El resto ya se lo saben…
Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi
Música en este capítulo:
"Unreal" de Mondays y Dag Lundberg
"Better love" de Hozier.
Capítulo 24
-Soy tuya, tú eres mío-
-Sólo hace falta entonces tu firma aquí- le explica Hinako a Nabiki cuando terminan de llenar los papeles para que mi hermana forme parte de los Dragones Rojos.
Así es, mi hermana Nabiki será la sexta socia directa de los Dragones y de DRJ Security. Han accedido, como acto de la buena fe que tienen para salvar Nerima Corp., los cinco dragones a firmar para que ella sea nombrada la sexta dragón temporalmente tras una conferencia que tuvimos con Mu y el príncipe Toma.
La firma final se realizará al día siguiente y por supuesto no será de conocimiento público porque solo será momentáneo. Hay un lapso.
Nabiki ha pedido a cambio que Ranma firme una carta donde se compromete a contraer matrimonio conmigo en cuanto quede libre de mi compromiso con Shinnosuke.
Ahí si creo que ha exagerado.
-Entonces los veré mañana- responde Nabiki cuando por fin se levanta de su lugar al lado de Hinako en la mesa que está en la oficina de Saffron.
Luego se gira para hablar conmigo –te veré después entonces- sonríe de medio lado –te deseo suerte hermanita- me guiña un ojo.
-Gracias- respondo, puedo ver a Ranma fruncir el ceño ligeramente, estoy segura de que no entiende a lo que se refiere mi hermana y lo más probable es que este mal interpretando las palabras de Nabiki.
-Hasta pronto Ranma- se despide y luego hace lo mismo con Saffron y Hinako.
Durante la junta que hemos tenido Mai entró un par de veces para entregarle unos documentos a Ranma que necesitaban su urgente atención.
-Debo ir a revisar lo que me ha entregado Mai- me dice –vayamos a mi oficina, prometo no tardar mucho y luego nos iremos a cenar ¿sí?
-Por supuesto, así aprovecho a revisar unas cosas del trabajo también- sonrío alzando mi hombro para mostrar mi bolso con la portátil.
-Dame eso- habla Ranma quitándome del hombro la carga –yo llevaré esto y tú me ayudas con mis papeles.
Me entrega los documentos que lleva en la mano.
-Hasta mañana entonces Akane- habla Saffron cuando se acerca a mí para despedirse.
-Sí, hasta mañana- titubeo un poco cuando respondo, porque no he hablado con Ranma respecto a mi viaje.
-Con su permiso- esta vez es la voz de Hinako –ha sido un placer volver a verte Akane.
-Igualmente- debo admitir que Hinako es muy amable y atenta siempre, por lo que confío en su palabra.
-Vamos amor- Ranma afianza mi mano con la suya y salimos de la oficina de Saffron.
Medito un poco en comentarle a Ranma sobre el collar de Kaori, mi curiosidad por saber que piensa de que Saffron lo haya comprado me pica la base de la nuca, pero creo que sería mucho atrevimiento. Tal vez ni siquiera lo sepa Ranma aún.
-¿Qué piensas respecto a la resolución que tuvimos con tu hermana?- la pregunta de Ranma me saca de mis pensamientos, ni siquiera me había dado cuenta que ya estábamos dentro del elevador.
-Creo que Nabiki ha quedado satisfecha.
-Y ¿sobre nuestra boda? Me pareció innecesario que tuviese que firmar el compromiso de que nos casaríamos.
Noto su rostro serio, en verdad se sintió herido.
-Nabiki solo quiere asegurarse que no estés jugando conmigo, supongo- hablo mientras salimos del elevador, me aferro al brazo de Ranma al caminar.
-Eso lo entiendo, pero ¿querer casarnos prácticamente en este instante? No es la boda que quiero para nosotros.
-¿Quieres una fiesta enorme?- pregunto con sorpresa, moviendo mi mano libre para intensificar el gesto dramático cuando entorno la palabra enorme con mayor fuerza.
-Jajaja no una fiesta enorme, pero sí un evento donde le gritemos al mundo lo felices que somos juntos. Lo mucho que nos amamos. Lo mucho que me hace ilusiones hacerte dichosa.
-Ya soy dichosa ¿acaso no me ves dichosa?
-Creo que siempre puedo hacerte más dichosa- esta vez se acerca a mi oído y muerde mi oreja ligeramente -¿no quieres que te haga dichosa en este instante?- estamos frente a las puertas de su oficina.
-Jajaja ¿aquí? ¿en tu oficina?- mi vientre tiembla de emoción.
-Sí- su voz es ronca –tengo ganas de cogerte duro sobre mi escritorio.
Yo me río, pero ambos nos quedamos callados al instante cuando escuchamos un carraspeo a nuestra espalda.
-Yo lo siento Ranma- es la voz de Mai –venía a dejarte otro documento que urge tu firma.
Trago saliva, dudo que haya escuchado nuestra conversación previa.
-Claro Mai- Ranma se voltea para verla –pasemos a mi oficina.
No quiero ni girarme, seguro estoy roja por completo. La culpa es de Ranma y sus inapropiados comentarios en lugares públicos.
Comentarios que reconozco me excitan, de tan solo pensar en hacer el amor en su oficina siento un placentero escalofrío en la espalda. Y eso que esta mañana hemos tenido una sesión de sexo casi quimérica de lo increíble que fue, pero quiero más.
