Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Solo la trama me pertenece.
Por fin por fin volví ^^ tenía el capitulo desde principios de semana pero de lo que escribí a lo que estoy subiendo no tiene nada que ver gracias a mis maravillosas betas por hacerme ver que aquella idea no era la mejor.
Os dejo leer sin más nos vemos abajo.
Capitulo 23
Edward abrió sus ojos antes de que el despertador sonara, hoy era un día importante; por fin Noah sabría que él era su papá. Decir que estaba excesivamente entusiasmado era poco, por lo que decidió salir de la cama y ducharse.
Mientras que el agua le caía por el cuerpo pensaba en comprarle a su hijo el peluche que había visto días atrás en un escaparate de una juguetería. Sabía a ciencia cierta que le encantaban esos dibujos de coches, la prueba estaba en su habitación, no había hueco alguno sin alguno de ellos. Por lo que después de salir de trabajar iría a comprárselo, quizás así ganara más puntos con él… Debía evitar que ese pensamiento se colara, otra vez, en su mente. Pensaba de ese modo tan solo porque no sabía cómo iba a actuar Noah. Sí, se veía que lo quería como el "nene", aquel apodo por el que tanto lo llamaba, pero temía que cuando le dijera que era su padre fuera a rechazarlo por haberlo abandonado y no haber estado desde el principio con ellos, o en el peor de los casos que prefiriese a otro como su padre, como al imbécil de Jacob… Tenía que tener fe en que la conexión que habían desarrollado desde el principio era más que suficiente…
Las horas pasaron, como si fuesen años pero ya estaba por fin delante de la puerta de Bella con el gran peluche en la mano, aquel por el que sintió un tremendo cosquilleo en el estomago cuando le dijo a la dependienta que era para su hijo, desde entonces no se le había quitado la sonrisa de embobado.
Cuando la puerta se abrió mostró a madre e hijo tomados de la mano, su sonrisa se extendió cuando Noah gritó con alegría y se tiró encima de él; Bella tuvo que coger el peluche para que no cayera al suelo. Cuando apreció en su hijo la sonrisa de felicidad adornando su cara mientras le daba el peluche, supo que había acertado en la elección.
Esperó impaciente mientras Bella le hablaba al niño y se le cortó la respiración cuando por fin ella se lo dijo. La carita ilusionada de Noah al mirarle le quitó todo el pesar que llevaba encima durante todo el día, pensaba que iba a recibir un rechazo, por el contrario lo que se encontró fue esa dulce mirada de emoción de su hijo, una mirada que le mostraba lo complacido que le hacía escuchar esa confesión.
Sin embargo, lo que más le emocionó fue su abrazo después de decir que ya en el cole sabrían que su papá había regresado.
Más tarde, esa misma noche, llegó al apartamento que estaba alquilando hasta encontrar algo mejor, estaba cansado de vivir en el hotel, por el contrario Tanya había decidido quedarse allí, sentía que ambos se estaban alejando desde que le contó la situación con Bella. Recordó la conversación que tuvieron dos días atrás cuando decidió irse a vivir allí por el momento, ella alegó que necesitaban espacio y que la situación había cambiado, así él no lo viera, lo cual no terminó de comprender, tenía un hijo con Bella pero sentimentalmente no había nada allí. Era evidente que había una especie de aura sexual que los envolvía, aunque estaba claro que aquello era debido a los pasados fuegos artificiales que explotaron entre ambos, por eso no se sorprendía, que aun existiese ese magnetismo. No obstante había mucho dolor, recriminaciones y culpas allí para que pudieran llegar a algo más, ahora solo eran los padres de Noah, y Tanya estaba llevándolo a otro nivel, lo cual era bastante extraño en ella.
Se sentó en el sofá y cerró los ojos pensando en esa conversación, había visto pocas veces a Tanya desde ese día, ambos deberían volver a hablar y arreglar lo que sea que estuviera mal.
Su mente volvió a rememorar esa tarde con su hijo y la mueca de preocupación se transformó a una sonrisa, ahora iba a estar permanentemente en la vida de su hijo, con su pareja Tanya y Bella, quien era su pasado. En ese momento recordó lo que le había contado de Alice, miró su reloj y vio que no era demasiado tarde, cogió su teléfono y marcó.
- Hola hermanito –le dijo Alice alegre por el teléfono.
- ¿Qué parte de no "no le digas nada a Bella" no entendiste? –el silencio se oyó al otro lado de la línea por unos segundos hasta que la sintió coger aire.
- Tenía que hacerlo, es mi amiga y necesitaba saberlo por ella, además nos ha venido bien y pronto le dirá a Noah que soy su tía, aunque él ya me llama tía Alice pero…
- Alice ya…- sabía que cuando estaba tan emocionada no podía parar de hablar, la sintió sonreír- por favor la próxima vez hazme caso.
