DISCLAIMER: NARUTO Y SUS PERSONAJES © MASASHI KISHIMOTO
"Ventanas del alma" © SAKURA_TRC, 2013

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VENTANAS DEL ALMA
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Capítulo 25 "¿LA BELLEZA ES UN PELIGRO?"

- ¿O si no qué? ¿Piensas aprovecharte de tu posición para obligarme como la otra noche que casi abusas de mí? –las palabras de Sakura fueron frías e incisivas.

Eran los recuerdos que se repetían constantemente en la cabeza de Sasuke.

- Sasuke tienes trabajo que hacer –gritó Kakashi desde la puerta de su oficina– Párate y encuéntrate con Naruto, te está esperando en el distrito Tama.

Sin contestar nada, Sasuke se levantó y de un movimiento se puso su chaqueta. Kakashi lo vio y supo inmediatamente que algo no andaba bien, pero dejo pasar el hecho porque sabía que si Sasuke no quería hablar no lo haría ni torturándolo.

Sasuke subió a su auto y condujo hasta el lugar que le había indicado Kakashi. La policía estaba cerrando el perímetro alrededor de un complejo departamental.

- ¿Dónde es? –preguntó secamente a un oficial de menor grado.

- Al final de la calle –dijo el hombre señalando el lugar.

Sasuke levantó la cinta y pasó sin mirar nada a su alrededor. A unos metros pudo ver a Naruto hablando con un hombre, al llegar alcanzó a escuchar la última parte de la declaración del testigo.

- ¿A qué hora pasa la basura?

- A las 7 de la mañana.

- Cuándo se fue el camión, dice que se llevaron todo.

- Si, yo mismo vi cuando se llevaban la basura –explicó el hombre temblando nervioso– Bajé a tirar los restos de la cena y vi como limpiaban el basurero, un minuto más tarde y hubiera regresado con mi basura a casa.

Cortó Sasuke la conversación dejando ir al hombre– Deje sus datos con el oficial y nosotros lo llamaremos si tenemos más preguntas.

- Si –el hombre se fue inmediatamente, se veía bastante mal.

- ¿Qué hay? ¿Otro horrendo cuerpo putrefacto? –preguntó Sasuke caminando a donde imaginaba estaba el cuerpo.

- Todo lo contrario –dijo Naruto negando con la cabeza– Mira tú mismo.

En cuanto se emparejó con Hinata, que tomaba fotografías e Ino que estaba agachada revisando el cuerpo, Sasuke se dio cuenta de lo juicioso que había sido. El cuerpo abandonado en la calle era todo lo contrario a lo que esperaba.

- Es un varón adolescente, entre 15 y 16 años –explicó Ino al ver los zapatos de Sasuke junto a ella– Si no fuera porque ya lo revisé, juraría que es una linda chica.

Como decía Ino, el cadáver pertenecía a un hermoso joven. Finos rasgos, cara angelical, cabello extremadamente brillante, una delgada y estilizada silueta. Era como ver a una muñeca de carne y hueso tendida en el suelo.

- ¿Indicios de abuso sexual? –preguntó preocupado Naruto.

- Por lo que he podido ver, no –Ino respondió no tan segura, pero rogando que así fuera.

- ¿Por qué se ve así? –Sasuke había dejado sus preocupaciones atrás y se enfocaba de lleno en el caso. Por primera vez se sentía incómodo con la víctima. Sentía que debía ver algo pero que las sombras de sus problemas le impedían hacerlo.

- Excelente observación Sasuke, está embalsamado.

Naruto abrió los ojos impresionado– ¡¿Quieres decir que es un muerto que desenterraron?!

- No tonto, en Japón no embalsaman a la gente, la incineran –explicó Ino exasperada.

- Es apenas un niño, ¿por qué alguien haría algo como esto? –preguntó Hinata entristecida.

Sasuke se dio la vuelta– Porque está loco –caminó con grandes zancadas de regreso a su auto.

Hinata corrió tras su primo y antes de que subiera al auto lo detuvo– ¿Estás bien? Te noto un poco tenso Sasuke, ¿Qué sucede? ¿Es la víctima?

- No Hinata, no es la víctima –en un tono tranquilizador, Sasuke acarició la cabeza de la chica y simuló una sonrisa– Estoy bien, no te preocupes.

- ¿Es esa chica, verdad? –Sasuke cambió su semblante por uno serio– Es Sakura. Sakura te está dando problemas.

- Hinata, por favor –la mirada seria de Sasuke se volvió severa– Olvida el tema, ¿quieres?

- Si necesitas hablar, sabes que puedes llamarme.

- Gracias – Sasuke sonrió y subió a su auto.

- Nos vemos en la comisaría Hinata –Naruto llegó por atrás y depositó un rápido beso en la cabeza de la chica.

- Cuídate Naruto-kun –el rubio apenas pudo escuchar la mitad de la despedida– y cuida de Sasuke.

