Aloooooha! Lo sé! Que nadie me lo diga! He tardado mucho y merezco treinta latigazos por ello v.v. Pero es que no tengo tiempo en mi vida! Me faltan horas al día! Y encima mi musa se ha fugado con un muso que conoció en sus vacaciones de verano en el país de las musas de escritoras que exprimen y explotan a sus musas particulares (sí, yo tampoco me lo creía, pero existe o.O). Así que, lamentablemente, tendré que pediros MÁS paciencia de la que ya teneis habitualmente, sorry v.vU. Sin más...
Disfrutad!!
La liberación de Wiker.
El sanador se subió las lentes con el dedo corazón y continuó escribiendo en su tablilla. La mano le tembló un segundo y se reprochó a si mismo su falta de profesionalidad. Miró al joven que tenía delante, reclinado plácidamente en la cama y con expresión ensimismada. Tragó saliva. Anotó un par de cosas más. Nunca creyó que tendría la inmensa suerte de conocer a Harry Potter en persona. Por un general, los pacientes que les eran asignados dependían de sus superiores, pero en esta ocasión había habido una feroz competencia por el privilegio de ser el medimago particular de Potter. Y él había sido el afortunado. Se dijo que no podía desaprovechar la oportunidad y casi sonrió con orgullo al pensar en qué dirían sus amigos y familiares cuando supieran quien era su nuevo paciente. Incluso, tal vez, saldría en el Profeta. Observó con atención al muchacho. Tenía que reconocer que, en primera instancia, se había decepcionado. No estaba seguro de qué esperaba encontrar realmente, después de todo sabía por la prensa y las habladurías populares que Potter solo tenía dieciséis años. Pero le parecía del todo imposible que ese jovencito, bajito, delgaducho y con expresión ausente hubiera derrotado al Innombrable. El sanador reprimió un escalofrío al pensar en el mago oscuro. Y sobretodo, no podía creer los rumores de la cruel tortura de la que había sido objeto. Ese muchacho no parecía capaz de soportar una buena pelea. Sin embargo, era un medimago, y como tal poseía un ojo experto entrenado para detectar cosas invisibles a primera vista. Un hechizo mal realizado, los efectos de un conjuro, la mordedura de un licántropo...Y en este caso pudo observar que, si bien a simple vista Potter parecía débil e incluso frágil, poseía una complexión fuerte y extremadamente resistente. Y había algo en él, que sería incapaz de definir, que lograba imponer cierto respeto. Una especie de aura o energía poco usual, poderosa, temible..."No te distraigas" se regañó el sanador. Probablemente sería su única oportunidad de descubrir cuan extraordinario era Harry Potter. Quien sabe, incluso podría llegar a entablar amistad con él. Una vez más su mente recreó imágenes y escenarios llenos de fama y envidias ajenas. Si descubría lo que había sucedido con Malfoy la prensa le adoraría.
- Bien, señor Potter.- comenzó. Carraspeó algo nervioso antes de continuar.- Qué sucedió exactamente?- el joven abandonó su pasiva expresión para mirarle. Parecía molesto por la pregunta.
- Esto es necesario?- inquirió. Definitivamente, estaba molesto.
- Me temo que sí.- se apresuró a contestar él.- No puedo hacer una evaluación completa si no se que sucedió.- pretendió sonar profesional. Quizás la vacilación de su voz le había delatado un poco.- Solo quiero ayudarle a superarlo.- añadió, esperando ganarse la confianza del muchacho. Harry suspiró, disgustado.
- No es la primera vez que me preguntan esto.- murmuró. El sanador lo sabía. Y también sabía que sus colegas no habían logrado extraer mucho. Como todos los demás, él esperaba ser diferente. Esperaba encontrar el punto débil de las defensas del chico y averiguar la valiosa información.
- Qué sucedió? Le capturaron, y después?- un corto silencio, tenso.
- Me...- Harry vaciló.- Me encerraron en una mazmorra.- musitó. Su rostro se ensombreció, probablemente recordando tan horribles momentos de incomprensión y dudas, cuando aun no sabía qué había pasado.
