Summary: - Tú eres Jasón. Y Jasón es estresante y un poco bobo. Pero eso no lo hace malo – le dijo sonriéndole – y que tú tengas un raro y poco común pasatiempo no es lo suficiente malo para ahuyentarme.

Pareja: Red- X & Raven

Advertencia: De vez en cuando se mencionan cosas sugerentes y algo subidas de tono. Nada explicito, nada demasiado sexoso, pero por si las moscas.


Sí TT no me pertenece, menos me va a pertenecer tu cora :(


-Todo se Derrumbó-


Se despertó y lloró amargamente. Todo había sido un mal sueño. Gracias al alma de Fausto sus poderes ya no hacían tanto desastre al momento de expresar sentimiento alguno por lo que ligeramente sólo se perturbaron unas hojas de papel sobre la mesita enfrente del sofá. El sueño que había tenido durante su siesta era el reflejo de la culpa que sentía al no haberse sincerado con Jason después de que esa tarde él le contase sobre lo que lo tenía tan mal en aquél viaje a Londres.

Hipando un poco intentó controlarse antes de que Jason regresara. Se levantó del sofá en dónde se había quedado dormida – esperando que Jason volviese del robo que tenía contemplado esa noche en algún laboratorio con grandes cantidades de xynothium – para enjuagar las lágrimas de su cara con agua helada, intentando así bajar la hinchazón de su rostro que había causado el llanto.

Raven no era tonta. Sí, una que otra vez su cabeza fallaba y cometía errores garrafales que después se apuraba por solucionar, Robín era un ejemplo claro de eso. Pero error que cometía error que no volvía a suceder ya que ella se esmeraba en aprender de sus deslices. Y si algo había aprendido bastante bien después de haber metido la pata hasta el fondo con Star y Robín era que lo mejor hubiese sido haberse sincerado con la chica extraterrestre, pues sabía que a la alienígena lo que le había dolido aparte de la traición es que no le hubiese contado las tonterías realizadas esa noche.

Raven sabía que si hubiese sido sincera con la chica se hubiese ahorrado bastantes problemas, pues aunque su intención nunca fue lastimarla, ciertamente lo terminó haciendo de la peor forma posible. Y eso lo entendía, el que la pelirroja se enterase por accidente fue el colmo de colmos. Raven y ella eran amigas. Raven y ella se querían. Raven y ella eran como hermanas. Y lo que Raven hizo al ocultarlo fue similar a apuñalarla por la espalda. Star tampoco era tonta. Star hubiese entendido que la falla de Raven se debía a sus problemas en aquél entonces con sus poderes. Star hubiese entendido que jamás hubo intención de dañarla y – aunque se hubiese enojado si la gótica se lo hubiera dicho – hubiera sabido desde el principio que era valorada y que Raven se arrepentía de todo corazón desde el principio.

La vida hubiese sido muchísimo más sencilla si así se hubieran hecho las cosas. Pero no fue así y las cosas no cambiarían sólo por desearlo. Y aunque Raven odiaba haber lastimado a Star, Raven sabía gracias a esa situación que si quería que su relación con Jason siguiese intacta tenía que ser sincera apenas el castaño cruzara esa puerta de entrada.

Entonces, a pesar de que tenía un nudo duro en el estómago y que el aire muchas veces se le iba de los pulmones por el nerviosismo de lo que sabía tenía que hacer, se armó de valor para que en el momento en que Jason llegara ella misma se encargaría de confesarle su verdad de una manera calmada y sencilla para que el muchacho no se espantara. Así que cuando escuchó los pasos en el pasillo y que alguien entraba por la puerta, se levantó apresuradamente del sofá completamente nerviosa pero lista para llevar a cabo su propósito.

DesdeaquellavezenLondresrecuperémimemoria – dijo tan rápido sin pensarlo. Igual no se había entendido nada…

Jasón abrió los ojos y la boca, haciendo una mueca en donde se exponían mil y un emociones, y dejó caer la máscara, la cena y las flores para Raven que había llevado esa misma noche.

No espera. Así no era el plan. Mierda. Mierda. Mierda.

Ese fue el pensamiento de Raven al darse cuenta que los nervios la habían traicionado.

Mierda.

