A courtney la idea de poner a Duncan en su lugar le resulta estimulante a cierto nivel, pero las cosas no parecen salir como espera. Hace dos horas que está en la fiesta, se escabullo de casa como una ladrona o peor aún como una fugitiva. Bridgette se ha perdido entre tanto con geoff y ella esta incomodísima con la ropa que su amiga le ha prestado. Se pasea entre los jóvenes juerguistas, mirando con cierto asqueo lo que el alcohol les hace, y no solo eso, van pedo de alguna sustancia más. Van echar a perder la casa de Alejandro y a él parece no importarle! El joven tiene una casa enorme, más que la suya ¿Cómo habrá convencido a sus padres para dar una fiesta? El plan de darle de su propia medicina a su exnovio está siendo de momento un fracaso absoluto. Para empezar no ha venido, lo ha buscado por todas partes y…
-¿una cerveza?
-ah, no gracias Alejandro –se niega.
-pareces que no te diviertes y eso me duele –dice con un acento muy cálido.
-no, no, es que me eh dado cuenta de que no me van mucho las fiestas sabes –se disculpa.
El ardiente Alejandro parece levemente interesada en ella, se la está comiendo con los ojos! Si no fuera porque es guapo se ofendería. Si fuera más espabilada o mejor dicho como las demás adolescentes al que solo les importa ser víctimas de sus hormonas se dejaría llevar, pero hay algo del embrujo de su compañero que no funciona en ella, bueno quizás un poquito sí, pero solo un poco. Lo achaca a que no hace nada estaba en una relación con un chico al que creía diferente, y del que creía que sentía cosas fuerte por ella.
-una fiesta genial Alejandro, pero estoy reventada así que voy a marcharme –le dice.
-espera –le coge la mano sin permiso, courtney mira sus manos entrelazadas y tira para que la suelte -. Perdona –se disculpa falsamente -. Solo quería invitarte a salir.
-oh, ¿enserio? –se queda perpleja -. ¿Pero tú no estás saliendo con Heather?
-estaba.
-bueno yo… -¿cómo decirle no? la idea atraería a cualquier chica del insti, pero había un pero.
Cuando iba por rechazarlo, en ese momento ve a Duncan, ¿Cuándo había llegado? Pero eso no era lo importante, lo importante y asqueroso era ver que se estaba liando con Heather. Dios como dolía, era lo peor que podía imaginarse, ¿es que ese chico no sabía lo que era el respeto? Duncan sabe de sobra lo mucho que Courtney detesta a Heather! Observo por el rabillo del ojo que a Alejandro no parecía importarle.
-vale, ¿cuando salimos? –dice absolutamente segura.
La noche de juerga había terminado.
En clases el ojiceleste está resacoso, había bebido mucho y tenía unas ojeras enormes y negras. Su profesor de turno le ordena que se quite la capucha de la cabeza y en respuesta este le saca el dedo para dar a entender que lo manda a la mierda. Lo expulsa de clases, lo cual es un alivio, se marcha a casa. Al dormir lo que no pudo anoche, se levanta más fresco y come pizza que sobro de anoche. Mensajea con geoff para preguntarle unas cuantas cosas sin importancia. Cuando llegan sus dos renacuajos del cole decide unirse a ellos a la consola. Su padre le hecha la bronca cuando llega, le llego el mensaje del instituto de su conducta hacia su profesor. Lo manda a su habitación, pero se escabulle por la ventana. Después de discutir con su padre no le agrada estar en casa.
El sonido de que le ha llegado un mensaje en la PDA la distrae de su lectura.
ESTOY EN PROBLEMAS, VEN A LA VIEJA CABAÑA.
VEN SOLA.
PD: soy Duncan.
¿En problemas? Deja la PDA y vuelve a su lectura, pero vuelve a cogerlo. Es muy tarde. No podía salir de casa, estaba castigada por golpear a heather, pero… ¿y si fuera algo muy malo? Seguro que discutió con su padre por hacerle ese feo al profesor de ciencias en el instituto. Se levanta y sale por la ventana, ya tiene práctica gracias a Duncan. Las razones que la motivaban a ir a su llamado no las tiene clara, pero ya estaba a medio camino con su coche. Al llegar aparca, sale del coche y va hacia la cabaña. Da más miedo de lo que recordaba, mira hacia los lados, Duncan tendría que estar ahí pero no lo estaba, algo la asusta. Mala idea, ¿Por qué quería Duncan verle ahí? ¿Por qué no otro lugar? Unas risas femeninas hielan su cuerpo. Es tan rápido que no lo vio venir, le ponen un saco en la cabeza, son tres, forcejea pero es que son tres contra ella sola! La arrastran, y la sueltan solamente cuando se queda bien encerrada en lo que parece un armario donde se guarda los abrigos. Menos mal que no la amordazaron, se quita el saco eh intenta abrir la puerta, pero no puede hacer mucho. Busca su PDA, pero se lo han sacado de su bolsillo trasero.
-¡ABRAN LA MALDITA PUERTA! –grita furiosa.