- Le encadenaron, verdad?- continuó el sanador. El joven pareció sorprendido.- Llegó con marcas de grilletes en las muñecas.- se apresuró a explicar el hombre. Se sentía satisfecho de si mismo. Había sido el único psicomago que había logrado echar un vistazo al expediente de quirófano del joven, y el único en relacionar las marcas de las muñecas con un posible encadenamiento. Lo ominoso de que alguien hubiera tenido la ocurrencia de encadenar a un niño no se le pasó por la cabeza. Harry asintió finalmente, incómodo.
- Estuvo encadenado todo el rato o en algún momento...
- No me apetece hablar de ello, gracias.- cortó el muchacho, sin mirarle.- No veo en que puede ayudarme eso.- el sanador vio peligrar su oportunidad de conseguir información. Si Potter se cerraba en banda no obtendría nada. Tenía dos opciones. Podría pasar a otro tema menos disgustante para el chico, preguntarle que tal se sentía, si había logrado algún progreso con su magia...y con el tiempo quizás lograra extraer algo de valor. O podría optar por presionarle, mucho más rápido y beneficioso para si mismo pero, por otro lado, menos profesional. Se decidió por la segunda opción.
- Comprenda que no tengo más remedio que hacerle estas preguntas, señor Potter.- el psicomago no se percató de que alguien acababa de entrar en la habitación sigilosamente.- Le capturaron, le encadenaron y le torturaron salvajemente.- enumeró, con la esperanza (bastante poco ética, por cierto) de que el muchacho se quebrara y terminara por explicarlo todo.- Necesito saber si sucedió algo más, por su bien, por supuesto. Le hicieron hacer algo?- intentó. Sus expertos ojos captaron el cambio de aura del joven. Sus manos habían aferrado las sabanas con fuerza. Había dado en el clavo.- Abusaron de usted de algún modo? Le tocaron? Le...?- quiso preguntar algo más, intuyendo que con un poco más de presión Potter finalmente se vendría abajo, a juzgar por su expresión, y él podría conseguir su preciada información. Pero alguien le aferró fuertemente por el cuello de su túnica de medimago, impidiéndole volverse, le levantó bruscamente de la silla en la que se hallaba sentado y le guió a rastras por la habitación hasta expulsarlo de la sala con un violento empujón. Se volvió rápidamente, furioso y dispuesto a gritarle cuatro cosas al energúmeno que se había atrevido a semejante atropello. Pero se encontró de pleno con una par de ojos negros enfurecidos y un semblante que habría dado miedo al mismísimo demonio. Cerró la boca, que había abierto para protestar y tragó saliva ruidosamente. Severus Snape le cerró la puerta en las narices.
---------------------------------------ººº--------------------------------------
- Gracias.- Harry le miró con un destello particular en sus ojos. Severus se limitó a ignorar el agradecimiento y se sentó en la silla que momentos antes había ocupado el insolente sanador. Cruzó los brazos sobre el pecho, molesto. Nunca le habían gustado los hospitales. Y especialmente, nunca le habían gustado los sanadores. Precisamente por lo que acababa de suceder, tenían una manía insufrible de meterse en la vida de los demás con sus insoportables preguntas. De todas formas, no le pareció que el interrogatorio de ese medimago tuviera más que ver con su trabajo que con su morbosa curiosidad. El silencio se instaló entre ambos, algo incómodo. Severus escrutó con expresión insondable a su alumno, el cual se limitaba a mirar al techo. Parecía más relajado ahora. Pero había algo que no había pasado desapercibido al hombre y que rondaba por su mente con fastidiosa insistencia. No había pensado en la posibilidad antes. Y debería haberlo hecho conociendo como conocía a Malfoy. Si había tocado a Potter le mataría. Y ni Dumbledore, ni el Ministerio, ni nadie podría impedírselo.
- Porqué ha venido?- la pregunta le pilló por sorpresa. Se removió un tanto inquieto en su asiento, buscando una excusa lo suficientemente aceptable. Por supuesto no podía decir que finalmente se había dejado convencer por el director y que no tenía un motivo concreto. Finalmente una idea acudió en su ayuda.
- A averiguar que poción le suministraron, Potter.- contestó.- Me disgusta tanto como a usted estar aquí, así que acabemos lo antes posible.- terció, procurando sonar indiferente. Después de todo, su visita aun aportaría algo beneficioso si lograba averiguar que filtro había tomado el muchacho.
