir por su actitud relajada que él pensaba que ellos querían inquirir sobre algo que tuviera que ver con el festival. Habían visto a suficiente gente así durante todo el día. Sin embargo, todo terminaba de la misma manera.

Al estar el hombre de acuerdo, Sai le tendió una imagen que dibujó de su 'esposa'.

El hombre observó el dibujo.—Es una mujer muy bonita. ¿Es familiar tuyo?

—Sí —respondió Sai. Había mejorado en sacar adelante una expresión sombría—. Ella es mi esposa. Ha desaparecido.

Justo como Sasuke lo esperó, el hombre del cuerpo se tensó mientras tartamudeaba, —O-oh. ¿Desapareció? Siento mucho escuchar eso. ¿Estaba en el festival contigo? Hay policías en todo el alrededor que podrían ayudarte a buscarla.

Sai negó con la cabeza. —Está desaparecida desde hace unos meses. Estoy muy preocupado. Por favor, si sabe algo que pudiera–

—Mira —dijo el hombre, rascándose el dorso del cuello—, siento mucho escuchar lo de su esposa, pero no sé nada que pudiera ayud–

Mirando con furia, Sasuke lo interrumpió.—Nosotros podemos decidir si es útil o no. Si tan sólo pudiera decirnos lo que sabe, eso es todo lo que estamos pidiendo —esperando aprovecharse de la angustia evidente en la mirada del hombre, Sasuke agregó en un tono silencioso—, ¿alguna vez ha perdido a alguien importante para usted?

Todo el color desapareció del rostro del hombre cuando miró el dibujo de nuevo. Suspirando, dijo quedamente, —Todo lo que sé, es que han habido desapariciones alrededor de la ciudad. Sin embargo, tenemos prohibido hablar de eso —negando con la cabeza, el hombre agregó—, si tu esposa estuvo en Raijin, muy probablemente fue tomada como el resto de los demás.

—¿Tomada? —preguntó Sai, actuando como si no supieran qué tuvo lugar y esperando obtener más información.

—Secuestrada —aclaró el hombre, sus ojos mirando de un lado a otro de una manera nerviosa—. Mira, realmente siento lo que le ocurrió a tu esposa, pero eso es todo lo que sé. La gente está siendo secuestrada sin rastro alguno.

Sasuke frunció el entrecejo. Finalmente encontraron a alguien que estaba dispuesto a hablar y él no sabía nada.


Sakura sintió la cerradura a punto de ceder cuando escuchó a un clon entrar a la caja de escalera y susurró un duro "¡Alguien está viniendo!" antes de desaparecer.

Manteniendo la calma, Sakura continuó con su tarea mientras preguntaba, —¿Cuánto falta?

—En un minuto —respondió Naruto, ahora teniendo los recuerdos del clon.

Sakura sintió la adrenalina recorrer sus venas. Sintió que la cerradura comenzó a ceder cuando usó su chakra. Tuvo suerte de tener semejante control preciso de chakra. Ya era suficientemente delicado tratar de forzar una cerradura con los materiales apropiados, ¿pero con chakra? En exceso podría romper el mecanismo de la cerradura y luego sería imposible abrirla sin un poco de daño extra y usar muy poco sería simplemente inútil.

Cuando Sakura estuvo a punto de ejercer un poco más de chakra para mover los mecanismos, Naruto susurró, —Rayos, otra persona se está dirigiendo a la puerta justo arriba de nosotros.

Estuvo a punto de salírsele el corazón por la boca a Sakura debido a la presión. ¡Estaba tan cerca! Con cuidado, agregó un poco más de chakra y justo cuando hizo eso, la puerta que el primer clon había estado vigilando se abrió.

Sakura tomó una gran bocanada de aire cuando escuchó pasos descender por las escaleras. La persona estaba a punto a rodear las escaleras donde sería capaz de verlos y luego la otra puerta se abrió y Sakuraya no pudo molestarse en ser cuidadosa. Con rápido destello de chakra dentro de la cerradura, el mecanismo cedió y el pomo se giró. Rápidamente, Naruto y Sakura se deslizaron detrás de la cubierta de la puerta—la cerradura cerrándose detrás de ellos.

Sakura dejó salir un lento suspiro, su corazón todavía latiendo. —Por un momento pensé que iba a romper la cerradura.

Naruto le sonrió y Sakura pudo ver la emoción en sus ojos azules. Él amaba agregar presión. —No dudé de ti ni por un segundo.

