25

Ni Teen Wolf ni los personajes, excepto los que no conozca, son mios.

Todo es de Jeff Davis y los respectivos miembros de su equipo.

La historia me pertenece.

Gracias por leer y comentar ;)

DISFRUTENLO:


Marvin aún no sabía con seguridad si debía de llamar a Melissa o no. Se debatía en lo que él quería hacer y en lo que Killa quería hacer. Él no hablo con ella, pero si Zoey. A Zoey le dijo muy claro que no deseaba que ellos vinieran hasta que supiera exactamente qué le sucedía. No deseaba que vinieran a verla por una estupidez, según ella. Era una completa estupidez…, pero lo compendia. Si para él fue difícil imaginar a Killa ahora mismo en una habitación con quién sabe cuántos cables conectados y con doctores jugando a averiguar que tiene y gastando más tiempo importante en pensar en un diagnóstico, esperando que le llegara de forma inmediata como a Dr. House, era difícil. No quería ni imaginar cómo sería para ellos. Dudaba que fuese ético bombardear el cuerpo de una persona con distintas medicinas sin saber a ciencia cierta cómo reaccionaría su cuerpo. Quizás hacían mal en pensar eso. Lo único que sabía de los doctores era de lo que veía en series de televisión médicas, sin embargo, las enfermeras y los doctores no dejaban de entrar y salir de la habitación y comentar fuera de la habitación donde habían dejado a Killa sobre sus síntomas o lo que sea que estuviera envenenando su cuerpo. Todos ellos eran unos charlatanes. Estaba bien que no supieras lo que tenía su ahijada o que trataran de saber que tenía investigando en libros y antiguos casos parecidos o haciendo exámenes a lo estúpido, si así lo deseaban, pero él creía que nada mostraba más mediocridad que ver al personal médico comentar en los pasillos de forma tan efusiva sobre el caso de un paciente.

Volvió a pensar en Melissa y en su incapacidad de comprender lo que le sucedía a Killa. Melissa era enfermera… comprendería mejor todo y le podía decir exactamente qué tan mal se encontraba. Él no entendía nada. ¿Cómo entenderles a doctores principiantes que se intimidaban al hablar con los familiares de paciente?

Oyó cuchicheos en una esquina de la recepción. Un pequeño grupo se aglomeraban ahí y cuchicheaban sobre algún tema que no podía comprender. Quizás era sobre sus pacientes o sobre algo de sus vidas personales.

Apretó los dientes para aguantar las ganas de pararse (con dificultad ya que vino con muletas y en cuanto el Dr. Peterson lo vio caminando lo obligo a tomar una silla de ruedas. No olvidaba la cara sorprendida del doctor a verlo recompuesto y usando muletas) e irle a gritarles al personal. Aparte, eso no le ayudaba en nada en tomar una decisión. Llamar o no a la madre adoptiva de su ahijada, eso era lo que se debía barajear en su mente. Lamentablemente no sabía qué hacer. Sin importar nada, Killa estaba mal y si moría o quedaba en coma y llamaba a Melissa para decírselo, ella jamás se lo perdonaría. Debía llamarla, se dijo, pero no creía que era justo llamarle, preocuparla y tratar de explicarle algo que ni el mismo ni Ted comprendieron, como Killa le dijo a Zoey. Se dijo que debía esperar a que Ted (a quien no tuvo problemas al pedirle al hospital permiso para dejarlo trabajar con su paciente) lo buscara y le explicara con palabras más claras que le sucedía a su ahijada.

¿Cómo pudo pasar esto?, se preguntó. Hasta donde le supo explicar Linus, el cuerpo de Killa estaba en guerra contra sí mismo y el doctor le dijo que fue envenenada de alguna manera. Si era provocado, tendrían que llamar a la policía.

─ Ya van 5 horas desde que vimos a Peterson- murmuró Linus que estaba sentado alado suyo, en una de las incomodas sillas de plástico amarillas.

─ Lo sé-suspiró- pero no pensemos negativo.

─ El único que piensa negativo aquí eres tú- graznó Linus jugueteando con el ciper de su uniforme de trabajo.

─ Te equivocas. Ando pensando si llamar a Melissa.

─ No la llames hasta que sepamos más del estado de Killa-aconsejó Linus

─ Ella lo pidió. Pero… está enferma. Siente dolor y no piensa claramente.

─ No, piensa con sus emociones y no con la cabeza. Sus emociones no dejan de decirle que si Melissa, Scott, Stiles y al sheriff la ven en este estado, sólo les causara dolor.

─ No más de lo que sentirán si se enteran cuando ella ya esté en un estado sin vuelta atrás.

─ Le digas ahora o le digas mañana, no hará ninguna sólo diferencia-lo interrumpió Linus- Se enojaran y entristecerán de igual manera –Y Scott tratara de cortarme la garganta con sus garras, pensó.- Hay que esperar a Peterson. Él quizás nos dé un mejor panorama. El doctorcillo no supo explicarme nada.

─ ¿No será que lo intimidaste, hijo?-preguntó Marvin. En otro momento le hubiera alzando una de sus pobladas cejas pero en ese momento se sentía demasiado abatido.

─ Es posible-admitió observando su uniforme. Estaba lleno de grasa, al igual que parte de su cara. Esperaba que los chicos no le dijeran que estaba arreglando el motor de un auto cuando Derek la llamo. ¿Cómo le explicaría que estuvo en dos lugares a la vez?- A fin de cuentas, el doctor no era más de 5 años mayor que yo.

Marvin asintió- Oh.

Se tronó el cuello y miro sobre el hombro de Linus. Un joven de expresión seria, un poco más grande que Linus, de cabello negro, de cejas oscuras y pobladas y con un poco de barba, se encontraba sentado en una de las sillas del fondo. Su complexión era algo musculosa, pero no al extremo de verse mal o como un maniático del ejercicio, y suponía que era alto. La camiseta azul que traía estaba un poco manchada de rojo, quizás de sangre y respiraba superficialmente. Parecía que el chico esperaba algo. A pesar de su expresión seria en sus ojos expresaban tristeza y frustración… quizás un poco de duda. Como si se preguntara algo una y otra vez. Si no se equivocaba, él había estado ahí sentado desde que llego y en ningún momento se fue. Y un par de veces noto que miraba fijamente a Linus. Debió de sentirse observado porque volteo a verlo. Rápidamente, Marvin desvió la mirada.

─ Linus.

─ ¿Si?

─ Conoces al chico que está a tu espalda. En la hilera de asientos del fondo-señalo. Linus volteó por un momento y después volvió a dirigirle la mirada.- Nunca lo he visto en mi vida.

─ ¿Seguro?

─ No tengo razones para mentirte, Marvin.

─ Cierto-afirmó- Pero… Parece que espera algo.

─ De seguro tiene a un familiar o amigo internado y espera información.

─ ¿Y su camiseta? Son manchas de sangre…

─ Marvin no deberías meterte-farfulló Linus- no lo conocemos. No sabemos nada de él. Muy bien puede ser un asesino serial o una persona que termino metiéndose en una riña callejera. No importa. Que el este ahí sentado, esperando, no nos afecta en lo más mínimo.

─ Sí, pero…-suspiró pesadamente- Ignórame. Solo me dio la impresión que esperaba lo mismo que nosotros.

─ Quizás este en una situación parecida-musitó- Quién sabe- se encogió de hombros-Dejemos al pobre diablo en paz.

Marvin asintió, de acuerdo.

Esperaron un par de minutos hasta que el Dr. Peterson llegara. En su espera Zoey, la prometida de Marvin llego de la cafetería y les ofreció unos cafés. En aquel momento agradeció tanto tener a Zoey consigo. Le constaba que amaba a Killa como una hermana menor. Muchas veces las vio platicando con un gran cariño. Él sabía que con alguna de sus ex novias jamás hubiese pasado. Su ahijada odiaba a la mayoría de ellos. Tomo la mano de Zoey y la apretó mientras esperaban.

El Dr. Peterson tardo unos 10 minutos en aparecer por el pasillo con su cabello gris pulcramente peinado y sus gafas brillando por la luz de las lámparas. Traía puesto un traje azul marino bajo una bata blanca.

Marvin dio gracias que el director del hospital diera su permiso para que el trabajara en su hospital mientras decidían si era seguro moverla.

Sin una razón exacta volvió a ver sobre el hombro de Linus y entrecerró los ojos. El tipo que estaba en las sillas del fondo, ahora estaba en la hilera de asientos contigua a la de ellos semi agachado y con los brazos apoyados en sus piernas. Sólo un espacio del mismo que ocupaba una silla los separaba.

Regreso su mirada al Dr. Peterson quien ya se había postrado frente a ellos.

─ ¿Cómo está, Ted?-preguntó Marvin llamándolo por su nombre de pila. Él había atendido a Killa casi desde el inicio y una confianza comenzó a nacer entre ellos hace un par de años. Por supuesto, lo llamaba por su nombre de pila en muy pocas ocasiones. Sabía que era muy peligroso que un doctor entablará lazos con el paciente o los familiares del paciente.

─ Lo diré sin rodeos-contestó con voz ronca- cada una de los sistemas de su cuerpo han empezado a colapsar.

─ ¿En cristiano?-pregunto Linus

─ Su cuerpo se está matando a sí mismo y no comprendemos porque.-rectificó- tengo entendido que el Dr. Harris te dijo que su sistema inmunológico colapso…

─ No sé si ese sea el nombre del doctor, pero sí. Un idiota me dijo que su sistema inmunológico colapsó.

─ Lo intimidaste, chico- masculló- tanto que termino dándote un diagnóstico casi erróneo.

─ ¿Qué quiere decir con eso?

─ Su sistema inmunológico en lo que cabe, aun funciona. Él que ha colapsado es su corazón. Su presión y su ritmo cardiaco, están… de una forma coloquial: "Por las nubes". Me sorprende que allá siendo la hemorragia nasal lo que la venció y no un infarto. De hecho, si no la hubieran traído, una simple emoción fuerte le hubiera causado un paro cardiaco.

─ Entonces… ¿Fue o no envenenada?

─ Lo fue. El laboratorio encontró sustancias desconocidas en su cuerpo. Lo único que saben de ellas es que no son de origen químico.

─ ¿Alguna hierba?-pregunto Zoey mirando al doctor con sus ojos grises- en los últimos días ha estado tomando algunos tés.

