CAPITULO XXV.- OJOS DE SERPIENTE
Era Ginny Weasley. Caminaba en círculos por toda su habitación con expresión pensativa y una ligera sensación de frió en su pecho, murmurando cosas sin sentido y sintiendo que los muchos pensamientos en su cabeza amenazaban con reventar su cráneo, era examinaba por un muchacho de cabello negro, piel morena y una expresión de astucia en el rostro, sentado cómodamente en la cama de la chica en una pose elegante.
-Es una estupidez-dijo el muchacho-sentirse culpable por una mala experiencia que tuvo alguien y de la que nada tuviste que ver… un idealismo bastante bonito pero que nada tiene que ver con el mundo real… las cosas son como son, las personas sufren mucho pero siguen adelante, no se dejan dominar por una mala experiencia
-Sentir culpa no es debilidad-murmuro Ginny sin dejar de caminar, no le dirigió ni una sola mirada al muchacho
-¿Culpabilidad? Algo estorboso, sin duda esa… culpabilidad nos da impresiones equivocas de la verdadera naturaleza del sujeto-el muchacho sonrió de forma burlona-te dominan tus emociones… en especial por que alguien cercano a tu corazón también sufre, por una estupida razón
-Harry no es estupido, Tom-dijo Ginny deteniéndose súbitamente y mirando de forma retadora al muchacho-sentir no es una debilidad, es su mayor fortaleza
Riddley se levanto de la cama y miro con descaro a Ginny, dio unos pasos hacia la pelirroja, se detuvo a unos centímetros de ella y con una mano le rozo la mejilla, la chica dio un ligero quejido y apartó la cara evitando aquel desagradable tacto.
-Palabrería de Dumbledore, reconozco a una discípula del vejete cuando la veo-susurro con tono seductor-esa empatía puede ser la única debilidad que tengas, querida Ginny; sentir lastima por el chico que esta sufriendo… que tierno-dio otro par de pasos atravesándola como si esta no existiera
-Harry no es débil-dijo Ginny con dureza-tu eres el débil
El muchacho intento decir algo, sin embargo al mover los labios nada salio de estos, Ginny le veía con el ceño fruncido y pronto los dos muchachos se enfrascaron en una guerra de miradas, era cierto que Riddley le ganaba por mucho a la pelirroja pero esta entorno los ojos y poco a poco el muchacho desaprecio, aunque su sonrisa nunca fluctuó, cuando el lugar en que había estado Tom quedo vacío Ginny se llevo una mano a la piedra, que colgaba al rededor de u cuello, que Alucard le había entregado.
Te crees muy segura con esa cosa ¿No?- dijo la voz de riddley en su cabeza-Ese Vampiro no podrá cuidarte por siempre… te darás cuenta que yo soy la mejor opción
Sin embargo la pelirroja no se asusto, el profesor Alucard le había estado ayudando a aprender el extraño arte de la Occlumancia, se hacía cada vez mas hábil manteniendo así al malvado recuerdo lejos de ella, esta vez no le sería nada fácil a Tom tratar de controlarla. Esta vez era fuerte, ya había desaparecido la niña temerosa de antes.
Ginny dio un suspiro sintiéndose totalmente segura, Tom estaba controlado, su vida estaba funcionando casi perfectamente y sin duda estaba en los mejores momentos de su vida, aunque pensándolo bien todavía quedaba algo que le afectaba un poco... un muchacho.
La pelirroja bajo a la sala común, sus ojos almendrados se posaron en un chico de cabellos rebeldes que estaba sentado a un lado de una ventana de la sala, tenía la mirada perdida y su expresión era de aflicción, Ginny sonrió un poco y se acerco el joven mago, Harry levanto la vista cuando noto la presencia de la pelirroja a un lado suyo, trato de responderle la sonrisa que le mostraba pero su estado de animo se lo impidió.
-Hola, gruñón-le susurro Ginny y se sentó junto a el-se que no me incumbe pero tal vez deberías de dejar de pensar tanto en Snape
Harry dio un suspiro y se paso las manos por la cara completamente cansado.
-Es solo que… no se por que me es tan difícil seguir odiándolo-murmuro Harry derrotado-ahora no puedo evitar pensar en que Snape siempre había tenido la razón ¿Que se supone que hago ahora? ¿Le pido perdón por odiarle todo este tiempo?-Ginny hizo una mueca de conformidad-¡Nunca! ¿Por qué habría de hacerlo? El nos ha hecho la vida imposible ¿Por qué habría de disculparme?
-No tienes que hacerlo si no quieres… ya has dicho que siempre nos ha hecho la vida imposible-dijo Ginny sonriendo ante la indignación de Harry
-Pero…-murmuro el joven mago con tono derrotado-el… el tenía razón sobre mi padre, no puedo creer que mi padre tratara de esa forma a Snape, lo mas correcto sería que le devolviera su libro de pociones y me disculpara con el-Ginny hizo una mueca de exasperación y después sonrió con un poco de resignación-Disculpa-murmuro Harry ofendido y luego sonrió al igual que la pelirroja-no creí que fuera tan terrible escucharme
Ginny se levanto de su silla y se sentó sobre las piernas de Harry con una sonrisa traviesa en los labios, le pasos los brazos detrás del cuello, el se sonrojo un poco.
-Decídete… nadie te culpara por lo que digas en este momento-le susurro con tranquilidad
-¿Seré débil si decido hacer una tregua con Snape?
-No es debilidad sentir un poco de empatía, Harry-dijo la pelirroja-pero si quieres puedo ayudarte; veamos, si me dices por lo menos tres cosas validas para odiar a Snape te daré luz verde para que el y tu sigan odiándose a muerte; a ver, dime alguna razón por la que debes odiar a Snape-vio divertida como Harry hacia un enorme esfuerzo por recordar algo malo que hubiera hecho Snape
-Se aprovecho de la situación en que vivía Sirius, siempre se burlaba de el-dijo el joven mago frunciendo el ceño
-Y Sirius hacía lo mismo en el colegio, era una pelea que tenían desde jóvenes además de que cuando supo que tal vez estaba en peligro corrió a asegurarse que estuviera bien ¿No?-argumento la pelirroja
-Ha tratado de echarme del colegio desde que llegue aquí-replico Harry con un dejo de rencor en la voz
-Has visto que en algún lado de su retorcida mente Snape esta seguro que el mantenerte con los muggles es la mejor forma de protegerte- respondió la pelirroja
-¿Intento matarme?-pregunto Harry esperanzado de que Ginny no le quitara esa débil defensa
-¿Cuándo te salvo en tu primer partido de Quidditch?-pregunto de forma burlona la pelirroja-¿O hablas cuando te salvo a ti, a mi hermano y a Hermione de Lupin como Licántropo?
-¿Me quita puntos y me deja muchos deberes?-pregunto Harry decepcionado por sus pobres argumentos, que seguramente Ginny destrozaría
-El que Snape te quite puntos o haga hasta lo imposible por que aprendas algo de su clase no significa que te odie-argumento la chica y sonrió de forma traviesa, esperando mas argumentos del muchacho-¿Y bien? ¿Algo más?
Harry negó y bajo la mirada como si fuera un niño regañado.
-¿Soy un tonto?-pregunto el joven mago
-Si, y uno muy grande-dijo Ginny y le dio un beso en la mejilla haciendo que se ruborizara mas el muchacho-¿Ahora que vas a hacer?
La pelirroja se paro de las piernas del joven mago y le miro con atención, este parecía estar haciendo grandes esfuerzos por pensar en algo muy inteligente que decir.
-Voy a ver si esta Dumbledore en su despacho, ya sabes, para dejar testigos por si Snape me lanza alguna maldición asesina en cuanto me le acerque-Ginny le miro con reproche-es solo para ver si ya llegó, después voy a ir con Snape y regresarle el libro del príncipe mestizo
-Bien, te deseo mucha suerte entonces... y no pelees con Snape, recuerda que nosotros invadimos sus recuerdos, tiene razón de estar molesto
Harry salio de la sala común y Ginny contemplo el hueco del retrato que se acaba de cerrar, una suave risa burlona resonó en su cabeza, ladeó un poco la cabeza y observo un trofeo que permanecía arriba de la chimenea, el reflejo que apareció en esa pulida superficie dorada le sonrió, pero no era su reflejo. Era Riddley.
Que cosa mas tierna-murmuro la voz dentro de su cabeza -sigues siendo una niña tonta, la misma de hace cinco años
-¿Y que si me gusta Harry, Tom?-murmuro la pelirroja observando como la sonrisa desaparecía del trofeo-Me gusta Harry Potter ¿Y que?
Sin embargo el Tom Riddley encerrado en la mente de la pelirroja o fue el único en escuchar aquella declaración, el hueco del retrato acababa de abrirse y ahora frente a ella estaba su amiga Maura que ahora le sonreía complacida.
-¿En serio?-Maura se acerco a ella con los ojos brillando de emoción y la abrazo con mucho cariño, la pelirroja solo pudo sonreír ante la expresión de su amiga-¡Ginny! ¡Por fin! Por fin lo entendiste, amiga mía ¿Y cuando se lo vas a decir?
