Pov Draco
—Fui con Granger— confirmo Nott una vez que volvió, entre mis delirios lo había escuchado pero ahora el me lo decía personalmente, Luna me había curado los arañazos y las uñas lo mejor que pudo, ahora yo tiriritaba de frío solo cubierto por una manta vieja que Rolf me había proporcionado. Había dormido muy poco y me sentía cansado
—Porque no me dijiste que podías entrar desde un principio, así no hubiera tenido que recurrir al bestia de Logbottom!—grite molesto
—Porque no lo podré hacer más, está fue la única vez, estaba reservandolo y no te quejes! —dijo hundiendo sus dedos en mi estómago
—Ah! Nott!—rugi
—tengo buenas noticias, Granger está igual de preocupada por ti, le dije que estabas mal y se veía consternada— contó triunfal
—Si claro, muy preocupada mientras besa a Wessley— repele
—Mierda Malfoy! Porque siempre tienes que comportarte como un capullo! Da lo mismo Weasley! Lo importante es ver si Granger es capaz de terminar de romper sus barreras éticas!
—a que te refieres?
—le daremos a Logbottom una carta e instrucciones en vez del libro de psicología que mandabas
—Una carta e instrucciones? No entiendo, además Logbottom no querrá ayudarme después de lo que vio—dije recordando mi reciente episodio
—Pues Scamander dice que ayer antes de irse accedió
—Y como?
—Lovegood le contó el pequeño y sucio secreto de Hermione— con una extraña sonrisa en el rostro Nott paso su dedo al rededor de su cuello para darme a entender a que se refería
—como se atreve! Cuántos más se enteraran de eso! — grite furico
—Los necesesarios Malfoy, tranquilo Logbottom es incapaz de ir con el chisme a alguien más, esto te conviene, debo irme, ya falte mucho al ministerio, usa la libreta de Snape, busca "el velo negro" y transcribelo en una carta— ordenó
—El velo negro? Granger nunca querrá aprender aquello, es magia oscura
—pues lo tendrá que hacer si quiere salir, es la única forma para que se vean sin arriesgar a que te metan a Azkaban, así que hazlo y vete sacudiendo esa maldita actitud de derrotista, no eras el príncipe de las serpientes?— alzando una palma se despidió desapareciendo.
—imbécil, claro que lo soy!
Minutos después entro Luna.
—Esta ropa te quedará un poco apretada pero con un hechizo te la puedes acomodar— sugirió al entrar en la habitación
—Gracias— conteste seco
Ella volvió a salir y yo me vestí, ridículamente la ropa apenas y me quedaba, tuve que usar un buen engorgio para dejarla de mi largo.
Ya levantado me acerque a la ventana para descubrir que mientras dormía ya había comenzado a nevar.
Amaba el frío pero a la vez provocaba que esa parte negra de mi alma tomara control, lo gelido llama al calor y con ello saca a relucir pasiones desbordadas y obsesión...la mia era volver a besar la piel blanca y tibia de Granger, lamer esa herida terrible que le había hecho mi tia, repasandola poco a poco con la lengua, degustando el ácido sabor de la sangre...sangre sucia... deliciosa y exquisita carne impura...Nott tenía razón, no podía flaquear solo porque Weasley tuviera acceso a ella, yo era más fuerte que esa comadreja, haría desaparecer a Granger en sus narices.
—Malfoy
—Scamander
—Vengo a despedirme y a pedirte nuevamente que cuides a mi Luna
—Estas seguro que puedo cuidarla? Ya viste ayer lo que paso
—Ya no habías tenido episodios y eso me alegra Malfoy, las recaídas son normales, todo saldrá bien
—llegaras tarde cariño!—intervino Luna gritando desde la cocina
—estamos bien amigo— extendiéndome la mano Rolf se despidió, le acepte el gesto pero de un jalón convirtió la despedida en un abrazo incómodo, no estaba acostumbrado a muestras de afecto con nadie que no fuera mi madre o Granger curiosamente
—buen viaje— dije con dificultad empujándolo a los segundos para que me soltara
—lo siento...no estoy acostumbrado a separarme de las personas que forman parte de mi vida... Me hace sentir inseguro— confeso saliendo al corredor donde tomo su maleta
No imagino como le hiciste para dejar a tus padres— comenté sarcástico saliendo tras de el
—Pues...fue un arranque de valor, de hecho en el avión a medio camino quise volver pero ni con magia podía bajarme así que acepte mi destino
—Patetico Scamander— dije sonriendo al imaginarmelo
Rolf debía dirigirse al ministerio y de ahí a al aeropuerto muggle de Londres
Sentí envidia. Debía ser yo el que fuera a cerrar todos esos tratos pero si no escapaba de las garras de Lucius jamás saldría de la mansión. Aunque no estaba nada mal vivir en la casa de Rolf, era acogedora y Luna la mantenía impecable aunque con diseños demasiado vomitivos para mi gusto, la sala era un tapiz de flores gigantes y al rededor colocó lo que parecía festón navideño que según Rolf dijo había permanecido desde verano.