- A mi no me disgusta.
- Perdón?- Severus miró al chico, buscando algún indicio de que se estuviera burlando de él.
- Que no me disgusta que esté usted aquí.- lo dijo como si fuera lo más natural del mundo que él, Harry Potter, encontrara agradable la presencia de su profesor de pociones. Severus no supo que contestar a eso.
- Porqué?- preguntó en un murmullo, antes de lograr contener su lengua. Realmente le interesaba la respuesta. El porqué de ese inconcebible cambio. Quizás de ese modo descubriría porqué él mismo había dejado de contemplar la presencia del muchacho como algo desagradable y que no tenía más remedio que soportar. Harry le miró un segundo y suspiró.
- Usted me salvó...-"Ah! Eso era." Se dijo el maestro, frunciendo el ceño con irritación.
- Usted no me debe nada, Potter.- siseó, interrumpiendo al chico.- Mi deber para con Dumbledore...
- Ya se que no le debo nada.- cortó esta vez Harry. Sus ojos se clavaron en los del profesor.- Casi di mi vida por salvar el mundo mágico. Y que yo sepa, usted pertenece a él.- Severus alzó una ceja, sorprendido. Por una vez se calló sus comentarios acerca de la arrogancia del joven, comprendiendo que después de todo lo que decía era cierto. Debía admitir que su replica tenía un buen punto.- No le debo nada.- repitió Harry.- Pero digamos...-una leve media sonrisa apareció en sus labios.- Digamos que he descubierto muchas cosas de usted que no eran como yo las imaginaba.
- No permitiré que utilice en mi contra lo que ahora sabe...- comenzó el profesor con un matiz peligroso. Pero una vez más fue interrumpido.
- Nadie ha dicho eso.- el joven hizo un vago gesto con la mano, como espantando la idea.- Lo que quiero decir es que no puedo ignorar lo que ahora se. Y por lo tanto mi forma de verle...- Harry se interrumpió repentinamente, parecía abochornado.- Quiero decir...- Snape le vio removerse, inseguro. Y no pudo evitar sorprenderse al verle ruborizarse.- Ahora se que usted no es mala persona...Se que...pase lo que pase puedo confiar en usted...Y yo...
- Por Merlín Potter!- saltó finalmente el maestro.- Sea lo que sea dígalo de una maldita vez!- todo ese asunto le incomodaba tanto como al chico, e inexplicablemente su corazón había iniciado un ritmo más veloz. Y no estaba dispuesto a alargarlo más de lo necesario. Harry le lanzó una mirada un tanto enfurruñada por la interrupción, pero finalmente se decidió a hablar.
- Me siento más seguro cuando esta conmigo.- dijo al fin, totalmente sonrojado. Y dejó escapar el aire, como si le hubiera costado un mundo decir lo que acababa de decir. Por otro lado, Severus era ahora quien contenía la respiración. El ritmo de su corazón había enloquecido, escuchando el veloz bombeo en sus oídos, sintiendo el ardor de la sangre expandiéndose vertiginosamente por sus mejillas. Casi en un acto reflejo se levantó de la silla y se volteó, de modo que Potter no pudiera ver lo que sus palabras habían provocado. De hecho, ni el mismo quería saberlo. Era una sensación extraña, pero en absoluto desagradable, excepto por el hecho de que le había pillado totalmente desprevenido. Solo una persona en toda su vida le había declarado abiertamente su confianza. Solo una. Y, a pesar de que todo estaba en su contra, ni siquiera entonces fue tan impactante como ahora. Y no sabía porqué. Y eso le desconcertaba más aún. Cuantas veces se había irritado por la desobediencia de ese puñetero crío, que era incapaz de comprender que lo que se hacía era por su bien? Cuantas veces le odió por despreciar su trabajo como espía desconfiando de él, cuando había arriesgado el pellejo para salvar su miserable trasero? Pero ahora no solo le había dicho que confiaba en él, sino que elegía ponerse en sus manos por propia voluntad. Y era...abrumador. Tal vez porque no esperaba que las cosas cambiaran tan abruptamente. O tal vez porque era agradable que lo hubieran hecho. O quizás...porque esa declaración le gustaba más de lo que estaba dispuesto a admitirse a si mismo. Había muchos porqués y pocas respuestas. O al menos pocas respuestas que se atreviera a entrar a investigar. Su forma de ver a Potter estaba cambiando demasiado y el joven no estaba ayudando precisamente a detener el seísmo.