La sonrisa de Ginny se volvió un poco culpable y dando un ligero suspiro le dijo a su amiga:
-Por el momento no se lo diré-la dijo con una risita-prefiero acostumbrarme a la idea de que sigo siendo tan estupida como para gustar de Harry Potter
-No es estupidez estar enamorada del chico que podría ser el hombre de tu vida-dijo Maura poniéndole una mano en el hombro
-Ya lo se-dijo Ginny acercándose al hueco del retrato-si no te molesta me gustaría permanecer sola… tengo que hacerme a la idea de lo que me he dado cuenta
Era ya muy tarde y Cho debía de llegar a su clase con Alucard, después de entrar al comedor se sentó en la mesa y acerco todos los platos con comida con un solo pensamiento en la mente Alucard me va a matar mientras que introducía grandes cantidades de comida en su boca.
-Hola-saludo Luna sentándose a un lado de la asiática-¡Vaya forma de comer! Me recuerdas a un Hocktey Peruano… en especial cuando están en época da apareamiento ¿Sabías que cuando estos tienen sus crías tienden a buscar un...
Cho solo giro los ojos un poco divertida ante las palabras de su excéntrica amiga y siguió comiendo tan rápido como podía, sin embargo algo llamo su atención, en la mesa de Griffindor un muchacho de cabellos despeinados se había sentado y comenzaba a comer sin dejar de leer la revista El mundo de la escoba, Cho sonrió un poco al verle pero unos segundos después esa sonrisa se borro al notar que una chica pelirroja se había sentado junto al joven mago, le había dicho algo y ahora los dos reían, Cho bufo molesta por la aparición de aquella muchacha.
-Déjame adivinar-murmuro Luna complacida-ahora estas imitando a unos de esos blorfac de los pantanos de los países nórdicos en que…
-No es eso, Luna-respondió molesta la asiática-es solo Harry-Luna alzo las cejas poniendo una cara inquisitiva-son solo cosas muy raras en mi mente… no es lo que tu piensas
-¡Gracias a Merlín que no era eso!-exclamo Luna sonriendo-había comenzando a sospechar que te comenzabas a poner celosa por que Ginny estuviera mucho tiempo con Harry y comenzaras a temer a la posibilidad de que tal vez Harry le correspondiera a los muy seguros y reales sentimientos de Ginny por él, lo cual te daría una tremenda jaqueca por que entonces tendría que idear la mejor forma de alejar a esos dos sin levantar las sospechas de Harry ya que eso haría que se molestara contigo y echaras a perder los avances que has tenido desde que inicio este curso escolar-dijo la muchacha sin tomar aire y tan rápido que la cara se le había puesto de un extraño color púrpura, Cho le miro sorprendida por el hecho de que Luna supiera exactamente lo que había estado pasando en su mente en ese preciso momento-¿Qué? Normalmente hago varias conjeturas de las personas que me rodean, en especial sobre mis amigos… por si es que necesitan un consejo
Cho suspiro un poco malhumorada por la forma en que Ginny se le acercaba al muchacho, Harry había guardado la revista para hablar con ella, y miro de reojo a la muchacha de cabellos rubios y desordenados, se había puesto a tararear mientras que picoteaba con un tenedor un pudín de chocolate.
-¿Luna? ¿En verdad me consideras tu amiga?-Luna asintió mientras que comenzaba a comer aquel delicioso postre, con el tenedor en la boca la miro con una expresión de intriga, como si no le encontrara lógica a aquella pregunta-¿No deberías mejor apoyar a Ginny? Ella ha sido tu amiga mucho más tiempo
-Las dos son mis amigas-respondió Luna-¿Te vas comer tu pudín? Harry es también mi amigo-dijo mientras que tomaba el postre de Cho-los tres son mis amigos así que si me encargara de ver por alguien es por Harry, yo aceptare a quien él elija, sin importar si es a Ginny o a ti, podría ser a cualquiera. Está delicioso el pudín ¿No crees?
-Si… sabroso-murmuro Cho mientras que sonreía viendo a Harry, había dejado de importarle que la pelirroja estuviera tan cerca de el… total, podía ser cualquiera la que se quedara con su corazón ¿No? ¿Por qué no podría ser ella la que lo conquistara totalmente?
El ruido de la escandalosa risa de Luna Lovegood lo saco de sus pensamientos, la Ravenclaw reía ante la imagen de Volpus con la pechera de la túnica manchada de leche… Cho Chang al parecer había dicho un chiste ocasionando que el niño amigo de Eliel decidiera que era bueno sacar la leche de la nariz, esos tres Ravenclaw parecían no importarles que la mitad del colegio presente en la comida les viera como si fueran bichos raros, Malfoy suspiro con una sensación de nostalgia, en los viejos tiempos el habría ridiculizado a esos tres por su forma de comportarse, les habría hecho el día imposible por la sencilla razón de que al el le había parecido intolerable el que se rieran de forma tan despreocupada. Los presentes en el comedor estaban tan absortos viendo como esos tres Ravenclaw se divertían sin importarles estar haciendo el ridículo que no notaron que una pequeña grulla de papel había entrado volando al comedor y se había quedado aleteando frente al chico Malfoy esperando a que la agarrara. El Slitheryn miro alrededor esperando ver a quien le había mandado la figurilla de papel pero nadie parecía ser el autor de ese recado.
-Imbecil-murmuro el muchacho cuando tomo la figurilla y la abrió
Al desdoblar la figurilla de papel noto que en este había lo que parecía ser un reloj digital que marcaba la hora, solo que en este el tiempo iba retrocediendo segundo a segundo: dos horas, una hora con cincuenta y nueve minutos y cuarenta y ocho segundos, una hora con cincuenta y nueve minutos y cuarenta y cinco minutos.
Tic, tac, tic ,tac, el tiempo sigue su curso y la respuesta no me llega, decídete pronto, recuerda que el tiempo es un lujo que muchos no podemos tener, un lujo que se nos termina tarde o temprano.
Blaise Zabini.
Una hora con cincuenta y ocho minutos y treinta y nueve minutos.
-Hola, Draco-saludo Eliel que había aparecido a su lado
-¡Eliel!-dijo Draco sonriendo y arrugando la nota para después guardarla dentro de su bolsillo-llegas tarde
-El profesor Flitwich me retuvo hasta que pude lograr hacer el encantamiento levitatorio-respondió el niño viendo a Volpus, Luna y Cho reír ante otra broma hecha por la asiática-me costó trabajo pero pude hacerlo
-Recuerdo cuando me enseñaron ese encantamiento, la primera que logro hacerlo fue Grang…-murmuro Draco y entonces recordó aquella amenaza que le había hecho la chica Griffindor al salir del bosque prohibido hacía unas noches, sintió la bola de papel en su bolsillo con mayor persistencia, tal vez muy pronto le daría el honor de cumplir con su amenaza… quizás-¿Por qué no vas con tus amigos?-le pregunto sonriendo, Eliel le miro un tanto preocupado pero Draco asintió con la cabeza, Eliel sonrió y fue a sentarse junto a los tres Ravenclaw, al poco tiempo se levanto Cho con una tostada en la boca y le paso a Eliel afectuosamente la mano por el cabello-¿Podría Eliel seguir sin mi?-se pregunto el Slitheryn con un poco de temor
Saco la nota de su bolsillo, era el tiempo que duraba su siguiente clase, administración comercial internacional, Zabini seguro le esperaría al final de la clase para recibir su respuesta… lo malo de eso era que todavía no tenia ni idea si debía de aceptar su propuesta.
Cuando llego a la aula cuatrocientos cincuenta y tres ya habían frente a la puerta siete Ravenclaw, dos Hufflepuf, cuatro Slitheryn y un Griffindor, apenas se hubo acercado a Garyel Zelin, con quien siempre trabajaba, la puerta se abrió dejando ver a un profesor de ensortijado pelo castaño muy viejo para decirle joven y muy joven para decirle señor sin sentir que lo ofendían, se le ilumino la cara cuando vio a Malfoy.
-Joven Malfoy, es un gusto volver a verle-le saludo dejándolo pasar al interior del aula-me agrado mucho su redacción sobre la importación ilegal de las criaturas mágicas
Mientras que entraba al aula llego Ron Weasley corriendo arreglándose la corbata y con una tostada en la boca.
-¡Vaya! Llegaste, Weasley-dijo antipático el profesor-mi día no podría ponerse mejor
El pelirrojo hizo una mueca de asco al ver el profesor y entro al aula haciendo oídos sordos de los comentarios del adulto, al profesor se le volvió a iluminar el rostro cuando vio que Malfoy seguía en la puerta.
-Señor Malfoy, haga el favor de pasar al aula-pidió amablemente. Lamebotas pensó Malfoy mientras que pasaba al interior del aula y se sentaba a un lado de Garyel Zelin
Los otros tres Slitheryn se sentaban bastante lejos de ellos dos, se alejaban de Malfoy por que era el paria de la casa de la serpiente y lo hacían de Garyel por que era el enemigo del "jefe" de la casa. La clase inició cuando el profesor comenzó a escribir la lección de ese día, los pormenores de el uso de las escobas de elaboración en el extranjero. El chico pelirrojo levanto la mano de inmediato como solía hacerlo Hermione Granger.
-Claro, Weasley-respondió el profesor con desagrado-es obvio que solo sabes cosas del Quidditch… espero que mejores en tus redacciones sobre los oros temas-miro a Malfoy con una expresión mas amigable-señor Malfoy ¿Seria tan amable de darnos las cinco leyes de Brapp sobre la importación de los objetos para el deporte mágico?
