DEVUELVEME MI CORAZON
Capítulo 25
Candy, escucho cuando el auto de Albert se detuvo y ella se asomo por el enorme ventanal, reconoció inmediatamente la figura alta y fuerte de el cuando bajo del auto, pero después vio que enseguida otro joven bajaba también del auto, era un hombre delgado y un poco mas bajo que el, trato de reconocerlo pero no lo distinguía bien, vio que ambos se acercaban platicando amenamente, Candy salió sigilosamente de la biblioteca y se acerco a la puerta principal, allí lo esperaría, aparte tenía curiosidad por saber quien acompañaba a Albert tan noche, de pronto escucho cuando el abría la puerta mientras decía –
- Por favor hay que tratar de no hacer ruido, no quisiera que Candy se despertara – decía Albert entrando sigilosamente a la mansión.
De pronto Candy encendió la luz principal y coloco las dos manos sobre su cintura, mientras decía en tono molesto -
- Que poco me conoces William Albert Andrew ¿acaso de verdad pensaste que estaría durmiendo plácidamente sin saber a donde te habías ido? Estaba muy preocupada
- ¡Vaya! Albert ¿de verdad piensas casarte con semejante fierecilla? - Dijo Terry en tono por demás burlón
- Terry ¿tu que estas haciendo aquí? ¿y a estas horas?
- A no pecas, a mi no me vas a regañar igual que al pobre de Albert ¿eh? ¿Qué te parece si mejor me saludas?
- ¿Como estas? – pregunto Candy en tono serio
- Uyyy, pero que recibimiento tan efusivo, tienes razón Albert, Candy esta muy cambiada, pero no recuerdo que hayas mencionado que se había vuelto bastante gruñona
- Ya Terry, por favor déjala en paz, Mi amor perdóname por favor, no quise preocuparte, mira ya estoy aquí y además acompañado de Terry
- Perdona Terry, soy una grosera pero es que estaba demasiado preocupada por Albert, me da mucho gusto verte
- Igualmente Candy, pero mírate estas muy hermosa, pecosa pero hermosa, jajajajaja
- Veo que no has cambiado nada, deja mis pecas en paz
- Candy, Terry ya sabe lo de nuestro compromiso
- ¿De veras?
- Así es pecas, los felicito
- Gracias Terry
- Bueno mi amor, creo que será mejor que nos vayamos a descansar, faltan solo algunas horas para que pasemos por Patty y por mi culpa no has dormido nada
- Tienes razón, por tu culpa estaba muerta de la angustia, no vuelvas a hacerme esto Albert, después me gustaría que me explicaras con mas calma a donde fuiste - dijo Candy algo seria.
Terry carraspeo un poco y sintió la enorme necesidad de aclarar las cosas, no quería que Candy se enojara con Albert por su culpa y dijo –
- Candy, por favor no te enojes con Albert, la verdad fue culpa mía
- ¿Por qué dices eso Terry?
- Porque yo le pedí de favor a Albert que te trajera a casa, es que quería platicar a solas con el
- ¿Puedo saber sobre que?
- Cosas de hombres – dijo rápidamente Albert
- Ah, cosas de hombres, pues quiero saber que "cosas de hombres hablaron"
- No seas curiosa pequeña
- Pero es que yo quiero saber
- Candy la verdad es que yo…
- La verdad es que Terry quería darte una sorpresa y me pidió que fuera por el al restaurant ¿verdad Terry?
- Así es Candy – dijo Terry algo sorprendido mientras pensaba - Albert es realmente una persona extraordinaria, el mejor de los amigos
- Bueno pues como dije antes, vamos a descansar – menciono Albert tomando de la cintura a Candy mientras depositaba un pequeño beso en sus labios
- Esta bien mi amor.
Cuando iban subiendo las escaleras, Terry los iba observando por detrás mientras pensaba –
- No puedo negar que hacen una hermosa pareja, creo que siempre estuvieron hechos el uno para el otro, solo era cuestión de tiempo para que algo sucediera entre ellos, me da mucho gusto que mis mejores amigos estén juntos.
