Genero: Drama/Romance/Humor

Pareja: SaiHinaSasu (SasuHina)

Autora: DarkAmy-chan (Amy-chan, Amita-chan)

- pensamientos
- "Flash Back"
- "Hablan"

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Los Personajes de Naruto no me pertenecen, son del Maestro Kishimoto

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"Siempre juntos"

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Aun cuando estaba desde hace ya varios minutos en aquella azotea, no podía quitarse ese nerviosismo.

Por más que trataba de que aquellos colores en sus pómulos se fueran con la brisa, aún podía percibirlas en su rostro, negándose a abandonarla como tantas veces.

"…¿P-Porque a mi…? ─ Soltó en un susurro cansado. Sus manos se aferraban con clara incomodidad al pequeño delantal que cubría su traje de color negro. Por más que lo veía, sentía que no lograría cumplir con lo que se le habían asignado. ─ E-Es muy corta para mi gusto…"

"¿No lo arreglaste? ─ El tono frío de otra persona le hizo salir de sus pensares. Al notar los oscuros ojos de su novio sobre ella, sus mejillas se encendieron casi al rojo vivo. Aquello provoco que una sonrisa curva se posesionara en los labios del azabache, ya que él sabía perfectamente a que se debía. ─ ¿Qué sucede?. ¿Aún te da vergüenza lo que paso?"

Al oírle Hinata poso su vista en el suelo. Cualquier lugar le parecía más propicio en esos momentos, ya que no lograba controlar el palpitar de su corazón. Sentimiento que se vio acrecentado al sentir como Sasuke se acercaba, quedando a centímetros de su persona.

"Yo te lo había dicho, ¿no es así?" ─ Sus vocablos habían sonado demasiado sensuales al gusto de aquella ojiblanca. Haciéndole recordarlas, las palabras que este deseaba

"la próxima vez procurare no contenerme"

Los segundos pasaban lentamente, mientras ellos se mantenían en completo sigilo. Este divertido por el común reaccionar de su novia, y ella sumida en su vergüenza, en los recuerdos del día anterior. Solo la observo asentir con timidez, mordiéndose nerviosa el labio inferior.

"D-Demo, n-nosotros…" ─ No pudo terminar su hablar. Su forma de ser le impidió continuar la oración. Solo se limito a seguir con la mirada baja, apretando cada vez más fuerte aquella prenda que tenia puesta. Su reacción solo lograba que el chico sonriera divertido, viniendo a su mente las escenas vividas con anterioridad.

""Te iré a dejar a tu casa, y me mostraras ese traje. Supongo que no te importara ponértelo antes"

Esas fueron las palabras que habían logrado que la frágil chica de cabello azulino, comenzara a temblar como una hoja. En todo el trayecto que faltaba para su hogar, por mucho que intento maquinar algo para salir de ese destino que pensaba le preparaba, nada lograba ocurrírsele. Un suspiro cansado escapaba de sus labios, tratando quizás de que la persona que estaba caminando junto a ella, desistiera de su petición, pensando que tal vez creyera que ella estaba cansada. Pero de solo verle avanzar sin inmutarle nada de su alrededor, supo que estaba perdida.

Ya no había marcha atrás. Los dados habían sido lanzados, y a su pudor le tocaba la peor parte. Estaba nerviosa, su estomago se lo indicaba.

"Hinata, ¿dejaste tu mente en el camino?. Despierta." ─ Sasuke le observo asentir luego de unos momentos, para después comenzar a buscar en su bolso las llaves de su departamento. Ya habían llegado.

Después de una lucha de aquella ojiblanca por acertarle al cerrojo, ambos accedieron al hogar de esta misma. El ambiente se tornaba más tenso de lo que se había percibido durante el camino.

"¿Lo tienes en tu habitación? ─ Aún mordiendo su labio inferior con insistencia, Hinata asintió luego de unos segundos. Instantes en que el azabache solo le estudiaba en silencio. Ella estaba sumamente nerviosa, pero eso solo le divertía más ─ ¿Y ahora qué?, ¿Quieres que te ayude a colocártelo?"

Esas palabras fueron suficientes para que el rostro de la chica se tornara rojo intenso, mientras negaba de manera frenética.

"E-Etto, yo…─ Por más que trataba de contener su tartamudeo, le era muy dificultoso. Ni siquiera se atrevía a levantar su mirada, ya que no sabía cómo reaccionar ante aquella oscura mirada que estaba sobre ella. ─ E-Espérame aquí, v-vendré enseguida"

Tras esas palabras, Hinata continuó su caminata rumbo a su alcoba. Sasuke le veía entretenido, ya que pensaba que cualquiera creería que iba al matadero. Verla así de avergonzada era algo que jamás dejaría de disfrutar, ya que le hacía salir una parte de su persona que jamás había visto, y le gustaba.