- Está bien – la oyó resignada.
- Ya sabe que soy su papá – no pudo contener la emoción, tenía que contárselo, escuchó gritos de alegría. Hablaron durante más de una hora, había necesitado mucho a su hermana, sumándole además que ella había estado presente en la vida de Noah desde su nacimiento, era una buena aliada para terminar de conocer a su hijo.
….
Al día siguiente, se despertó todavía más contento y se apresuró en ducharse, quería llegar cuanto antes para poder estar con él en el desayuno, cogió las llaves de su coche y salió aprisa rumbo al apartamento de Bella. Cuando llamó al timbre oyó el grito de alegría de su hijo y poco después Bella abrió la puerta y él saltaba a sus brazos.
- ¡Hola! –le dijo a Bella y ella le sonrió en respuesta, besó la mejilla de Noah que todavía tenía el pijama puesto- ¿has desayunado?
- Todavía no ha terminado, está increíblemente inquieto –Bella miró a su ojo mientras acariciaba la mejilla donde él había besado a su hijo.
-Pues será mejor que terminemos campeón o sino llegaremos tarde – el niño asintió sonriente mientras se bajaba de los brazos de su padre y le cogía la mano para llevarlo a la cocina donde tenia su bol de cereales a la mitad.
Bella se acercó hasta ellos- tengo que terminar de arreglarme – asintió girando su cabeza para mirarla, tenía puesto un vestido de tubo pero llevaba sus zapatillas de estar por casa, mordió su labio para no reír ante ese detalle- si quieres tomar algo pídeselo a Sue.
- Gracias – ella asintió y se fue por el pasillo, supuso que rumbo a su habitación, como deseaba ir tras ella para ayudarla a quitarse la ropa… sacudió su cabeza alejando esos pensamientos y volvió la atención a su hijo que estaba terminando con sus cereales. Le pidió a Sue que si le podía poner un café, con las prisas por salir no había tomado nada, la mujer le sonrió maternalmente y fue a preparárselo. Cuando su café estaba a la mitad Noah saltó de su silla para cogerle la mano.
-Vamo nene –le apremió su hijo tirando de él, todavía le dolía que no le dijera "papá" pero debía resignarse, quizás con el tiempo… fue hasta su habitación y allí comprendió que quería que le ayudara a vestirse, rió divertido cuando Noah se sentó en la cama esperando por él para que empezará a vestirlo. Cuando estaba terminando de abrocharle el zapato Bella entró por la puerta y se quedó apoyada en el marco observándolos.
- Conmigo no para de saltar por toda la cama, sin embargo, mira como está contigo –después de terminar, Noah salio disparado por la puerta, él la miró y se acercó un poco más hasta ella.
- Creo que se me da bien lo de ser papá – ella bajó la mirada y segundos después la alzó mientras sonreía aunque sus ojos no mostraban esa sonrisa.
- Si, eres un buen padre –se giró para marcharse pero él le agarró el brazo reteniéndola. Bella miró primero la mano sobre su muñeca y luego le miro a él, se mordió su labio nerviosa- por favor…- ante su suplica la soltó suavemente, ella lo aprovechó para salir de allí. Edward se apoyó en el marco de la puerta respirando profundamente ¿algún día podría superarla?
Después de que Bella le diera la dirección de la guardería de Noah y le explicara que había hablado con su profesora para que supiera que era el padre de Noah y pudiera recogerlo sin problemas, cogió la mano de su hijo que ya llevaba su pequeña mochila en sus hombros y ambos sonriéndose salieron del apartamento rumbo al garaje donde estaba su coche. El día anterior había ido a unos grandes almacenes para poder comprar la sillita del coche para Noah, no pudo resistirse cuando vio una de color rojo con el dibujo de su personaje de dibujos favorito.
Ayudó a Noah a quitarse la mochila para poder sentarse en la silla pero antes de hacerlo el niño lo miró.
- Es rayo.
- Si campeón – más contento de lo que ya estaba se sentó en la silla mientras Edward se peleaba con los cinturones de sujeción de la silla ¿cómo podía aquello ser tan difícil? Había leído las instrucciones veinte veces el día anterior, cuando por fin consiguió colocarlo todo en su sitio y comprobar que Noah estaba seguro fue hacia la puerta del conductor y se sentó no sin antes colocar el espejo retrovisor para poder ver mejor a su hijo, después arrancó el coche y se puso en marcha.
Su hijo fue arrastrándole por el pasillo hasta que llegó a una puerta donde una mujer joven le sonrió.
- ¡Hola Noah!
