Tenía el cuaderno de pasta negra entre sus manos, intento repasar los nombres de todos los ciudadanos de Storybrooke pero ninguno coincidía con esas iniciales. Lo quería leer pero era como violar la privacidad de una persona, aunque no sabía exactamente que encontraría ahí, quizá solo una agenda o quizá un diario. Lo último la incomodaba.

-¿Vas a venir a la cama?- era Neal que la llamaba desde las escaleras, sintió una ira creciendo dentro de ella

-No, necesito unos minutos más- respondió de manera fría, ella debía de poner sus pensamientos en orden respecto a él, o podían terminar muy mal.

Volvió su atención al objeto entre sus manos, entonces tomo una respiración profunda y lo abrió, la letra era impecable, lo examino con cuidado, y aunque no parecía un diario.

Esto sucedió hace muchos años, pero ahora más que nunca esos recuerdos están presentes, me acompañan y me atormentan, es doloroso. Hice mucho daño estoy consciente de ello, solo me enfoque en mi propia venganza e ignore lo que los demás perdían por mi culpa. Ya no sé cómo vivir con todo esto, es una carga pesada, pienso en lo que tengo, en lo afortunada que soy, y también en que no lo merezco.

Todo comenzó con la muerte de Daniel, él era la persona que más amaba, y mucho tiempo después de su muerte lo seguía siendo, hasta que llego la única persona que me hizo olvidarlo. Él me dio consuelo, un brazo en el cual llorar, un robo de besos entre los almuerzos, fue mi primer amor, y agradezco que por esa posición su recuerdo este tan fresco en mi mente, pocas con las memorias que ahora me hacen sonreír y él es por mucho a quien recuerdo con más cariño.

Sus ojos eran azules, de un azul parecido al cielo, era un joven humilde, un mozo de cuadra, pero definitivamente lo amaba, por eso su muerte fue lo peor que pudo haber ocurrido, y solo sucedió porque yo estaba en su camino. Si no me hubiese fijado en él, Daniel pudo haber tenido una vida tranquila y una familia feliz yo arruine esa oportunidad.

Apenas había comenzado a leer y ya sentía cierta opresión en el pecho, la persona que escribió en este cuaderno seguramente hizo mucho daño, hasta qué grado lo desconocía, pero la manera en que se lamentaba parecía sincera. De alguna manera podía entender cada palabra, que estaba escrita, el dolor y la desesperación que estaba plasmado ahí tocaban su corazón y podía sentir un profundo dolor. Sus ojos estaban inexplicablemente acuosos, así que se fue a la cama, no sin antes asegurarse de poner el libro fuera del alcance de Henry, él no debía de leer lo que estaba escrito ahí.

Abro los ojos y no encuentro a nadie a mi lado, bajo las escaleras y encuentro a Neal y Henry desayunando, ambos parecen bastante felices, aunque sé que mi hijo muere por preguntarme lo que encontré en el libro, terminamos el desayuno con un breve relato con la noticia de que la mansión abandonada será demolida el día de hoy.

-Es muy triste chico, pero encontraremos otro lugar- dice Neal para consolarlo aunque no creo que nada de eso funcione

-No, solo ese lugar está bien, no quiero ningún otro

-Entiendo- bajo la mirada como si hubiese dicho algo terrible- Quizá no un nuevo escondite ¿Pero qué te parecería un nuevo amigo?