Ella era sumamente divertida ante sus ojos.

Así fue como le observo desaparecer en una de las habitaciones, quedándose solo en aquella sala de estar. Sin esperar mucho tiempo, sus pasos comenzaron a guiarle rumbo al living. Le tocaría aburrirse esperando, pero sentía que valdría la pena.

Minutos después comenzó a mirar cansado el reloj de su muñeca. No podía creer que tanto estaría haciendo Hinata, como para tardar de esa manera. Pero después cayó en cuenta de la timidez de la chica, de lo dificultoso que debía estar siendo todo. Incluso podía apostar que ella estaría parada lista en el marco de la puerta, cohibida por sus atuendos.

"Tsk. Si me quedo esperando, me hare viejo. ─ Sonrió con malicia ante sus recientes pensares. Estaba decidido. ─ Me pregunto, ¿Qué cara podría si voy a buscarle?"

Con aquello en su mente se puso de pie, comenzando a caminar hacia el lugar donde la ojiblanca había entrado.

Al llegar tomo el plomo de la puerta, comenzando a girarla sin hacer el más mínimo ruido. Estaba esperando verla perdida en sus pensares, dudando si salir o no. Pero sus ojos se abrieron de par en par al visualizar la blanca espalda de la chica al descubierto. Ella luchaba por alcanzar el cierre del vestido, pero le era imposible subirlo, ya que parecía estar atorado.

Hinata suspiraba cansada por cuarta vez consecutiva. Llevaba mucho tiempo luchando por poder subirlo, pero no lograba que avanzara una milésima. Era verdad que tenía vergüenza porque le vieran así, pero tampoco deseaba dejar esperando a su novio quizás hasta que horas. Incluso por unos momentos pensó en salir de esa manera, después de todo no iba a voltear exhibiéndose, pero luego desecho la idea al creer que seguro este si se lo pediría.

"¿Q-Que debo hacer…? ─ Susurraba cabizbaja mientras llevaba sus manos a la altura de su corazón. Se sentía cansada. Pero sus ojos se abrieron asombrados al sentir como alguien cumplía con lo que ella había estado intentando hacer. ─ ¿S-Sasuke-kun?"

Cuando iba a voltear para ponerse de frente a la persona, esta le agarro por la cintura, impidiéndole el movimiento. Su corazón comenzó a latir fuertemente, mientras sus mejillas se tornaban rosa pálido.

"Es muy corto, no quiero que los demás te vean así. ─ El susurro de su voz había sonado muy intimo para el gusto de Hinata, demasiado cerca de su oído. Ahora sí que percibía que en cualquier momento su corazón saldría buscando oxigeno, si hasta podía imaginándoselo saltar de su pecho. ─ Hinata, ¿te acuerdas de lo que te dije antes, en la enfermería?"

""…la próxima vez procurare no contenerme""

La cara de la chica era una caldera, ardía en llamas por su vergüenza. Había recordado lo que este le había dicho, y no sabía exactamente como responderle. Pero luego vinieron a sus memorias sus propios vocablos, lo mucho que confiaba en la persona que estaba junto a él. Sus sentimientos.

Una sonrisa cálida se poso en sus labios al instante que cerraba sus ojos. Ella había cambiado un poco gracias a Sasuke, debía ser más valiente, después de todo, deseaba compartir todo con él.

"Si me dejas, quiero…no contenerme más. ─ Pero la sorpresa fue para el Uchiha, al percibir como Hinata asentía suavemente, tanto así que la hizo voltear a verle. Ella mantenía su mirada baja, con ese color aún impreso en sus mejillas ─ ¿Estas segura que quieres hacerlo?. ─ Vio como ella nada acotaba, como seguía en la misma posición. ─ Después no creo poder contenerme. Aún así…"

"E-Es cierto que t-tengo miedo y v-vergüenza, demo… ─ Con una cálida sonrisa ella levantaba su rostro hacía el, para luego colocar sus manos sobre su rostro. Los ojos del azabache se abrieron levemente, quedándose sin aliento. Nada salía de su boca al apreciar la dulzura de la chica ─ y-ya lo había dicho. Yo…confió en Sasuke-kun"

Un latido del corazón, el bombeo fuerte de ese indispensable musculo fue lo que trajo al moreno de vuelta a la realidad, ya que se había perdido en alguna parte de esos brillantes ojos blanquecinos. Se sentía extraño, aunque tampoco era la primera vez que le ocurría eso junto a ella. No sabía lo que era, a que se debía exactamente, pero no le desagradaba como antes. Ese miedo que llegaba con aquella sensación, desaparecía al apreciar la sinceridad de la chica que estaba frente a él.