Ranma me cede el paso cuando las puertas se abren y luego a Mai antes de entrar él mismo, coloca mi bolsa con cuidado en la mesa donde realiza sus juntas. Me acerco a entregarle los documentos que llevo.
-Gracias amor.
Sonrío y tomo asiento en la mesa para darle espacio a Ranma.
-¿De que se trata Mai?
-Son los documentos con los gastos para el evento en Estados Unidos.
-¡Ah! ¿Los ha enviado mi madre?
-Sí, son estos.
-Ok, dame unos minutos para revisarlo y te los firmo de una buena vez. Lo que me trajiste antes me va a tomar más tiempo. Por favor siéntate Mai.
-Gracias.
Yo estoy concentrada en mi portátil, así que no veo cuando la chica se acerca a mí.
-Señorita Tendo ¿desea algo de tomar?
Alzo el rostro, me mira con cautela –no hace falta Mai y por favor llámame Akane.
-Esta bien- sonríe tímidamente –si cambia de parecer iré enseguida Akane.
Sonrío y ella regresa al asiento frente el escritorio de Ranma, él esta muy concentrado leyendo la documentación que ha recibido de su madre así que prefiero ponerme a trabajar.
Cuando la portátil se abre me doy cuenta que no tengo acceso a internet ¡por supuesto!
-¿Mai?- pregunto alzando el rostro de la pantalla.
-Dime Akane- ella se levanta de inmediato.
-¿Podrías darme acceso a la red?
Mai voltea a ver a Ranma y este alza la mirada –que entre en mi acceso Mai, por favor- le indica él.
-Sí Ranma- la chica se acerca a mi lado -¿puedo?- pregunta señalando mi computadora.
-Por supuesto- me levanto para que pueda tomar el teclado con mayor facilidad.
Camino hasta donde está Ranma mientras Mai me ayuda con la red.
-¿Pasa algo?- pregunto acariciando su hombro, lo veo tenso.
Al instante que me acerco Ranma pasa su brazo izquierdo alrededor de mi cintura –nada grave, es solo que un par de las condiciones que piden no me encantan.
-¿Es por lo que tu madre viajó a Estados Unidos?
-Aja- baja su mano hasta mis glúteos y yo respingo cuando los acaricia, mi reacción le causa soltar una risotada –jajaja ¿pasa algo amor?- se atreve a preguntar el muy cínico
-¡Basta!- me muevo y le señalo con la vista a Mai sentada a unos cuantos pasos de distancia aún concentrada en lo que hace.
-Bueno pues nada, creo que no siempre se puede ganar con los negocios- sonríe mostrando los dientes, ignorando lo que le he dicho, sin dejar de acariciarme -y este cliente es importante para nosotros. Mi madre lo ha hecho estupendo- termina de hablar y firma el documento con una gracia envidiable. Su firma es elegante.
-Listo Mai, puedes llevarte esto.
La chica ya esta de pie frente el escritorio de Ranma, toma el documento de sus manos –si necesitas algo más estaré en mi lugar.
-Mai- la detiene Ranma -¿quedó mi reservación para esta noche?
-Sí, todo listo- ella esta muy sonriente cuando responde –con permiso.
-¿Qué planeas?- pregunto girándome para tomar su rostro entre mis manos.
-Es solo una cena, en un lugar muy elegante- ríe y yo bajo mis labios para besarlo.
-Bien, déjame revisar estos papeles para decirle a Mai que ya puede irse y entonces prometo hacerte el amor aquí mismo –ríe tocando con su mano el escritorio frente a él.
-¡Basta ya! Soy una persona decente señor y debo también revisar unos pendientes.
Me voy ofendida hasta mi lugar improvisado, con la risa deliciosa de Ranma como fondo.
Cuando me siento abro mi correo, de reojo puedo ver a Ranma ya concentrado en lo que hace, y yo le imito.
En mi correo veo que Hitomi me ha enviado una copia de mi itinerario para estos dos días, junto con copia de los pases de abordar y las reservas de servio de taxi. Todo listo para poder descargarlo.
Le he pedido que copie de igual forma en estos correos a Shinnosuke, así que él ha contestado de enterado tan solo unos minutos atrás.
De pronto suena mi teléfono.
-¿Diga?- respondo y Ranma alza un poco la vista cuando me ve hablando, pero de inmediato regresa a lo suyo.
-Solo quería avisarte que ha estado haciendo un poco de frío, para que traigas ropa abrigadora.
Me pongo nerviosa al instante porque es Shinnosuke al otro lado de la línea.
-¡Oh! Hitomi ya me había confirmado eso.
No puedo ser descuidada en lo que digo, ni por Ranma, ni por Shinnosuke.
-También había pensado que podríamos mover la sesión fotográfica para la noche, sería una buena postal el cielo nocturno del bosque.
-Pero Akihiro quiere fotos diurnas.
-¿No podríamos incluir unas cuantas tomas nocturnas? Me gustaría algo así.
-Si insistes, puedo hablar con él mañana.
-Cariño no sabes como te extraño, te necesito tanto.
¡Demonios! No puedo hablarle de forma cariñosa –yo igual.
-Estaba pensando.
-¿Sí?
-He preparado una velada romántica para nosotros, incluso ya tengo el menú que voy a cocinar yo mismo.
