Ahora continuamos con Soujiro, puesto que los sucesos del capítulo anterior no han terminado. Ahora veamos lo que sigue, compañeros fans.
¿Hikage Miyakawa? Soujiro conocía ese apellido. Era el mismo de Hinata Miyakawa, una de las anteriores víctimas del asesino fotográfico. Si las cosas eran tal y como estaba sospechando, eso significaba que la niña que estaba frente a él estaba emparentada con Hinata Miyakawa. Las cosas realmente tenían que ser bastante horribles para ella, pese a que habían pasado casi dos años, y la verdad es que no deseaba presionarla si no quería o no podía ayudarle, así que mejor la sigue atendiendo para aliviar el dolor de sus atormentadas muñecas.
Las muñecas se notaban bastante lastimadas. Daba la impresión de que Hikage hubiera estado atada con esas cadenas durante varias horas. Soujiro sentía un terrible dolor dentro de sí al simplemente ver cómo había quedado aquella niña. La bebé se había quedado finalmente dormida, por lo que Soujiro no veía en ese momento nunguna razón para desviar su atención de Hikage.
─ ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No tienes a un familiar que te acogiera luego de... lo que pasó? ─ dice Soujiro, intentando omitir el tema del asesino fotográfico.
─ No tengo familia. Onee-chan era lo único que tenía en el mundo ─ responde con voz muy débil y lastimera ─. El... asesino fotográfico... me quitó a mi única familia. Me dejó completamente sola, y terminé aquí, con una famiia que jamás me quiso a mí ni a la bebé de ahí.
─ ¿A qué te refieres? ─ se extraña Soujiro mientras seguía revisando los brazos de Hikage ─ Se supone que si alguien se interesa en adoptar, es porque se compromete en darle amor y un hogar.
─ Mentira... Eso es mentira ─ Hikage hace una mueca de dolor cuando Soujiro le arregla los vendajes ─. Son unos monstruos. Ellos no nos quieres. Sólo somos imágenes para sus portadas perfectas, pero cuando las cámaras no están, entonces no repudian y nos castigan sin ninguna razón ─ Soujiro ahora pone toda su atención en lo que estaba diciendo Hikage, esperando a que continuase ─. Me ataron con cadenas en el baño... sólo porque los molesté cuando les dije que la bebé lo estaba pasando mal... No nos quieren... Nos maltratan mucho e ignoran nuestras necesidades.
Soujiro estaba estupefacto ante aquella revelación tan terrible que había soltado Hikage. Algo dentro de sí lo llamaba a revisar a la bebé, y así lo hace sin tardanza, quitándole la ropa para comprobar que, tal y como Hikage le acababa de decir, ambas pequeñas eran objeto de un maltrato terrible: La espalda de la bebé presentaba marcas enormes y tan brillantes que se podían adivinar recientes. Soujiro estaba horrorizado. Ahora no le extrañaba que la habitación de la bebé estuviera hecha un desastre, y también estaba resuelto en sacarlas a ambas de aquel infierno. No podía dejarlas esperando en ese lugar ni un minuto, y ya sería después que hablase con Yui para que haga algo al respecto. Hikage ve que Soujiro esta recogiendo varias cosas para así atender a la bebé adecuadamente, y de inmediato supo lo que estaba pensando aquel desconocido.
─ ¿Hay algún objeto personal que tengas en otra parte? ─ dice Soujiro con seriedad.
─ El teléfono de onee-chan... Es lo único que me queda de ella... Y su memoria...
─ ¿Qué tiene la memoria de ese teléfono? ─ dice Soujiro con sincera curiosidad.
─ Onee-chan nunca antes había tenido dinero para comprar una, pero cuando desapareció pude encontrar aquella memoria... Cuando ella desapareció, encontré una foto rota, y esa foto me llevó a una tienda en la que conseguí una caja con varias fotos de animales que no recuerdo, y también había una memoria...
─ ¿Y qué tiene esa memoria para que sea tan especial?
─ Está... Mi habitación está al lado de la habitación de la bebé. Búscala ahí...