Sonriendo, Sakura negó con la cabeza y dijo, —Vamos. Terminemos con esto antes de que nuestra suerte se agote.


Mientras Sasuke y Sai caminaban alrededor del festival, se toparon con una pequeña multitud reunida en un único stand. Curiosos de que la mayoría de los espectadores eran hombres, Sasuke y Sai se escurrieron al lado de la creciente multitud para ver a una chica con un tambor bajo su brazo. Tocando un ritmo rápido en el pequeño tambor, movió las caderas y bailó alrededordel pequeño espacio en torno a ella.

Era obvio que se estaba acaparando la atención.

Terminando con un ademán ostentoso, hizo una pequeña reverencia antes de erguirse con una amplia sonrisa. —¡Gracias a todos! —dijo, su modestia fingida no siendo para nada convincente cuando agregó—, ¡Por favor siéntanse libres de mirar alrededor y comprarse un tambor! ¡Cualquiera puede aprender a tocarlo!

La obvia charla promocional fue luego asumida por un hombre mayor quien comenzó a mostrar los distintos tambores que se vendían en el stand. Sin embargo, la mayoría de multitud continuó observando a la joven mujer.

Sasuke luchó contra la necesidad de rodar los ojos. Idiotas.

Aunque la mayoría de los hombres estaban tratando de llamar su atención, sus ojos aterrizaron básicamente en Sasuke y Sai.

Un sonrojo se extendió por sus mejillas antes de una tímida sonrisa curvara sus labios. —Hola —dijo, caminando hacia ellos—. ¿Cómo puedo ayudarlos?

La irritación picoteó a Sasuke. Sintió de repente como si hubiera regresado a la academia cuando los ojos de la joven mujer miraron con añoranza entre él y Sai.

Como lo había hecho muchas veces ese día, Sai sacó la imagen de su 'esposa' y le dijo a la chica, —Estoy buscando a mi esposa–

—Oh —dijo la joven mujer monótonamente. Sin siquiera darle un vistazo a la imagen, ella dijo—, no la he visto —y simplemente así, sus ojos dejaron de mirar a ambos y se enfocaron solamente en Sasuke—. ¿Y tú? —preguntó, pestañeando un poco—. ¿Estás casado?

Sasuke apretó la mandíbula para reprimir el deseo de fulminar a esa frívola mujer frente a él. Intentando con poco éxito impedir la irritación de mostrarse en su tono, Sasuke dijo:

—No, pero apreciaría si pudieras ayudarme a encontrar a la esposa de mi hermano.

La chica estuvo en silencio, aparentemente deslumbrada con el repentino contacto visual. En lugar del insulto descansando en la punta de su lengua, Sasuke hizo a un lado su aversión por la chica y se acercó un poco mientras preguntaba, —¿Sabes algo sobre qué pudo haberle ocurrido a ella?Ha estado desaparecida desde hace unas semanas.

—¿D-desaparecida?—preguntó la mujer, como si no supiera el significado de la palabra. Sasuke asintió lentamente, acercándose un poco más. El sonrojo envolvió de inmediato todo el rostro de la chica como resultado. Le tomó un momento a ella, pero él vio la comprensión parpadear detrás de sus ojos cuando tartamudeó. —¡O-oh! Bueno, se supone que no debemos hablar de eso…

—¿Por favor? —masculló Sasuke, a un segundo de perder su autocontrol. Algunas veces despreciaba las misiones.

La joven mujer se mordió el labio con inseguridad antes de decir quedamente, —Podrían intentar buscar alrededor de los muelles.

—¿Los muelles? —preguntó Sasuke, un poco sorprendido de obtener algo de información útil.

Ella asintió. —Sí. La gente cree que ya que nadie ha encontrado a alguien de los desaparecidos, que ellos están siendo transportados a algún lugar.

Sasuke miró hacia Sai quien asintió de forma abrupta. Parecía que estarían revisando los muelles mañana.

Sin otra palabra, Sasuke sedio la vuelta y se alejó de la mujer sólo para que ella dijera, —Oye, espera. ¿Cuál es tu nombre?

Sasuke miró sobre su hombro. Con una mirada fulminante torciendo sus rasgos y su tono severo, dijo, —Cuando quieras saber el nombre de alguien, deberías dar el tuyo primero.

La mujer palideció mientras sus ojos se ensanchaban. Un segundo después, una furiosa mirada fulminante floreció en su rostro junto con un sonrojo de vergüenza.

Sin darle otro vistazo, Sasuke y Sai se fueron.