Mientras que contestaba la petición del profesor la palabra lamebotas volvió a aparecer en su mente. Era obvio que el profesor esperaba que si en algún momento los Malfoy volvían a tener su antigua grandeza él, Draco, le devolviera la cortesía con, tal vez, buenos tratos con gente de grandes influencias. Lamebotas
Mientras que todos escribían una redacción de treinta centímetros acerca de la conveniencia de aceptar las leyes acerca del uso encantamientos repulsores durante el juego de Quidditch Garyel Zelin le paso una nota a Malfoy por debajo del escritorio, Malfoy alzo la vista para verificar que nadie se percatara del dialogo escrito de ambos Slitheryn, aunque sospecho que el profesor no le reñiría aunque se quedara dormido.
¿Ya decidiste que vas a hacer con la propuesta de Zabini?
Malfoy examino la nota una y otra vez, después escribió una frase debajo de la pregunta que había escrito Garyel Zelin, ¿Como sabes del trato?, el muchacho leyó una sola vez la pregunta de Draco y volvió a escribir en el pedazo de pergamino, luego se lo devolvió al muchacho.
Tengo mis métodos ¿Y bien?
Malfoy volvió a escribir sobre el trozo de pergamino Todavía no tengo una respuesta. Zelin examino con cuidado el pergamino, rasgo otro cacho y comenzó a escribir, después de varios minutos el muchacho le pasó de nuevo la nota. Malfoy leyó con detenimiento el pergamino.
Antes de que decidas que hacer me gustaría que tomaras algunas cosas en cuenta, no quiero que pienses que soy un entrometido pero antes de que siquiera pienses en Zabini debes de preguntarte que es lo que quieres; Zabini te ofrece algo que crees querer, es obvio que quieras tenerlo de nuevo pero ten en cuenta que aunque Zabini te regrese tu familia (lo cual no dudo que haga, lo conozco lo suficiente para saber que lo cumplirá) tu vida no será como antes, debes tener en cuenta que son los amigos de Eliel a quien estas a punto de traicionar ¿Crees que Eliel se sentirá a gusto, que podrá vivir, sabiendo que vendiste a sus amigos con tal de reunir a una familia que ya de por si era disfuncional? Ten en mente que quieres para a Eliel ¿Qué tenga una vida plena y llena de buenos momentos o que simplemente sobreviva?
Malfoy miro a Garyel pero este ya había puesto su atención en el trabajo, no le miro en ningún momento de la clase, ni cuando comenzaron un debate con la información recolectada de los trabajos. Cuando termino la clase Garyel se levanto de su silla, miro brevemente a Malfoy y luego se fue, la pregunta estaba grabada en sus ojos ¿Quieres que Eliel viva o que solamente sobreviva?
Malfoy entro a la sala común de Slitheryn pensando en lo que le había escrito Garyel, sin duda la supervivencia no era suficiente para su hermano, quería que Eliel tuviera una vida normal ¿Seria posible? Sin embargo se tuvo que forzar a dejar esos pensamientos atrás, al entrar a la sala se había encontrado frente a frente con Zabini, Malfoy saco un pergamino arrugado de su bolsillo, al verlo el marcador estaba apunto de terminar, diez segundos, nueve segundos, ocho segundos… hasta que simplemente el marcador quedo en cero.
-¿Y bien?-pregunto Zabini, tras una rápida inspección con la mirada Malfoy supo que la sala común estaba totalmente vacía, estuvo seguro que hasta los dormitorios debían de estar vacíos, y sobre todo eso debía de ser obra de Zabini, el debía de haber ordenado eso, era una muestra de lo que podía hacer
Era el momento de la verdad ¿Vida o supervivencia? Era hora de decidir. Malfoy examino a Zabini, sonreía esperando la respuesta del muchacho, Malfoy trato de tranquilizar su corazón que latía con nerviosismo, tratando de tranquilizarse noto que una venda cubría la mano derecha de Zabini, como si se hubiera quemado. Se pregunto cual de los dos lados le ofrecía mas, Potter solo podía cuidar de Eliel en el colegio ¿Qué sería de su hermano cuando estuvieran fuera de Hogwarts? Zabini no solo prometía el bienestar de Eliel tanto afuera como adentro del castillo, le prometía toda su familia… pero aun no tenía idea de lo que le obligaría hacer.
Durante todo el curso escolar una horrible sensación se había apoderado de él, dentro de su pecho y de sus mas horripilantes pesadilla había comenzado a crecer la horrible certeza de que lo mas seguro es que ni siquiera podría poder salir vivo de Hogwarts… había llegado a acostumbrarse de aquella idea que se había apoderado de su mente desde el día en que abandono la mansión Malfoy; desde el día en que habían escapado de casa había sabido claramente que no iba a vivir para poder graduarse, para pode casarse y poder tener familia, ni siquiera terminar el sexto grado, si moría siguiendo las ordenes de Zabini él podría encargarse de que su madre y su padre cuidaran de Eliel… y si no cumplía sabia muy bien que Potter no dejaría que Eliel muriera o le pasara algo, Potter y su grupo cuidarían de Eliel sin importar que el, Malfoy, los traicionara… solo debía de asegurarse que Eliel estuviera seguro cuando el ya no este con el, habría cumplido su deber como hermano mayor si antes de morir se aseguraba que Eliel aprendiera a cuidarse solo.
.Malfoy miro a Zabini y bajando la mirada con expresión de estar apunto de hacer algo que le daba asco estiro la mano, estrecho la mano de Zabini que estaba vendada.
-Acepto-sintió como Zabini apretaba mas su mano mientras que una sonrisa diabólica surcaba su rostro, de pronto el apretón se hizo mas fuerte e inmediatamente las vendas comenzaron a quemarse en medio de flamas negras que lamieron sin piedad la mano de Malfoy, el joven Slitheryn trato de escapar pero la mano de Zabini lo aferraba firmemente, pasaron unos cuantos segundos hasta que lo soltó-¿Qué demonios?-exclamo Malfoy viéndose la mano, no estaba quemada sin embargo en el dorso de la mano había una seña que lo atemorizo
En el dorso de la mano de Malfoy habían grabados un par de ojos como rendijas similares a los de una serpiente, la nueva marca tenebrosa estaba dibujada en atemorizante color negro.
-Ahora si eres uno de los míos-murmuro complacido Zabini en su mano tenia grabada la misma marca, en ese mismo momento había comenzado a desvanecerse al igual que la de malfoy-nos vemos después, amigo
Malfoy observo aterrorizado su mano y después el lugar por donde había desparecido Blaise Zabini, ¿Qué había hecho? Ahora era un hecho de que estaba bajo las órdenes de Zabini, había hecho un trato con el diablo.
Tal vez le daría el gusto a Hermione Granger de que cumpliera su promesa mas rápido de lo que hubiera deseado.
-¿Has visto a Eris?-pregunto Harry a la pelirroja, iba saliendo de su ultima clase-debo de llamar a los del ED para una reunión
-¿Por qué tan súbitamente?-pregunto la muchacha sonriéndole, estaba a un lado de la chimenea con un libro en las manos aunque en realidad no lo había leído, en realidad su mente estaba muy ocupada en su problema con el joven mago
-Mañana no puedo supervisar la reunión del ED así que se hará hoy-miro hacia su alrededor para asegurarse de que no hubiera nadie cerca de ellos, se sentó junto a la pelirroja y le hablo con voz baja-recibí una carta de Dumbledore, quiere verme mañana después del toque de queda
-¿Ya volvió?-pegunto la chica dejando el libro a un lado
-No lo he visto, mañana podré preguntarle que es lo que sucede
-¿Para que quieres a Eris?
-Ella tiene el galeón con que llamo a todos para las reuniones del ED-dijo Harry e inmediatamente noto estaba decidiéndose en si hacerle una pregunta, el chico le sonrió alentándola
-¿Hablaste con Snape?-pregunto Ginny
-Eso quise-murmuro el chico de forma derrotada-pero sencillamente no pude... creo que debo de prepararme mas para poder admitir mi equivocación frente a el
En ese momento la pequeña niña entro a la sala común y le entrego a Harry el galeón, el joven mago apunto a la moneda e indico el mensaje nivel avanzado, reunión esta noche, la pequeña niña se guardo la moneda y miro esperanzado a los dos muchachos, ella era de nivel intermedio sin embargo Harry le negó el permiso de ir.
-Vas a ir hoy al cuartel-dijo el joven mago después de un largo rato de discutir, a la niña se le ilumino la carita de emoción-todavía no eres de nivel avanzado pero vas a ir
-¿De verdad?- pero de pronto la niña le miro con desconfianza-planeas algo ¿Verdad? Confiesa
-Te voy a regresar al nivel novato-la niña estuvo a punto de gritar indignada pero Harry se lo impidió poniéndole una mano en la boca-quiero que veas como es que trabajan los avanzados, así sabrás como es que se hacen los encantamientos mas avanzados… además debemos mantener en secreto tus habilidades, recuerda que no puedes demostrar tus habilidades… ¿Vienes con nosotros, Ginny? Creo que deberíamos llegar un poco temprano a la sala de los menesteres
En la sala de los menesteres Harry, Eris y Ginny se encargaron de arreglar el lugar para poder practicar adecuadamente el encantamiento Patronus, Eris insistió en querer intentar el encantamiento Riddikulus Quiero tener una revancha con esa cosa, se burlo de mi dijo la niña con expresión de estar indignada, sin embargo el joven mago se negó, consideraba que la pequeña aun no tenía la concentración necesaria para poder lograr aquel encantamiento.
