Inuyasha no me pertenece, pero esta versión sí.


Anteriormente…

Reencuentro con viejos amigos.

Kagome se decide a caminar.

Una noticia inesperada.


"¿Cree en el destino? ¿Que incluso los poderes del tiempo

pueden alterarse por un solo propósito?, ¿Que el hombre

más afortunado que pisa esta tierra es aquél que

encuentra… el amor verdadero?"

Drácula, Bram Stoker


Flash back

(Por motivo de diversidad de personajes S es Sango, Sh es Shippo, M es Miroku y H es Hojo)

-¡Alguien dígame!

M-Ay Inuyasha, ¡Qué impulsivo eres!

-¡Pero habla!

M-Encontraron a Kikyo Kurosawa.

Me quedé completamente mudo. No sé qué expresión daba mi cara. Podía ver a Sango y a Miroku, quienes me miraban con impaciencia.

S-¿Inuyasha?

-No es cierto.

M-Su nombre es Kikyo Kurosawa.

-¿Cómo es ella?

M y S-¿Ah?

-¿Tiene acaso los ojos profundos y aterradores?

S-¿De qué habla?

-De sus ojos, sus ojos son profundos y aterradores. Como dos balones negros brillantes.

M-Inuyasha…

-¿Tiene les ha dado una sonrisa? ¿Han sentido el aroma de su cabello? ¿Han sentido la suavidad de su piel?

S-Inuyasha…

-¿Acaso es ella? ¿Es Kikyo? ¿Es mi Kikyo?

M-Pensé que tus sentimientos estaban enfocados en Kagome…

-¡Lo están!

M-Pues no parece.

S-Inuyasha, ¿Quieres verla?

-Sí. Quiero ver a Kikyo.

Fin flash back


No puedo expresar la confusión que sentí en ese momento. La persona que más amé antes de Kagome, aparecía.

Esa noche, conciliar el sueño se convirtió en la labor más difícil de realizar. El cielo estaba nublado y con dificultad se veía la luna sonreír hipócritamente burlándose de mi desgracia. ¿Desgracia? ¿Que Kikyo esté viva es una desgracia? ¿Qué rayos me pasa?


Flash back pensamientos de Inuyasha.

-Kikyo… ¿Por qué? ¿Por qué ahora? Mi esposa. Te habías ido y me dejaste solo. ¿Y los niños? ¿Y Tomoya y Makoto? ¿Y el aroma de tu pelo? No lo he olvidado. Es un aroma único, que no volveré a sentir jamás. Kikyo… ¿De verdad estás viva? Y Kagome… ¿Estará bien? Kagome y Kikyo… ¿Por qué? ¿Por qué…?

Fin flash back pensamientos de Inuyasha


Mis pensamientos estaban inmersos en una ola de confusión, por un lado, mi esposa y por otro, la mujer que amo.

Admito que pensé más en Kagome que en la Kikyo recién aparecida, que aún no había visto. Pensaba en lo que Kagome debería estar comiendo, en lo que debería estar haciendo, en lo que debía soportar en ese horrible hospital.


Flash back de Kagome

-¡Señorita Kagome! ¿Qué está haciendo?

-Trato de levantarme señorita Hiyu (1)

-No puede hacer eso. Es decir, sus piernas. Es decir, su corazón.

-Yo me siento bien hoy. Quiero al menos poder mirar por el pasillo.

-El doctor Ikeuchi aún no da señas para que usted se levante de la cama.

-El doctor Ikeuchi quiere retenerme aquí.

-¡Señorita!

-Corrijo, el doctor Ikeuchi parece querer retenerme aquí.

-Dice usted esas cosas. ¿Y si el doctor la escucha?

-No importa. Yo acepté venir a Ube para curarme, no para quedarme encerrada en esta habitación.

-Suena usted molesta, Señorita Kagome.

-¡Doctor Ikeuchi!

-¿Podría dejarnos a solas, señorita Hiyu?

-Claro

-Señorita Kagome…

-¿cuándo iniciarán mis sesiones de terapia?

-Aún no es prudente…

-Quiero iniciar ya.

-¿Piensa que Inuyasha vendrá a buscarla si se entera de que puede caminar?

-¿Qué?

-¿De verdad cree que Inuyasha se fue porque se siente culpable o porque es lo mejor para usted?

¿Con qué clase de mentira vendrá ahora?-pensé mientras le miraba enfurecida-

-Él se fue porque ya no soporta estar cuidando de usted señorita. Acéptelo.

-Deje de decir mentiras.

-¿Miento yo?

-No le creo.