Sakura observó mientras Naruto bajaba con cuidado su montaña de comida a la banca. Después de revisar los registros del hospital, el par decidió almorzar ya tarde y disfrutar de las festividades un poco. Estar atrapado en una fría y húmeda habitación sin ventanas durante unas cuantas horas no era la forma más agradable de pasar la mayoría del día de uno.

Consiguiendo apenas atrapar un yakitorirenegade antes de que chocara contra el suelo, Naruto dejó salir un suspiro de alivio y refunfuñó.—Eso no hubiera ocurrido si simplemente me hubieras dejado hacer un clon para ayudar.

Sakura rodó los ojos mientras agarraba una brocheta de dumplings. —Es demasiado arriesgado, Naruto. Incluso cuando no estamos investigando, tenemos que asegurarnos de no levantar sospechas.

—Sí, sí —dijo Naruto, la irritación ya disminuyendo mientras consumía entusiasmadamente su montana de comida. Tragando un pedazo de pollo bastante generoso, Naruto preguntó, —Entonces, qué piensas de los registros. Sé que la mayoría de los nombres en la lista habían sido pacientes, pero no pude encontrarle sentido a nada más.

Sakura dejó salir un pesado suspiro. —Esa lista tiene todos y cada uno de los pacientes que tuvieron intoxicación alimentaria. Sus síntomas, su medicina prescrita, todo eso tiene sentido. Pero sabiendo que son víctimas, es obvio que los archivos están falsificados.

—¿Sabemos algo más de lo que sabíamos ayer? —preguntó Naruto.

Sakura se encogió de hombros. —Técnicamente, no. Pero confirmamos nuestras sospechas. Algo definitivamente le ocurre a las víctimas en el hospital, lo que tenemos que descubrir ahora es qué es lo que les ocurre exactamente.

—¿Eso significa que regresaremos mañana al hospital? —preguntó Naruto.

Sakura estuvo callada por un momento, pensando en el plan medio formado con el que había estado jugueteando desde que confirmó la participación del hospital. —Quizás —dijo de forma ausente, pensando en sus otras opciones. Sus pensamientos continuando con su curso, Sakura miró a Naruto y dijo con más seguridad ahora. —Sin embargo, Sai y Sasuke pudieron haber aprendido algo útil. Tendremos que esperar a hablar con ellos antes de que podamos estar seguros de lo que sea.

Naruto asintió mientras continuaban comiendo. Un cómodo silencio envolvió al par mientras comían su almuerzo y miraban a la gente disfrutar el festival.

Ojos azules siguiendo a una pareja aparentemente gruñona, Naruto preguntó, —¿De qué crees que hablaron Sai y Sasuke en todo el día?

Sakura dejó salir una aguda carcajada. —Ni idea, pero apuesto a que fue una muy… sucinta conversación.

Naruto sonrió ampliamente.—Pero sabes, pienso que esto es bueno para ellos. Ellos tienen mucho más en común de lo que ellos creen.

Sakura se encogió de hombros. —No sé. Supongo que tienen personalidades similares, pero eso podría no ser la mejor cosa.

—Bueno —dijo Naruto—, no se han matado todavía. Eso definitivamente tiene que contar para algo, ¿no?

—Definitivamente —dijo Sakura—. Realmente estaba preocupada sobre cómo conseguirían estar juntos en el mismo equipo.

—¿Y eso por qué? —preguntó Naruto.

Sakura se encogió de hombros. —Sai es muy protector con nosotros, especialmente contigo—

—Eso suena muy extraño —interrumpió Naruto.

Sakurarió. —Oh, ¡sabes a lo que me refiero! Pienso que somos las primeras personas en las que él alguna vez ha sido realmente capaz de confiar y él sólo ha visto lo peor de Sasuke. Estaba preocupada de que pudiera decir algo que desencadenara el mal genio de Sasuke.

—¿ComoSai desencadena el tuyo? —preguntó Naruto, sonriendo ampliamente cuando Sakura lo fulminó.

—¡No tengo un mal genio!

Narutorió al escuchar eso. —¡Aw, vamos, Sakura-chan! No es algo malo. De todas formas, si tú crees que pensar en Sai y Sasuke es divertido, deberías considerar cómo sería si y Sasuke estuvieran juntos. Ambos son necios y tienen un mal genio, está destinada a ser una relación intensa.

El sonrojo de Sakura subió hasta la raíz de su cabello mientras volteaba a ver en la dirección exactamente opuesta y se quejaba.—¿Cómo demonios pasamos de hablar sobre Sai y Sasuke a mí y a Sasuke?

