Capítulo 25
Después de dos días Kurt se sentía mucho mejor. Blaine lo consintió todo el tiempo, pero su temperamento no le permitía estar quieto, así que fue a trabajar con su novio, faltaba menos de un mes para su cumpleaños y quería dejar todo al día, había encontrado la reservación que Blaine hizo para la cabaña frente al mar y no iba a perderse eso por nada del mundo.
-Así que...mañana a noche en el bar?- pregunto Carla. Había pasado a buscar a Rick por el taller y aprovecho para saludar a Kurt y Blaine.
-Si. Necesitamos salir un rato, tengo lavado el cerebro después de que mi mamá se quedo acompañándome en casa.- dijo Kurt apoyándose en un auto.
-Yo quiero saber porque mi primo ya no molesta con salir. No te diste cuenta? No llamo ninguna vez en la semana?- le pregunto Blaine a su novio.
-Es cierto, no lo vi tampoco.-
-Yo si.- dijo Carla. -me lo cruce en la confitería, estaba hablando con Sebastián.-
Kurt y Blaine la quedaron mirando.
-Hablando como? Como si se lo hubiera cruzado o como una cita?- pregunto curioso Kurt.
-No sé. Estaban hablando en una mesa, tomando un café.- contesto Carla.
-Eso es definitivamente una cita.- dijo Blaine asombrado.
-Puede ser. Pero no creo que sean novios.- Carla hizo una pausa y luego hizo un gesto con sus ojos. -Varias veces, vi a Pedro salir de la casa de Sebastián, su tía no está, y yo trabajo en frente, sale de mañana, muy temprano. Para que nadie lo vea supongo.-
-Wow. No puedo creerlo. Tienen una relación entonces? Sabias ésto?- pregunto Kurt a su novio.
-No. Si sé que salieron juntos del bar una vez, Rick los vio, pero no creo que sea algo serio. O sea estamos hablando de Pedro y Sebastián!-
-Puede que sean uno para el otro.- reflexionó Kurt.
-Son el hambre y las ganas de comer. Le voy a preguntar qué pasa entre ellos.- dijo Blaine.
-Tal vez tengas otro primo.- Carla le sonreía de manera burlona a Blaine.
-Ja! Lo único que me faltaba.-
Kurt reía sabiendo que Blaine detestaba a Sebastián, y el comentario de Carla no le causaba gracia.
Rick apareció y Carla salió a su encuentro, Kurt y Blaine los veían y se alegraban que sean felices, ellos se veían por las tardes ya que ambos trabajaban casi todo el día.
Burt les dio el sábado libre, así que tenían dos días para descansar.
-Te invito al cine.- dijo Blaine ni bien llegaron a su casa esa tarde. -mañana a la tarde, que te parece?-
-Me estas invitando, como una cita?- pregunto Kurt.
-Si. Nunca tuvimos una, salimos a todos lados pero nunca tuvimos una cita oficial.-
-No será por lo que contó Carla sobre Pedro y Sebastián? Tenes cargo de conciencia?- Kurt arqueo una ceja reprimiendo una sonrisa.
-Era un simple si lo que tenias que decir.- le respondió Blaine tomando de la cintura a su novio. -Si?.-
-Si!- dijo Kurt pasando sus brazos por detrás del cuello de Blaine, besándolo.
Se separaron después de unos minutos, se bañaron entre besos y caricias, y luego cenaron.
Al día siguiente se despertaron muy tarde, cerca del mediodía, almorzaron pizza en la cama, era un día para disfrutar y descansar. A la media tarde fueron al cine, vieron una comedia romántica, pasearon por la orilla del río mientras tomaban un helado, Blaine se encargo de todos los detalles, tuvieron muchas salidas en el transcurso de su relación, pero no una cita romántica y quería que la primera fuera perfecta.
-...y saliste caminando por la puerta hacia la calle, desnudo, llamándome para que te siga, te reías, yo salí pero no te alcanzaba, y solo pensaba con que taparte porque estabas desnudo y la gente te miraba. Me desespere hasta que sonó el celular y me desperté.- Contaba Blaine mientras caminaban hacia su casa.
