25.- ¿Familia?
_ escuchaba como tocaban la puerta de su casa por la mañana, se levantó y dispuso a abrir.
– Buenos días – le saludó Neji –
– Hola Neji – respondió ella –
– Te ves un poco pálida – dijo él preocupado - ¿dormiste bien?
– S-sí – respondió la chica nerviosa recordando la noche anterior –
– Mi tío desea hablar contigo en este momento –
– ¿Qué? – preguntó _ aterrorizada –
– No te preocupes, él es amable
– Supongo – dijo ella – me cambio y vamos
Juntos caminaron hacia la residencia de los Hyuga hasta encontrarse con Hiashi.
– Me gustaría hablar contigo a solas _ - dijo Hiashi – si no es molestia
_ se dispuso a seguirlo, Neji le daba una mirada de ¨todo estará bien¨.
Ambos sentados de frente en una pequeña habitación comenzaron a charlar.
– Sé que no amas a mi sobrino – comenzó él – y ese no es el tema que me desconcierta
_ escuchaba en silencio.
Al levantar el rostro vio una confundida cara con el Byakugan activado.
– ¿Cómo es que estás embarazada si Neji aún sigue casto? – preguntó Hiashi serio –
_ sentía como el mundo se le venía encima, claro, ellos no usaron protección, ni la primera ni la segunda vez.
– ¿C-cómo puede saber que estoy embarazada? – preguntó ella desesperada –
– Puedo ver un pequeño punto de chakra creciendo en tu vientre – respondió él –
_ no podía pensar en nada en ese momento. Embarazada, sola, desesperada.
– ¿Quién es el padre pequeña? – preguntó Hiashi ahora más comprensivo –
– No puedo decirlo – respondió ella – creo que él me mataría si lo hago
– Entiendo – Hiashi decidió no preguntar más, aun que para él, la respuesta era obvia – creo que supones que no puedo permitir que contraigas matrimonio con mi sobrino. ¿Él lo sabe?
– No lo sabe – dijo ella comenzando a sollozar – hasta hace un momento ni yo lo sabía
– Cálmate – le dijo él – te llevaré con Tsunade, ella es una de las pocas personas con la que puedes contar en estos momentos
– N-no por favor
– _ ella es tu madre – le recordó él – recuérdalo
_ solo asintió.
Ambos salieron de la habitación y Neji vio como _ lloraba. Hiashi le hizo una seña de que interfiriera y ambos se dirigieron a la oficina de la Hokage.
– Tsunade – la llamó él – tu hija necesita hablar contigo, las dejo para que estén tranquilas
– Gracias Hiashi – dijo la Hokage mientras el salía de la habitación – ¿Qué ocurre _?
La chica no pudo soportar más y rompió en llanto. Tsunade se levantó del asiento y la abrazó.
– _ que sucede, me estás asustando
_ se quedó en silencio mientras su madre la abrazaba.
– _ ¿Por qué siento un chakra distinto en ti?
La chica comenzó a llorar aún más fuerte.
Tsunade sabía lo que significaba.
– Oh _ ¿cómo ha podido ocurrir esto? – preguntó suavemente la Hokage –
– Porque fui lo suficientemente estúpida para permitirlo
– Tranquila, deja de llorar y siéntate
Ambas se sentaron una frente a la otra, pasaron unos cinco minutos sin saber que decir.
– No puedo tenerlo – dijo la chica –
– ¿Qué?
– No lo tendré
– ¿Qué acaso estás loca? Un niño en cualquier momento es una bendición – dijo la Hokage – que importa si él no está presente, ese niño tendrá todo nuestro amor
– Tengo miedo – dijo _ comenzando a llorar nuevamente –
– Entiendo cómo te sientes – dijo Tsunade mientras le tomaba las manos a su hija – pero piensa en que podrás tener una familia y darle todo el amor del mundo a ese pequeño
– Gracias mamá – dijo _ y Tsunade se emocionó al oírla llamarla de esa forma – pero ¿cómo se lo diré a papá? Él querrá saber quién es el padre
– Yo te ayudaré – dijo la Hokage – él comprenderá si no quieres decírselo – aún que es bastante obvio pensó Tsunade –
– ¿Qué cosa no querrás decirme? – preguntó Jiraiya mientras entraba por la ventana riendo –
Al ver a _ llorando y a Tsunade afligida dejó de reír y se tornó serio.
– ¿Qué ha ocurrido?
– Esta vez no quiero dar tantas vueltas – dijo _ decidida pero aguantando las lágrimas– papá, estoy embarazada
Jiraiya se quedó totalmente quieto y en silencio.
_ temió lo peor.
Poco a poco en la cara de Jiraiya se fue formando una sonrisa y caminó hacia ella abrazándola con fuerza.
– ¿Seré abuelo? – Preguntó el emocionado - ¡Seré Abuelo!
Todos los nervios de _ se fueron en ese momento. Su familia le daba todo el apoyo, y, aun que Kakashi no estaba ahí, era feliz.
– ¿Quién es el padre? – preguntó Jiraiya –
– ¿Podríamos omitir eso? – Preguntó _ un poco decaída –
– Ehh supongo – dijo Jiraiya - ¡Seré abuelo! ¡Seré abuelo! - salió nuevamente por la ventana gritando –
– Ahora todo el pueblo lo sabrá - dijo Tsunade – pero no te preocupes
– Hablaran mal de nosotros – dijo _ - un niño sin padre es muy mal visto
– Pues que hablen todo lo que quieran – dijo Tsunade poniéndose de pie – hay que celebrar
Ambas salieron de la oficina y comenzaron a caminar por las calles riendo, en ocasiones la gente miraba a _ de forma despectiva, unos con compasión y otros con felicidad. Sería difícil desde ahora en adelante, pero por ese niño, podría soportarlo.