En el auto, Naruto revisaba la declaración del hombre y de varios de los vecinos– Algunas personas dijeron haber visto una camioneta estacionada cerca del depósito de basura –dio vuelta a sus notas y siguió leyendo– Pero no vieron al conductor. Vamos a revisar los videos de tránsito de la zona, a ver si encontramos alguna pista.

- Hn –asintió Sasuke.

- El hombre que encontró el cuerpo, dice que se acercó al chico pensando que algo malo le pasaba.

- ¿En qué posición lo encontró?

- Dijo que simplemente estaba tirado.

- ¿Por qué tomarse la molestia de embalsamar un cuerpo, para luego dejarlo tirado como si fuera basura? –dijo pensativo Sasuke– Hay algo que no estamos viendo –gruñó molesto el moreno golpeando el volante del auto.

Naruto pensó en lo que su amigo decía– ¿Crees que sea más grande de lo que vemos?

- Tengo la sensación de que es enorme.

- ¿Dónde vamos a empezar?

- Como dijiste, con los videos de tránsito –explicó Sasuke con una sonrisa socarrona. De nuevo estaba en el juego– Necesitamos la descripción de la camioneta. ¿Pudieron ver las placas?

Naruto sonrió emocionado– Al parecer no llevaba matrícula.

- Cualquier auto en Japón debe traer alguna clase de identificación. Si no tenía placas mínimo un permiso para circular.

- Haremos todo por encontrarlo –dijo decidido Naruto.

- Tenlo por seguro –reafirmó Sasuke molesto.

Al llegar a la estación de policía. Naruto se comunicó con el departamento de tránsito para pedir acceso a los videos de seguridad de la zona del descubrimiento. Mientras tanto Sasuke fue a reportar la situación con Kakashi.

- Es un niño, no tiene signos de abuso –narró Sasuke mirando por la enorme ventana de la oficina– Lo más extraño es que está embalsamado.

- ¿Embalsamado?

- Sí.

- ¿Pudieron identificarlo?

- No, en cuanto termine aquí salgo a buscar en personas desaparecidas.

Kakashi se paró junto a Sasuke, tratando de averiguar qué perturbaba su mente– ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar?

- Tenemos todo cubierto –dijo cortante Sasuke, sabía que camino trataba de tomar la plática de Kakashi.

- Entonces no perdamos más el tiempo –suspiró el capitán derrotado su subordinado era difícil de tratar– Identifiquemos a la víctima y avisemos a la familia.

- Si –sin mirar a su capitán, Sasuke salió de la oficina para derrumbarse en su lugar y empezar la búsqueda en la base de datos de las personas desaparecidas. No necesitó una fotografía del cuerpo, su cara la tenía muy presente en su memoria.

No tardó mucho. La fotografía de un joven de cabellos dorados y una gran sonrisa resaltaba por encima de las demás. Ese chico era su víctima. Leyó el acta de información, padres trabajando para una trasnacional, se habían mudado a Japón desde que el chico tenía cinco años, la última vez que lo habían visto fue saliendo del club de teatro de la secundaria.

- ¡Lo encontraste! –admiró Naruto al ver la foto del chico en el monitor de Sasuke.

- Si, pero tendremos que hacer un pequeño viaje –avisó Sasuke señalando el dato del domicilio de la ficha– A la prefectura de Sendai.

Los hombros de Naruto cayeron casi tan bajo como su ánimo. Tendrían que hacer un largo viaje para dar malas noticias. Una terrible combinación.

Antes de ir a la casa de la familia de la víctima, pasaron a la estación de policía de la prefectura para entregar un reporte y hablar de los hechos. Los oficiales a cargo lamentaron la noticia y se ofrecieron a acompañar a los detectives de Tokyo para dar la mala nueva. Aunque Sasuke no los consideraba necesarios, Naruto lo hizo entrar en razón. Esos hombres conocían a la familia y lo mejor era que vieran caras conocidas al recibir la noticia.

Los cuatro detectives llegaron a una pequeña casa en una zona no lujosa de Sendai. Una mujer abrió la puerta, Naruto y Sasuke se quedaron boquiabiertos. La mujer se podía describir con una sola palabra, hermosa. De curvilínea figura, nada exagerado; largos cabellos dorados, enormes ojos azules, piel blanca como la porcelana y labios rojos. Pero lo que opacaba esa hermosa mujer eran las oscuras marcas alrededor de sus desmotivados ojos.

Al ver a los cuatro hombres parados en su pórtico, la mujer se tapó la boca impresionada. Sin haber dicho una sola palabra lo entendía todo. El llanto no se hizo esperar, acompañado de un grito de desesperación. Al instante salió un hombre de cabello grisáceo, un poco más alto que Sasuke, de delgada figura y fino porte. Era el padre del chico, sus hermosos ojos grises lo distinguían.

La noticia fue una cuchillada al corazón de la pareja. Su único hijo había sido asesinado.

Con la moral por los suelos, Sasuke y Naruto regresaron a Tokio. Esta vez, Naruto conducía mientras Sasuke jugaba con su teléfono móvil.