─ No es ninguna sustancia natural que nosotros conozcamos. Y si, lo de los tés me lo comento y están en su cuerpo, pero no la dañan.

─ Lo que no entiendo es, ¿Cómo pudo haberse envenenado? ¿Quién lo hizo? Ella no toma otra cosa que los tés y las medicinas. Las dos cosas usted las aprobó.

─ Así es-el doctor suspiro-pero tenemos que darle parte a la policía. Que el sistema de una chica de 17 años haya colapsado sin razón médica no es normal. ¿Saben si ella tiene algún enemigo?

─ ¿Enemigos?-bufó Marvin- ¡Tiene 17 años! ¡No tiene enemigos! Lo más grave que aluna vez ha hecho a una persona es decirle zorra descarada a una de mis ex novias.

─ O llamarle prostituto al capitán del equipo de americano- agregó Linus respirando pesadamente. Su respiración siempre se ponía pesada cuando estaba enojado, se dijo Marvin, ¿Sabría algo que él no?

─ Pero… ¿pueden ayudarla?-pregunto Zoey- acaba de decir que es sólo su corazón, y…

─ Sus demás sistemas aún no han sido completamente afectados, por lo que hemos podido pararlo momentáneamente con algunos medicamentos. Y su corazón tampoco tiene un daño irreversible, curiosamente su cuadro clínico no es tan malo como debería ser para un colapsó total de los sistemas del cuerpo. Por ahora, su cuerpo actúa como si luchara con un envenenamiento por monóxido de carbono, lo cual nos da alguna pequeña esperanza. Sin embargo, eso no es lo que más me preocupa.- lo miraron pidiéndole que continuara- se puede controlar el colapsó un tiempo, podemos seguir pensando que es un envenenamiento por CO y continuar tratándola como tal… pero mientras que no sepamos que lo causo o porque el resto de su cuerpo comienza a fallar es imposible pararlo y a medida que pasa el tiempo su cuerpo va a ir negando a aceptar los medicamentos. De hecho ahorita no acepta todos y no podemos darle los más fuertes porque no queremos causar un daño permanente en su corazón y aunque todo esto es malo no me preocupa tanto como la leucemia. Hace casi 1 mes les dije que Killa no tenía muchas esperanzas de vida si no se le daba una donación de médula y hoy se los reitero: dado al nuevo cuadro clínico, si Killa no recibe una donación pronto, morirá. Y no porque sus sistemas estén colapsando.

─ Pero…-a Marvin se le atragantaron las palabras en la boca.- Ningún familiar es compatible; yo no soy compatible y tampoco hemos encontrado uno por medio del banco de trasplantes. Fue lo que me dijiste…

─ Si recibe la donación, ¿puede curarla?-pregunto Linus un poco frio.

─ Nos daría más tiempo.

─ ¿Puede hacerme a mí las pruebas de compatibilidad?-pregunto Linus mirando al suelo.

─ Y a mí-dijo Zoey- es lo único que podemos hacer ahora, ¿no es así?... Me siento tan inútil-susurró

─ Nos dará más tiempo y opciones.

─ ¿Qué pasa si no arreglan su sistema? ¿si sigue colapsándose?-pregunto Marvin- ¿la donación será inútil? O que pasa si su sistema se normaliza… si recibe a un así la donación. ¿Se curara? O no importan los escenarios, ¿Hay alguna posibilidad de que el colapsó en su sistema no deje aceptar el trasplante?

─ Esto es nuevo para nosotros-musitó el Dr. Peterson.- la leucemia de Killa, su sistema colapsando, hasta los rasguños infectados de su cuello. Todo es un misterio para nosotros. A ella le encanta ser un misterio médico.

─ Espere… ¿dijo rasguños infectados?

─ Si. Tiene 3 rasguños en el cuello y nos sorprende que estén infectados. Son muy superficiales y si la desinfecto es casi imposible que se infectara. Aun cuando la leucemia afecte a sus anticuerpos, la infección es muy anormal.

Linus contrajo el rostro dubitativo.

─ Erick-lo llamó el Dr. Peterson- deberías llamarle a su familia. En situaciones como está, entre más amor sienta el paciente más lucha. No digas que lo admití—se apresuró a decir- Para los doctores aun es raro observar que los familiares o amigos ayuden al estado de un paciente.

Marvin asintió- ¿Podemos trasladarla?

─ No… está demasiado delicada.

Marvin suspiro abruptamente- Bien. Llamare a Melissa.

Peterson asintió, pidió a Linus y a Zoey que los acompañara para hacerse los análisis.

─ Linus, ¿te iras?- preguntó poco antes de que esté se fueran.

─ A bañarme y cambiarme- respondió enseñando su uniforme sucio. Marvin ni pudo evitar preguntarse si realmente la trajo así y si era posible que estuviera con él. Parecía que acababa de salir de su turno y dice que encontró a Killa en un pequeño parque cerca de su antigua casa, ¿Cómo pudo estar en dos lugares a la vez?

─ No tardes…-suplicó- como dijo Ted: ocupa mucho cariño.

Linus asintió y pronto el doctor dirigió a Zoey y Linus al laboratorio del hospital.

Marvin se talló los ojos con pesadez. Todo era demasiado.

Se debatió una vez más en llamar o no a Melissa de inmediato. Era la media noche, por Dios. Ahora debían de estar todos descansando o en estos momentos trabajaba y realmente no deseaba molestarla. Realmente no deseaba explicarle a nadie lo que sucedía y tampoco pedirle a Zoey o Linus que lo hicieran. Era su deber no el de ellos. Decidió esperar a un par de horas. Decidió a esperar a que él mismo aceptara lo que sucedía.

Dejo de tallarse los ojos y decidió volver a mirar a la línea de asientos contiguos. El joven que antes se encontraba ahí ya no estaba.

Las horas pasaban con mucha rapidez y más en un hospital, aunque muchos pensarán lo contrario. Melissa McCall acababa de iniciar su jornada de trabajo, ignorando que en un hospital algunos kilómetros su hija adoptiva estaba hospitalizada. Y mucho menos imaginaba que Erick, el padrino de Killa, aun después de haber pasado el tiempo que decidió esperar, seguía pensando si debía llamarla o no.

Estaba revisando algunos expedientes y Rafael se encontraba a su lado. Llevaban un par de horas hablando y aunque no le gustara había decidido ayudar un poco a su ex esposo con la relación que este tenía con su hijo y sobrina.

─ Si te regresas a San Francisco muy poco les probaras- masculló dejando los expedientes en la recepción. La enfermera encargada le dio otros y le pidió que los dejara con los pacientes.

─ Scott ya dejo muy en claro que no me perdonará y dado que Killa quiere primero que Scott me perdone… estoy perdido-dijo

─ Scott sólo quiere castigarte. No has sido un padre en muchos años-señalo- y mucho menos un buen tío. ¡Vives en la misma ciudad que ella y ni te dignas a verla! Todo lo que has hecho solo prueba que eres una cobarde.

─ Killa es una representación de varios de mis errores-explicó Rafael aplastando el botón del ascensor- Yo siempre pensé que la cuidaría si mi hermano no estaba y en aquel tiempo yo estaba tan mal que no podía. De alguna forma la he culpado a ella de que yo y Noah estuviéramos peleados cuando murió.

─ Bueno, no sólo es el hecho de que en aquella época eras un alcohólico, sino también que hayas dicho más de una vez que no era su hija. ¿Nunca creíste que esa era la razón?

─ Era un alcohólico-señalo entrando al ascensor- No pensaba con lucidez. Cuando vi a Ingrid abrasando de aquella forma tan amorosa a ese hombre, no le vi importante, pero años después, con todo el alcohol afectándome malinterprete todo y creía que tenía una aventura. Los últimos años volvía a darme cuenta que no era un abrazo pasional si no una fraternal.

─ Te lo dije por años, Raf- se jactó Melissa- y nunca escuchaste.

─ El lado bueno es que pudiste adoptarla. Si yo hubiera estado lucido jamás te hubiera dejado hacerlo.

─ ¿Bromeas, cierto?-salieron de ascensor- ¡Noah no te dio ninguna oportunidad para que tuvieras derechos sobre ella! Antes de su muerte arreglo todo para que yo tuviera todos los derechos sobre Killa, sin embargo jamás hizo una adopción oficial. Y cuando la quise hacer, derechos infantiles te llamo sólo por protocoló. Si hubieras luchado tenías todas las de perder.

Él no respondió. Odiaba aceptar que Melissa tenía razón. Hasta si hubiera peleado por sus derechos con Scott, hubiera perdido todo.

─ Pero ambos pueden perdonarte-aseguró Melisa dejando algunos expedientes en las puertas de las habitaciones- Les guste o no, te aman. Fuiste un buen tío para ella y no fue hasta que tu problema estuvo avanzado que empezaste a decir que no era hija de Noah.

─ Fui un "buen" tío los primeros 7 años de su vida. Los últimos 10 no. Con Scott lo mismo.

─ Te perdonaran-aseguró Melissa- te aman y eso jamás cambiara. Pero tienes que empezar desde 0 con ellos. Tienen que volver a conocerte. Scott sobre todo tiene que volver a conocerte y aceptarte como padre. Cuando piensa en un padre no piensa en ti. No te ve a ti.

─ Lo sé-gruñó- ¿Me aconsejas quedarme y humillarme?

─ ¿Quieres que realmente te aconseje algo?-pregunto Melissa deteniéndose. Sólo le quedaba un expediente en sus manos- Si, humíllate. Scott quiere saber a qué extremo llegarías para volver a ser parte de su vida.

─ ¿Y qué tengo que hacer para que tú me perdones?

─ Yo no importo-respondió- Pero si hay algo que puedes hacer, pero no por mí.

─ ¿Qué?

─ Quiero que te hagas unos exámenes de compatibilidad.

Rafael contrajo su rostro confundido- ¿Qué? ¿Por qué ocupas que me haga pruebas de compatibilidad?

─ Sabes que tu sobrina tiene leucemia, fuiste las de una vez a buscarla a un hospital y nunca te atreviste a preguntar su estado a su doctor. ¡Eres brillante!

─ No tienes que hablarme así. Si pregunte pero no quisieron decirme nada. y con Marvin-dijo con tono despectivo- ahí mucho menos.

─ Cierto… jamás le has agradado a Marvin. Pero si te haces un examen de compatibilidad quizás todo cambie. Quizás todo cambie. Killa ocupa una donación de médula y nadie de nosotros es compatible. Tú eres nuestra última esperanza.-Melissa sintió un mal sabor en la boca. Jamás imagino que diría lo último.