Pero justo cuando iba a decir algo, unos labios sellaron sus palabras. Su beso era temeroso, pero limpio. A Sasuke le agradaba, todo de ella. Y con misma suavidad en que se habían posado, fueron distanciándose lentamente, llegando a sus negras orbes las suaves facciones de la muchacha, junto con el rubor impreso en sus pómulos.

Una sonrisa curva adornaba ahora el rostro del ojinegro, mientras se acercaba hasta quedar sus labios rozando los de ella.

"Ese cierre, no debí subirlo" ─ Aquel tono ronco provocaba que timidez de la chica aumentara, que no pudiese mantenerle la mirada por más tiempo. Una sonrisa de ángel demonio tomaba posesión de los labios del azabache al notar su nerviosismo. Era tan divertido para el ponerla de esa forma.

Sin esperar más tiempo invadió aquella boca temerosa. Tratando de contenerse, Sasuke metía su lengua en un intento de profundizar lo que habían comenzado. Sus ansias volvían a retomar cada milímetro de su ser, deseando mostrárselo a la persona que besaba intensamente.

Hinata no supo cuando ni como, pero nuevamente se encontraba apoyada contra una de las paredes, ahora de su habitación. Podía percibir los deseos del chico, más cuando este comenzaba a acariciar con los dedos sus piernas, para luego coger una y subirla a la altura de su cadera.

Todas esas sensaciones eran nuevas para ella, todo ese calor que empezaba a experimentar, era solo por él.

Un pequeño gritillo de asombro escapo de los labios de aquella morena al sentir un bulto rozando su intimidad. Tal acto provoco que el último de los Uchiha cortara el beso, para sonreír divertido a milímetros de distancia de la boca de su novia. Sus alientos se mezclaban al tratar de controlar sus respiraciones.

"¿Qué sucede?. ─ La escucho soltar otro suave quejido al acercarse nuevamente de la misma manera, asiéndole percibir su necesidad. ─ Es la primera vez que siento esto." ─ La sorpresa se instalo en las facciones de la chica ante tal declaración. ¿Es que esa también sería su primera vez?. Aquello le hacía sentir más confianza.

Pero cuando por fin se había armado de valor para consultarle, los labios de este le callaban con otro beso desgarrador.

Ella cerró sus ojos, dejándose llevar por la sensación, por la entrega por parte de ambos. Ya no se sentía tan nerviosa como en un comienzo, ya que las palabras de este le mostraron que ambos compartían eso también.

Su primera vez.

Podía percibir como Sasuke se quitaba la chaqueta que tenía puesta, para luego lanzarla al suelo. Todo ello sin cortar la intensidad de sus labios, sin alejarse en lo más mínimo. Pero lo que más le causo vergüenza fue al notar como este le tomaba las manos, para guiarlas hasta el cuello de su camisa. Fue tanto, que la hizo detener el roce de sus lenguas.

"Y-Yo…¿E-Está bien que…?" ─ Pero sus palabras se vieron cortadas por el sonido del timbre, logrando atraer la atención de ambos. Sasuke lanzaba un bufido molesto ante tal interrupción, provocando que su novia sonriera divertida.

"No abras. ─ La muchacha le observo con desconcierto, no podía creer que hablara enserio. Pero todo le indicaba que así era, y mucho más al notar la sonrisa curva en sus labios. ─ Creerán que no estás en casa"

Pero el asombro pasó al chico al verla negar con suavidad, al escucharle decir que no podía hacer eso, ya que podría ser importante.

Tsk. Más importante es el problema que tengo entre las piernas, ¿no te das cuenta? ─ Pensaba el pelinegro sin quitarle la vista de encima. Ella lucia decidida. Estaba seguro, no cambiaria de opinión. ─ "De acuerdo, pero yo abriré"

"¿E-Eh? E-Está bien"

Demonios, maldiciones, y todas las palabrotas habido y por haber, era lo que pasaba por la mente del último de los Uchiha mientras caminaba rumbo a la puerta de entrada, seguido desde atrás por su tímida novia, quien aún mantenía sus mejillas encendidas por lo ocurrido con anterioridad.

Pero antes de que la mano del azabache tomara el plomo de la puerta, se volteo levemente a ver a quien estaba junto a él. Su rostro dibujo una sonrisa curva, provocando que la chica bajara la mirada apenada

"Quedara pendiente, no lo olvides" ─ Al terminar sus vocablos, solo pudo notar como la ojiblanca asentía luego de unos momentos de silencio. Aún podía percibir el latido violento de su corazón, y estaba segura que así lo percibiría al menos el resto del día.

