DECLAIMER: Como saben ninguno de los personajes de el magnífico anime y manga Soredemo sekai wa utsukushi, me pertenece, pero la historia es totalmente mía, y cualquier tipo de plagio está prohibido.

********AMANE2306********

UN SUSPIRO DE LIBERTAD

CAPITULO 25

Ya habían pasado diez días desde el accidente que sufrió mi padre, al principio no podía aceptarlo, fue un golpe demasiado fuerte, la voz de Kara se oía entrecortada, lloraba, mi fuerte y siempre estable hermana estaba gimoteando al otro lado de la línea, estaba pasmada, aturdida, incluso el llamado de Livi no me hizo reaccionar.

FLASH BACK

Apenas y pude contarle lo que había sucedido, cuando todo se oscureció. Cuando desperté estaba aun entre sus brazos, él me miraba como si tuviera miedo, pero yo ya estaba lo suficientemente asustada por todo lo que había pasado, trate de irme, tenía que ver a Kara, ella no se derrumbaba fácilmente, mi hermana era fuerte, mi pilar, si ella se quebraba que sería de mi.

-No vas. –Me corto el paso Livi, estaba ansioso y preocupado.

Agache mi cabeza, no tenía fuerzas para discutir, me moví rodeándolo intentando salir de ahí. –¿No me escuchaste? –Su voz sonaba exigente pero a la vez parecía tratar de ser cuidadoso al hablarme. –Estas pálida, como si fueras a desmayarte nuevamente ¿no te das cuenta que tu respiración esta agitada? –Me reclamo tomándome de los hombros con ambos brazos y llevándome hasta el espejo de pie de la habitación.

-Mírate, mira como estas. –Me indica, pero no soy consciente de nada, vuelvo a llorar.

-No llores ángel, descansa un poco y yo mismo te llevare mas tarde. –Me pidió mientras me daba la vuelta y me hundía en su pecho.

Escuche su corazón por largos segundos, palpitaba con fuerza igual que el mío. –Necesito ir. –Le susurre.

-No vas. –Volvió a decirme.

-Livi… por favor, no tengo fuerzas para pelear. –Ya empezaba a sentir el peso de mi cuerpo, quería derrumbarme pero no podía, no ahora, luego… luego lo haría.

-Pelea lo que quieras, igual no puedes salir de la casa. –Me contradijo mientras me levantaba en sus brazos y se sentaba en la cama con migo sobre sus piernas.

Llore tal vez por una hora más sobre su regazo mientras el aguantaba mis gimoteos y mis lagrimas, lo quise tanto en ese momento, estaba agradecida por tenerlo junto a mí. –Livi, llévame con mi padre. –Le rogué. El pareció pensarlo por varios minutos y levantándose con migo aun en brazos bajamos a la planta baja donde Neil me miraba con pena.

Nos abrió la puerta y nos dirigimos hacia el auto de Livi, la puerta fue abierta por Neil y sentí que Livi me colocaba con suavidad en el asiento del copiloto para luego ponerme el cinturón de seguridad, me dio un beso rápido en la frente y caminando hacia el lado del piloto se subió y me llevo hasta mi casa.

Cuando entramos, la primera persona que vi fue al jefe rubio de mi hermana que la veía como si estuviera viendo a la cosa más frágil del mundo. Kara tenía el rostro bañado en lágrimas pero endurecido, sin gestos, sin muecas, estático.

-Kara-nee. –Susurre parada a unos metros de ella junto a Livi.

Su mirada se fijo en mí y limpiándose las lágrimas con fuerza se irguió con rectitud y camino hacia mí. –Estas muy pálida. –Me dijo mientras tocaba mi frente. –Y tienes fiebre. –Comento mientras miraba de reojo a Livi que estaba a mi lado tomándome de la mano celosamente.

Sentí el abrazo de mi hermana y volví a llorar, sentí sus palabras de consuelo, sabía que ella estaba tan triste como yo, pero como la conocía tan bien, al verme entrar por la puerta había optado por su aptitud de responsable hermana mayor y conteniendo su dolor trato de calmar el mío.