-¿Puedes hacer algo así?
-¡Claro cariño! Con la ayuda de una muleta estoy perfecto, me encantaría pasar la velada a tu lado para reconectarnos. ¿Te gusta la idea?
-Sí, esta perfecto.
-Estoy ansioso de verte, de besarte.
-Aja, yo igual- la verdad es que no le pongo mucha atención ya, estoy más al pendiente de parecer tranquila ante Ranma.
-De hacerte el amor.
-Sí, suena fantástico.
-¡Que bien! Entonces te veré mañana, iremos por ustedes al aeropuerto.
-Ok, ¡perfecto! ¡me da gusto!
-Hasta mañana cariño, te amo.
-Sí, hasta mañana.
Cuelgo.
Siento la respiración agitada, así que inhalo y exhalo un par de veces para tranquilizar mi corazón.
-¿Todo bien amor?- pregunta Ranma sin despegar la vista de lo que lee.
-Sí, ¡todo bien!
Antes de darle oportunidad de preguntarme nada regreso la vista a la pantalla, debo hablar de algo, rápido.
-¿Sabes?- empiezo a hablar -hoy comí con Ukyo.
Ranma frunce un poco el ceño y alza la vista -¿de verdad?
-Sí, fuimos a un restaurante de comida china.
-¿Y te fue bien?
-Sí, tuvimos una platica de chicas.
-¡Madre mía!- alza los brazos un instante para acompañar el drama de sus palabras -no sé porque pero presiento que debo tener miedo.
-Jaja creo que vamos a entendernos bien, además ¿sabías que está enamorada de Tsubasa?
-¿De ese? ¿de verdad?
-Sí.
-Ukyo es muy enamoradiza.
-Pues pienso que esta vez es en serio.
-Ojala que ese idiota no la lastime.
-Tsubasa es un buen chico.
-Un buen chico algo mujeriego ¿no crees?
-¿De dónde sacas eso? ¿La prensa rosa?
-Mmm…
-Creía que me habías dicho que uno no debe creer siempre lo que lee en esa clase de publicaciones.
-No quiero que la lastimen, es como una hermana para mi.
-Lo sé, pero creo que Tsubasa le hará bien. Tendrán aventuras y pasión y creo que a él también le hará bien ella. La gente cambia por amor ¿sabes?
-Eso suena bonito y soy prueba de que es cierto.
Sonrío al pensar en que nos amamos con locura –cierto- intercambiamos una mirada melosa en exceso –bueno será mejor que te deje terminar tu trabajo.
Asiente y vuelve a bajar la vista.
Pasa una media hora y Ranma llama a Mai a su oficina. Ella se lleva los documentos firmados y Ranma le explica algunas correcciones que se deben realizar para el día siguiente.
Yo ya he terminado de revisar mi correo y tiene rato que estoy corrigiendo la lista de invitados de mi padre para la exhibición. Así que cuando veo que Mai se despide de Ranma y se acerca a mí para lo mismo cierro la computadora.
-Ha sido un placer conocerte Mai- le digo cuando me despido de ella.
-El gusto ha sido mío, con permiso.
La chica sale, cerrando la puerta tras ella. Sin darme cuenta Ranma esta ya aprisionando mi cintura con sus manos y besando mis labios. Devorando cada espacio de mi boca, jugando despiadadamente con mi lengua.
-¿Tienes idea de lo mucho que te deseo?- habla por fin cuando nos deja tomar aire.
-¿No te ha bastado con esta mañana?- pregunto jugando con él, acariciando su mejilla con mi pulgar porque sé que al menos a mí no me ha bastado.
-Nunca me voy a llenar de ti Akane, así que ve haciéndote a la idea de que terminaras siendo mía y yo tuyo en cualquier lugar, en cualquier momento y cuando tú quieras amor.
-Ranma- susurro su nombre sobre sus labios antes de besarlo.
-Akane- responde acariciando mis nalgas hasta llegar a mis muslos –será mejor irnos, tenemos una reservación.
-Prefiero cenarte- río y él me imita.
-Estoy de acuerdo con tu lógica pero no he comido nada en todo el día- se lleva una mano al estómago -salvo las tartaletas- me mira sacando el labio inferior.
-Señor- le digo seria –usted es quien me ha incitado ¿y ahora me piensa dejar así?
-Sí- se separa un poco de mi, mordiendo ligeramente la punta de mi nariz. Yo frunzo el ceño por lo que dice y por lo que hace –te prometo compensarte cuando lleguemos a casa.
Suspiro derrotada, fingiendo una tristeza extrema moviéndome para librarme de sus manos y recoger mis cosas –bien- de pronto me alza para quedar sentada sobre la mesa y mis piernas rodean su cadera -¡Ranma!- grito.
-Te amo ¿sabes?- me dice con una expresión de enternecimiento en el rostro, recargando su mentón a mitad de mis pechos –te amo demasiado.
-Ranma- aparto los mechones de cabello de su frente –yo también te amo.
Me baja con cuidado y besa castamente mis labios –vamos, muero de hambre.
-Jajaja esta bien.
La lluvia se intensifica cuando llegamos al lugar y me sorprendo al ver que se trata de un restaurante estilo tradicional instalado en la planta baja de un hotel de lujo.
Ranma me abre la puerta del auto, con la paraguas colocada entre la puerta abierta y yo para cubrirme, luego me ofrece su brazo para caminar hasta la entrada cuando salgo de este.