Candy sintió de repente la mirada de Terry y se detuvo casi al final de la escalera para decir –
- Eras tu Terry
- ¿Cómo dices?
- Eras tu quien nos observaba a Albert y a mi en el restaurant
- Pues si pecas, te dije que yo había mandado la nota con el mesero para que Albert te trajera a casa porque quería platicar con el
- No, no dijiste exactamente eso, no mencionaste que habías mandado la nota con el mesero.
Albert y Terry se miraron algo incómodos, parecía que Candy estaba a punto de descubrir la pequeña mentirilla que acababa de inventar Albert, siguieron caminando hasta llegar a la puerta de la recamara de el, entonces Terry dijo rápidamente –
- Claro que lo mencione Candy, lo que pasa es que sigues siendo una chica bastante despistada y tal vez no lo recuerdas
- Tienes razón Terry, tal vez lo olvide – dijo Candy volteando a ver a Albert algo interrogativa y con un leve brillo en los ojos
- Espérame un momento aquí Terry, enseguida regreso para prestarte un pijama – dijo Albert abriendo la puerta de su recamara
- Desde luego, no te preocupes Albert tomate tu tiempo, buenas noches Candy
- Buenas noches Terry.
Candy abrió la puerta de su recamara y Albert le quiso dar un pequeño beso de buenas noches para luego retirarse, pero Candy se volteo rápidamente y lo jalo hacia dentro de la recamara, Albert no se lo esperaba y tropezó un poco hacia dentro, en cuanto Candy lo vio dentro cerro rápidamente la puerta y poniendo las manos sobre su cintura dijo en tono muy serio –
- Ahora si tu y yo vamos a hablar muy seriamente Albert
- ¿Qué pasa pequeña?
- Pasa que no soy tonta, quiero que me expliques porque me mientes Albert
- No se a que te refieres Candy
- Mira Albert, no quiero que haya ningún secreto entre nosotros, quiero que seas sincero conmigo, quiero saber que fue lo que escribió Terry en esa nota, quiero saber porque inventaste que nuestra cena iba a tardar demasiado, porque venias tan callado y tan serio cuando regresábamos a casa y luego porque en cuanto me dejaste te fuiste sin dar explicación alguna
- Candy, eso ya no importa ahora
- Pues a mí si me importa Albert, tenemos una relación y yo creía que ambos éramos honestos, ¿acaso me equivoque?
- No Candy, no quiero que pienses eso, te amo y no quiero que haya secretos entre nosotros, perdóname mi amor aquí esta el recado que Terry me envío – dijo Albert sacando de su pantalón el recado.
Candy lo leyó tres veces seguidas, quería comprender lo que decía el recado, era cierto que el recado mencionaba que Terry quería platicar con Albert, pero la primera parte era la que no le agradaba mucho a Candy, decía que Albert no había perdido el tiempo con ella, además Albert después de leer el recado se había mostrado molesto y angustiado, no comprendía muy bien lo que estaba pasando y dijo –
- Albert, no comprendo
- Mira pequeña, Terry viene desilusionado por un mal amor y quería desahogarse con alguien, eso es todo lo que voy a decirte, son sus sentimientos, si el te los quiere compartir esta bien, pero no voy a ser yo quien cometa la indiscreción de contarlos, espero me comprendas
- Esta bien Albert, entiendo, pero dime ¿porque venias tan callado y molesto mientras regresábamos?
- Porque pensé que venia por ti Candy, tenia mucho miedo
- Mi amor, ¿acaso no te demostré ya que todo mi corazón y mi ser son totalmente tuyos? – dijo Candy acercándose peligrosamente a su musculoso cuerpo
- Candy, no me tientes por favor, porque soy capaz de arrancarte la ropa en este preciso momento – le susurro el mientras que con su mano acariciaba despacio el cuello de ella
- Esta bien, tienes razón mejor vamos a descansar.
