Capítulo 25: Bifurcación

-¿Ya tienes pensado qué es lo siguiente que quieres hacer? –preguntó Beyond.

Conducían camino de la siguiente ciudad, y como habían acordado, después del último caso iban a tomarse unos días libres. Red negó con la cabeza; la noche anterior había caído rendida en cuanto llegaron al coche, y no le había dado tiempo a nada. Beyond asintió.

-Muy bien, entonces ¿por qué no seguir la carretera y ver a dónde nos lleva?

-Por mí de acuerdo –sonrió ella, asomando la cabeza por la ventana.

Era temprano por la mañana, y hacía poco que había amanecido. El cielo aún estaba algo anaranjado, y Red cogió la cámara para sacar una foto. Enfocó a Beyond con el cielo por detrás, y apretó el botón. Él se giró y suspiró al verla mirando la pantalla.

-Si sacas la foto por el otro lado te saldrá mejor.

-¡Pero entonces no sales tú!

-Esa es la idea –sonrió él.

-Da igual, me gusta la que he sacado tal y como está. Es lo que quería sacar –contestó ella devolviéndole la sonrisa, mientras guardaba la cámara y la dejaba en la parte de atrás. Volvió a asomarse por la ventanilla para respirar el aire fresco de la mañana, mientras la música de la radio a volumen bajo les acompañaba kilómetro tras kilómetro.

…..

"Interesante."

L tomó la carta con sus dedos índice y pulgar para inspeccionarla una vez hubo terminado de leerla. Las pantallas que le rodeaban mostraban imágenes de lo ocurrido hace tan solo unas horas, el lugar donde habían dejado esa carta. Aún no había sido retransmitido por ningún medio de comunicación, pero tenía planeado hacerlo muy pronto.

"Puede que, si no se hace suficientemente público, Red no llegue a verlo. Y eso podría tener consecuencias desastrosas. Además… el juego empezaba a ponerse aburrido."

Dejó la carta cuidadosamente encima del escritorio y alargó la mano para coger una de las piruletas que tenía en un bol. Levantó la mirada una vez más hacia las imágenes que mostraban los ordenadores, y una sonrisa asomó su rostro.

"Pero ahora tenemos otro jugador."

….

-Esto es genial.

-¿En serio?

-Sí –contestó Red, mirando al cielo con una sonrisa.

Hacía unas horas que se habían cansado de la carretera y habían decidido parar en la ciudad. No había nada especial en ella, pero habían tenido de pasear por las calles, por las tiendas y estaciones. Había sido un día sin acontecimientos, pero Red lo encontró agradable. Hacía un momento habían parado en un local para pedir un par de cafés, y en aquel momento estaban en un banco cercano, con las tazas entre las manos.

-Pensé que necesitabas vivir cosas emocionantes para no aburrirte.

-Cuando estaba sola sí lo necesitaba –contestó ella, y Beyond evocó sus palabras la noche que se conocieron: "Porque es divertido".- Pero contigo cualquier cosa me parece un millón de veces más emocionante que antes.

Él sonrió y se acercó la taza a los labios. Red echó un vistazo alrededor y creyó ver el letrero de una tienda interesante. Agarró el jersey de Beyond y tiró de él sin apartar la mirada, pidiéndole acercarse a aquel lugar sin una palabra. Él asintió y comenzaron a caminar en aquella dirección.

No quedaba demasiado lejos, pero había que pasar por una calle bastante extensa llena de tiendas de todo tipo, y se entretuvieron en algunos de los escaparates. Había tiendas de animales, zapatos, más cafeterías y bares, alguna tienda de discos. Un poco antes de llegar había una tienda de electrónica que tenías televisores de diferentes tamaños en el escaparate, con el canal de noticias. Red se quedó mirándolo; echaba de menos ver la televisión por la noche y reírse de lo que decían sobre su caso. Aún seguía haciéndolo cuando lo oía por la radio, pero no era lo mismo.

-Qué, ¿algo interesante? –preguntó Beyond una vez la hubo alcanzado. Ella negó con la cabeza.

-Nah, no mucho. Algo de un accidente de tráfico. Pero es lo mismo de siemp…

Su voz se acalló al oír el comienzo de la siguiente noticia.

"En cuanto al caso Red, además del caso que ya presentamos anoche y esta mañana, otro asesinato ha dado lugar en Nebraska. Hasta el momento no hay ningún sospechoso, y la víctima ha sido reconocida por una familia hace unas horas. El asesinato destaca por ser increíblemente sangriento, y por las fotografías rojas con cruces negras marcadas con que fue rodeado el cuerpo. Pero en especial, llama la atención la carta que fue encontrada en la pared sobre la que estaba apoyada el cuerpo. Las autoridades han llegado a la conclusión de que la opción correcta sería leerla en las máximas redes de comunicación posibles, con tal de hacer llegar el mensaje. Dice así:

Querida Red:

¿Cómo estás? Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos. Veo que todo te va bien, de maravilla diría yo. Ya no te da tanta vergüenza salir ahí y hacer lo que quieres, ¿eh? Te lo estás pasando de maravilla. Pero te has olvidado de algo. De alguien. Mucha gente te recuerda, Red, aunque pienses que una vez te fuiste todos nos limitamos a ignorar el hecho de que ya no estabas. ¿Estábamos tristes? En absoluto. En cualquier caso, aliviados sería la palabra. Pero aún te recordábamos. ¿Cómo íbamos a olvidar a alguien así?

Sin embargo veo que tú sí te has olvidado de nosotros. O puede que simplemente todo te de igual, y seas capaz de hacer esto con tal de salirte con la tuya. Pero no pienses que eso va a ocurrir, no pienses que vas a salir victoriosa de esta.

Voy a matarte, Red. Voy a matarte, lo mismo que tú le mataste a él. Ojalá pudiese decir que soy capaz de hacerlo con la misma indiferencia que tú, pero eso sería mentir. Porque toda la ira que tengo apunta hacia ti, y jamás sería capaz de ignorarla. Todo el odio, todo el asco y la repulsión, todo por ti.

Probablemente ahora te estés riendo de mí, y no me estés tomando en serio. ¿Por qué no darle u poco de seriedad a esto? Voy a explicarlo claramente, Red: tienes una semana. El día veintiocho de este mes, a las doce de la mañana, te estaré esperando en la base. ¿Te acuerdas de mí ahora?

Ahora viene la pregunta, ¿y por qué debería ir? Bueno, la respuesta es obvia: creo que a estas alturas ya sabes quién soy, y entiendes que yo sé quién eres tú. Si no vienes, haré saber a la policía tu identidad, y todo habrá acabado. La mejor opción que tienes es hacer lo que te digo, porque ¿quién sabe? Puede que hasta salgas con vida. Pero eso será por encima de mi cadáver, claro está.

Por último, esto supongo que ya lo sabes, pero no hay forma de que esto sea una broma. Al fin y al cabo, ¿qué clase de enfermo llevaría a cabo un asesinato por una simple tomadura de pelo?

Esto es todo, Red. Nos vemos en una semana. Hasta entonces."

Red soltó la taza de café, que se derramó por el suelo, y tenía la mirada perdida en un punto indefinido. Beyond la cogió por los hombros para mirarla a los ojos y hacerla reaccionar con una pequeña sacudida. Ella levantó la cabeza levemente, y una vez encontró su voz, un murmullo casi inaudible escapó sus labios.

-Sabe quién soy.