Observó a Rafael y vio como no dejaba de pensar algo. ¿De verdad estaba barajeando la posibilidad de hacerlo o no? Le dieron ganas de golpearlo… y se le quitaron cuando vio exactamente todo lo contrario en su mirada.

─ No puedo creer que hasta ahora me entero de esto-musitó- tengo todo el derecho de saber que le ocurre.

─ Es la hija de tu hermano, sí. Y Noah y tú eran muy unidos hasta que tu alcoholismo lo arruino, pero no tienes ningún derecho sobre ella. Desilusionaste a Noah y el decidió que no serias un buen padre para su hija.

─ Si, escogió a Erick…

─ ¡No lo escogió! Erick ha estado desde el día que nació con ella. Era el mejor amigo de su madre y a la larga se volvió amigo de Noah. Aunque no le gustara a Noah o a ti o a mí, no importaría. Killa debía conocer a su madre y la única persona que podía ayudarla era Erick.

─ Te equivocas-dijo Rafael.- tú eres su madre.

─ Se lo que tratas de hacer-sonrió un poco- pero no me has respondido.

─ Lo hare-aceptó- ¿Puedo hacerlos aquí o tengo que ir a San Francisco con ella?

Melissa iba a decirle que el hospital aún tenía una muestra de su sangre para hacer el examen cuando alguien la llamo a su espalda con cierta desesperación.

Se volvió y vio como Scott y Stiles se acercaban rápidamente a Rafael y a ella.

Sus expresiones parecían muy preocupadas y desesperadas.


Momentos antes


─ Lo que ustedes piensan es una locura-aseguró Isaac. estaban en la hora del almuerzo y apenas habían comenzado a comer cuando siguieron con el mismo tema que habían estado comentando desde la primera clase.- No pudimos todos tener el mismo sueño… ¿Y porque hablamos de esto ahora?

─ Porque ayer nadie quiso aceptar que todos soñamos lo mismo-respondió Stiles apoyando sus brazos en cada lado de su almuerzo.- De hecho, nadie lo comentó.

─ ¡Yo aún no lo acepto!

─ Todos soñamos con la destilería- señalo Allison- y con sombras que bajaban a matarnos. No digas que eso es normal.

─ No estoy diciendo nada. sólo… ¿Por qué todos soñaríamos lo mismo?

─ Esto es Beacon Hills- enuncio Lydia como si fuese obvio- Aquí suceden cosas muy raras. Si todos soñamos con sombras, Jennifer y la destilería, odio admitirlo, pero no están avisando algo.

─ ¿Quién nos estaría avisando algo?-pregunto Scott. sus piernas debajo de la mesa no dejan de moverse con incomodidad. Desde anoche tenía un mal presentimiento.- ¿Quién tiene tal poder?

─ ¿No habrás sido tú?-pregunto Allison- aún desconocemos si tu estado de alfa verdadero te de poderes que no tiene algún otro alfa normal.

─ Desconozco casi todo lo referente a mi estado de alfa verdadero-rectifico Scott- aparte de sentirme mucho más fuerte… no encuentro mucha diferencia.

─ No olvides que eres capaz de cruzar la protección de la ceniza de montaña-le recordó Stiles.

─ Pienso que fue el calor del momento.

Stiles, con la boca llena del sándwich que acababa de morder, sólo negó exasperado. A veces le cansaba que Scott no aceptara que era diferente a los demás alfas. Bueno, le cansaba que tuviera miedo a explorar sus nuevas habilidades.

Un segundo después de Scott hizo su comentario, todos, hasta Isaac que no aceptaba que todos soñaron lo mismo, miraron a Lydia.

─ ¿Qué?- pregunto Lydia un poco incomoda por las miradas- No lo hice yo.

─ ¿Cómo estás tan segura?-pregunto Allison- gritas cuando alguien va a morir o a pasar algo malo y encuentras a muertos…

─ Y puedes ser fácilmente poseída por seres de otros mundos- dijo Isaac interrumpiendo a Allison.

Lydia lo fulmino con la mirada- No me gusta como lo dices. Lo haces sonar como el peor de los crímenes.

─ Se me hace algo muy malo si terminas lastimando a personas o si el ser que traes posee a otra y por medio de esta lastima a otros. ¡A Cora y a mí nos rodearon raíces!

─ Pudo haberlos matado y no lo hizo- espeto Stiles poco feliz.- ¿Y qué esperaban? Era una diosa que no deseaba que un par de hombres lobos arruinaran sus planes.

─ Eso es algo que no deja de molestarme-comento Allison- ¿Qué planes tenia? Al parecer es buena. Sólo vino para resolver un problema, ¿pero que buscaba? ¿Qué tenía que hacer? enfrentarse a un hombre lobo rabioso no me parece tan importante.

─ A mí no me miren-se apresuró a decir Lydia- solo me dijo que buscara a…-apretó suavemente los labios- bueno-miro a Scott- lo siento. Me pidió específicamente que la buscara a ella.

─ Ya lo sabíamos. Descuida- musitó Scott- tú no creías que hacías mal.

─ No creía ni creo. No sé qué buscaba está… diosa madre de todos los seres sobrenaturales. No le pareció importante decírmelo. Sólo sé que era de vida o muerte.

─ ¿Se lo habrá dicho a Killa?-pregunto Stiles- la volvió una enciclopedia del mundo sobrenatural, no me parece tan improbable creer que también le haya dicho algunos de sus planes.

─ No lo hizo-aseguró Lydia. Todos la miraron confundidos.- Recuerden que la lleve a la estación de autobuses. Hablamos y ella no sabe que buscaba. Sólo me dijo que ahora es la chica indicada para dar una clase de las propiedades de las hierbas medicinales y sobre los seres sobrenaturales.

─ ¿Y…? Debieron hablar algo más.

─ Si. Cosas de chicas. Y dudo que deseas saberlas.

─ No lo dudes. Hablamos de Killa McCall-rio Stiles- ella y tú no deben de tener muchos gustos parecidos. Ella no tiene muchos gustos parecidos a lo de las mayoría de las chicas. Me encantaría saber de qué hablaron.

─ No generalices a las mujeres-pidió Allison- no todas hablamos de Ryan Gosling, las bandas de moda, fiestas y maquillaje.

Stiles le sonrió, incomodo.

─ Los gemelos, Killa, Cora, Linus y Derek también estaban en el sueño-señalo Isaac- Y no ando admitiendo que todos soñáramos lo mismo o que probablemente la diosa de las brujas sea la causante del sueño, no an…

─ Eso último no lo había pensado- se apresuró a decir Stiles, interrumpiéndole- Y es muy lógico. Yo estaba herido… ¿Y si las heridas las causo él?

─ Es posible-admitió Allison- pero tenemos que hablar con ellos para darnos un mejor panorama.

─ Derek sigue fuera de la ciudad, los gemelos no han aparecido en semanas y Cora- Isaac siseó- será difícil hablar con ella. Te manda a la mierda fácilmente.

─ No-canturreó Stiles- a ti te manda a la mierda fácilmente. Sobre todo cuando le preguntas que hace Derek fuera de la ciudad o te burlas de ella diciendo que está en sus días.

─ Es divertido hacerla enojar-rio Isaac.

─ Si… si algún día tu cuerpo aparece en el bosque, ya sabemos a quién culpar. De verdad, si sigues ella terminara matándote.

─ No le tengo miedo. Nada puede asustarme ya.

─ ¿Qué hay de los lugares cerrados?-pregunto Allison

─ ¿Qué hay de Derek?-pregunto Scott

─ A Derek lo respeto, no le temo. Y los lugares cerrados solo los odio.

─ ¿Cuántas veces necesitas decirlo para que sea verdad?-pregunto Lydia.

Isaac volteó la cara ofendido.

Todos rieron ligeramente.

─ Tiene razón-dijo Allison- ¿Cuándo fue la última vez que hablaron con ella?

─ El martes tuvimos una video llamada- respondió Scott- y la llame ayer, pero me dijo que estaba muy ocupada con el notario.

─ ¿Notario?

─ Al parecer el bisabuelo de Killa murió hace unos días y le dejo todo-Scott hizo una pausa. Recordó lo desorientada que la vio. Parecía que algo le preocupada- Aaah… prometió llamarme en cuanto se desocupara.

─ ¿No lo hizo?

─ Conociéndola… en cuanto dejo al notario se puso a dormir… Tratare de llamarla saliendo. Creo que si es importante saber si ella soñó lo mismo que nosotros.

─ No se te olvide preguntarle si Linus también- pidió Stiles. Scott gruño por lo bajo- no me importa lo mucho que te caiga mal, debemos saberlo.

─ ¿Y los gemelos?-pregunto Scott para no seguir hablando de Linus- ¿al menos siguen en la ciudad?

─ No he hablado con Aiden en semanas.- dijo Lydia.- No podemos apoyarnos con ellos.

─ Bueno- dijo Allison tomando su charola- tenemos que esperar. Hay que preguntarle a Cora y ustedes tienen que preguntarle a Killa y Linus-dijo mirando a Scott y a Stiles- Sólo hasta que ellos nos digan podremos saber si alguien nos metió en el sueño para avisarnos de algo. Ya no trates de negarlo, Isaac. Nos dimos cuenta que estábamos soñando. En el sueño nos confundimos y sorprendemos al ver a las sombras y a Jennifer… el sueño no es normal, pero tampoco conocemos como es que todos nos metimos en él. Si Killa es una enciclopedia del mundo sobrenatural, ella quizás sepa también como ocurrió.

─ O quién sabe-dijo Lydia levantándose- Quizás sea uno de sus poderes.

Scott asintió sin estar de acuerdo con Lydia. Dudaba totalmente que una sacerdotisa terrenal o wicca tuviera tal poder. Que la diosa lo haya provocado era mucho más coherente.

Se levantó de la mesa… Su celular comenzó a sonar en su bolsillo.

─ Qué raro-dijo viendo la pantalla del celular- no conozco el número.

─ Es el de Marvin-señalo Stiles viendo el número.- Es el nuevo-explicó al ver la mirada confundida de Scott.-Contéstale, vamos.

─ Tal vez quiera preguntarles si soñaron lo mismo-apuntó Isaac en voz baja. Scott lo fulmino con la mirada.

Scott contesto la llamada. Marvin llamándolo le extrañaba mucho.