Candy se retiro un poco de su lado, pero Albert la tomo suavemente de la cintura y le planto un apasionado beso mientras la tumbaba con delicadeza sobre la cama y comenzaba a besarla mas atrevidamente, Candy le revolvía con desesperación el cabello, de nuevo sentía como un calor muy conocido comenzaba a invadir todo su cuerpo, sintió la excitación de Albert sobre ella y lo escucho respirar agitadamente, de pronto recordó que no estaban solos y lo empujo, Albert la miro un poco desconcertado y pregunto con voz profunda –
- ¿Qué pasa Candy? pensé que deseabas estar conmigo
- Y lo deseo mi amor, pero no con la tía Elroy frente a mi recamara, ni con Terry en la tuya, nos pueden descubrir, ya falta muy poco para que podamos estar nuevamente juntos
- Perdón será mejor que me retire - dijo Albert levantándose rápidamente de la cama - buenas noches amor
- Buenas noches Albert.
Albert se retiro a su recamara y miro a Terry sentado en la pequeña salita, se miraba preocupado y pensativo, entonces Albert pregunto –
- ¿Sucede algo Terry?
- Lo que pasa Albert, es que no quiero que Candy y tu peleen por mi culpa
- ¿Por qué dices eso?
- Porque los escuche Albert, escuche como Candy te reclamaba, agradezco que no le dijeras a Candy sobre mi fracaso amoroso, pero si eso implica el que tu y ella se disgusten…
- No te preocupes Terry, Candy comprendió y ninguno de los dos estamos disgustados, todo esta bien te lo aseguro
- Gracias Albert, de verdad que estoy muy agradecido contigo, bueno me gustaría acompañarlos mañana a la terminal, espero no tengas ningún inconveniente
- Desde luego que no tengo ningún inconveniente, a Candy le agradara mucho, creo que no has tenido el mejor de los recibimientos, ven vamos a prestarte un pijama.
Albert saco uno de sus pijamas y se lo entrego a Terry, le dijo que lo siguiera y lo llevo a una pequeña pero cómoda habitación, lo dejo ahí y le pidio que estuviera listo para las 4:00 de la mañana, Terry le dijo que no se preocupara, Albert se retiro y nuevamente entro a su habitación, se cambio rápidamente y se recostó, estaba sumamente cansado así que rápidamente se quedo dormido.
Mientras en casa de Annie, todos estaban despiertos, Patty tenia bastante fiebre y deliraba, no dejaba de llorar y en su delirio mencionaba a Stear, lo veía sonriente y acercándose, cuando parecía que al fin sus manos se tocarían el desaparecía y ella se miraba en aquella triste tumba sola llorando desconsoladamente, decía en voz alta y desesperada –
- No me dejes sola Stear, llévame contigo por favor te lo suplico, no quiero vivir mas, yo no puedo vivir así, por favor no me dejes ¿Por qué tenias que dejarme? Te amo tanto Stear, jamás volveré a amar a nadie, vuelve por favor, me estoy muriendo lentamente.
Annie, volteo a ver al Dr. y le pregunto –
- ¿Por qué no cede la fiebre Dr.?
- Le inyecte un fuerte medicamento, es solo cuestión de esperar a que haga su efecto Srita. Britter, por favor trate de localizar a la persona que llama con tanta desesperación, creo que sería de bastante ayuda cuando ella despertara verlo aquí
La Sra. Britter contesto rápidamente –
- Lo que pasa Dr. es que el joven que ella menciona esta muerto
- Lo lamento mucho, disculpen
- Esta bien Dr. lo que pasa es que mi amiga aún después de cuatro años no ha podido olvidarlo, lo amaba demasiado
- Comprendo
- Dr. ella iba a viajar a Chicago
- ¿Cuándo?
- Dentro de algunas horas
- Me temo que eso no será posible, aunque la fiebre estoy seguro va a ceder, no recomiendo que ella viaje, necesitara un poco de reposo por algunos días, después podrá viajar, pero definitivamente mañana no
- Esta bien Dr. como Ud. ordene.