- ¿Vas a usarlo o solo vas a desgastar la pantalla? –preguntó Naruto viendo de reojo el aparato en la mano de su compañero.

- Tch –chasqueó Sasuke con la lengua y arrojó el celular al tablero del auto.

- Es inusual, pero creo que éste caso te está afectando.

- He visto muchos muertos Naruto…

- Pero pocos han sido de niños.

- Eso no tiene nada que ver.

- Claro que sí –Naruto estacionó el auto para poder conversar mejor– Tu vida ha cambiado mucho últimamente. Aunque no comprendo por qué, pero llevaste a trabajar con nosotros a una chica que apenas conoces. Luego te vuelves su guardián por que según su abuela tuvo que irse un tiempo de la ciudad. Y lo que menos entiendo es la relación que tienes con ella.

- Solo es… alguien que… –al hacer referencia a Sakura, Sasuke sintió una respiración cerca del oído.

- Alguien que te preocupa porque has establecido un lazo con ella.

Sasuke se peinó el cabello hacía atrás extrañado por la sensación– ¿Eres terapeuta? Porque no traigo dinero para pagarte.

- Siempre intentando salirte del tema cuando sabes que no puedes ganar.

- Yo siempre gano, dobe.

Naruto sonrió divertido– Nunca cambiarás ¿verdad?

- Mi madre decía, genio y figura hasta la sepultura.

- Incorregible y arrogante –con esa frase, Naruto terminó la conversación y retomó el andar del auto.

Habían pasado varios días y el caso comenzaba a enfriarse. No habían podido encontrar más información de la camioneta y nadie más había visto algo de la persona que dejó el cadáver. Incluso las posibles evidencias en el chico habían sido nulas.

- ¡Naruto! ¡Sasuke! ¡Encontraron otro cuerpo! –gritó Kakashi desde su oficina, aunque su voz sonaba tranquilo, los detectives podían notar cierta desesperación oculta.

Tan rápido como pudieron, Naruto y Sasuke se movilizaron hasta la dirección de la escena del crimen. Ino y su equipo forense llegaron tras ellos.

- Dime que no tenemos un asesino serial –rogó Naruto a Ino.

Con el primer vistazo que echó Ino, confirmó lo que tanto temía Naruto– Lamento decir esto, pero también está embalsamado.

- ¿Mismo método? –preguntó cortante Sasuke.

Ino revisó el cuello del cadáver– Parece ser que sí, pero debo revisarlo en el laboratorio.

- Tenemos un asesino en serie –dictaminó Naruto molesto.

- Ahora la belleza es un factor de riesgo –dijo Hinata al ver el cadáver a sus pies.

Y es que la víctima era una mujer de escultural cuerpo, cabello azul eléctrico y piel ligeramente bronceada. Sin duda alguna podía ser una modelo internacional.

- No tiene identificación, pero… Hinata, ¿podrías ayudarme? –Hinata e Ino revisaron el vestido que la mujer llevaba puesto.

- Es igual que la ropa del chico –señaló Hinata inspeccionando minuciosamente la prenda– Está hecha a la medida y de una tela muy fina.

- Recojan todo y pregunten a la gente lo que vieron –ordenó Sasuke poniéndose los lentes para sol– Alguien debió ver algo, es un parque público.

- ¿Qué vamos a hacer? –Naruto estaba molesto, era su primer caso de asesinos múltiples y las evidencias no ayudaban en nada.

Tras un rápido viaje a la cafetería más cercana, Sasuke y Naruto entraban a la comisaría. Algo extraño pasaba, un ejército de hombres y mujeres, vestidos con trajes negros, esperaban frente a la oficina de Kakashi.

- ¿Y ahora que está sucediendo? –Naruto se abrió paso entre los trajeados para llegar a la puerta de su capitán. Repentinamente, la puerta se abrió y el cuerpo de un joven de cabello negro largo y gafas oscuras salió. Al echarle un rápido vistazo, Naruto se quedó estático.

- ¡¿Nii-san?! –fue lo que expresó sorprendido Sasuke.

- Hola Sasuke, Naruto –saludó el joven quitándose los lentes.

- Buen día Itachi –contestó Naruto desconcertado.

- ¿Qué haces aquí? –la pregunta fue una exigencia de información por parte del menor de los hermanos Uchiha.

- Vinimos a recoger el cuerpo que encontraron está mañana.

- ¿Por qué? –Naruto estaba muy confundido con lo que sucedía a su alrededor.

Kakashi salió de su oficina y trató de calmar las cosas– Va a ser una investigación conjunta, debemos cooperar con la Agencia para que esto se resuelva cuanto antes.

- ¿Desde cuándo lo sabías? –Sasuke miró afiladamente a su hermano.

- No sabíamos si era el mismo hombre que estábamos rastreando.

Sasuke se acercó agresivamente a Itachi– ¿Y esperaste hasta que mató a otra persona para decirlo?