-Me he dado cuenta de lo desordenado que esta tu forma de aprendizaje-comento Harry en tono regañón-tendremos que empezar desde el principio… así que en lo que llegan los demás entrenaremos con el Expelliarmo
-¡¿Qué?!-exclamo la niña indignada-pero si es eso es cosa de niños ¡No lo voy a hacer!
-Te tendrás que acostumbrar, Pequeña-dijo gentilmente Ginny-Recuerda que ahora estarás con chicos del nivel de novatos
-¡No quiero!-exclamo la niña molesta-¿Por que debo de hacer encantamientos tan inútiles
-Avanzaste muy rápido, Eris-respondió Harry-tendrás la oportunidad de aprender unas cosas que pasaste por alto, además de que tienes que aparentar estar al nivel de los niños de tu edad, son ordenes del profesor Dumbledore
Eris quiso quejarse de aquella injusticia, no podía haber mayor desgracia que tener que pasar su entrenamiento junto personas que no podían hacer lo que ella hacía hasta dormida, sin embargo las miradas severas de Harry y Ginny le obligaron a tener que aceptar, a regañadientes, su destino.
-Te entrenare cada vez que pueda pero debes seguir asistiendo en el ED en nivel principiante… y tienes que convencer a todo el mundo de que eres tan inútil con la varita como Eliel y Volpus-eso hizo que Eris sonriera un poco-si en verdad logras hacerlo créeme, podrías avanzar mas rápido en las clases que tengas conmigo
-Está bien-murmuro la pequeña niña con una expresión de haber sido regañada
En ese momento la puerta se abrió y entraron por ella Neville, Volpus, Parvati Patil, Lavender Brown y Eliel Malfoy
-Creí que solo íbamos ser los avanzados-murmuro Ron al entrar a la sala de los menesteres, tomado de la mano de Ariana, y ver a los tres niños de primero juntos
-Eris y los demás van a ver como entrenan con el Boggart-Eliel y Volpus exclamaron emocionados y se acercaron a ver como los muchachos conjuraban sus Patronus; Harry se agacho un poco para estar a la altura de la niña y la vio con seriedad-necesito que veas como hacen sus Patronus todos lo que estén aquí… si en verdad quieres superarme a mi y ser la mas fuerte debes comenzar a entender la forma en que funcionan los encantamientos de mayor rango
Para cuando Cho y Luna entraron a la sala todos los presentes (excepto Eliel, volpus y Eris) se habían formado para hacer su intento frente al Boggart, Harry vio de reojo como la pequeña Griffindor centraba toda su atención en la forma en que conjuraban sus Patronus frente a la cosa que mas miedo les daba, lo cual de cierta forma fue un problema aquella noche, cuando paso Cho al frente con la varita lista para lanzar el encantamiento el Boggart tomo una diferente forma de la que había tenido, siempre se había convertido en una varita flotante que le lanzaba un chorro de una maligna luz verde pero en ese momento la criatura tomo otra forma, una forma que impresiono a todos.
-¿Harry?-murmuro Ariana cuando el Boggart tomo la forma del chico de lentes
En efecto, era Harry quien en ese momento sacaba una carta de su bolsillo, en la cual se podía leer la letra de Cho que decía Para quien mas amo y después de verla un momento con rostro de burla la rompía en miles de pedazos, Cho retrocedió un par de pasos con la cara lívida de la impresión, Luna tuvo que lanzar su encantamiento Riddikulus y después de que se trasformara en Harry con una barba como la de Dumbledore este regreso al baúl.
El silencio gobernó en la sala, todos miraban a Cho y Harry bastante incomodados por la revelación del Boggart, Cho murmuro algo incomprensible y salio rápidamente de la sala, las miradas captaron a Harry y este después de un momento de indecisión salio de la sala detrás de la Ravenclaw.
-Dejen los rumores para cuando salgan de aquí-gruño Ron bastante molesto y tomando el mando de la reunión-Luna ¿Quieres ser la siguiente frente al Boggart?
Mientras que la Ravenclaw se acercaba al baúl, el Boggart había tomado la forma de una mancha plateada, Ariana se percato que Ginny se había alejado de los demás integrantes del ED y ahora estaba en una de las esquinas de la sala viendo con una expresión malhumorada uno de los reflectores de enemigos, la chica se acerco a la pelirroja con una mueca de aprensión en el rostro.
-¿Estas bien?-le pregunto a la pelirroja
-No-respondió secamente la muchacha sin dejar de ver el extraño reflector-estoy celosa ¿No lo ves?
-¿En serio?-pregunto susurrando la chica-¿Ya admitiste que te gusta Harry?
-Creí que a esta hora Maura ya habría ido con el chisme-dijo sonriendo amargamente
-Bueno, supongo que sabes que hacer ¿No?-dijo Ariana-ir y patearle el trasero a Chang para recuperar a tu hombre
Ginny sonrió un poco aliviada sin embargo había una expresión de amargura en sus ojos.
-Gracias… pero si no te importa creo que quiero estar sola un rato-Ariana le miro confundida-se que lo dijiste con buenos sentimientos pero creo que no me gusto mucho, quiero estar sola un rato, es que… no me he acostumbrado a sentirme así, al menos no concientemente… además no quiero quitarte la oportunidad de que estés con mi hermano, anda, creo que te esta buscando
Ariana le miro un poco preocupada pero sin mas remedio regreso a un lado de Ron. Ginny se dispuso a examinar con mas atención el reflector, al menos así sus ansías de odiar Chang disminuían un poco… y entonces lo vio, la sombra de un muchacho, esa silueta estaba totalmente oscura a excepción de los ojos que eran dos rendijas totalmente rojas, esos ojos le veían con una expresión burlona.
Sentimientos-escucho una voz dentro de su mente-que lindos e inútiles ¿No lo crees?
-Disculpa-murmuro Cho-creo que quede como una tonta
Estaba afuera de la sala de los menesteres viendo hacia el oscuro cielo, Harry estaba de pie unos pasos atrás de ella.
-¿Te puse en ridículo?-pregunto la asiática
-No fue tu culpa, no pudiste evitarlo
-¿Debo de disculparme contigo por mi estupido miedo?-volteo a ver al muchacho
-No-respondió Harry-pero…-no se le ocurrió que decir
-¿Esta mal? ¿Estoy equivocada al sentir ese miedo?-Cho se acerco a Harry hasta quedar tan cerca que el joven mago sintió su aliento casi en sus labios, la asiática le paso las manos por la nuca del muchacho aferrándose a el-es solo que no puedo evitar sentirme celosa de todas las muchachas que se te acercan… al menos esta vez no me puse a gritar como antes ¿no?
Cho poso delicadamente sus labios sobre los de Harry en un intimo y exquisito contacto… que Harry evito, casi de inmediato había volteado el rostro, habría querido seguirlo pero una sensación en el estomago le había ordenado que se alejara de la chica de inmediato.
-¿Estuvo mal?-pregunto Cho nerviosa
-No… yo también quería besarte-dijo sinceramente el joven mago-pero quedamos en un acuerdo, Cho, amigos ¿No es así?-la asiática asintió levemente-yo también quiero intentarlo de nuevo, Cho, pero dame tiempo ¿Si? Así podríamos evitar que pase lo del curso pasado
La asiática sonrió.
-Tienes razón, es solo que… no se, creo que me sentí algo nerviosa
-Lo entiendo-respondió Harry-hay veces en que debes arriesgarte, después de todo uno nunca sabe cuando va aparecer el amor de tu vida frente a ti
En ese momento se abrió la puerta dejando que se asomara un larga cabellera pelirroja, era Ginny que tenia el ceño ligeramente fruncido.
-Harry, es Parvati… dice que el inferi no quiere desaparecer-murmuro viendo con atención a los dos muchachos-dice que la espía mientras que esta en los baños
Por suerte aquel ligero y chusco ataque de miedo de Parvati había logrado que todo lo referente con Cho se olvidara, al final de la clase todos se retiraron alegres de que ningún otro accidente ocurriera.
-Quiero ir al baño-anuncio Parvati
-Eww, no es necesario que no los anuncies a todos-gruño Dean Thomas y salio de la sala de los menesteres junto con Neville y Seamus
-¿Alguien me acompaña? Creo que aun estoy nerviosa
-Yo voy contigo-Eris se ofreció en acompañarla-vamos
En la sala se quedaron solamente Cho, Harry y Ginny (Luna esperaba a Cho a fuera de la sala), la asiática le murmuro unas cuantas palabras al oído al muchacho y finalmente le dio un fuerte beso en la mejilla para después salir. A pesar de que los celos se estaban comiendo viva a la pelirroja esta no pudo evitar percatarse de que cuando Cho le daba el beso a Harry este ponía una expresión de ligera molestia, eso, aunque le había aliviado un poco los celos, no mejoró mucho su humor. Harry la observo atentamente. Estaban ellos dos solos en la sala.
-¿Qué tienes?-le pregunto el joven mago
-Nada-respondió la pelirroja tratando de no sonar muy enojada
-Estas enojada-murmuro Harry y se acerco a ella, la pelirroja esquivo su mirada un poco incomoda ya que estaban demasiado cerca, comenzó a sentir la mirada insistente de Harry, aquello ojos, era como si pudiera ver a través de ella-¿Es conmigo con quien estas molesta?-la pelirroja le ignoro-¿Qué pasa? ¿Ya no me quieres?