-Es muy bonito ¿otra recomendación de Ukyo?- pregunto mirando fascinada la entrada de madera y cristal.
-No, jaja este lo he descubierto yo mismo.
-¿En un hotel?- pregunto alzando las cejas.
-No es lo que piensas- me mira con los ojos abiertos, lo he puesto nervioso –he venido aquí hace unas semanas a comer por un tema de negocios, los inversionistas se estaban hospedando en el hotel.
-¡Ah!
-Akane- emplea un tono de voz serio y yo me parto en risas.
-Tranquilo mi vida, sé que no harías nada malo.
-Salvo que fuese contigo- me guiña un ojo y yo me siento ligeramente acalorada.
-¿La he ruborizado señorita Tendo?
-Callate- le clavo mi codo en el abdomen. Él solo ríe más alto.
De pronto frente a nosotros está un chico vestido en un kimono –buenas noches señor Saotome- hace una reverencia y ambos hacemos lo mismo -tenemos lista su reservación, por aquí.
Ranma me ofrece su brazo y yo lo rodeo reposando mi mano sobre la suave tela de su saco.
Seguimos al joven, pasamos por entre la gente que cena platillos que tienen aspecto tradicional con toques modernos. En una de las paredes hay un cuadro enorme que llama mi atención, son dos geishas que miran a los comensales.
Luego pasamos por un pasillo que suena musicalmente con nuestras pisadas.
-¡Oh! ¿Qué es eso?- recargo mi cuerpo contra el brazo de Ranma para preguntar en voz baja.
-Es un piso de ruiseñor- sonríe acariciando mis dedos cuando coloca su mano sobre la mía -¿te gusta?
-Nunca había escuchado uno- respondo mirando nuestros pies.
-Te llevaré al Castillo de Nijō, es famoso por sus corredores con piso de ruiseñor- esta vez alza mi mano para besar mis nudillos –es muy bonito, aunque los pasillos de ruiseñor ya no existen.
-¿Tu lo conoces?
-Sí, ya he ido. Con Ranko.
-Me encantaría ir- sonrío.
Doblamos el corredor y el chico abre un par de puertas tradicionales de papel y madera, al otro lado hay una mesa baja con cojines y la vista de un jardín bellamente alumbrado solo con lámparas de papel.
-¿Te gusta amor?- siento el aliento de Ranma a mi espalda, cerca de mi oído.
-Es precioso. Gracias.
-Te dije que siempre tendrías flores frescas en tu oficina y quiero que sepas que no solo eso. Prometo llevarte a cenar a un lugar espectacular todas las semanas, sin importar lo cansados que estemos o si los niños tienen deberes.
-Jajaja ¿los niños?
-Nuestros hijos, naturalmente.
-¿Tu quieres tener familia conmigo?
-No hay nada que me haga más ilusión que ser el padre de tus hijos Akane, formar una familia juntos sería maravilloso.
-Tanta felicidad y perfección me dan miedo Ranma.
-Todo saldrá bien, es el destino.
Giro mi vista de un lado a otro, el chico que nos ha llevado hasta ahí ya se ha ido. Ranma se para delante de mi, sujetando mis manos.
-¿No han dejado menú?
-No hace falta- puedo verlo de reojo analizar mis reacciones.
Pero yo bajo mi rostro porque no puedo verlo a la cara. No cuando tengo algo que decirle.
-¿Sucede algo?- se inclina un poco para tratar de buscar mi mirada, ha doblado las rodillas para ello –¿amor?
-Ranma tengo algo que decirte- creo que no puedo aplazar más contarle sobre mi viaje. No tiene sentido.
-¿Qué pasa Akane?
-Tengo que salir de viaje mañana.
Lo escucho respirar profundamente –bueno, no pasa nada amor. ¿Quieres que vaya contigo?
-No puedes.
¡Maldita sea Akane! dile de una puta vez que tienes que ir a Ryugenzawa, me reprendo.
-¿Porqué no puedo amor? ¿Lo dices por mi trabajo? Hay cosas que pueden esperar y en una urgencia Mai me lo puede enviar por mensajería.
Trago saliva.
-¿Akane?
Suspiro y cierro los ojos –tengo que ir a Ryugenzawa mañana, es por la sesión fotográfica para la revista.
No me había dado cuenta de que las manos de Ranma habían abandonado las mías y que estaban ya alrededor de mis brazos, soy consciente de su presencia cuando siento una ligera presión.
-¿Es necesario amor?- pregunta pero noto que está modulando su voz. Se nota que no le gusta la idea.
A mi tampoco me gusta la idea.
-Sí- susurro.
-Amor no puedes ir, no voy a permitir que estés sola con ese imbécil.
-No voy a ir sola- alzo el rostro para verle por fin.
Esta rojo, la quijada apretada y su mirada fija en mí.
-¿Vas a ir con Hitomi?- sus dedos ya han liberado el agarre de mis brazos.
-Con el fotógrafo.
Ranma me suelta y se gira, pasándose ambas manos por el cabello suelto, dándome ahora la espalda.
-Y solo será un día.
-Entonces mañana regresas- afirma más que preguntar.
Ha dejado sus manos sobre su cabeza.
-Regreso el jueves por la mañana, con Shinnosuke.
