Una visita sorpresiva.
En La Aldea de la Cortina Naruto e Ino se adentraron al Castillo Prisionero Flotante lugar de la guarida y residencia de Gengo que era más conocido como "El Amo".
En el salón Ino y Sai tenían un gran enfrentamiento sin embargo la rubia estaba cansada, afuera sus compañeros se preocuparon y decidieron entrar a ayudar.
- Chosin Giga. – Sai sacó un pergamino y de este dos humanoides gigantes salieron y empezaron a atacar a Ino.
Ino empezó a retroceder pero pronto fue acorralada por los gigantes.
- Doton: Doryuso – Ino empezó a formar las mismas lanzas con las que atacó la puerta trasera hace unas horas, solo pudo destruir a uno de los gigantes y vio como Sai tenía su espada corta lista para matarla.
- Ansatsu Jutsu – Sai se disponía a usar la técnica de asesinato de Raíz pero fue parado por la espada de Karui quien bloqueó el ataque, Chouji lo golpeó mandándolo contra la pared.
- ¿Estas bien Ino? – Las sombras del jutsu de Shikamaru atravesaron al gigante destruyéndolo.
- Si, gracias por poco y muero. – Ino respiraba agitada mientras se arrimaba a la pared.
Mientras tanto en la habitación de Gengo.
- Me sorprendes Naruto, eres el primero que ha logrado salir de mi genjutsu por su voluntad propia… ja un shinobi admirable. – Gengo se levantaba revelando su rostro.
- ¿Cómo te atreviste a usar a mis padres, ero sennin y a Sasuke? – Naruto miraba con furia a Gengo sin embargo este solo sonreía.
- Te he mostrado lo que deseas Naruto, vamos todo está en tu corazón y como te dije… eres un pozo de aguas cristalinas. – Gengo daba la espalda a Naruto mientras veía el cielo nocturno.
- Sabes Naruto es una lástima, ahora que moriré esta aldea quedará a la deriva… sola y sin esperanza. – Gengo seguía viendo la ventana.
- Estarán mejor sin ti, un asesino, mentiroso y manipulador. – Naruto miraba con odio a Gengo.
- ¿Y tú que eres? Mataste a Sasuke, Nowaki y a la pequeña Chino, no te creas superior solo porque consideras que estas del lado "bueno" Naruto… - Gengo lo regresaba a ver con cierta frialdad. - …siempre los vencedores aseguran que los otros son los malos y ellos los grandes salvadores. – Gengo caminaba en dirección a un librero.
- Solo mira lo que ustedes hicieron hoy, tomaron por asalto una pequeña aldea, mataron a algunos de sus aldeanos y shinobis… - Gengo sacó un pergamino del tamaño de su mano. -…y cuando regresen a sus hogares dirán que son héroes. – Gengo lanzó el pergamino a las manos de Naruto. -…eso lo tenía la pelirroja que ahora está con ustedes, no pudimos abrirlo así que mejor es devolverlo, escúchame Naruto no me voy a entregar y tampoco seré prisionero… - Gengo regresó a sentarse en su trono. - …solo quiero que pienses en esto: pronto las aldeas pequeñas se verán sumergidas en la pobreza y desesperación, surgirán caudillos y provocarán guerras civiles para tratar de salvar algo para los suyos… - Gengo empezó a reír burlonamente mientras desenvainaba una espada corta. - …pronto la inmundicia se tomará las grandes naciones Naruto y adivina que… tú gran héroe de Konoha y del mundo ajajajajaja tendrás la manos llenas de sangre ajajajajajaja… todo será tu culpa por crear un mundo sin bases en un mar de sangre. – Gengo clavó su espada en su pecho perforando su corazón cayendo muerto al instante.
En el salón Sai quien había sido atrapado por las sombras de Shikamaru se había estado sacudiendo frenéticamente hasta que cayó inconsciente.
Han pasado 2 meses desde que el equipo de la alianza regresó victorioso del País del Silencio, la alianza shinobi formó un grupo de consejeros para ayudar a la restauración de la Aldea de la Cortina.
En el hospital de Konoha Ino y Sakura se encontraban en los vestidores empezando su turno nocturno.