Naruto tocó su hombro con una brocheta ahora vacía. —No creas que no noté que ustedesdos estaban muy juntitos esta mañana.

Sakura dejó salir un chirrido alarmado mientras giraba la cabeza para fulminar a Naruto. —¡No estábamos muy juntitos! —se defendió—. ¡Él simplemente estaba tratando de escaparse de ti porque tú te mantenías pateándolo!

Naruto agitó la mano. —Detalles. Detalles. El hecho del asunto es que tu rostro está tan rojo como un tomate —con un guiño sugerente, Naruto agregó—, tú sabes lo mucho que le gustan los tomates a Sasuke, ¿no?

Naruto rodó los ojos cuando ella presionó las palmas sobre sus mejillas, esperando detener la calidez. —Eres un menso.

Naruto definitivamente se estaba riendo de ella ahora.

Golpeando su brazo, Sakura refunfuñó, —Bueno, ¡me alegra que estés sacando algo de goce de todo esto! ¡Me siento como una completa idiota!

—¿Huh? —preguntó Naruto, sobando su brazo donde ella lo golpeó—. ¿Por qué fue eso?

—Oh, por favor, Naruto. ¡Mírame! Continúo sonrojándome como una tonta enamorada y tartamudeéesta mañana. ¡Tartamudeé! ¡No he tartamudeado alrededor de un chico desde que tenía siete!

La sonrisa de Naruto no ayudó al retorcijón en el estómago de Sakura cuando preguntó, —¿Y acaso ese chico era Sasuke?

—Sí —masculló, fulminando sus pies—. ¡Por qué me estás molestando sobre esto!

Narutorió. —Porque Sasuke no está aquí para que lo moleste.

—¡Qu–! —los ojos de Sakura se ensancharon con pánico—. ¡Ni lo sueñes! Naruto, ¡no le puedes decir ni una sola palabra sobre esto!

Naruto frunció el entrecejo. —¿Por qué no?

—¡No quiero que él sepa que me gusta!

El ceño fruncido de Narutopareció cada vez más y más confundido. —Lo invitabas a salir todos los días cuando éramos genin, Sakura-chan.

—Sí, bueno, eso fue hace años —dijo Sakura—. Sólo no digas nada, ¿de acuerdo? No quiero que él comience a pensar que soy molesta de nuevo o algo así —Sakura observó a Naruto presionar los labios cada vez más y más fuerte—. ¡Naruto!

—Aw, ¡vamos, Sakura-chan! —se quejó—. ¿No entiendes lo divertido que es molestar a Sasuke? ¿Lo viste irse de la habitación esta mañana? Estaba avergonzado. ¡Lo sé! ¡Es la cosa perfecta sobre lo que lo puedo molestar!

Sakura bufó.—Por favor, como si algo así pudiera avergonzar a Sasuke. Probablemente sólo tenía un mal aliento mañanero.

—Nah —dijo Naruto, seguro—. Tu aliento mañanero no es tan malo. Ahora bien, Jiraiya tenía un muy mal aliento mañanero.

Sakurarió al ver el temblor de repugnancia que recorrió la columna vertebral de Naruto. —Sólo no digas nada. ¿Por favor, Naruto?

Naruto dejó salir un pesado suspiro. —Lo intentaré —dijo—. Eso es lo mejor que puedo hacer.

Sakura se encogió de hombros. —Seguro, lo entiendo. Sólo recuerda que si te escucho hablar una palabra de esto con Sasuke, tendré que darte una paliza.

Naruto tragó saliva y Sakura sintió que podía relajarse un poco mientras una sonrisa arrogante alzaba sus labios.

Él no iba a hablar.


La primera cosa que notó Sasukecuando él y Sai regresaron al hotel fue que Naruto… prácticamente se desmayó sobre el sofá.

—¿Qué demonios ocurre contigo? —preguntó.

Un indescifrable balbuceo salió del rubio antes de que Sakura respondiera.—Dice que le duele el estómago —los ojos de Sasuke se dirigieron a Sakura, quien estaba parada en la cocina—. Si hubieran visto todo lo que él comió en el almuerzo, su estómago también les dolería.

—Aa—respondió Sasuke, conociendo perfectamente la verdad en esa oración. No le sorprendería descubrir que el estómago de Naruto realmente estaba hecho de hierro.

Acomodándose en el sillón, Sasuke sintió la necesidad de bufar a sus propios pensamientos. Debía estar realmente cansado si estaba dedicándole pensamientos considerables a los hábitos alimenticios de Naruto.