- Seño, este es mi papá –miró a Noah sorprendido y después hacia la mujer que tenía delante, ante la sonrisilla que pudo apreciar en la profesora de Noah supo que su baba debería estar ya por los suelos, la maestra los dejó solos para despedirse, se agachó a la altura de su hijo.
Le besó y abrazó- te quiero Noah –el niño le devolvió el abrazo para salir inmediatamente corriendo dentro de la clase. Lo observó dejar su mochila en una percha que tenia encima fotos de él. Se acercó a uno de los niños y lo señaló, leyendo en sus labios a la vez como le decía a su compañero "es mi papá". Edward le dijo adiós con la mano y salió de allí atontado. Si, era padre y adoraba y amaba a su pequeño, sabía que esa sonrisa tonta que tenía en su cara no desaparecería a lo largo del día.
…..
Habían pasado ya dos semanas desde que llevó a su hijo por primera vez a la guardería y ahora se turnaba con Bella para llevarlo un día cada uno. Hoy era su día con Noah, le había recogido de la guardería y ambos habían ido a comer con Emmett y Lily. Más tarde pasaron un buen rato en el parque.
Esa mañana no había empezado muy bien, se encontró con Jacob en la casa, tenía la esperanza que después de su pelea se distanciaran, pero no todo iba a ser tan fácil Así que ahora lo veía allí a todas horas. Intentaba pasar más tiempo con su hijo pero también más tiempo con Bella; los celos le comían por dentro y sabía que Jacob también estaba haciendo lo mismo pues desde que Noah sabía que era su padre le había visto merodeando por el apartamento con mucha asiduidad. Lo que más rabia le daba era cuando la besaba delante de él o la agarraba posesivamente, pero por el contrario le gustaba que ella misma se alejara de él avergonzada, es más le satisfacía observar eso. Le daba muestras de que o ella no estaba del todo cómoda con esa situación, por el hecho de estar delante de él, o porque no quería estar en actitud cariñosa con su novio. Pero ¿Qué mierda le pasaba? No debía pensar en nada de eso, ya había aceptado que no había sentimientos entre los dos. ¿Por qué le importaba tanto cuanto se besuqueaban esos dos? Lo que debería estar haciendo es arreglar lo que estuviese mal con Tanya y olvidarse de una vez por todo de Bella. Emmett le sacó de sus pensamientos.
- Que callado te has quedado – miró a su amigo y se encogió de hombros.
- Muchas cosas en las que pensar…
- ¿Muchas cosas? o ¿una sola con nombre de Bella? –Emmett le miró alzando la ceja, él dirigió la mirada hacia su hijo que iba de la mano de Lily mientras ambos jugaban en los columpios, se encogió de hombros.
- Ella esta con Black, fin del tema.
- Puedes engañarte a ti mismo, pero te conozco Edward y sé que lo que tuvieron no fue algo pasajero, porque lo veo en ella también –giró la cabeza para mirarlo- pero pobre de ti si la vuelves a hacer daño –ambos sonrieron.
- ¿No eras tú partidario de que ella esté con Black?
- Yo soy partidario de que sea feliz, al igual que mi sobrino – sin más le dejó con la palabra en la boca mientras se levantaba e iba hacia donde estaban los niños, no había quien entendiera a Emmett casi le mata semanas atrás y ¿ahora le estaba dando carta blanca con Bella?...
Observó a su hijo mientras corría perseguido por Emmett y Lily, el corazón se le puso en la boca, siempre era así cuando le veía correr, no quería que se volviera a caer como aquel día, se había llevado un susto de muerte al verlo en el suelo, pero todo tuvo su recompensa pues por primera vez Noah le llamó "papá", la emoción lo había embargado por dentro e incluso podía jurar que, si no las hubiera retenido, sus lagrimas habían caído una por una.
En ese momento vio como se dirigía hacia él gritando "papá"; se levantó del banco y lo cogió en brazos mientras eran perseguidos por Lily y Emmett.
Llegaron agotados a casa de Bella después de despedirse de Lily y su padre; Bella no se encontraba todavía allí por lo que Sue les abrió la puerta y él decidió ir a bañar a su pequeño, cuando le estaba sacando de la bañera, apareció ella por la puerta.
- Lo siento, tuve que terminar unas cosas de última hora en la oficina –dijo disculpándose, todavía estaba usando los tacones y el bolso sobre su hombro.
- Tranquila, sabes que me encanta pasar tiempo con él –mientras hablaba secaba el pelo de su hijo con una toalla, Bella se acercó hasta ellos y besó a Noah.
- ¿Cómo lo has pasado? – cariñosamente se agachó para estar a su altura y acarició su mejilla, era una buena madre, de eso no había duda.