─ Hola, Marvin-saludo con voz suave.- ¿Disculpa?-su voz denoto confusión.- Dilo más despacio, ¿Qué Killa tiene qué?

Todos miraron a Scott. Había guardado silencio y expresión empezaba a contraerse con preocupación.

─ ¡¿DESDE CUANDO?!-grito sin importarle que los demás alumnos de la cafetería lo viera raro- ¿Y hasta ahora me lo dices? ¿Qué rayos te pasa por la cabeza?- Scott no dejo que Linus le respondiera. Le colgó abruptamente. Casi lanzado su celular al suelo.

Tomo su mochila

─ ¿Qué sucede?- farfulló Stiles preocupado.

─ Killa está en el hospital-respondió Scott- Al parecer su estado empeoro, no lo sé. No deje que Marvin me explicara… no dejaba de trabársele la lengua…yo… debo… debemos ir por mamá.

─ ¡Debemos ir a San Francisco!

Aunque los demás deseaban preguntarles que sucedían, solo les dijeron que se marcharan.

Stiles y Scott salieron apresuradamente de la cafetería, de la escuela y partieron rápido al hospital.

En el camino, Stiles llamo a su padre.

Esperaba que ninguna enfermera o doctor decidiera entrar a la habitación.

No sólo era el hecho de que deseaba estar con Killa unos momentos, sino también el hecho de que deseaba revisarla. Si era verdad y fue envenenada, debía de existir alguna marca en su cuerpo, se dijo.

Linus agudizo su olfato y trato de no prestarle atención a los olores del suero, la anestesia general o la sangre disfrazada con el olor del desinfectante o el alcohol.

Killa no olía diferente.

Apretó las manos en los soportes de la cama de hospital y observo a su amiga. Su nariz se encontraba muy irritada. En las pocas horas que llevaba ahí su piel se volvió más enferma, con un sudor frio recorriéndole y a pesar de que la máscara de oxígeno tapaba sus labios, estos debían seguir igual a como los vio Zoey: rosas cenizos y resecos. Dirigió su vista al electrocardiógrafo. La máquina le dio un valor a lo que el escucha. Los latidos de Killa seguían rápidos, pero no tanto como ayer. No era doctor, pero si un deportista y muy bueno en la clase de biología. Al parecer su frecuencia cardiaca estaba normal.

De repente recordó lo que el doctor Peterson le dijo de los rasguños.

Con suavidad movió su cabeza a un lado para ver mejor los rasguños. Aguanto la respiración. Debía de ser una broma… los rasguños no podía estar de esa forma. Los 3 rasguños que el gato le hizo a Killa estaban morados y poco de verde rodeando a cada línea rasposa e irregular.

No importa cuánto odiara a los gatos, aun cabía mucha posibilidad de que lo que estuviera envenenado a Killa entrara por otro conducto y los rasguños sólo lo mostraran. Se obligaba a creer eso. Aunque era un duro golpe a su orgullo; debía pensar lógicamente y aceptar que hubo un momento en el que no pudo protegerla. Era ilógico que un gato pasara un veneno o maldición. ¿No se supone que los gatos son los mejores amigos de las brujas? No importa cómo se quisieran llamar aquellas mujeres locas: sacerdotisas terrenales, wiccas, novicias o hijas de la luna… ellas eran brujas, punto, se dijo Linus. Y como brujas, los gatos debían ser sus mejores amigos.

Usando una vez más la suavidad, comenzó a acomodar derecha el rostro de Killa... Se detuvo a medio camino. Algo le cosquilleó la nariz. Percibió un olor y se acercó un poco más al cuello de la joven. Debajo del alcohol o desinfectante que le pusieron al rasguño, percibió un curioso olor. Era como… le recordó a los olores que le llegaban del sótano de casa de su abuela. ¿Cuántas veces, en todos los veranos que paso con su abuela, le llegaban esos olores? Cuando era niño no sabía qué hacía. Ya de adolescente pensó que fumaba hierba o trataba de hacer cristal o algún tipo de metanfetamina, ahora sabía que hacia sus menjurjes, pociones o lo que sea mágicos.

Se alejó abruptamente. El olor comenzó a quemarle la nariz. Sintió un líquido recorrerle la parte baja de la nariz, llegando a su labio superior.

Limpio el líquido.

Abrió los ojos con sorpresa al notar que era sangre.

"Los olores del sótano también me hacían sangrar la nariz-pensó Linus observando con interés el líquido rojo de sus yemas- ¿Es posible…?"

Limpio bien su nariz y labio y salió de la habitación con una rapidez propia de un hombre jaguar.

Camino apresuradamente por el largo pasillo de las habitaciones y cuando llego a una puerta azul que decía con grandes letras rojas: "Área de descanso" entró. Suspiro de alivio cuando vio que estaba vacío.

Tomo su celular y marco rápidamente el número de Bianca, la novia de Abby.

Un tono… dos tonos…comenzó a caminar desesperadamente por toda la pequeña habitación… tres tonos... si oía un cuarto iba a gritar.

¿Hola?- la voz de su cuñada se oía agitada- ¿Linus?

─ ¡Bianca!

¿Desde cuando dices mi nombre con tanta efusividad?-pregunto Bianca, riendo- Más bien… ¿Por qué me llamas tan temprano? ¿Volvieron a buscarte los…?

─ ¿Abby y tú siguen con Ruby?-preguntó interrumpiéndola. No deseaba oír sobre los policías en ese instante. Si no volvía a por de ellos en lo que restaba de su vida, daría saltos de alegría.

¡No interrumpas a mi novia, idiota!- la voz de Abby se oía bastante fuerte para no estar ella alado de la bocina. A Linus le llego una posible explicación de porqué su cuñada estaba tan agitada y le desagrado de sobremanera. Puso una ligera mueca de asco.

¡Abby!-le reprendió Bianca- guarda silencio, por favor.-suspiro- Si, seguimos aquí. No nos iremos hasta que sus problemas con la policía se resuelvan. Aunque aún tengo mis dudas… no es ético que yo los represente. Estoy involucrada con ustedes.

─ ¡La policía me importa un comino!-exclamó Linus- tengo cosas más importantes en las cuales pensar.

¿En cuáles? Linus ser sospecho en un caso de homicidio es algo muy importante.

─ ¡Creo que Killa fue envenenada!- exclamó Linus antes de que su cuñada pudiera continuar- Creo que Killa fue envenenada-repitió y con voz pesada por las emociones que ahora le embargaban, dijo- Creo que fue por una de las tuyas.

Silencio. Si no fuera por la respiración que oía, él pensaría que Bianca colgó la llamada.

─ ¿Bianca?

¿Qué te hace pensar eso?-pregunto Bianca casi sin voz. Aclaro la garganta- ¿Por qué crees que fue envenenada?-repitió.

─ Po…

¿Quién esta envenenada, Linus?-chillo Rubí. ¿En qué momento le quito el celular a Bianca?, se preguntó.- Linus, responde. ¿Fue Killa, verdad? ¡Responde maldito hijo de puta!

─ ¡Pásale el celular a Bianca!

¡No hasta que me...! ¡Déjame, Abby!

Linus oyó como sus hermanas luchaban por el celular. De repente el ruido de algo chocando con el suelo le lastimo el oído y un segundo después Bianca le hablo.

Explícame.

─ Su cuerpo comenzó a colapsar y los doctores encontraron sustancias desconocidas en su organismo. Y… hay cosas.

¿Qué cosas? Linus dime exactamente que tiene.

─ ¿Rubí ha comenzado a sentirse mal?

Ayer tuvo un inexplicable ataque de asma. Y se des… ¡No lo hicieron!

─ No tuvimos otra opción…

¡Siempre hay una opción! ¿Rubí como fuiste capaz de unirte a Killa? ¡Acaso eres una suicida! ¡Es muy peligroso tener un lazo con una persona! ¡Sobre todo con una wicca! ¡Una wicca enferma!

¡NO LA IBA A DEJAR MORIR!-grito Rubí lo suficientemente fuerte para que Linus escuchara.

─ ¡Luego nos regañas! Concéntrate en mi-exigió- Killa está mal. Mi mejor amiga y mi hermana están en peligro de muerte porque un maldito hijo de puta se las arregló para meter quien sabe que pócimas mágicas a su cuerpo… Y… ¿Es posible que un gato lo pase?

¿Cómo...? ¿Qué te hace pensar que fue un gato? ¿Cómo puedes si quiera pensarlo?

─ De la misma forma en la que sé que quizás fue un estúpida bruja quien la enveneno. El gato la aruño y de los rasguños capte el olor asqueroso de hierbas. A una combinación muy fuerte, amarga y… caliente. Me lastimo la nariz. ¡Daño mi olfato! Soy incapaz de oler algo o a alguien.

Bianca suspiro-Escúchame bien. Quiero que me digas exactamente que síntomas ha tenido, Killa.

─ No lo sé. Juro que no lo sé-se pasó su mano libre por el cabello que comenzaba a crecerle- Sólo la he visto débil. Su corazón late con una velocidad irregular y…-Linus no sabía que más decir. La mayoría de los síntomas de Killa los últimos días eran relativamente normales. Muchas veces los vio en ella cuando se enfermaba o probaba con un nuevo medicamento. Todo era normal. Todo… no todo.- Es más olvidadiza que de costumbre. Más callada. Y, parece que tiene más pesadillas que antes.

No me dices nada concreto. Debe ser algo mucho más claro.

─ Necesitas venir a verla. Pensaba ir por Rubí, ¿puedes venir con nosotros?

Lo hare, pero Linus. Soy aun joven. Yo no tengo tantos conocimientos como otras wiccas. ¿No crees que deberías llamar a Tana?

─ No. Ni muerto la llamaría-gruñó Linus enfurruñado

Linus andas llevando demasiado lejos está riña-

─ ¡Trato de matar a Killa!-espetó- deliberadamente nos dijo que la única forma de sacarle el espíritu era si su hermano trataba de convertirla. ¡Oculto que la mordida mata a las wiccas! Y sabe Dios qué otras cosas más nos ha ocultado. Si mintió en una cosa, ¿en cuantas más habrá mentido en estas semanas? ¿En lo últimos 50 años?

Sus razones tendrá.

─ No la defiendas, por favor. Mira. Iré por ustedes y si tanto deseas convencerme de que Tana obro por un bien mayor… para cuidar el estúpido balance, te dejare hacer tu vano intento. Pero ahorita no quiero oír tus estupideces de que un miembro del consejo no haría nada sin pensar primero las consecuencias.

