Capitulo 24: ascenso parte 2

Narrador protagonista: pov magic

El tiempo transcurría lentamente, estaba en frente de un soldado, estaba infiltrado en una ciudad, aun peor no soy terrestre sino unicornio, es la peor situación posible, pero… todo podría cambiar, el potro podría ser mi amigo hard… ¿pudo haber sobrevivido?... ¿este es el pueblo hoofearth? tenía un sinfín de preguntas

-tienes mucho valor para volver… magic-quede perplejo, su tono era de cuidarse, sin embargo no entendía a lo que se refería

-hard… ¿eres tú?-intentando verificarlo

-me sorprende que te acuerdes de mi-me decía sombríamente, algo no andaba bien, su voz sonaba a alguien rencoroso

-no… no entiendo-hard bajaba la cabeza, parecía estar reprimiéndose de algo

-¡eres un desgraciado!… por tu… por tu… por tu culpa y los de tu tipo nuestro pueblo casi perece-alzaba la voz hard, su mirada era de profundo odio, me culpaba de que los pegasos hayan destruido la ciudad

-¿por que me culpas a mi?… fueron los pegasos los que destruyeron este pueblo… ¡yo no!-alzaba también la voz, por nada del mundo iba a dejarme inculpar por algo que yo no hice, la oscuridad deformaba la apariencia de hard, ahora de veía como un especie de psicópata asesino

-si claro-ocupaba sarcasmo

-dime… después de llevar este pueblo a la miseria e irte con tu estirpe, pudiste tener uno padres unicornios que te quieran… y también te llevaste a clear tu noviecita o ella se fue con los pegasos-su tono era burlón, quería sacar verdades en cara, eso me hirvió en ira, no importaba que fuera mi amigo de la infancia

-y tu descerebrado malnacido… seguiste acurrucándote con tu madre para que te leyera cuentos… o desarrollaste lo poco de cerebro que tienes-estaba totalmente iracundo, no medí bien mis palabras, y lo que recibí fue una embestida por parte de hard

-aghhh-gritaba, fue como si me impactara con una gran piedra, salí volando varios metros, el impacto con el suelo también fue doloroso, hiperventilaba y una lagrimas salían de mis ojos, intentaba reponerme y veía como hard se acercaba lentamente, sentía un gran miedo, la oscuridad sumado a que hard posiblemente quiere romperme la cara me hacían sentir pánico

-eso crees de mi… debí haberte hecho la vida añicos en el pasado…-hard se acercaba lentamente, yo intentaba recuperar el aire

-hard… reacciona… perdón por lo que dije… pero me culpas por algo que yo no hice… fueron los pegasos los que destruyeron este pueblo… no yo ni los unicornios-hablaba entre jadeos, el impacto fue bastante severo, no podía levantarme

-y aun tienes el descaro de decirlo… no me refiero al ataque de los pegasos… me refiero a que te fuiste… de seguro a donde está tu asquerosa estirpe de cuernos en la cabeza, mientras nosotros sufríamos en la miseria-aun no entendía de lo que estaba hablando, levemente me levantaba, debía hacerlo rápido, hard se acercaba cada vez mas y si estoy en el suelo estaré acabado

-¿puedes explicármelo bien?-dificultosamente me levantaba, estaba tambaleando, hard estaba a centímetros de mí, de súbito se detuvo, de seguro quiere embestirme de nuevo y quiere tomar vuelo

-quizá te lo diga cuando te mandemos a matar, después de todo no falta mucho para que los soldados lleguen-hard miraba un cristal que estaba en el pecho, la idea de que ese cristal llamaba a los otros soldados llenaba mi cabeza, si estaba rodeado de soldados estaría acabado, pero al verlo me hizo recordar de mi cristal en donde lo encontré tirado más atrás de hard, era mi única salvación

-está bien me rindo… mátame-decía, lastimosamente me daba la vuelta mostrándole el lomo, rápidamente hice brillar mi cuerno, de esta forma no sería capaz de saber que estoy utilizando magia, imagine como lanzaba el cristal

-¡entonces muere!-gritaba hard, comenzaba una embestida, lo miraba de reojo desde mi posición, no tendría el tiempo suficiente para realizar mi hechizo de teletransportacion, con mi magia levite un poco de tierra el cual impacto los ojos del soldado que dejaba de ser mi amigo

-¡miserable!… ¡eres un tramposo!-me gritaba mientras bajaba la cabeza y con sus cascos refregaba sus ojos, era mi oportunidad, hice brillar mi cuerno, y tras varios segundo me teletransporte