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Una vena asesina salía de la frente de Nightwing. Si bien ese chico se la vivía furioso el volver a encontrarse a Red-X hacía que su enojo diario fuera una tontería comparado con el que emergía cada vez que veía al enmascarado. O al menos eso era lo que pensó cada uno de los Titanes al ver la vena asesina asomarse cuando se activó la alarma en la Torre y vieron quién era el personaje que causaba alboroto en un laboratorio ubicado en el muelle.

Sí, el muchacho usualmente vivía con un humor que les hacía creer a los Titanes que tenía un cadillo atorado en el trasero – por lo cual el robot y el mutante no comprendían por qué Star (la alegría personificada) y Raven (la persona/demonio más paciente y sensata del mundo) se habían fijado en tan inquieto y estresante muchacho – sin embargo cuando aparecía el ladronzuelo más de uno de sus compañeros fervientemente podían dar fe de que el villano tenía el extraño poder de irritarle más que las nalgas a su líder con sólo desearlo.

Pero bueno no es como que alguien del grupo se lo fuera a reprochar, esto debido a que hace unas semanas Red-X había casi cometido homicidio al atacar a Nightwing en uno de sus robos. Eso y que había hecho una que otra declaración lujuriosa sobre la Titán desaparecida. Sin embargo – como tal y cada una de las veces que Red-X aparecía después de semanas de estar ausente – cada Titán sabía que el líder no sabría lidiar con su enojo explosivo y terminaría haciendo un berrinche garrafal como cada vez que se les escapaba el villano.

Añadiendo el hecho de que Fausto se había esfumado como espectro aquella misma tarde ocasionado que el ex chico semáforo se sintiese humillado y más que enojado al escurrirse de sus manos cada uno de los Titanes esperaba que Dios los agarrase persignados para lo que se venía si volvían a fallar. Esos berrinches realmente salían caros económicamente para el fondo de pensiones de los Titanes… No, definitivamente esta vez el plan no podía ni debía fallar.

Pero volviendo a lo concerniente: el líder dio órdenes a los Titanes y todos actuaron rápido yendo al lugar donde se encontraba su contrincante atacando los muelles en busca del almacén donde habían descargado los contendores de xynothium. Ya cada quien conociendo que es lo que tenían qué hacer se separaron y posicionaron en puntos claves de la forma más sigilosa posible.

– ¡QUIETO AHÍ X!

El sonido de un grillo los recibió penosamente. Los titanes voltearon consternados mirándose los unos a los otros desde donde estaban, a la vez que sus ojos observaban todo el lugar para intentar ubicar al ladrón el cual brillaba por su ausencia.

Alguien se aclaró la garganta desde la entrada del almacén.

– ¿No creen que se tardan mucho en aparecer? Literalmente me dieron tiempo para guardar el botín en mis bodegas en medio de la nada, llegar de nuevo a la ciudad, comprar la cena y esperarlos por veinte minutos más.

La voz socarrona de Red- X entró por sus oídos burlándose por su lentitud. Inmediatamente se giraron y lo vieron recargado en el marco de la puerta de entrada. Calmado, quieto y extremadamente feliz. Sujetaba un ramo de gerberas con una mano y una bolsa de papel con comida adentro en la otra. Chico Bestia, entendiendo que esa era su señal y ya habiéndose convertido en mosquito desde antes de entrar al lugar, se colocó en el ramo de gerberas que el enmascarado traía, tal y como lo habían acordado, y se sujetó con sus patitas con fuerza sin que el susodicho se diera cuenta.

–Realmente me gustaría quedarme a jugar con ustedes, pero como verán tengo que estar en otro lugar –alardeó agitando levemente lo que sostenía en las manos – perdón por sí tener una vida Titanes.

A todos les dio la sensación que guiñaba un ojo debajo de la máscara cuando mencionó eso y desapareció gracias al cinturón.

Todos los que se quedaron ahí permanecieron quietos y mudos por unos minutos hasta que Cyborg quebró el silencio.

– ¿Cómo mierda es posible que X tenga mejor vida amorosa que cualquiera de los presentes?

Comentó mientras arrugaba el ceño y acariciaba su frente con los dedos en un intento de poder comprender qué era lo que acaba de pasar. Terra y Star se miraron en silencio haciendo una mueca intentándose desentender del asunto, omitiendo dar su opinión sobre lo escandalosamente sexual que les parecía el villano.

