Capítulo 25: Después de una noche rara
¡Camix, Shawn! – es la voz de Ayane.
¿Qué pasa Tía? – le digo recién abriendo los ojos.
Es que son las 16:00, y aún no despertaban entonces me estaba preocupando.
No nada, si estamos bien, lo que pasa es que tuvimos una noche media rara.
Ahaha, no preguntare mas entonces, jaja.
Y ustedes, ¿A que hora llegaron?
Bueno como a las 5:00 de la mañana, la pasamos muy bien.
¿Ah si?, que raro, no los sentí, estábamos despiertos a esa hora.
Tan tarde, por dios, como aguantan ustedes, sobre todo Shawn que tiene medicamentos que lo pueden hacer dormir. – dice Ayane.
Es que, conmigo difícil dormirse, ¿no Shawn?
Es verdad, jaja – dice Shawn.
¿No quieren almorzar? – nos dice Ayane.
Yo no Tía, Gracias – le digo.
¿Y tu Shawn? – pregunta Ayane.
No Ayane, Gracias.
Como quieran, ah si, más rato vendrá Nerea con Hunter, vienen a ver a Shawn – dice Ayane.
Entonces tendrás que vestirte Shawn – le digo.
Si, luego me ayudas.
Bueno, iré a ver como va Jeff, esta pintando en su taller – dice Ayane.
Después voy a ver como quedó su pintura – le digo.
Vale Tía – Ayane se va.
Miro como estamos y menos mal que tengo las sábanas bien arriba, Shawn esta desnudo, y yo solo ando en ropa interior.
Voy a bañarme Shawn, ¿vienes conmigo? – le pregunto.
Obvio.
Con Shawn nos bañamos lo más rápido posible, para estar decentes cuando llegara Hunter y Nerea, luego subimos a la pieza, ahí me vestí, pero ahora tenía que ayudar a Shawn.
¿Qué tal si te pones esos shorts? – le digo.
Ya, esos y la polera blanca – me dice.
Si, te ves bien así.
Jeje.
Escuche el timbre creo que llegaron…
¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! – grita Shawn.
¿Qué te paso?
El cierre de mierda del short se trabó justo ahí – me dice con una voz muy débil.
Jaja, que divertida tu voz.
Camix no hace gracia, me dolió, bueno, si es divertido la verdad, jaja.
Ya yo te subo el cierre que ni eso puedes hacer bien hombre.
Me motiva más que tú lo hagas.
Ya está.
Sentimos pasos desde abajo, muchos pasos la verdad, hasta que los vi llegar, era Nerea con Hunter tomados de la mano, y Ayane con Jeff, por cierto, Jeff tenía la cara llena de pintura, al igual que sus brazos y su ropa, justo una polera blanca, y tenía su brazo en el cuello de Ayane. Se veían divertidos, como para tomar una foto.
