FF Original: The Trajectory of Laughter – PK Samurai
Capítulo Veinticinco
Mientras observaban a las dos figuras de la batería de Seidō conversar en el montículo, la tensión que empezaba a acumularse en la banca de Yakushi – la cual se reflejaba en la cautela de sus ojos y en la rigidez de sus columnas – era tan sofocante, que casi podía ser palpable.
Observando a través de sus ojos caídos, el entrenador Todoroki colgó su brazo en el respaldar de su banca. "Los bateadores de Akikawa fueron completamente derrotados por ese zurdo. Sus lanzamientos tienen un buen control y poder, pero tal parece que hasta el momento ha estado conteniendo a cada equipo del torneo." Empezó a hundir su dedo meñique en su oreja. "Eso no es normal. Lo que significa que debe haber algo más en sus lanzamientos."
Sanada sonrió desde las sombras. "Es parecido a mí, ¿no, entrenador? Con sus rápidas quebradas."
"Esperemos que eso sea todo lo que tenga," gruñó el entrenador Todoroki, y luego inclinó su cabeza hacia el resto del equipo. "Cualquiera que sea el caso, muchachos, su nivel es mayor a lo que hayan enfrentado hasta ahora. Pero, no han estado abanicando todos los días por nada. ¡Si no quieren que este verano termine, ya saben que hacer!"
"¡Sí, entrenador!"
Para Eijun, era casi sorprendente el ver a Raichi ubicándose en el plato una vez más.
Había creído que las semifinales de su último torneo de verano había sido el campo de batalla para su encuentro definitivo. La rivalidad que existía entre ellos había sido bastante notoria a través de los años, y en su mayor parte, había sido un mutuo intercambio donde ninguno de los dos había obtenido una clara ventaja con respecto al otro. Raichi había conseguido anotarle otro home run a Eijun durante su segundo año, pero después de eso, Eijun siempre había logrado – al menos – mantener a Raichi en sólo bases por hit.
Por supuesto, todas las cosas tenían un final. En ese sentido, fue una decisión mutua e implícita que las semifinales de su tercer año determinarían de una vez por todas quien había llegado a la cima.
Eijun podía recordar bien ese día.
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Había sido un caluroso y abrasador día, característico de la temporada. Las gradas estaban rebosantes de personas que apoyaban a los dos equipos – para ese entonces, Yakushi había conseguido una fama permanente en la región y había ganado muchos seguidores – y el aire estaba lleno de una ininteligible mezcla de los sonidos metálicos y de las voces de las personas, todo sobre el fondo de un lento zumbido de tambores.
Era la alta de la novena. El marcador estaba en 4-3, al haber conseguido Seidō la delantera en la quinta entrada. Iban dos outs, pero el juego aún no estaba decidido. El turno al bate era del número tres y Raichi estaba en el círculo de espera ("¡Kahaha!"), la promesa de una victoria asegurada brillaba en sus ojos. Si tan sólo el bateador pudiera conseguir conectar con Raichi – entonces, sin duda, él sería capaz de cambiar el ritmo del juego con su bateo.
Con un agudo vistazo hacia la postura del bateador, Okumura señaló hacia Eijun desde la caja del catcher. Eijun asintió con la cabeza.
Y dos lanzamientos después – ¡clang!
El bateador lanzó el bate hacia un costado y empezó a correr desesperadamente. Y mientras la pelota giraba, blanca, a través de aire, en ese pequeño instante, Eijun podría haber jurado que el estadio entero se había quedado en silencio. ¿Era un momento de silencio? ¿O una apenas contenida y silenciada emoción?
El momento en que el tercera base – Kanemaru – atrapó la pelota con su guante, el breve silencio dio paso a una extensión de gritos y vítores. El comentador empezó a gritar – incluso por encima del rugido de la multitud – acerca de la impresionante defensa de la batería de Seidō.
Durante un largo tiempo, Raichi se quedó inmóvil en el círculo de espera, su bate fuertemente sujetado por su mano.