No conoces a tu abuela.

─ ¿Y tú sí?-pregunto Linus con sarcasmo. Si Bianca le respondió no pudo saberlo.

De repente su celular se cayó de su mano y su cuerpo fue empujado para adelante. Su cuerpo choco con fuerza contra la pared. Una mano con garras lo sometió por el cuello y otra mano le doblo los brazos y tomo con fuerza sus manos, aruñando sus muñecas con gruesas garras.

Linus rugió y se apresuró a transformarse. Sus ojos brillaban de un fuerte verde. Le creció pelo en la cara. Las garras se le alargaron como grandes agujas. Sus músculos se inflaron y sintió como sus costillas se juntaban más para cubrir su corazón y otros órganos importantes y los colmillos sobresalieron de su boca, rasgándole un poco el labio.

Rugió una vez más y, poniendo toda su fuerza en sus piernas, agarro impulso y se echó para atrás como si fuese un resorte gigante. Él junto con su captor cayó para atrás. Ambos saltaron y cayeron semi agachado al suelo.

Él volvió a rugirle al estúpido hombre lobo que lo sometió. Se obligó a respirar y mantener la calma. Se levantó y volvió a ser completamente humano.

─ Eres un estúpido de mierda- exclamó fulminándolo con la mirada. ¿Qué rayos hacia él en el hospital?- ¿Por qué rayos me atacaste?

─ ¡Porqué eres un idiota!-le espeto Derek enderezándose e invirtiendo su transformación.- ¿Cómo se te ocurre hacerte exámenes de compatibilidad?-le regaño- ¡No sabes lo que le hará!

─ Mucho menos daño de lo que le haría recibir uno de un hombre lobo-graznó

Derek lo fulmino con la mirada.- Hablando de eso-su voz era cortante- No creías que sería una muy buena idea decir a todos que la mordida de hombre lobo la mataría. ¿En serio ibas a dejar que Scott la mordiera?

─ Bueno, estúpido perro, si te encanta escuchar tras las puertas, mínimo llega en el momento idóneo. ¡Yo no lo sabía! Mi cuñada me lo dijo días después de que Killa se recuperara.

─ No te creo.

─ Me vale un carajo si me crees-farfulló- A fin de cuentas la única opinión que me importa es la de Killa, no la tuya.

Derek le miro enojado. La expresión que el hombre lobo tenía impresa era tan peligrosa que a Linus le causo un ligero estremecimiento. Sin embargo no dejo que lo notara. Era demasiado su orgullo.

─ Relájate, Hale.-ordenó Linus. Le sostuvo la mirada sin pestañear. Como si evitar cerrar los ojos le retara… le dijera que su enojo e ira le afectaba muy poco- ¿Puedo saber que rayos haces aquí? Has estado todo, no, no todo-rectificó al notar que se había cambiado de ropa y que su cabello estaba mojado. Algunas gotas aun mojaban su frente. ¿Se fue sólo por un baño rápido? Se preocupaba por Killa más de lo que pensó.- Has estado casi todo el día en el hospital. Desde ayer. ¿Por qué estás aquí? ¿Tanto te importa una chica que acabas de conocer?

─ No es tu asunto-ladró- Las cosas que yo haga o deje de hacer son asunto mío.

─ No te estoy dando la opción de negarte. Te exijo que me digas que rayos haces aquí. Te exijo que me digas cómo encontraste ayer a Killa.

─ Ya te lo dije. Fue una coincidencia. Estaba conduciendo por la ciudad; la vi y parecía que estaba por desmayarse. Sólo trate de ser un buen samaritano.

─ Las coincidencias no existen… Menos con el hombre lobo que le busco el martes en su escuela y el lunes en un parque.

─ Disculpa.- la expresión dura de Derek cambio a una inquieta- ¿Qué estupideces andas diciendo?

─ No lo niegues-canturreó-Rene te vio. Admito no te relacione con el tipo que me describía Rene. Te reconoció como el hombre que la salvo de ser atropellada meses atrás, y siempre he dudado que el realmente te haya visto por lo que no le creí. No le creía hasta que percibí tu olor en ella el martes. ¿La abrasaste o algo así?-hizo una mueca de asco- Tu olor a perro triste estaba inundándole.

─ Cuidado con lo que dices, estúpido jaguar- amenazó Derek- se me es difícil no golpearte.

─ Me golpeaste con la pared. Hay tirones en la parte baja de mis costillas.

─ Y mereces mucho más dolor-le gruño-Llevo horas queriendo golpearte-refunfuño por lo bajo. Cerró los ojos bruscamente. Lo oyó respirar con mucha fuerza. Como si estuviese enojado- Respóndeme: ¿Por qué quieres ser su donador? Las posibilidades de que seas compatible con ella son casi nulas y si existe la posibilidad, sería muy imprudente si lo haces. Si una wicca no puede ser una mujer lobo; si su naturaleza se lo impide, ¿Qué te hace pensar que no es igual de peligroso ser una mujer jaguar o cualquier otro tipo de mujer bestia? Su simple naturaleza la obliga a ser "pura".

─ Es peligroso, cierto.-admitió Linus- Pero no existen muchos hombres bestia, cambiantes, cambia formas o como quieras llamarlos (aún me confunde la forma en que nos generalizan)-gruñó. Linus odiaba los nombres con el que los generalizaban- que puedan pasar su condición por una mordida. De hecho, para ser un Balam debes nacer. Hasta el ritual que hacen para convertir a uno que no nace, es tan duro que naces de nuevo. Y…-se detuvo un momento a pensar- estás mucho más informado de lo que esperaba. Tienes razón. La naturaleza de las wiccas repele la naturaleza de los demás hombres o mujeres bestias. Ya sea mordida, ritual o nacimiento. Si alguna condición de hombre o mujer bestia se puede pasar, ellas mueren durante el proceso

─ ¿Entonces?-Lo interrumpió- ¿Por qué quieres saber si eres viable como donador?

─ Es inmune a la mordida. Según mi cuñada, si es inmune a uno es inmune a todos. Un alfa puede morderla cuantas veces quiera y ella no se convertirá. Puedo convencerla el extraño ritual de los Balam y aun así ella seguirá siendo "mortal". Y eso me hizo preguntarme si puedo donarle medula sin que ella sea afectada. Es un misterio para nosotros si por donar sangre u órganos se pueda pasarla. Pero dado a que Killa es inmune… puedo donarle yo u Scott si somos compatibles y ella estará como si nada. Respondiendo a tu pregunta: se me ocurre salvarla.

─ La misma lógica te da la respuesta-gruñó Derek- Si se dona sangre o algún órgano a una persona se pasa la condición

─ Yo no lo afirmé

─ Pero si cuerpo quizás es inmune a "ti"-señaló ignorando su comentario- a la condición de hombre jaguar. Y si ella repele todo, no solo repelerá ser una mujer jaguar, sino que hay una gran probabilidad de que su cuerpo no desee aceptar el trasplanté. Su cuerpo-siseo- tratara de eliminarlo y en lugar de ayudarla, terminaras haciéndola empeorar más.

Linus maldijo por lo bajo. Derek tenía razón. Por su desesperación no pensó que quizás la inmunidad de Killa también podría afectar a que aceptara un trasplante de parte suyo.

─ No importa cuánta razón tengas ahora; no admitiré que hice mal-masculló- A diferencia de los doctores de este estúpido hospital, yo estoy tratando de hacer algo. así que guárdate tus regaños. Pensándolo bien: ¡No tienes ningún derecho! Ni siquiera a enojarte. ¿Por qué te enfurece tanto que casi ponga en peligro la vida de Killa? ¡No es nada tuyo! Si Scott me hubiera tratado de matar, créeme que lo entendería. Hasta lo dejaría. ¿Pero tú?-escupió- tú no cuadras en la ecuación. No importa cuántas ganas tengas de hacerla tu hembra tengas…

─ ¿Qué dices idiota?-lo interrumpió y Linus juraba que Derek trataría de lanzársele de nuevo- ¡Yo no quiero hacerla mi hembra! No soy tan poco hombre como para denigrar a una mujer así.

─ ¿Entonces qué?-inquirió Linus- ¿Por qué estás aquí? ¿Qué mierda haces aquí después de la forma en la que ella te mando a la mierda en Beacon Hills? Si me dices que la aprecias te golpeare. No llevas casi nada de conocerla y si la apreciaras no la hubieras llamado loca.

─ No la llame loca.

─ La trataste como una-chilló. Hizo una pausa y al notar que Derek no pensaba decir nada, continuó-: Mira, Hale. Quizás no comprendes como la conversación termino con aquel desastroso final.

─ Te juro que no la llame loca. Ella…

─ ¿Sobre exageró?-pregunto Linus y Derek apretó los labios- Es mi amiga y la amo, pero no lo negare. Ella lo sobre exageró. Hasta cuando me lo explico, lo hizo. Pero tú no sabes lo que hay detrás. No te explicare mucho porque es algo que no tengo el derecho de decirte. Lo único que te diré es lo mismo que le he dicho a otros chicos y chicas cuando me preguntan porque se pone tan sensible cuando le llaman loca o entre líneas lo expresan: su vida ha girado siempre alrededor de esa jodida palabra y muchas veces de una forma que la hiere.

─ Para un persona que ha ido a psicólogos toda su vida y le hayan diagnosticado esquizofrenia, es difícil- musitó Derek mirando el suelo. Su expresión seguía siendo dura. Parecía estar recordando o culpándose de algo, pensó Linus.

─ Supongo que ella te dijo algo para que lo comprendieras.-Suspiro y se tallo los ojos con la sensación de sentir un deja vu. ¿Por qué el comportamiento de Derek le parecía tan familiar? Juraba que lo vio antes en otra persona pero era incapaz de recordar en quien persona vio lo mismo. Quizás eran imaginaciones suyas- Siento un deja vu y no sé porque…-masculló cansado.

Derek levanto la mirada abruptamente.- ¿Qué?

─ Nada-Farfulló- Estaba pensando en algo… ¿Puedo pedirte un favor? ¡Deja de alzar las cejas escéptico!

─ ¿Qué quieres que haga?

─ Cuida a Killa-pidió- Oíste al doctor. Y…a pesar de que no oyeras toda la llamada, debes saber o imaginarte que esto fue provocado por algún cazador o bruja mala. No quiero arriesgarme a que lo vuelvan a intentar. Te pido-repitió- que te quedes y la cuides hasta que yo vuelva.