Narrador omnisciente

Un destello llenaba el lugar, la oscuridad nuevamente se hacía presente, las pequeñas estrellas solitarias de la noche eran el único foco de luminosidad que había en el cielo

-¡donde estas maldito!-gritaba hard, miraba hacia los lados, su ira lo hacía moverse erráticamente por el lugar, tras darse cuenta que finalmente había desaparecido daba un grito de cólera total

-¡MALDITO MAGIC!-gritaba fuertemente, eso llamo la atención de los ponis terrestres que dormían plácidamente en sus hogares, tras varios minutos llegaban unos soldados que fueron llamados por el grito

-¿señor que sucede?-preguntaba uno, hard respiraba forzosamente, su despliegue de venganza debía esperar

-hay un unicornio en la ciudad, quiero que haya total vigilancia-comentaba secamente y seriamente el potro terrestre hacia sus cadetes, hubo distintos tipos de mueca derivados de odio y asco

-vamos a demostrarle que nadie se mete con los terrestres-decía para reanimar el ánimo de sus soldados

Magic aparecía en un destello, su cabeza le daba vueltas, caía estrepitosamente al suelo a base de madera, sus ojos giraban erráticamente por el hechizo, tardo varios segundos en estabilizarse el unicornio, era un especie de living en donde había caído el potro, había un sillón y una mesa, magic maldecía en su interior, aun estaba en el piso, pero una pequeña luz por parte de las estrellas se filtraba en la oscura habitación, la ventana estaba rota y las cortinas estaban algo movidas de su sitio, con dificultad se levantaba para rápidamente irse, un profundo dolor en el pecho lo aquejaba a magic lo cual hizo que cayera estrepitosamente al piso

-debo… darme… prisa-magic intentaba sacar de su bufanda la pluma la cual podría curarlo.

Antes de que pudiera sacarla, una luz llenaba un poco el lugar, magic inconscientemente miro hacia a la luz, se encontró con una yegua, ambos se quedaron mirando por varios segundos

-tu… tu eres… ¿magic?-decía la yegua, totalmente sorprendida y dejando la vela en el piso

-¿blue?- respondía magic

Narrador protagonista: pov renis

Estaba en el lugar establecido, finalmente llego mi día, cada día un pegaso debía hacer ese ritual y hoy día es mi turno, estaba la pegaso que es la encargada de supervisar mi salida del imperio, como era obvio, en mi armadura colocaron esa sustancia para evitar que yo pudiera escapar, aun no me acostumbro a esa sensación de ahogo

-recuerda tienes un día-me decía la yegua que era la encargada de supervisar mi salida

-ok-decía secamente, miraba el cielo, finalmente llegó el día el cual mi vida podría cambiar para mejor, olvidar mis raíces terrestres para llegar a ser una verdadera pegaso

-tu misión es con este mapa buscar los hongos de Odin, si vuelves transformada en tu estado berserker habrás pasado el ritual, sino… simplemente seguirás siendo una simple soldado-con su ala me entregaba el mapa el cual lo agarre con mi hocico, finalmente plegue mis alas para dar paso a mi vuelo, fue un vuelo rápido, el tiempo que tenia era corto, al estar afuera del imperio del viento de inmediato baje en picada, el viento rozaba con suma brusquedad en m pelaje, sin embargo se sentía bien, estaba sola en contra de mi gran travesía, un pequeño miedo se formaba al saber que podría perder la vida de dos formas, que me maten o que el tiempo se me agote, agarraba con fuerza el mapa en mi hocico, si se me perdía simplemente también abre fallado, es complicado.

Después de varios minutos llegue al suelo, tuve que frenar mi velocidad por los numerosos árboles, me encontraba en un bosque, rápidamente procedí a abrir el mapa y buscar mi ruta, al mirar el cielo, deduzco que había pasado una hora por lo mucho, debo darme prisa, el camino para mi suerte era bastante simple, incluso me costó creerlo, ir hacia la montaña y entrar en una cueva, un recorrido exageradamente simple para un pegaso, un escalofrió viajo en mi espina.

-eso significa que el verdadero desafío estaría en la cueva-me dirigí rápidamente volando hacia la montaña, primero flote lejos del bosque para elevarme lo suficiente y encontrar la montaña, era un recorrido simple que no me llevaría más de dos horas, no perdí tiempo por lo que me dirigí hacia allá.

