Booth vuelve a hacerme feliz, sumamente feliz. Creo que vuelve a estar colado por Brennan. ¿Pruebas? 1) ¿Desde cuándo a Booth le interesa ir a una conferencia sobre una guerra del mundo antiguo? 2) Pasaba por aquí y se me ha ocurrido venir a correr contigo XD 3) Le importaba mucho, muchísimo, lo que Brennan pensara sobre él. Conclusión: está más colado que la piña colada. ¡Aaaaah! XD
El martes actualicé/actualizamos "Volver a empezar" y se agradecen los comentarios.
Sé que esté capítulo me ha quedado corto pero es que se me ha ocurrido una idea para un fic algo dramático y se está llevando mi inspiración. Aún así espero que os guste.
Disclaimer: "Puedo escribir los versos…" es un fanfic basado en la serie Bones. Booth, Brennan y el resto de los personajes mencionados son propiedad intelectual de su creador, Hart Hanson, de la antropóloga forense Kathy Reichs y de la cadena Fox. Yo no intento violar las leyes de copyright, ni obtengo ningún tipo de remuneración económica por escribir esto. Sólo escribo para divertirme y con la idea de compartirlo para que más gente lo disfrute.
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Capítulo 25: Los dibujos de Angela
Era el primer día que Angela se incorporaba al trabajo después del nacimiento de su hija. No había casos, ni nada que realmente debiera hacer así que estaba dedicándose a dibujar a su hija basándose en las mil fotos que Hodgins le había sacado. Claire la agotaba, aún así, separarse de ella para ir a trabajar había sido duro.
-Hola, Angela –la cabeza de Brennan se asomó por la puerta-. Ya que no hay trabajo, ¿qué te parece si vamos al Diner a tomar algo y me cuentas qué tal?
Angela la miró con desconfianza. ¿Brennan proponiendo salir a tomar algo en horas de trabajo? Bueno, ¿por qué no?
-Claro, recojo esto y nos vamos.
-Esos dibujos… ¿son de tu hija? –preguntó la antropóloga al fijarse en los retratos. Angela asintió, orgullosa-. Son preciosos –dijo con admiración. La artista agradeció el cumplido, se puso el abrigo y salieron juntas del Jeffersonian.
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-Una cerveza sin alcohol y… ¿qué quieres tomar tú? –preguntó la artista a su amiga.
-Otra –contestó rápidamente Brennan. A Angela le extrañó, pero luego pensó que su amiga se tomaba muy en serio el trabajo y por tanto no querría tomar alcohol.
Sentadas a la mesa, la artista esperó a que su amiga se decidiera a abrir la boca. Cuando vio que Brennan miraba su cerveza en silencio, decidió hablar.
-¿Qué ocurre?
-¿Qué?
-Brennan, me has sacado del laboratorio en horas de trabajo, es obvio que algo ocurre.
-Me encantan tus dibujos –contestó súbitamente la antropóloga.
-¿Quieres que te haga uno? –A Angela le estaba costando seguir la línea de argumento.
-Sí, pero no a mí.
-¿A Booth?
-No, de hecho… -Brennan se estaba poniendo nerviosa-. De hecho vas a tener mucho tiempo hasta que lo tengas que hacer. Prácticamente nueve meses –dijo con una sonrisa.
Angela se quedó con la boca abierta.
-Eso… ¡eso es genial, cielo! ¡Voy a ser tía! –gritó emocionada mientras la abrazaba.
-Metafóricamente, pero sí –sonrió la antropóloga dejándose abrazar.
-¿Booth lo sabe? –preguntó Angela tras soltar su abrazo.
-Te lo he querido contar a ti antes que a nadie. Te lo debía. Y he ido a la ginecóloga antes de decirte nada –contestó Brennan a la pregunta no formulada de su amiga.
-¿Cómo se lo vas a decir a Booth?
-No lo sé. Supongo que simplemente se lo diré.
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-¿Estás bien? –preguntó Booth acabado el día, mientras se dirigían a casa a cenar.
-Sí, ¿por qué? –preguntó Brennan. Estoy mejor que bien, pensó, no pudiendo evitar una sonrisa.
-Estás rara y últimamente pareces más cansada.
-Pero también parezco más feliz, ¿verdad?
-Sí –sonrió Booth, apartando la vista de la carretera para mirarla-. Últimamente tienes un brillo en los ojos, una mirada… Estás preciosa. Pero aún así me preocupas, estas como… pensativa. ¿Hay algo que me quieras contar?
La antropóloga no pudo evitar pensar lo mucho que él la conocía. Quería darle la noticia en casa pero por lo visto tendría que ser en el coche…
-¿Te acuerdas del día que nos mudamos? ¿De cómo "estrenamos" la casa?
-Sí –Booth la miró con una sonrisa pícara.
-Pues por lo visto aquel día hicimos un regalo de bienvenida –sonrió, acariciando su vientre mientras lo miraba. El agente se quedó con la boca abierta, incapaz de hablar. Maniobró con el coche y lo aparcó en una salida de la autopista. Paró el motor, se giró y la miró, aún incapaz de hablar-. Booth, dime algo… -pidió la antropóloga, un poco asustada.
-Estás embarazada… ¿Estás segura?
-Sí, ayer fui a la ginecóloga y me lo ha confirmado.
-¡Estás embarazada! –gritó Booth con júbilo, abrazándola con todas sus fuerzas.
-Booth, me ahogas –protestó con una sonrisa. El agente la soltó, acariciando su vientre.
-Te quiero –le sonrió para después besarla lenta, sensualmente.
-Booth, deberíamos ir a cenar –replicó la antropóloga, tratando de concentrarse.
-¿Tienes hambre?
-Un poco –reconoció Brennan.
-¿Tienes prisa? –preguntó Booth mientras le besaba el cuello.
-No, ya no –contestó, dejándose llevar. Ya se preocuparía por el hambre más tarde. Ahora tenían una buena noticia que celebrar.
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Siento la brevedad y los retrasos. Sed comprensivas, por favor.
Los reviews son extremadamente agradecidos y me hacen seguir escribiendo y actualizando con ilusión ;) Además de tener un efecto antidepresivo... en mí XD