-Estas loco!- dijo Kurt mientras lanzaba una carcajada.
-Fue horrible. No podía alcanzarte para cubrirte.-
-Tu problema es que me vean desnudo.- Kurt aun reía.
-Obvio. Eres mío no pienso compartirte.-
Kurt se acerco y le dio un pequeño beso a su novio, Blaine paso su brazo alrededor de su cintura atrayéndolo, acaricio el rostro de Kurt, tomo su mano y siguieron caminando.
Desde una vereda Marcela los observaba con los dientes apretados. Saco su celular e hizo una llamada. Su sonrisa se amplió cuando atendieron, sería fácil lo que tenía planeado.
Llegaron a su casa y Kurt entro al baño, Blaine fue a su habitación y busco una pequeña bolsa que tenia escondida con un obsequio para Kurt. Lo colocó sobre la cama.
Tocaron la puerta y fue a atender, pensó que tal vez era su primo pero en cambio se encontró con un muchacho que traía un enorme ramo de rosas rojas, para Kurt. Las recibió y miro la tarjeta, un corazón y un te amo habían solamente. Apretó el ramo de tal manera que se lastimo las manos. Fue hasta su auto y metió las flores en el baúl del mismo. Se quedo parado, pensando con los labios apretados, no estaba seguro que hacer pero en ese instante Kurt salió por la puerta mirándolo curioso.
-Que haces ahí amor?-
-Nada, escuche un ruido, salí a ver y a cerrar el auto.- Blaine observaba a su novio con una sensación de culpa.
-Bueno entremos.- dijo Kurt ingresando junto con su novio. -Está todo bien?-
Si había algo que su novio había heredado de Elizabeth, a parte del carácter, era el instinto para detectar mentiras. Sabía que no estaba bien lo que estaba haciendo, pero el ramo de flores podía esperar.
-Si, es que no sé donde deje el cargador del celular, podrías ver en la habitación?- pregunto Blaine.
-Ahh! Mi amor! No perdes la cabeza porque esta...- Kurt guardo silencio cuando vio un pequeño peluche con un ramillete de flores naranjas entre sus brazos sobre la cama. Su corazón se lleno de ternura, lo tomo con cuidado entre sus manos y se giro para ver a Blaine parado en la puerta de la habitación con una gran sonrisa.
-Te gusta?- pregunto Blaine.
Kurt se acerco y lo beso con ternura mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Me encanta. Es hermoso.- dijo Kurt acariciando el peluche. -Es la primera vez que me regalan algo así. Gracias.-
-No me agradezcas, siempre haces mucho por mí y a veces siento que no hago lo suficiente por ti.-
-Me haces feliz. Muy feliz.- Kurt se acerco a Blaine y rozo su nariz con la de él.
-Y tú a mí.-
Se abrazaron hasta que Blaine se separo y acaricio el rostro de su novio.
-Cenemos así vamos al bar más tarde.-
-Si. Voy a poner las flores en un florero.- dijo Kurt.
Después de cenar se fueron al bar, ni bien llegaron se encontraron con Sebastián, a pesar del cruce de miradas, él parecía más pendiente de otra persona.
Blaine se sentó en una banqueta en la barra, al igual que Kurt, se encontraron con algunos antiguos compañeros de secundaria que estaban de paso, poco después llegaron Rick con Carla de la mano y Pedro. Blaine se moría de ganas de preguntarle a su primo que pasaba entre él y Sebastián, pero no llego a hacerlo, éste se sentó junto a Sebastián en una mesa apartada frente a la mirada atónita de ellos.
-Wow! No me esperaba eso!- dijo Kurt.
-Mi primo no podía sorprenderme más.-
-El amor!- dijo Carla.
Después de un par de horas y varias cervezas, Kurt estaba cerca de los baños hablando con uno de sus compañeros de carrera sobre los primeros exámenes finales, Blaine estaba esperándolo en la barra cuando Marcela se acerco a él.
-Seguís viniendo acá?-
-Tenia una teoría que acabas de probar.- dijo Blaine intentando sonar calmado.
-Así? Cuál?.- pregunto de manera coqueta Marcela.