- El tipo es muy evasivo, no hemos tenido mucha suerte encontrándolo –Itachi evadió a su hermano y conectó una memoria usb a la computadora de Sasuke– Ha atacado en todo el país –un mapa de Japón se desplego en las pantallas donde manejaban la información del caso que trabajaban– Aunque no sabemos exactamente cuándo comenzó, hemos encontrado cuerpos que tienen alrededor de 10 años –incontables fotografías aparecieron en las pantallas– El único patrón que pudimos determinar es que todas sus víctimas son…

- Hermosas –dijo Naruto admirando las fotografías.

- Igual que nuestras victimas –Sasuke frunció el ceño, todo era tan macabro. Había cuerpos de personas de todas las edades, todos y cada uno de ellos era un tributo a la belleza– ¿Al menos sabemos su nombre?

- Lo han nombrado "El maestro titiritero" –señaló Itachi una foto con un signo de interrogación en medio– No conocemos su rostro, nadie lo ha visto.

- O por lo menos nadie que siga con vida –acotó Naruto por los dos cadáveres que tenían en la morgue.

Aunque a Itachi le molestó el comentario de Naruto, no pudo refutarlo, el rubio tenía razón– El sospechoso no deja evidencias; lo único que tenemos es una imagen borrosa de él con una capucha cubriendo su rostro.

- ¿Por qué ese nombre? –preguntó Kakashi mostrando más interés.

- Los primeros cadáveres que encontramos, y asumo que los nuevos también, tenían hilos amarrados a sus extremidades o marcas de ligaduras –Itachi frunció el ceño desconcertado– Es como si los usara de marionetas.

- Este tipo es un enfermo.

- Lo sabemos, pero no hemos podido atraparlo. Cada vez que ataca lo hace en un lugar diferente –avisó una mujer de cabello rubio y gruesas gafas– Mi nombre es Tatsuji Shiho, mucho gusto.

Sasuke miró extrañado a su hermano– ¿Han investigado el material que usa para embalsamar?

- Todos y cada uno de los componentes, pero nada –Shiho tomó el mando de la plática informativa– Ha hecho sus propios químicos, comprando los elementos básicos y mezclándolos por sí mismo.

- Entonces debe tener un laboratorio –dijo Sasuke, pero el gesto de su hermano continuo igual de reservado.

- Si, pero el problema está en saber en dónde.

- No puede haber muchos sitios donde pueda tenerlo –Sasuke revisó el mapa con las locaciones donde habían encontrado los cadáveres y los sitios donde vivían– Un asesino siempre tiene un lugar donde regresar después de cometer sus crímenes. Un lugar donde se sienta seguro, cómodo y por sobre todo donde pueda revivir sus recuerdos.

Itachi señaló un área en los suburbios de Tokyo– Hemos reducido lo más posible la zona que tú dices, pero sigue siendo muy extensa.

- ¿Tienen alguna idea de porque lo hace? –intervino Naruto sin dejar de ver las fotografías de las víctimas– No se hacen cosas así solo por el gusto de hacerlas.

- Creemos que su comportamiento fue reprimido por años, pero hubo un acontecimiento muy fuerte que lo detonó todo –explicó Shiho acomodándose las gafas– De pequeño sufrió la pérdida de uno o ambos padres, posiblemente fue criado por un familiar cercano que le dio todo lo que quería.

- Eso no ayuda en nada –dijo Kiba molesto– Yo te puedo decir que tiene un afiche contra las personas hermosas.

Itachi negó con la cabeza– Si queremos saber quién es, debemos entender cómo piensa y porque hace las cosas.

- Entiéndanlo ustedes, yo me quedo con las evidencias y una profunda investigación –los comentarios de Kiba fueron apoyados por un asentimiento general del equipo de homicidios.

Kakashi se paró en el centro de la reunión– Tenemos que trabajar en equipo, si queremos atrapar a este demente debemos unir fuerzas y cooperar para que esto se resuelva lo antes posible.

Sasuke rodó los ojos. Kakashi tenía razón y si no quería tener más "hermosos" cadáveres en la morgue se pondría a trabajar aunque fuera con su hermano.

- Como ha dicho Kakashi, trabajaremos en conjunto y por lo tanto nos llevaremos el cadáver que encontraron esta mañana.

- Lo siento Itachi, pero eso no lo puedo permitir –dijo cortante Kakashi– Si movemos más el cuerpo, las pocas evidencias que pudiéramos encontrar se perderían.

- Entonces no te molestará que enviemos a nuestro propio forense a trabajar con el tuyo.

- Por mi está bien.

Habiendo aclarado las condiciones bajo las que trabajarían, el equipo de Itachi dejó la comisaría, quedándose su capitán a tratar temas más… personales.

- ¿Cómo te han tratado las calles otouto?

Sasuke miró neutro a su hermano– Nada de qué preocuparse, estoy acostumbrado al verdadero trabajo.

- Aun no entiendo porque rechazaste la oferta de la agencia.