Ginny sintió como si en ese momento le hubieran echado un chorro de agua helada, levantó la cara hacía el joven mago, le veía con mucha seriedad, esperando la respuesta a su pregunta, aquellas palabras la habían tomado por sorpresa, el joven mago ahora la veía con curiosidad, y sin poder evitarlo sonrió sin poder quitar su mirada de Harry, giro los ojos exasperada, ¿Como podía ponerla de buen humor tan fácilmente?, y lo abrazo con ternura.
-No me hagas caso-le susurro al oído-son solo cosas mías
De pronto el malhumor, y los celos, habían desaparecido. Ginny se acerco a la puerta y con una sonrisa en la cara le indico a Harry que era hora de regresar, la chica le extendió una mano para que Harry la tomara, salieron de la sala tomados de la mano, como la pelirroja caminaba con asombroso buen humor no se dio cuenta el muchacho se había llevado una mano al estomago poniendo un gesto de incomodidad, esa sensación de miles de Snitch volando en su estomago había aparecido de nuevo.
Sin embargo en ese momento, mientras que caminaban en dirección de la sala común, Ginny dio un ligero salto acompañado de una graciosa exclamación de sorpresa y segundos después volteo a ver sorprendida a Harry, como si no lo pudiera reconocer.
-¡Oye!-exclamo Ginny soltando la mano del joven mago-¿Qué fue eso?
-¿Qué fue que?-pregunto Harry confundido
-Tu... tu... Me diste una palmada en el trasero-dijo indignada Ginny observando la cara de sorpresa del muchacho
-¿Y por que iba a hacer yo algo así?-pregunto sorprendido el muchacho
-Yo la sentí… no me digas que no fuiste tu por que eres el único que… ¡Ay!
Ginny volvió a sentir aquella sensación en su trasero solo que esta vez no había sido una palmada sino que era como si alguien le hubiera lanzada un encantamiento Incendio en los pantalones, se llevo ambas manos al trasero.
-¿Qué te sucede?-pregunto alarmado Harry
-Es solo que…-Ginny metió una mano al bolsillo trasero del pantalón que llevaba debajo de la túnica del colegio y extrajo una moneda de oro, era el galeón con que se comunicaban los del ED-¿Qué sucede? Se calentó
-¿Ves? Te dije que yo no había hecho nada-le regaño el joven mago
-Perdona es solo que eras el único que estaba aquí y entonces siento esa palmada en... ¡Ay!-volvió a exclamar y dejo caer la moneda al suelo-¿Qué diablos le pasa? Se volvió a calentar, no serás tu mandando mensajes de broma ¿O si?
-No tengo yo el galeón-le recordó el muchacho-recuerda que se lo di a... a... se lo di a Eris-murmuro con un ligero de temor
Los dos Griffindor intercambiaron una mirada de temor y miraron el galeón que había quedado en el suelo, una ligera escritura en la moneda de oro escribía una frase que alerto a Ginny y Harry ¡Ayuda! decía las palabras grabadas en la moneda. Entonces los pensamientos de los dos muchachos parecieron sincronizarse ¿Era una broma? ¿Algo malo había pasado? ¿Debían de acudir en su ayuda? Los ojos de Ginny tenían la respuesta que Harry buscaba, debían de ir de inmediato a los baños. Harry recogió el galeón y echo a correr, seguido por la pelirroja, hacía los baños sintiendo en todo su cuerpo un ligero miedo, por alguna extraña razón sabía que eso no era una broma de la pequeña Griffindor sino que en verdad estaba en peligro, en un momento en el que corría todo lo que podía sintió como la moneda de calentaba súbitamente pero Harry no lo soltó sino que lo apretó con mas fuerza sintiendo como el miedo hacia que sintiera una ligera nausea.
Cuando llegaron al pasillo de los baños Harry y Ginny vieron una escena que los dejó bastante asustados: Parvati Patil sangraba abundantemente por varias cortadas en su cara y cuerpo, su túnica estaba rasgada por muchos lugares y en un costado suyo se podía notar que tenía una herida bastante profunda pero a pesar de eso se mantenía en pie con una mirada feroz y levantando la varita ante un tipo encapuchado que estaba de pie frente a ella, este mantenía oculto su rostro debajo de la tela negra que cubría su rostro pero a pesar de eso se podía apreciar que veía con desden a la Griffindor; detrás de Parvati estaban tiradas en el suelo Hannah Abbout, que sangraba por muchos lados y parecía estar inconciente, y Eris a un lado suyo, tenía el bajo de la túnica quemada y parecía estar protegiendo a la Hufflepuf poniéndose encima de ella, tenía en la mano el galeón con que los había estado llamando. Parvati estaba protegiendo a las dos muchachas.
El encapuchado dio un latigazo con su varita pero en ese momento tanto Harry como Ginny habían desenfundado ya la varita y atacaron al encapuchado mas sin embargo este ya se había percatado de su presencia, el desconocido se cubrió con su capa y al rededor de esta apareció un ligero color azulado, los conjuros de los Griffindor pegaron contra la capa pero no le hicieron ningún daño. La varita del tipo sobresalió de la capa y lanzó a los muchachos un par de rayos de luz, Harry y Ginny los esquivaron con dificultad.
-¡Ayuda a las demás!-ordeno Harry a la pelirroja poniéndose en posición de ataque frente al desconocido-yo me encargo de el
Harry vio como Ginny salía de detrás de una armadura y corría a ayudar a Eris y a Hannah, el desconocido lanzó un maleficio a Parvati quien cayo de espaldas claramente afectada por el ataque, Harry lanzó un encantamiento aturdidor pero el encapuchado no solo detuvo el encantamiento sino que pudo lanzar una maldición a Harry y otra a Ginny con gran destreza. Un ligero grito le indico al joven mago que Ginny había recibido la maldición de lleno.
-¡Sectumsempra!-exclamo el muchacho antes de esconderse detrás de una armadura, un ligero quejido le indico que el encapuchado había recibido el ataque
Harry miro en dirección de Ginny y pudo ver que esta estaba en el suelo tratando de levantarse pero la maldición la había afectado mucho, Eris había invocado un protego que a duras penas podía soportar los ataques del desconocido. Harry salio de detrás de su escondite alzando su varita pero en ese momento el encapuchado ya le había lanzado otra maldición, el joven mago invoco un Murus que se desquebrajo de inmediato al recibir el impacto... pero ese instante que había permanecido sólido el encantamiento le dio la oportunidad de atacar de nuevo, sin embargo el desconocido ya estaba preparado y detuvo el maleficio de Harry fácilmente y destruyendo el Murus del muchacho.
De pronto ambos dejaron de atacar, se observaban con insistencia, examinándose, evaluando el poder del otro, en ese momento un pensamiento apareció en la mente de Harry asustándolo de una forma que nunca había sentido, la clara certeza de que ese era el mismo tipo que había atacado y herido a Katie se le incrusto en el pecho y entonces el odio comenzó a correr por todo su cuerpo. El desconocido lanzo otro maleficio pero en el momento en que un chorro de luz salía de su varita una muchacha de cabellera rubia había aparecido detrás de él.
-¡Demaius!-exclamo Luna, el maleficio fallo por muy poco-¡Ayúdalas, Cho!
Cho también había aparecido en escena y después de lanzarle un maleficio al encapuchado, mas para distraerlo que para hacerle daño, se apresuro a ayudar a Parvati a levantarse del suelo mientras que Eris corría a un lugar seguro y Ginny, que ya se había levantado, se llevaba en hombros a Hannah. Un maleficio lanzado por el encapuchado golpeo en la espalda a la asiática haciéndola caer, Parvati pudo alejarse del alcance de las maldiciones del desconocido.
-¡Corre, corre!-grito Cho cuando se percato de que Parvati había intentado regresar por ella-¡Lárgate de aquí!
-¡Reducto!-exclamo Harry apuntando al suelo donde estaba parado el encapuchado, este resbalo y Luna conjuro una extraña cuerda de color rojo flameante que rodeo el cuello del encapuchado por fin sometiéndolo, la varita se le había resbalado de la mano y ahora estaba a algunos centímetros lejos de él y sin posibilidad de recuperarla
Tanto Luna como Harry permanecieron quietos, el joven mago apuntaba con su varita, con la respiración acelerada por el duelo, al desconocido y Luna mantenía tensada la cuerda que salía de su varita. El encapuchado no podía hacer nada y entonces Harry se acerco a el viéndolo atentamente, Luna aflojo un poco la cuerda con un poco de confianza, sin embargo había sido demasiado pronto para cantar victoria, en el momento en que Harry había tenido la intención de quitarle la capuchas el desconocido estiro una mano al cielo y de la palma de este emergió un mar de flamas púrpuras que lo rodearon en un abrir de ojos. Harry había podido esquivar aquel extraño fuego pero Luna no había sido rápida y pronto la flamas rodearon todo su cuerpo, en un rápido movimiento el encapuchado se lanzó a recuperar su varita y le lanzó a la Ravenclaw un encantamiento aturdidor, Luna cayo desmayada sin poder defenderse del fuego, Harry se acerco a Luna y lanzó un encantamiento para poder apagar las llamas mas sin embargo Luna siguió inconciente en aquella placenta de fuego, con desesperación Harry lanzó un conjuro que había aprendido en el libro del príncipe mestizo.