-¿Qué?- pregunto Henry

-¿Te gustaría tener un perro?- dijo Neal, sin consultarme nada ahora tendríamos un perro en la casa, suspire algo frustrada

-¿Es enserio?- vi su mirada brillar

-Claro que es enserio- las palabras escaparon de mis labios, entonces parecía que Neal y yo realmente habíamos planeado esto y no que había sido solo un impulso

-Eso estaría genial- respondió animadamente

-Entonces iremos a la perrera cuando salgas de la escuela

-Sí- consulto el reloj- bueno entonces será mejor que nos vayamos a la escuela

-Claro ¿Te llevo?- pregunto él aunque su mirada estaba clavada en mí, solo pude asentir lentamente con la cabeza, mientras Henry gritaba un animado si al subír rápidamente a su cuarto

-Debí preguntar primero si estaba bien lo del perro

-No importa, él está contento

-¿Oye estamos bien?- la respuesta era que no, pero era demasiado temprano para tener una discusión

-Sí estamos bien- sonreí, enseguida bajo el pequeño

-Bueno vamos

-Vayan con cuidado- los acompañe a la puerta y los despedí. Subí a la habitación y me arregle para el trabajo, tome el libro y salí de la casa

Lleve a la comisaría y David estaba esperándome, con el habitual café en las manos

-Emma ¿Cómo has estado?

-Bien ¿Por qué no viniste ayer?- y mi voz sonó un tanto a reproche

-Supongo que me he quedado dormido- levantó los hombros para disculparse- No pensé que te importaría

-Está bien, solo extrañe mi café- ambos reímos

-Justo cuando pensé que empezabas a extrañarme- contesto él con un falso puchero- dime como fueron las cosas en mi ausencia

-nada fuera de lo común- pero claro la oficina llena de papel en los escritorios me contradecía

-claro, ¿Qué buscabas?

Mordisque mi labio, indecisa sobre qué contestar- Yo bueno estoy buscando a una persona

-¿Cuál es su nombre?

-No lo sé- él levanto una ceja- Bueno es una persona con la que ha soñado Henry, él cree que está en peligro e insiste en ayudarla, me ha dicho que lo hará conmigo o sin mí, así que preferí involucrarme antes de ponerlo en riesgo

-Él tiene ese espíritu de héroe- el orgullo se veía en sus ojos azules

-Sí lo sé. Por esa razón me preocupa tanto, siempre quiere rescatar a la damisela en apuros

-No te preocupes él estará bien

-Mientras pueda protegerlo lo hare

-Y nosotros te ayudaremos- sonrió nerviosamente y mi padre se da cuenta- Entonces descubriste algo

-Nada, hay muchas cosas en esta pueblo que no aparecen en los registros, como desaparecidos o muertos

-fuimos traídos aquí por magia, no puede esperar que ese tipo de cosas esté en orden

-Supongo que tienes razón

-Escuchaste que demolerán la casa abandonada

-Sí, ayer nos encontramos con Gold y no lo dijo, Henry esta triste, aunque conseguirá un perro

-¿Idea de Neal?

-Ya lo conoces

-Eso creo, sabes una mascota es muy buena

-Él ya tiene un caballo, y es excelente montándolo. Y a mí me encanta porque no lo tiene en casa- nuestra risas llenaron la habitación

-Quizá el perro sea bueno para ti también

-Tengo serias dudas sobre ello

-Emma me tengo que ir- me da un beso en la frente

-Sí no hay problema lo tengo todo bajo control

-Solo asegúrate de guardar esos papeles- me sonríe y se va, dejándome con la pirámide de papeleo

Llega la tarde, y el poner todo en su lugar me agota y me lleva buena parte de la mañana. Antes de notarlo la hora para ir por Henry ha llegado, subo en mi coche y me encuentro con Neal fuera de la escuela.

-¿Nos acompañaras?

-Claro no dejare que traigan el perro más grande que encuentren

-Está bien, me gusta la idea de que nos acompañes- intenta tomarme de la mano, pero la retiro rápidamente, Henry nos alcanza antes de que él proteste

-¿Todo listo, nos vamos?- en su rostro no había nada más que felicidad

-¿ya pensaste un nombre?

-No todavía, supongo que lo sabré cuando lo vea

Vamos en mi coche hasta la perrera, comenzamos a verlos a todos, Henry vio a todos, hasta que llego con un perro de tres años de edad, son los ojos grandes y brillantes, un bonito sabueso blanco con manchas en color café, que para ser sincera también me mata de ternura.

