Capitulo 25

Al tenerla de nuevo tan cerca, provocó que todas sus terminaciones nerviosas se alteraran, era todavía mas hermosa, su mirada seguía siendo la misma, dulce e inocente que protegía con la frialdad ante los demás, su peluca rosa era bonita pero lo que mas quería ver era su hermoso cabello dorado y esa sonrisa que lo mataba.

El sentir el roce de su mano, estaba haciendo que a Serena se le debilitaran las piernas, por lo que rápidamente se la quita y se sienta frente a su escritorio.

-¿Qué puedo hacer por usted?

-Quiero hacerle una propuesta de trabajo.

-Como verá-señalando su oficina-Ya tengo un trabajo... pero lo escucho

-Mi hermana está a punto de cumplir años este fin de semana y deseo que usted pueda organizar una pequeña cena familiar.

-¿Este fin de semana? Me pide un imposible señor Chuba.

-Chiba.

-Si claro, lo siento-bajando la mirada y aclarándose la garganta- Para ser un evento de ese tipo, por muy pequeño que sea se requiere por lo menos un mes de anticipación... yo sólo tengo un fin de semana ¿Me cree capaz de hacer una tarea titánica?-cruzándose de brazos y recargándose en su silla.

-El chef que mi hermana pequeña escogió, le acaba de decir que no, precisamente hace unos días-viéndola detenidamente a los ojos, sabiendo que eso provocaba su hermoso rubor-Tal vez sea imposible, pero le he llevado a mi hermana una pequeña muestra de sus habilidades y ella ha quedado encantada... incluso me ha dicho lo que desea, no es algo fuera de su menú.

-¿De cuantas personas estariamos hablando?

-Aproximadamente 25 personas-sacando una tarjeta de su bolsillo-Por favor avíseme de su respuesta, levantándose de su lugar para salir por la puerta-Preferiría me lo dijera esta noche.

-Lo tendré en cuenta señor Chuba...Chiba.

Al salir de la oficina Darien se había dado cuenta que su corazón no dejaba de latir a mil por hora, había encontrado a su conejo, ahora sólo tenía que esperar para poder acercarse a ella y protegerla del Diamante y de la luna negra.

-Prometo protegerte hasta con mi vida.

Entrando al lugar, Seiya se sorprende de ver al príncipe de Ilusión en ese restaurante ¿acaso ya sabía que Bunny era su amada princesa? ¿le diría algo a Haruka? Empezando a acercarse al príncipe podía notar que estaba muy feliz; viendo a Seiya detenidamente, sabía que sospechaba acerca de su pequeño secreto con Bunny Winston por lo que se detiene frente a él, para ver si era capaz de confesarle la verdad.

-¿Tú por aquí Seiya? ¿Ya llegó Haruka?

-Llegará hasta mañana, pero ¿tu que haces aquí?-tragando saliva con dificultad.

-Vine a contratar a la chef para la cena de cumpleaños de Hotaru-viendo como los colores le regresaban al joven guardaespaldas ¿y tu?

-Yo vine por un pastel... a Kakyuu le encanta uno que sólo se vende aquí.

-¿Cuál? Tal vez pida que le hagan ese a Hotaru.

-Rosas blancas y champan.

-De acuerdo, lo tendré en mente... tengo que retirarme, aun tengo muchas cosas que hacer por lo de la fiesta... nos vemos después-saliendo del restaurante.

Serena que había visto la escena desde lejos, tenía tantas ganas de acercarse para poder conocer que le decía Seiya, pero por la cara de su amigo, supo que no le había revelado su secreto, veía como los colores le regresaban al cuerpo dejandolo liberar una gran bocanada de aire.

-¿Todo bien?

-¿Trabajarás para él y tu cuñada?

-Ven a la oficina.

Sentándose de nuevo en su silla, notaba la cara de Seiya como una señal para que soltara la sopa.

-Se que sería arriesgado hacerlo... muchas personas en esa cena podrían reconocerme.

-Tal vez sea todo lo contario.

-Sugieres que lo haga entonces-levantándose de la silla para caminar de un lado a otro nerviosa.

-Si y no lo digo como sugerencia-tomándola de las manos-Se que te preocupan las amenazas de la reina negra.

-¿Reina negra?

-Así le decimos mis hermanos y yo... pero creo que ya va siendo hora que esta princesa se quede con su príncipe... están destinados a estar juntos ¿tienes idea lo que hemos tenido que hacer para mantenerte a salvo?

-Se que le has mentido a mi hermano-recordando lo que le dijo tiempo atrás sobre su pasado- y que Taiki lo ha hecho con Darien.

-El que esté aquí en Paris y alla pedido a esta chef-señalandola-Es una señal... no mas bien señales, focos rojos, amarillos, luces de colores, etc. diciéndote lo que debes hacer.