-Está usted en su libre derecho, lo que no puedo permitir es que sea engañada tan fácilmente por un plebeyo ignorante cualquiera

-¡Deje de insultarle!

-No es un insulto, es la pura verdad. Él no se preocupa por usted como yo lo hago. Kagome, por favor, entienda, lo que yo he hecho por usted ha sido únicamente buscando su bienestar.

-¡Mentiras! ¡Usted odia a Inuyasha!

-No mentiré. Inuyasha me resulta repulsivo. Pero me resulta más repulsivo que usted acepte estar con él y me dé la espalda a mí.

-Yo amo a Inuyasha.

-Y él no la ama a usted.

-Él me ama.

-Si ese es el caso, ¿en dónde está ahora?

-Se fue por SU culpa.

-Se fue por su propia voluntad, nadie le echó esta vez, él tomó la decisión.

-¡Influenciado por usted! ¡Jugó con su mente!

-Yo no hice nada, él lo decidió.

-¡Mentiras!

El joven Hojo se acercaba lentamente a mí. ¡Cómo deseaba salir corriendo de la presencia de ese hombre!

-Kagome-decía mientras le miraba los ojos-yo la amo.

-Aléjese por favor.

-Yo la amo Kagome.

-No lo diré de nuevo.

-La amo a usted-se acercaba cada vez más-

-¡Aléjese de mí!-grité exasperada-¡No me importa si va a ayudarme o no! ¡Quiero que se mantenga lo más alejado de mí posible!

Los gritos atrajeron la atención de las damas y caballeros voluntarios. Llegaron a la habitación enseguida. Pero el joven Hojo ya se había separado de mi cama.

-¿Qué sucede?-preguntó un caballero-

-Está teniendo una crisis nerviosa-interrumpió Hojo-Traigan un sedante.

-¡No traigan nada! ¡Me voy del hospital! ¡Me voy con Inuyasha! ¡Yo lo amo a él no a usted! ¡Ya déjeme en paz!

Los ojos de los presentes daban una seña de sorpresa.

-¡Me voy del hospital Doctor Ikeuchi!

Estaba furiosa. El médico a quien tanto respetaba me hacía tetras para tenerme acorralada en ese horrible lugar.

-¿Y la rehabilitación?

-¡No me importa! ¡Me voy! ¡Me voy con Inuyasha!

-¿Está escuchando lo que dice?

-¡Sí! ¡Déjeme ir!

El silencio se mantenía en la expresión del joven médico, quien podía emanar un aura de desprecio, y todo, era para Inuyasha.

Su rostro, invariable, daba la sensación de pensar seriamente lo que sucedía. Calculaba cada palabra que había dicho con demasiada exactitud.

-Bien-dijo después del largo silencio-le dejaré marchar con el señor Kurosawa. Pero…

-¿Pero qué?

-Con una condición.

Esperando lo peor del médico, escuché.

-¿Cuál?

-Yo la llevaré a usted hasta a donde se encuentra Inuyasha.

-No quiero.

-No puede ir sola.

De verdad detestaba la idea de tener ese mágico viaje, que hace unos días había realizado con mi amado Inuyasha, ahora realizarlo con la odiosa presencia del doctor Ikeuchi.

-Es la única manera que le permita ir-concluyó-

Después de un largo y obligado raciocinio, acepté sus condiciones.

-Pero escuche bien, una sola palabra indebida, un solo rozamiento de sus manos y no responderé por mis actos.

Fin flash back Kagome.


Los días se pasaban y aun no tenía noticia alguna de Kagome. Pensé que finalmente nos habías ganado y que habías logrado separarme por completo de su alma angelical.

Ahora, cuando sé lo que realmente pasó en esos horribles días en Ube, sigo pensado en la dulzura de Kagome, pero ahora conozco la vitalidad de su alma y el motor que mueve sus decisiones, el amor.

La dulce y tierna Kagome Higurashi había levantado la voz a un médico en un hospital a la vista y paciencia de las demás personas para defender sus convicciones y a la persona que ama.


Por mi parte, aun no podía concebir la idea de una persona, que respondía al nombre de Kikyo Kurosawa, el mismo nombre que mi esposa. Un remolino se creaba en mi mente y no me permitía pensar con claridad.

¿Acaso hay algo que pensar?

La mujer que amo es Kagome.

Pero Kikyo es mi esposa…


Continuará…


(1) Una de las damas voluntarias

Y este fue el nuevo capítulo. Ha sido un capítulo difícil y uno muy largo, más de lo esperado. Ojalá les haya gustado. Saludos. KagomeCHAA