Lo más probable era que se sintiera culpable por la mala relación que tenían ambos los últimos años, ella nunca le perdono sus adicciones, y ahora que él no estaba, nunca podrían arreglar las cosas, cuando éramos niñas ella adoraba a nuestro padre, siempre recordare esos tiempos.

FIN DE FLASH BACK

….********….

Escuche nuevamente el celular vibrar desde que el me dejo en casa hacía varios días ¿qué numero de llamada sería la de esa mañana? ¿Quince? ¿Veinte? Le pedí que me dejare sola un tiempo, que necesitaba llorar mi perdida, recibí su negativa, una, otra, y otra vez, casi le suplique, y acepto después de verme rogarle de esa forma.

Quería estar con mi hermana, la pena debe ser tan grande para ella como para mi, o tal vez mas para ella, solo yo podría saber cuánto mi hermana adoraba a nuestro padre cuando era niña, debió ser difícil enterarse de aquel fatídico accidente, estando sola. "Debí estar ahí".

Todo ocurrió como a la media la noche, mientras mi padre regresaba a la casa, un auto se cruzaba un semáforo en rojo a tan solo diez calles de casa, no paro, no lo auxilio, lo dejo morir, solo, en el frio…

Me limpie las lagrimas nuevamente "¿algún día terminarían de salir?" me levante y revise mi celular, me equivoque, eran treinta llamadas perdidas "lo extraño… lo extraño mucho" busque su nombre en el directorio y apreté el botón de llamar, al primer timbre escuche su voz ronca, estaba molesto, muy molesto… sonreí.

-¿¡PORQUE DEMONIOS NO CONTESTAS!? –Grito al otro lado de la línea. "Dios… cuanto lo extrañaba, incluso si está molesto"

-Lo siento. –Susurre bajito mientras apenas me levantaba de la cama quedando sentada mientras mi cabello enredado y largo caía encima de mi rostro descuidadamente.

-Levántate, date un baño relajante, seca esas lagrimas… los ángeles no deben llorar… ¿acaso quieres que el cielo me castigue? Vístete, porque en media hora estaré frente a tu casa. –Escucho su voz exigente y mi corazón se siente confortado, el pensó en mi y se preocupo.

-¿Como sabes que estoy en mi casa y en cama? –Le pregunto no pasándome por alto aquella información, escucho un silencio sepulcral, me levanto de mi cama aun tambaleante y me asomo por la ventana, ahí parqueado estaba el auto gris que conducía Neil y él como si fuera un guardia del palacio de Buckingham, se encontraba parado mirando en dirección de mi casa, hasta chocar miradas con migo, quedando aturdido y sorprendido para luego hacerse el desentendido cubriendo su rostro con un enorme periódico que aparentaba leer.

Solté una breve y ligera risa ante su acto y Livi pareció suspirar con alivio al otro lado del celular. –Livi… parece que soy capaz de reír de nuevo. –Dije en voz baja mientras me volvía a sentar sobre la cama al estar nuevamente agitada, era normal, no había comido en todos esos días, y apenas había bebido un par de vasos de agua que Kara se había esforzado en hacerme tomar cada día.

Ella parecía preocupada por mí, yo igual lo estaba por ella, pero ella parecía combatir su dolor sobreprotegiéndome y haciéndose la fuerte, aunque he de admitir que la templanza de tristeza que tenia había ido menguando poco a poco conforme Bardwin se hacía presente "todos los días" a visitarla y acompañarla, es mas pocos días atrás la había escuchado reírse muy quedamente, me alegre mucho al verla sanar poco a poco.

-No hace falta que pongas a Neil a vigilarme, estoy bien. –Explique, mientras lo oía graciosamente refunfuñar algunas rabietas, se había abierto de una forma diferente a mí, estaba feliz por ello, había descubierto en ese tiempo, que podía comportarse como alguien caprichoso de forma encantadora cuando quería, a veces tomaba una actitud algo infantil, al principio supuse que era para hacerme sentir mejor y lograr que ría o al menos que sonría, pero poco a poco confirmaba que mientras más se arraigaba lo nuestro, conocía más cosas de él.