En mi mente tan solo estaba la idea de conseguir ese hongo, el viaje fue rápido y tranquilo

-finalmente… es aquí-decía, observaba la cueva, era grande, la criatura que este aquí debe ser terrorífica, tragaba saliva por la probabilidad de morir, pero… lo veía una muy lejana opción, me adentre al lugar, la luz cada vez iba cediendo, hasta el punto de ser casi nula

En un instante escucho un sonido, era de un especie de felino, sentí un escalofrió recorrer en todo el cuerpo, mis ojos se abrieron de la impresión, logre observar un par de ojos, su pupila era rasgada propio de los felinos, comencé a retroceder mientras el felino se acercaba, la oscuridad era casi total, pero aun así podía reconocer su silueta, era un animal bastante grande.

-debo dirigirme a la luz-pensaba, de forma lenta y sin demostrar movimientos hostiles, comencé a dirigirme hacia la parte externa de cueva, el animal no me quitaba la mirada de encima, y sus movimientos se hacían mas rápidos, sentía mucho miedo, si no llegaba a la luz seria su almuerzo, finalmente el animal se canso, dio un gran rugido, mi cara se deformaba en una de espanto, ya nada importaba, ese monstruo va atacarme, expandí mis alas, lo único que me quedaba era escapar.

Inicie mi vuelo para elevarme y volar lo más alto que me permitía el techo de la cueva, oía la respiración y como el animal iba siguiéndome, escuchaba como sus pasos iban arrastrando algo, no sabía que era con exactitud, pero me ayudaba a que no me tomara ventaja, finalmente llegue a la luz, había vuelto al principio, la cueva por fin comenzaba a iluminarse.

Un rugido por parte del animal se escuchaba, al fin supe que animal era... un especie de león con alas de murciélago y cola de escorpión, era increíble y monstruoso, jamás había visto un animal de ese tipo, me quede observándolo, sus ojos seguían muy fijos en mí, sus garras eran filosas

-¡oh no!-gritaba del susto y la impresión, sus alas en un segundo se abrían y con un impulso de sus alas de murciélago despego del suelo, se dirigía dramáticamente hacia mí, estaba a punto de morderme con su prominente mandíbula, su saliva saltaba de sus colmillos, sus ojos asesinos quedaban marcados en mi mente, para mi suerte algo permitió que no me convirtiera en su comida... el miedo

El pánico y el miedo le dicto una simple orden a mi cuerpo... escapar, moví con fervor mis alas, logre moverme fuera del rango de la mordida del animal, sus garras fueron moviéndose a través del aire, quería cortarme de gravedad, previamente había hecho una voltereta en el aire, sus agarras abanicaban, en una choca levemente mi armadura, su marca queda registrada, pero afecta mi movimiento por lo que pierdo levemente el control, el animal pasa de largo ya que al ser más grande no pudo maniobrar, lentamente pude estabilizar mi vuelo, sin embargo

-¡su cola!-gritaba, había logrado salir de su rango de ataque de su hocico y garras, pero aun le quedaba el poder atacarme con su cola, la mueve horizontalmente como un látigo, el ataque iba directo a mi ala, era imposible evadirlo así que solo me quedo hacer una cosa

-aghh-gritaba, había girado sobre mi propio eje, si ese monstruo lastimaba mi ala, seria mi fin, el golpe lo recibí en mi lomo, la armadura recibió la mayor parte del impacto, pero sigue siendo doloroso, el ataque me mando volando hasta la pared de la cueva, choque de lleno, nuevamente me asegure de que mi cabeza y alas no sufrieran daños, caigo estrepitosamente y que quedo aturdida

-¡espera!... ¡NO!-doy un grito chillón y miedoso, el animal estaba encima mío, sus garras estaban muy cerca de mi cabeza, su cara estaba encima de la mía, sus ojos iracundos estaban en contactos con los míos, mostraba sus dientes llenos de saliva y denotando que estaba furioso, y lo peor... lo que más me impacto y me dio miedo era su cola, su cola estaba un poco más arriba, el miedo me invadía

