Sé que en el capítulo anterior debí haber avisado que iba a tardarme en actualizar por falta de inspiración, pero como seguro no quieren oír mis excusas mejor voy directamente con la historia.

Digimon no me pertenece, es propiedad de Akiyoshi Hongo


Un nuevo comienzo

Secretos revelados (parte uno)

En el departamento de los Yagami, Tai acababa de llegar y cuando sonó el teléfono, con un gesto le indicó a Agumon que se escondiera en su habitación mientras él contestaba.

Era Joe, para decirle que ninguno de los niños a los que llamó se mudó de Hikarigaoka y rogarle que dejara de ser tan perezoso y buscara su lista ya que era la única que faltaba. Apenas cuelga Tai se mete en su cuarto y empieza a buscar nuevamente su lista, haciendo un enorme desastre como de costumbre.

—Así que ninguno de esos niños es el octavo elegido –Murmuró Gatomon en el balcón mientras Kari estaba sentada en el sillón leyendo una revista, con el gato Miko tirado en la alfombra. En el fondo estaba un poco celosa de ese gato. Lo cuidaban bien y le daban de comer todos los días, pero lo más importante es que tenía un hogar en el que lo querían. En el pasado ella hubiera dado cualquier cosa por tener algo parecido, y por un cruel momento al renacer creyó tenerlo.

— ¿Estas bien Gatomon? –Preguntó la castaña acercándose.

—No es nada –Mintió cambiando rápidamente su expresión para no preocuparla- Solo estaba recordando algunas cosas.

— ¿Sobre tu ser más querido? ¿Has podido recordar algo más? –La digimon negó con la cabeza.

—Lo único que se es lo que ya te dije, pero a veces tengo la sensación de que no hace falta que recuerde más cosas. Que con lo que se sobre ella me alcanza para encontrarla. Además en estos momentos debemos hallar a alguien más, después de que esto termine pondré todas mis energías en encontrar a mi ser más querido.

''A quien todos están buscando es a tu ser más querido, cabeza de chorlito'' La regañó Nix sin que nadie la escuchara como de costumbre ''Tu ser más querido esta justo delante de ti, abre los ojos y date cuenta''

0000000

Al mismo tiempo cerca de allí, cierto mago digimon patrullaba por la zona que supuestamente debían encargarse el Pumpkinmon y Gotsumon para que el chupasangre no se enfadara con ellos por abandonar su puesto, pero incluso si eran descubiertos él estaba dispuesto a cargar con la culpa para que no les pasaran nada. En el fondo ese par de cabezas huecas le agradaban, eran muy simpáticos y divertidos. Hasta cierto punto le recordaban a una gatita que conocía cuando era una digimon bebé.

''Me pregunto que estará haciendo Gatomon ahora'' Se preguntó Wizardmon deteniéndose un momento y sentándose en un banco para meditar. Sin que su amiga lo supiera, cuando renació había creado un vínculo con ella que le permitía meterse dentro de su cabeza y sentir lo que ella sentía cuando se concentraba, como una manera de tenerla protegida, aunque hasta ese momento nunca lo había utilizado para no incomodarla.

Lo primero que sintió cuando activo el link mental fue un terrible antojo de helado de chocolate y banana. Nunca había oído acerca de esa combinación de sabores pero sonaba muy interesante. Sacudiendo la cabeza y diciéndose que no tenía tiempo para distraerse con esa clase de cosas, se apresuró a despejar su mente y concentrarse en las emociones más fuertes de su vieja amiga. Había alegría y una cierta inocencia escondida en el fondo de su corazón, pero también dolor y melancolía. No hacía falta ser un genio para darse cuenta de que algo la estaba molestando, y conociendo a esa gatita demente ella seguramente se estaba esforzando en disimularlo delante de sus amigos.

—No tienes que ser tan orgullosa Gatomon, está bien bajar la guardia de vez en cuando en frente de quienes quieres –Murmuró levantándose sin cortar la conexión. Dentro de poco tendría que ponerse en contacto con ella y dudaba seriamente que no lo atacara apenas lo viera.