-No Akane, no puedo permitirlo- mueve la cabeza de un lado a otro mientras azota sus brazos a cada lado de su cuerpo y de inmediato los cruza sobre su pecho.
-Mi vida, confía en mi. No puedo negarme, ante todos estoy comprometida con él.
-¡No! Tú eres mía Akane, eres mi vida entera, mi futuro, mi presente, el amor, mi universo, todo. No quiero que ese mal nacido siquiera vuelva a mirarte- sigue aún de espaldas a mí, pero ladea un poco su rostro para verme de reojo.
Puedo ver su espalda y sus hombros subir y bajar con mayor rapidez, esta respirando con fuerza.
-Ranma, tienes que ser comprensivo. Tengo que ir, hay una exhibición en puerta y el compromiso de la revista es parte de ese evento. Es solo por trabajo.
-¡Me pides demasiado!- coloca ambas manos sobre su cadera.
-Confía en mí, me voy a cuidar.
-¡Demonios!
Regresa a mi lado, mi rostro está entre sus manos y sus labios están en mi oído.
-Me pides demasiado- esta vez su tono de voz suena desconsolado, me rompe el corazón verlo así.
Esperaba furia, gritos incluso, pero tenerlo así a mi lado me hace sentir peor.
-Será solo un día, el jueves él vuelve a Ryugenzawa por la tarde junto con Ryoga.
Entonces me abraza y sigue hablando a mi oído –deja que vaya uno de mis guardias contigo, no te darás cuenta, te vigilará de lejos.
-Ranma.
-Por favor Akane, te lo suplico. Tienes que entender que vas a ir con el hombre que mató a Kaori y justo al mismo sitio. No puedo perderte.
Paso mis brazos por encima de los de él para rodear sus hombros y acercarlo aún más –voy a estar bien- acaricio su cabello –si te da mayor tranquilidad puede ir conmigo un guardaespaldas- tomo en mis manos su cabeza y beso su mejilla -¿sí?
-No puedo perderte Akane- su voz es una suplica.
-No vas a perderme, cuando menos te des cuenta ya será jueves y estaremos haciendo el amor en casa ¿sí?
-Ja ¿lo prometes?
-Te lo juro.
Escuchamos el piso de ruiseñor y nos separamos. Ranma me ayuda a sentarme en mi lugar y él esta sentándose ya en el suyo cuando llegan algunos meseros con diferentes platillos.
La comida huele demasiado bien como para negarme a probar bocado. Miro todo con asombro.
-Se ve bien todo ¿no?- me habla Ranma y yo alzo la vista. Me analiza con sus bellos ojos azules.
-Gracias.
-¿Por qué me agradeces amor?
-Por todo, por las flores, los regalos, tus besos, tu amor- suspiro –por esta cena maravillosa.
-Ya quiero que sea jueves, mañana será un día insoportable- hace una cara de fastidio que me causa risa -promete que me escribirás seguido ¿si?
-Te lo juro.
-Ya sabes que si no cumples tu promesa, habrá consecuencias Akane Tendo.
-Jajaja te lo prometo.
-Bien, cenemos entonces.
Me sirvo en mi plato algo de pescado, el arroz sabe delicioso y las verduras al vapor están sazonadas con una mezcla de especies que le dan un picor razonable.
Mientras cenamos Ranma me cuenta sobre los inversionistas extranjeros que estuvieron en este hotel, me platica que la cena que se prepara en el restaurante es distinta cada noche y que no existen los menús. Que el chef del lugar es un hombre de renombre a quien Ukyo admira y con quien sueña perdidamente trabajar algún día.
También me platica un poco más sobre el evento para los que han sido contratados en Estados Unidos, es una gala organizada por un empresario automotriz. Lo han invitado, de hecho, y quería preguntarme si me gustaría ir.
-¿Qué dices amor? estaríamos en Nueva York unos días.
-¿Cuándo sería?
-En un par de semanas.
-¿Antes de la exhibición?
-Aja, justo una semana antes de la exhibición.
-Sí, me gustaría. Tal vez deba llamar Hitomi a Mai para que coordinen nuestras agendas.
-Jajaja me encanta que nuestras asistentes tengan que coordinar agendas.
Le guiño un ojo –sí.
-De tu vestido, ya sabes que yo me encargo.
-Creo que puedo encargarme de mi propio vestido- respondo indignada.
-Jajaja ¿no vas a dejarme comprarte un vestido?
-No señor- le muestro la lengua –puedo vestirme perfectamente a mi misma. Además así podrás realmente sorprenderte.
-Esta bien.
-Oye- quiero preguntarle sobre su asistente -¿tiene mucho Mai trabajando contigo?
-Un par de años.
-Significa que ¿también se mudó de China?
-Así es, el ofrecimiento económico fue muy bueno. Es una excelente asistente, pero creo que aceptó mudarse por Saffron.
-¿Por qué lo dices?- no puedo evitar ladear un poco la cabeza.
-Estoy seguro que a Mai le gusta Saffron.
-¿Y que hay de él? ¿Le corresponde?
-Nunca le he preguntado.
-Jajaja eres un pésimo cupido.
-No pretendo serlo ¡eh!
Los meseros regresan para llevarse los platos vacíos.
-¿Te gustaría algo de postre?- pregunta Ranma mientras termino de limpiar mis labios con la servilleta de tela.
-No podría, estoy muy llena.
