6 3ª PARTE
- Claro, claro – dice con tono serio mientras mira a Peter.
- No le mires a él – exige Olivia – dime… ¿Por qué querrían hacerme…?
- la amniocentesis – dice Peter por ella mientras se sienta a su lado y la abraza.
- Para tener información genética sobre el bebé. Quizás quieran saber si ha heredado el Cortexiphan.
- ¿Crees que lo habrán descubierto?
- No lo sé… no puedo saberlo sin ver los resultados… - se excusa Walter.
- ¿Y si me haces tú una amniocentesis?
- ¡Olivia! – Se sorprende Peter - ¿cómo puedes pedirle eso?
- Es una prueba normal, no es algo raro. – Justifica Walter – ni siquiera hace falta anestesia, quizás local, dos minutos y listo.
- Pero que lo haga un médico de verdad – se apresura a decir Peter – no es que no me fíe de ti, Walter, pero…
- Claro, por supuesto, mi pulso ya no es el mismo de antes y menos aun tratándose de Olivia, yo seré simplemente un observador… palabra que últimamente no me gusta, por cierto.
- Walter… ¿Cuándo podremos hacerla?
- Mejor esperamos unos días… y si es un mes, mejor. Primero recupérate. ¿Cuánto tiempo estarás aquí?
- por lo menos 48 horas – contesta Peter mientras besa la cabeza de Olivia.
- Te iras a casa ¿verdad? – le pregunta Olivia a su marido.
- No, ni hablar, me quedo aquí, contigo. No voy a perderte nunca más de vista.
- Por favor, Peter… estoy aquí, ya estoy bien… no hace falta.
- Dormiré aquí, a tu lado, mejor dicho, no dormiré, estaré vigilándote.
- ¿Cómo se encuentra Agente Dunham? – pregunta Broyles entrando en la habitación.
- Bien, señor, gracias… Señor, lo siento
- ¿Por qué Olivia? – se sorprende Broyles.
- Habrán invertido recursos en mi búsqueda, valiosos recursos.
- Usted, como cualquiera de mis agentes, los vale agente Dunham. Y usted es un elemento importante de nuestra división.
- ¿han descubierto el lugar donde la tenían retenida? – Pregunta Peter.
- En la zona hay varios, mejor dicho, muchos almacenes… si Olivia pudiera darnos más información.
- Lo siento señor…pero apenas recuerdo nada, supongo que me encontraba en estado de shock. Comencé a caminar sin saber a dónde iba…
- Lo comprendo Olivia, tranquila.
- De todas formas, vaciaron aquel lugar, ya no había nada cuando desperté.
- Creo que ya es suficiente – dice Peter – Olivia necesita descansar.
- Estoy bien – insiste ella acariciándole el brazo.
- Agente Broyles ¿Puede llevar a Walter a casa?
- Por supuesto Peter… vendré mañana a verla. – contesta Broyles.
- Gracias señor.
Al día siguiente, Olivia, aún en la cama, está hablando por teléfono con Rachel, que se ha enterado de que está en el hospital. Peter está, de pie, con los brazos cruzados y gesto serie, mirando por la ventana, sin ver nada.
- No ha sido nada, tranquila – dice hablando al teléfono – sólo fue un pequeño golpe con el coche. Ya sabes cómo son los médicos con las embarazadas… ¿Peter? Está aquí, no se ha movido de mi lado… si, un cielo…aunque un poco pesado… No ha salido de la habitación ni para desayunar… - Olivia mira hacia su marido esperando alguna reacción, pero él ni se inmuta, sigue perdido en sus pensamientos – No, no hace falta que vengas… hoy, lo más seguro que me darán el alta hoy. Si, te llamare cuando esté en casa… Adiós Rachel, da muchos besos a Ella, os quiero… - dice cortando la llamada.
- ¿Un poco pesado, Olivia? - sonríe Peter, volviéndose.
- Ah, pero… ¿estabas escuchando?
- Por supuesto… tu voz es la única que oigo.
- ¿Qué vamos hacer ahora Peter?
- Seguir adelante Olivia. Buscando la solución para protegernos lo mejor posible… Todo saldrá bien, ya verás…- dice mientras la besa. En estos momentos lo único que quieren es olvidar lo ocurrido, seguir con sus vidas. Mañana será otro día y tendrán que encontrar la manera de que nadie entre en su pequeña burbuja.