0000000

''Nix ese era…''

''Lo sé, no tienes que decírmelo. Reconocí su presencia antes que tú. Cree una barrera para que no sintiera lo que Kari le provoca, pero no estoy segura de querer hacerlo una segunda vez''

''¿Qué piensas hacer al respecto?'' Preguntó Ailes esforzándose por no parecer preocupado por ella. Después de todo sabía que ambas todavía sentían un gran aprecio por el mago digimon y era poco probable que ninguna de las dos quisiera lastimarlo a pesar de lo que hizo. Además estaba el tema de la conversación que tuvo con Patamon, en vez de informarle a Myotismon decidió parar a hablar un momento con quien supuestamente era uno de sus enemigos. Ese no parecía ser el comportamiento de un digimon malvado.

''Veamos lo que quiere antes de hacer nada, le daré una última oportunidad de demostrar que se merece nuestra confianza'' Respondió esta tras pensarlo un momento ''Pero solo por si acaso quédate cerca, no quiero que las cosas se salgan de control''

''Tus deseos son órdenes para mí, preciosa'' Contestó haciendo una reverencia. Nix se dio la vuelta y lanzó un bufido para que no notara su sonrojo.

''¿Quieres de una vez dejar de jugar al conquistador conmigo? Ambos sabemos que a diferencia de tus cientos de admiradoras no voy a caer rendida a tus pies. No otra vez'' Esto último lo dijo en un susurró y su compañero fue incapaz de escucharlo. Tras decir esto Nix desapareció. Ailes decidió darle un poco de tiempo antes de seguirla.

''No estoy jugando contigo Nix, ni tampoco quiero que caigas rendida a mis pies'' Le señaló al vacío con tranquilidad, sabía que por su pasado iba a ser difícil que confiara en él ''Solo quiero una oportunidad para demostrarte que mis sentimientos hacia ti siempre han sido honestos. Que eres tu quien me tiene a sus pies''

0000000

En la calle Wizardmon observa a un grupo de niños, pero su copia del emblema no muestra el más mínimo cambio. Desde que se la entregaron no había reaccionado ni una sola vez por más lugares que visitó.

—Me pregunto si esta cosa de verdad funciona –Murmuró observándola un momento. Sabía que eran copias imperfectas del original, quien las hizo no pudo copiar ni una sexta parte del poder verdadero del emblema de la Luz. No le sorprendería que más de una de las copias, sino todas, estuviera defectuosa.

Sin tener otra cosa que hacer enlazo nuevamente su conciencia con la de Gatomon, sintiendo inmediatamente una sacudida de poder increíble. Una sensación de paz absoluta lo envolvió, junto con la comprensión de que eso era lo que seguramente la digimon sagrada había estado buscando desde que nació por primera vez. Al concentrarse en esa sensación le llegaron unas imágenes de una niña de cabello castaño y ojos rojos con una dulce sonrisa.

''Gatomon ¿Acaso esa niña es a quien has estado buscando todo este tiempo?'' Se preguntó el mago digimon concentrándose en conseguir más detalles acerca de esa niña, como por ejemplo en donde se encontraba en esos momentos. Ya sea la octava niña elegida, la novena o una digimon reencarnada, aquella chica tenía una fuerte relación con la gatita, y él iba a descubrir de qué se trataba.

Desde el edificio contiguo, Wizardmon observaba el hogar de la familia Yagami. Esa niña estaba sentada en un sillón leyendo un libro verde con Gatomon a su lado. Distraídamente le acariciaba la cabeza, y al parecer la digimon recibía con gusto sus mimos. Eso le sorprendió, incluso como SnowBotamon ella odiaba que la acariciaran, cargaran y (sobre todo) abrazaran. Esa niña debía de ser realmente alguien muy especial para que le dejara hacer esas cosas que tanto odiaba.