-Es una lástima porque a mí si me apetece.
-Bueno, puedes darme una probadita.
-Seguro que sí- sonríe maliciosamente –ven, vayamos por el postre.
Acto seguido se levanta y se acerca a mí, ofreciendo su mano para que la tome. De un tirón me levanta y coloca mi mano alrededor de su brazo.
-¿No ibas a tomar el postre?- pregunto mirando por sobre mi hombro la mesa que dejamos atrás.
-A eso vamos- responde mientras salimos de la habitación por las puertas que dan al jardín.
-No entiendo.
Ranma ríe, agachando su cabeza en el proceso, luego mira hacia el frente.
-He reservado una habitación en este hotel, son habitaciones especiales con el techo de cristal- una risa ligera se escapa de sus labios –no imaginé que fuera a llover hoy- extiende su mano, ya no llueve pero el ambiente aún se siente fresco -en teoría había planeado que estuviéramos acostados viendo el cielo despejado. Quería llenar tu noche de estrellas. Supongo que he tenido mala suerte- dice esto último alzando los hombros.
Y mientras él me cuenta todo yo lo miro embobada, hasta que llega a la parte de la mala suerte y vislumbro justo de reojo una habitación.
Pareciera una pequeña cabaña escondida en el bosque.
-¿Es la única habitación así?- pregunto curiosa sobre este hotel.
-No, son 10 habitaciones privadas que dan la ilusión de estar solas a mitad de la nada. El resto de los huéspedes se hospeda en el hotel principal- señala con el índice el edificio donde hemos cenado.
Seguimos caminando por los adoquines grises que nos llevan a esa habitación, la que promete llenarse de estrellas –al menos ya no llueve- comento entusiasta.
-Ja, sí. Aunque ahora que lo pienso creo que no fue tan buena idea- se ha puesto serio –tienes que empacar ¿no?- me mira con tristeza.
-Eso puedo hacerlo mañana temprano, esta noche es nuestra- lo jalo hacia mi para darle un beso en la mejilla.
Sonríe brevemente y entonces pasa una tarjeta frente el detector de la puerta. Mueve el pomo y la abre.
-Adelante- me dice con voz grave.
Estoy ansiosa, las manos me cosquillean y mi vientre palpita de anticipación. Sé que esta noche realmente haremos el amor, bajo un cielo nublado y tal vez con algo de lluvia. Sé que esta experiencia será totalmente distinta porque no habrá lujuria o deseo, solo amor.
Camino un poco más, mirando fascinada el techo, no ha mentido es totalmente de cristal. Pueden verse las nubes y las copas de los árboles acariciando los bordes de la cabaña.
-Esto es hermoso- digo extasiada al ver el paisaje nocturno.
Escucho la puerta de la habitación cerrarse y luego música, suena "Unreal" de Mondays y Dag Lundberg.
De repente siento las manos de Ranma sobre mis hombros.
-Te ayudo con tu abrigo- me dice mientras me quita la pesada prenda de los hombros.
-Gracias- susurro inclinando mi rostro para ver sus manos despojarme de la prenda.
Escucho el abrigo caer en el sillón que esta cerca y luego las manos de Ranma acarician mis brazos desnudos.
-Me encanta la textura de tu piel Akane- susurra pegando sus labios en mi cabeza a la altura de mi oído –te deseo. ¿Te apetece dormir esta noche conmigo?
Asiento, no puedo evitar morderme los labios. Un reconocido cosquilleo atraviesa mi cuerpo.
-Déjame desnudarte- sigue hablando con ese tono suave mientras aparta mi cabello para desabotonar la blusa –estos botones pequeños son mi maldición- ríe quedamente.
Yo sonrío.
-¡En serio! En la mañana me costaron mucho trabajo y ahora solo pienso en las ganas que tengo de arrancarlos.
-¡Ranma! Esta blusa me gusta mucho.
-Bien, bien, ya he terminado- habla besando la piel desnuda que ha quedado libre de la tela. Enseguida sus dedos bajan el cierre de mi falda y la tela cae al suelo –sus brazos señorita- habla tomando la orilla de la blusa para sacarla por sobre mi cabeza.
Me rodea cuando me deshace de la prenda, acariciando con una mano mi cintura desde la espalda hasta posarla a un lado de mi cadera.
-Eres demasiado escultural Akane- suspira recargando su frente sobre la mía cuando esta delante de mi.
-Déjame ayudarte ahora con tu ropa, yo también quiero verte porque me gustas demasiado.
Ríe, una risa ronca que me pone la piel tensa de emoción.
-Muy ambiciosa- responde y yo sonrío.
Se quita el saco y lo coloca sobre mi abrigo, luego regresa a mí extendiendo los brazos a cada lado de su cuerpo –soy todo suyo señorita, dispone de mi para lo que quiera.
Me lamo los labios inferiores antes de morderlos y en ese instante Ranma me toma por la cintura.
-No puedo, no puedo quedarme quieto si haces esas cosas tan adorables y provocativas.
-¿Soy adorable?- pregunto inocente, pasando mis brazos sobre sus hombros, acariciando su nuca.
Lo beso, apoyando mis manos en su cabeza para inmovilizarle, lo beso con lentitud y cautela, tratando de que mi lengua memorice la comisura de su boca, la redondez de sus labios, la manía de su lengua de chocar con la mía.