Al final del juego, cuando los dos equipos se alinearon en el centro del campo para el apretón de manos, los jugadores del equipo de Yakushi estaban llorando y sosteniéndose entre ellos.
Lágrimas también descendían por el rostro de Raichi, pero al ser de tercer año, se mantuvo de pie y firme. Él y Eijun estrecharon manos, y como siempre, Eijun se encontró asombrado por la dureza de la mano del otro muchacho.
"No vayas a pensar que esto está decidido, Eijun," dijo Raichi, sin hacer esfuerzo por limpiarse los fluidos que descendían por su nariz. "Lo arreglaremos en las ligas profesionales."
"No lo sé," Eijun sonrió, tensando su puño. "Serás demasiado famoso para la gente como yo, para ese entonces. Y probablemente habrás olvidado todo acerca de mí."
Raichi no sonrió – aún estaba demasiado deprimido por su derrota – pero sujetó la mano de Eijun casi dolorosamente. "No… Nunca te olvidaría. Me alegra haberte conocido."
Soltó su mano y, luego, antes de que Eijun hubiera terminado de procesar sus palabras, Raichi ya se había ido. Ayudó a uno de segundo año a ponerse de pie, y parándose con firmeza junto al resto de sus compañeros de equipo, sin tambalearse debido al peso del otro muchacho, Raichi empezó a regresar hacia su dugout.
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Si Eijun había creído que el encuentro que tuvieron en las semifinales había sido bastante mediocre y decepcionante, tal vez se había debido a que no había sido en la gran final. Ahora que había retornado al pasado, Raichi estaba en primer año de nuevo y Eijun estaba de regreso en su cuerpo de primer año. Pareciera que hubieran vuelto al punto de partida.
Por supuesto, los lugares estaban intercambiados, ya que Eijun tenía claramente la delantera. Sin embargo, por la avidez con la que Raichi lo estaba mirando – una sacudida de emoción viajó por su estómago, Eijun podía sentir sus manos temblar por la anticipación. Su boca se curvó hacia arriba en una gran sonrisa. Era evidente que Raichi no iba a ceder en el enfrentamiento.
Y, rayos, tampoco él.
Kazuya cubrió la parte inferior de su rostro con su guante. "Ese bateador de primero observó dos de los lanzamientos de Furuya, y luego casi dispara un home run hacia tercera. Es realmente bueno."
Sawamura asintió. "Sí… Raichi es sorprendente."
"¿'Raichi'?" Repitió Kazuya. "¿Lo conoces?"
"Nah. En fin – empecemos esto, senpai."
Kazuya alzó una ceja, pero no insistió para obtener una explicación. Bajando su máscara sobre su rostro, caminó de regreso a la caja del catcher. Se puso en cuclillas. Todoroki – quien había estado abanicando rápidamente su bate en el aire – retornó hacia el plato con una risa anticipatoria. El árbitro reinició el juego.
Analizando la claramente ansiosa, aunque bastante controlada, postura de Todoroki, Kazuya miró hacia el montículo – y por un instante, sintió que todo el oxígeno se escapaba de sus pulmones.
La sonrisa de Sawamura seguía ahí, pero sólo era un rastro remanente. No había nada 'ligero' en ello.
La última vez que Kazuya había sentido este nivel de intensidad, había sido al principio, cuando habían formado equipo para el juego interescuadras y cuando había tenido un vistazo de lo que Sawamura podría lograr. No había lucido tan serio ni siquiera en el juego contra Yokohama. Sus ojos eran los de un depredador concentrado sólo en su presa, y durante ese momento, ciego ante todo lo que se encontraba alrededor.
Para un pitcher, ese tipo de fuerza de voluntad era un arma de doble filo. Podía convertirlo en alguien increíble – pero al mismo tiempo, lo hacía propenso a centrarse en un solo objetivo y a perder de vista lo que había alrededor.
Kazuya sintió su boca separarse en una pequeña sonrisa.