La copia del emblema no mostraba ninguna reacción frente a esa niña, pero eso no importaba en lo más mínimo ya que el mejor rastreador de todos estaba demostrando sin ninguna duda quien era la persona que todos estaban buscando. El problema era que no podía simplemente acercarse y pedirles que lo escucharan después de todo lo que hizo, lo más probable es que lo atacaran antes de que abriera la boca (y la verdad no los culparía por ello). Necesitaba alguna prueba de que estaba siendo honesto antes de enfrentarlos.

Volando sobre una calle se pregunta cómo puede hacer para que le crean, cuando de repente la copia del emblema comienza a brillar.

—Tal vez no este defectuoso –Murmura viendo en todas direcciones buscando el origen de la señal. Entonces ve a un cuervo en su nido, y sorprendido descubre que dentro del nido se encontraba un digivice- Lo siento pajarito, pero necesito esa cosa –Con su magia ataca al cuervo para espantarlo y rápidamente sujeta el pequeño aparato.

—Oye Wizardmon –Lo llama DemiDevimon apareciendo en el peor momento posible- ¿Qué estás haciendo en ese lugar?

—Nada –Responde el mago escondiendo el digivice entre sus ropas ¿Ese pequeño demonio no tiene nada mejor que hacer que molestar? Que pregunta tan tonta, por supuesto que no.

—Estas en este lugar por alguna razón, claro que si –Insistió el vampirito- Apuesto a que encontraste algo –Viendo que no había manera de deshacerse de él sin levantar sospechas el mago digimon decidió utilizar uno de los valiosos suvenires que había estado recogiendo desde que llegó, o como amablemente les decía Gatomon 'pedazos de basura que nadie más quiere'.

—Cielos, ya me descubriste –Lentamente se dio la vuelta sujetando una botella vacía- Este mundo me pareció muy divertido y sin darme cuenta me puse ebrio –Contesto fingiendo estar borracho. Satisfecho con esa respuesta DemiDevimon se aleja, no sin antes advertirle que si no se comporta terminará igual que Pumpkinmon y Gotsumon. Esta noticia impacta mucho a Wizardmon, pero se las arregla para disimularlo justo a tiempo y le da la botella pidiéndole que no le diga nada a Myotismon.

''Pumpkinmon, Gotsumon, Gatomon… ¿Cuántos inocentes más tienen que morir por culpa de ese monstruo?'' Se preguntó apretando los puños. No podía esperar para que ese chupasangre pagara por todo lo que había hecho, se merecía el peor de los destinos después de todas las atrocidades que cometió.

''Por favor, no dejes que la rabia nuble tu juicio'' Le pidió una voz que parecía venir de ninguna parte logrando que se calmara. Era verdad, ese no era el momento de dejarse llevar por la ira. Lo que tenía que hacer en ese momento era concentrarse en hallar al octavo niño elegido, o mejor dicho conseguir que volvieran a confiar en él lo suficiente para que estuvieran dispuestos a escuchar sus razones.

0000000

En la casa de los Yagami, Kari y Tai observan noticias referidas a la aparición de los digimon en la torre de Tokio y Shibuya, además del caso de las mujeres que perdían sangre en las calles.

—Esto me suena a obra de Myotismon –Comenta Gatomon sentada al lado de Kari al dinosaurio tragón bajo la mesa. Ser tan pequeña al final demostró ser muy útil en ocasiones, como por ejemplo para hacerse pasar por un muñeco sin levantar sospechas y no tener que ocultarse como el digimon del Valor.

En ese momento suena nuevamente el teléfono y Tai va a atender. Era Matt.

— ¿Matt, viste la televisión? –preguntó el castaño.

—No tuve tiempo. Hace unos momentos nos encontrábamos en Shibuya –Respondió el portador de la Amistad cerrando una puerta para que nadie lo escuchara.

— ¿Entonces los que salieron en la televisión fueron ustedes? –Para que su hermana no lo oiga decidió seguir con esa conversación en su cuarto y rápidamente Agumon lo siguió.