- …y entonces Chouji ahora pasa yendo y viniendo de Kumogakure parece que tiene algo con Karui. – Ino se colocaba la larga bata blanca.
- ¿Quién diría que encontraría pareja? – Sakura sonreía mientras caminaba junto a Ino saliendo de los vestidores.
- Bueno "hay de todo en la viña del señor" jeje. – Ambas empezaron a reír burlonamente mientras llegaban a la estación de enfermeras.
- Ya Ino dime ¿Cómo te va con Naruto? no mientas que ya lo confesaste. – Sakura sonreía maliciosamente mientras golpeaba con su codo el costado de la rubia.
- No lo he visto, bueno más bien no he hablado con él desde que regresamos de la misión, debe estar ocupado o qué sé yo. – Ino revisaba las carpetas tratando de disimular su tristeza por el nulo contacto con el rubio desde que él le dijo que sean solo amigos.
- Bueno ahora es profesor de taijutsu y también ayuda en cada misión tonta, creo que Tsunade Sama lo manda a hacer cosas así para que no esté aburrido. – Sakura e Ino salían de la estación de enfermeras con los archivos de pacientes.
- A mí me gusta eso de él, es el shinobi más poderoso del mundo pero anda feliz de niñero y haciendo misiones tontas, nunca deja de sonreír. – Ino se sonrojó un poco cosa que Sakura pudo ver y empezó a sonreír.
- Debes actuar pronto o te lo van a quitar Ino. – Sakura fingía ver los archivos médicos mientras esperaba la reacción de la rubia.
- ¿A qué te refieres? Frentona. – Los celos provocaron en Ino una reacción iracunda pero Sakura solo sonrío para evitar burlarse de ella.
- ¿No te has dado cuenta el ejercito de fans que tiene? Siempre lo llenan de regalos, lo invitan a comer y demás… - Sakura dejó caer una carpeta la recogió y continúo. - …pronto la misma Hinata regresará mejor que hagas algo sino… - Sakura no pudo terminar.
- ¿Terminaré como tú? – Ino salió corriendo con sus registros dejando sola a Sakura sumida en sus pensamientos.
En el departamento del rubio esté se encontraba sentado en una mesa junto a muchos rollos, él se había dedicado en sus tiempos libres a transcribir los rollos que había encontrado en Uzushiogakure.
- Karin prometiste ayudarme con esto… - Naruto se acostaba pesadamente en el suelo mientras Karin se paraba en la puerta poniéndose una chaqueta con el logo Uzumaki en ella.
- Lo siento Naruto Kun, tengo una cita jeje. – Karin salía del departamento azotando la puerta.
*Kurama*
- Chico ¿sigues pensando en lo que te dijo Gengo verdad? - Kurama había despertado y se sentaba a conversar con el rubio.
- Bueno es que en parte tiene razón, Tsunade Obaachan dice que la aldea cada vez pierde más dinero y Gaara también me ha dicho lo mismo. – Naruto miraba con desanimó el piso.
- Pero tranquilo chico, pronto encontrarán una manera de resolver esto y cuando tú seas Hokage también encontraras la solución, ahora haz unos clones y sigue escribiendo. – Kurama se volvió a acostar dejando a Naruto transcribir los pergaminos.
Pasada la media noche el rubio dormía tranquilamente en la cama, Karin había llegado hace poco al departamento que compartía con el rubio desde el día que la rescató del grupo de Gengo.
Karin se había alistado para dormir y cuando vio al rubio en la cama no quiso despertarlo solo se quedó mirando como dormía.
*Karin*
- Naruto Kun, lástima que las pruebas de ADN revelarán que somos primos directos, si no hubiera sido así ¿te habrías fijado en mí? ¿Pudiéramos haber restaurado el clan tú y yo?... – Karin dio pasos chiquitos alrededor de la cama. - …claro que hubiera tenido que compartirte con más mujeres, no me hubiera gustado eso mucho… - Karin levantó las cobijas y se acostó junto al rubio. - …o tal vez sí, no lo sé… tampoco quiero jugar con los sentimientos de Sai es agradable, algo frío pero no como Sasuke. – El rubio había girado y ahora le daba la cara a Karin. - …Naruto Kun será mejor que dejé de vivir aquí pronto tendré el dinero suficiente… - Karin sintió como Naruto puso una mano en su cadera provocando que de un gemido ahogado. - …creo que con un beso robado no hará daño a nadie ¿verdad?... – Karin se acercó a Naruto y juntó sus labios junto a los de él. – Bueno que tú hayas sido mi primer beso es suficiente. – Karin sonreía mientras se daba la vuelta dando la espalda a Naruto. - …bueno descansa Narut… - Naruto la había abrazado pero agarró uno de sus pechos y se acercó a su oreja paralizando a la pelirroja.