Sawamura era afortunado, entonces, de que él estuviera ahí. Mientras estuviera ahí, y siempre y cuando Sawamura mirara a su guante, el zurdo no perdería de vista su objetivo. Kazuya se aseguraría de eso.
Así que sólo lanza hacia mi guante, Sawamura.
"¡A jugar!"
Sawamura – él era el pitcher zurdo quien le había sonreído a Raichi cuando se alinearon al inicio del juego. Él seguía sonriendo, pero el aire alrededor de él había cambiado notablemente. La intensidad llegaba hasta donde se encontraba parado, en la caja de bateo. De hecho, Raichi casi se sentía como si estuviese enfrentando nuevamente a Manaka de Ichidai.
Esta vez, mientras se inclinaba en su postura de bateo, Raichi también sonrió. El momento finalmente había llegado. Había sido emocionante batear contra Furuya, pero sus bolas y strikes eran claramente diferentes; y una vez que ajustó sus ojos a la velocidad y reafirmó su ritmo, tuvo la seguridad de que podría batear un home run.
Sin embargo, este pitcher… la clave para descifrar sus lanzamientos era un poco menos obvia. Raichi no había podido comprenderlo cuando lo vio en las grabaciones. ¿Era un pitcher de rápidas quebradas al igual que Sanada? ¿O existía algo más en el zurdo?
Cualquiera que fuera el caso, Raichi no podía esperar a ver por sí mismo cómo eran sus lanzamientos. Y, por supuesto, no podía esperar para mandarlos a volar.
Sawamura asintió ante la señal. Con un paso y un leve giro, empezó sus movimientos. Alzó su pierna en alto. Su pie presionó contra el montículo, y su cuerpo estaba rotando pero su mano aún no se encontraba a la vista –
Y, luego, antes de que se diera cuenta – ¡woosh! – la pelota se dirigió, rugiendo, hacia Raichi.
"¡Whoaaa!" exclamó. Todo su cuerpo moría por abanicar – sin embargo, ante la tentación de la promesa de una cena, mantuvo sus ojos en la pelota y consiguió quedarse quieto.
Mientras la pelota se disparaba hacia el plato, se movió notablemente hacia el exterior antes de golpear sonoramente contra el guante del catcher.
"¡Bola!"
"¡Kahaha…!" Raichi miró fijamente hacia el humeante guante antes de mirar de nuevo hacia el montículo. Sawamura miraba hacia el plato, listo en posición de fildeo.
Raichi giró hacia el dugout de Yakushi, donde su padre se encontraba observando. Le mostró rápidamente, como habían señalado, una serie de guiños – ¡justo como esperamos, tiene una forma única de lanzar! – y recibió un pulgar hacia arriba y un guiño a modo de respuesta.
Raichi se inclinó en su postura de bateo. El primer lanzamiento se había movido hacia el exterior justo cuando se acercaba al plato – ¿cuál sería el siguiente?
Sawamura asintió de nuevo – y, así, una vez más, antes de que se diera cuenta, la pelota salió disparada hacia Raichi.
Podía sentir los latidos de su corazón tornarse naturalmente rápidos por la emoción, mientras observaba la trayectoria de la pelota. Iba a ser una alta. Tenía velocidad – no tanto como el tal Furuya, pero casi del mismo nivel que el lanzamiento más rápido de Sanada – ¿sería otra rápida?
Justo antes de que la pelota cruzara el plato, se desvió bruscamente lejos de su pecho, y –
"¡Strike!"
Raichi no podía dejar de sonreír. Ahí estaba: la cutter de Sawamura. El video del juego de Akikawa no le había hecho justicia en lo más mínimo. Esa cutter era brusca. Era aún más increíble de lo que había esperado que fuera. Sanada tenía una de las más increíbles cutters que alguna vez hubiera visto, y el lanzamiento de ahora tenía un nivel similar al de Sanada – con excepción de que, al ser Sawamura zurdo, se había desviado lejos de Raichi en vez de acercarse hacia su pecho.
