Una noche fría como todas las demás, destacaban las linternas y lámparas que generaban el brillo a la aldea, algunos comerciantes trataban de conseguir las ultimas ganancias del día, mientras que otras personas se dirigían a sus hogares y visitaban algunos lugares para comprar aquello que les era necesario, todo tal como otro día, no había nada especial o algo que diferenciara esa noche exceptuando a una joven chica que ahora tenía la motivación de ser alguien diferente, ser una mejor persona y olvidar su pasado.

Tenten caminaba por la aldea dirigiéndose para su casa, mientras ella misma se apreciaba su cambio, para ella era extraño verse así, la vanidad en su apariencia la había perdido desde que le dio más importancia a su entrenamiento, ella sabía que a Neji no lo conquistaría por ese medio, se sentía bien, aunque en sus adentro ese cambio no estaba segura si seria permanente ya que no estaba acostumbrada.

Mientras caminaba sentía la mirada de las personas que la rodeaban, chicos que le sonreían y la saludaban, algunos la reconocían otros no, simplemente se preguntaban quién era esa chica atractiva que caminaba por el lugar, al principio mientras sentía las miradas volteaba a su lado para verificar si las miradas o saludos eran hacia ella, pero después ya estaba segura que era para ella, a veces solo le producía cierta sonrisa, otras veces se sentía acosada y le molestaba pasando por su mente "Tenía que ser hombre…"

Por unos momentos pensó en llegar lo más rápido a su hogar, giró a su derecha para seguir un nuevo camino cuando sorpresivamente choca con un hombre, ambos estaban distraídos y respondieron simultáneamente "lo siento"

Tenten elevó su mirada mientras que el joven bajaba la de él, sus miradas se dilataron al contacto visual.

–¡Neji! –dijo sorprendida mientras daba un paso hacia atrás.

–¿Tenten…?–preguntó confundido, por unos segundos no la reconoció pero luego estuvo completamente seguro que era ella, su mirada se dirigía de arriba hacia abajo.

–Perdón, estaba distraída–respondió, acomodo su cabello y paso a su lado para seguir su camino, realmente no tenía ganas de hablar con él, sin mencionar que no esperaba saber su reacción al verla en esas condicionas.

Él simplemente se quedó de pie, analizando lo que sucedía, era increíble verla de esa forma, ella era totalmente diferente, no era la Tenten que lo apoyaba y que lo alababa por sus logros, verla de esa forma incluso con ese leve maquillaje no era ella, era superficial, o eso es lo que él pensaba.

–¿Qué es lo que pretendes? – le preguntó Neji de forma sínica para descubrir lo que tenía entre manos.

–¿Qué? – se dio la vuelta Tenten mientras lo observaba de forma desafiante.

–Lo que escuchaste, ¿Qué es lo que pretendes? dejas de llegar a los entrenamientos, usas ese tipo de ropa, el cabello, y sin mencionar el maquillaje, no me digas que te conviertes en esas muñequitas de casa…–dijo sarcásticamente, Tenten por supuesto se sintió muy molesta por las palabras del Hyuga.

–Lo que yo haga o deje de hacer no es de tu interés, pero si la curiosidad te mata, sigo mi entrenamiento con alguien superior a lo que tú eres, y mi apariencia no cambia el hecho de que mi puntería sea perfecta, algún día seré tan fuerte como Tsunade y tu estarás acabado. –dijo Tenten con seguridad.

–Realmente eres patética, basta con un amor no correspondido y una notable derrota para que te desmorones poco a poco en alguien que no eres, sin embargo sueñas más con lo que tu capacidad puede dar…–dijo Neji con soberbia.

–Tú me das lastima, te diría el por qué, pero realmente no me importa que lo sepas, no me importas quien seas, no me importa lo que hagas, ya no somos compañeros ni amigos, no somos nada…–le decía muy cerca de él, mirándolo a los ojos con indiferencia, él nunca había percibido eso de Tenten, era realmente diferente, ella se dio la vuelta y siguió con su camino.

Él observaba a ella alejarse, desconocía a quien había visto, mientras que Tenten se moría de la rabia por tratar de meterse en su vida, de opinar sobre cosas que a él no le interesa, de menospreciarla de esa forma solo porque exploraba otra etapa de ser mujer, algo que había reprimido por agradarle a él.