-El se quedara, es importante para mí, así que si yo no estoy ahí será él quien te vigile. –Me explico en su tono exigente.

-¡Iré a verte en una media hora y pobre de ti si no te has cuidado como se debe! –Me amenazo y a pesar de que estaba emocionada por verlo, no lo estaba porque me vea como estaba, pálida, ojerosa y con evidentemente unos kilos menos.

-Veámonos por la noche. –Le pedí viendo el día brillante fuera de la ventana, que mostraba un clima mañanero excelente. –Hoy es el último día de Kara-nee en la casa, mañana regresa al trabajo y deseo pasarlo con ella. –Le explico antes de que se niegue rotundamente.

Lo escucho refunfuñar cosas sobre abstinencia, internarse de monje en un monasterio, o raptarme por la noche…y aceptar al fin mi petición con desgana. No puedo evitar reírme, pocas veces le conteste las llamadas en esos días, y esta sería la primera vez que nos veríamos desde ese día, estaba emocionada.

Corte la llamada, me levante apenas y caminando con cuidado hacia el baño, me di un baño caliente, mientras lloraba por el recuerdo de mi padre bajo las gotas de agua. Me seque el cuerpo y mirándome con más detalle, pude ver las marcas de mis huesos mostrar con evidencia mi falta de apetito en todos esos días. Me propuse desde ese día recuperarme por completo, no podía caer así de fácil, mi padre no lo querría, esas serian mis últimas lagrimas, ahora solo pensaría en él con una sonrisa, recordando solo los buenos tiempos.

Salí del baño con mi bata y rebuscando en mi armario, encontré un vestido sencillo blanco con los hombros descubiertos y de manga larga y falda acampanada, que le pertenecía a mi madre y el cual guardaba con mucho celo, me lo puse, me negaba a usar el negro correspondiente del luto, además el blanco fue alguna vez un color de luto en muchas culturas.

Seque mi cabello, desenredándolo y peinándolo luego, lo deje suelto y me fije en el espejo, ya me veía mejor, aun pálida pero mucho mejor "tendré que usar rubor cuando vea a Livi" además el vestido cubría un poco mi falta de peso, eso era bueno.

Baje las escaleras y me encontré con Kara preparando el desayuno, me senté en la mesa y por un momento pensé que así se vería una madre. –Buenos días Nike. –Me sonrió, ahora su sonrisa parecía mas genuina "tal vez debía agradecérselo al rubio"

-Kara-nee, se ve delicioso. –Sonreí correspondiéndole y viendo el suculento desayuno de panqueques con miel.

Sentí su mano sobre la mía en una sonrisa que podría juzgar maternal, pocas veces me la había dado, pero sabía lo que significaba, algo así como "yo te cuidare".

-Ahora somos solo las dos, pero todo estará bien. –Me sonrió mientras sus ojos se aguaban brevemente al igual que los míos, respire hondo controlando mis sentimientos y con una nueva sonrisa reformada en mi rostro empecé a comer.

Cuatro toques en la puerta nos distrajeron, mi hermana se levanto con una ligera sonrisa, yo al mismo tiempo supuse quien era, para provocar esa reacción en ella. Mire atenta la situación.

Al ver de reojo a la persona que nos visitaba me levante de golpe, sorprendida.

Babasama entro con toda dignidad a nuestra casa dejándonos a ambas pasmadas, no me esperaba su visita, es mas tenía entendido que ella nunca salía de los terrenos del clan.

-Babasama ¿qué haces aquí? –Pregunte saliendo de mi estupor y notando como mi hermana me veía alarmada "¡rayos! ella no sabía que yo conocía a Babasama"

Detrás de mi abuela aparecieron Kitora y dos hombres más que recordaba haberlos visto cuidando las entradas del clan. –Nike. –Escucho que me llama, su mirada pasa por Kara que aun seguía alerta y vuelve a mí, estaba seria, demasiado.

-¿Te enteraste lo de mi padre? –Le pregunte, creyendo que había venido por ese motivo.

Veo que asiente con su cabeza. –Fue infortunado. –Dijo de forma estoica.