Justo cuando un gruñido estuvo a punto de salir de sus labios, Sakura dijo, —Ya que están de regreso, podría tener algo de ayuda con la cena. ¿A dónde fue Sai?

Dos cosas pasaron por la mente de Sasuke en ese momento. Primero, Sai podía ayudar a Sakura, por lo tanto, no había razón para que él se moviera. Segundo, ¿en dónde demonios estaba Sai?

Los ojos de Sasuke le dieron una escaneada al lugar antes de que escuchara el sonido de la regadera. Su gruñido se liberó.

—Sólo es un picar un poco —dijo Sakura apenada. Los ojos de Sasuke se movieron para verla con una sonrisa ilusionada en los labios y un cuchillo siendo extendido.

Con un suspiro de pesadez, Sasuke se levantó del muy cómodo asiento y caminó hacia la cocina.

—Lo que sea —masculló, tomando el cuchillo ofrecido.

Sakura sonrió ampliamente. —Eres demasiado amable.

Sasuke bufó con sarcasmo.

—Sólo necesito que piques esos —dijo Sakura, apuntando hacia algunos vegetales puestas sobre la tabla de cortar.

Con un asentimiento de cabeza, Sasuke se puso a picar algunos pimientos. Estuvo sorprendido cuando Sakura agarró una tabla de cortar extra y un cuchillo y se puso a su lado. Todavía no estaba acostumbrado a ver lo cómoda que ella estaba alrededor suyo. Era difícil de creer que, hace unas cuantas semanas atrás, ella estaba constantemente manteniendo la guardia en alto cuando estaba en su presencia.

La irritación que sintió del día rápidamente desapareció cuando él también se permitió relajarse. Y pensar que alguna vez tuvo que mantener la guardia en alto alrededor de Naruto y Sakura—alguna vez los vio como sus enemigos.

Sasuke fue sacado de sus pensamientos cuando Sakura se estiró para agarrar la cabeza del brócoli. Su mirada se alzó ausentemente hacia él antes de que se congelara—su mano yaciendo justo sobre el vegetal verde. Sólo duró una fracción de segundo antes de que una sonrisa tímida curvara sus labios y agarrara el brócoli para regresar a trabajar. Al ver que ella tenía un tenue sonrojo en sus mejillas, Sasuke se dio cuenta que se había quedado observando.

Recordó de repente esta mañana y lo extraño que fue despertar con alguien al lado de él. Fue agradable, pensó, abrir los ojos y no solamente ver una habitación vacía.

Cortando la última pieza de pimiento, Sasuke se movió para agarrar la cebolla sin mirar. Su mano terminó enrollándose alrededor de algo que ciertamente no era una cebolla. Sus ojos se movieron para ver la mano de Sakura debajo de la suya. Antes de que él pudiera reaccionar aún más, Sakura soltó su mano de un tirón y dijo con prisa, —Simplemente voy a agarrar el pollo para cortarlo.

Sasuke asintió mientras ella rápidamente se giraba hacia el refrigerador. Agarrando la cebolla esta vez, Sasuke no pudo evitar notar lo cálida que era la mano de Sakura en comparación…

Terminó de picar la cebolla para el momento en que Sakura tuvo cortado el pollo en pedazos. Con una sonrisa, dijo, —¡Gracias! Yo puedo terminar el resto si quieres irte a sentar.

Sin esperar una respuesta, Sakura agarró un wok y agregó algo de aceite para calentarlo. Sasuke pensó en sentarse, pero un simple vistazo al cuerpo sobre el sofá lo hizo decidirse en contra. Naruto podía estar lleno de moretones y aceptarlos sin ni una sola queja, pero dios los librase de que él se enfermara. Bien podría ser el final del mundo y él también se los hacía saber.

Así que en vez de eso, Sasuke se apoyó contra la barra y observó a Sakura agregar más ingredientes al wok antes de echar el pollo.

El olor que inundó la cocina lo hizo darse cuenta de lo hambriento que estaba. —¿Cuánto más falta para que esté listo?

Sakura miró sobre su hombro—una mirada de sorpresa en su rostro. —Como en diez minutos —dijo lentamente. La miró con expectación, notando la forma en que ella lo observó como si estuviera contemplando algo. De repente negando con la cabeza ligeramente, ella se giró para revolver el pollo y dijo, —Si quieres, puedes comenzar a hacer el arroz.