- Ino… te am… - Naruto se dio vuelta dando la espalda a Karin.
- Bueno también sé que tu corazón ya tiene dueña buenas noches Naruto Kun. – Karin sonrió y se quedó dormida profundamente.
A la mañana siguiente un anciano de avanzada edad con el cabello largo pedía hablar con la Hokage.
- Tsunade Sama un anciano y sus dos acompañantes deseando verla. – Shizune entraba a la oficina de la Hokage y accidentalmente chocó con Kakashi provocando que ambos se sonrojen.
- Diles que pasen Shizune. – La Hokage sonreía cómplice.
El anciano entró junto a sus acompañantes.
- Tsunade siempre tan joven como siempre, podría decir que me das envidia. – El anciano caminaba ágilmente para alguien de su edad.
- ¿Orochimaru que te ha pasado? – Tsunade lo miraba con asombro, el aspecto del Sannin era deplorable.
- Bueno yo tengo que reflejar la edad que tengo, a todos nos agarra el tiempo jeje – Orochimaru tomaba asiento frente al escritorio de la Hokage.
- Ya veo y dime ¿para qué has venido? – Tsunade despedía son su mano a Kakashi y Shizune que salían de la oficina de la Hokage.
- Voy a ir directo al punto Tsunade, como puedes ver el extenso uso de mi jutsu de inmortalidad tiene un precio… - Orochimaru sonreía maliciosamente su mirada no había cambiado con los años. - …pero ahora ya no me interesa en lo más mínimo volver a buscar un recipiente, así que vengo a pedir que me dejes morir en la aldea. – Orochimaru sonreía tranquilamente mientras Tsunade lo miraba con sorpresa.
- No entiendo Orochimaru, tanto odiabas a Konoha que querías destruirla y ahora ¿quieres morir aquí? - Tsunade miraba a ambos acompañantes y al mismo Orochimaru sin embargo no notó ninguna intención oculta.
- Creo que la vejez y la misma idea de morir me pone nostálgico, tranquila no planeó nada si así lo piensas solo quiero ser enterrado junto a mis padres y ya… - Orochimaru se levantaba de la silla y caminó en dirección a sus acompañantes. - …también rendirle respetos a mi mejor estudiante y con eso podré estar en paz. – Orochimaru se apoyó en el hombro de Juugo.
- ¿Cuánto tiempo? – Tsunade miraba distraídamente unas hojas.
- 2 meses a lo mucho 3 Tsunade, vamos no seas rencorosa por los viejos tiempos. – Orochimaru trataba de ser amable pero su semblante seguía provocando terror.
- ¿No te importa que un Anbu te persiga todos los días? – Tsunade regresó a ver al trío y señaló a los otros dos.
- ¿Y ellos dos también se van a quedar? – La Hokage desenrollaba un pergamino y empezaba a escribir en él.
- No ellos vendrán solo cuando ya me haya ido. – Suigetsu y Juugo afirmaron con la cabeza.
- Toma Orochimaru, aquí la autorización de tu estadía… - Tsunade se levantó y empezó a buscar en su archivador unos documentos. - …y esto es el título de propiedad de la casa de tus padres, ¿si recuerdas dónde está? – Tsunade entregó los papeles al viejo Sannin.
- No me esperaba tanta generosidad para serte sincero Tsunade. – Orochimaru tomó los papeles.
- Naruto nos ha ablandado el corazón a todos, si eso es todo puedes retirarte. – La Hokage volvió a su asiento y vio cómo se marcha el Sannin junto a sus acompañantes.
- Finalmente regresó a la aldea, Jiraiya. – Tsunade sonreía mientras empezaba a revisar nuevamente documentos.