- No me gusta que me traten como a un fenómeno –sus palabras hicieron eco en su cabeza con la voz de Sakura y su semblante cambió por uno molesto.

Itachi vio a Sasuke sorprendido– ¿Hay algo que te molesta? ¿Es una chica?

- No es una chica, simplemente es una molestia –al decir estás palabras Sasuke sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo.

- De verdad te importa esa chica –Itachi sonrió burlón– Debe ser muy buena en la cama, ¿Cuándo me la presentas?

Sasuke fulminó a su hermano mayor con la mirada– Ni se te ocurra pensar así de ella.

- Ya entendí Sasuke, no tienes por qué reaccionar tan agresivamente, sabes que nunca me meto con tus… amiguitas, no soy como tú.

- Di lo que quieras –Sasuke tomó su chaqueta y se la echó al hombro– Si alguien pregunta, diles que me fui a casa.

Durante todo el pasillo hacia el ascensor, Sasuke sentía que algo lo seguía. Al ir mirando por encima de su hombro no se dio cuenta por donde iba y casi tropieza con otro oficial.

- ¿Te vas tan temprano? –preguntó un chico de cabello blanco y ojos morados.

- No te preocupes Suigetsu, ya dejé a mi relevo –Sasuke miró a su hermano a través de los ventanas de las oficinas– Él es Itachi y puedes tratarlo peor que a mí.

- No cabe duda que la sangre Uchiha corre por sus venas, ¿hermano o primo?

- Por desgracia hermano… mayor.

- ¡Oh! –lamentó Suigetsu.

Sasuke asintió lastimosamente– ¿Ya terminaste el trabajo?

Con un movimiento de cabeza Suigetsu negó y se sobó el cuello pesadamente– No, de última hora nos salió un caso.

- ¿Qué sucede? ¿Un niño perdido?

- No, esta vez nos asignaron un posible caso de secuestro.

- Eso es trabajo de la AIE –dijo Sasuke mirando a su hermano ocupado con unos documentos

- Es que no están seguros, al parecer una madre se llevó a su hija, pero…

- ¿Pero?

- Es una familia de cuatro, padres y dos hijos, una adolescente de 15 años y un chico de 10; pero la mujer solo se llevó a la chica, hace 3 días que no saben de ellas.

- Cuando una madre huye del maltrato familiar siempre se lleva a los hijos, no deja uno atrás –señaló desconcertado Sasuke.

- Eso es lo extraño, no sabemos si es una extracción ilegal de menor o es un doble secuestro.

Sasuke negó con la cabeza– El mundo cada día está peor, pero… eso ya no es asunto mío, tengo mis propios problemas.

- Una cerveza fría y una linda chica lo resuelven todo.

- O te meten en más –ironizó Sasuke dejando atrás a Suigetsu.

Sasuke regresó a casa, se tiró en el sofá con una cerveza en la mano y se dedicó a mirar el techo.

Él no solía apegarse a un caso. Los recibía, estudiaba, resolvía, atrapaba al culpable y olvidaba todo. Pero éste, éste tenía algo especial. Algo que no lo dejaba dormir. Echó la cabeza hacia atrás y de reojo miró la habitación que solía ocupar Sakura. Tal vez era eso lo que le molestaba. ¿Acaso le incomodaba no saber qué estaba haciendo la chica?

Las palabras de Hinata retumbaron en su cabeza.

- ¿Qué sabes de ella? ¿Dónde están sus padres? ¿De verdad la conoces tanto como para confiar así en ella? –Hinata estaba sobresaltada y hablaba rápidamente.

Era cierto, hasta ahora Sakura había evitado hablar de su familia, de por que vivía con su abuela y de cómo había muerto su madre. Si es que era cierto que la mujer había muerto. ¿Y su padre? ¿Quién era Suki? Siempre estaba con ella y hablaba como si nunca se hubieran separado, pero no sabía qué relación la unía a ella. ¿A quién había alojado en su casa? No lo sabía en realidad.

Pensando en descubrir quién era Sakura se dirigió al cuarto que ocupaba la chica durante su pasada estancia.

Al abrir la puerta miró a su alrededor. La habitación estaba oscura y, extrañamente, fría. Pensó que Sakura debió pasar frío durante las noches que pasó ahí. Pero ella nunca se quejó, nunca le dijo nada. Suspiró. En verdad Sakura sabía esconder muy bien sus pensamientos.

Revisó el pequeño armario que había comprado para la ropa de la chica. Estaba vacío. Revisó la cajonera y también estaba vacía. Sakura había decidido irse y cuando menos se dio cuenta, sacó sus cosas. Todo había desaparecido… incluso su esencia ya no estaba.

Cómo en los pasados días un sentimiento inundó su pecho. ¿Preocupación? ¿Estaba preocupado por Sakura? No, eso no era; era algo más intenso, pero no podía describirlo.