- Bien mami, estuve con Lily y el tío Emmett –le dijo emocionado- y papá me cogió en brazos para que no me pillaran y corrimos muy deprisa – le contó todo haciendo gestos a lo grande con sus manos. Bella lo miraba embobada y sonreía a cada cosa que contaba. A la vez que Noah terminó de contarle todo a su madre, Edward intentaba ponerle el pijama a su hijo a la vez que este se giraba para hablarle- ¿vas a cenar aquí? – miró a Bella que ya se había incorporado, ella se encogió de hombros y entonces pudo sonreír a su hijo asintiendo, él gritó de alegría y los tres se fueron hacia la cocina, donde Sue ya estaba preparando la mesa.
….
Hoy era el día en el que se celebraba su entrada en la empresa, aunque no tenía que ir a trabajar se había levantado temprano, estaba un poco triste por que hoy no vería a Noah, odiaba los días en los que no era él el que lo llevaba a la guardería. Después de desayunar fue hasta su armario para preparar la ropa para esa noche y entonces lo vio allí colgado, ese vestido era como una parte más de él. Cuando decidió irse a Londres no lo pensó dos veces al meterlo en la maleta, no sabía por qué pero tenerlo con él le recordaba a ella y a pesar de que en otro momento quiso olvidarla no se pudo deshacer de él. Lo sacó y lo puso sobre la cama mirándolo y recordando lo bien que le quedaba aquella noche en Hawaii. Estuvo durante varios minutos sin apartar la vista de él y entonces una locura se le ocurrió, si aquello funcionaba se replantearía todo de nuevo.
Estaba terminando de vestirse cuando llamaron a su timbre, fue abrochándose los últimos botones de su camisa, cuando abrió, Tanya estaba delante de él vestida con vaqueros y una blusa.
- ¿Qué haces así todavía? – Ella entró cuando Edward se apartó- vamos a llegar tarde sino te arreglas.
- No voy a ir Edward –le dijo bajando su mirada.
- ¿Por qué? –Se acercó a ella dejando su corbata encima del sillón- Tanya quiero que vengas, que ella este allí…
- Esto no es por ella, es por ti –por fin alzó la mirada.- es lo mejor, sé que es un día muy importante y sé que tus padres no han podido llegar a tiempo por su vuelo, Alice estará allí y… - sé quedo callada sin seguir la frase, lo sabía, sabia que iba a decir que Bella también estaba allí- es mejor que no vaya…-se acercó hasta ella y cogió sus manos.
- Yo te quiero allí, a mi lado – Tanya negó.
- Nos vemos mañana –le besó suavemente la mejilla y se marchó rodeándole hacia la puerta, quiso coger su mano de nuevo para retenerla pero ella fue más rápida y solo sintió la puerta cerrarse, se sentó en el sofá llevándose las manos hacia su cabeza para agarrarse el pelo ¿Qué demonios estaba pasando allí?
.
Entró en el salón donde se celebraría la gala y fue directamente a por una copa, necesitaba beber algo antes de que empezara todo. Fijó su mirada en la entrada del lugar esperando verla parecer y solo dios sabía que rezaba para que lo hiciera con aquel vestido. Después de saludar a varios invitados y de que Emmett se acercara a él para decirle que primero se haría los discursos, la vio entrar agarrada de la mano de aquel imbécil, pero a pesar de eso no pudo evitar su sonrisa de satisfacción cuando la miró de arriba abajo observando su atuendo, se lo había puesto y lucía mejor que la primera vez que lo llevaba.
Su discurso fue relativamente corto agradeciendo a todos y cada uno en los que habían confiado en él y que se sentía muy feliz por pertenecer a la empresa de su gran amigo Emmett, después se sentó en la mesa donde iban a cenar y volvió a sonreír con autosuficiencia al descubrir que durante toda la velada la tendría delante de él. No podía creer su suerte cuando Black no dejaba de hablar con el hombre que tenía al lado por lo cual pudo mirarla fijamente, quería ponerla nerviosa, quería que supiera que sabía que al ponerse ese vestido algo había cambiado…
No pudo dejar de observarla durante toda la velada, como hablaba con otros hombres profesionalmente, como sonreía con Jacob cuando bailaron juntos y él la pisó dos veces, los celos le estaban comiendo por dentro al verla así y entonces la más absoluta de las verdades se cercioró sobre él… ¿Podría haberla hecho así de feliz en el pasado? ¿Si hubiera peleado contra su pasado lo habría superado? Y se dio cuenta que esas preguntas tenía una sola respuesta: "No"
No hubiera podido porque al verla hablando con otros hombres sobre la empresa, en el pasado hubiera imaginado que intentaba conseguir algo de ellos y todo se le habría caído encima y solo hubiera habido desconfianza en él.