-¡Revervbero sortilexum!-exclamo apuntando a Luna, la llamas que había conjurado el encapuchado dejaron de atacar a Luna y se dirigieron hacia su autor que había emprendido la huida, este cayo envuelto en las llamas y tuvo que dar vueltas en suelo para intentar apagarlas, el desconocido agito su varita y la llamas desparecieron
-¡No te muevas!-Exclamo Harry-los maestros llegaran pronto, este es tu fin
El encapuchado miro al joven mago desde el suelo, un ligero humo salía de la capa en la que se escondía el desconocido, se levanto con lentitud y miro a Harry fijamente.
-¿Crees que esto ha acabado, Potter?-pregunto el desconocido-estas equivocado, esto apenas comienza-el encapuchado alzo las manos y se bajo la capucha, había una sonrisa maniática en el rostro del atacante-todo esto es solo una muestra de lo que te depara-Blaise Zabini soltó una risa semejante a la de una hiena-lo perderás todo
Harry observo incrédulo a Blaise Zabini, se había descubierto a si mismo sin importarle nada, la varita del joven mago tembló un poco ante la impresión que le había causado Zabini. Unos gritos se escucharon y Harry se percato que la profesora McGonagall, Flitwich y Snape corrían hacía ellos con las varitas alzadas.
-No te desesperes, esto acabara mas pronto de lo que crees-murmuro Zabini
El Slitheryn metió las manos en sus bolsillos y de cada uno saco un pequeño tubito de vidrio que contenía un extraño liquido púrpura, levanto las manos por encima de su cabeza y choco entre si lo tubos ocasionando que se rompieran en miles de pedazos, el extraño liquido se regó sobre el pero Harry se dio cuenta que en cuanto este tocó la piel de Zabini se convirtió en grandes y salvajes flamas púrpuras, era fuego, fuego púrpura; Zabini desapareció entre las lenguas de fuego que había salido de los tubos. Harry observo atónito la sonrisa enloquecida de Zabini desaparece entre las flamas. Un segundo más tarde tanto Zabini como las flamas púrpuras habían desparecido.
Harry observo impotente como Ginny se estremecía del dolor que sentía en todo su cuerpo; estaban en la enfermería del colegio, habían sido escoltados por los maestros después de que la profesora McGonagall hubiera mandado mensajes a los demás maestros para alertar sobre lo sucedido. La mayoría de los alumnos que habían estado presentes en el ataque habían resultados heridos de gravedad. Ginny había recibido una maldición destructora que ahora la hacía sentir mucho dolor, no tan potente como el Cruciatus, claro, pero no por eso no era menos desagradable, afortunadamente al estar tan cargada de adrenalina no había sentido las consecuencias de la maldición mientras que duro la pelea
-Creo que tu y la señorita Lovegood le deben la vida a Longbotton-comento Alucard viendo como un liquido bajaba de una bolsa de plástico al brazo de la pelirroja a través de un delgado tubo que terminaba en fina aguja que estaba en el brazo de Ginny-no son muchos los que pueden hacer esta poción… el pudo lograrlo hace unos días
A u lado de la cama de Ginny estaba Luna, en esos momentos estaba siendo vendada por madame Pomfrey, a Harry se le congelo la sangre al recordar la gravedad de su estado y en como había llegado a la enfermería, de no haber sido por el profesor Alucard ella seguramente habría...
Luna tenia la mayor parte de su cuerpo quemado, eran quemaduras hechas por magia oscura y no podían ser sanadas, Madame Pomfrey había tratado de sanarla con todo lo que sabía pero la piel quemada de Luna no se reponía, estaba en peligro de muerte.
-¡Tiene que hacer algo!-había gritado Cho desesperada desde su cama, había tratado de acercarse a su amiga pero la profesora McGonagall la sujetaba con gran fuerza a la cama
-No hay nada que yo pueda hacer-murmuro madame Pomfrey con lagrimas en los ojos mientras que le pasaba la varita por el cuerpo para al menos aliviar un poco el dolor de Luna
En ese momento Snape había salido corriendo de la enfermería y varios minutos después había regresado en compañía de Anyel Alucard que de inmediato se puso en acción, saco varias botellitas con la poción de Neville y con un movimiento de su varita apareció un atril con su bolsa de suero.
-Inyéctele esto a Lovegood de inmediato-dijo Alucard a madame Pomfrey mientras que examinaba las botellitas, la enfermera no supo que hacer así que Alucard le mostró como debía introducir la aguja del suero en el brazo de la Ravenclaw-métodos muggle-murmuro Alucard mientras que agregaba poción en la bolsa del suero-muy primitivos pero de momento nos ayudaran, la poción comenzara a correr por sus venas y entonces estará libre de peligro
Ahora madame Pomfrey introducía una aguja en el brazo de la pelirroja y Alucard ponía poción en la bolsa del suero; Ginny y Luna habían sido las mas heridas por el combate, Hannah había sido desangrada casi en su totalidad pero afortunadamente no había sido por obra de una maldición así que madame Pomfrey había podido atenderla sin ningún problema y ahora dormía ya fuera de peligro. Cho había recibido una maldición destructora que le había partido en dos la columna vertebral pero también había sido curada casi de inmediato, de haber sido una muggle habría quedado condenada a una silla de ruedas por el resto de su vida. A un lado de la ahora inconsciente asiática estaba Eris dormida, salvo a unos cuantos golpes había quedado ilesa pero por lo asustada que estaba Madame Pomfrey había decidido que permaneciera en la enfermería en observación.
-Estarán bien-anuncio McGonagall después de haber intercambiado opiniones con Alucard y madame Pomfrey-la señorita Lovegood tendrá que pasar aquí por lo menos una semana, las demás podrán salir en dos días o incluso mañana mismo… Potter, Patil, tal vez deberían de regresar a su sala común a descansar-la profesora les examino por encima de sus gafas-a menos que prefieran pasara la noche aquí
Parvati y Harry había permanecido alejados de las muchachas tan solo viendo impotentes como permanecían en cama, Ginny había comenzado a perder el conocimiento claramente afectada por la poción, Parvati y Harry se vieron entre si con la interrogante grabada en el rostro.
-Si… preferiría permanecer aquí por esta noche-murmuró la Griffindor con la cabeza gacha
-Bien ¿Podrías traerle a Patil y Potter unas pijamas por favor, Poppy?-pidió la profesora animaga, vio la expresión de Harry y agrego-me temo que es mejor que te quedes aquí, Potter, habrá algunos maestros rondando por aquí seguido… Anyel ¿Podríamos hablar un momento?
La profesora McGonagall y Alucard salieron de la enfermera, Parvati se acerco a Hannah y la contemplo atentamente, sin creer en lo que veía. Harry se sentó en una silla que estaba junto a la cama de la pelirroja y la contemplo con cuidado, por fin parecía haber dejado de sentir dolor.
-Hola-murmuro Ginny abriendo los ojos y sonriéndole-¿Sabes que me paso?
-Maldición destructora-respondió Harry-destruyo todos tus nervios, la maldición fue lenta y los despedazo poco a poco… es por eso que sentías tanto dolor
-¿Me voy a recuperar?-pregunto Ginny serena
-Si, el profesor Alucard te puso una poción por vía intravenosa, para mañana estarás mejor, Cho recibió la misma maldición solo que a ella le destrozaron la columna-Ginny palideció un poco-no te preocupes, también sanara
-¿Y Luna? ¿Cómo esta Luna?-pregunto Ginny asustada-¿Cómo esta Luna?
-Estable… fue una fortuna que el profesor Alucard tuviera la poción de Neville, pudo haber sido fatal-miro de reojo a la Ravenclaw, su piel estaba quemada, le habían quitado toda la chamuscada ropa y después de varios desesperantes minutos en que le lavaban las heridas la cubrieron con una bata muy ligera-casi muere pero dicen que con la poción podrá sanar
-Gracias por estar conmigo-le dijo Ginny-gracias por decirme que no me ibas a abandonar
Después de que los profesores hubieran revisado el lugar del duelo la profesora McGonagall había mandado mensajes a los profesores con su Patronus y después había hecha aparecer camillas para transportar a los alumnos que no podían llegar a la enfermería por su propio pie, Ginny había comenzado a sentirse mal pero no se la podían llevar por que ya eran varias camillas las que tenían que hacer levitar, la única opción era dejar a la pelirroja y luego volver por ella pero Harry no había querido dejarla atrás, después de haberle dicho un no te abandonare aquí la cargo en sus brazo y la llevo hasta enfermería.
-No fue nada-le respondido peinándole delicadamente sus rizos pelirrojos-debes descansar, duérmete
La pelirroja sonrió mas tranquila y con un suspiro se quedo dormida, apareció madame Pomfrey con los pijamas y con gesto de cansancio ambos griffindor se cambiara tras de unos biombos, al terminar de cambiarse Harry se sentó en una cama y con una mirada apesadumbrada observo como Parvati, ya en pijama, se acostaba en su cama y se tapaba con las cobijas hasta la barbilla, al recargar la cabeza en la almohada dos lagrimas salieron de sus ojos, le dio la espalda a Harry fingió quedarse dormida. McGonagall entro a la enfermería e intercambio unas silenciosas palabras con madame pomfrey.
-Profesora McGonagall-le llamo Harry antes de que saliera de la enfermería y se acerco a ella-¿Qué ha pasado? ¿Han atrapado a alguien?