—Todo listo?—pregunto Lovegood saliendo con un mandil lleno de volantes de colores, todo lo que usaba esa mujer era extravagante
—Todo no...me haces falta tu— atrayendola por la cintura Rolf hizo ademán de querer introducirla en su maleta
—Me gustaría ir pero sabes que debo estar para Draco y Hermione—
—si Scamander, si no quien impedirá que me mate?— replique mirando la incómoda sesión de cosquillas que le aplicó Rolf a su novia
—Debo comenzar a sentir celos de Malfoy?—cuestionó Rolf
—Jajajaja no, no jajajaja para jajajaja ya por favor jajaja
—esta bien porque de hecho le pedí que te cuide pero no demasiado... Soy celoso aunque no lo parezca— amenazó Scamander
—Descuida no me atraen las rubias lunaticas— dije restando importancia para tumbarme frente a ellos en un sillón de la sala tratando de mirarme los pies, no toleraba ver muestras de afecto cursi entre otras personas
—Draco está hundido por Hermione cariño, descuida, nos la pasaremos tomando chocolate y planeando como sacar a Hermione aunque sea a ratos como antes— Luna se pescó del cuello de su prometido y como hacía con todos nosotros le sonrió
—Tratare de no tardar, estoy seguro que en cuanto le cuente a mi madre sobre ti querrá conocerte de inmediato— A Rolf parecía inflarsele el pecho cada que comentaba eso, como si le fuera a presentar a su madre a la mejor mujer del mundo en vez de a una simple y excéntrica chica.
—Dale mis saludos y besos— En cuanto Luna dijo eso Rolf se giró sobre sus pies y extendió sus brazos en donde la rubia se refugio cual pollito, pegando su cabeza al pecho de Scamander.
Alce un poco el rostro para mirarlos, el mantenía los ojos cerrados meciendose mientras la abrazaba firme, como si no deseara soltarla nunca. ¿Así me vería yo con Granger?
Demonios! La extrañaba tanto que ahora comenzaba pensar cursilerias.
No. Hermione y yo no nos veíamos así, Yo era mucho más alto que Rolf y la abrazaba con más fuerza, tal vez más de la requerida. Estaba seguro que cuando estábamos juntos nos veíamos como un demonio seduciendo a un ángel indefenso.
En cambio Rolf podía pasar por un ángel si lo deseara, tenía el cabello de un castaño claro que dejaba ver a contraluz unos reflejos rubios, siempre en desorden por sus rizos todo eso acompañado de un rostro amable que era su mejor carta de presentación. Un chico bueno sin duda.
—Te amo mi pequeña Luna—suspiro sonriendole a su mujer
—Te amo cariño— respondio la rubia
Un hombre honesto, fiel, amoroso y dadivoso ese era Rolf y apresar de no ser tan alto como los otros hombres dejaba en claro que protegería a su Luna hasta la muerte.
Como deseaba poder ser algún día como el, que Hermione pudiera verme como Luna lo hacía con Rolf y poder decir con toda seguridad... Mi Hermione...mia
—Buen viaje— dijo Luna separándose un poco de el y Rolf intento darle un pequeño beso que ella apenas y correspondió lo cual me pareció extraño pero no hice ningún comentario.
Lo despedimos en la red Flu para tomar chocolate en silencio mientras veíamos por la ventana de la sala como la nieve parecía querer romper el vidrio y entrar.
—Tendrá frío?—pensé en voz alta recordando que Potter le había quitado a Granger muchos privilegios como castigo
—Nevi dice que está mejor que en la otra habitación y seguro Ron ya le llevo suéteres y frazadas, descuida
—Que alivio!—bufé molesto— seguramente la comadreja se tenderá de tapete para calentarle los pies mientras yo estoy aquí como imbecil volviéndose más loco de lo normal!
—No planeas salir así verdad?— pregunto sumergiendo un panecillo duro que había quedado del día anterior —Theo ya fue, no sé qué más quieres hermano
—Logbottom no podrá ir a San Mungo con toda esa maldita nieve...y si va no vendrá aquí...mierda!— la taza que sostenía se estrelló cuando termine de hablar, la estaba tomando con tanta fuerza que la porcelana no soporto más la presión
—porque no me das eso y subes a darte un nuevo baño, relájate un rato, ayer solo te zambullimos en lo que te curaba. Ve a bañarte bien
—por las prisas no logré tomar más que mi varita y las llaves de la bóveda en Gringots de mi madre que ni siquiera puedo ir a ver por la maldita nieve!— repele ignorando su sugerencia
—Ya te digo, báñate y descansa un rato, relaja el cuerpo, tal vez la tormenta pase mañana o pasado y todo esté bien, apenas es Domingo— aseguro quitándome la taza antes de que terminara de romperla, accedí de mala gana, terminando el líquido caliente.
La lunática tenía razón...no había nada que hacer si respetabamos la decisión de Granger, si de mi dependiera hubiera tumbado cada muro de San Mungo para llevarmela lejos de todos pero ella hacía las cosas difíciles. Subí a la habitación que me habían prestado y saqué el diario de Snape antes de meterme a bañar.
Sabía de la existencia de aquella libreta porque el mismo Snape me la había mostrado.
Un diario, similar al de Lord Voldemort con la enorme diferencia de que no era un Horrocrux aunque si un objeto poderoso.
Contenía pasajes de la vida de Snape así como hechizos, pociones, maleficios creados por el mismo lo bastante dañinos para asemejarse a un Avadakedabra o un crucio.
El ministerio lo resguardo en cuanto Snape murió pero yo lo necesitaba porque no había otra forma de enseñarle a Granger los pasos...
Busque la página 263..."el velo negro", la única forma de volar sin necesidad de escoba...solo efectuadas por Voldemort, Snape, Nott y yo...