De regresó al hospital Ino y Sakura se alistaban para regresar a sus hogares luego de un turno demoledor.
Ambas evitaban verse luego de su altercado la noche anterior, Ino tomó valor.
- Sakura, disculpa por lo de antes es que me siento frustrada es decir… bueno tú sabes. – Sakura la regresó a ver enfadada se acercó a ella.
- Escúchame Inopuerca sino vas en este preciso instante a hablar con Naruto, no te perdonaré nada. – Sakura arrinconaba a Ino contra un casillero en ese instante entró Karin para su turno en el hospital.
- ¿Están practicando para restaurar el clan Uzumaki? Cuidado mi primo es algo… hiperactivo ajajaja. – Karin sonreía con malicia viendo como las 2 kunoichis se separaron sonrojadas.
En la Academia las clases habían empezado, el grupo que tenía que entrenar con Naruto ya estaba realizando estiramientos mientras Naruto los supervisaba.
- Vamos más energía, deben mantener su cuerpo ágil, flexible y fuerte para las misiones, la base de un buen shinobi es su formación ttebayo. – Naruto caminaba de un lado al otro tratando de ignorar a las estudiantes que se agolpaban en las ventanas para gritarle de todo, muchas incluso decían cosas que sonrojaban al rubio.
*Ino*
- Ahora si Naruto Uzumaki, no importa nada vamos a volver a hablar como siempre y luego…. Bueno luego veremos qué pasa. – Ino ingresaba al campo de entrenamiento de la Academia con fuego en sus ojos, se acercó al rubio y lo tomo por el cuello de su chaqueta.
- Escúchame Naruto, ya estoy cansada que me ignores o te escondas de mí, vamos a volver a entrenar, hablar y salir a comer ramen ¿me entendiste? – Ino levantaba a Naruto.
- Ha ha hai! Ino… - Naruto con el rostro azul del miedo afirmaba tratando de zafarse de la rubia. - …pero estoy en clase luego conversamos ¿te parece? – Ino dejó a Naruto, afirmó con la cabeza y salió con una sonrisa triunfal, cientos de miradas de las chicas de la academia la fulminaban pero eso solo hacía que ella camine con más orgullo.
Al caer la noche el rubio transformado en Iruka caminaba en dirección a la florería Yamanaka, luego de que terminaron las clases en la Academia había ido al hospital a buscar a Ino pero Karin le dijo que había estado en el turno nocturno y que tendría unos días libres.
- Iruka San, Bienvenido en que puedo… - La mamá de Ino no pudo terminar de hablar pues Naruto deshizo la transformación.
- Disculpe por la transformación pero no puedo caminar tranquilo por la aldea con tantas atenciones… - La mamá de Ino solo sonrío, ella ya sabía a qué se refería. - …disculpe ¿Ino está aquí? –
- Naruto San es bueno verte y sí esta espérame un minuto. – Ella camino en dirección a la trastienda y regresó en unos minutos con una Ino sonrojada.
- Aquí esta, Naruto no la lleves tarde a casa. – La mamá de Ino regresó a la trastienda dejando a los rubios solos.
- Ino ¿quieres ir a pasear? – Naruto algo sonrojado miraba a unas flores en un costado de la tienda.
- Si vamos! – Ino tomó el brazo del rubio y ambos salieron de la florería.
Mientras tanto en un pequeño restaurante de la aldea, Orochimaru junto a Suigetsu y Juugo conversaban con Karin.
- ¿Entonces qué me dices Karin? – Orochimaru tenía una risa siniestra mientras ofrecía un pergamino a Karin.
- Está bien acepto. – Karin tomaba el pergamino y lo guardó rápidamente mientras el mesero llegaba con las órdenes.
Saludos!
Y aquí está el capítulo de hoy espero que lo hayan disfrutado, el próximo capitulo será más largo.
Había pensado en convertirlo en Harem incluyendo a Karin en la relación pero desistí de la idea.
Comenten, puntúen, compartan y para los fanáticos de los "Naruinos" pronto tendré una historia corta pero muy buena pero no será de ninjas, no olviden de visitar también mi otro fanfic: Naruto/Zero el Dragón ascendente de la Nube.
La Bestia.