-¡Váyase de nuestra casa! –Exigió Kara, nunca la había visto en esa posición de defensa.

Babasama la miro y sonrió ligeramente, ambas parecían retarse con la mirada. –Podrías ser una gran lideresa… es una pena que te negaras y haya tenido que verme en la obligación de escoger a Nike, pero considero que ella será una buena líder, después de todo, ambas llevan mi sangre.

Ambas nos quedamos shockeadas. –¿A… a que te refieres Babasama? –Pregunte desconcertada.

-Solo alguien de línea de sangre directa, puede hacerse cargo y ustedes dos son mis únicas nietas. –Respondió Babasama.

-¡Ninguna de nosotras aceptara pertenecer nuevamente a esa familia! –Replico Kara.

-Tú no aceptaras, pero en Nike no decides. –Mi abuela parecía decidida, su mirada había cambiado completamente a la que tenía antes en nuestros encuentros, nuevamente estaba consternada "¿por qué estaba pasando aquello?"

-Babasama, yo no deseo hacerme cargo de la sucesión del clan y tampoco deseo cambiar mi apellido, creí que ya te lo había dicho. –Intervengo. Veo como Kitora me mira como si se disculpara y luego evade mi mirada.

-Nike… -Menea la cabeza negativamente. –Es por el bien de nuestro clan, y el tuyo, tendrás una familia estable, podrás estudiar, serás muy feliz, nunca te faltara nada y no tendrás el mismo destino que tu madre. –Su voz parecía tan segura de sí misma, no la reconocía, parecía manipuladora. "¿cómo no me di cuenta antes?"

-¡Yo soy feliz como estoy, no necesito nada más! –Perdí la paciencia, volvía a dolerme la cabeza, era obvio llegaron antes de que siquiera pudiera probar un segundo bocado.

-Eso ahora ya no es tu decisión. –Contesto y Kara se envaro en su sitio, estaba molesta, muy molesta, Kara no se molestaba con facilidad "¿qué estaba pasando?"

-¿¡A que te refieres!? –Pregunto Kara mientras se paraba a mi lado.

-¿Nike tiene dieciocho años verdad? –Pregunto con una sonrisa confiada.

-¡Casi diecinueve! –Conteste nerviosa y algo alterada, no me gustaba en nada a donde iba todo esto.

-Ya sea dieciocho o diecinueve, aun eres menor de edad… tu padre ya no está… la custodia va siempre al familiar más cercano. –Contesto de forma astuta.

-¡Y ese familiar soy yo! –Contesto Kara.

No estoy segura si me había puesto más pálida ya que Kitora avanzo hacia mí para ayudarme a mantener el equilibrio, pero Kara lo retuvo impidiéndole que se acerque, ayudándome ella misma a sentarme en el sofá de la sala.

-Kitora, por favor explica. –Le pidió Babasama. Lo miré fijamente, negando con mi cabeza, pidiéndole silenciosamente que no ponga otro peso más sobre mis hombros.

Pareció dudar. -… Soy el abogado de la familia, y según nuestras bases legales, la diferencia de edad y soporte económico del tutor debe ser considerada antes de que una persona se haga cargo de un menor de edad. La diferencia de edad entre ustedes dos es de cinco años, es cierto que Kara-sama tiene un trabajo estable, pero no tiene las facultades necesarias para hacerse cargo de Nike-sama, en nuestra familia no le faltara nada, además aquí tengo la orden del juez que indica que Tohara-sama es mas optima para hacer de tutora.

-¡Es un juez comprado! –Grito Kara furiosa. –¡Yo tengo las cualidades necesarias!

-Sea comprado o no, la ley ha hablado. –Respondió Babasama.

Mi cuerpo temblaba, necesitaba hablarle a Livi, recordé que había dejado mi celular en el piso de arriba, me levante para subir, pero aquellos dos guardias se pararon frente a mí. –¿Que hacen? –Pregunte mirando directo a mi abuela, estaba molesta con ella, ya estaba cansada de que todo se estuviera poniendo en mi contra, si me iban a encarar de esa forma, yo no me iba a quedar tranquila. No estaba sola, Kara estaba a mi lado y además Livi también.