Derek no le respondió. Lo miro fijamente un momento y después salió del área de descanso. Aunque no dijo ni una sola palabra, Linus sabía que lo haría.

─ Trata de que no te vea McCall-añadió con la mano en el pomo de la puerta, imaginando que aún podría oírlo- No creo que quieras explicarle porque estás aquí- abrió un poco la puerta, vigiló por si estaba alguien cerca y después de unos segundos salió.

Linus no sabía que sería peor: recibir un golpe de Abby en cuanto abriera la puerta del departamento (como las últimas veces); oír las quejas de Rubí durante todo el viaje u observar como Bianca le preguntaba el estado de Killa y trataba de deducir que pasaba. El pequeño viaje se le haría eterno.

Derek camino con pasos suaves y rápidos por los pasillos, tratando así de regresar al que recorrió momentos antes. Algunas enfermeras y pacientes se le quedaron viendo cuando salió de forma tan despreocupada de la habitación donde el personal descansaba después de una larga jornada, pero muy poco le importo.

La preocupación, la ira, la desesperación, el enojo, los nervios, la inquietud y la continua sensación de ser un ajeno en el hospital se combinaban en el como si trataran de convertir su cuerpo en una pequeña bomba atómica. Ayer… anoche esas emociones no estaban tan impresas en él. Se sentía preocupado y no dejaba de preguntarse cómo es que supo el "peligro" en que Killa estaba. Su mal presentimiento era un misterio… ¿Por qué todo en unas cuantas horas tuvo que cambiar? Y ahora unos instintos homicidas comenzaron despertar en él… ¿Por qué Linus tuvo que decirle que quizás trataran de atentar contra la vida de Killa de nuevo? Ya había demasiadas cosas raras en su aparente conexión… en la salud de ella... Entre ellas sus aparentes amnesias. Aunque, pensó deteniéndose en uno de los pasillos contrarios a la recepción; en el pasillo donde estaba su habitación. Mirando de soslayo, vio que tanto el tío de Killa y la novia de su tío seguían en la sala de espera del piso.

Se apoyó en la pared e hizo la cabeza hacia atrás. Estaba de acuerdo con el doctor. Todo en la salud de Killa era algo raro. Su enfermedad… su envenenamiento. Su curiosa recuperación en mientras estuvo en Beacon Hills y su decaimiento en cuanto regreso a San Francisco. Todo era muy raro. Pensar que fue envenenada por monóxido de carbono era mucho más lógico. Explicaría el porqué de sus amnesias. El por qué no recordaba verlo. Pero sería un hipócrita si negara que otra persona o cosa se lo provoco. ¿La mordida del hombre lobo que los ataco podría haberle provocado todo esto? No era un hombre lobo propiamente dicho, así que era posible, pensó. Sin embargo, cazadores de brujas o brujas malas también era una buena opción. Suspiro; viera por donde lo viera, Killa tenía enemigos por todos lados y pensar quien la lastimo no le ayudaría en nada.

De pronto oyó una puerta abrirse. Abrió los ojos (¿En qué momento los había cerrado?) y dirigió su vista al lugar donde oyó el sonido. Un enfermero salía de una habitación, anotando algo en una libreta. Espero a que el enfermero se fuera y reviso una vez más el pasillo. No había nadie.

Con rapidez se acercó a la puerta y la abrió sin saber que le esperaba. Sólo deseaba verla para aliviar su desesperación.

Sabía que era la habitación de Killa porque vio a Linus salir de ella y… verla llena de cables le hizo preguntarse si su estado era 1000 veces peor de lo que se imaginaba.

Se quedó parado frente a la puerta, viéndola dormir y respirando con la ayuda de la máscara de oxígeno. Varios cables estaban conectados a su pecho y otros a su brazo derecho. Los cables que se adentraban en su pecho le causaban un poco más de curiosidad que los de su brazo. ¿Todos procuraban algún cuidado o seguimiento a su corazón?

Estaba tan concentrado en sus pensamientos que cuando le hablo, se asustó:

─ ¿Por qué no te acercas?- pregunto ella con voz agitada.

Sus ojos se dirigieron a su cara y vio que tenía la máscara bajada hasta el cuello y que trataba de levantar parte de su cuerpo con la ayuda de su mano libre.

─ Acercarte… No muerdo-continuó. Al ver que era inútil enderezar parte de su cuerpo. Aplasto un botón rojo del control que estaba alado de ella y su cuerpo se levantó un poco.

─ No deberías quitarte la marcara de oxigeno- la regaño. Continuaba sin acercarse a ella.- Estás agitada.

─ No estoy agitada porque respire mal-contradijo- Todo lo contrario. Respiro… en lo que cabe bien. Estoy agitada porque mis venas arden y mi corazón desea salir de mi pecho. He estado tan sedada que no he podido sacar de su error a los doctores-apretó los labios y cerró los ojos con fuerza. Cuando volvió a abrirlos, Derek ya estaba a los pies de la cama- Te ando diciendo que mi corazón desea salir de mi pecho y tú sorprendiéndome. Eres un imbécil desconsiderado.

─ No pareces sorprendida-señaló cruzando los brazos. Su expresión estaba relajada por lo que a Killa le dio una especie de sensación de seguridad- No parece sorprenderte de que éste aquí.

─ Tú me trajiste al hospital-contestó Killa y Derek mostro una expresión sorprendida- Te sorprende, ¿verdad? A mí también. Sabes…-sus ojos empezaron a lubricarse y enrojecerse- Éste es el primer día en toda la semana que recuerdo algo del anterior. El primero que sé con tal seguridad en que día estoy y siento con fuerza la desolación de saber que no recuerdo los anteriores. Pase del domingo al jueves sin ninguna novedad aparte de terminar en el hospital y verte a ti preocupado por mí… ¿No hemos visto otros días, no es así?-preguntó viendo a un punto de la puerta.

─ Yo…

─ No mientas.

─ No iba a mentir-aseguró- Si-afirmó viendo electrocardiógrafo. Sus latidos oscilaban entre 140 y 150.- Hablamos el lunes y el martes.

─ ¿Y el martes no te recordé?-Derek negó sin mirarla a los ojos- Me lo imaginaba. Soñé que te gritaba… y que me salvabas de ser atropellada una vez más. ¿Eso ocurrió el martes?

─ El lunes.

─ Y te mande a la mierda-asintió- No lo ando recordando-explicó- pero tú sí.

─ ¿Qué quieres decir?

─ Que ahorita te estuviera mandando a la mierda de no ser que comenzaste a recordar los días que me buscaste. Ese es uno de mis poderes: ver cosas. Comenzaron un año atrás y… puedo ver el pasado de las cosas o de las personas. Los recuerdos. Si el recuerdo es de varios días atrás y lo piensas con suficiente fuerza lo recuerdo. Antes de que vinieras soñaba con el primer paciente de mi enfermero. En la única razón por la que aparentemente estoy tan tranquila hablándote.- volvió a cerrar sus ojos con fuerza y su corazón comenzó a latir mucho más rápido. Derek estaba por ir a hablarle a un doctor cuando ella lo detuvo- No te vayas por favor-suplico. Sus latidos bajaban- ya estoy mejor.

─ ¡No lo estás! ¿Estabas por tener un infarto?

─ No llegues a tales extremos. Mi corazón parece explotar cada vez que una oleada de dolor viene. Uno de estos cables es para monitorear mis índices de dolor-dijo señalando los cables que estaban conectados a su pecho.

Killa no continúo hablando y Derek tampoco comento nada. ¿Qué podría decirle? Verla así le sorprendida demasiado y le hacía sentir cosas que odiaba. Estaba muriendo y el comenzaba a sentir que la perdía sin a ver ni siquiera luchado.

El silencio se prolongó por varios minutos. Lo único que rompía el silencio era el ruido que las maquinas hacían. En el silencio Derek noto una gran máquina de color blanco que sacaba un papel con lectura parecida a la que sacaban los sismógrafos. Supuso que esa era la que monitoreaba su dolor. ¿Los doctores sabrían exactamente que estaban haciendo? Su cuerpo comenzaba a colapsar y monitoreaban el dolor en lugar de tratar de descubrir como parar el descontrol de su cuerpo. Pensaba que hacían cosas completamente inútiles.

─ ¿Qué haces aquí, Derek?-lloriqueó y Derek no pudo evitar mirarla a la cara. Pequeñas lágrimas bajaban por sus mejillas.

Él no pudo evitar pensar que era la primera vez que decía su nombre sin un tono enojado, de burla o riendo.

─ ¿Quieres que me vaya?

─ No. No es eso. Quiero saber porque sigues aquí. Puede que no lo recuerde, pero he sido una verdadera mierda contigo. He sobre exagerado nuestra pelea… de hecho, la única razón por la que hubo y sigue habido pelea es por mí. No merezco que hayas venido a arreglar las cosas conmigo. No merezco que insistas ni que este aquí. Me sacas de quicio, sí, pero demuestras ser mejor persona que yo. Yo no me atrevería a ver a una persona que apenas conozco y que no ha hecho otra cosa que hablarme mierda. Soy una mierda con el chico que me salvo la vida… ¿5 veces? ¿6?

─ No eres una mierda. Estás dolida-musito y se acercó un poco más a ella. Titubeo en tomar su mano. Al final la apretó, en un puño, con fuerza contra su muslo- Fui muy rudo y mi forma de expresarme te lastimo. Hable sin pensar.

─ No podías saber que mi vida ha sido una mierda desde los 12 años. Psicólogos, psiquiatras, leucemia, niños que me llaman loca y novios sociópatas. Me merezco todo lo que me ha pasado.

─ Nadie se merece que le sucedan cosas…

─ Lo siento-lo interrumpió- Lo siento por ser tan mierda y enojarme contigo sin razón. Después de que el hombre lobo nos atacará en tu loft estaba tan sensible… tenía tantas cosas encima que sólo deseaba gritar y enfurecerme… pero no podía hacerlo con Scott, Stiles o mi mamá… ellos sólo me hacen sentir bien. Cuando estoy con ellos soy feliz y todas las cosas que me afectaron seguían dentro de mí, imposibilitadas a salir. Cuando hable contigo y empezaste a hablar tan rudamente conmigo te use como una forma de liberar todo lo que me afectaba. Toda mi furia y estrés. He hice muy mal… Soy tan mierda… Lo siento mucho, Derek. Espero que p…

─ ¡No!-exclamó- te he dejado hablar lo suficiente y hablas puras estupideces. ¡Hablas como una condenada a muerte! No necesitas arreglar tus problemas antes de morir, porque tú no vas a morir. Eres demasiado fuerte y obstinada como para dejarte vencer.