Escucha unas risas histéricas muy familiares, pero está tan enfadada que no para de dar golpes contra la puerta y exigir que la sacaran de ahí. Después de unos minutos no se oye nada, mierda! Mala jugada, mala jugada y ¿ahora que iba hacer? Resignada a su destino se sienta en el suelo frustrada, entonces vuelve a oír a alguien y se levanta de golpe.
-¿hola? –dice esperanzada.
Escucha un fuerte golpe y después nada. Mira a los pies de la puerta y ve como algo se iluminaba, primero lentamente y después más fuerte y luego como entra humo.
-por dios! –chilla -. ¡FUEGO! ¡FUEGO!
Ya más desesperada empieza a embestir la puerta con su cuerpo, el humo la va a asfixiar y el fuego la iba a matar. Pero iba a ser el humo quien hiciera primero el trabajo, no veía nada! le lloraban los ojos y le ardían, el humo negro entra en sus pulmones y hacen que tosa frenéticamente. Cae de rodillas y se tapa la boca en un vano intento por no inhalar más el humo. Lo último que sale de su boca es un grito desesperante. Fuera, alarmado deja caer su móvil dejando a la operadora a medias, y sin pensárselo entra dentro de la cabaña en llamas. El coche de la princesa está fuera, es su coche!
-¡COURTNEY! –llama y busca.
La cabaña en cualquier momento se consumirá y se derrumbara. Pero una cosa tenía clara, Duncan no iba a salir sin ella.
Las cosas habían sucedido tan deprisa, había logrado encontrar a Courtney y sacarla en brazos. En la ambulancia que la operadora había enviado llego a tiempo de socorrerlos. Él estaba bien, era ella quien importaba, no le soltó la mano hasta que llegaron al hospital. Sentía morirse cuando los enfermeros se la llevaron. Jamás lo había hecho, pero rezo al de arriba para que no le pasara nada. No lo soportaría, ya perdió a una persona que amaba y no quería que fueran dos. Iba entrar en depresión si le sucedía algo a Courtney.
-hijo!
-papa… -se levanta de la silla al ver que no venía solo, detrás iba el padre de Courtney con una mujer madura muy atractiva que se parecía a Courtney.
Lo que dejo impactado a Duncan fue que su padre lo abrazo con tanta fuerza que dolía. Después lo reviso de pies a cabeza, vio en sus ojos a un padre al borde del precipicio. Estaba aterrado. Su padre estaba aterrado ¿Por qué?
-¿estás bien? –le agarraba la cara
-si papa –no le gusto ver así a su padre.
-no vuelvas hacerte el héroe me oyes! –le regaña y eso tranquiliza a Duncan, ese si que era su padre de siempre -. No pienso perderte a ti también.
-lo siento –dice, y lo decía de verdad.
-ya hablaremos de esto en casa.
-vale.
Después de esa efusiva preocupación por parte de su padre, ambos se centraron en los padres de Courtney. La madre lloraba y exigía información al igual que el padre, entonces apareció un Doctor que les tranquilizo. La paciente no corría ningún peligro, los de la ambulancia habían hecho bien su trabajo, se quedaría esa noche en el hospital y mañana por la mañana le darían el alta. Su madre pregunto si podían verla y la respuesta fue afirmativa. Pero antes de guiar a los padres de courtney, el Doctor felicito a Duncan por su temerario rescate que hizo sentir orgulloso a su padre. Y lo menos inesperado, el padre de Courtney lo abrazo y después la madre que dejo de llorar a moco tendido. Después se fueron a ver a su niña. Él quería verla también, su corazón ya estaba más calmado al saber que todo iba bien, que su princesa estaba bien y que era todo gracias a él. Pero tenía que esperar hasta mañana. Mientras tanto, la cabaña en llamas ya había sido controlada por los bomberos.
Cuando sus padres la llevaron a casa, tenía la garganta tan irritada que le dolía al hablar, pero se le pasaría le había dicho el médico. Sus padres quisieron saber cómo y por qué había llegado a parar a semejante y horrible situación ayer por la noche. Cuando termino de explicárselos, ambos decidieron reportarlo a la policía y querían a los culpables. Ese día no iría al instituto. Cuando reviso su móvil tenia mensajes y llamadas de sus amigos preocupados, eso la conmovió y lloro un rato. Abrió un chat desde su ordenador aderezado a Duncan, el cual le contesto al instante.
Courtney: hola
Duncan: hola
Courtney: Dicen que me has salvado.
Duncan: Es cierto.
Courtney: Podrías haber muerto.
Duncan: No quería perderte a ti también.
Courtney: …
Duncan: ¿estás bien?
Courtney: Sí
Duncan: Me alegra saberlo.
Courtney: ¿puedes venir a casa?
Duncan: ¿ahora?
Courtney: Sí, entra por mi ventana.
Duncan: okey.
Veinte minutos después escucha como trepa Duncan, le abre la ventana y le deja espacio para que entre.
-hola –dice ella algo cohibida.
-hola –dice el a cierta distancia.
Se quedan en silencio, se miran y saben que necesitan tocarse y matar el escaso espacio que los separa. Olvidan por un momento sus problemas y lo hacen. Se estrechan mutuamente. Ella cobijada en su pecho, él resguardándola con ternura.
Olas! olas! olas! cortito, pero bonito como uno bien dice :3 vale, nos vemos por siempre DxC!