Severus se dirigió repentinamente hacia la puerta y la abrió casi con brusquedad, como si esta tuviera la culpa de su confusión.
- Se va?- el profesor lanzó una mirada fugaz por encima del hombro antes de volver a centrarse en el interesantísimo suelo.
- Volveré más tarde.- murmuró, cerrando la puerta tras él. Harry esbozó una sonrisa alegre y volvió a concentrarse en sus pensamientos.
---------------------------------------ººº--------------------------------------
Draco repiqueteó con sus elegantes dedos sobre el brazo del cómodo sillón. Era sábado, un relajante y pasivo sábado. O debería serlo si ese maldito elfo domestico no fuera tan condenadamente torpe y lento. Hacía más de diez minutos que esperaba sentado en su sala común a que el bicho le trajera un té. Un puñetero té; no era mucho pedir, verdad? Pero al parecer su sirviente se lo estaba tomando con pasmosa calma. Sus dedos repiquetearon un poco más fuerte, impacientes. No debería haber permitido que se quedara en Hogwarts, puesto que su ineptitud constituía una vergüenza para su familia. Después de todo, un Malfoy debía poder conseguir sirvientes más eficaces, como correspondía a su nivel y fortuna. Pero el viejo barbudo le había pedido que mantuviera al bicho con él, en vista de posibles interrogatorios en el futuro. Y él creyó que supondría una mejora en su vida diaria. Al fin y al cabo sería el único estudiante al que se le permitía tener un elfo domestico y eso había supuesto muchas envidias entre sus compañeros. Sonrió con cierta satisfacción. Pero su sonrisa se borró al comprobar que ya habían pasado quince minutos desde su demanda. Estaba a punto de llamar de nuevo al miserable elfo, dispuesto a proporcionarle un castigo ejemplar, cuando este apareció por fin con un tenue "crack".
- Wiker lo siente mucho señor!- casi chilló la criatura, prácticamente arrastrando la nariz por el suelo en una profunda reverencia. Todo su cuerpo tembló al percibir la furiosa mirada de su amo y la taza que llevaba entre sus pequeñas manos vibró. Draco abrió la boca para insultar al joven elfo cuando el retrato que ocultaba la sala común de Slytherin se abrió y por ella entró rápidamente el jefe de la casa. Snape se detuvo unos segundos y pareció complacido de hallarle allí en compañía de su elfo.
-Malfoy.- el hombre se acercó a él en un par de zancadas.- Necesito a su elfo domestico.- Draco permaneció en silencio unos segundos. Sabía que no era una petición, sino una orden. Pero intuía que algo había sucedido y quería saber a toda costa el qué. Sin embargo, Snape no era alguien a quien se pudiera engatusar fácilmente, ni con ingenio ni con talante imperativo. Aun así probó suerte.
- Es Potter?
- No es de su incumbencia, Malfoy.- los penetrantes ojos negros del hombre le taladraron por un instante. Pero Draco no se dejó avasallar.
- Si necesita a mi elfo domestico yo quiero un motivo para cedérselo.- un silencio cargado de tormenta le envolvió como una nube venenosa, logrando acobardarlo por un momento.
- Chantaje, Malfoy?- habló el hombre en un tono excesivamente suave. El matiz peligroso de su voz indicó al joven que esta vez se había excedido.
- Lléveselo.- contestó al final Draco. Irritado por la aplastante derrota.- De hecho, puede quedárselo si le place. No sirve para nada.- el joven elfo emitió un gemido lastimero que se convirtió en llanto desgarrado cuando Draco sacó un pañuelo de su bolsillo y prácticamente se lo tiró a la pobre criatura. Snape asistió a la liberación del elfo con expresión impasible.- Eres libre para pudrirte donde quieras.- soltó el muchacho rubio platino antes de volver a fijar la mirada en la chimenea con semblante enfurruñado. El elfo se tiró al suelo, pataleando y berreando a lágrima viva en una inaudita escena de dolor que el maestro se apresuró a cortar, agarrando a la criatura sin ningún miramiento por el andrajoso trapo que llevaba puesto y alzándolo como si de una maleta se tratara. El retrato que ocultaba la entrada se abrió de nuevo para dejar pasar al hombre.