Antes de poder hacer o decir algo ya me tenían sujeta de ambos brazos. –Suéltenme o aténganse a las consecuencias. –Pronuncie viendo a mi hermana erguirse como solo ella podía hacer cuando estaba furiosa y apunto de atacar a alguien, y así lo había hecho desde siempre, cuando éramos niñas ella siempre terminaba defendiéndome cuando alguien trataba de meterse con migo.

En el momento menos esperado uno de los hombres que me retenía estaba tirado en el suelo, varios años practicando artes marciales le habían servido de algo a Kara, logre soltarme del agarre del otro dándole una patada en los bajos y corrí hacia arriba. Entre a mi habitación y lo llame, solo con escuchar su voz bastaría para sentirme a salvo.

Como ya sabía al primer timbre me contesto.

-Livi, ven por favor. –Le pedí, mientras trataba de acompasar mi respiración, subir las escaleras a toda prisa, sumándole a mi falta de energía, me estaba jugando una mala pasada.

-¿¡Que ocurre!? –Se oía preocupado.

-Mi abuela esta aquí, está diciendo incoherencias con relación a mí y mi hermana esta abajo sola… -Explico preocupada.

-Tranquila no le va a pasar nada. –Me responde mientras escucho la voz de Luna a lo lejos gritándole algo, supuse que estaba ya fuera de la oficina y viniendo hacia mí.

-Si no me preocupa ella, me preocupan ellos… de seguro que los mata. –Digo más tranquila al saber que viene.

Escucho que me quiere decir algo, pero el fuerte agarre brusco detrás de mi hace que deje caer mi celular.

-¡Suéltame! –Grito molesta mientras me sacudo del agarre, a la fuerza me hacen bajar hasta abajo y veo para mi consternación que no solo eran dos guardias si no que ahora habían cinco "Kara no podría con tantos…"

Busco a mi hermana con la vista y la veo recostada inconsciente en el sofá largo de la sala. –¡¿Que le hicieron?! –Brame furiosa, una cosa es que vengan a parlotear incoherencias pero otra es que le hayan hecho daño al único familiar que me quedaba, porque mi abuela ya no estaba en esa lista.

-Tranquila, solo esta inconsciente, despertara en poco tiempo. –Trata de tranquilizarme Kitora y yo lo ignoro, para no gritarle todo lo que deseo hacerlo, confiaba en él, me agradaba, pero ahora todos ellos, todos, habían dañado mi confianza.

-Duérmanla a ella igual. –Dijo Babasama. "¿¡Que!?"

-¡No te atrevas! –Reclame. Mientras trataba de soltarme del agarre de aquellos dos hombres. –¡Esto es secuestro!

-Tengo el poder legal, tarde un poco en conseguirlo pero esto me abala para poder decidir lo mejor para ti. Si cooperaras sería mejor para todos. –Hablaba ella, mientras le indicaba a uno de los hombres que se acerque a mí, lo vi venir con una inyección en mano "¿¡Que acaso todos están locos!?"

No pude decir nada cuando sentí la aguja traspasar mi piel y un liquido caliente recorrer por mi brazo, estaba adormilándome aunque trataba de no cerrar los ojos, vi a Kitora acercarse con lastima y alzarme, apenas y me sentía a mí misma, todo parecía flotar incluyéndome a mí. "Livi… ¿Dónde estás?"

CONTINUARA… Como algunos sabrán y para los que no, la mayoría de edad en Japón es de veinte años.

Algunos tienen dudas acerca de Cassandra y la extraña amistad con Livi, déjenme decirles que no he pensado en hacerlos tener algo mas allá de una amistad, que con el tiempo les aseguro será más consolidada, puesto que al ambos parecerse mucho, se llevaran bien, pero nada más que eso.

Con respecto al padre de Livi, se sabrá su pasado con el transcurso de la historia.

La relación entre Bard y Kara… la despejare más adelante, en estos momentos la vida de Nike está en medio de un drama, así que cuando se vaya despejando la situación abarcare a otros personajes.