—Myotismon nos atacó –Explicó el rubio en voz baja- Ese villano acabó con sus propios ayudantes –Esta noticia sorprendió a los portadores del valor. No podían creer que existiera un ser que fuera capaz de hacer algo así- ¡Hay que buscar al octavo niño elegido!

— ¡Si Myotismon lo encuentra antes que nosotros seremos destruidos! –Concordó el castaño con decisión.

—Hermano, mamá quiere saber si te quedas a pasar la noche –Se oyó la voz de TK del otro lado de la línea.

— ¿TK aún está contigo? –Kari le había dicho que volvería a su propia casa esa noche.

—Te estoy llamando desde casa de mi madre –Explicó el Ishida preocupado de que esta lo escuchara- Después de lo que pasó no quise dejar solo a TK hasta que estuviera en su casa, no fuera que Myotismon decidiera volver a atacar cuando nos separáramos.

—Ya veo –Contestó el castaño cuando de repente recordó algo- Oye Matt ¿Cuando estaban en Shibuya, Gabumon y tu pelearon solos contra ese monstruo? ¿Cómo lo hicieron?

—Tuvimos ayuda, cuando Myotismon parecía estar a punto de acabar con WereGarurumon, Angemon regresó y nos salvó –Comentó con una sonrisa, solo esperaba que Tai no le preguntara porque dijo que Angemon regresó y no que apareció.

—Entonces Gatomon tenía razón –Murmuró pensativo- Es que hace un rato brilló su anillo y ella estaba segura de que fue porque Patamon logró volver a digievolucionar en Angemon. No tengo idea de cómo lo hace pero parece que siempre acierta –Apenas terminó de explicar esto se volvió hacia su compañero justo a tiempo como para ver como el dinosaurio se desmayaba por tercera vez esa noche.

— ¿Qué fue ese ruido? –Preguntaron Matt, TK y sus digimon al escuchar un golpe seco.

—Gatomon le hizo una pequeña broma y Agumon todavía no se ha recuperado –Contestó el elegido agachándose para despertar a su digimon- Vamos Agumon, levántate. Que ahora que digievolucionó otra vez Angemon sea mucho más fuerte que ella no quiere decir que Gatomon se vaya a enamorar de la noche a la mañana. Seguro solo lo dijo para molestarte –Siguió con su discurso olvidando por completo que sus amigos podían oírlo todo por teléfono. Patamon tenía la cara completamente roja y también parecía a punto de desmayarse, mientras que Gabumon, Matt y TK tenían que taparse la cara para que no los vieran reírse.

0000000

En el balcón Gatomon estaba sentada mirando las estrellas. Tai y Agumon seguían encerrados hablando por teléfono y Kari había tenido que ir al baño, así que decidió salir un momento a tomar un poco de aire fresco. A su lado tenía el libro verde con el dibujo de una flor rosa con un separador marcando la página en la que se había quedado, pero no parecía tener intenciones de leerlo todavía. En su lugar miraba fijamente el cielo, como si allí estuvieran todas las respuestas.

—A veces me pregunto si de verdad lograré encontrarte –Le susurró a las estrellas para que ellas fueran sus mensajeras. No había 'hablado' con su ser más querido desde que llegaron al mundo humano, a pesar de que sabía que tenía muchas cosas que contarle. Simplemente ya no sentía la necesidad de mirar al cielo para sentir que estaba cerca- Si esforzándome un día podremos estar juntas, o si solo eres una ilusión a la que me he aferrado todo este tiempo para no volverme loca.

—No es ninguna ilusión Gatomon –Dijo una voz a su lado sobresaltándola- Tu ser más querido es real y está mucho más cerca de lo que piensas.

— ¿Qué crees que haces aquí? –Preguntó la digimon levantándose y tomando distancia del recién llegado. No quería hacerle daño pero la más mínima señal de peligro iba a hacer lo que fuera necesario para proteger a sus amigos.

