FIN DE LA SEXTA EDICIÓN DE "LA COPA DE LAS CASAS 2018 - 2019"


Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K Rowling y compañía.

Advertencias: Esta historia participa en el minireto de junio de la Copa de la Casa 2018-19 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black. Y obtuvo el segundo lugar, con setenta y cinco puntos para Slytherin.

Palabras: 400.

N/A: El reto consistía en escribir sobre un personaje sorteado en su día de prácticas o estudiando para ejercer una profesión. En mi caso, tenemos a Daphne Greengrass ejerciendo de sanadora en prácticas. Aunque tengo la sensación de que la historia da para más, la extensión es la que es.


futuro (im)perfecto

[daphne greengrass]

Daphne se mordisqueó el labio y, con cuidado, rellenó el vial. Suspiró aliviada al ver la sonrisa de aprobación de su profesora. Aunque le habría gustado relajarse por fin, no se atrevió. Temía que cualquier movimiento pudiera ser fatal. Le era imposible trabajar con sangre sin sentir que todo su cuerpo se tensaba, que su mandíbula rabiaba, como si de una bestia hambrienta se tratara, y peor se ponía cuando su mente le recordaba quien era el culpable.

Furiosa consigo misma, puso el vial junto al resto y dio un paso atrás, para colocarse a la misma altura que sus compañeros. Fue Roxanne quien le recordó que no había completado la tarea. Por suerte, su profesora pareció no darse cuenta, porque despidió al voluntario con una tableta de chocolate de las caras.

—¡Excelente trabajo! Podéis retiraros. En una hora tendréis las notas. Nos vemos a la tarde en urgencias.

Eso sí que iba a ser mortal.

—Greengrass, espere un momento.

A pesar de que la sanadora Espósito era la mejor en su campo y una mujer con una paciencia infinita, Daphne todavía no había averiguado qué pensaba de su presencia en el programa. Era cierto que la había defendido delante de los que habían osado poner en duda sus habilidades, pero también que todos los profesores eran protectores con sus equipos, independientemente de lo que pensaran de ellos. Hoy era la primera vez que le pedía que se quedara a solas y no iba a negar que estaba un pelín aterrorizada.

Pero su orgullo ante todo. Era una superviviente.

—Eres la mejor de la promoción.

—¿Disculpe?

La sanadora le sonrió divertida.

—Oh, niña, ¿qué creías? No voy a mentirte, de todas las criaturas, los vampiros sois los que más mala espina me dais, pero… Has demostrado que eres buena.

Daphne no sabía cómo sentirse.

—Que no se te suba a la cabeza, queda mucho camino. Un solo error y…

—A la calle, lo sé. Gracias.

—No me las des. Estás aquí por ti misma.

Esa madrugada, tras su dosis de poción para sobrevivir a la luz del sol, se armó de paciencia y realizó el hechizo después de un mes. Necesitaba ver su cara y recordarse a sí misma que lo había conseguido.

¿Y a quién pretendía engañar? Quería verlo sufrir.

Esa madrugada bebió los gritos de Theodore y después se fue a desayunar con su equipo. Como si nada.

fin


(1) Historia basada en Mortífago de Metanfetamina. Me niego a que el final de Daphne sea tan trágico (es una reina y se merece ser feliz) y que Theodore se muera sin sufrir (ni de broma). Merece sufrir cada minuto de su vida. Es obvio que Daphne es la indicada para hacérselo pagar, sobre todo si se entera de lo que ese malnacido le ha hecho a su mejor amiga y a su hermana (la torturó una vez al menos). ¿Qué hacéis que no leéis Mortífago? Id ahora mismo, jolines.

(2) De todos modos, la historia no me termina de convencer y se debe a la extensión. Tengo la sensación de que da para algo más extenso, repleto de recuerdos y drama por todos lados. Pero se va a quedar así y cruzaré los dedos para que encaje con lo pedido en el reto o me dará algo.

(3) El título es un guiño a Futuro perfecto de Metanfetamina.

Ahora sí, muchas gracias por llegar hasta aquí, por vuestra paciencia y por vuestras opiniones. Ha sido un placer estar un año más en La Copa. Aunque he participado menos de lo que me habría gustado, me alegra haber ayudado a mi Casa a sumar puntos y haber leído esas historias tan maravillosas que habéis escrito, ¡hasta el próximo curso!

Un saludo.