—Aa —dijo Sasuke mientras se retiraba de la barra. Mirando alrededor de la angosta cocina, Sasuke preguntó—, ¿dónde está la arrocera?

Sakura apuntó al gabinete encima de su cabeza. —Aquí arriba. El arroz igual debería estar adentro a un lado de la arrocera. Yo sólo–

Antes de que Sakura pudiera terminar la oración, Sasuke estuvo detrás de ella y levantando el brazo hacia el gabinete. No había notado que Sakura estuvo a punto de quitarse del camino y al acaparar cualquier espacio para que ella hiciera eso, hizo que ella se desequilibrara a medio paso. Antes deque perdiera el equilibrio por completo y cayera, Sasuke colocó una mano firme sobre sus caderas para estabilizarla.

No estuvo seguro si se imaginó la forma en que los hombros de ella se tensaron cuando chocaron contra su pecho. Congelándose, su mano a unos cuantos centímetros de la arrocera, los ojos de Sasuke se fueron a un lado para ver el rostro de ella. ¿Había estado equivocado al suponer que estaba cómoda alrededor de él? ¿Acaso estaba sobrepasando algún límite al pararse a sus espaldas—en el sitio más vulnerable de un ninja?

Sus preocupaciones fueron totalmente aplastadas cuando vio la comisura de los labios de ella alzarse y sus mejillas estar de un rojo resplandeciente. Él no pareció poder moverse por un momento después de eso—su cuello enrojeciéndose.

En una especie de aturdimiento, Sasuke finalmente consiguió que su brazo se moviera. Agarrando la arrocera con su mano libre, la bajó a la barra al lado de ellos. Todo el tiempo su corazón latiendo fuertemente.

—L-lo siento —masculló Sakura, rompiendo sus extraños pensamientos—su cabello rosa escondiendo su rostro cuando él se puso a su lado con el arroz en la mano.

Sasuke dio un indistinguible "hn", antes de que encendiera la arrocera.

—Entonces —dijo, su voz inusualmente tímida. Mirándolo, preguntó—, ¿Tú y Sai descubrieron algo?

Sasuke se encogió de hombros. —Nos dijeron que investigáramos alrededor de los muelles. La gente cree que las víctimas están siendo transportadas de la ciudad.

Sakura asintió. —Eso tiene sentido —un silencio forzado le siguió y, por primera vez, Sasuke deseó que Sakura lo rompiera. Finalmente, ella preguntó—, ¿Tú y Sai se están llevando bien?

Sasuke se contuvo justo antes de que su habitual bufido pudiera escapársele. Recordando su conversación de antes con Sai, Sasuke dijo, —Es tolerable.

Sakura le sonrió abiertamente. —Viniendo de ti, eso es mucho.

—Hn—mirando hacia otro lado, Sasuke trató de ignorar la verdad en esa oración. A pesar de su aceptación hacia Sai, simplemente no podía llegar a agradarle el antiguo miembro de raíz. Sai representaba demasiadas cosas que a Sasuke no le gustaban… y algunas cosas de las que él se arrepentía.

Sakura había acabado de mirarlo, a punto de decir algo más, cuando la voz de Sai llegó del área de la sala. —Sakura, ¿qué le ocurre a Naruto?

La mirada de Sakura pasó de Sai a Naruto. —Simplemente tiene dolor de estómago —dijo, sin sonar tan segura como cuando habían regresado ellos dos—. ¿Por qué? ¿Está sudando?

Antes de que Sai asintiera, tanto Sasuke como Sakura supieron la respuesta. El cabello rubio pegándose en la frente de Naruto fue prueba suficiente de ello.

—Ten —dijo Sakura, tendiéndole la cuchara—, mantente revolviendo esto.

Sasuke lo acató, pero se mantuvo volteado hacia Naruto, la preocupación asentándose en sus entrañas. Sakura presionó la mano en su frente. —Está ardiendo en fiebre —quitando el cabello de su frente, Sakura preguntó—: Naruto, ¿te sigue doliendo el estómago?

Sus ojos azules se abrieron un poco mientras asentía.

—¿Algo más? —preguntó Sakura.

Naruto asintió de nuevo.

—De acuerdo —dijo de forma reconfortante—. Necesito que me digas qué te duele.

Naruto negó con la cabeza. —Todo.

No había duda de la preocupación en el rostro de Sakura. —Sai, ¿puedes traer mi mochila? Está en la habitación.

Sai se fue en el siguiente instante.