Después de un largo rato de esperar, por fin la fiebre comenzó a ceder y Patty respiraba tranquila, ya no deliraba así que el Dr. se retiro, tanto Annie como la Sra. Britter estaban muy cansadas, se retiraron a sus habitaciones a descansar un poco, Annie antes de salir de la recamara de Patty, miro el equipaje que esta había arreglado, sin hacer tanto ruido lo abrió con cuidado y miro que dentro Patty guardaba una pequeña foto de Stear y una cajita musical, lo volvió a cerrar con cuidado y pensó – necesitas dejarlo ir Patty, no puedes pasarte la vida sufriendo por alguien que ya no esta en este mundo.
Ya eran las cuatro de la mañana cuando Candy salía rápidamente de su recamara y se topo con Dorothy quien iba a despertarla, enseguida salió Albert y las saludo, dijo que iría a despertar a Terry pero Dorothy le informo que ya se encontraba en el comedor desayunando algo, entonces los tres decidieron bajar y se encontraron a Terry devorando su desayuno, se levanto rápidamente y saludo amable, entonces Albert le dijo bromeando –
- Supongo que la cena de anoche fue bastante ligera ¿eh Terry?
- Y que lo digas Albert, jajajajajaja
- Bueno Terry, no quisiera interrumpir tu desayuno pero es hora de irnos, ¿todavía deseas acompañarnos?
- Desde luego que si, espérenme solo unos momentos ¿quieren?
- Esta bien Terry te esperamos en el auto.
Mientras Terry subía a su recamara, los tres se dirigían afuera, pero escucharon que alguien bajaba rápidamente las escaleras, se voltearon un poco y vieron que era Bill quien bajaba rápidamente, saludo y les pidió a Albert y a Candy que le dieran unos minutos a solas con Dorothy, ambos asintieron y los dejaron solos, Dorothy estaba muy sorprendida y sentía como su corazón galopaba locamente, Bill le sonrió y le dijo –
- Dorothy, no quería que te fueras sin antes despedirme de ti, mira ayer que fui al centro y te compre esto, cuando la mire en el aparador me recordó mucho a ti y quisiera que por favor la aceptaras y la llevaras en tu viaje
- Pero joven… yo no entiendo porque se toma Ud. la molestia de regalarme algo tan caro
- Porque me simpatizas Dorothy y porque esta muñeca se parece mucho a ti, por favor no me vayas a decir que no deseas aceptarla, ¿anda quieres? acéptala por favor, te la compre de todo corazón
- Esta bien joven, muchas gracias esta preciosa, la voy a cuidar mucho se lo aseguro – dijo Dorothy con timidez y sintiendo su rostro encendido
- Dorothy, quiero pedirte un favor pero prométeme que lo vas a cumplir
- Es que no puedo prometerle algo que no se si este bien
- Esta bien, por favor llámame Bill, me gustaría que a tu regreso me permitieras conocerte mas
- No lo entiendo joven
- ¿Que te dije? Llámame Bill por favor, en cuanto a tu pregunta quiero que me permitas tratarte mas, tal vez no se si algún día te gustaría salir conmigo.
En eso iba bajando Terry y alcanzo a escuchar lo que Bill le decía a Dorothy y se pregunto –
- ¿Quién será ese tipo que habla con Dorothy? Parece muy interesado en ella, en fin a mi que me importa, parece que todo mundo esta encontrando aquí el amor, seria de lo mas irónico que yo terminara enamorado de alguien de por aquí, ja como no sea de la loca de Eliza todo esta bien, o de la tía de Albert jajajajaja.
Terry no pudo evita soltar una sonora carcajada y tanto Bill como Dorothy voltearon y lo vieron, entonces Terry lo saludo y dirigiéndose a Dorothy dijo –
- Anda princesa que ya nos están esperando.