-Es el, tenemos que llevarlo a casa

-Bien chico entonces el vendrá con nosotros-contesta Neal

El perro viene a nuestra casa y parece adecuarse rápidamente, también entiende donde dormirá, y donde comerá. Me gusta demasiado.

-¿Ya decidiste su nombre?

-Sí- se agacha y le acaricia las orejas- le llamara seeker

-¿Seeker?, bonito nombre me gusta- le sonrió y también me inclino para acariciar al perro- ya es parte de nuestra familia

Todos nos vamos a la cama temprano, aunque yo no puedo dormir, este día no pude leer nada más de aquel cuaderno, pero necesito saber, puedo sentir que hay algo importante ahí, aunque no puedo saber con precisión que es. Solo pienso en las palabras leí todo el dolor, el sufrimiento, la culpa, me agobia pensar en todo aquello, sin saberlo me quedo dormida. Unas horas después despierto agitada, tuve una pesadilla aun puedo sentir una desagradable sensación pero no recuerdo que era, pronto serán 7 así que me levanto y voy a preparar el desayuno.

-Hola ¿Cómo estuvo tu primera noche aquí?- Henry cuestionando al perro,

-Buenos días cariño, hoy he tenido una buena noche, gracias por preguntar

-Ma, lo siento, es solo…

-Sí ya lo sé ahora seeker es más importante- el me abraza tiernamente

-Gracias por dejar que se quede conmigo

-Si te hace feliz- revuelvo su cabello y se sienta a la mesa

-Buenos días- baja Neal completamente somnoliento

-Buenos días, ven a desayunar- parece que la presencia del nuevo integrante, relaja el ambiente

-Ma creo que deberíamos ir por un collar para seeker

-Sí me parece bien

-Y una cama quizá

-Sí

-¿Y puedes llevarlo hoy a tu trabajo?

-¿Qué?

-Por favor es su primer día y no quiero que se quede solo. Además podría ser una buena compañía

-No eso no va a suceder

-Por favor- justo en ese momento el cachorro se pega a él, entonces los dos ponen una cara a la que no puedo resistir menos si se unen los dos en un esfuerzo común

-De acuerdo- finalmente cedo aunque puede que al final del día me arrepienta de mi decisión

-Gracias eres la mejor- me da un beso y se prepara que ir a la escuela

Estamos todos en la puerta- No olviden a seeker

-Por supuesto que no- le abro la puerta al perro y salimos todos, Neal va con Henry, y yo con seeker

-Vamos entra aquí y espero que te comportes- le acaricio las orejas, entonces voy al escritorio y sacó el pequeño cuaderno negro, intento leer pero el cachorro parece muy interesado en el así que empieza a olfatear de un momento a otro sale disparado por la puerta.

-No vuelve aquí- le grito intentando que me obedezca pero realmente no parece tener planes de escucharme, no tengo más opción que seguirlo

Parece que ese perro va buscando algo, hemos avanzado por el bosque durante algún tiempo, mis pies empiezan a resentir el camino, por fin el cachorro se detiene en medio de un extraño amontonamiento de árboles. Me acerco pero parecen formar una fortaleza, me acerco y toco el más grueso de los troncos, para mi sorpresa es como si se abriera en dos, observo como dentro al centro hay una persona sobre una cama de fría y dura piedra, me acerco con cuidado, y un aroma a manzanas inunda mis sentidos.

Es una mujer, lleva un extraño vestido de color negro con algunas piedras de color plateadas, su cabello negro parece recién cepillado, el maquillaje en su rostro parece recién aplicado, toco su piel pero está completamente fría, en su cuello lleva un collar con un colibrí sosteniendo un corazón. Por la piel pálida y la falta de calor en su cuerpo llego a pensar lo peor, entonces noto el delicado subir y bajar del pecho. Esa mujer está viva.