Soujiro asiente inmediatamente y se va de aquella habitación para dirigirse directamente a aquella que le había indicado Hikage. La habitación en cuestión estaba cerrada, pero no supuso ningún problema para Soujiro abrirla y ver lo que allí se encontraba: El lugar estaba medianamente limpio, y Soujiro pensó que Hikage se habría esforzado mucho para que el lugar fuera habitable, pero era claro que sus actuales padrastros no la tomaban en cuenta en absoluto ni la ayudaban cuando más los necesitaba. No pudo evitar pensar que eran unos seres despreciables. Una simple portada de revista no puede resumir todo el propósito que abarca el hecho de tener hijos, pero los dueños de casa claramente no habían entendido aquel detalle tan importante.
Se puso a revisar cajones hasta que encontró el celular que Hikage le había pedido, y al lado había una memoria extraible que Soujiro no dudó en introducir para saber qué era lo que tenía. No pasa nada. Sólo había un archivo de video en la memoria, pero el mismo estaba estropeado y no enfocaba absolutamente nada. Soujiro frunce los labios, aquella memoria en poco y nada podría ayudar a resolver el caso que dejó a la pobre Hikage en estado de orfandad. Ya sin nada más por hacer, Soujiro saca la memoria y se guarda el teléfono para así regresar y llevarse a Hikage y la bebé. Ya había estado demasiado tiempo en aquella casa de locos.
Ya estando de vuelta en casa, y encima pensando en que no había comprado los ingredientes que necesitaba, Soujiro toca un par de veces la puerta hasta que Yukari le abre. La mujer se sorprende de ver nuevamente a Soujiro, especialmente por que tenía a dos menores en sus brazos.
─ ¿Quiénes son ellas?
─ Es una larga historia, pero te lo puedo contar luego de que desayune ─ responde Soujiro ─. Tengo que comprar algunas cosas, y mientras tanto necesito que me hagas el favor de cuidar de ellas. Acabo de sacarlas de una casa que más bien parecía ser la entrada al mismísimo infierno.
─ Claro. Sabes que aquí estoy para ayudar.
Yukari entonces recibe a Hikage y a la bebé para luego llevárselas a su habitación para que descansen, y Soujiro se retira rápidamente para hacer la compra lo antes posible. En serio tenía hambre.
─ ¿El asesino fotográfico? ¿En serio la niña es pariente de una de las víctimas?
─ Yo tampoco me lo pude creer. Ella es Hikage Miyakawa, la hermana menor de Hinata Miyakawa, y debido a que se queda sola es que la mandaron en adopción, pero la familia que la acogió no era la ideal para ella ─ responde Soujiro en cuento termina de comer.
─ ¿Y qué tienes pensado hacer? ¿Acaso tomarás tú la custodia de ambas?
─ No lo creo. No estoy en buenas condiciones ahora mismo para tener hijos otra vez, además que mi cabeza ahora mismo está en otra órbita. No podría cuidarlas y atenderlas como se debe, así que llamaré a mi sobrina para que se ponga en contacto con servicios sociales o quien sea que se pueda encargar de ellas, y una vez que Hikage señale los maltratos que sufre, espero que pueda caer luego en una familia que sí la quiera.
─ Eso también espero. Las marcas en sus brazos me habían dejado muy preocupada.
Soujiro se queda un rato pensando. Que en apenas medio día se encontrara a la familia de dos víctimas del asesino fotográfico era algo más que una simple casualidad. Y también estaba el hecho de que Yukari sólo podía pensar en participar en la búsqueda del asesino fotográfico. Sería problemático, pero por el bien de ella, debía acompañarla.
─ ¿Ya has determinado dónde debemos empezar a buscar las pistas de la víctima falsa, Soujiro-san?
─ Sí, tengo el lugar al que podríamos ir más tarde, pero entonces primero debo llamar a mi sobrina. También ella debe saber lo que haremos en caso de que surjan problemas. Es una policía bastante confiable que ha sabido mejorar con el paso del tiempo.
─ Ya lo creo.
Ambos adultos asienten, y luego Soujiro saca su teléfono para empezar a llamar, esperando que Yui esté disponible para atender. El preámbulo de la aventura que los envolvería a él y a Yukari estaba llegando a su fin.
CONTINUARÁ...
Fin del capítulo. Y para la próxima entrega regresa Misao, quien además finalmente se involucrará (de forma indirecta) en el caso. Todavía falta bastante, pueden ustedes estar seguros de ello. Ahora me despido. Tengo mucho trabajo y varias historias que tengo que escribir.
Hasta otra