Sasuke observó mientras Sakura levantaba los parpados de Naruto y luego sentía el pulso en su muñeca. Cuando Sai regresó con su mochila, sacó una lamparita de mano y alumbró la garganta de Naruto.

A Sasuke no le gusto cuando las cejas de ella se fruncieron.

Trabajando de una manera metódica, Sakura bajó el cierre de la chaqueta de Naruto y alzó su camiseta antes de presionar la mano en su estómago. Naruto gruñó con dolor.

Todavía en silencio, Sakura sacó un rollo de su mochila y lo extendió sobre la mesa de la sala frente a ella. Sosteniendo la mano de Naruto encima del sello en el rollo, Sakura sacó una senbon de su mochila y pinchó su dedo.

Naruto ni siquiera lo notó.

Hubo un momento de tensión cuando Sakura, Sasuke y Sai observaron el rollo. Finalmente, una nube de humo salió del centro y el sello cambió.

Sasuke supo por la expresión de Sakura que no eran buenas noticias.

—Ha sido envenenado —dijo, ya moviéndose para meter las manos debajo de los hombros de Naruto. Mirando a Sai, dijo, —Ayúdame a llevarlo hasta su futon.

Sai asintió mientras levantaban a Naruto del sofá y lo cargaban hasta la habitación.

Sasuke escuchó algunos pasos por el lugar antes de que ambos regresaran.

—Eso probablemente ya está listo —dijo Sakura, haciendo un gesto de cabeza hacia la cena mientras asentaba un montón de parafernalia médica sobre la mesa de la cocina.

Apagando la hornilla, Sasuke se reunió con Sai y Sakura en la mesa—el hambre ahora siendo la última cosa en su mente.

—No tengo los recursos para hacer un antídoto simplemente de una sola muestra de sangre—explicó Sakura—. Voy a tener que remover el veneno para analizarlo y partir de ahí.

—Después de que remuevas el veneno —preguntó Sai—, ¿Naruto estará bien?

Sakura asintió. —No ha estado en su sistema el tiempo suficiente como para tener algún daño de larga duración, pero va a necesitar descansar mañana. Incluso si se cura rápido, el remover veneno directamente de tus células es doloroso. Va a agotarlo demasiado.

Sasuke observó a Sakura moler algunas hierbas con un mortero. Se le ocurrió, mientras ella extraía el líquido con una jeringa, que nunca antes la había visto hacer nada más que curar heridas después de una sesión de entrenamiento. Se encontró preguntándose qué más había aprendido durante los últimos tres años. Recordó que ella estuvo encargada del hospital cuando él regresó de nuevo. Esa no era una hazaña menor por ningún motivo.

Sus ojos siguieron los movimientos de ella, ahora con más escrutinio. Recordó a Orochimaru hablar de la pericia médica de Tsunade. Habiendo sido entrenada por la sannin, Sasuke no tenía duda de las capacidades médicas de Sakura.

Aun así, la preocupación dentro de él no cesó. Se sintió inútil en ese momento.

Entrando a la cocina, Sakura agarró dos cuencos grandes y llenó uno con agua. Con la jeringa estando a salvo en una mano, llevó con cuidado el cuenco con agua y asintió hacia el que estaba vacío. —Que alguien agarre ese.

Sai lo llevó mientras todos entraban a la habitación. Sasuke sólo había visto una vez a Naruto tan pálido y eso fue justo después de su pelea en el Valle del Fin—cuando él había estado demasiado cerca de matar a su mejor amigo.

Sasuke alejó los recuerdos a la fuerza y se obligó a concentrarse en lo que Sakura estaba haciendo. Ella no desperdició ningún momento para inyectar el contenido de la jeringa en el brazo de Naruto.

—¿Para qué fue eso? —preguntó Sai.

—Atenuará el dolor de alguna manera —respondió Sakura, una de sus manos extendida encima del agua en el cuenco—. Voy a necesitar que ustedes dos lo sujeten. No quiero que se esté moviendo mientras estoy extrayendo el veneno.

Con un asentimiento de cabeza, Sai y Sasuke hicieron lo que ella dijo. Con las manos presionadas firmemente sobre los hombros de Naruto—Sai sujetando sus canillas—,Sasuke vio chakra salir de la mano de Sakura y entretejerse con el agua. Cuando ella alzó la mano, tuvo una burbuja de agua pegada en la palma de su mano.

