SAINT SEIYA

EL ÁRBOL DE LOS DIOSES

(FANFIC AEBAEZR)

Capitulo XXV

LA LEYENDA DE LA DETERMINACIÓN DORADA

-"¿La armadura dorada de capricornio?"- se extraño Kiki al verla ante sus ojos; la armadura parecía también mirar atentamente a Kiki -"Ya veo…"- dedujo Kiki mientras se acercaba a la armadura -"… hay algo que deseas que vea"-

Y como si hubiese mencionado algunas palabras mágicas la armadura dorada brillo intensamente junto con la de Aries y Kiki cerró los ojos.

:::

-"Descendiente de lemuria"- dijo una voz grave y severa -"Mi nombre es Cortes de Capricornio, te ruego escuches las memorias de mi vida que han quedado marcadas en esta armadura"-

:::

-"Yo participe en la guerra Santa librada contra Poseidón en el siglo XV, el Dios reencarno lleno de ira en contra de los humanos que se habían aventurado a atravesar sus dominios, el océano atlántico"- continuo hablando aquella voz -"Poseidón estaba respaldado por sus temibles generales marinos que equiparaban cada uno la fuerza de un Juez del Infierno"-

-"Sin embargo logramos vencerles, yo fui uno de los sobrevivientes de la cruel guerra; una decena de años después recibí una carta mientras me encontraba meditando en el templo de Capricornio, procedía de mi hermano a quien tenía mucho tiempo no veía, me pedía que lo acompañara en su recorrido por las nuevas tierras, debo reconocer que me emocione mucho al recibir noticias suyas y dado que no había alerta en el santuario, pedí permiso para ausentarme un tiempo del templo de capricornio y emprendí mi viaje a la recién descubierta tierra de América"-

-"Mientras viajaba en el barco hacia Cuba, me venía a la mente el momento en que me separe de mi hermano, cuando yo decidí entrar al seminario y el al ejercito; curiosamente fui enviado a Grecia donde hice amistad con un santo de Atena, quien tiempo después me entreno y me entrego esta armadura dorada"-

-"Pero basta de explicaciones, ahora deseo que veas esto"-

:::

Un sol severo se apodero de Kiki, y el suelo se volvió suave y poroso, y el ruido de las olas termino de revelar a Kiki, en donde se encontraba.

-"¿La isla de cuba?"- se extraño en voz alta, entre más tiempo pasaba reconocía mas el escenario, un par de construcciones de adobe bastante rudimentarias con un estilo europeo que contrastaba con aquel escenario, un muelle y un barco que recién había llegado.

De él descendió un hombre bastante similar a Shura, vestía ropa de marinero y cargaba la caja dorada de la armadura de capricornio.

-"Disculpe"- dijo el hombre a un trabajador del muelle -" busco a mi hermano, el Señor Hernando Cortes"-

-"¡Oh a su excelentísima!"- dijo el marinero -"usted debe ser su hermano, el dejo instrucciones"-

-"Mi hermano es solo un solado"- dijo Cortes con un tono cortante y Kiki noto que tenía un rosario cristiano en su cuello.

-"Si eso era"- dijo el hombre guiando a Cortes a otro muelle -"pero en la guerra uno asciende de rango o muere y todo lo que aquí ve es posible gracias a él"-

Cortes no discutió mas con el hombre pero era claro que desaprobaba el rango seguramente autonombrado de su hermano, pero detuvo su mirada en una construcción una iglesia a la que le estaban colocando una cruz de madera, Y Cortes de persigno ante ella.

-"Veo que usted es muy religioso para ser un soldado"- dijo el hombre

-"No sé qué rumores haya escuchado pero yo soy un sacerdote"- contesto Cortes visiblemente molesto ante la posibilidad de que su hermano haya hablado abiertamente sobre los Santos de Atena.

-"Si, si claro"- dijo el hombre -"Este barco lo llevara al puerto de la Villa de la Vera Cruz, ahí el Excelentísimo Hernando Cortes lo espera"-

:::

La imagen se desvaneció y Apareció una nueva el sol y el clima eran similares, incluso el oleaje se escuchaba, pero claramente, aquella Villa era más elaborada, ya había al menos dos capillas construidas.

Un hombre bastante parecido a Cortes solo que con una barba de candado y vestimenta militar elaborada que indicaban un alto rango, esperaba en el muelle a lado de un barco recién llegado.

-"¡Hermano mío!"- dijo el hombre con los brazos extendidos como si tratase de abrazar algo, al ver a Cortes descender -"Me alegra mucho que hayas aceptado mi invitación"-

Cortes no dijo mucho pero se notaba en él una creciente alegría -"Hernando"- dijo al final cuando abrazaba al hombre que era su hermano.

:::

Ahora se encontraban dentro de una habitación, bastante suntuosa en lo que cabía en una villa militar.

-"Iré al grano"- dijo Hernando -"Estos salvajes nos han dado lucha y me temo la estamos perdiendo"-

Cortes cerró los ojos para escuchar a su hermano pero dibujaba algo de decepción en sus facciones que claramente Hernando no noto o ignoro.

-"Y ha sido difícil esta misión que se me ha encomendado"- continuo hablando Hernando -"Hemos traído civilización y al Dios verdadero, pero estos brutos no entienden, Temen más a su soberano que se regocija en la ciudad de Te… nog… como diantres es Bernal"-

-"Tenochti…tlan"- hablo un escriba que estaba a lado escuchando atentamente la conversación y escribiendo una crónica de ello; Cortes poso un rato la mirada en el pero después lo ignoro.