Sin atreverse a decir ni una palabra, Wizardmon se limitó a sacar un pequeño pero importante aparato de su bolsillo, sin darse cuenta de que al hacerlo el anillo en la cola de la digimon comenzaba a brillar en respuesta. Finalmente encontró el digivice y humildemente se lo enseñó a su vieja amiga sin ninguna intención oculta.

—El digivice… –Murmuró la gatita sorprendida acercándose y olvidando que supuestamente era su enemigo- ¿Dónde lo obtuviste?

—Lo encontré en el nido de un cuervo en un bosque cercano –Contestó tendiéndoselo, notando que su anillo estaba brillando ¿Acaso su corazón estaría reaccionando al digivice o al verdadero emblema?

—Eso significa que el octavo niño está cerca de aquí –Razonó Gatomon devolviéndole el dispositivo con una diminuta sonrisa. El mago digimon negó con la cabeza.

—Sigues siendo igual de despistada –Comentó Wizardmon lanzando un suspiro- Si se trata de buscar información o de traducir algún texto antiguo no tienes ningún problema, pero las cosas que son realmente importantes no las entiendes hasta que alguien más te las explica no importa que tan obvias sean.

''No sabes cuánta razón tienes, Wiz''

— ¿Qué quieres decir con eso? –Cuestionó confundida la digimon.

—Gatomon ¿No crees que el octavo niño elegido se trata de alguien muy importante para ti?

—Por supuesto que es importante para mí, si Myotismon y sus seguidores lo encuentran tanto este mundo como el nuestro se convertirá en un verdadero caos. Hay que hallar a ese niño antes de que sea demasiado tarde –Wizardmon se palmeó la frente al oírla, debió haber esperado una respuesta semejante. Decidió probar con algo diferente para ver si había respuesta.

— ¿Lo reconoces? –Preguntó arrodillándose hasta que sus ojos estuvieron a la misma altura y sacando algo más de entre sus ropas.

—Por supuesto que lo reconozco –Confirmo la minina rodando los ojos- Es una de las copias del emblema que ese chupasangre le entregó a sus seguidores. Desde que llegamos les robé un par a los digimon a los que Tai y los demás se enfrentaron.

— ¿Cómo sabes que es una copia? –Quiso saber el mago digimon con curiosidad.

—Solo lo sé.

— ¿Cómo? –Insistió su antiguo amigo sin ceder ni un milímetro.

—Ni yo entiendo bien cómo, pero no tengo la menor duda de que esa cosa que tienes no es el verdadero. No percibo ni una parte del verdadero poder del emblema de… –Se sujetó la cabeza con fuerza, de repente le había dado un dolor de cabeza espantoso.

— ¿De qué? –Pidió haciendo una mueca bajo su capa. Al fin parecía estar empezando a darse cuenta, solo esperaba que sus amigos le dieran tiempo suficiente para hacerle ver la verdad antes de que lo atacaran- Dime a quien pertenece este emblema, la respuesta a esa pregunta siempre ha estado en el fondo de tu mente y de tu corazón.

—El verdadero emblema de… –No podía terminar la frase por lo mucho que le dolía la cabeza. De repente sacudió la cabeza y de un salto se puso en guardia- ¿Estas tratando de manipularme? ¿Acaso Myotismon te dijo algo para que me confundieras?

—Te equivocas –Contestó el mago agachando la cabeza- Gatomon, yo soy un digimon que cuyo único deseo es que encuentres la felicidad.

—Es un poco difícil creerlo después de todo lo que has hecho –Comentó la minina con voz burlona. Quería creerle, pero después de todo lo que hizo no estaba segura de que Wizardmon realmente mereciera su confianza.

—Sé que en los últimos tiempos no lo he demostrado como debería, pero es la verdad. Myotismon no tiene nada que ver en esto, excepto que lo odio con toda mi alma por lo que le ha hecho a los inocentes. Especialmente a ti –Esa última frase logró que ella bajara los brazos, pero no por eso dejó de mirarlo desconfiad.