—¿Listos? —preguntó, la burbujade agua presionada en el abdomen de Naruto. Al siguiente instante, forzó el agua atado con chakra en la piel de Naruto y lo metió en su cuerpo. Sasuke y Sai no tuvieron ningún momento para amainar la presión que estaban ejerciendo en las extremidades de Naruto. Todo su cuerpo se azotó cuando Sakura presionó el agua dentro de él. Cuando la extrajo con la otra mano, Naruto ahogó un grito de dolor.

Sasuke observó hasta que cada pizca de la burbuja de agua fue sacada de nuevo. Esta vez, sin embargo, el agua se rellenó con un líquido verde oscuro. Sasuke no necesitó preguntar si ese era el veneno. Con una mano libre, Sakura curó las cortadas profundas ocasionadas por el jutsu y dejó caer el líquido en el cuenco vacío antes de crear una nueva.

Sasuke preparó presión en los hombros del rubio.

Esta vez, Naruto gritó.


Pasaron casi veinte minutos para que Sakura extrajera todo el veneno del cuerpo de Naruto. Sentados en la mesa comiendo su cena ahora fría, Sakura dijo, el cansancio notándose en su voz:

—Analizaré el veneno mañana y veré qué puedo concluir de ello.

Sai asintió. —¿Tienes alguna idea de si esto tiene que ver con las abducciones?¿Qué fue lo quedescubrieron en el hospital?

—Todos los registros estaban falsificados, pero creo que eso en sí confirma que fueron víctimas. También como el hecho de que algo ocurre en el hospital, algo importante —los ojos de Sakura pasaron de Sasuke a Sai. No estando muy seguro delporqué, Sasuke sintió como si su pecho se oprimiera. No le gustó la mirada decidida en los ojos de Sakura—. No puedo asegurar que el veneno que acabo de extraer de Narutosea el mismo veneno que provoque que las víctimas vayan al hospital, pero encuentro demasiadas coincidencias como para creer lo contrario. Estaba pensando que podríamos ser capaces de descubrir lo queles está ocurriendo a las víctimas si me registro en el hospital pretendiendo tener los síntomas del envenenamiento.

El estómago de Sasuke se retorció. No le gustó la idea para nada. Sakura no sólo estaría infiltrándose en el enemigo, sino que aparte lo estaría haciendo sola y con muy poca información sobre lo que podría pasar. Si ellos pasaban por desapercibido algo importante o si algo iba mal en el hospital, ellos no tendrían forma de saberlo.

Los sellos de chakra de repente se sintieron como una carga cuando otro pensamiento surgió. Si algo sí salía mal, ¿sería capaz de protegerla? Justo como ocurrió cuando sujetó a Naruto, una sensación de ineptitud lo invadió.

Por primera vez, Sasuke deseó que sus sellos de chakra fueran removidos por el bien de sus compañeros y no por sus propios deseos egoístas.

—Es arriesgado —murmuró Sai. A pesar de sus palabras, Sasuke pudo decir que el antiguo miembro de Raíz estaba considerando la estratagema.

—Quizás —dijo Sakura—, pero también es nuestra mejor opción. Sabemos que todas las víctimas hacen el check out del hospital antes de ser tomadas. Yo sólo estaré ahí por un día o dos y tengo el conocimiento médico para evitar la sospecha.

Sai estuvo callado por un momento. —Sasuke y yo vamos a investigar alrededor de los muelles mañana. Quiero que tú veas qué puedes aprender del veneno mientras hacemos esto. Si no aprendemos nada útil, supongo que será nuestro interés principal el que tú te infiltres en el hospital.

Sakura asintió con firmeza. —De acuerdo.

Sasuke, sin embargo, no estuvo tan confiado como Sakura o tan dispuesto como Sai. No pudo deshacerse de la horrible sensación de desasosiego dentro de su estómago mientras continuaban comiendo en silencio.

Acostándose para dormir esa noche —un Naruto espeluznantemente quieto y una Sakura exhausta al lado de él—,Sasuke se prometió a sí mismo que haría todo lo que estuviera en su poder para aprender algo en los muelles mañana. Él la protegería—protegería a los dos. Él no dejaría, ni permitiría que sus compañeros llegaran a hacerse daño.

Ellos eran todo lo que a él le quedaba y no les fallaría.


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Hoy es día x2.

Como saben, se le agradece a mi beta Kate Turner su esfuerzo, tiempo y dedicación! :D

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En fin, espero que me sigan queriendo aunque sea un poquito. Se aprecia la espera y el apoyo.

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Y, como no puede faltar, ¿alguien quiere un rico y delicioso Sasucakes?

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Sasuke-glamour off!