─ Y no me estoy dejando vencer. Solo quiero dejar las cosas en claro por si me pasa algo… no quiero ir al otro mundo estando enojada contigo-se limpió las lágrimas con la mano libre de cables- Con el tiempo te darás cuenta que soy muy espiritual.

─ No acepto tus disculpas-masculló Derek. Killa lo miro confundida… tal vez un poco dolida- Si quieres disculparte tendrás que esperar a que estés recuperada. Cuando salgas del hospital. Volveré a buscarte y dejare que vuelvas a echarme toda la mierda que quieras… y yo no dejare que te vayas hasta que me escuches y llegues a esta misma conclusión y me pidas disculpas sin tener el peso de la muerte en tus hombros. Sólo así lo aceptare.

Killa se mordió el labio varias veces mientras él hablaba. Parecía que quería decirle algo…

─ ¿Qué quieres decirme?-pregunto tratando de ayudarla.

─ Comienzo a olvidar-respondió- Y no lo de ayer. Aun es dudoso como recuerdo…

─ ¿Entonces?-pregunto Derek confundido

─ Todo lo de la últimas semanas. Ya no recuerdo cómo fue que llegue a Beacon Hills-explicó- ni porque tengo estás heridas en el cuello- se tocó los rasguños- o la mayor parte de los detalles de cómo el hombre lobo término mordiéndome. Aunque no creo querer recordar mi monologo.

─ Empeoras-cerró los ojos con pesadez- tenía la esperanza que el problema que tienes es envenenamiento por algún químico al que estuviste expuesta, pero si olvidas otras cosas es obvio que no.

─ Me lo andan haciendo por un medio… mágico-coincidió Killa. Después de estar unos segundos callada, cerró los ojos con pesadez y los volvió a abrir - Pregúntame.

─ ¿Preguntarte qué?

─ Lo que me preguntaste la última vez que nos vimos. Lo que aun te atormenta. ¿O ya no quieres saber si era yo o Luna la que te beso e incito a tener sexo?

─ Puedo esp…

─ Si olvido, no te lo podre decir. Y si lo recuerdo, la duda te carcomerá mucho tiempo. Y al ver cómo te afecta tanto… si te lo digo te ayudara en algo, ¿cierto?

Derek asintió- No tienes que decirme si no quieres.

─ Quiero-afirmó ella- Deseo decírtelo. Si lo sigo guardando…-negó con los ojos cerrados. Al abrirlos miro a Derek que parecía inquieto esperando la verdad.- Yo quería estar contigo-musito lentamente. En ningún momento despego sus ojos de los de él- Luna sólo regreso a tomar el control de mi cuerpo porque si seguía más tiempo fuera no podría regresar. Pero si hubieras seguido, si no te hubieras dado cuenta que deje de ser "yo" la que te besaba, no me arrepentiría de que lo hubieras hecho.

─ ¿Por qué?-se acercó más a ella. Sus manos se rozaron- ¿Por qué deseabas estar conmigo?

─ Me siento segura en tus brazos-respondió- la noche pasada habías ahuyentado mi pesadilla y… en todo el tiempo anterior a la posesión y durante no dejaba de pensar en ti… no dejaba de preguntarme porque me sentía tan bien alado tuyo. Como si nada existiera… en un punto hasta Luna trataba de explicarme porque no dejaba de pensar en ti… ¡y yo deseaba tanto callarla!-comenzó a llorar de nuevo- y te vi y desee volver a tener la sensación que tus brazos me dieron la noche anterior… pensaba sólo abrazarte pero otra cosa que no puedo explicar me decía que te besara. No era Luna, era algo más parecido a mis instintos… Y… me gusto. Me gusto sentir como me tocabas y me enoje que tuviera que irme.

─ ¿Te enojaste por no continuar?-pregunto Derek con incredulidad en su voz. Frunció el ceño-¿Ibas a dejarme ser el primer hombre en tu vida sólo porque te sientes segura y olvidas cuando estás entre mis brazos?

Killa pestañeo con desconcierto. ¿Preguntó lo que creyó que preguntó? ¿Y... y se oía enojado por eso? No comprendia...

─ ¿Cómo sabes que soy virgen?- "¿Y porque te enojas por eso? Creí que los hombres se sentía felices al "desflorar" a las mujeres. Aunque...yo no soy hombre para saberlo. Y conozco a muchos que son la excepción de la regla. Tú eres uno más... Dios, debo dejar de ver tanta pelicula para adolescentes, me dan pensamientos equivocados... Bien lo decía Zoey.."

─ Por la forma en que titubeabas al tocarme. Por tu olor…

─ Claro, mi olor-canturreó. En su mirada se veía que le molestaba ese hecho (quizás algo de molestia por los esteriotipos que le hizo creer hollywood). Como si alguien ya le hubiera dicho antes que el olor podía indicarlo-Te deseaba. -suspiró y con voz suave reiteró-:Aun te deseo. Varios de mis sueños continuaban donde lo dejamos. Continúan, quizás… Aparte de mi pesadilla de miércoles, no recuerdo el resto de mis sueños.

A Derek no le gustaba el tono con el que hablaba ella. A medida que la conversación avanzaba más se daba cuenta que su voz se serenaba y rompía más y más… Hablaba como moribunda y darse cuenta de eso le daba un amargo sabor de boca. Ella no podía morir, ¿verdad? Linus la salvaría… aún es posible que un donador externo a su familia la salve.

Sin embargo… saber que lo deseaba le llenaba de una especie de felicidad. Ella lo deseaba. Aun lo desea. ¿Es posible que ella sienta algo por él? ¿Es posible que se sienta igual de confundida? Le gusta, la desea, quiere protegerla y teme perderla. Pero, ¿y ella?

─ ¿Qué sientes por mí?-pregunto- Me deseas, eso ya lo dijiste… pero, ¿Qué sientes? ¿Qué sentiste cuando nos conocimos?

─ Nada… solo deseaba patearte el trasero.

─ Rectifico: ¿Qué sentiste en nuestros encuentros anteriores? ¿Qué sientes cuando estás conmigo, sin importar que en esos momentos no gritemos? ¿Qué sentiste cuando te acaricie, cuando te bese? ¿Qué sientes al verme a quien y notar que sin impostar que hagas seguiré buscándote? Piensa en todo y dime que sientes por mí-suplicó

Killa bajo la mirada a sus manos que descansaban sobre su estómago. Las preguntas que ahora le hacía y suplicaba que respondiera eran específicamente las que evitaba hacerse a toda costa. Las cuyas respuestas la lastimarían sin lugar a dudas.

Apretó los labios con mucha fuerza y dejo de hacerlo cuando sintió un agudo dolor.

La lastimaría, sí, pero solo por lo que haría según la respuesta. Si se lo decía y no lo recordaba no tenía nada que perder, pero ahora que estaba pensando en las respuestas más y más se daba cuenta que le dolería no llegar a la conclusión; que le dolería aún más no recordarlo y que le dolería no saber porque Derek se lo preguntaba. Porque si se lo preguntaba era porque él comenzaba a sentir algo por ella, ¿no?

─ Killa- la llamo él con voz mucha preocupación en su voz. Llevaba mucho tiempo callada. -¿Killa?

─ La primera vez que nos vimos pensé que eras demasiado lindo como para hablar tan rudo y tener siempre una expresión enojada. Y cuando tu voz comenzó a suavizarse y preguntarme si estaba bien y estabas por preguntarme mi nombre, empecé a darme que eras tan guapo…-rio un poco.- pero apareció Rene y volviste a levantar tú mascara fría.- negó- en la segunda te odie por llamarme Speedy y por burlarte de uno de mis amigos… ahora que lo pienso, parecías celoso… y fue dulce que parecieras tan preocupado por mí.

─ Ni yo se que me paso.-confeso Derek-Pude estar celoso o enojado por lo bajo que él estaba cayendo. Preocpuarme por una persona que no conozca no es algo usual en mí, pero algo me mandaba a cuidarme (Al parecer provoco eso en muchas personas-dijo Killa por lo bajo). No me explicó nada-la miro a los ojos-Mi cambio al ver a tu amigo es lo que más me confunde. Cuando él llego me ignoraste y… vi en su mirada todo lo que le importabas que comencé a pensar que se humillaba... y, lo admitó, también me sentí desplazado. Me enoje por los sentimientos de él y por sentirme débil.-Killa lo miro confundida-Tú mirada me hizo sentir débil.-explicó-Me miraste y sentí un poco de miedo y a la vez alivio; parecía que veian todo de mi: lo bueno, lo malo y lo más abajo y no me jusgaban, todo lo contrario, parecían tratar de consolarme... arreglarme. Tu mirada en ese momento fue hipnotica. Y cuando te vi en las ruinas de mi casa estaba enojado. No me gusto ver a alguien ahí... y cuando me di cuenta que eras tú, la preocupación regreso. Ese día fue el primero de tantos en que comencé a preguntarme porque me preocupaba por ti. Porque no dejaba de pensar en ti. Y por qué no pense en tí hasta que nos volvimos a ver, fue tan raro, pareciera que te borraste de mis recuerdos y que alguien lo volviera a poner cuando nos reencontramos en las ruinas de mi casa.

─ Me gustas-sollozó Killa- No he querido aceptarlo, pero me gustas. Me empezaste a gustar desde que nos encontramos en las ruinas de tu casa. ¿Ibas a besarme no es así?-Derek no dijo nada ni hizo nada para afirmarlo o negarlo- Te hubiera dejado. Hubiera dejado que llegaras a cualquier extremo. Sólo que no lo he querido aceptar. En el bosque, cuando el hombre lobo nos atacó, yo deseaba tanto golpearte con la rama. Aun cuando me sometías con el árbol, desee tener la rama en mis manos y molerte a golpes con ella… no sentí el deseo de la casa. tal vez no lo sentí porque no intentaste ningún movimiento… quien sabe. Y la misma noche, cuando me abrasaste. Cada uno de los momentos que vivimos en la locura de mis primeros días en Beacon Hills no supe interpretar las cosas que sentí. Días después, sí… Ahora sí. En tus brazos me siento segura. Cuando me besaste la primera vez sentí un fuego recorrerle… una pasión que jamás había sentido y deseaba mucho que me hicieras tuya… y nuestro beso después de que lanzaste a ese tipo por la ventana, sentí que mi corazón salía de mi pecho por todo los sentimientos que expresaste en él. Sentí tanto cariño… y me siento muy mal por no a verlo correspondido con la misma fuerza.