-Debo estar a su lado-viendo como Seiya le aplaude en señal de aprobación-¿Y si lo lastiman por mi culpa?

-¿Crees que bajo nuestra guardia eso sucederá?-riendo-Primero Haruka me mata... aunque tal vez ya esté muerto cuando sepa que le he estado ocultando tu paradero por mas de un año.

-Puedo pedirle que te otorgue el perdón-riéndose.

-Muy graciosa.


En la Ciudad de Cristal, un entusiasmado rey no dejaba de llorar de felicidad, pues se había enterado que si tenía otra hija, una hija que creció en una mentira, siendo protegida por su hermana que fue denigrada.

-Es hermosa...se parece a mi-viendo la fotografía de Rei.

-Es igual a ti padre-riéndose-Tuve mis sospechas desde que la vi en una fiesta y mi instinto no se equivocó... le diremos la verdad ahora que vayamos a Paris.

-Ella era la antigua prometida de Darien ¿verdad?

-Si padre... por cosa del destino Serena tomó su lugar, convirtiéndose en la esposa de Darien, sin saber que ese al fin y al cabo era su destino.

-¿Rei es feliz Haruka?

-Adora a su esposo Nicholas y Ainon... tu nieto-viendo como su padre se enorgullece- Tiene los ojos grises como mamá.

-Mi felicidad estaría completa si mi luz de luna también apareciera.

-Estoy seguro que la encontraremos en Paris... algo me dice que este viento me ayudará a encontrarla.

-No permitas que Neherenia les haga daño... a ninguna de las dos... esa maldita mujer.

-Padre, si llegas a verla en Paris, no la descubras... sigue su juego, tal vez así sepamos que fue de mamá.

-Conociéndola... no dudes que vendrá diciendome una mentira... descuida hijo... sabré como actuar.


Esa noche en su departamento y mientras veía dormir a su pequeña, no dejaba de pensar en su padre y sus hermanos; el sufrimiento que Neherenia les ha causado toda la vida no fue sólo para ella, sino también para Rei, al hacerle creer que es su hija, porque Serena estaba segura de una cosa... Ella es la responsable de la pesadilla que ha tenido toda la vida, la responsable de esa explosión donde murió la mujer de ojos violetas... su madre, y que la niña por la que suplica su protección, no es ella, sino por la bebé que yace en sus brazos.

-Aunque esa pesadilla me ha perseguido siempre... de alguna forma hice lo que mi madre me hizo prometerle... proteger a Rei-derramando unas lágrimas-Te sentirás feliz de saber que ella no es tu madre.

Después de haber tomado un baño, Serena no dejaba de sujar con la tarjeta de Darien, veía una y otra vez el número de la oficina y a su teléfono, con manos temblorosas lo toma y empieza a marcar, pero se detiene a la mitad y cuelga.

-Vamos Serena, se realista... claro que va a estar en su oficina- toma de nuevo el teléfono y esta vez espera a que suene-Por favor que no conteste-se repetía una y otra vez.

Aunque sabía era tarde, no había salido de su oficina porque espraba esa llamada, necesitaba escuchar su voz para poder dormir tranquilo, sabiendo que la vería al día siguiente, en ese momento escucha el sonar y sonríe, sabiendo quien era.

-Pensé que no me llamaría señorita Winston.

-¿Como sabía que era yo?-ruborizándose.

-He esperado la llamada todo el día-sintiendo su corazón acelerado-¿Tiene su respuesta?

-Puede pasar mañana a mi oficina para ultimar los detalles-diciendo con voz entrecortada.

-Será un placer verla de nuevo... este será un contrato que no podrá romper.

-No pienso hacerlo... nunca he roto contratos.

-¿Segura?-pensando en el que él le obligó a hacer.

-Si... estoy segura

-Entonces la veré mañana... aunque si me permite decirle, esperaba la llamada no sólo por que salvará la fiesta de cumpleaños de Hotaru... sino porque empiezo a caer bajo un embrujo.

-¿Un embrujo?-sintiendo como su corazón de exalta.

-Bajo el embrujo de sus ojos... mi querida Bunny... nos vemos mañana a las nueve y que tenga buenas noches-colgando el teléfono.

Al escuchar esas palabras, Serena simplemente quedó atónita ¿acaso Darien sabía que ella era Serena y no Bunny? Por supuesto que lo sabía, esas palabras se lo confirmaban.

-¿Me has encontrado mi querido príncipe?-sonriendo y viendo a su querida pequeña en su cuna.


Lamento la tardanza, pero tuve un bloqueo de escritor horrible! Pero ya he regresado y la historia está terminada... subiré los capitulos muy pronto, sólo ultimaré algunos detalles que no me satisfacen del todo... por favor disfruten este capitulo 😄😙