-"Eso"- continuo Hernando -" Tenochtitlán, una gran fortaleza situada en medio de un majestuoso lago, créeme cuando la veas desearas vivir en ella, pero el problema es esa gente salvaje y su rey Moctezuma, hemos hecho treguas con otras aldeas y ciudades nativas que no están contentas con el rey, pero el problema es esa fortaleza… Tenochtitlán"- termino su frase brevemente y la mirada de Hernando se perdió en la nada como observando fijamente su objetivo

-"… es impenetrable"- continuo saliendo de su ensimismamiento -" es como si una magia la protegiera, hemos llevado cañones y las balas se destruyen antes de tocar los muros, es como protección divina"-

-"Hermano mío…"- se acerco Hernando a su hermano -"… solo alguien como tu puede destruir esos muros"-

Cortes se paro y se acerco al escriba y le arrebato sus papeles para acercarlos al fuego y quemarlos lentamente -"Es imperdonable que hables abiertamente de los Santos de Atena, y más aun que me pidas que intervenga en una guerra de los hombres"-

-"Debería matarte aquí y ahora"- dijo Cortes y espero a que se consumiera totalmente en el fuego los papeles donde el escriba había redactado aquella conversación -"Pero lo pasare por alto porque eres mi hermano, prepárame un barco y olvida mi nombre y yo olvidare el tuyo y tu crimen contra el santuario"-

-"Sabía que dirías eso"- dijo Hernando como conteniendo una risa burlona -"Tu barco estará listo al amanecer, pero antes déjame mostrarte algo"-

:::

Aun era de noche, y Kiki se encontraba siguiendo a los hermanos Cortes, entre un matorral alto, era una jungla, otros 4 soldados los acompañaban, y poco a poco se empezaban a oír mormullos en un lenguaje extraño.

Llegaron a su destino, y una plaza muy pequeña se vislumbraba cerca, pero Hernando ordeno a sus hombres y a Cortes que guardaran distancia y silencio.

-"Quiero que veas como celebran a sus dioses estos apestosos indios hermano"- dijo muy suavemente

Cortes empezaba a repugnar las palabras de su hermano y el haberlo acompañado, cuando en aquella plaza un señor llevaba a una pequeña niña, a un altar sobre un basamento.

-"Que esperas…"- dijo Cortes

-"Shhh"- lo callo Hernando -"tu solo mira santo de Atena"-

Cuando Cortes de capricornio desapareció de el lugar para hallarse en aquel basamento donde los nativos se encontraban, se había movido rápidamente para detener el sacrificio de aquella niña, tenía en su brazo apresado la mano de un sacerdote que tenía un cuchillo de obsidiana.

-"¿¡Que crees que haces!"- dijo Cortes de Capricornio pero el sacerdote nativo no lo entendió, y Cortes no se dio cuenta cuando el hombre que había llevado a la niña a aquel altar había clavado ya en ella otro cuchillo de obsidiana.

-"¡NO!"- grito Cortes y mato a ambos hombres en su ira los demás nativos que observaban el ritual huyeron hacia la jungla pero nadie los siguió, Cortes se inclino ante el cuerpo de la niña sacrificada cuando su hermano llego

-"¿Qué opina Atena de esto…?"- y señalo a la niña -"Y… ¿qué opina tu Dios…"- y sostuvo entre sus manos el rosario cristiano que colgaba de Cortes -"… de esto?"-

Cortes se puso de pie y regreso al campamento decidido a tomar su armadura.

:::

Ahora Kiki acompañaba al Santo Cortes de Capricornio vistiendo su armadura dorada, la luz indicaba que estaba amaneciendo, y el clima caluroso había quedado atrás, ahora era algo fresco, bastante agradable, ya no había palmeras sino pinos y arboles de troncos delgados y gran altura.

Pronto un gran valle se extendió ante la vistas de ambos, era majestuoso, una hermosa ciudad blanca flotaba en medio de un largo tan calmado y cristalino como un espejo, las nubes y las montañas y volcanes se reflejaban en el. Pero Cortes ignoro su asombro y siguió adelante.

Llego al campamento donde soldados españoles desarmaban barcos enormes, para elaborar barcas medianas donde colocar cañones, una decena de esos barcos empezaba a iniciar un nuevo ataque contra Tenochtitlán y cortes se subió a uno y ordeno a los demás a quedarse y el solo avanzo en contra de la ciudad junto con el espectro de Kiki que lo acompañaba.

Llego a los muros de la ciudad y con un corte exacto con excalibur, derrumbo el primer muro y luego otro y otro más; tras destruir un flanco de la ciudad el caos inicio dentro de ella, Y los soldados españoles avanzaron en son de guerra contra Tenochtitlán, Cortes se retiro sin voltear a ver la ciudad, y empezó a regresar a la Villa de Vera Cruz para regresar al Santuario, pero antes se topo con su hermano que ahora tenía una sonrisa ambiciosa viendo caer la fortaleza divina que impedía su avance.

Cortes ignoro la sonrisa y no intercambio palabra y siguió su camino con un paso pesado mientras la imagen se desvanecía.

:::

-"Ese día desconocí a mi hermano"- dijo la voz nuevamente que provenía de el interior de la armadura -"Su mirada de ambición dominado totalmente por las pasiones humanas"-

-"Después me recluí en el santuario y medite el resto de mi vida por haber inclinado la balanza a favor de un ejército humano; pero no me arrepiento, tome una decisión en ese instante, una determinación de un Santo Dorado"-

-"Mas allá de enriquecer a un pueblo y esclavizar a otro, yo no deseaba que ningún hombre ofrendara inútilmente su vida para regocijo de los Dioses"-

-"Santo de Atena"- dijo la voz -"¡Avanza con una determinación Dorada y pon fin a la ambición de estos dioses malignos!"-

La voz desapareció y el octavo nivel volvió a su relativa normalidad la armadura de capricornio observaba atentamente a Kiki mientras el comenzaba a correr hacia el ultimo nivel.