─ Estás confundida-musitó acercándose mucho más a ella. Puso sus manos sobre las de ella- estás mucho más confundida que yo.

─ Levanto barreras.-confesó-Quiero decir, no dejo entrar a alguien lo suficiente. Ya es algo automático en mí. No sólo en hombres a quienes les intereso, de hecho no voy por ahí campeón, no soy tan popular con los del sexo masculino-dijo riendo entre lagrimas que luchaban a salir- Las barreras se levantan con todos. No me pongo desdeñosa, de hecho no se dan cuenta porque actuó como soy siempre: enojona, infantil, medio molesta..., pero no los dejo ser muy amigos mios para no lastimarlos más adelante y para dejar menos heridos cuando yo no este. Jamás me perdonare si me llevo a varios efectos colaterales conmigo. Por si no lo has notado, no tengo casi amigos. Rene, Bash (éstos pudieron pasarlas, no me preguntes cómo), Linus y Stiles son mis únicos amigos y las hermanas de Linus mis únicas amigas. A diferencia de lo que los demás creen, no tengo más amigas o amigos, sólo conocidos con los que me llevo muy bien, pero nunca salgo y, por supuesto, dejo que me den un lugar en su vida sustancial (si, ya se que se oye muy arrogante, pero es verdad. En un punto los amigos se vuelven parte insustituible de la vida de uno. Se vuelven familia). Sin embargo, las barreras no funcionaron contigo. Comenzaste a derribarlas en el momento que me consolaste por mi pesadilla. Por eso me dolió mucho cuando me gritaste e insultaste cuando fui a buscarte. Ya era muy consiente de todo lo que me hacías sentir. Aunque me obligue a creer que era porque me deseabas… sé que cuando un hombre lobo desea mucho a una mujer, la marca para poseerla.-explicó- Y yo no quería ser la mujer con la que satisfaces tus deseos.

─ ¿Por eso no aceptabas hablar conmigo? ¿Por qué creías que yo solo te buscaba para hacerte mi mujer? ¿Qué eran mis instintos los que me lo exigían? ¡Si crees eso estamos muy equivocada!-le espeto con más fuerza de la necesaria- Hay algo que me mueve a buscarte, pero no son mis instintos. Me gustas. Me gustas y quiero tenerte para más que un rato de diversión. Quiero tenerte en todos los aspectos. Creo… creo...

─ Si dices que estás enamorado de mi, me levantare y te pateare tu pálido trasero-amenazó interrumpiendole-No puedes enamorarte de mí. ¡Apenas me conoces!

─ ¿Y crees que no lo sé? ¡Lo pienso cada vez que estoy por llegar a esa conclusión! Apenas nos conocemos y siento que me estoy enamorando de ti. Solo me paso una vez y todo termino mal. Ella termino muriendo por culpa mía. Por mis decisiones…

─ Cuando uno decide algo no sabe las consecuencias-susurró

─ He recordado algo que mi mama me dijo poco después que ella murió-continuo tratando de ignorar lo último que ella dijo- me dijo que encontraría a alguien y que este alguien llegaría cuando yo más lo necesitara. Y que sabría reconocerlo porque desde el momento que la vea sentiría fuertes ganas de protegerla…-dijo. También recordó que esa fue la primera vez que su madre le conto sobre las almas gemelas- lo creí tan irreal que los últimos años lo he ignorado y casi olvidado. Tratando de explicarme que sentía por ti, lo recordé. Llegaste como ella dijo que llegarías.

─ No creo en el amor a primera vista. Es algo irreal. Algo inventado por los cuentos de hadas y las comedias románticas.

─ Puedes creer en los hombres lobos, brujas, hombres jaguar y que existen un millón de misterios en este mundo, pero, ¿no puedes creer que las personas se enamoren en un instante?

─ No. Lo siento, soy demasiado escéptica. Pero…- dijo separando sus manos y acunando el rostro de él en ellas. Sus dedos acariciaron su barba y se extendieron en toda su extensión.- pero no hay mejor explicación, ¿cierto? Tienes razón. No puede ser escéptica si por todos lados veo cosas imposibles. Si he visto como una de las hermanas de Linus se enamoró de inmediato de su prometido.

─ Tienes que sacarlo a él, ¿cierto?-Derek se inclinó un poco para juntas sus frentes.

─ Todo lo raro en mi vida pasa gracias a él-rio.- Debo aceptar que lo que sentimos el uno por el otro es fuerte y poco normal.

─ Poco normal para las personas normales. Para los hombres lobos es muy normal.

─ No me digas… Hum… No te respondí que me sucedía cuando me acariciabas.

Sonrió- Me he hecho una idea

─ No… Tus caricias me hacen olvidar. Desconectarme de todo lo que hay a mi alrededor… Y la mayoría de las veces tus besos me tranquilizan.

─ Ya no hables-pidió. Continuaban con las frentes unidas y las manos de ella aun reposaban en sus mejillas- te estas agitando.

─ No es verdad.-sonrió- Hay otra cosa que de verdad me agitaría.

─ ¿Qué cosa?

Killa cerró los ojos y jalo el rostro de él más cerca del suyo uniendo sus labios en un beso simple, pero necesitado. Al principio Derek estuvo en shock. No podía creer que ella lo estuviera besando… ni siquiera podía creer toda la conversación anterior. Ella presiono con más fuerza sus labios, tratando de hacerlo reaccionar. Su shock termino y poniendo sus manos sobre las de ella, comenzó a responder el beso bajando las manos de su cara. Killa bajo sus manos a los hombros de él, sosteniéndolo. Temía que se fuera. La lengua de Derek se metió en su boca, ahondando el beso, acariciando cada parte de ella en suaves caricias. Killa se separó un momento para respirar y después volvió a besarlo, repitiendo los anteriores movimientos. Las barreras que se levantaban cada vez que sentía algo fuerte por algún chico, esta vez no se levantaron. Derek era diferente, pensó mientras continuaban besándose, su corazón no deseaba evitar que entrara. ¿O era que pensar en él todos los días anteriores y soñar con él lo habían hecho entrar desde hace mucho?

Se separó un vez más para tomar un poco más de aire. Sus labios apenas se habían vuelto a unir cuando alguien carraspeo y gruño:

─ Esto es un hospital-se separan abruptamente al oír la voz de la enfermera: una mujer mayor, de pelo de gris prematuro (no era tan vieja como para tenerlo tan canoso), y expresión dura y estricta. Miro a Derek- Es muy linda la escena, pero usted no debería estar aquí.

Derek gruño por lo bajo- La hora de visitas a un no termina.

─ Pero yo tengo toda la autoridad de quitarla-espeto la enfermera acercándose en la cama y fulminándolo con la mirada- Y usted no deja de agitar a mi paciente.

Killa se mordió el labio riendo y lo miro con disculpa.

─ Apártese-le ruño la enfermera. Derek camino al otro lado de la cama para que la enfermera pudiera poner una analgésico o sedante en el suero- debería de irse.

─ No.

La enfermera lo fulmino con la mirada- Regresare en 15 minutos y si sigue aquí, llamare a seguridad para que lo saque.

Killa espero a que la enfermera saliera para reír con fuerza.

─ No te rías

─ No puedo evitarlo-continuo riendo- es tan graciosa la forma en la que te miro y hablo la enfermera.

La cara d Derek pareció ofendida varios segundos hasta que se le fue difícil continuarla y rio un poco. – Eres un caso.- sonrió.

─ Y tú deberías de reír y sonreír más. Te ves más lindo.

Derek sonrió un vez más y luego se acercó de nuevo a ella. Estaba por besarla cuando hablo- Me puso un sedante. Lo mismo hizo ayer cuando Zoey me visito. Cree que un paciente debe recuperarse no perder tiempo en hablar con personas.

─ ¿Y eso qué? No debería de importarnos.

─ No tardare en dormirme y realmente no quiero que seguridad te saque. Quiero que vuelvas a verme.

─ ¿Quieres que me vayas?

─ Quiero que esperes a que me duerma y que salgas de la habitación.

─ Bien.-la beso una última vez. Se medió enderezo y comenzó a acariciar su cabello- Esperare a que duermas.

─ ¿Puedo pedirte una última cosa?- pregunto cerrando los ojos. Su voz se encontraba somnolienta

─ Lo que quieras.

─ Si olvido…

─ Ya no olvidaras.

─ Hay que estar preparados para cualquier posibilidad. Y si olvido todo esto. Si olvido todo lo que hemos vivido y si olvido sobre todo esto. No te rindas, por favor. Lucha y trata de que todo se sienta real. Y lleva las cosas con calma… lo recuerde o no. Si las cosas van muy rápido no lo sentiré real.

─ Lo prometo.-Killa ya estaba ya dormida pero estaba seguro que llego a oírlo. Beso su frente y cuando se estaba separando vio que un doctor se acercaba a inyectar algo en el brazo de Killa.

Probablemente no le hubiera puesto mucha atención, pero cuando vio la jeringa se sorprendió que esta tuviera un líquido rojo en ella. En un segundo se dio cuenta que el olor del doctor era diferente… no era completamente humano. Con rapidez fue a abalanzarse contra el doctor y evitar que inyectara a Killa. Lo jalo para otras por la bata y le rodeo el cuello con uno de sus brazos.

A pesar de que presionaba su cuello procuro dejar suficiente aire para que el hablara. Las palabras que le gritaban los mostraban. Quería preguntarle quien era… que era… pero pensó que sería mucho más importante sacarlo de la habitación. Comenzó a apretar más para que le faltara el aire cuando sintió que lo golpeaba con una fuerza sobrehumana en estómago y aprovechando su debilidad le inyectaba el líquido rojo de la jeringa.

Derek cayó al suelo sintiendo como poco a poco iba perdiendo el conocimiento. Un agudo sonido se extendía por sus oídos.

Lo último que vio antes de que todo fuese negro, fue al supuesto doctor maldiciendo y saliendo con rapidez de la habitación y segundos después a la misma enfermera que lo regaño estar a su lado, llamándole.