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Chico Bestia se había convertido ahora en una abeja El mutante estaba eufórico y si fuera por él revolotearía como loco por todo el ramo de flores. La verdad que cuando se enteró del plan que el líder tenía en contra de Red-X había tragado saliva porque básicamente todo dependería de él. Él tendría que seguirlo y averiguar su escondite y su identidad, se llevaría su localizador y con esto los Titanes sabrían dónde atacar. En pocas palabras Chico Bestia no era la parte importante del plan sino que Chico Bestia era EL PLAN. Afortunadamente el villano llevaba flores y eso le había dado una enorme ventaja de poder ocultarse apropiadamente sin dificultad alguna.

Pero que EL PLAN hubiese funcionado no era lo que tenía eufórico a Chico Bestia. No, eso era secundario. Lo que lo tenía eufórico era que al parecer Red-X tenía una cita esa misma noche y Chico Bestia iba a disfrutar en primer plano el descubrir todo lo que ocurriese para cotillear más tarde con sus compañeros. Porque Chico Bestia amaba cotillear y no habría nada ni nadie que lo detuviese.

O eso pensaba él…

Jason estaba parado y mirándolo fijamente. El ladronzuelo se había transportado en la azotea de edificio de enfrente de donde se ubicaba su apartamento, quien nervioso por los planes que tenía para esa noche había decidido antes de entrar a su hogar respirar hondamente y calmar los nervios que tenía de lo que a continuación le pediría a Raven.

Quería una cita con ella. Quería hacer algo un poco bobo y romántico por ella ya que en todo ese pequeño tiempo que empezaron a salir no había tenido oportunidad de sacar a la chicha en un encuentro romántico como en las mayorías de las relaciones se da. Y él quería que ella disfrutase de ese tipo de situaciones y era por eso que esa noche le llevaría flores para invitarla galantemente a salir a algún lugar el día de mañana… las hamburguesas en su mano era puramente antojo de él.

Entonces, antes de entrar al departamento lo que haría sería revisar que todo estuviese en orden, se quitaría la máscara y se alisaría el traje sin sudar, no por nada había omitido pelear con los Titanes ese día, no quería estar impresentable cuando viera a la chica.

Por eso se había puesto a observar las gerberas detenidamente para asegurarse de no haberlas magullado, cosa que no había sucedido. Sin embargo había algo que le molestaba tremendamente y era esa abeja regordeta parada sobre los tallos. Sin remordimiento alguno golpeó el celofán con los dedos donde se ubicaba la pequeña abeja, misma que se destanteo y se desprendió de los tallos. Acto seguido volteó el ramo con la mano bajo de él para agarrar a la abeja la cual caía en picada hacía la palma del joven hombre.

Las odio, soy alérgico – fue lo que murmuró con desprecio mientras le daba un escalofrío al ver a uno de sus némesis en la vida: las abejas. Sin piedad la tiró por el borde del edificio sin pena alguna y prosiguió con su plan de enamorado.

Nervioso, se quitó la máscara y la capucha del traje. Se arregló el cabello, se tragó casi una caja completa de mentas y colocó su mejor cara de galantería que había obtenido de practicar mientras esperaba a los Titanes.

Emocionado bajó las escaleras hasta su piso con la más radiante de las sonrisas pintada en su rostro. Abrió la puerta de un golpe y observó a Raven cerca del sillón con la mirada preocupada.

DesdeaquellavezenLondresrecuperémimemoria

Escuchó antes de preguntar qué sucedía. Bueno, eso le respondía. Eso también hacía que tirara todo lo que traía en las manos y de igual forma ocasionaba que dramáticamente se recargara en el marco de la puerta al sentir que sus piernas se convertían en gelatina sin cuajar.

Sintió nauseas. El pecho le ardía. Intentó balbucear algo y torpemente agarró la perilla de la puerta y la cerró quedándose el del otro lado de lugar. Raven bajó la mirada triste, pensando que era un escenario diferente al de su sueño pero con los mismos efectos de huida.

No obstante habiendo pasado cuatro segundos la puerta se abrió de nuevo inmediatamente, el chico avanzó hacia Raven tallándose los ojos incrédulo y comprendiendo porque aquella vez en Londres la chica había desaparecido sin dar aviso.