- Profesor Snape.- el maestro se detuvo, sin girarse.- Como esta Potter?- esta vez sí, Snape miró a Draco por encima del hombro, alzando una de sus cejas en un rictus sorprendido. – No es que me importe...- se apresuró a explicar el muchacho.- Pero meterse con la comadreja Weasley y la sangre-sucia no es tan divertido.- una media sonrisa se coló por la comisura de los labios del profesor antes de que desapareciera tras el retrato.
- Así que se recupera...- musitó Draco, con un deje de asombro. No había esperado otra cosa de un rival digno de un Malfoy.
---------------------------------------ººº--------------------------------------
Snape penetró en el despacho del director sin avisar y abriendo la puerta con cierta brusquedad. Albus alzó las cejas con asombro ante tal muestra de inacostumbrada grosería por parte de su profesor de pociones, y Minerva, quien también se hallaba presente, soltó un bufido indignado al tiempo que miraba con el ceño fruncido a su colega, molesta por la interrupción de su reunión.
- Minerva.- Severus saludó a la mujer con una leve inclinación de cabeza antes de prácticamente arrojar al gimoteante elfo al centro del despacho, ignorando la reprobatoria mirada del director.
- Espero que tengas un buen motivo para irrumpir así en mi despacho, Severus.- comentó el anciano, cruzando los dedos de sus manos y observando alternativamente al maestro y al elfo por encima de sus lentes de media luna.
- El elfo domestico ocultó información.- escupió, furioso. La expresión de ambos profesores cambió repentinamente y la pequeña criatura cortó en seco sus sollozos para encogerse sobre si misma, atemorizada al sentir las miradas de la jefa de Gryffindor y el director de Hogwarts clavadas en él.
- Es eso cierto?- inquirió Albus, frunciendo el ceño. El elfo se limitó a agarrarse las orejas, tironeando de ellas, y a balancearse hacia delante y hacia atrás, como en trance.- Wiker...- esta vez la voz del anciano delató que su paciencia estaba llegando a su límite.
- Habla de una vez maldito bicho!- bramó Snape, harto de los gimoteos de la criatura.
- Severus!- le amonestó la mujer. El hombre le lanzó una de sus habituales miradas homicidas que no hizo ningún tipo de efecto en su colega docente. Dumbledore ignoró la disputa silenciosa entre sus dos profesores y se levantó de su asiento, acercándose al pequeño elfo. El cual comenzó a temblar más violentamente, esperando un terrible castigo. Sin embargo, Albus palmoteó tranquilizadoramente su cabeza, compadeciéndose a pesar de su impaciencia. Fue entonces que reparó en el pañuelo que la criatura llevaba aun aferrada en una de sus manitas. Lanzó una mirada curiosa a Severus.
- Draco le liberó.- explicó de mala gana el hombre. Ante esto, el elfo rompió a llorar otra vez, alcanzando peligrosamente el límite de aguante del profesor de pociones, quien apretaba los puños cada vez con más fuerza al tiempo que dirigía una mirada asesina a la desconsolada criatura.
- Ya veo.- suspiró el anciano, comprendiendo que sería difícil extraer cualquier información del elfo en tal estado de shock. Aun así, no pudo menos que asombrarse ante el hecho de que el joven elfo hubiera ocultado algo aun habiendo recibido la orden directa de su amo de explicar cualquier cosa que se le preguntara. Por un instante fugaz, se planteó la posibilidad de que las cosas comenzaran a cambiar en el mundo mágico, puesto que no era la primera vez que un elfo doméstico desobedecía a sus dueños, quebrantando así la férrea servidumbre que durante siglos habían padecido. Pero tal como llegó, el pensamiento se fundió bajo la fuerza de su intranquilidad. Algo más le había sucedido a Harry. Y en el fondo no estaba seguro de desear saberlo.- Wiker.- el elfo continuó sollozando.- Wiker!- Albus zarandeó suavemente a la criatura hasta que esta centro sus enormes ojos en él, aterrado.- Wiker, qué ocultaste?