-Estas siguiéndome. Y deberías dejar de mandarle cosas a mi novio, me da idea.- dijo Blaine molesto.
-No sé de que hablas.- dijo haciéndose la desentendida Marcela.
-Deja de mandarle mensajes de textos, de llamarlo y de enviarle flores haciéndote pasar por otro.- Blaine estaba bastante cerca de explotar de rabia y estaba levantando la voz.
-Yo no le mande nada. Si te es infiel no es mi culpa.-
-No es infiel, esa fuiste tú te olvidas? Yo confió en mi novio, y hagas lo que hagas no lo voy a dejar.- Blaine estaba harto y no pensaba dejarle pasar ninguna mas a Marcela.
-Tal vez tú no, pero y él? Es una humillación muy grande que me cambies por un hombre, y yo no me dejo humillar.- dijo Marcela. Se acerco de golpe al rostro de Blaine besándolo en la boca mientras éste intentaba quitársela de encima.
Kurt se giro y todos sus sentidos se apagaron. Marcela estaba besando a Blaine. Con toda su sangre en la cabeza, en dos pasos llego hasta ella tirándola hacia atrás de un hombro.
-Que mierda haces!- grito Kurt y observo un instante a Blaine que estaba aturdido. -Porque estas besando a mi novio?!
-No te pongas histérica nena!- dijo Marcela enfrentándolo.
-Me pongo como quiero, y deja tranquilo a Blaine! Es mi novio! Entendelo. Te fuiste y ahora estoy yo, así que déjanos en paz!-
Blaine estaba callado, todo había sucedido tan rápido que no tuvo tiempo de procesar nada, solo veía a Kurt más enojado de lo que lo vio en toda su vida.
-O qué? Que vas a hacerme?.- pregunto desafiante Marcela.
Y antes de que alguien pudiera parpadear un sonido seco y fuerte se oyó en todo el recinto.
Carla había abofeteado a Marcela.
-Él no va a hace nada pero yo si. Me tenes harta. Quien piensas que eres? Siempre haciendo lo que querés con los demás, y eres una pobre tonta que avergonzó a su familia.- dijo Carla muy enojada.
Marcela vio a su alrededor, todos la observaban y murmuraban. Salió por la puerta del bar sin decir nada.
-Ojala nunca te enojes conmigo.- dijo Rick parado junto a la barra.
-Kurt.- dijo Blaine intentando captar la atención de su novio que se quedo mirando hacia la puerta de salida.
-No me hables.- murmuro entre dientes, y salió con paso firme del bar.
Blaine salió detrás de él, una vez afuera, no había manera de alcanzar a Kurt hasta que corrió y lo tomo del brazo.
-Kurt! Esto no es mi culpa.- dijo Blaine.
-No? Y de quien es la ex Marcela? Dejaste que te besara!.-
-Se me vino encima! Parecía un león de montaña, no pude hacer nada!.- Blaine intentaba hacer entrar en razones a su novio pero era obvio que no lo estaba consiguiendo.
-Te estaba arrancando la boca y no pudiste hacer nada?!- grito Kurt.
-Estas celoso?.- pregunto Blaine deseando relajar a su novio pero éste apretó los dientes. -No. Estas muy enojado.-
Kurt dio media vuelta y siguió camino a su casa con una tensión notable en su cuerpo.
-Creo que mejor dormiré en el sillón.- dijo Blaine entrando en su casa, esperaba que Kurt cediera un poco, pero el portazo que dio en su habitación dejándolo en la sala le dio a entender que eso no pasaría. -esto es injusto! Yo no hice nada!-
-Exacto!- grito desde la habitación Kurt.
Blaine se acostó en el sillón, cerro sus ojos y la imagen de Marcela besándolo le dio un escalofrió de pies a cabeza. Había sido horrible la sensación. No sabe en qué momento se quedo dormido, pero había pasado un par de horas, sintió una caricia en su mejilla, abrió los ojos y se encontró con la mirada de Kurt.
-Me perdonas? Sé que no es tu culpa. Me sentí muy mal cuando vi todo eso... vuelve a la cama conmigo por favor.- dijo Kurt como una súplica.