—Explícate, por favor –Pidió sin eliminar la distancia que los separaba. Esperaba que tuviera una buena excusa para todo lo que hizo, de hecho rogaba que fuera así.

—Déjame empezar por el principio: Como seguramente recordarás tú y yo nos conocimos en el desierto hace mucho tiempo. Yo estaba vagando si rumbo muriéndome de hambre y de sed, mientras que tú estabas…

—De camino a investigar unos rumores acerca de un digimon en el desierto que se hacía llamar el más poderoso de todos –Terminó la gata en voz baja. Al final Etemon resultó no ser más que un debilucho, ni siquiera tuvo que verlo para darse cuenta- Recuerdo muy bien ese día.

—Entonces recordarás de lo que hablamos –La digimon asintió- Lo que dudo que sepas, ya que nunca te lo dije, es que después de nuestra pequeña charla empecé a preguntarme quien era ese ser que habías estado esperando todo ese tiempo. Poco antes de que nos volviéramos a reunir decidí investigar un poco por mi propia cuenta, así fue como llegué a una aldea que había sido atacada por un grupo de Phantomon recientemente –Gatomon se tensó visiblemente al oír esto, solo podía referirse a…- Fueron muy desconfiados al principio, por lo menos hasta que dije que te conocía. Y antes de que te tortures te aclaro que ellos no te guardaban rencor, de hecho una digimon llamada Lekismon me preguntó si te encontrabas bien. Parecía considerarte una buena amiga –La digimon no supo que decir a esto, estaba demasiado asombrada de lo que acababa de enterarse- Me dejaron investigar en su biblioteca, con la condición de que no me robara nada, y fue así que descubrí un libro muy interesante. Libro que por cierto ahora está en tu poder –Aclaró señalando el libro verde que estaba a su lado.

— ¿Este libro? Si es solo un cuento para niños.

—Tal vez lo veas de esa forma, pero aun así sirvió para sacarme casi todas las dudas –Explicó el mago digimon tranquilamente- Entonces fue que volvimos a encontrarnos y me las arreglé para me aceptaras como parte del ejercito de ese monstruo, ya que esa era la única manera en la que podría ayudarte. Tiempo después te escuché decir que cometiste un terrible error, que le diste a ese demonio algo demasiado importante y valioso como para dejar que lo contaminara. Creyendo saber de qué se trataba me propuse conseguir que me dejaras ayudarte, cosa que por cierto fue bastante difícil ya que eras muy desconfiada, orgullosa, testaruda y para rematar además sentías que debías hacerlo todo sola –Hubo un ligero tono de regaño en esto último, casi como un padre regañando a su hijo pequeño por hacer un berrinche.

—No pude ser tan mala –Se defendió la digimon apartando la mirada.

—Por supuesto que lo eras, aunque no fue del todo tu culpa. La vida en ese lugar te había enseñado que no podías confiar en nadie –Le restó importancia Wizardmon- El punto es que un día finalmente conseguí que confiaras en mi lo suficiente como para que me dejaras ayudarte a recuperar lo que decías que jamás debiste entregarle, aunque eso significó que debíamos poner nuestras vidas en riesgo. Sin que nadie se diera cuenta conspiramos para robar… –Con estas palabras finalmente la puerta sellada del día de su muerte comenzó a abrirse.

—El emblema de la Luz –Finalizó Gatomon con los ojos abiertos de par en par ante semejante revelación- Lo que nosotros le robamos al chupasangre fue el emblema de la octava niña elegida.

''Ya era hora de que lo recordaras'' Se metió Nix que había estado escuchando todo desde el principio.

''¿Tu lo sabías?'' Le reclamó la digimon ''¿Por qué demonios no me lo dijiste antes?''

''Dos cosas: la primera es que si lo hubieras sabido desde el principio se lo hubieras contado a los demás, y dudo mucho que ellos hubieran sido tan pacientes como tu ni mucho menos le hubieran dado el beneficio de la duda a Wizardmon después de lo ocurrido en el castillo de Myotismon''

''¿Y la otra?''