Bella había tenido tantísima razón en el fondo, nunca podría haber aceptado su pasado, no en aquella época, no en aquellas circunstancias cuando él ni siquiera estaba divorciado y sabiendo que la había sacado de su vida. Si era sincero consigo mismo, tampoco hubiese podido sacarse de su cabeza el hecho de que ella lo hubiese usado para salir de una vida hasta tener un mejor postor, o que él en verdad la hubiese usado… e incluso en toda esa vorágine de sentimientos que le rodeaban él hubiera luchado por apartarle a Noah, para que su hijo no viviera con el pasado de su madre y se culpó por ello, porque se daba cuenta de que nunca podría haberla hecho feliz como lo era ahora, y que ella se hubiera marchado de ese hotel años atrás es lo mejor que les podía haber pasado aunque eso le alejara de Noah durante tanto tiempo, pero ellos necesitaban ese tiempo y ahora realmente se deba cuenta de todo. A pesar que su partida lo hubiese destrozado y cambiado completamente.
Eso fue lo mejor que pudo haber hecho…
Estaba tan agobiado con todas esas declaraciones y entendimientos, que cuando la vio sola caminó hacia ella sin dudarlo, necesitaba tocarla, tenerla cerca… necesitaba todo de ella. ¿Como ese estúpido podía dejar a semejante mujer sola? Se acercó y le susurró a su espalda, pudo sentir la tensión que recorría su cuerpo pero también el temblor.
No le hizo falta convencerla mucho más cuando su mano cogió la suya y la llevó hasta la pista para bailar.
Entonces estando con ella allí, se olvidó de todo y de todos, solo eran ellos dos, como siempre. ¡Qué idiota había sido al asumir que todo lo que sentía era atracción sexual! Los celos, la posesión, las ansias, todo eso había estado allí. Siempre. Incluso cuando había creído que la odiaba, incluso cuando quería vengarse, cuando pensó que le había arrebatado a su hijo… Siempre había estado allí…
¡Maldición! Ese sentimiento solo se había ocultado y ahora se había transformado mil veces… mil veces más fuerte… Ahora sí iba a destruirlo…
La sintió tensarse pero solo pudo agarrarla más fuerte, el pasado y el presente conjugándose por primera vez sin dolor, sonrió sin poder contenerse y le dijo lo del vestido, la vio sonrojarse, se ponía tan linda ante ese sonrojo. Aquello entre los dos estaba siendo tan intenso que por primera vez sintió de verdad que solo con ella podría ser feliz. Aunque ella le suplicó que la liberara no podía dejarla ir, no ahora que había descubierto todo, era más fuerte en él cuando se trataba de ella, no pudo evitar acercarse a sus labios y entonces sintió como ella por fin se rendía… y cómo él volvía a rendirse en el proceso… ya se había acabado toda la negación…
Lamentablemente, antes de poder darle voz a su revolución mental y poder tocarla de nuevo, Black llegó de nuevo a recordarle cosas del presente que no debería olvidar. Como que no era suya. Como que él no era libre. Vio como ella corrió tras él y no pudo evitar seguirla dejando cierta distancia, cuando llegó hasta donde estaban los vio discutir, le dolió en el alma sus palabras: "Él y yo no somos nada, nunca lo hemos sido, es simplemente mi pasado" y la vio llorar por el imbécil…aquello le volvía completamente loco.
Ambos se miraron fijamente por unos segundos, ninguno de los dos fue capaz de moverse de su sitio hasta que la vio correr de nuevo hacia el lado opuesto donde él se encontraba. Se apoyó en la pared y suspiró resignado, todo era absolutamente agotador e imposible, ni siquiera pensó en que estaban enfrente de todos y que no debería haberlo hecho por respeto a Tanya y por no perjudicar a Bella pero… solamente había deseado sentir sus labios de nuevo, era lo único en lo que conseguía pensar. Cerró sus ojos tratando de no pensar más, entonces alguien habló.
- Es hermosa –dirigió la vista hacia la voz y vio a Tanya allí detrás de él, con la misma ropa con la que había ido a su apartamento horas atrás, sonrió tristemente. Él quiso maldecirse.
- Lo siento – tuvo que decirle esas dos palabras pues no sabía lo que podría haber visto Tanya ni desde cuando llevaba allí, estaba tan saturado de sentimientos que no sabía que decirle a la mujer que tenía enfrente. Ella se acercó hasta él, pudo ver sus ojos lagrimosos- Pensé que no ibas a venir –sonrió tristemente.