-No vas a tirarme de la cama a patadas?.- Pregunto Blaine medio en broma.
-No claro que no, nunca haría eso.-
Blaine se apoyo en un brazo mientras observaba a su novio.
-Mmh! No sé, estabas muy enojado.-
-Por favor. Me perdonas?- pregunto Kurt con una mirada afligida.
Blaine lo tomo de la barbilla y le dio un pequeño beso en los labios.
-Si. Pero entendes que yo no la busque verdad?.Le estaba diciendo que se aleje de nosotros y me beso.-
-Si lo entiendo, pero en ese momento no estaba pensando bien. Que hubieras hecho en mi lugar?- pregunto Kurt.
-Hubiera reaccionado igual o peor.-
Kurt fijo su vista en el suelo, mientras se mordía el labio.
-Me recordó cuando salías con ella. Cuando los veía en el bar, besándose.-
-Pero ahora mis besos son tuyos.- Blaine entendió lo que le sucedía a su novio. -Vamos a la cama, me duele la espalda acá.-
Se dirigieron a la habitación y se quitaron la ropa para dormir. Se acostaron y se abrazaron en silencio, Kurt acariciaba el pecho de Blaine, mientras éste se estaba quedando dormido.
- Blaine?.-
-Mmmmh?.-
-Te gustaría tener hijos conmigo?- pregunto casi en un susurro Kurt.
-Eres el amor de mi vida, mi futuro esposo y no elegiría a nadie más para que sea el padre mis hijos.- respondió Blaine besando a su novio con mucho amor.
Kurt sonrió y apoyo su cabeza en el pecho de Blaine mientras éste se aferro fuerte al él.
Estaba desperezándose, alguien salto sobre él y continúo saltando sobre la cama.
-PAPI! PAPI! Ya es hora de levantarse!-
-Está bien... Te lavaste los dientes?-
La pequeña niña con risos negros, unos enormes ojos verdes y una tez blanca como la nieve, negó la cabeza.
-Bueno, ve a lavártelos y desayunamos juntos.- dijo Blaine con una sonrisa.
La niña salto de la cama dirigiéndose al baño, Blaine negó con su cabeza, se levanto y salió de su habitación. Pasó frente del baño mirando hacia adentro, la niña estaba parada sobre una pequeña banqueta lavándose los dientes.
-Tienen que estar bien blancos.- dijo Blaine, la pequeña le mostró los dientes e hizo un gesto de afirmación.
Blaine siguió camino hacia la cocina y el aroma de café recién preparado invadió sus sentidos, se acerco por detrás de su esposo y lo abrazo por la cintura.
-Buen día amor.- dijo Kurt con una sonrisa, mientras preparaba el desayuno. -Te fueron a despertar?.-
-De la mejor manera.- dijo Blaine besando el cuello de Kurt.
El murmullo del televisor se hizo presente, una sensación de paz lo invadió. Abrió sus ojos y estaba solo en la cama, se levanto y paso frente al baño vacío, una calidez atravesó su cuerpo, siguió camino hacia la cocina, se apoyo en el marco de la puerta y observo a su novio preparando el desayuno.
Se acerco por detrás abrazándolo, y colocó su mentón en el hombro de Kurt.
-Buen día amor.- dijo Kurt girando su rostro para besarlo. -Como dormiste?-
Blaine lo abrazo más fuerte, hundiendo su rostro en el cuello de su novio, una felicidad enorme llenaba todo su ser.
-Contigo... Y contigo siempre todo es perfecto.-
...
Quiero dedicarle esta adaptación a Luciana, mi amiga del alma, por apoyarme e incentivarme a escribir Un Camino, y si no hubiese sido por su insistencia esta adaptación no existiría.
Muchas gracias por el apoyo, por darle una oportunidad a la historia. Para los que no saben, ésta es una adaptación de una historia de mi autoría, la secuela dependerá de la misma, pero aún no la empecé.
Le agradezco enormemente a Jeny, a Soledad, y a Benjamín. A una de mis escritoras preferidas, Angie quiero agradecerle sus lindas palabras, y junto con Nelly son un ejemplo para mí.