- Wiker no...- sollozó el elfo.- Wiker no va a decirlo, señor. Wiker no puede decirlo.
- Desobedeciste una orden directa!- gritó Snape, furioso. Albus dirigió una mirada amonestadora a su profesor. Ahora que el elfo era libre, nada conseguirían con presiones.
- Wiker lo sabe!- chilló el elfo, tirándose al suelo y prácticamente revolcándose en él.- Wiker lo sabe, señor! Por eso Wiker se castigó! Wiker es un mal elfo! Pero no comprometerá el honor de Harry Potter, señor!! Wiker tuvo que golpearse contra la pared hasta que su nariz se rompió porque Wiker es un elfo desobediente!!- los tres profesores enmudecieron, sorprendidos, ante el incoherente berrinche de la criatura, la cual se golpeaba ahora la cabeza con los puños sin dejar de gimotear.- Wiker es un mal elfo!! Por eso el amo ha liberado a Wiker!! Qué será de Wiker ahora!?
- Petrificus totalus!- al instante, el elfo quedó inmóvil. Severus guardó de nuevo su varita ignorando las miradas de reproche de ambos profesores. Albus suspiró, resignado al fuerte carácter de su maestro de pociones, y regresó a su asiento tras el escritorio.
- Imagino que no habrá más remedio que esperar a que acepte su nueva situación.- comentó el anciano.- Pero tu sabes de que se trata, verdad Severus?- esta vez sus ojos se centraron en los del hombre. Minerva le miró también, curiosa. Dumbledore deliberó por unos instantes consigo mismo, dudando entre saber o disfrutar unas horas más de gloriosa inopia. Y finalmente emitió un suspiro cansado.- Cuéntamelo.
Y más desgracias XD. Es que le tengo como un apego especial a eso de maltratar a Harry. Creo que empieza a ser preocupante...¬¬. Aunque aquí me he contenido un poquito y solo he puesto a harry bajo la presión de un psicomago un poco...codicioso. Pero como siempre, súper Sev al rescate ( Creían que SS venía de Severus Snape? Falso! Esa es su identidad oculta! En realidad es Superman, que en sus tiempos libres hace de Spiderman (SS)). Esta vez ya se nota un poco más que piensa nuestro profesor favorito. Aunque aún reniega, como no. Sino no sería Severus XDD.
Chibi-kaise: Pues parece que sí tomó bastante tiempo v.vU. Estoy sin tiempo, y no puedo escribir todo lo que quisiera . Espero que este también te guste .
Unika Olimka: El trabajo solo me deja con dolor de rodilla...¬¬. Pero aún así yo aquí! Haciendo mi esfuerzo por tener algo...decente :D. Que leas muy a gusto .
Carolagd: XDDD. Sí! Severus con capa! Pero roja y azul :P. Hum...creo que no le pega... A ti también te gusta ver sufrir a Harry? Ves!? Ya tengo excusa para mi psicólogo! No soy la única con tendencias harry-sádico-maníacas!! XDDD
Lordaeglos: Nunca me olvido de vosotros, créeme. Y me entra como unos remordimientos interiores cada vez que leo vuestros comentarios sabiendo que aún no puedo actualizar... No os merezco v.v. Pero espero que vosotros tampoco os olvidéis de mi aunque tarde más que de costumbre .
Calipso: Sev es siempre lo máximo XDD. Y sí, la cosa empieza a ponerse buena a partir de ahora. Uno que entiende, el otro que no quiere entender...Pero que al final caerá, como está mandado :P.
Yita: La miel llegará pronto, aunque advierto que yo no soy muy de escenas dulzonas. Románticas sí, pero dulzonas no XDD. De todos modos, no, no tengo más para actualizar, lamentablemente. Otros asuntos corroen todo mi tiempo. Y yo quiero! Quiero escribir! Me pasaría el día delante del ordena...pero no puedo v.v.