Se apoyó en la pared de una casa mientras cerraba sus ojos y levantaba el rostro, sentía como la brisa acariciaba sus mejillas, después de ese montón de emociones negativas empezó a recordar la sensación de sentir a kakashi muy cerca de ella, de escuchar el susurro de su voz en sus oído, de escuchar sus dulces palabras y su declaración, sin mencionar su rostro eso la enloquecía mucho más, se sentía tan privilegiada de haberlo visto y se emocionaba más de saber que alguien como él, tan fuerte tan talentoso y atractivo sintiera algo por ella.

Realmente despertaba muchas sensaciones positivas y en ella, pero a la vez tenía miedo, a pesar de ese cambio de emociones por Neji, aún percibía que su corazón sentía algo por él, aunque la pureza de ese sentimiento había muerto y estaba lleno de confusión, también tenía miedo de ilusionarse y de que todo ese sueño o fantasía se desmorone por otra realidad, ella sabía que involucrase con alguien mayor que ella le traería problemas solo por el hecho que era un superior en el área ninja, interfiriera con su desarrollo como kunoichi, pero aún así ella estaba dispuesta a hacer lo que sea para mejorar y demostrar a Neji que se equivocaba.

Caminaba por las calles meditando, aclarando sus emociones, recordando los consejos que Ino le había dado. La noche se hacía más larga pero al final ella por fin tomó una decisión, de un momento a otro ella tocaba la puerta del apartamento de kakashi.

El extrañado porque ya era muy tarde se acercó a la puerta y automáticamente la abrió, su sorpresa se hizo más grande cuando vio a la persona que estaba parada frente a él, estaba sorprendido no solo por el hecho de no esperarla llegar a esa hora sino también por su apariencia, ella se veía muy hermosa, eso hizo que surgieran todas esas emociones que sentía por ella.

–Tenten…–dijo aún incrédulo

–¿Puedo entrar? –preguntó cortésmente Tenten, él respondió asintiendo positivamente con su cabeza.

Ella estaba un poco nerviosa sin embargo trató de controlarse entrando a su apartamento, él automáticamente cerró la puerta, no sería correcto que alguien los observase, podrían pensar mal.

–¿Te encuentras bien…? sobre lo que paso hoy quería hablar contigo…yo no debí…–fue interrumpido por el acto de Tenten, el estaba un tanto nervioso por el hecho de saber la reacción de Tenten después de todo lo que dijo, realmente no quería ser rechazado pero sabía que era lo más prudente.

Ella observaba sus ojos, daba pasos lentos mientras se acercaba a sus cuerpo, recordaba perfectamente lo que había detrás de esa mascara de esa pequeña y ajustada prenda azul que cubría su abdomen, por alguna razón no quería que eso fuera ajeno a ella sin mencionar su corazón, se colocó a escasos centímetros de él, sus delicadas manos acariciaba el desnudo brazo del jounin, recorriendo cada centímetro hasta llegar a su cuello, el cual fue rodeado por sus brazos pegándose ella mas a él, el corazón de Kakashi latía rápidamente su cuerpo se estremecía al sentir el calor de su cuerpo y la suavidad de su senos contra su cuerpo.

Ella se acercó a su oído y delicadamente le susurro:

–Quiero estar contigo…–Kakashi se sorprendió, realmente no era lo que esperaba escuchar, era un choque de emociones para él.

–¿Estás segura de lo que me pides y de lo que eso significa? – preguntó Kakashi para asegurase de lo que ella quería, no quería que ella tomara una decisión apresurada, su situación era un tanto compleja.

–No me interesa si es prohibido, si nadie lo acepta, lo único que me interesa es ser feliz y hacerte feliz, y si estando juntos es la forma de lograrlo lo que piensen lo demás es lo menos. –decía sinceramiento mientras lo miraba profundamente a los ojos.

Él acercó su mano a su rostro quitando aquello que ocultaba su identidad, era una forma material y simbólica en la que él reflejaba que no quería que nada interfiriera en lo que sentía, una unión sin engaños, sin misterios y sobre todo sin dolor. Ella atenta observaba el atractivo rostro, mientras su corazón se aceleraba y sentía esa extraña sensación en su abdomen, él se acercó más a ella mientras tomaba su mano y la acercaba a sus labios, era tan serio, era tan descuidado a veces pero sobre todo era romántico.