Terry miro divertido la expresión de Bill, a ese chico le gustaba Dorothy y el quería divertirse un poco molestando, no podía evitarlo estaba en su naturaleza, además estaba acostumbrado a que las chicas cayeran siempre rendidas a sus pies, pero en vez de ver en el rostro de Dorothy algo como lo que expresaban sus fans cada que lo veían, ella lo miro confundida y le dijo seria –
- Joven Terry, ud. ya sabe que mi nombre es Dorothy no princesa, enseguida voy, Bill muchas gracias por el hermoso regalo, te prometo que la voy a cuidar mucho y voy a pensar en lo que me dijiste.
Bill le sonrió y beso con delicadeza su mano y luego volteo a ver a Terry con esos enormes ojos grises que parecían querer atravesarlo como si fueran cuchillos.
Cuando Dorothy y Terry salían de la mansión ella iba más seria de lo que en realidad era, entonces Terry dijo divertido –
- Cambia esa cara Dorothy, te puedo asegurar que tu le gustas a ese chico, se puso muy celoso de mi
- Esta bien joven Terry, el joven Thompson solo quiere ser mi amigo
- Si claro, estoy seguro de que así es ¿también esta invitado al compromiso de Albert y Candy?
- Si joven.
Por fin llegaron al auto donde ya los esperaban, subieron y enseguida Albert arranco el auto en dirección a casa de los Britter, mientras Annie trataba desesperadamente de convencer a su amiga de que no debería de viajar, que el Dr. se lo había prohibido, pero Patty estaba bastante necia y decía –
- ¿Sabes Annie? ya tome una decisión y no voy a echarme para atrás por una simple fiebre
- Es que no fue una simple fiebre Patty, entiéndelo por favor ¿no te parece que estas siendo muy egoísta al querer irte a Chicago así con Candy? ¿te has puesto a pensar que pasaría que si te le enfermas a Candy en el camino? Ella va a arreglar asuntos en Chicago y tu lejos de ayudarle le quitarías el tiempo, mejor quédate y ayúdanos a la Sra. Elroy y a mi a organizar la fiesta de Candy
- Annie, yo no quiero causarle ninguna molestia a Candy, solo que estar en la mansión Andrew me hace recordar tanto a Stear, el saber que su tumba esta cerca me duele mucho, me recuerda que el esta muerto y yo… yo no quiero creerlo
- Patty, han pasado ya cuatro años, ¿Por qué nunca te has dado la oportunidad de enamorarte de alguien?
- Porque nadie es igual a el Annie, por eso y porque siento que estaría traicionándolo y el no se lo merece
- Estas mal amiga ¿quiere decir que te vas a convertir en una solterona?
- Si Annie, el amor no se hizo para mí, mi único y verdadero amor era Stear y pues prefiero quedarme sola a estar con alguien a quien no amo solamente por estar acompañada, además dime, sin en cuatro años no he encontrado a nadie piensas que de buenas a primeras va a llegar algún príncipe azul y tocara a mi puerta diciendo - hola soy el amor que tanto tiempo has esperado
- Desde luego que no Patty, no seas boba, pero no se, tal vez si te dieras la oportunidad de conocer algún chico… tal vez
- Deja de estarme molestando Annie, he dicho que nunca me voy a enamorar ¿ya te quedo claro?
En eso se escucho que un auto se acercaba y Annie volteo a ver a Patty con ojos suplicantes, esta movió la cabeza afirmativamente y dijo –
- Esta bien Annie, deja de estarme mirando así, le diré a Candy que no voy a poder acompañarla a Chicago, pero te advierto desde ya que no iré tan seguido a la mansión Andrew, solo unas pocas ocasiones ¿esta bien?
- Gracias Patty, sabía que no podías ser tan cabeza dura.
En cuanto el auto se detuvo, Annie abrió enseguida la puerta, Candy y Dorothy se adelantaron a saludar a Annie y Terry vio que Annie estaba muy cambiada, se le veía mucho mas bonita que antes y pensó – bueno, ella nunca fue fea pero Patty… la pobre siempre tan insignificante - ya que estuvieron cerca saludaron también y enseguida Annie los invito a pasar.
