Los personajes de Dragón Ball no me pertenecen.


Bulma despertó asustada. Lo único que recordaba era la inyección que los médicos habían puesto en su brazo. Rápidamente poso la mano en su vientre. Un suspiro de alivio se hizo aparecer cuando pudo sentir que su hijo aun estaba ahí. Las lagrimas se hacían presentes ya que sabía que si continuaba en ese hospital matarían a su bebé. Miro toda la habitación en donde estaba recostada, ella ya estaba preparada para entrar al quirofano, tenía puesta una bata quirúrgica y estaba toda desalineada. Sintió como alguien tocaba su frente.

-Mmm ya no tienes fiebre Bulma, eso es bueno-dijo alegremente la enfermera mientras sacaba su mano de la cabeza de la peliazul.

-¿Mi padre aun quiere que me hagan un legrado?-pregunto tristemente.

-Si pero primero solicito que estuvieras tranquila antes de esto. El doctor acaba de avisarle que despertaste así que enseguida vendrá por ti para quitar el feto-explico la enfermera mientras la ayudaba a levantar.

-Ayúdame por favor-rogó Bulma entre lágrimas.

-¿Que te sucede? ¿Porque lloras?-pregunto apenada la enfermera.

-Es mentira, todo es mentira. No existió ninguna perdida, no existió ninguna hemorragia. Mi padre esta obligándome a abortar porque odia al padre de mi hijo. Te suplico que me saques de aquí, yo quiero a mi bebé. Por favor-rogó nuevamente Bulma mientras tomaba las manos de la enfermera.

-¡Oh por Dios!-dijo horrorizada-Yo lo lamento, de verdad pero si yo te saco de aquí me despedirán Bulma.

-Por favor-suplico nuevamente la joven.

-No puedo, realmente no puedo-dijo entristecida la enfermera para luego marcharse de la habitación.

...

Yamcha llegó a la clínica lo más temprano posible. El viejo Brief lo había llamado para contarle buenas noticias, realmente no esperaba que el científico actuara tan rápido pero no le importaba ya que lo que él más deseaba era ver sufrir a Bulma y, por supuesto, también a Vegeta. Entro al hospital y se acerco al escritorio de la entrada. Lo atendió la secretaria.

-Hola Señor ¿en que puedo ayudarle?-pregunto amablemente.

-Busco a Bulma Brief-pregunto de igual manera.

-Ahh si. La joven se esta preparando para entrar al quirofano, esta en la habitación 132. Vaya rápido antes de que la seden nuevamente.-contesto la secretaria.

Yamcha corrió hasta la habitación y en la puerta se lo encontró a Hans. El viejo científico estaba sentado en una de las numerosas butacas que estaban junto a la puerta, se lo veía un poco angustiado, mejor actuaría antes de que se arrepienta de su decisión. Se sentó junto a él y golpeó su espalda.

-Tranquilo Hans, esta bien lo que esta haciendo.-dijo con animo Yamcha.

-No lo sé hijo, Bulma quiere tener ese bebé-dijo un poco triste.

-Toda niña de diecisiete años sueña con un bebé porque son pequeños y tiernos pero no ameritan la responsabilidad que causa su llegada. Bulma deberá abandonar todo y Vegeta... a él no volverá a verlo.-explico Yamcha.

-¿Tu crees que él la abandonará?-pregunto sorprendido.

-Claro que sí Hans. Con dieciocho años ¿crees que realmente quiere ser padre? Solo afronta su obligación pero esto ayudará a ambos a empezar de nuevos y separados.-mintió el joven.

-Tienes razón. Esto es lo mejor para Bulma.-dijo sonriente el Señor Brief mientras se acercaba al doctor para decirle que procediera con el legrado.

Yamcha sonrió de lado. Él triunfaba en esta batalla. Añoraba ver sufrir a Bulma y la tortura comenzaba ahora. Britney se alegraría ante la buena noticia.

...

Bulma estaba tomando un vaso de agua que le había traído la enfermera para relajarse, pudo ver como el doctor ingresaba a la habitación y, con una cara de angustia, se sentaba junto a ella. Bulma sabía lo que venía ante eso volvió a llorar. Estaba tan triste y lo peor de todo es que Vegeta no estaba junto a ella. El doctor acarició su cara.

-No llores cariño, todo estará bien.-le animo tristemente.

-No quiero esto ¿no lo entienden?-pregunto entre lágrimas.

-Claro que sí Bulma, lo comprendo pero si yo no hago esto todos aquí corremos peligro.-dijo el doctor seriamente.

-¿Porque?-pregunto la peliazul sorprendida.

-¿Realmente crees que no se que tu hijo esta perfecto? Tu padre nos amenazo de que si no hacíamos esto nos iba a quebrar financieramente y todos nosotros vivimos de esto, lo siento pero no hay otra salida.-explico el doctor con un deje de tristeza.

-Yo...lo entiendo.-dijo Bulma mientras continuaba llorando.

-En unos minutos vendrá la ginecóloga a revisarte pero por el momento te dejaré con el enfermero para que él te acompañe ¿de acuerdo?-hablo nuevamente el doctor mientras se marchaba.

Bulma se levanto de la cama y se paro junto al gran ventanal que había en su habitación. Su rostro se reflejaba en el y podía ver sus lagrimas de angustia. Todo lo que más quería en el mundo era tener a su hijo pero sabía que su padre no se detendría ¿valía la pena arriesgar la vida de todos los empleados de un hospital, de Vegeta y su propia vida por enfrentar a su padre? Amaba a su hijo pero sabía que en otras circunstancias de la vida volvería a estar embarazada y, por supuesto, casada con Vegeta pero ahora debería enfrentar su realidad.

-Perdóname hijo, soy la peor madre pero debo dejarte ir para que estés en paz-pensó en voz alta mientras acariciaba su vientre.

La joven se asusto cuando sintió unas fuertes manos apoyadas sobre las suyas. Estaba shockeada pero luego sintió ese perfume, SU perfume... ese aroma que es único e inigualable. Otra vez las lágrimas se hicieron presentes y volteó lo mas rápido posible que pudo. Allí estaba él, Vegeta, su novio, el amor de su vida disfrazado de enfermero. Él la miraba tan dulcemente mientras secaba sus lágrimas.

-Nadie le hará nada a nuestro hijo Bulma-le dijo seguro él.

-No puedo creer que estés aquí-le contesto ella mientras se colgaba de su cuello y lo besaba.

...

El lleno unos papeles junto a los doctores aceptando que le hicieran aquel legrado a su hija, ya que al ser menor necesitaba una autorización. Estaba todo listo. Era el momento donde sus vidas volverían a ser lo que fueron. Tuvo el permiso de ver a su hija antes de la cirugía, necesitaba el perdón de su pequeña. Entró a la habitación pero su sonrisa cambio rotundamente cuando vio el lugar vacío y ese gran ventanal abierto.

-¿Donde demonios te fuiste Bulma?-se pregunto furioso mientras salia de la habitación.

Su hija escapo. Su hija se escapo de la realidad. Su hija escapo de él.

Continuara...

N/A Hola gente. Aquí traigo el nuevo capitulo. Trate de actualizar lo mas rapido que pude. Como siempre quiero agradecer por todos los review que me dejan realmente nunca creí que esta historia iba a ser tan leída. Gracias enserio. Prometo volver muy pronto... No faltan demasiados capitulos para el final. Besos :)