Sin esperar más tiempo, este se volvió para abrirle a quien se atrevió a interrumpirle. Y estaba claro que si aquello no era importante, se vengaría de quien fuera.

Pero su sorpresa fue al ver a aquella pelirroja en la puerta de entrada.

"Hina-tonta…¿eh?… ─ Pero los ojos de esta se posaron en la frágil figura de la chica que estaba detrás, en el traje que estaba usando. ─ Sasuke-kun, ¿Qué estabas obligándola a hacer?"

Tanto las mejillas de la peli azul, como las de su novio se tornaron rosa pálido. Pero cada uno la evitaba a su modo. Hinata bajaba su rostro una vez más, mientras que el ojinegro desviaba la mirada irritado, diciendo entre dientes que no era asunto de ella.

"¿Qué más crees que podría estar haciéndole? ─ Una cuarta voz se escucho desde la espalda de aquella muchacha que acababa de llegar. Tanto la Sasuke como Hinata se encontraron con unos ojos de color purpura, la misma que habían tenido que enfrentar con anterioridad. ─ Tsk. Si hasta sus ropas lucen desordenadas"

En la mirada del Uchiha se reflejo su desagrado, la desconfianza que le tenía a ese tipo. No sabía que podía estar haciendo en ese lugar, pero sentía que había hecho bien en haber permanecido más tiempo con su novia.

"Disculpa Hina-boba, el idiota vino a disculparse ─ Una cara llena de molestia se poso en las facciones del susodicho, mientras reclamaba que había sido obligado. ─ ¡Cállate dientes de tiburón!"

"¿A quién crees que le dices así? Zanahoria parlante." ─ Y entre insultos, miradas de desconfianza por parte del último de los Uchiha, una suave risa atrajo la atención de todos. Sus ojos se posaron en la ahora avergonzaba morena, quien aún sonreía.

"U-Ustedes son muy…divertidos"

Sasuke solo le observaba levemente asombrado. ¿Es que los estaba perdonando, después de todo el daño que le hicieron?.

Solo esta baka puede ser así de inocente. Demonios. ─ Pero los pensamientos del azabache se vieron cortados al apreciar como Karin lo empujaba para abrazar a Hinata, y apretarla agradeciéndole su buen corazón. Sasuke veía con irritación como su novia se sonrojaba al máximo.

¿Qué demonios?, ¿Por qué se sonroja?. "Tsk. Será idiota" ─ Susurraba por bajo al instante que se cruzaba de brazos.

"Oye. ¿Cómo es en la cama?" ─ Eso era el límite para él. No solo se sentía frustrado por no poder aliviar esa tensión entre sus piernas, el tener que soportar a otro par de idiotas como Naruto y Sakura, ¿si no que ahora se atrevía ese imbécil a hacerle una pregunta como esa?. Era suficiente.

Suigetsu solo poso sus manos sobre su nuca al sentir la mirada llena de odio que su compañero de instituto le brindaba. Bufo molesto.

"Che. Seguro tú eres el aburrido en esta"

"Hinata ─ Iba a ignorarlo. Sasuke Uchiha era una persona con autocontrol, al menos más que su mejor amigo decía él. Pero cuando noto que su llamado no llegaba a su tímida chica – quien aún era apretada y jalada por los aires por aquella muchacha de anteojos-, sentía que su poca paciencia se iría por el caño. ─ Me largo"

Sus ojos negros se encontraron con la nerviosa mirada de su novia, quien era examinada cuidadosamente por la otra chica. Pero lo que paso después le hizo estallar de furia. Karin le había agarrado el busto mientras decía que no tenía idea que los tuviera tan grandes.

Hinata se había desmayado. Suigetsu había caído igualmente, pero con un hilito de sangre brotando por su nariz, mientras la pelirroja sonreía de manera libidinosa.

"Karin ─ Una voz de ultratumba la trajo a la realidad, y un frío le recorrió de tomo a lomo al sentir una presencia oscura a su espalda. Pero trato de mantenerse fuerte, ya que no dejaría pasar la oportunidad de joder a su antiguo amor ─ fuera. Tú y ese idiota pervertido, pueden largarse."

"¿Y dejarte a la inocente Hina-tonta desmayada, para que te aproveches?. ─ Con una sonrisa maligna se agacho a la altura de la ojiblanca, todo ante la molesta mirada del azabache. Nuevamente poso sus manos sobre los pechos de Hinata, con suavidad ─ Apuesto que Sasuke-kun, quisiera tocarlos"

El moreno volteo irritado. Y con expresión neutra salió por la puerta, cerrándola de golpe. La mujer de ojos almendrados estaba segura del porqué de su partida. Esa era su venganza.