- ¿Y Patty? ¿todavía no esta lista? Pregunto Candy mirando su reloj
- Si Candy, lo que pasa es que…
- Lo que pasa es que no te voy a poder acompañar Candy – dijo Patty entrando a la sala y saludando.
Terry se quedo con la boca abierta ¿de verdad esa joven hermosa era la misma Patty del colegio? No podía ser cierto, porque esta era un poco mas alta que Candy y Annie, estaba llena de curvas por todos lados, tenía un hermoso cabello largo y ondulado, además ya no usaba anteojos y vestía un lindo pantalón que resaltaba su hermosa figura, eso no era muy común en las mujeres de sociedad, a menos que se hubiera convertido en una chica rebelde, sin embargo su mirada se veía triste, Albert se dio cuenta de que Terry no le quitaba la mirada de encima a Patty y le dio un ligero golpe en los costados.
Entonces Patty se volvió hacia Albert y lo saludo con simpatía al igual que a Terry.
- Hola chicos, lamento mucho haberlos hecho venir Albert, pero anoche tuve algo de fiebre y el Dr. me prohibió salir, pero si Candy desea que la acompañe… tengo mi maleta hecha.
- No te preocupes por eso Patty, lo importante es que tú te encuentres bien – dijo Candy
- Disculpen un momento pero… ¿de verdad eres Patricia O' Bryan?
- Así es, igual que tu eres Terry Grandchester ¿Por qué la pregunta Terry?
- No, por nada, es que… bueno estas muy cambiada
- Bueno, supongo que los años me han hecho cambiar un poco – dijo Patty sin darle mucha importancia al comentario de Terry
- Tienes razón Patty, soy un tonto
- Patty, Annie, nosotros nos tenemos que ir, no quiero perder el tren
- Candy ¿los podemos acompañar?
- Solamente cabe una persona mas Annie – dijo Albert
- Annie, no se si tengas algún inconveniente en que yo las lleve a ti y a Patty, claro si me prestas uno de los autos
- Pues no creo que haya ningún problema si tomamos uno de los autos, esperen un momento, le voy a dejar un recado a mi madre diciendo que fuimos a despedirte a Candy.
Todos se dirigieron a la estación, mientras Albert y Candy iban en el auto, Dorothy miraba como Albert con su pulgar acariciaba la muñeca de Candy y esta le regalaba coquetas sonrisas, se daba cuenta de que cuando la gente realmente esta enamorada no se necesitaban decir muchas palabras, una mirada, una caricia y hasta una mínima sonrisa decían mucho mas que mil palabras juntas, no había la menor duda de que Candy y Albert se amaban profundamente.
En el otro auto Patty iba sentada al lado de Terry, estaba muy seria y callada, en cambio Annie no paraba de preguntarle a Terry sobre sus giras, este le contestaba como si estuviera en una entrevista, la verdad con quien deseaba platicar era con Patty, ahora comprendía las palabras que le había dicho Albert (te vas a llevar una enorme sorpresa cuando la veas) Patty se había convertido en una hermosa y sensual joven, pero le intrigaba mucho la mirada tan triste que había en sus enormes ojos castaños, entonces Terry se animo a preguntarle –
- ¿Y a ti que tal te ha ido Patty?
- Bien gracias
- ¿Solamente bien? ¿Qué has hecho de tu vida?
- Pues en realidad no mucho, me he dedicado a viajar y estoy estudiando algo de literatura
- ¿En serio?
- Si, me parece algo interesante
- ¡Vaya! Jamás lo hubiera imaginado
- Pues ya lo ves que si.
A Annie le sorprendió un poco la actitud de Terry para con Patty, realmente se mostraba como si de pronto le interesara su vida, vieron cuando Albert detuvo el auto en la estación y por consiguiente Terry también se detuvo.