-Y tan insoportable- responde cariñoso sin romper nuestro beso.
-Te amo- le susurro –te amo, te amo Ranma, te amo.
Me carga con un brazo alrededor de mi cintura mientras se deshace del nudo de su corbata con la mano libre, yo me dejo llevar así sujetándome de sus hombros hasta el borde de la cama.
Con cautela desciende mi cuerpo sobre la suave superficie y entonces veo las nubes tras la cabeza de Ranma.
-A pesar de la lluvia el paisaje nocturno es hermoso- le digo cuando se levanta de mí para quitarse la camisa, primero deshaciéndose de las mancuernillas y luego de la tela que cubre su torneado torso.
Me mira sin tapujo y eso hace que me cohíba un poco por lo que no puedo evitar moverme sobre la cama.
-Pues yo tengo una mejor vista, una más hermosa- sonríe cuando vuelve a mis brazos.
-¿Sí?- pregunto acariciando su frente cuando quito el cabello suelto de su rostro.
-Si, eres preciosa- acaricia mi mejilla con el pulgar y baja sus labios para besar mi mandíbula –mi perdición, mi principio y mi final.
-¡Ranma!- susurro cerrando los ojos porque mi piel reacciona a sus caricias.
-Esta noche quiero hacerte el amor Akane, lento, con suavidad y absoluta devoción.
Asiento un par de veces para reafirmar que yo consiento su petición, dejándome llevar por las sensaciones que provoca en mí, embriagada completamente por el aroma de su piel y los suaves toques de sus manos.
Acaricia la curvatura de mi cuerpo con parsimonia y extremo cuidado con la yema de sus dedos, como si tocara porcelana fina, hasta que desciende al inicio de mis bragas introduciendo su mano y entonces se detiene en seco.
-Prométeme que tendrás cuidado mañana- me dice serio con sus dedos posados sobre mi vulva.
Yo abro los ojos de golpe, he salido del transe en el que me ha puesto tan de repente, como si hubiese salido de un sueño maravilloso.
Me observa con solemnidad –promételo- insiste.
-Te lo juro- respondo absorta en su mirada flameante que tanto me encandila, en serio teme que pueda pasarme algo. No son simples celos, es miedo de verdad.
Acaricio su cabello suelto cuando no responde nada -te lo prometo- vuelvo a repetirle.
Entonces besa mis labios y baja a mi cuello con una caricia rápida. Después se mueve sobre mi para besar mi abdomen y yo río por la cosquilla que me produce su barba de final de día.
-¿Cosquilluda?- pregunta alzando una ceja.
-No te atrevas- le advierto.
Me examina –esta bien, hoy no, hoy es una noche especial- vuelve a besar mi piel y yo me retuerzo.
-¡Mmmh!- gimo y entonces siento uno de sus dedos introducirse en mi cuerpo -¡Ah!
Lo mueve ligeramente mientras continúa con un camino de besos sobre mi piel, llenando cada espacio de mi cuerpo desde mi vientre hacia los pies. Lo miro con cariño y cuando llega a mi pantorrilla no puedo evitar gemir.
-¿Te ha gustado esto?- me mira nuevamente, con el brazo extendido y sus dedos dentro de mi.
-Sí- susurro.
Saca su mano de mis bragas y vuelve a subir por mi cuerpo hasta llegar a mis labios –me encanta la reacción que tienes a mis caricias- se acomoda frente a mi rostro, puedo ver sus ojos azules y disfruto de cada detalle que estos me brindan.
-Es algo natural Ranma, estoy hecha solo para ti.
Sonríe ligeramente antes de volver a besarme. La música ya ha cambiado, ahora suena "Better love" de Hozier.
Yo paso mis manos por sus pectorales hasta abrirme camino hacia su vientre y comenzar a desabotonar su cinturón.
-También te deseo- le susurro al oído cuando se mueve para besar mi cuello.
-Akane- gruñe mi nombre cuando meto mis manos dentro de su pantalón y sus boxers hasta llegar a su miembro, lo toco con cuidado y comienzo a frotarlo.
Ranma separa su rostro de mi piel, lleva los labios entre abiertos y los ojos cerrados –no pares- habla con voz ronca y yo intensifico un poco lo que hago sobre su excitación.
Comprendo entonces lo que dice sobre como le prende ver que reacciono ante sus caricias, saber que le estoy dando placer me pone bastante, tanto que empiezo a sentirme húmeda por los gestos y quejidos de mi amante, mi amor.
-Quiero que me hagas el amor Ranma, que lo hagamos tantas veces como sea necesario para aplacar un poco este fuego que nos consume.
-Constantemente amor.
-¡Oh! ¡Ranma!- gimo y entonces se levanta para quitarse el resto de la ropa.
-Te deseo tanto- dice mientras sus manos suben por el largo de mis piernas hasta llegar a mis bragas, mismas que quita con rapidez colocándose entre mis piernas.
Por instinto yo rodeo su cadera, acariciando con mis pies sus pantorrillas.
-Hazme tuya- susurro en su oído, besando su mejilla mientras él besa mis hombros al mismo tiempo que va deshaciéndose de los tirantes del brassiere.
Ranma baja su cuerpo para pegar su piel desnuda a mi cuerpo cuando por fin me libera de esta prenda. Entonces se detiene un instante para besarme mientras me penetra lenta, muy lentamente en el mismo momento.