-¡no!... ¡espera!... ¡por favor!-suplicaba y me movía, el animal tan solo acerco mas su rostro, quería intimidarme, mis movimientos lo estaba enojando mas, estaba en paico, jamás podría vencerlo, mi rostro se desfiguraba en llanto y lagrimas, sus ojos estaban muy cerca de los míos, su mirada cambiaba un poco, era más calmado, pero aun mostraba el factor salvaje que tenia, en sus ojos se veía mi reflejo, me veía como una simple potrilla, en especial podía ver mis ojos levemente rojos y llenos de lagrimas, pero también observaba todo mi cuerpo... en especial mis alas. Un recuerdo llegaba a mí, una táctica que nos habían enseñado en mi entrenamiento, sabía que tenía una oportunidad… si fallaba estaba muerta, observe en sus ojos los reflejos de mis ojos, de súbito los cambie a unos de enojo, y con la mayor rapidez posible batí mi ala derecha, paso muy cerca de la cara del animal, obviamente el monstruo reacciono, echándose para atrás y elevando una garra, al batir mis alas varias plumas salían disparadas, aproveche el impulso para girar, ya no estaba de espalda en el piso, ahora tenia los cascos en el piso y estaba espaldas del animal, escuche lo que más deseaba y rogaba, el animal gritaba de dolor, las plumas habían impactado en sus ojos, se hecho para atrás y con sus garras intentaba quitársela, tenía poco tiempo, sentía mis ojos llorosos, debía escapar, me interne nuevamente en la cueva en dirección que me indicaba el mapa, di paso a mi vuelo

Aun escuchaba los gritos del animal, me fui lo más rápido posible, nuevamente la oscuridad me llegaba, pero lograba reconocer el camino, acababa de pasar la primera bestia, me quedaba superar la segunda, no mentiré, debí haber escapado, mi instinto me llevo a ir hacia adentro, de seguro el animal puede ver de nuevo, volver ahí seria suicidio, solo me quedaba rogar, mientras viajaba intentaba recordar todas las posibles armas que tenia, la mayoría se basaban en mis alas, el camino se iba agrandando... mucho, volví a sentir miedo era posible que fuera un animal aun mas grande que el anterior... maldije en mi mente, esto no es un ritual esto es suicidio, finalmente llegue... llegue a mi siguiente objetivo

-es... es... ¿qué es esa cosa?-mi boca se abría de súbito, era un animal del porte de la montaña... no... no estoy exagerado, ni siquiera podía ver bien la cabeza, parecía estar a base de escamas, era un lugar enorme, los movimientos de sus extremidades inferiores eran lentos, me fije que tenia unas cadenas en sus extremidades superiores los cuales parecían ser garras, sus alas estaban clavadas en la pared y su cuello estaba totalmente amarrado a la pared, su hocico era prominente, tenía unos ojos rojos, de su boca exhalaba un humo, mi cuerpo se lleno totalmente de miedo, mi boca estaba totalmente abierta, y mis ojos no dejaban de mirarlo, si el anterior era un monstruo este es el dios de los monstruos, aquí ni el mejor ataque de los pegasos podría hacer algo a este animal, como rayos los otros superaron las batallas con estos animales , quizás porque estaba encadenado en casi todo su cuerpo, al mirarlo detenidamente de arriba abajo, al llegar abajo veo algo brillante cerca de sus patas, era brillante y de un color azul... era

-son los hongos-comentaba por lo bajo, vi hacia atrás y vi la salida, quizás no sea tan complicado, estaba atado... al ser más grande de seguro es lento, solo debo sacar uno y emprender la retirada, mi esperanza se renovaba, baje hacia el suelo, lo mejor era moverme sigilosamente, al llegar al suelo, un brillo en el piso se creaba

-¿qué es ese brillo?-el brillo se extendía en todo el piso, luego fue recorriendo hasta llegar a las paredes, y finalmente hacía la cabeza del monstruo gigante

-por favor que no pase nada malo-repetía un montón de veces, incluso cerraba levemente los ojos, la cabeza iba agachando el cuello, el monstruo me vio

-definitivamente estoy muerta-decía con mucho miedo

Narrador omnisciente

Es un nuevo día, en donde platinum se levantaba perezosamente

-¿qué hora será?-se preguntaba en voz alta platinum mientras se sobaba el ojo derecho a causa del sueño que aun le aquejaba, pronto su mirada volvía a la normalidad, en su mente pronto se restablecía la memoria de los acontecimientos que pasaron ayer

-¡hoy es!…-decía en total sorpresa despertando por completo del sueño que aun estaba contenida en ella, se levanto rápidamente de la cama y se dirigió al espejo y comenzó a arreglarse

-"hoy es el día en que el elegido será escogido"-pensaba mientras peinaba se melena, en su mente intentaba imaginarse a aquel corcel el cual llevara a los unicornios a la victoria

-¿quién será?-se preguntaba en voz alta mientras se dirigía a la cocina, en su mente se esperaba a su padre cocinando algo para luego acompañarla a ver como sacan la espada, pero grande fue su desilusión al encontrar el lugar totalmente vacio