- Tenía que verla y saber a que nos llevaría esto – mordió su labio reprimiendo las lágrimas, respiró antes de comenzar a hablar- saber quien era la mujer por la que llevas suspirando tantos años –se miraron fijamente- por la que aún suspiras y lo harás siempre…
-Tanya…
-Aquí no hubo engaños Edward, no puedo declararme una victima o alguien con el corazón roto… a pesar que mi corazón está bastante cercano a ello…
-Maldición… -murmuró él tomando su mano para acercarla a su lado, ella se dejó caer en el suelo y ambos quedaron sentados en este por unos segundos sin decir palabra- Juro que lo intenté… que pensé que no había nada allí… No quería jugar contigo…
-Lo sé… -respondió apoyando la cabeza sobre su hombro- Y al final creo que podría llegar a competir con ella, pero no creo que jamás pueda hacerlo con una familia… Creo que desde que me llamaste para decirme que eras padre sabía que esto se había acabado; aunque mi terquedad nata me hizo seguir aquí… lastimándome…
-Juro que no quería hacerlo… juro que…
-Lo sé… -le respondió-. Sé que no querías hacerme daño, y sé que quisiste engañarte por un tiempo, sin embargo, también sé que desde que la viste nunca volviste a tocarme, y no volviste a ser el mismo, lo cual es bueno, porque te convertiste en la persona completa que conocí años atrás… cuando eras feliz… Esa es la razón por la que no quise venir a la gala.
-¿Por qué? –preguntó confundido.
-No quería estar presente para cuando la careta que habías puesto con tanta fuerza cayera y no sabía si ese momento iba a llegar esta noche… Sin embargo debía verla y… tuve que presenciarlo… Lo cual fue bueno al final, porque nunca he querido vivir una vida de mentiras, que es lo que sería esto sino hubiese estado aquí esta noche…
Edward arrugó la cara cuando vio su expresión de dolor.
- Tanya perdóname, lo siento tanto, tú no te mereces esto, soy un completo imbécil…
-Cuando os vi bailar… era algo parecido a magia, la forma en como la mirabas… Nunca me viste a mí así, ni siquiera a Victoria… Y hubiese sido totalmente cruel, si ella no te estuviese mirando de igual manera… -Lo miró con una sonrisa triste y vio como una lágrima caía de su cara.
Edward sintió que el corazón estaba en su garganta, primero porque había lastimado a una persona que solo había ansiado ayudarlo y en segundo lugar… porque le estaba diciendo, dando esperanza, que Bella sentía algo por él…
-Yo… la amo, más que antes y quiero ser parte de esa familia… -declaró a viva voz, dando por fin forma a sus sentimientos y sintiendo que la certeza lo invadía.
-Así que esto es todo… -concluyó Tanya. Él asintió, sabiendo que habían terminado, pero siendo lo suficientemente cobarde para darle el nombre.
-No quería perderte… -le confesó Edward.
-No lo harás, siempre seré tu amiga y siempre querré tu felicidad…
-Yo también… -respondió abrazándola con más fuerza, tratando de consolarla aunque ya había dejado ligeramente de sollozar.
-Solo que al parecer esa felicidad no puedo dártela ni yo ni nadie, solo ella –agarró su mano con fuerza- yo llegué a ti cuando tenías el corazón destrozado y ahora tienes la oportunidad de recuperarlo, lucha por ella – se acercó a él y sabía que ella iba a besarlo pero no se apartó en ningún momento sino que la respondía, era su último beso, ella le había dado tanto…se separaron- Gracias, Edward, ya que a pesar de todo me ayudaste a entender que el mundo no se acabó por mi anterior historia, que puedo amar de nuevo y aunque volví a caerme, me levantare más fuerte y la próxima vez… quizás sea la definitiva… Quizás sí consiga al amor de mi vida.
Alzó la mano para limpiarle sus lagrimas pero entonces su teléfono comenzó a sonar, lo sacó del bolsillo de su pantalón y vio el nombre de "Bella" en la pantalla, miró a Tanya como pidiéndole permiso ante la interrupción y ella asintió sonriéndole, se alejó un poco de él mientras llevaba el teléfono a su oreja
- ¿Bella? – Tras un silencio no le gustó el sollozo que se oyó al otro lado- ¿Estás bien?
-Edward es Noah… no sé que le pasa…-intentaba habla entre sollozos- me lo encontré bañado en fiebre y no despertaba…-no pudo seguir hablando por el llanto.
- ¿Dónde estás? –le apremió, necesitaba ir allí ahora mismo, su hijo…no quiso pensar más, oyó como Bella le decía el nombre del hospital y le prometio que estaría allí en unos minutos, cerró el teléfono y vio como Tanya lo observaba preocupada, se acercó hasta ella- tengo que irme, Noah está hospitalizado, Bella no ha podido decirme mucho más, esta muy nerviosa- habló tan deprisa que no sabia si Tanya le había entendido, pero entonces ella asintió.