Dando un paso fuera de la caja de bateo, Raichi empezó a abanicar en el aire. Aunque sólo lo había visto una vez, ahora podía imaginar la trayectoria en su mente. Visualizando otra cutter acercándose en su dirección, abanicó, su bate mandó una audible ráfaga de aire. Pero, no – eso la mandaría a volar suavemente. Visualizando otra, Raichi abanicó – sí, ¡así era mejor!
Sus compañeros de equipo, desde el dugout de Yakushi, estaban gritando las usuales amenazadas camufladas como palabras de aliento.
"¡Vamos Raichi! ¡Te comiste mi plátano!"
"¡Mándalo a volar!"
"¡Kahaha!" Raichi se inclinó en su postura de bateo una vez más. ¿Qué tipo de pelota lanzaría a continuación? ¿Sería nuevamente la cutter? Esperaba que así fuera. Quería intentar batearla. Quería dispararla lejos. ¡Quería batear ahora!
Como si leyera su mente, Sawamura empezó sus movimientos, y pronto, la pelota se dirigió rápidamente hacia Raichi.
Dio un paso hacia adelante – esta vez era una baja, cerca de sus rodillas – e inclinando su cuerpo como si rotara, abanicó. Sin embargo, incluso cuando su bate hizo contacto con la pelota, Raichi supo que aterrizaría en territorio de foul. Se había sentido extraño contra su bate, y en efecto – ¡clang! – se disparó recta hacia fuera de la línea de foul.
"¡Foul!"
Había sido una cutter de nuevo. Raichi estaba seguro de eso. Pero era difícil de captar el ritmo debido a la extraña forma de lanzar de Sawamura – y la pelota fue más pesada de lo que había esperado.
El catcher lanzó una nueva pelota hacia Sawamura, y Raichi dobló sus rodillas, colocándose en posición. Hasta el momento habían lanzado una rápida quebrada y dos cutters. ¿Qué vendría después? ¿Sería una four-seam para intentar eliminar a Raichi? No podía decidir cuál quería – ambas sonaban increíble. Quería intentar hacer frente a la cutter de nuevo, pero también quería batear la four-seam.
¡Bueno, simplemente mandaré a volar lo que sea que venga!
Raichi escuchó al catcher golpear su puño contra su guante, y en respuesta, Sawamura asintió con la cabeza. Empezó sus movimientos. La pierna alzada descendió, el pie golpeando contra el suelo. Su brazo fuera de vista incluso cuando Sawamura empezaba a rotar su cuerpo.
Raichi dio un paso hacia adelante, transfiriendo su peso hacia sus piernas y cadera. Y, repentinamente, la blanca pelota se encontraba en su campo de visión, girando hacia él – pero –
Sus ojos se ensancharon. Aun cuando su cuerpo empezaba a rotar automáticamente, trató de frenar su bate porque –
¡¿Una changeup?!
Sin embargo, era demasiado tarde. Antes de que el lento lanzamiento hubiera alcanzado el plato, su bate ya había terminado de girar. Con los dientes apretados, Raichi hizo una mueca.
"¡Strike! ¡Bateador fuera!"
Inmediatamente después de que Raichi abanicara, convirtiéndose en un strike, las gradas de Seidō explotaron en vítores. Los jugadores del equipo de Yakushi, por otro lado, se quedaron atónitos y en silencio.
"Tch," dijo el entrenador Todoroki con irritación, picando nuevamente el interior de su oreja con su dedo meñique.
"Una changeup… eso no estaba en los datos," dijo Akiba, cruzando sus brazos sobre su pecho.
Mishima se veía conmocionado. "Creo que es la primera vez que lo veo ser ponchado al abanicar."
El entrenador Todoroki echó su cabeza atrás para mirar a su estrella. "Oi, Sanada, deberías empezar a calentar – espera, ¿dónde está?"
"Ya se ha ido, entrenador."
"Baja de la tercera entrada, la ofensiva de la Preparatoria Seidō empieza con el número 1, segunda base, Kominato-kun."