–Sigues aquí – murmuro con voz ronca. Raven se sintió un poco ofuscada ante eso ¿La estaba alentando a desaparecer de su vista?

Sentimiento que duró por poco tiempo pues el ladón la abrazó y besó apasionadamente, feliz de que la mujer de su vida estuviera ahí a pesar de recordar su pasado. Raven sólo se dejó llevar, comprendiendo que Jason había tenido miedo todo este tiempo de que al recobrar su pasado fuera a huir de él dejándolo destrozado.

Mientras tanto Chico Bestia –quien había vuelto a caer en picada cuando Jason lo aventó – luchaba para no caer por completo al duro pavimento y sabiendo que había perdido su oportunidad alzó vuelo convertido ahora en colibrí, logrando posarse en un ventanal del tercer piso para recuperar fuerza y poder dejar de estar desorientado del golpe que le habían propiciado.

Sin embargo lo que vio al girar su mirada hacia el interior de la morada lo dejó paralizado. Raven, su perdida e incomunicada amiga Raven estaba besuqueándose apasionadamente con un muchacho que portaba el disfraz de Red– X.

Abrió sus ojos y pico y posó sus alas ridículamente en sus mejillas, imitando una ridícula cara de sorpresa en un pájaro.

Sinceramente ese cotilleo era más de lo que el mutante se esperaba.

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Su pecho no era bodega para guardar secretos.

Eso era lo que mentalmente se decía el mutante una y otra vez antes de que los Titanes pusieran un pie cerca de lugar en donde se encontraba. Sin embargo, a pesar de que en su cerebro había un motín al ser revelado tan ilógico secreto por accidente, todos los pequeños Chicos Bestias imaginarios que revoloteaban en su interior estaban de acuerdo con algo: se negaban rotundamente a que la Gótica fuera descubierta por boca del mutante.

Situación que era muy conflictiva para el verde, pues en su poder estaban las dos cuestiones que habían atormentado a los Titanes desde hace tiempo: La primera y más importante era sobre el paradero de Raven, el cual los venía trayendo locos desde hace varios meses. En segundo término y más que nada revancha personal –que ahora sería muchísimo más personal por el besuqueo que se daban en el departamento de arriba el ladrón y el cuervo – de su líder: el encontrar a Red- X.

Sí, estaba en su poder el acabar con toda la búsqueda tortuosa que les aquejaba y sin embargo no se sentía cómodo delatando a su amiga, por más que estuviese con la boca pegada a un villano y por todos los peligros que eso conllevara, ya que su instinto animal le dictaba que lo correcto en este caso por contrario e ilógico que se escuchase era el ocultar lo que había descubierto.

Y su instinto jamás se equivocaba en ese tipo de cuestiones.

Sin embargo aunque su instinto le ordenaba que hacer eso no significaba que no estuviese lo más alterado posible. Tenía ñañaras, sufría de incredulidad y su corazón se agitaba angustiado por lo que acababa de ver. Algo le decía que esa noche no dormiría y daría muchísimas vueltas en la cama en un intento de conciliar el sueño.

Raven debió de haber elegido mejor a su clavo que saca otro clavo para evitarle sufrir varias noches de desvelo de ahora en adelante.

En fin, el no contaría nada, eso ya estaba decidido. También intentaría hablar con Raven, para ver que diantres había en su cabecita. Uno nunca sabía…

– ¿Dónde está X Bestita?

Ese era Cyborg, quien era seguido de los demás Titanes. Chico Bestia volteó a verlos con las pupilas dilatadas ¿Qué les diría ahora?

Tal vez mitad verdad mitad mentira serviría en esta ocasión… Nadie podría culparlo por estar en shock aun ¿no?

–Lo perdí Cy – comento agachando sus orejas – me descubrió cuando se paró en aquél edificio y me sacó volando del ramo hacia el pavimento.

Escuchó un resoplido proveniente del líder. Obviamente la noticia no era la que esperaba.