"Que te vaya bien Sasuke-kun. No se te olvide tomar una ducha bien fría" ─ Susurro para sí, aún sin quitar la diversión de sus expresiones."

"Dime una cosa Hinata. ¿Ellos no te hicieron nada malo?". ─ Con su semblante serio este le observo en completo sigilo, estudiando cada uno de sus movimientos. Pero sus perlas negras se detuvieron en aquella suave sonrisa que se había dibujado en sus labios. No quiso preguntarle a que se debía, esperaría que ella misma se animara a decirle.

"E-Ellos no son malas personas… ─ Cerrando sus ojos la chica recordó los consejos que Karin le daba por el traje, y que si alguien se atrevía a hacerle lo que ella le hizo, que solo le diera una dura bofetada. Claro que su demostración fue contra su compañero, provocando una nueva discusión. ─ S-Sasuke-kun…¿los perdonara?"

Esa interrogante provoco que su novio desviara el rostro molesto. No se la esperaba, al igual que tampoco sabía que responder, puesto que él no era alguien que confiaba en los demás.

Sus puños se apretaron con intensidad al recordar todo lo que esos chicos habían hecho. No. El no era como Hinata, pero tampoco era un mentiroso.

"No lo creo. ─ Aquellos ojos blanquecinos que le veían con esperanza, se opacaron al oírle tales duras palabras. Su voz se había escuchado suave y dura, demostrando que había estado pasando por su mente todas esas situaciones vividas. El Uchiha poso de reojo su mirada en la chica que tenía en frente, la expresión que pudo apreciar en ella le provoco algo en su interior. Se sentía molesto consigo mismo, porque percibía que las palabras que estaban por salir de sus labios, no eran propias de su persona ─ Tal vez…con el tiempo"

Una suave voz susurrando su nombre, aquella misma mirada se volvía a iluminar, y todo por los vocablos que acababa de pronunciar. Media sonrisa se instalo en el chico al no comprenderla del todo, al notar su simpleza y bondad. Era tan diferente a él.

El silencio los envolvió. Solo el murmullo de los alumnos que terminaban los últimos detalles se escuchaban desde los jardines del instituto y sus alrededores. Los ojos negros del último de los Uchiha se posaron de nueva cuenta en las ropas de su novia.

Algo estaba diferente, estaba seguro de eso, y le incomodaba.

"Esta más corto. ─ Las mejillas de la morena se tiñeron rosa intenso ante lo recién escuchado. Bajo su rostro para ocultarlo de alguna manera, porque él estaba en lo cierto. Al no obtener respuesta, un solo pensamiento cruzo su mente, un rostro se dibujo en esta ─ Fue Karin, ¿no es así?"

Luego de uno momentos de mordidas de labio por parte de la ojiblanca, de los nervios, asintió con suavidad. Estaba avergonzada.

"E-Ella dijo, q-que así atraeríamos…más clientes"

Es una…─ Pensaba el azabache mientras sus cejas se ceñían en clara irritación. ─ "¿Y tú estás de acuerdo con eso?"

Hinata comenzó a jugar con sus dedos. Siempre que estaba nerviosa, esa costumbre se presentaba. Era algo que había adquirido desde pequeña.

"B-Bueno, no sé en qué i-influiría, demo…quiero ayudar" ─ Un golpe mental se dio el Uchiha ante sus palabras. Ella era demasiado ingenua, muy inocente. Un suspiro cansado escapaba de sus labios al pensar que podría decirle la realidad, el porqué podrían llegar más clientes, pero no supo porque prefirió callar. Tal vez deseaba proteger esa inocencia, o quizás se estaba volviendo débil. La verdad es que ya no le importaba.

"Tsk. Creo que no tengo de otra" ─ Hinata le miro sin comprender, no entendía sus palabras.

"E-Etto. P-Pronto comenzara todo, ¿q-que le toco a S-Sasuke-kun? ─ El susodicho le observo en silencio por unos momentos. Su mirada era la de siempre, no mostraba nada en realidad. Hasta que la morena le vio sonreír de medio lado, y un escalofrío recorrió su espalda.

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En un salón todo estaba completamente a oscuras, mientras dos chicos lograban verse a duras penas entre los adornos lúgubres que adornaban partes específicas del lugar. Una cabellera rubia envuelta entre vendas, junto con una color rosa que se encontraba completamente de blanco. Naruto y Sakura, compañeros del último de los Uchiha, estaban en su turno de dirigir lo planeado por su salón: La sala del terror.