-Aun no, Potter pero pronto lo lograremos-anuncio la profesora-descansa, has tenido un día difícil
-Profesora, deben de ir a la sala común de Slitheryn estoy seguro que… usted vio quien era el que nos ataco ¿Verdad?-a la profesora le temblaron un poco los labios pero cuando contesto su voz no cedió en su firmeza
-Vi que era un alumno de la casa de Slitheryn pero no pude ver quien era exactamente-respondió la profesora
-Era zabini, el se quito la capucha... lo vi –dijo Harry desesperado
-¡Potter! No debes de decir eso-le riño en voz muy baja-aunque sea cierto no debes de decirlo, una acusación así es algo muy serio
-Usted si lo vio ¿No es así?
-Como te dije Potter, solo vi que era un Slitheryn-dijo con voz seca-los profesores estamos registrando el castillo, la profesora Sprout vigila la entrada de la sala de Hufflepuf, el profesor Flitwich vigila la de Ravenclaw. Hagrid la de Griffindor y el profesor Pralad la de Slitheryn, el atacante no pudo tener tanto tiempo para llegar a su sala común así que en cuanto terminemos de registrar el castillo iremos a la sala común de Slitheryn y el alumno que falte será el culpable
-Pero ¿Y si Zabini se apareció directamente en su dormitorio? Usted vio como desapareció en medio de esas llamas púrpuras
-Eso debió ser un truco-dijo McGonagall-no hay forma de que se desaparezcan en el castillo, créeme, no hay forma de que hubiera logrado llegar a su sala común antes de que llegara el profesor Pralad… ahora duerme, Potter, ya has hecho mucho por hoy
La profesora McGonagall le dio la espalda y abrió la puerta pero antes de que pudiera salir Harry le hizo otra pregunta.
-¿Aun no llega el profesor Dumbledore?-pregunto
-No, lamentablemente el llegara hasta mañana en la noche, habrá por lo menos dos maestros cerca de aquí, por si los necesitas-y salio de la enfermería
Los recuerdos de toda la noche regresaron a su mente mientras que veía el techo de la enfermería, incapaz de dormir. La noche avanzo hasta que la Luna se asomo a través de la ventana iluminando toda la enfermería, mirando las sombras que se dibujaban en el suelo recordó todos los detalles de la batalla, sin darse cuenta ya habían pasado la media noche, un vistazo al reloj que Ginny le había regalado en el verano le indico que ya eran poco menos de la una de la madrugada. En ese momento la puerta de la enfermería se abrió dejando pasar a la profesora McGonagall, Harry se levanto de la cama y ambos se observaron en medio la luz de la luna que iluminaba la enfermería.
-¿Lo atraparon, profesora?-pregunto Harry expectante
-Me temo que no, Potter-murmuro la profesora-hace poco entramos a las salas comunes, un profesor revisaba cada sala, ninguno se movió de su lugar, ninguno se movió y aun así nadie vio nada raro... nadie pudo entrar a su sala común
-Pero… ¿Lo atraparon? ¿Atraparon a Zab…
-Potter-le regaño la profesora-no tenemos ninguna prueba de que el joven Zabini allá tenido que ver en el ataque-Harry la miro incrédulo-Entramos a la sala común de Slitheryn pero no hubo nada raro… Blaise Zabini estaba en la sala rodeado de personas, estuvo toda la noche acompañado, no lo podemos culpar de nada
-Pero… ¿Y si alguien utilizo una poción multijugos para hacerse pasar por el?
-No podemos probar nada-repuso la profesora-lo siento… ahora debo de seguir con mi ronda, descansa, Potter, ya has hecho demasiado por hoy
Harry miro con impotencia como la profesora salía de la enfermería y con furia dio un puñetazo a la cama en donde había estado durmiendo, dio varias bocanadas de aire para tratar de tranquilizarse pero no pudo, sin embargo un sonido le llamo la atención, eran sollozos que venían de la cama de Parvati, el joven mago se acerco a ella.
-¿Estas bien, Parvati?-pregunto cuando estuvo lo bastante cerca para que le escuchara
Parvati se incorporo enjugándose las lagrimas, vio a Harry con sus ojos hinchados por las lagrimas, le sonrió muy poco convincentemente pero después sus labios comenzaron a temblar y comenzó a llorar.
-Lo siento… lo siento… es que no lo puedo creer-murmuro secándose las lagrimas
-Fue una suerte que Eris llevara el galeón-murmuro Harry y le puso una mano en el hombro en señal de apoyo-Ya todo ha pasado
-Lo se, es solo que… mira-estiro su mano y Harry pudo apreciar que temblaba nerviosamente-debes pensar que soy una completa cobarde, no se como llegue a ser una Griffindor-la chica pareció querer callarse pero Harry la alentó a seguir hablando, por un momento recordó la noche en que Cedric había muerto, Dumbledore le había alentado a hablar sobre lo que había pasado después de que tocara el Traslador, recordó que al hablar una sensación había recorrido su cuerpo, como si se estuviera sacando del cuerpo un veneno-en cuanto salimos del baño supe que… lo siento, creo que no te interesa saber de esto
-No, continua, habla de todo eso-Parvati hablo con gesto de gratitud
-Nos encontramos con Hannah en los lavabos y cuando salimos nos encontramos con ese tipo, nos estaba esperando… no dijo nada y simplemente nos ataco, no parecía que le interesáramos nosotras, en realidad creo que por un momento solo buscaba a Eris-Harry la miro con mucha atención-Hannah se interpuso de inmediato entre el y Eris pero el encapuchado la ataco y antes de que simplemente pudiera hacer algo para defenderse ella ya… entonces Eris te llamo por medio del galeón-Parvati se cubrió la cabeza con sus manos como si quisiera refugiarse de sus recuerdos-yo intente ayudarlas pero era fuerte… entonces tu nos salvaste-Parvati alzo la cara y miro a Harry con admiración en los ojos-Hannah no querrá saber nada de esto, querrá olvidarlo e incluso dejara de ir al ED, la conozco muy bien… incluso te dejara de hablar pero descuida, se le pasara mientras tanto, Harry, ten por seguro que encontraras en mi una buena aliada
Harry la miro con atención, examinándola.
-Creí que no querrías que me acercara a ti-murmuro el joven mago
-Estas equivocado… ahora me doy cuenta de lo fuerte que eres-murmuro, unas lagrimas salieron de sus ojos y miro con mas admiración al muchacho- ahora comprendo el error en que estaba al creer el año pasado que estabas mintiendo con lo de Quien-Tu-Sabes… tu te enfrentaste a el, eres alguien admirable
Parvati comenzó a llorar temblando de miedo y abrazo a un Harry un tanto incomodado, le palmeo la espalda de forma torpe.
-Hannah no te hablara unos días pero no te preocupes, yo te seguiré a donde vayas, no me preocupare mucho mientras que tu estés con nosotros-murmuro la chica-no importa que pase allá afuera... mientras que estés con nosotros no me preocupare
Y a pesar de lo abochornado que estaba Harry aprecio aquellas palabras que venían de alguien a quien había creído muy superficial sin embargo ahora comprobaba que realmente era en verdad una Griffindor.
Los jefes de casa llegaron ese día muy temprano a la enfermería y juntos tomaron una decisión después de consultar la información de madame Pomfrey acerca de los pacientes, Ginny y Luna habían sido las mas lastimadas (en especial Luna) y tendrían que quedarse en la enfermería al menos una semana. Cho y Hannah estaban curadas pero una revisión mas de cerca por parte de Snape les confirmo sus peores sospechas, no conocía las maldiciones que las había afectado… eso significaba que lo mas seguro es que hubiera un efecto secundario por lo que ambas muchachas podrían sufrir algún daño, deberían de quedarse en cama para observación. Eris, Harry y Parvati podrían irse en cuanto fuera la hora del desayuno.
-¡No quiero estar aquí!-grito Hannah cuando le dieron la noticia de que tendría que permanecer en la enfermería un par de días mas-¡Quiero largarme de aquí!
Media hora después varios alumnos se asomaban por la puerta desesperados por ver a sus amigos, sin embargo la profesora McGonagall decidió que seria mejor que ninguno saliera hasta que supieran que es lo iban a decir, obviamente debían de callar acerca de aquel encuentro. Aquella noche lo único que había pasado es que una extraña criatura había escapado del bosque tenebroso y había atacado a los alumnos… ningún alumno de Slitheryn o encapuchado había estado cerca.
-Esa es toda la verdad-dijo con severidad la profesora McGonagall-esta prohibido que digan algo mas… y eso va en especial para usted, señorita Abbout
Todos asintieron, también Hannah lo hizo pero con cara malhumorada; tal y como había advertido Parvati Hannah nunca hablo ni miro a Harry. Hizo falta que pasara otra hora para que pasaran los amigos de todos los que estaban en la enfermería, cuando madame Pomfrey abrió la puerta aparecieron por ella Hermione, Ron, Karen, Maura, Ariana, Volpus, Eliel, Lavender, un par de chicas de Ravenclaw y otras de Hufflepuf.
Todos y cada uno de ellos había dicho la versión de la historia que les había indicado McGonagall pero tanto Ron como Hermione supieron que aquella historia era mentira, con una mirada de complicidad Hermione, Ron y Harry quedaron de hablar de ello después. Parvati fue la primera en salir acompañada de su amiga Lavender, después salieron Volpus, Eliel y Eris.