-"gracias papa"-se decía en la mente mientras intentaba preparase algo rápido, ella deducía que aun se encontraba afuera afinando detalles sobre el acontecimiento, aun así se sentía molesta de que no tuviera un mínimo de preocupación por ella y al menos venir unos segundos a ver a su hija, comenzó a comerse un simple emparedado de tomate y un jugo de manzana, el cual le pareció el desayuno más miserable desde que tiene memoria, al terminar tenia contemplado ir hacia el monte donde estaba la espada, pero a pocos metros se detuvo en seco

-"mi padre usualmente se encierra en su habitación y desde hace días que no me deja limpiarla"-comenzaba a razonar platinum, sintió la oportunidad de saber el porqué se encerraba en la habitación que tantas veces serraba con llave

-¡no!… no debo espiar-comentaba en voz alta mientras ladeaba la cabeza y volvía a retomar el sentido de ir a la puerta, sin embargo en su mente se repercutía otro pensamiento.

Comenzó a galopar para dirigirse hacia la puerta, era obvio que estaba cerrado con el pestillo, sin embargo recordaba que en el sótano estaban las llaves de respaldo, nunca había hecho esto porque simplemente pensaba de que por el trabajo quería descansar en silencio y en paz en su habitación, pero desde hace varios días que su padre ya no le permitía entrar, platinum sacaba de un pequeño bote la llave que abriría la habitación de su padre

-aquí… aquí voy-se decía a si misma buscando valor, no se sentía bien estar violando la privacidad de su padre, pero era seguro que no tendría otra oportunidad como esta, inserto la llave mientras este movía el mecanismo lentamente.

De súbito se abrieron unos ojos color amarillo y de iris rojas, la criatura estaba dormitando ligeramente en la cama pensando en lo que pasaría hoy, escucha como el mecanismo iba haciendo el sonido sordo de que se estaba removiendo el pestillo, batió rápidamente sus alas la cual estaba conformada por una de murciélago y otra de un ave para dirigirse rápidamente al techo, platinum abría en su totalidad la puerta para ver una habitación ligeramente ordenada sino fuer por la cama

-papa como siempre no haciendo la cama-alzaba la voz platinum haciendo la cama de su padre

-"condenada potrilla que hace aquí"-pensaba la criatura mientras veía desde el techo a su susodicha hija entrando en la habitación y haciendo la cama

-¡espera!… ¿cómo explico que entre a su habitación sin permiso?-la criatura levanto la ceja esperando la respuesta, platinum no había pensado en una excusa para entrar a la habitación que con tanto afán le impedía

-ya se, le diré que tenía que hacer aseo-decía triunfante mientras hacia un poco de aseo, en su mente también tenía la excusa para escarbar entre sus cosas, la criatura no le quitaba la mirada de encima mientras movía y cambiaba de lugar sus pertenencias

-"que metiche es esta potrilla"-pensaba la criatura, pasaron varios minutos mientras trajinaba las cosas, ordenaba y limpiaba

-será mejor que vaya a ver, no quiero perdérmelo-la criatura dio un suspiro de alivio, por un momento la criatura pensaba que ella no iría, al escuchar que salía de la casa la criatura por fin pudo descender para comenzar a sacar su cristal el cual estaba escondido en la habitación y que por fortuna la metiche potrilla no encontró

-veamos cómo va-de súbito al sacar el cristal observo cómo había llenado las dos quintas parte, una sonrisa que mostraba sus dientes se hacía presente en el lugar, en su pecho el cual aun estaba el cristal que estaba transparente, lo acercaba para llenarlo de su poder, la criatura tenia la habilidad de poder convertirse en cualquier animal por un periodo de tiempo y poder utilizar todas la habilidades de la especie en cuestión, el cristal potenciaba esa habilidad pudiendo aumentar el tiempo y habilidades, pronto lo guardaba para ir a ver y esperar el momento en el cual sacaría la espada y coronarse como el indiscutible gobernante, pero pronto una idea extraña llego a su mente

-y… ¿si lo hace platinum?-pronto la criatura que nuevamente volvía a su apariencia de horn comenzaba a idealizarse de la idea de que su hija fuera la elegida

-es… es perfecto, no mejor que perfecto-pronto en su mente se llenaba de pensamientos sobre las múltiples ventajas de que sea su hija, primero no tendría que fingir que le importaba el bienestar de la población, y al hacerlo ella sería mucho más natural y casi imposible de que alguien sospeche, que no lo tengan en la mirada le sería más fácil actuar, y lo mejor de todo pensaba horn, es que anhelaba ver la cara de su hija cuando vea el final, una risa burlona llenaba el lugar

-perfecto… será mejor que vaya a ver-horn se dirigía hacia el monte en donde estaba la espada, logro observar como las calles estaban deshabitadas.