Aledepotter: XDDD! Ya decía yo que notaba como un cosquilleo en la nuca, pero cuando me giraba solo veía un resplandor verde. Eras tú!! Tus Avadas me han estado peinando el cogote todo el mes XDDD. La verdad es que ya llega un poco de paz y tranquilidad. Tiempo para sentimientos y comprensiones, que ya era hora :P. Eso sí, antes una última escena de violencia desenfrenada. Les prometí que Lucius pagaría, no? Pues lo hará!!
Aikoss: XDDDD. Creo que si escribiste...o no? O.O. En fin, espero que este capi también lo leas y me dejes algún review caritativo. Por piedad?? (carita de pena penita pena)
Usagui Kou: Sí! Ya vienen! Se acercan con la fuerza de un huracán magnitud ocho! Preparen sus baberos! Agárrense a donde puedan...porque el amor está en el airee (tarareando la canción Love is in the air).
Greeen Snape-Lupin: Te gustan los dilemas interiores!? Pues toma dilema interior que le acabo de montar a Sev XDDD. Creo que tendrá para carcomerse el cerebro un buen rato XD.
Valethsnape: Claro que lo ayudará. Sev siempre ayuda, cierto? No importa cuanto gruña o maldiga XDDD.
Vedda: Ajajaja! El único antidepresivo que necesita Harry lleva capa, viste de negro y lleva su marca en el brazo (listo Harry, lo marcó como propiedad sin que él se diera ni cuenta XDDD).
Blacklady: XDDDD! Es que si de verdad se le cae el techo encima a Harry es para denunciarme por perversa (o por aliada encubierta de Voldy XD). Espero que disfrutes este cap. Aquí no se le cae el techo encima a nadie . Hum...puede que a Sev, pero de forma más metafórica XD.
Yoyi: XDDDDD. Acabas de desenmascarar el misterio de Voldy. Es albino! Y le dio tanta rabia que decidió destruir el mundo XDDDD. Luna, pues no había pensado meterla en este fic porque son demasiados personajes y me cuesta controlarlos todos (puede que uno aparezca y hasta dos capítulos más tarde nadie sepa nada de él XD, por eso decidí poner solo los imprescindibles :P).
Herminione: Y yo super contenta de que me leas :D. Espero poder tener otro capitulo más pronto .
Kikian: Abrazos, abrazos, abrazos mil!!( tarareando en voz baja). Por supuesto, si hay algo que me gusta de una relación son los abrazos cálidos y apretados :P. De estos va ha haber unos cuantos entre estos dos :P.
Kat basted: Eso mismo se dice Sev: "Quien me ha visto y quien me ve...¬¬". Se que en el fondo le gusta, por eso se queja solo lo justo :P.
Velia: Lucius va a recibir un gran castigo! Creo que aún conservo la capacidad de sorprenderos un poquito, así que va a ser sorpresivo XDD. Y Sí, Harry eligió a Sev, quien no después de haberle salvado la vida tantas veces? XDD. Pero en el fondo hay otro motivo que vosotros ya conocéis y que solo ahora Harry empieza a comprender. A Sev le costará más, inexperto que es el hombre en estos temas XDD.
Artemis Shiro: Tu crees? Porque respirar lo que se dice respirar...les dejo poco XD. Pero siempre creí que tan solo de una situación crítica podría salir el amor que se tienen XDDD. Porqué? Porque Sev es demasiado terco-cabezota-"soy un corazón de hielo" para admitir nada a menos que esté a punto de perderlo. O eso creí yo siempre XDD.
TardyAsuka: Gracias por leerme y espero recibir pronto un comentario tuyo con lo que te ha parecido .
VICKY: Yo también me perdí! O.O Y es si que es grave porque YO escribo esto!! En fin, espero tardar menos la próxima vez yo también .
Neechan: Todo llegará! Apenas encuentro tiempo para esta ( que es la única que mi musa tiene la decencia de seguir...). Pero no desesperes, cuando encuentre un hueco más amplio, haré una actualización masiva .
Paulina: Pues aquí está. Espero que la disfrutes .
E he dado cuenta de que tengo muchos nuevos lectores y soy mega feliz!! Solo espero estar a la altura con esta historia y sobretodo, actualizar más seguido! Reviews? No os doy pena? Juro que yo quiero escribir...pero todo está en mi contra...¬¬
