Chapter 25:

- ¿Y que mas da? Si destapas todo ahora, solo conseguiras una bonita condena para todos nosotros, yo incluido. Y si no lo haces, solo tienes que esperar a que Black apruebe las oposiciones a auror para que vuelva a atosigarme, solo que entonces será en nombre de la ley.- James le miro, con una expresión extraña en el rostro.

- No… No puede hacer eso… Es la ley, no puede romperla. Se… se enterarían.- dijo por fin, preocupado y angustiado. Severus sonrio con sinceridad, apoyando su rostro en el pecho del gryffindor. Podia oir el rítmico latido de su corazón, y sentir su respiración pausada.

- Es muy fácil poner al departamento de aurores en contra de un presunto mortifago, James. Y la corrupción se encuentra hoy por hoy en todos los centros de poder.- sus palabras susurradas con suavidad alteraron al muchacho de cabellos castaños, que, tensándose sin moverse, negó:

- ¡No! No todo el mundo es corrupto, Sev. Mi padre no es corrupto, nunca lo ha sido. Y yo no lo sere; nunca. Te protegeré de ellos, Severus, no dejare que te hagan daño. Y mucho menos que Black se acerque a ti.

- No puedes controlarlo todo, James.

- Pero puedo controlar a Black. Y lo voy a hacer.- James beso su coronilla afectuosamente, y Severus, inseguro, empezó a decir:

- Yo… había pensado en…- callo, dudando de si decir la siguiente parte o no. James lo comprendió a la perfeccion, puesto que en seguida repuso:

- No los nombres siquiera. Solo son unos asesinos. No sacaras nada bueno de allí.

- Podrian protegerme.

- Les darias motivos a los aurores para ir tras de ti. Black tendría motivos, podría herirte de gravedad, o incluso matarte.

- Entonces ¿Cómo piensas enfrentarte a la persona que debes considerar tu mejor amigo? Realmente James, tu no debes saber nada de esto. Solo debes amar a Lily por encima de todo, y odiarme a mi.

- Asi que eso es lo que quieres, ¿no?- pregunto, enfadado. Le separo abruptamente de si, y le miro insistentemente con las mandíbulas cuadradas y una mirada de furia. Severus suspiro, negando con la cabeza, y sin perder la sangre fría, dijo:

- No es lo que yo quiera, si no lo que es en realidad.- desvio la mirada, antes de decir en voz baja.- Sabes que estar a mi lado significa mentiras y mascaras ante los demás.

- Estar a tu lado significa estar con la persona que yo quiero, Severus. No importa si tengo que remover cielo y tierra para protegerte, si tengo que cubrirme de mentiras y fingir todo el tiempo.

James le beso con intensidad, agarrándole de la cintura posesivamente. Tentativamente, fue empujando con cuidado a Severus hacia atrás, hasta que choco con la mesa rigida de madera del profesor. Las manos de James bajaron hasta sus piernas, y desde allí, lo levanto, depositándolo con cuidado en la superficie porosa.

Una pequeña punzada de dolor atravesó a Snape en el momento en que su cuerpo toco el mueble, y dentro del beso, gimio de dolor. Se encogió levemente, hundiendo los hombros, y dejando de lado las atenciones que reclamaba James, saco la pequeña botella con poción anestésica, de la que tomo un trago largo. Potter le observo con ojo critico, antes de decir:

- ¿No estas abusando de la poción, no?

- No pasa nada, lo controlo.- James le volvió a besar, con una leve sonrisa en los labios, y acto seguido, se aparto de el.

- Tu no te muevas, ya limpio yo.

Durante las siguientes horas, Severus se limito a mirar como aquel al que quería tanto de un dia para otro hacia su parte de la limpieza, sin preocuparle recibir algo a cambio. Sonrio, sintiéndose dichoso de que James le hubiera mirado. Seguramente, si hubiera terminado con algún slytherin, el acabaría siendo el esclavo de su pareja. Fruncio el ceño; no le gustaría ser el perrito faldero de Lucius y Narcisa, no mas de lo que ya lo era.

Suspiro con cansancio, posando su vista en el bien formado cuerpo del jugador de quidditch; sabia que los señores Malfoy le utilizaban y manejaban a su antojo, pero eran sus únicos amigos. Aunque, en esos momentos también estaba James; no le repudiaba como los demás por su origen o su casa. Pero lo suyo con James… Sabia que no duraría, no mucho tiempo mas.

Porque en la naturaleza del gryffindor perfecto que era Potter no se encontraba el mentir y fingir como una serpiente. Y por mas que odiara a sus amigos por lo que le habían hecho, sabia que volveria a ellos. Si no era por una tontería, por una discusión sin sentido entre ellos, seria por los mortifagos. Siempre mortifagos, dedujo Severus, anticipándose al futuro.

Y sus diferencias eran bastantes grandes y numerosas, se atrevió a pensar. Las casas, los amigos, los modos de pensar, de vivir, de comportarse… Las ideas, sobre todo, era lo que mas asustaba a Severus. Porque a el no le importaba unirse a los mortifagos, pero James seguramente, además de auror, se introduciría en la Orden del Fenix, aquel grupo de gente secreto que se reunia con Dumbledore. Según las malas lenguas de slytherin, aquello existía, pero Severus no lo sabia con certeza propia.

Suspiro mirando su reloj; las doce y media. James se levanto del suelo, donde se encontraba, y se acerco hasta el, mientras se bajaba de la mesa. Con una sonrisa, le rodeo la cintura con su brazo, y dejo el trapo sucio en la superficie de madera, dando por concluido el castigo de ese dia.

- Vamonos, Severus. Ya es bastante por hoy.