-Me quiero ir de aquí-escucho Harry que murmuraba Hannah cuando el y sus dos amigos salían de la enfermería, sus amigas se dedicaban a consolarla
El trío dorado no dijo ni una palabra y sin dudar se dirigieron a la sala de los menesteres, Hermione camino tres veces frente a la sala y después apareció una puerta, estaban de nuevo en el mismo cuarto en el que habían discutido sobre la naturaleza de Pralad.
-¿Y bien?-pregunto Hermione asustada
-¿Qué fue lo que paso?-pregunto Ron con expresión interrogativa
Harry les contó a sus amigos acerca de lo que había pasado al finalizar la sesión del ED, el joven mago observo las expresiones de sus amigo conforme continuaba su relato, ambos se asustaron cuando Harry les dijo quien había resultado ser el encapuchado y como es que había desaparecido del lugar, Hermione no puso en duda la afirmación de que Zabini hubiera desaparecido a pesar de que nunca hubiera escuchado acerca de que se pudiera llevar consigo un tipo de llamas que pudieran hacer desaparecer a alguien.
-Tal vez deba de ir a buscarlo en la biblioteca-murmuro pensativa la chica
-No pierdas tu tiempo-dijo Harry derrotado-McGonagall nunca había visto algo así en su vida, dudo mucho que venga algo así en un libro de la biblioteca… si hay alguien que sepa de eso es Dumbledore
-Lo cual no nos ayuda en nada por que el director no esta aquí-murmuro Ron con fastidio
-Llega hoy en la tarde… y tengo una cita con el-murmuro Harry-se lo consultare cuando lo vea
-Bueno, aunque nos sorprendió que Zabini estuviera tan loco como para atacarte a ti en el colegio y que fuera el mismo que hirió a Katie debemos de tomar medidas para asegurarnos que no vuelva agredir a otro alumno-dijo Hermione de forma pensativa caminando en círculos-fue una suerte que Eris tuviera el galeón… pero y si no lo hubiera tenido… debo de modificar los galeones-miro a los dos muchachos-estaré toda la noche aquí, en la sala de los menesteres, para hacer nuevos galeones-se acerco a la puerta de la sala-debo de ir por todo lo que necesite ¿Podrían decirle a Víctor que hoy no lo veré?
-¿No crees que se lo esta tomando muy en serio?-pregunto Ron sin dejar de mirar la puerta por la que acababa de salir Hermione-bueno, me refiero a que Zabini es un idiota, no tomo en cuenta que te has enfrentado contra Quien-Tu-Sabes desde que entraste al colegio... se ha de estar sintiendo como un completo idiota por haber buscado pelea contigo
Sin embargo Harry no contesto, no estaba seguro que Zabini estuviera buscando pelea con el, en realidad tenía la horrible sensación de que al menos el Slitheryn no esperaba que él, Harry, apareciera en aquel lugar, eso lo había desorientado y si eran ciertas sus sospechas quizás significaría que en realidad estaba buscando a alguien mas, y en ese momento recordó todo lo que le había dicho Parvati... era mas que probable que tan solo estuviera buscando a su pequeña Eris.
Pasó el resto del día viendo su reloj, esperando que las manecillas caminaran mas aprisa para que la hora de su entrevista con Dumbledore llegara; Harry pudo percatarse que ese día los alumnos murmuraban entre si algo excitados por las nuevas noticias que se esparcían por el colegio, una visita a los baños permitió que el joven mago escuchara extractos de una platica entre varios alumnos de Hufflepuf, la noticia de que se había introducido una extraña criatura del bosque prohibido al interior del castillo era la razón de tantos cuchicheos, afortunadamente esta vez su nombre no aparecía en las historias, lo único que se sabía era que un grupo de alumnos se habían encontrado con la bestia, nadie sabía cual era específicamente pero muchos decían que había sido una acromantula, otros que había sido una manticora y algunos pocos que un dragón había sido el responsable de todo.
Y por fin, cuando Harry vio que el horizonte se coloreaba de un suave color rojizo sintió que el peso en todo su cuerpo aminoraba, por fin la hora había llegado; tal y como lo había advertido Hermione, en cuanto terminaron las clases la chica tomo su mochila, que ahora se veía mucho mas pesada que nunca, y salio corriendo a la sala de los menesteres., medía hora después de que Hermione se hubiera marchado Harry salio de la sala común para dirigirse hacía el despacho de Dumbledore. Dejó que fuera Ron el que se encargara de darle el mensaje de Hermione a Krum.
-Burbujas de chocolate-murmuro el joven mago cuando hubo llegado frente a la gárgola
Y por fin cuando estuvo frente a la reluciente puerta del profesor tocó con un poco de indecisión, como si esperara que lo único que se oyera fuera el silencio del ausente director sin embargo no fue así, segundos después se escucho un leve y cansado Pase del interior del cuarto. Dumbledore le esperaba viendo a trabes de la ventana de su despacho como la vez en que habían discutido acerca de Eris (sin poder evitarlo recordó su experiencia con los recuerdos de Snape) su rostro lucia muy cansado y su barba incluso había perdido algo de su brillo habitual, Dumbledore escruto con la mirada al joven mago.
-Me han dicho lo que paso, Harry-murmuro Dumbledore-¿Cómo estas?
El silencio gobernó en el despacho, no esperaba que tomaran el tema del ataco tan rápido, al menos esperaba que pudieran hablar de otras cosas que no fueran tan... malas.
-Bien, señor, gracias-contesto Harry, el anciano profesor hizo un ademán para que tomara asiento, Dumbledore también se sentó en su lugar habitual-señor ¿Puedo preguntar que opina acerca de lo que paso? ¿Sabe de quien sospecho?
-Lo se, Harry, lo se pero me temo que por el momento no podemos hacer nada-dijo con voz cansada, en cuanto vio que Harry intentaba discutir levanto la mano para impedírselo-Harry, antes de que toquemos este tema me gustaría que me contaras si ha pasado algo mas aquí ¿Hay algo que quieras decirme?
-Creo que ese fue el único incidente, señor-pero eso no era todo, después de pensar seriamente todo lo que había pasado durante la ausencia del director recordó la platica que había tenido con Ginny, sin dejar de sentir algo de culpa decidió confesar-si lo hay... señor, hace unos día yo... yo me entere de cosas sobre el profesor Snape
Dumbledore ahora lo veía con sumo interés, la sensación del repiqueteo en sus ojos apareció de inmediato.
-¿Y que cosas son esas, Harry?-pregunto Dumbledore
-Yo... entre a su despacho y me encontré con una esfera graba recuerdos-Harry dio un suspiro-me entere de todo su pasado
-Ya veo-comento el director con un tono de cautela-¿Te enteraste del por que dejo las artes oscuras?-Harry asintió con un movimiento de la cabeza, Dumbledore pareció deprimirse ante eso-esperaba que no te enteraras de aquello... el profesor Snape consideraba que no era adecuado que supieras que el y tu madre habían sido muy cercanos y que habían tenido una historia juntos ¿Hay algo mas que tengas que decir?
-Yo tengo el libro del príncipe mestizo-murmuró el muchacho-lo encontré hace unos meses en la sección prohibida de la biblioteca... creo que debo devolvérselo al profesor Snape ¿Debo de decirle algo, señor?-Dumbledore se peino la larga barba con una expresión pensativa
-Sería lo correcto y lo mas considerado-murmuro Dumbledore-pero eso solo sería bueno si tu en verdad lo quisieras hacer-observo con atención al joven mago y cuando estuvo seguro que no iba a decir mas volvió a hablar-quiero que hablemos de algo importante, Harry, es sobre la razón por la que he estado ausente todo este tiempo y la razón del por que será mejor que no hagamos nada con lo del ataque que sufrieron tus amigos y tu
-¿Que sucede, señor?-pregunto Harry con precaución
-Veras, estuve varios días buscando una pista reciente sobre unos pasos de Voldemort-explico con cuidado sin dejar de ver a Harry con sus brillantes ojos azules-mi búsqueda me llevo a encontrar uno de los grandes secretos de Voldemort... me parece que he encontrado un Horrocrux
Harry sintió como si de pronto alguien le hubiera rociado agua congelada, analizó el semblante serio del anciano profesor.
-¿Lo encontró señor? ¿Encontró un Horrocrux?-pregunto Harry sorprendido levantándose de la silla, Dumbledore asintió con un movimiento de la cabeza-señor… señor ¿Cree que podría ayudarlo a destruir ese Horrocrux?
-Si, Harry-contesto Dumbledore con voz cansada-de hecho, te iba a pedir ayuda por que creo que no seré capaz de conseguirlo sin ayuda. Escucha, Harry, esto va a ser muy difícil, incluso podría ser mas peligroso que enfrentarse al mismo Voldemort… podríamos estar en un peligro de muerte… incluso podría ser que alguno de los dos no regrese
Harry respiro sintiendo de súbito un miedo que casi lo paralizo con miedo y miro a Dumbledore, era la primera vez que lo veía con aquella expresión temerosa en el rostro.
-¿Cuál… cual Horrocruxe es, señor?-pregunto Harry-¿En donde esta?
Dumbledore se levanto con lentitud y se acerco a la ventana por la que había estado viendo cuando Harry entro al despacho, una expresión de precaución gobernaba su rostro.
-Es la "ultima reliquia", Harry-su mirada se poso en el joven mago-es el Horrocrux que viste en tus sueños