''¿No te había dicho ya que no debes maldecir? Eres una digimon de naturaleza sagrada, por el amor de Dios. No te rebajes al nivel de un demonio como la digievolución de Witchmon. Pero si un día te la encuentras tienes mi permiso para decirle lo que quieras, pensándolo mejor creo que incluso te voy a dar un par de sugerencias''

—Finalmente descubrimos en donde lo ocultaba y aprovechando una noche que Myotismon había salido a cazar decidimos actuar –La voz de Wizardmon la hizo regresar a la realidad. Rápidamente volvió a prestarle atención a lo que decía- Gatomon, al final conseguiste arrebatarle el emblema, pero a cambio perdiste la vida. Y lo peor es que por culpa de todo lo que te hizo ese monstruo en el pasado, tu alma por poco no regresa a este mundo.

—Valió la pena –Contestó la gatita sonriendo débilmente. En su opinión eso fue una victoria y no una derrota.

Wizardmon estaba a punto de contestarle cuando la puerta del balcón se abrió de pronto y una niña de cabello castaño apareció.


Continuará.

Llegó la hora de las disculpas, y en esta ocasión son como decía jack el destripador 'vamos por partes'.

Me disculpo por dejarlo en esta parte, sé que fue horrible de mi parte hacer eso, pero si no lo hacía quien sabe cuándo iba a poder actualizar este fic hasta que se me ocurriera como seguir. Mi inspiración parece haberse ido a quien sabe donde y todavía no regresa del todo.

Sé que debí actualizar hace más de un mes, pero me tome un pequeño descanso por dos simples razones. La primera y más importante es que simplemente no tenía la menor idea de que escribir, este capítulo es uno de los más difíciles por su importancia ya que despejaría muchas dudas y por los cambios que le hice al anime. Fue el que más problemas me dio, mientras más me acercaba las ideas seguían sin venir. Espero haberlo hecho bien al final.

La otra razón es que aproveché que estoy de vacaciones para leer fics de otras series, para ser más precisa de otras parejas que también me gustan mucho y que tampoco tienen muchos en su categoría. Algo que me sorprendió es que a pesar de que no actualizo desde hace casi un mes este fic e Incompatibles no han dejado de tener al menos una visita diaria.

anaiza18: A mi también me parecen muy simpáticos esos dos, me hubiera gustado que al final si renacieran aunque estuvieran separados.

Lord Pata: Lo de Pumpkinmon lo inventé, ya que no sería justo que solo el digimon de piedra renaciera.

lady gatomon: HermAgumon merecía sufrir un poco, aunque como también dentro de poco Gatomon va a digievolucionar volverá a haber una cierta diferencia de poder entre ellos dos. No sé si poner una encuesta, entre otras cosas porque no tengo la menor idea de cómo hacerlo. Y perdón por la tardanza.

liziechan: La verdad tenía pensado otra cosa pero esa idea me gusta más.

Ivymon: Agumon todavía sigue un poco traumado por esa bromita, pero después de la derrota de Myotismon volverá a ser el mismo dinosaurio sobreprotector que conocemos. Tal vez incluso peor porque ahora ya sabe que Gatomon es su hermanita perdida 0.o.

O.O: perdón por preocuparte.

Fairy servent: Recién ahora pude terminar este capítulo, perdón y feliz cumpleaños atrasado.

DIgi1399 ligth: Estoy buen, pero mi inspiración decidió irse de vacaciones a quien sabe dónde y recién ahora empezó a regresar.

Rocio AJ: No es nada, a mi también me gusta esta pareja y me gusta escribir sobre ellos. Vi algunos de los dibujos que hiciste y de hecho yo tengo un par de ellos en mi computadora porque me encantaron. Espero a ver que dibujo es el que vas a hacer.

Voy a tratar de actualizar otra vez la próxima semana, pero para eso necesito ayuda. Por favor dejen cualquier sugerencia sobre lo que debería pasar a continuación.

Sugerencias y críticas son bienvenidas.

Nos vemos.