-Date prisa, yo avisare a Alice –Edward besó su mejilla.
- Gracias, dile a Alice que avise a Emmett –le dijo a gritos mientras corría por el pasillo rumbo al exterior para coger su coche.
Al entrar por la puerta del hospital todavía no sé creía su suerte de que la policía no le hubiera parado por la velocidad a la que corrió hasta llegar allí, apresurado fue hacia la recepción donde le indicaron donde tenía que ir. Cruzó unas puertas y la vio allí sentada con su vestido de la gala completamente sola mientras lloraba desconsolada, corrió hasta ella, supuso que sintió sus pisadas cuando alzó su cabeza para mirarle, acto seguido se levantó de la silla y fue hasta sus brazos desconsolada.
Allí era que pertenecía, entre sus brazos, para siempre. Demonios, no sabía cómo, pero la tendría de esa forma, tanto a ella como a su hijo.
- Si le pasa algo…me muero Edward –le dijo minutos después en sus brazos.
- No digas eso, Noah es fuerte, pronto saldrán a decirnos algo y no será nada, solo un susto – sintió como ella apretaba más su agarre, esas palabras fueron un consuelo para ella pero él no estaba muy seguro de creerlas realmente, estaba aterrado y solo podía pedir porque su hijo se encontrara bien.
Nadie salía a decirles nada, los nervios se adueñaban de su cuerpo, tuvo que sentarse con Bella en las sillas para que ella no cayera de agotamiento. Llevaban una media hora allí cuando las puertas que daban a la recepción se volvieron a abrir y aparecieron por ella Alice con Jasper y Tanya seguidos por Rosalie y Emmett que al entrar cerró su teléfono y corrió hacia Bella. Ella lloró en los brazos de él desconsoladamente mientras Rose acariciaba su espalda tratando de calmarla, entonces unos brazos pasaron por su cintura y pudo sentir a su hermana. Estuvieron así varios minutos, después de un abrazo de Jasper, Tanya se acercó a él y lo abrazo al igual que ellos dos…permanecieron varios minutos así y después se separaron.
- Estoy aquí para lo que necesites, Edward –le susurró a su oído. Asintió y después dirigió su mirada a Bella que estaba sentada mientras se apoyaba en el hombro de Emmett y lo miraba- ve – oyó a Tanya y no se lo pensó dos veces. Rose le dejó a su lado sonriéndole tristemente y él no pudo evitar rodear con una mano la cintura de Bella acercándola a él. Una enfermera había salido para tranquilizarlos y decirles que estaban haciéndole pruebas y que el niño había despertado pero a pesar de eso no estaría tranquilo al igual que Bella hasta que no lo vieran
Después de un cuarto de hora más no sabían nada de Noah, aquello comenzaba a ser desconcertante y el miedo comenzaba a apoderarse de su cuerpo, la puerta de fuera volvió a abrirse y no se esperó que él pudiera aparecer por allí, Bella dio un respingo al verle y se aparto de él.
- Jacob – la oyó susurrar, con las pocas fuerzas que tenía se levantó y fue hasta él, vio como ambos se abrazaron por largo rato, sintió sus puños apretarse, oyó como él le decía que Emmett le había dejado un mensaje en el teléfono, entonces era a quien estaba llamando al entrar, miro hacía su amigo con furia.
- Lo siento, pero él también tenía derecho a saberlo, quiere mucho a Noah y es la pareja de Bella –tras esas palabras se levantó enfadado y fue hasta la otra pared alejándose de todos, pero entonces sintió a Tanya a su lado.
- Ahora lo primordial es Noah Edward –ella tenía razón su hijo estaba allí dentro, pero todo le estaba volviendo loco necesitaba saber ya que es lo que estaba pasando con su pequeño, Tanya agarró su mano y la apretó con fuerza, dándole así ánimos para poder resistir, la vio sentarse con él mientras ambos cruzaban sus miradas pero no pudieron mantenerla por más tiempo porque un medico por fin salió hacia el pasillo.
- Familiares de Noah Swan. –Tanto él como Bella se apresuraron hacia el doctor- tranquilos, ya está estable, ha sufrido una infección por algo que ha comido en mal estado, hemos tardado tanto porque la fiebre no le bajaba, ahora está dormido porque le tuvimos que sedar, estaba muy nervioso al no verlos pero al no saber la causa de la fiebre era mejor mantenerlo aislado por si se debía a algún contagio aparte de la infección –ambos respiraron tranquilos.
- ¿Podemos verle? –le pregunto Bella ansiosa.