Al pasar el tiempo se encontró con una multitud gigante

-"es imposible que con esto no se cargue totalmente"-a pesar de todo horn quedaba totalmente sorprendido, era una multitud gigante observando a una distancia segura como habían unos unicornios que llevaban una lista y otro unicornio que con su magia intentaba levantar la espada

-"inténtalo todo lo que quieras, la espada tiene la función de absorber le energía de la magia del unicornio, aunque utilices el máximo lo único que harás es darme más energía"-nuevamente una sonrisa se dibujaba al ver la escena

-disculpe… ¿es por lista?-horn intentaba aparentare una cara simpática preguntándole a una yegua su duda

-si es por lista-respondía gentilmente la yegua

-"perfecto"-pensaba, pronto se dio cuenta que estaban los funcionarios de chief charm, horn sabia que por obligación debía estar con ellos y aprovechaba a ver la lista

-llegas tarde horn-le recriminaba uno de los funcionarios, el humor de horn estaba tan de buen humor por la situación que poco le importo el tono que ocupo

-sí, tuve algunos problemas… dime ¿cuando viene mi hija?-el funcionario que llevaba la lista, el funcionario comenzó a revisar y le mostro el puesto

-"esta mucho antes, aunque con la energía que absorba será suficiente por unas semanas"-el tiempo transcurría lentamente, horn observaba a los varios unicornios intentándolo y salir excesivamente cansados, horn los veía detenidamente y evitaba reírse de la estupidez que hacían. Finalmente llegaba la poni que interesaba, platinum la cual tenía una expresión de timidez se acercaba a la espada, horn lo mas disimuladamente posible coloco su casco encima del cristal que llevaba en su pecho y en su mente recitaba algunas órdenes, pronto la espada se convirtió en una un poco más opaca

-"aquí voy"-pensaba platinum mientras se canalizaba, en ese momento su magia comenzó a efectuarse, al principio parecía que no se estuviera moviendo y muchos del publico pensaban lo mismo murmurando palabras de desaliento hacia la potranca, pero de pronto comenzó a elevarse unos centímetros

-lo… lo está logrando-decía uno de los funcionarios, todos estaban concentrados viendo como de apoco la unicornio iba retirando la espada

-"no… no puedo creerlo, ¿soy yo?, la elegida por los dioses"-en la frente de platinum, se veía un poco de sudor, ella estaba al límite, pero aun así seguía usando lo poco que le quedaba de magia y finalmente logro retirarla, platinum estaba en el piso cansada, jadeaba intentando recuperar el aire, todos se quedaron en silencio hasta que alguien del público comenzó a ovacionar

-¡la elegida… la elegida nos llevara a la victoria!-pronto todos le siguieron, rápidamente horn fue hacia ella

-lo lograste hija-decía mientras la abrazaba, platinum aun mantenía sus ojos abiertos sin poder creerlo, pronto articulo palabras mientras lloraba

-no… no puedo creerlo, soy la elegida de los dioses, la elegida por el gran Zeus, papa-decía entre sollozos de orgullo y felicidad, siguió apretando fuertemente a su padre

-"queda poco, mi hija los llevara a la tortura eterna"-horn tenia una sonrisa sádica, y pareciera que tenía sus ojos de iris roja, nadie logro verlo por tener la cara escondida detrás de su hija

Continuara

Perdón por estar inactivo, pero fueron por razones académicas, otra disculpa por no haber puesto el resumen del capítulo anterior ni un adelanto, pero eso me quitaban las ganas de escribir la historia y capacito que ya no lo siga haciendo

-estoy pensando seriamente en crear otra historia, en donde siga con lo del romance entre magic y clear, extraño escribir sobre ellos dos, seria una historia aparte, obviamente seguiré con esta

La historia se va llamar "ante el mundo"

Muchas gracias a los que continúan leyendo

Ps: alguien me puede explicar porque leen tanto al capitulo "domingo parte 2", de el total de visitas, el 60% es ese capitulo, TODOS LOS DIAS, si alguien me puede responder por favor, porque tengo mucha intriga del porque leen tanto ese capitulo