Le dio un cordial beso en su mano para luego a acariciar sus mejillas, bajo su rostro rozando sus labios contra las suaves mejillas de Tenten, la miro a los ojos y le dijo:

–Te ves hermosa…– le dio un profundo y apasionado beso.

Ella lo abrazó mientras respondía a sus besos, la sensación de placer que sentía dentro de ella era inexplicable, era la primera vez que besaba a un hombre, y besar a alguien como Kakashi lo hacía un acto inmemorable, pausaba sus besos y acariciaba su cintura, besaba sutilmente su frente, y sentía su cálida respiración acariciar su rostro, la apegaba más a él y le daba otro dulce y profundo beso. Ella acariciaba su espalda y su cuello disfrutaba de su masculino aroma y sobre todo escuchar su dulce voz, al parecer era el inicio de una bella y compleja relación prohibida.

Mientras tanto para Ino la noche que tanto había esperado por fin había llegado, había actuado tal y como lo sugería aquel libro, ese que usa el arte de placer para dar muerte a todo aquel que disfrute de ella, una noche más…una noche más en su brazos probando el fruto de la lujuria, del deseo y de la pasión.

Ella peinaba su largo cabello frente al espejo que había en la mansión Uchiha, ese lugar que desde el inicio había sido escenario de sus innumerables encuentros, ambos amantes habían encontrado las diversas formas del placer.

Sus deseos, sus emociones eran ocultado con cada capa de maquillaje que adornaba su piel, sus labios carmesí, sus leves mejillas rosadas combinaban perfectamente con ese kimono rojo escarlata, cubierto de decoraciones florales en negro y purpura que denotaban la pasión y sobre todo el dolor que estremecía su alma.

De pronto sintió su presencia una vez más, él era prisionero de sus bajas pasiones en cierto punto había cambiado, no era el mismo, pero realmente había razón por tanto libido, algo que se remontaba dentro de su interior y que realmente nadie conocía, ni siquiera él se percataba de la razón, aunque su inconsciente tenia la repuesta.

Entró a la habitación, se sentó sobre su cama esperando que aquella mujer saliera en su encuentro, ella respiraba profundamente recordando todo aquello que la atormentaba, aquello que la había convertido en quién era y motivaba a hacer lo que hacía, por un momento se venía la interrogante de saber si realmente todo lo que había hecho al final valía la pena, si de verdad esto la beneficiaria y acabaría con sus problemas, realmente ya no importaba, el momento había llegado, no había marcha atrás.

Entraba decidida a la habitación, cubriendo su rostro con un hermoso abanico que sostenía en su mano izquierda mientras en su otra tenía otro cerrado, encendió un pequeño aparato de música, mientras sonaba una singular y clásica melodía de la región elevaba su mano derecha y lentamente desplegaba el abanico dejando ver su rico decorado.

Lentamente se acercaba al frente y danzaba al ritmo de la música, lo hacía con sutileza y gracia, se inclinaba hacia abajo, giraba en su entorno, movía con delicadeza los abanicos de forma ondulante, simulando el movimiento del viento, no le era complicado dicha danza, empleaba los mismos pasos que aprendió cuando era niña. Ella y Sakura cuando eran pequeñas participaban en los festivales y aprendían a mover su cuerpo con el sonar de determinado melodía, por un momento recordó los momento de la infancia y como por un momento miraba el abanico como un elemento único que lo unía a Sasuke, lo que ella alguna vez inocentemente sintió por él y como todo eso se había esfumado a pesar que ella era de él aunque no eran las circunstancias que Ino hubiese querido.

Ella lo miraba seductoramente mientras se acercaba a su Sasuke, él la observaba hierático, se entretenía viéndola pero no se sorprendía, había visto a Ino en diferentes estepas de seducción, siempre lo denotaba con algo diferente, al fin y al cabo lo único que le interesaba era sentir placer con ella, no importando el medio que Ino utilizase.

Dejo caer al suelo sus abanicos y se sentó sobre las piernas de él, acercaba sus labios a su rostro y lo besaba con sutileza mientras él lentamente intentaba por uno de sus hombros bajar el kimono para acariciar la suavidad de sus senos.

Sasuke sentía su singular aroma, ese que lo había cautivado, que lo excitaba y despertaba el deseo de someterla su placer, las manos de Ino acariciaban el cabello de Sasuke, bajando sus manos a la parte de atrás de su cuello, con la punta de sus dedos rodeaba su cuello bajando sus palmas de su mano en su pecho mientras lo acariciaba de manera circular para luego bajar la prenda que cubría sus hombros y sus fuertes brazos.