–No debe estar muy lejos de aquí – escuchó que decía el enmascarado – si no me equivoco ese de ahí debe ser el parque por donde se ubica el Hospital de Fausto – murmuró más para sí que para los otros – tomando eso en cuenta y que hay antecedentes de noticias de él por estos rumbos, de las cuales ya hemos tenido conocimiento en este tiempo que empezamos la búsqueda de Fausto, estoy seguro de que no es casualidad que exista relación alguna entre Red- X y esta zona del a ciudad, por lo cual podríamos deducir que ha de tener su guarida por estos lares, o algo que lo haga ingresar a ella…

Seguía murmurando caminando de un lado otro. La mayoría de los demás Titanes le seguían con la vista asintiendo, sin embargo Chico Bestia entraba en pánico ante tales declaraciones, Nightwing no sabía lo peligrosamente cerca que estaba de la verdad. Sí, definitivamente el haber sido pupilo de Batman era una migraña en todos los villanos de Jump City.

–Propongo que nos separemos, cada quien tome un rumbo y nos vemos aquí en media hora con nuestros informes, yo iré por el edificio que Chico Bestia señaló.

Alerta máxima ¿Por qué habría mencionado el edificio? ¿Qué no tenía juicio?

– ¡Yo digo que vayamos en grupos! Terra y yo podemos ir en esa dirección, con mi olfato y las vibraciones de la tierra es posible que en equipo podamos sacar algo bueno y…

–No Chico Bestia – la voz fría de Nightwing le indicó que no era buena idea insistir – X me debe una grande, no quiero perder el rastro de él ni darle oportunidad de nada, quiero que todos nos separemos para cubrir más territorio.

Dicho eso se fue tras el edificio señalado por el mutante, para intentar encontrar alguna señal del villano.

Chico Bestia se angustió, consciente de que si insistía empezarían a sospechar que él sabía algo de alguien y eso no le convenía. Sin embargo no quería que Raven fuera infeliz de nuevo, por lo que vendo que cada quien tomaba su rumbo, se trasformaba en una libélula y se propuso seguir al líder antes de que sucediera alguna tragedia.

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Después de haber reprendido al mutante de que lo siguiera y le hiciera esfumarse a otro lado en la búsqueda de Red-X, Nightwing volvía enojado al punto de reunión. No había encontrado rastro alguno en la azotea del edificio señalado por el verde, ni en los alrededores de la zona que le había tocado investigar.

Fastidiado, pero aun así esperanzado al haber obtenido alguna pista más de su objetivo, deambuló de azotea en azotea rumbó al parque, saltando sobre los edificios, igual sus compañeros tendrían algo que reportar…

Encendieron una luz en una de las ventanas ubicadas enfrente del edificio en donde Red-X se había desecho del mutante, lo cual atrajo la atención del líder Titán, quien volteó curioso y sintió que el alma se le escapaba del cuerpo. Dentro de ese departamento recientemente iluminado había una figura femenina desnuda quien ostentaba una conocida cabellera violeta, la misma se había apurado en acercarse a la ventana para correr las cortinas, mientras un chico se levantaba de la cama alterado y corría atrás de ella semi-gritando un "Te van a veeer Raveeen".

Las cortinas se cerraron y sólo quedó la sombra de los dos amantes abrazándose resaltando del interior.

Algo dentro de Nightwing se derrumbó por completo esa noche.

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Si soy sincera me sorprendería si obtuviera review de alguno de mis antiguos lectores. Espero y sí! Jee

Una disculpa por estos ¿dos o tres? Años de ausencia.

En resumen de mi vida: conocí el amor, conocí el desamor, conocí de nuevo el amor, me gradué, hice una maestría y me volvía a graduar, trabajé, renuncié, trabajé de nuevo, me corrieron, trabajé otra vez, conseguí dos trabajos, renuncié a uno de esos dos dando portazo y conseguí otro, adelgacé y engordé y aquí sigo viva.

No sé cuándo vuelva a actualizar. O si lo haga (si lo tengo planeado hacer, pero si me muero no podría hacerlo ¿cierto?)

Muchas gracias por su paciencia. Lamento las faltas de ortografía, dicción, etc, no tengo tiempo de checar eso jee.

Un enorme beso y muchas gracias a las personas que en algún momento leyeron mi historia, las quiero horrores aunque no las conozca, espero algún día darles la satisfacción de saber cómo termina esta historia!

Se despide:

Pichón Salvaje.