Sintió que la temperatura descendía, incluso podía ver la respiración salir de su nariz. Levantó la mano y vio como su aliento rodeaba sus dedos. De pronto escuchó un susurro en la habitación. Miró a su alrededor, agudizando su mirada buscó a su alrededor. Percibió a alguien cerca y un susurro llegó a sus oídos– Sakura…

El sonido del timbre de la entrada lo regresó a la realidad. Con un suspiro de resignación dejó la habitación y fue a atender. Al abrir la puerta, un rostro no muy agradable se le apareció.

- ¿Qué haces aquí?

- Buenas noches otouto –Itachi se abrió paso al interior del apartamento sin importarle el gesto malhumorado de Sasuke– Pensé que mientras estaba en la ciudad podría quedarme aquí contigo.

- ¿Qué te hizo pensar eso? ¿Qué? ¿Tu oficina no te da para que te hospedes en un hotel?

- Claro que lo hace –el mayor de los hermanos dejó caer su maleta junto a la entrada y se instaló cómodamente en el sofá frente al televisor– En el más lujoso de la ciudad, pero sabes que no me gusta estar rodeado de extraños.

Sasuke dejó salir un gruñido de fastidio– ¿Por qué no fuiste con Fugaku?

- Porque quería pasar un poco de tiempo con mi otouto –con una sonrisa triunfal Itachi encendió el televisor.

Era su segundo suspiro de resignación en menos de 10 minutos– ¿Qué es lo que quieres saber? –preguntó tirándose en el sofá junto a su hermano.

- Debió impresionarte mucho –señaló casualmente Itachi– ¿Cómo se llama?

- ¿Cómo se llama quién? –preguntó Sasuke, aunque ya sabía por dónde iba el interrogatorio de su hermano.

- La persona con la te involucraste y trajiste a vivir a tu apartamento –dijo Itachi mirando en dirección a la habitación que usaba Sakura.

- No es nadie importante.

- Claro, es tan insignificante –Itachi sonrió sarcástico– que a pesar de no traer a ninguna de tus amiguitas a tu hogar, ella tuvo incluso su propia recamara.

Sasuke rodó los ojos, su hermano era tan analítico y su capacidad de ver el aura estaba tan desarrollada, que incluso podía ver los rastros que dejaban las personas tiempo después de no estar en el lugar– Ella ya no está… –pero Itachi no podía dejar de ver la puerta del dormitorio; se levantó y entró al cuarto– ¿A dónde…? ¿Itachi?

- ¿Quién era Sasuke? –preguntó Itachi observando la habitación, especialmente la cama.

- Solo una chica que necesitaba donde quedarse por un tiempo.

- ¿Cómo la conociste? –el mayor de los Uchiha pasó lentamente la mano sobre la almohada.

Sasuke detuvo la mano de Itachi, alejándola de la cama con un semblante de desagrado– Solo fue una casualidad.

Itachi frunció el ceño– Aléjate de ella.

- ¿Por qué?

- Esa chica tiene un aura… no sé como decirlo, jamás lo había visto antes –Itachi veía todo a su alrededor y, a diferencia de Sasuke, veía una escasa neblina negra flotando en la habitación.

- Olvídate de ella, no va a regresar –Sasuke caminó a la puerta del cuarto e invitó a Itachi a salir.

Itachi echó un último vistazo al lugar y salió dejando que Sasuke cerrara la puerta tras él.

El equipo de la Agencia de Investigaciones Especiales, encabezado por Itachi, seguía en Tokyo tratando de averiguar que había pasado con el caso del titiritero. Pero no tenían nada, no habían encontrado otros cuerpos y no tenían más pistas del sospechoso.

Sasuke y su equipo estaban hartos de leer el archivo y no poder encontrar algo que los ayudara. Ya tenían más de una semana congelados en el caso y estaban por desecharlo, pensando que el tipo había cambiado de localidad.

Pero ese día algo cambiaría la situación. Dos hombres entraron a la sección de Delitos Mayores de la comisaría– Estoy buscando al detective Uchiha –solicitó uno de los hombres a un oficial que pasaba.

El oficial asintió con la cabeza y le indicó que esperara un momento– Detective Uchiha, ese hombre lo está buscando.

- ¿Te dijo quién era?

- Si, un detective del distrito 3, dice que quiere conversar sobre un caso de homicidio.

En cuanto escuchó la palabra homicidio, Sasuke se puso de pie y caminó rápidamente– Soy el Detective Uchiha Sasuke –se presentó apresuradamente con los hombres– ¿Tienen información sobre un caso de homicidio? ¿Cuál es?

Los hombres se miraron impresionados por la urgencia de Sasuke– ¿Podemos hablar en otro lugar?

- Claro, pasen por aquí –Sasuke los llevó a una sala en donde solían atender a los familiares de las víctimas. Una pequeña salita aislada del bullicio de la comisaría.

- Detective Uchiha, como podrá imaginarse por profesionalismo, hemos acudido a usted antes de emitir el reporte correspondiente…

Sasuke sintió el cambio de emociones en sus visitantes una eminente mala noticia– Al grano detective –ordenó secamente.