Ella susurraba pensamientos en su oído, destilando la miel que incita el acto de sublime pasión, besos cortos e su oreja, en sus mejillas y en su cuello, los labios de Ino recorrían su abdomen, su manos suaves acariciaban su espalda, Sasuke sentía su respiración, Ino sentía como los latidos de Sasuke se hacían cada vez más intensos, sin mencionar que sentía la dureza de su miembro presionar su cuerpo.

Sentada de frente sobre él, ella observaba esos fríos ojos que reflejaban su fuerte libido, ella lo miraba seductoramente, mientras el sonreía con lujuria, parecía un juego, un juego que ambos deseaban consumar.

Los dedos de Ino rosaban sus propios labios, bajando lentamente por su mismo cuello hasta llegar en medio de sus pechos, mostrando eso que a él le pertenecía, luego se puso de pie, se dio la vuelta acomodo su cabello frente a ella y volvió a sentarse sobre Sasuke solo que ésta vez a espalda de él.

Ella giraba su cabeza para besarlo mientras las manos de Sasuke buscaba la abertura de su kimono, dejando al descubierto las pierna de Ino, finalmente él encontró lo que buscaba sintiendo en la punta de sus dedos la calidez y humedad de Ino.

Lentamente introducía sus dedos en ella excitándose por el tacto, con unos dedos frotaba su clítoris y con otros la penetraba, Ino interrumpía sus besos al sentir como Sasuke exploraba dentro de ella, generaba gemidos para excitarlo más, si deseaba acabar con él debía lograr el máximo nivel de excitación.

Finalmente ella apartó la mano de Sasuke, se levantó de nuevo y acostó a Sasuke en la cama colocándose ella sobre él, Sasuke ya se imaginaba lo que ella planeaba hacer, le encantaba penetrarla mientras ella estaba sobre él para sentir el movimiento de sus caderas y ver el lento movimiento de sus pechos.

Ella se inclinó hacia el frente estando cara a cara, observó por unos momento el rostro de Sasuke observando cada detalle, era como una especie de despedida, aún en su inconsciente no creía lo que hacía, apenas recordaba cuanto ella lo quiso alguna vez, cuanto ella luchó por él y como también se resignó y busco un nuevo amor, luego llega y cambia su vida a totalidad odiándolo por su desdicha, aun no creía lo que sucedía pero ella ya había tomado una decisión y no podía dar marcha atrás y seductoramente le dijo:

–Disfruta del eterno placer…

Ino acercó su labios y lo besó, en ese momento ella realizó la técnica de las antiguas kunocihis el denominado "beso eterno", la cual consistía en mezclar su chakra con particular veneno, el cual no poseía ni aroma ni sabor, para poder realizarlo, la kunoichi debía mantener un gran control de chakra por ser una técnica en la que no se utiliza un sello ninja, sino que simplemente se libera del cuerpo a través de los labios, para eso las kunoichis debían tomar un té especial el cual tenía la esencia del veneno, la que lo realizaba debía ingerirlo como mínimo dos horas antes de usarlo y posterior a el debía ingerir el antídoto, contaminado su cuerpo y usando su chakra para activar el antídoto y suprimir cualquier síntoma, era un ejercicio de varas cesiones para poder controlarlo y solo manipularse con dejar fluir pequeñas cantidades de chakra sobre sus labios para penétralo en el cuerpo de aquel a quien besaba.

Al entrar al cuerpo de la otra persona, su libido se incrementaba, haciendo que su percepción se limite al deseo, mientras que sus demás sentidos se debilitan, tras algunos minutos el veneno hace su efecto y todos los sentidos se pierden, las defensas del cuerpo también, poniendo el cerebro en un estado de debilitamiento y de profundo sueño, su ritmo cardiaco se pone lento al punto en que su corazón deja de funcionar, al llegar esta etapa, la victima muere.

Por varios minutos lo besó utilizando esa técnica, en medio de su deseo Sasuke no percibió el leve chakra de Ino que se pasaba en sus labios, mientras la besaba él lentamente cerró sus ojos, llegando al punto de parar su beso, ella abrió sus ojos y mirando el cuerpo de Sasuke que empezaba a reaccionar con los síntomas de ese último beso, ahora era el momento de esperar a que él dejara ir su último aliento.