"Esto es aburrido. Contábamos con que Sasuke-kun estuviera aquí, al menos atraería a sus fans" ─ Murmuraba aburrida la chica, ya que hace mucho rato que estaban sin clientes. Su compañero le sonrió.

"El teme dijo…"

""Tsk. Ni lo sueñes Usuratoncachi. ─ Una sonrisa maliciosa se poso en la boca del azabache después de tales palabras. ─ Solo recuérdale a Sakura como quedo después de la caída que tuvo en el paseo a la nieve. Verás que les estarán repletos de clientes""

Al recordar las palabras de este, Naruto solo miro sin comprender a su compañera, no entendía aún a que se había estado refiriendo exactamente, pero lo haría de todos modos.

"Sakura-chan ─ La nombrada volvió su vista al chico, esperando lo que tuviera que decirle. ─ ¿Recuerdas el viaje a la nieve?. Aún tengo la imagen de Sakura-chan con su carita enterrada entre el profesor de deportes. Y la verdad es que…"

De pronto las palabras del Uzumaki se vieron cortadas al sentir un aura oscura proveniente de la chica. Sus ojos verdes ahora eran de color blancos, y hasta parecía que la tela blanca que la catalogaba como "fantasma", se tornaba color negra como todo el lugar.

Naruto temió por su vida. El siempre tuvo miedo de los fantasmas, y ella en verdad parecía uno.

"Te llevare al infierno. ¡Shanaroo!"

Solo un grito lleno de pavor fue lo que se escucho en todo el establecimiento.

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Aquel aullido pidiendo misericordia llego también a los oídos de un moreno, que sonreía divertido con su resultado. Había pasado justo como pensaba.

Para que no digan después que no les ayude ─ Sus pasos se detuvieron frente a la entrada de otro salón. En este había un cartel donde decía

"Salón de té: La dulce sonrisa"

Todo tipo de postres dulces

El más rico té, servido por la chica de las pinturas de nuestro pintor: Sai.

Sean bienvenidos.

Un bufido molesto se escapo de los labios del azabache. Y su irritabilidad se vio incrementada al ver acceder a dos chicos, que hablaban de lo increíblemente sexy que era esa chica, y que con esa inocencia que despedía, la hacía verse mucho más apetecible.

Sin esperar más tiempo, abrió la puerta de acceso, siendo recibido por el acostumbrado grito de las chicas del salón, diciendo que ellas podrían atenderles. Pero él las ignoro completamente. Sus ojos buscaron a la persona que deseaba encontrar. Ella le servía un pastel a un chico que sonreía con cara de bobo, según él.

Al terminar de servirle Hinata volteo, encontrándose con unos ojos negros conocidos. Sus mejillas se tiñeron de rosa, mientras sus labios le decían "B-Bienvenido".

La incomodidad llegaba al chico al apreciar su sonrisa, la luz que ella emitía. Con tranquilidad metió sus manos a los bolsillos de su pantalón. Se acerco a ella, ante las miradas fastidias de los demás.

"Quiero un té verde ─ Con su rostro lleno de felicidad la ojiblanca asintió. Pero en el momento en que había volteado para alejarse a dejar el pedido, unas palabras le hicieron detenerse. ─ Hinata. Te ves bien"

La sorpresa por esos vocablos fue tanta, que tardo en reaccionar. Su corazón comenzó a latir con fuerza, mientras el calor volvía a inundar su rostro. Con aquella timidez propia de su persona, volteo levemente a verle, encontrándose así con la espalda del chico, que se dirigía a una de las mesas a esperar por su pedido.

Aunque su voz había sonado en un simple susurro, sus oídos lo habían escuchado muy claro. Sabía que seguro el no deseaba que nadie le escuchara, y por eso su tono se escucho de esa manera. Pero ella no necesitaba más, ya que era la primera vez que le hacía un cumplido.

Era otro recuerdo junto a la persona que amaba, otra memoria de muchas más que ya tenía y deseaba tener.

Todos aquellos movimientos estaban siendo observados por una persona que se hallaba sentada en un rincón. Sus lentes oscuros no dejaban ver la expresión de su mirada, más se notaba que era algo mayor. Sereno observo hasta perder tras una puerta a la chica que atendía el lugar, para centrarse en el chico que antes había estado hablando con ella.

Algunas compañeras de Hinata observaban al chico en cuestión. Hablaban soñadoras de lo guapo que se veía, que el cabello largo era poco usual, pero sin duda le sentaba de maravilla a él. Otras murmuraban que desde que había llegado, se habían dado cuenta que en ningún momento había dejado de seguir los movimientos de la novia del chico que todas añoraban, causando que todas reclamaran molestas, porque según ellas, la chica se llevaba todos los buenos partidos.