-¡Ah!- gimo de placer, rompiendo nuestro beso, recargando la cabeza sobre la almohada.
-¿Estás bien?- pregunta con voz ronca.
-Sí, no pares.
Su cuerpo se mueve, frotándose dentro de mí, moviendo su cadera sin salir de mi cuerpo. Con un ritmo suave de atrás adelante.
Yo le imito y ambos comenzamos un baile sobre la superficie acolchada.
Bajo mi rostro y me topo con su mirada.
-¿Vas bien?- la pregunta se me antoja satisfactoria cuando sale de su boca envuelta en los quejidos que profiere. Su frente se ha aperlado un poco por el sudor y algunos mechones de cabello se le han pegado a la piel.
-Sí, ¿tú?- pregunto con voz jadeante.
-Dentro de ti estoy más que bien.
Me río un poco.
-¡Ah! ¡Ah!- me quejo, nuestros alientos se entremezclan, seguimos mirándonos a los ojos, estamos conectados más allá de la unión entre nuestros cuerpos.
Se podría decir que es una posición sexual sencilla y sin embargo siento más placer y aturdimiento que cualquier otra ocasión anterior que hayamos vivido hasta ahora.
-No te detengas- le suplico y Ranma continúa con el mismo movimiento, el mismo ritmo, sin mover sus manos que se han quedado una sobre mi cintura y la otra deteniéndose a si mismo a un lado de mi cabeza.
-¡Ah!- gime Ranma.
-Sí.
-¿Te encuentras bien?
-Aja.
Me pierdo en sus ojos.
-¿Qué miras?- me pregunta soltando un quejido a la par -¡ah!
-A ti- gemimos al unísono –tus ojos azules.
-Solo existen para ti Akane ¡ah! ¡ah!
No ha cambiado el ritmo, no ha acelerado y esto me encanta, mi interior se contrae un instante y ambos gemimos fuertemente.
El sonido que nos rodea es nuestra respiración acompasada con la misma cadencia, pareciera que nos quejamos de placer al mismo tiempo.
-Te amo tanto- le digo y cuando siento otra vez mi cuerpo a punto de aprisionar su miembro estiro mis manos para tomar su rostro y besarlo.
-¡Mmh! Ranma- me quejo, mientras beso sus labios con suavidad.
-¡Ah! Akane.
Sigo así, acariciando con mis labios los suyos mientras Ranma sube la mano que estaba en mi cadera para tomar también mi rostro con cuidado.
-Te amo Akane Tendo, te amo más que a mi vida y prometo cuidarte siempre, prometo amarte y respetarte. Eres la única para mí, la dueña de mi ser, de mis pensamientos y mi alma. Soy tuyo y tú eres mía. Por siempre y para siempre.
-¡Ah! ¡Ranma!
Capto lo que esta haciendo, literalmente se esta entregando a mí, esto es como si fuera nuestra noche de bodas.
-Ranma Saotome ¡ah! Te amo, te amo más que a mi vida y prometo cuidarte siempre, amarte y respetarte porque eres el único para mí, el dueño de mi ser, de mis pensamientos y mi alma. Soy tuya y tú eres mío, por siempre y para siempre.
Ambos sonreímos y Ranma baja su rostro hasta que nuestros labios se tocan, con timidez primero y luego con amor absoluto, un beso que sella nuestra unión como marido y mujer. Soy enteramente suya, su esposa y él es ahora mi esposo y de momento nos basta a ambos con saberlo.
Esta ha sido nuestra ceremonia ante el universo.
Bueno, bueno! ¿Qué si Ranma es el mejor hombre del mundo? Claro! Claro que sí!
Hermosas espero que les este gustando la historia, mil disculpas si han estado un poco lentas las actualizaciones en Instagram, tengo empleo nuevo y aún me estoy adaptando con los tiempos.
Sin más, mil gracias por sus reseñas como siempre! No sé que haría sin ustedes y sus opiniones!
SakuraSaotome: Hermosa! ¿Qué te ha parecido el capítulo? Quiero saberlo todo!
Juany Rdz: Pienso lo mismo, Nabiki para mí es un personaje muy inteligente y creo que debe ser explotado ese potencial.
SusyChantilly: Jajaja pues no, Mai no es hombre y en realidad solo quería demostrar que Ranma es muy buena persona.
ranma x akane: Interesante teoría! La lógica empleada en tu comentario tiene muuuuuucho sentido, de hecho. Me ha gustado mucho.
azzulaprincess: jajajaja ya casi! Es que todo esto era necesario, antes del miércoles de Akane.
AdryRvl: jajajaja AÚN NO! Lo siento!
Gogoga: Mil gracias! ¿Te ha gustado el capítulo? ¿La reacción de Ranma te la esperabas?
Emiluncis: Gracias! Pues sí, sobre todo leer solo sobre sexo también le restaría emoción a las escenas de sexo, sería muy repetitivo.
SARITANIMELOVE: Jajaja creo que tú y yo somos las únicas que entendemos la amistad que se esta formando entre Akane y Ukyo, todas quieren casi matarla jajajaja pero en la historia original Akane y Ukyo no son realmente taaaan enemigas.
alexandravw: Me da gusto que estes disfrutando de la historia! Y espero que la reacción de Shinnosuke te impacte.
Recuerden capítulo nuevo todos los jueves antes de las 7:00 p.m. hora CDMX