Con sus manos encima de la barandilla de su dugout, Yōichi observó a la pequeña figura de Ryōsuke ubicarse en el plato. Como siempre, había una pequeña sonrisa danzando alrededor de su boca, pero parecía un poco más genuina – o, al menos, menos aterradora – que lo usual.
Echó un vistazo hacia un costado, donde Sawamura se encontraba gritando palabras de aliento junto con el resto del equipo.
Y todo es debido a este idiota de primer año.
Sí que habían recorrido un largo camino desde el primer juego contra Yokohama. Yōichi ni siquiera podía recordar qué había estado preocupando a Sawamura antes. Sin embargo, había existido algo incierto sobre si Sawamura podría o no conseguir un juego perfecto. En ese entonces había pensado que el de primer año se había metido en un gran lío – y, de hecho, al final, Sawamura no había podido lograrlo. Pero ahora, Yōichi creía que si Sawamura anunciaba la posibilidad de otro juego perfecto…
Bueno, por lo menos, no se reiría.
¡Clang!
Con un hit bien apuntado, que envió la pelota volando por encima de la cabeza del parador en corto, Ryōsuke corrió hacia primera sin mucho problema. Jun rugió en su forma característica mientras se ubicaba en el plato y Tetsu se movió hacia el círculo de espera.
"Sawamura, mantente hidratado," se escuchó la voz de Miyuki.
Sin mover su cabeza, Yōichi miró de reojo y vio el rostro de Miyuki aparecer al otro lado de Sawamura. Obedeciendo con un encogimiento de hombros, Sawamura dio un paso hacia atrás, y el catcher quedó completamente a la vista. Estaba quitándose sus guantes de bateo. Sin decir nada, el espacio entre ellos parecía casi tener vida, miraron hacia el juego que se estaba desarrollando.
Yōichi nunca lo diría en voz alta, por supuesto – existían algunas cosas que simplemente eran demasiado vergonzosas como para pronunciarlas – pero, Miyuki había cambiado un poco durante los últimos meses. Para bien, probablemente.
A pesar de que, desde un principio, Miyuki había estado manteniéndose entre la – ciertamente gruesa – línea de tener decencia común y ser puramente retorcido; desde el momento en que Chris se había lesionado durante su primer año, realmente había dejado de contenerse. Las primeras semanas habían sido especialmente malas. Todos en el equipo se habían apartado de su camino para así darle al catcher su espacio.
Había mejorado mucho desde ese entonces, aunque nunca había sido popular. Por lo menos no se quejaba cuando la mitad del primer equipo usaba su habitación para pasar el rato. Sin embargo, había algo en Miyuki que siempre había mantenido a las personas, incluido Yōichi, a determinada distancia.
Eso seguía ahí. Pero, de alguna forma, estar cerca de Sawamura hacía parecer que esa distancia se encogía – aunque sólo fuera un poco. ¿Yōichi estaba siendo extremadamente optimista y pensando demasiado al respecto? No lo sabía. Esperaba que no.
Justo cuando Sawamura regresó y se colocó entre ellos, agua goteando de su mandíbula, Jun bateó una rola que hizo avanzar a Ryōsuke. Tetsu se ubicó en el plato, y la banda empezó a tocar.
Kuramochi se alejó para hablar con Isashiki, y entonces, sólo quedaron él y Sawamura.
"Pronto sacaran a su verdadera estrella," dijo Sawamura, mirando a través del campo, hacia el bullpen de Yakushi.
"¿El shootball pitcher?" Kazuya miró hacia el campo, pensativo. "Tal vez. Aún es un poco temprano, pero ellos probablemente están entrando en pánico porque eliminaste a Todoroki."
Sawamura negó con la cabeza. "Lo dudo. Esa fue sólo la primera ronda. La segunda ronda con Raichi es cuando realmente se pondrá interesante."
Kazuya analizó la postura relajada de Sawamura. Sus brazos ubicados cómodamente a cada lado, y su espalda curvada naturalmente sobre la barandilla.