Claro que lo peor de todo decían, que la muy tonta ni cuenta se daba.

Así fue como el resto de la mañana y tarde fueron transcurriendo. El salón de té era uno de los más concurridos, junto con el salón embrujado, en el cual se había escuchado el rumor que la fantasma de una chica se había hecho presente. Decían que si escuchabas con atención, el lamento de un chico se oía ante las palabras de muerte que soltaba la espíritu.

En ningún momento el Uchiha dejo su mesa. Y desde ese mismo sitio solo se dedicaba a observar amenazadoramente a quienes osaban mirar más de la cuenta, o hablar algo de la morena. El ambiente en esos instantes se volvía tenso, pero aquello parecía pasar desapercibido para la muchacha que sonreía feliz, porque estaba siendo de ayuda.

"No sé cual da más miedo. Si el salón embrujado, o las miradas del capitán del equipo de futbol" ─ Escucho el castaño de larga cabellera, de unos chicos veían con pavor los ojos negros del otro tipo que estaba sentado unas mesas más adelante.

"Cierto. Pero el ver a esa chica vale la pena" ─ Le respondía su amigo. Palabras que hicieron que en los labios del chico de anteojos oscuros, se formara una mueca mostrando su desagrado.

"D-Disculpe señor ─ La suave voz de la mesera le volvió a la realidad, fijando así toda su atención en su persona. Podía sentir un peso sobre su nuca, estaba seguro que una mirada estaba puesta sobre él. Y no estaba equivocado, pudo comprobarlo al posar sus ojos en el chico que antes había estado mirando a esos tipos que habían hablado sobre la mujer que le observaba con extrañeza. ─ ¿S-Se encuentra bien?".

El chico solo asintió ante su pregunta, aún sin despegar sus ojos del azabache.

"Tráeme otro té rojo." ─ Al escucharle su petición la frágil chica soltó una suave risilla, logrando así que este le mirada

"E-Etto, lo siento. E-Es que hizo recordar a a-alguien…importante para mi"

Media sonrisa se dibujaba en los labios del castaño cuando esta comenzó a alejarse, diciendo que se lo traería enseguida.

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Estaba cansada. Por fin ya habían concluido las actividades, y la mayoría se encontraba disfrutando de la fogata que se hacía al finalizar todos los años.

Apoyándose en el marco de la ventana, observaba como Sakura retaba a Naruto por pisarla una vez más. No podía evitar sonreír con clara felicidad al ver al rubio sonrojado pidiéndole disculpas por encima vez.

"¿Estas segura que no quieres estar con todos?" ─ le consulto una voz que provenía desde la entrada del salón. Ella negó con suavidad.

"L-Lamento q-que tengas que ayudarme" ─ El chico se acerco lo suficiente para apreciar aquello que esta había estado mirando con embelesamiento. El no era una persona de multitudes, jamás había asistido a este tipo de eventos, ya que de por si en esas fechas faltaba inventando cualquier escusa. Pero esta vez todo había resultado diferente. Y no podía evitar pensar en todas las cosas que habían cambiado en su vivir por la persona que se hallaba a su lado, inclusive muchos aspectos de su personalidad estaban variando levemente.

"No tengo nada mejor que hacer"

El silencio los rodeo después de aquellas palabras. Ambos en medio de aquella oscuridad, solo iluminados por la luz de la luna menguante y estrellas. El ambiente se percibía en paz.

Nada mejor para quienes disfrutaban del silencio, más después de un día tan movido como ese. En especial para la chica, ya que después de estar atendiendo muchas mesas, habían asistido al lugar aquella pelirroja junto con su amigo, quienes solo se habían dedicado a sacarle celos al ojinegro. Desde ese instante Hinata no pudo estar relajada, ya que su vergüenza se disparo hasta las nubes.

Nunca le ha gustado ser el centro de atención, y ese día sentía que lo había sido completamente. Estaba estresada.

"Hinata, quiero que estés conmigo este fin de semana. ─ Sin comprender sus ojos blancos se posaron en los negros de Sasuke, quien se giraba para quedar frente a ella. ─ Ir a la nieve, solo los dos"

El calor llegaba a las mejillas de la chica al oírle, mientras su corazón latía con fuerza. El hablaba enserio, en sus facciones podía verse la seriedad de sus vocablos.

La música proveniente de las afueras, era lo único que se escuchaba en todo el lugar. Ambos se mantenían en completo sigilo, sin despegar la mirada del otro.