- Ayer nos reportaron un incidente en unos baños públicos, una mujer de edad avanzada se encontró sin vida en el lugar –Sasuke frunció el ceño– Parece ser que hubo un pequeño altercado y encontramos esto –el detective extendió una bolsa de evidencia con una cadena y un dije en forma de placa policiaca dentro.

Sasuke dudó un poco en tomarla, pero extendió el brazo y analizó el contenido. En efecto, reconoció perfectamente el contenido. Era el regalo que le había hecho a Sakura el día después de su fiesta de cumpleaños. Pero estaba bañada en sangre, su corazón se saltó un latido angustiado– ¿Dónde lo encontraron?

- Estaba cerca del cuerpo de la mujer –el detective pidió de regreso la evidencia y la hizo a un lado para seguir hablando– ¿Podría explicarnos porque estaba en poder de la mujer?

- No le pertenecía a la mujer, yo se la regale a su nieta –aclaró echándose el cabello hacía atrás– Ella solía trabajar aquí como ayudante de oficina.

- ¿Cuál es su nombre?

- Sasuke… –escuchó su nombre cerca de su oído y sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

Agitó la cabeza y trató de enfocarse en lo que sucedía– Sakura, Haruno Sakura.

Ante el nombre de la chica, los detectives visitantes intercambiaron miradas– ¿Está seguro?

- Sí. ¿Por qué?

Uno de los detectives empezó a apuntar las respuestas que daba Sasuke– ¿Cuál era el parentesco de Haruno-san con Akasuna-san?

- ¿Cómo dijo? –preguntó confundido Sasuke.

- La mujer que encontramos muerta se llama Akasuna Chiyo. Y según dice el registro de población, el único pariente con vida que tiene es un nieto llamado Akasuna Sasori –el detective miró inquisitivo a Sasuke– Pero usted nos dice que la chica que vivía con ella era su nieta.

- ¿Hace cuánto conocía a Haruno-san? –preguntó el otro detective.

- No lo sé… cinco meses –dijo vagamente Sasuke.

- ¿Qué sabes de ella? ¿Dónde están sus padres? ¿De verdad la conoces tanto como para confiar así en ella? –fue el eco de la voz de Hinata en la cabeza de Sasuke.

La voz del detective sacó a Sasuke de sus pensamientos– ¿Qué puede decirnos de Haruno-san?

- Nada –dijo Sasuke enfrentando la realidad– Solo trabajaba con ella.

Los detectives intercambiaron miradas incrédulos de las palabras de Sasuke– Si tenemos más dudas lo contactaremos detective.

- Sí, claro –murmuró Sasuke dejando a los hombres salir solos.

Sasuke se quedó en la pequeña salita, echo la cabeza atrás recargándose totalmente en el sofá. Su mirada se perdió en el techo buscando las respuestas que le pidieron los detectives.

Naruto entró, pero al ver el rostro de Sasuke evitó hacer cualquier comentario fuera de lugar– ¿Sucede algo malo?

- Sí –contestó vagamente Sasuke.

- ¿Puedo hacer algo para ayudar?

Sasuke no dejaba de mirar el techo y sonrió irónico– Decirme con quien compartí el techo de mi casa estos últimos meses.

Naruto iba a decir algo, pero él sabía mucho menos que su amigo– Los hombres que vinieron, ¿Qué estaban buscando?

- La dueña de los baños públicos donde vivía Sakura, fue encontrada muerta y, al parecer, ella es sospechosa.

- ¿Sakura-chan es sospechosa? ¿Por qué? Ella no le haría daño a su propia abuela.

Sasuke se incorporó y miró molesto a Naruto– Ella no era su abuela, esa mujer ni siquiera tenía NIETAS.

- Pero Sakura-chan siempre ha hablado bien de ella, se nota que la quiere.

- Seguramente era una mentira –gruñó Sasuke entre dientes.

Naruto se sentó en la mesita frente a Sasuke y lo miró directo a los ojos– ¿De verdad crees que te ha mentido? Eres la única persona con la que Sakura ha creado un lazo. La he visto arriesgar su propia vida para salvarte –las palabras de Naruto comenzaban a profundizar en Sasuke y lo hacían pensar– ¿Crees que eso lo haría cualquiera?

Sasuke sonrió ligeramente y palmeó el hombro de su amigo– De vez en cuando eres bueno con las palabras.

- ¿Qué dices? Siempre doy buenos discursos –Sasuke se paró del sofá y en tres rápidos y grandes pasos llego a la puerta– ¿A dónde vas?

- A averiguar que pasó en la casa de la abuela de Sakura.

- ¿Quieres que te acompañe?

- No, quédate aquí y vigila la investigación del titiritero.

- Mantenme informado –gritó Naruto desde la salita al ver a su amigo alejarse.

Sasuke condujo hasta los baños públicos, donde pudo ver el sello de la policía acordonando la escena del crimen. Mostró su placa al oficial y lo dejó entrar.