"No te ves preocupado," remarcó.
Sawamura resopló. "Ya me he preocupado bastante durante los últimos meses."
¡Boom!
Ante el repentino sonido explosivo, ambos giraron hacia el campo con sobresalto – de alguna forma, mientras hablaban, el juego había sido silenciado y pasado a segundo plano – y vieron que Yūki levantaba la mirada hacia el cielo mientras sus piernas se movían rápidamente. La boca de Kazuya se abrió por la sorpresa, e inmediatamente, buscó a la pelota con la mirada – y la encontró justo cuando volaba por encima de la valla, desapareciendo de vista.
"¡Home run!"
"¡Tetsu-san, estás imparable!"
"¡Buen bateo!"
"¡Yūki-senpai, buen bateo!"
Mientras pisaba firmemente la primera base, Yūki alzó un fuerte puño en el aire en señal de victoria.
Sacudiendo su cabeza con muda admiración, Kazuya se apartó de la barandilla y levantó su bate. Le tocaría batear después de Masuko – aunque con el home run de dos carreras impulsadas de Yūki, cualquier cosa que sucediera en el resto de la entrada no sería nada más que un espectáculo secundario.
Cuando estaba por poner un pie en la escalera para salir del dugout, oyó que Sawamura lo llamaba:
"¡Miyuki-senpai!"
Dio la vuelta. "¿Qué sucede?"
Sawamura aún seguía en la barandilla, pero su rostro estaba inclinado hacia Kazuya. "Incluso si Masuko-senpai no llega a base, sería totalmente lamentable que te dejes ponchar."
Empezó a sudar. "… Estás diciendo que no puedo batear cuando no hay corredores en base, ¿cierto?"
"Sólo digo."
"Oi, Sawamura," dijo Kazuya con un tono burlón de advertencia. "Parece que sueles olvidarlo todo el tiempo, pero, soy tu senpai."
Sawamura sonrió y se balanceó sobre sus talones. "Oye, senpai."
"¿Qué sucede ahora?"
"Me alegra haberte conocido."
Kazuya se detuvo. Subió un paso de la escalera, su pie haciendo crujir la tierra del exterior. Su mano apretó el mango de su bate. Finalmente, dijo, "¿No te sientes ni un poco avergonzado al decir cosas como esas?"
"Creo que me arrepentiría de no decirlas más seguido," dijo Sawamura. Entonces, extendió su labio inferior. "Espera, ¿a ti no te alegra haberme conocido?"
Sorprendido, se encontró observando el color rosa del sobresaliente labio del otro muchacho. Luego de un instante, abrió su boca y dijo –
Retumbando por encima de la cacofonía del estadio, el asistente anunció, "la Preparatoria Yakushi ha anunciado un cambio de jugadores. Reemplazando a Mino-kun como pitcher entra Sanada-kun. Pitcher, Sanada-kun."
Sawamura, que ante el sonido del anuncio había levantado inmediatamente la mirada hacia el cielo, la descendió nuevamente hacia Kazuya. Con una complacida expresión que parecía decir 'te lo dije," preguntó, "Lo siento, ¿qué dijiste?"
"Nada," dijo Kazuya.
Salió por completo de la sombra del dugout hacia el territorio soleado. Masuko estaba listo en el plato. Desde el otro lado del bullpen, una alta figura uniformada estaba corriendo hacia el montículo. La vista del campo era extensa y despejada. No había ninguna nube en el cielo.
Notas del Autor: Gracias por las opiniones, comentarios/kudos (y los follow en tumblr) El siguiente capítulo estará lleno de acontecimientos en una forma que probablemente nadie espera. Me disculpo de antemano.
En fin, ¿Yakushi conseguirá recuperarse? Espérenlo con ansias.
N/T: Shootball, también llamado shuuto. Lo dejé en 'shootball pitcher' por no encontrar otra forma de ponerlo, y porque era más sencillo hehe.