Todos se dirigieron dentro de la estación, faltaban solamente 20 minutos para abordar el tren cuando Albert dijo –
- Chicos enseguida regresamos Candy y yo
- Claro no se preocupen, aquí los esperamos ¿verdad chicas? – dijo Terry.
Albert y Candy se retiraron un poco y este le dijo que cerrara los ojos, ella así lo hizo y Albert comenzó a deslizar en su dedo un pequeño anillo de platino con una delicada amatista color purpura y le dijo –
- Ya puedes abrirlos mi amor, este no es todavía tu anillo de compromiso, pero lo compre con mucho amor pensando en ti
- Es hermoso Albert, muchas gracias para mi si es mi anillo de compromiso, no me lo voy a quitar nunca.
Albert le comenzó a dar pequeños y rápidos besos mientras le decía –
- No sabes cuanto te voy a extrañar mi amor, por favor prométeme que no vas a tardar
- Te lo prometo mi vida, tu también me vas a hacer muchísima falta, no sabes cuanto añoro que estemos nuevamente juntos, como en la cabaña que me ames locamente, quiero volver a ser tuya
- Yo también Candy, pero ya dentro de muy poco serás mía completamente, así que por favor no tardes
- Sera mejor que regresemos ¿no te parece?
- Claro, se esta haciendo algo tarde.
Ambos regresaron muy contentos abrazados, era hora de que tanto Dorothy como Candy partieran, entonces Albert y Terry las ayudaron a subir el equipaje, dentro del camarote Albert deposito un tierno beso en los labios de Candy y le dijo –
- Recuerda que prometiste regresar pronto
- Si mi amor y lo voy a cumplir
- Te voy a depositar dinero para que compres lo que necesites
- No es necesario
- Desde luego que si y por favor no quiero que te niegues
- Anda pecas, hazle caso a tu prometido
- Pero es que…
- Es que nada, recuerda que muy pronto serás la Sra. Candy de Andrew
- Esta bien Albert gracias.
Se escucho el pitar del tren y Albert y Terry bajaron rápidamente, Candy se asomo para despedirse, mientras veía como se despedían de ella, Candy recordó de pronto una vieja escena, donde miraba a Stear despidiéndola, solo que esa despedida fue para siempre, soltó un fuerte suspiro y Dorothy la miro con interés y le dijo –
- No estés triste Candy, veras que pronto regresaremos y nunca mas te separaras del Sr. Andrew
- Tienes razón Dorothy, es solo que recordaba a Stear ¿sabes? la última vez que lo vi fue en la estación de Chicago, me había ido a despedir cuando yo partía hacia Broadway a ver a Terry
- ¿De veras Candy?
- Así es Dorothy, si alguien me hubiera dicho en aquella ocasión que terminaría locamente enamorada de Albert, creo que me hubiera reído
- ¿Qué se siente estar enamorada Candy?
- Pues… realmente creo que el amor es inexplicable Dorothy, lo que si puedo decirte es que sientes que cada vez que miras a la persona amada el corazón te late tan fuerte que sientes que tu pecho va estallar, tus manos tiemblan sin control, te duele el estomago, los labios se te secan y sientes como un delicioso escalofrió se va convirtiendo en calor y entonces comienza a recorrer todo tu cuerpo y…
- ¡Vaya! has sido bastante explicita Candy, ¿todo eso sientes cuando estas con el Sr. Andrew?
- Yo… eh… pues si, pero no se te ocurra mencionárselo a nadie y menos a la tía Elroy
- Esta bien Candy, no te preocupes
- Gracias por entender Dorothy ¿pero porque quieres saber que se siente estar enamorada?
- Es simple curiosidad
- Si tú lo dices.
Cuando por fin el tren partió, Albert los invito a desayunar y todos aceptaron gustosos a excepción de Patty quien fingió una sonrisa que para Terry no paso desapercibida.
CONTINUARA…
Bien chicas, pues espero que les haya gustado este capítulo.
Gracias por continuar leyendo y comentando, les mando un enorme abrazo.