Revisó desde la entrada, una gran mancha de sangre se extendía por el suelo. Pasó a la cocina y encontró lo que parecía una escena de pelea. Seguramente ahí se había dado el primer encuentro entre el intruso y la abuela. Subió las escaleras y todo estaba en orden. Revisó la parte superior de la casa, buscó con la mirada y trató de adivinar cual era la habitación de Sakura. Tras una puerta, como todas las demás, encontró el cuarto de la chica. No había nada especial en él, ni en las paredes, ni en la pequeña cómoda. Solo una cosa resaltaba en el lugar, una foto. Tomó el pequeño marco y revisó el retrato. Era una foto de Sakura, tendría unos 12 años y sonreía. Se veía llena de felicidad.

La temperatura descendió y escuchó nuevamente un murmullo cerca de su oído– Ayuda…

- ¿Detective Uchiha? –interrumpió una voz masculina. Inmediatamente Sasuke dejó la foto en su lugar y atendió el llamado. Era el detective que había ido a buscarlo a la comisaría– ¿Qué lo trae por aquí?

- Pensé que podría ayudarlos en la investigación y me tomé la libertad de echar un vistazo al lugar.

- Entiendo. ¿Encontró algo?

- No mucho, pero quería preguntarle algunas cosas.

- Claro, bajemos, mi compañero está revisando las declaraciones de algunos vecinos.

Sasuke asintió y siguió al detective, no sin antes darle un último vistazo a la foto. La sonrisa de Sakura era… diferente.

En la calle frente a los baños, una mujer hablaba con el otro detective– Vi una camioneta blanca estacionada, no pensé que fuera algo importante ya que siempre hay proveedores entregando cosas.

- Espere –interrumpió Sasuke a la mujer– ¿Dijo una camioneta blanca?

- Si, de esas camionetas que no tienen ventanillas.

- ¿Tenía algún logotipo o algo que la distinguiera? –Sasuke seguía preguntando, haciendo su trabajo.

- No, solo era blanca –señaló pensativa la mujer.

El detective a cargo de la investigación del caso de Chiyo contuvo a Sasuke para que no siguiera preguntando– ¿Quiere compartirnos algo detective Uchiha?

- El caso que lleva mi unidad y su caso, están relacionados.

- ¿Cómo lo sabe? –preguntó el otro detective.

Sasuke movía las manos exaltado, sacó su móvil del bolsillo y buscó entre los archivos. Cuando finalmente lo encontró le mostró a la mujer una fotografía– ¿Es ésta la camioneta que vio?

La mujer entrecerró los ojos para ver mejor– Aunque la foto esta un poco borrosa… si, se parece mucho.

- ¿Pudo ver la matrícula?

- Si, de hecho la anoté porque Sakura-chan subió y se fue con el hombre –la mujer hizo un gesto de molestia– Eso es tan raro, ella no suele hablar con extraños.

Con la última declaración, Sasuke sintió que le quitaban el suelo de debajo de los pies. Fue cuando entendió la sensación que tenía. El sentimiento que oprimía su pecho no solo era preocupación, era la seguridad de presentir que Sakura estaba en problemas.

- Nuestro sospechoso se volvió su sospechoso –dijo Sasuke escondiendo la preocupación, sacó su móvil y marcó un número rápido– ¡Naruto! ¡Necesito a todo el equipo de criminología en la casa de la abuela de Sakura!

- ¿Por qué? –preguntó Naruto inquieto.

- Nuestro sospechoso estuvo aquí.

- ¡¿Qué dices?!

- ¡No preguntes y movilízate! –ordenó Sasuke y cortó la llamada.

El detective encargado de la investigación se acercó a Sasuke– ¿Van a quedarse con nuestro caso?

- Supongo que sí –Sasuke sintió ahogarse con lo que iba a decir, pero debía justificar porque se apoderaba de esa investigación– La chica que vive aquí es una potencial víctima de un asesino serial.

- ¿Cómo lo sabe?

Sasuke suspiró derrotado– Encaja con el perfil de sus víctimas –un cuchillo se clavó en su pecho. Eso era lo que no había querido ver desde que tomó la investigación. Sakura al igual que los demás cadáveres tenía una belleza particular.

Además estaban los eventos extraños que se le habían presentado. ¿Acaso alguien había querido advertirle de que Sakura estaba en peligro?

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Cuando una vocecilla te diga que algo no está bien, hazle caso, por lo regular tiene razón.
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NOTA: Gracias a todos sus RR es q m he animado a actualizar ^w^ y lo hubiera hecho antes si FF no se hubiera negado a abrirse .. Y por cierto, hubo un RR q m causó mucha risa no puedo decir su nombre porque me lo dejó como Guest, ella me pidió q actualice 2 veces a la semana, jajajaja si actualizo cada 8 días con mucho esfuerzo ^^' jamás podría hacerlo 2 veces a la semana. Bien pues les agradezco sus HERMOSOS Y NUTRITIVOS RRs porque por ellos es q sigo escribiendo.