"M-Me encantaría" ─ Susurro con vergüenza ella en el instante que llevaba una mano a la altura de su corazón, tratando quizás de controlar la fuerza de su palpitar. Pero cuando sintió que este colocaba su mano bajo su mentón, para hacer que subiera su rostro, se dio cuenta que nada podría controlar el bombeo en su interior.

"Siempre estarás junto a mi" ─ Le murmullo de manera ronca, rozando sus labios con los suyos. Y después de escuchar un siempre como respuesta, fue suficiente para terminar de acortar la distancia, para hacer lo que había deseado durante todo el maldito día. Besarla.

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"Maldito teme, por tu culpa Sakura-chan casi me mata" ─ reclamaba un chico de cabellera rubia a su compañero que estaba junto a él, pero solo recibía una sonrisa curva como respuesta, provocando más su furia.

El festejo ya había terminado, y todos estaban marchándose a sus respectivos hogares. Estaban cansados de tanto trabajar y disfrutar de todos los puestos, que lo único que deseaban eran llegar a sus respectivas casas.

"Ni culpes a Sasuke-kun, baka. Te lo tenías bien merecido" ─ Le respondía su amiga aparentando molestia. Pero Hinata, que los observaba desde el otro extremo, sonreía en silencio. Sabía que Sakura estaba sonrojada mientras decía esas palabras, y que su forma de descargarse ante su vergüenza, era golpeando a quien estimaba. Había aprendido mucho de ella, al estar todos juntos muchas veces en los recesos, y eso era una de ellas.

Quizás no estaba enamorada del chico, pero estaba segura que si le quería. Y ver como Naruto fingía llorar ante su reto, era algo que nunca olvidaría. Eran sus amigos después de todo, personas que sentía que siempre recordaría, aún después de su vida en el instituto.

Por primera vez en toda su vida, lograba percibir la felicidad completa, y no podía evitar sonreír mientras volvía su vista al frente.

Pero sus pasos se vieron detenidos al apreciar una figura conocida en la puerta de salida. Al notar el cesar de su caminar, Sasuke volteo levemente a verle, pudiendo captar el asombro en sus blancas orbes. Sin esperar más tiempo siguió su mirada, encontrándose con unos ojos blancos similares a los de su novia.

"¿Quién ese tipo?. Miren, tiene los mismos ojos de…" ─ la voz del hiperactivo del grupo despertaba a la morena de su estado de estupefacción.

Con su blanco rostro ahora brillante por las lágrimas, corrió hacía quien le observaba en silencio. Y ante las miradas de todos Hinata le abrazó como si su vida dependiera de ello. El chico solo le correspondió el gesto, para luego comenzar a acariciar su cabello. Calmándola.

"Sasuke-kun…" ─ Murmuro con preocupación Sakura al notar como su compañero no quitaba sus ojos de la escena, pudiendo apreciar como sus manos se empuñaban con fuerza.

"He llegado para llevarla conmigo. Hinata-sama"

Aquellas palabras fueron suficientes como para que todo se oscureciera alrededor del último de los Uchiha. En sus pensamientos unas palabras se escuchaban cada vez más lejanas

""Siempre estarás junto a mi"

"…Siempre""

Estas se perdían en las penumbras de sus memorias, en la figura de su novia abrazándose con aquel desconocido. Ni siquiera escuchaba las voces preocupadas de sus compañeros, ni tampoco lograba articular vocablo alguno.

Solo era oscuridad lo que sus ojos captaban, nada más llegaba a él.

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Fin Chapter 25:-

Notas Dark: Hi. Siento que me demore un poquito menos en esta continuación. ¿Ustedes que creen?.

Bueno. Primero que nada, deseo dedicarle este capítulo a Gpe Mccartney, ya que mañana esta de cumpleaños. No diré nada más, porque mañana te saludare como corresponde.

Y ahora volviendo a la historia…

Llego Neji, esperado por muchos desde hace muchísimos capítulos atrás. Me pregunto si ahora desean que hubiera sido así. Jejeje.

Me divertí haciendo rabiar al Uchiha como ustedes no tienen idea. Bueno, seguro se pudieron dar cuenta por lo leído. Hace mucho que me estaba picado la vena de poner a Karin así, y pude cumplirlo. Fui feliz.

Deseo agradecer cada uno de sus comentarios, y por supuesto dar la bienvenida a mis nuevos lectores.

También deseo agradecer a quienes me guardan en favoritos (sea a la historia, o a mí como autora), aunque me gustaría más leer sus comentarios, saber sus opiniones sobre lo que escribo.

Gracias nuevamente, y nos estaremos leyendo en el siguiente capitulo

Besos

DarkAmy-chan