- Si claro, es mejor que haya alguien cuando despierte –miró a toda al gente que estaba detrás de ellos- pero solo los padres del niño pueden entrar –Bella asintió ansiosa y él y ella siguieron al médico- dije solo los padres –ambos se miraron extrañados al ver a Jacob que iba con ellos, Bella lo miró.
- Jacob por favor…
- Pero Bella –le dijo malhumorado.
- Ahora no es el momento de tus celos, mi hijo está en el hospital y el padre de Noah es Edward, por favor quédate aquí –se le llenó su pecho de orgullo ante aquellas palabras, miró hacia Black y este le devolvió la mirada furioso, seguramente si no hubieran estado en un hospital el puño que estaba apretando en su mano estaría en su cara, pero no le hizo caso, necesitaba ver a Noah y ahora solo era él, Bella se adelantó y acto seguido la siguió tras el médico que los miró anonadado.
Ambos entraron después de que una enfermera les abriera la puerta y lo vieron allí dormido con un pequeño gotero en su brazo, Bella sollozó al verlo y él la abrazó por los hombros para darle ánimos.
-Tranquila, está bien, solo está dormido – ella asintió y se acercó a su hijo, acarició su cara y besó suavemente su frente, rodeó la cama para ir hacia el otro lado y dejarle a él en ese, ella se quitó sus zapatos de tacón y con cuidado se tumbó en la cama al lado del niño, le abrazó suavemente, sonrió al verlos allí a los dos. Él se sentó en el sillón que había al lado de la cama y permanecieron en silencio durante unos segundos- duerme, quizás tarde en despertar y necesitas descansar.
- Al igual que tu –le susurró, el negó con la cabeza.
- Prefiero estar despierto mirándoos – Bella mordió su labio.
- Gracias por…
- Es mi hijo también –ella asintió y no necesitaron decirse nada más
A los pocos minutos vio como la respiración de ella era acompasada y sus ojos estaban cerrados. Fue una delicia mirarlos por horas a ambos. El cansancio comenzaba a pasarle factura y cuando sus ojos empezaban a cerrarse pudo apreciar como Noah se movía debajo de los brazos de su madre, se levantó despejándose por completo.
- Mami – Bella abrió los ojos asustada y lo miró pero entornes sonrió al encontrase con los ojos verdes de su pequeño- me duele –dijo tocándose donde tenía la vía del gotero puesta.
- Lo sé mi amor pero tienes que tenerlo, estás malito y tuvimos que venir al hospital, pronto vendrá el médico a quitártelo – besó su mejilla- te quiero tanto mi bebé – el niño alzó su mirada y lo vio.
- Papi- gritó con alegría aunque el tono salía también agotado. Bella se bajó de la cama para que Edward pudiera sentarse en ella en el otro lado, lo miró embelesado y por fin pudo respirar tranquilo, estaba bien, se acercó a su cabeza y lo besó, después miró a Bella y ambos sonrieron aliviados, Noah estaba bien.
…..
El médico les había dicho que si todo seguía igual al día siguiente Noah sería dado de alta, Bella salía del baño vestida con unos vaqueros y una camiseta que Rosalie le había traído pues ni ella ni él se querían apartar de su hijo. Alice había hecho lo mismo con él por lo que también llevaba ropa cómoda. Estaba jugando con Noah en su cama mientras que Bella se sentó en el sillón observándole. Emmett y Rose habían estado hacía unos minutos y le habían traído juguetes para que su hijo se pudiera entretener, miró a Bella que los observaba, estaba pensativa.
- ¿Te encuentras bien? Quizás deberías dormir – negó con la cabeza.
- Estoy bien –se mordió el labio.
-Suéltalo Bella.
- ¿Quién era ella? – ahora comprendía muchas cosas, durante toda la mañana había estado distante con él y había hablado lo justo y necesario ¿estaba celosa?
- Tanya, ella es mi… -pero no pudo terminar la frase porque en ese momento llamaron a la puerta y la cabeza de Alice asomó por ella, Noah sonrió al ver a su tía pero Edward contuvo la respiración al ver entrar a dos personas más en la habitación.
- Papá, mamá ¿Qué hacéis aquí? – y pudo ver la cara de terror reflejada en Bella.
¿Os gusto?
Gracias a mis betas Beth y Vicky este si que ha costado, jeje pero aquí esta
Gracias a las chicas que no tienen cuenta por sus comentarios: Prettykarol
YessyZavala: lo siento pero prefiero que le digas a la gente que esta la historia en y vengan aquí a leer, gracias por el interés ^^
Nos leemos en el siguiente capítulo, espero no tardar tanto pero no puedo prometer nada
Besitos y gracias
Se os quiere
xao
