Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Akira Toriyama. La historia a continuación es mía. Gracias por leer.
Agradezco a todos los que leen la historia, cuando leo sus comentarios no saben lo feliz que soy; sé que la historia es un tanto complicada, y me alegra muchísimo a pesar de eso les guste, de nuevo gracias por estar conmigo.
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Bra solo brincaba en su asiento de emoción, claro cinturón de seguridad de antemano puesto, pues Bulma siempre le recordaba usarlo por protección, y a pesar de que ella no estaba en ese momento, no la desobedecería, además que vegeta, empezando a tomar su papel de padre le indico también, que lo usara.
No se esperaba que su progenitor independientemente de lo fascinante que ya era para ella, fuera también tan divertido, sin duda la chica, sacaría el mayor provecho de estar con su papaíto.
Llegaron al lugar deseado, era un restaurant que quedaba cerca de la playa y el muelle; el sitio era realmente muy grande y glamoroso, comenzaba con mesas en la parte techada del mismo, adornadas con velas en el centro, y terminaba con un patio cuya vista daba directamente al muelle, donde se podía observar a lo lejos las enormes embarcaciones, en el centro una fuente que simulaba un paisaje típico japonés, las luces y la oscuridad de la noche eran el toque perfecto de una velada acogedora; Vegeta no dejaba de notar lo sorprendida que se veía Bra, parecía que nunca había estado en un lugar como aquel, -¿nunca habías estado en un restaurant como este?-, pregunto a la pequeña, quien de inmediato se giró a mirarlo, -los lugares a los que nos lleva mi mamá, no son tan refinados y bonitos, en Canadá hay lugares espectaculares, pero dentro de otra índole, son más hogareños, mas rústicos, aunque en la capital del estado en el que vivo, si hay lugares así de bonitos, solo que mamá, prefiere ir a los otros-, sonreía la niña, mientras un mesero se acercó, indicándoles que, el lugar que habían reservado estaba listo, el mozo los condujo a la parte de arriba, la cual había sido adornada con velas, y muchas flores, pues en el establecimiento pensaron que el sr Sayajin-ouji, se reuniría como era su costumbre, con su esposa o alguna de las amigas con las que solía asistir de vez en cuando; si, Vegeta a pesar de estar con Maron, seguía de conquista con cuanta mujer se le paraba en frente; sin embargo al ver la edad de la acompañante, pensaron o que era su hija, o en el peor de los casos, se había vuelto pedófilo; se quedaron con la primera opción, por supuesto.
-me siento sumamente feliz papá, siempre imagine un momento así, pero te seré muy sincera, me costó tanto dar contigo, que por momentos, pensé que nunca te llegaría a conocer-, decía Bra, un poco afligida, -¿Por qué lo dices, tu madre te prohibió verme nunca?-, indagaba curioso Vegeta, pues suponía así debía ser, sospechaba que Bulma primero muerta que dejar a sus hijos tener tratos con él.
-no es eso, papá, es solo que mama, siempre prefirió que cumpliéramos la mayoría de edad, y decidiéramos entonces si queríamos conocerte o no-, concluyo la joven, tomado asiento en la mesa que se encontraba al centro de toda la parte de arriba de aquel lugar, -¿entonces Trunks, no quiere conocerme, no es así?- , toco el tema de su hermano, cosa que Bra no sabía cómo decirle, -pues no es que te aborrezca o algo así, es solo que para él, las cosas están bien como hasta ahora, Trunks piensa que si no te ha necesitado hasta este momento, mucho menos lo hará ya siendo un hombre, mi hermano es una maravillosa persona, pero heredo de ti el orgullo mal entendido-, Vegeta frunció enseguida ante el comentario que había hecho su hija, respecto a su personalidad, -oye mocosa, no tengo orgullo mal entendido, mi orgullo es y ya-, Bra solo veía y recordaba los gestos de su hermano, los cuales eran idénticos que los que estaba viendo en ese momento en su papá.
El mesero les llevo la carta para que eligieran el menú que querían degustar, desde luego, todos los platillos que ahí había, estaban escritos en japonés, por lo que Vegeta pensó que Bra no entendería ni jota de lo que venía, cuál fue su sorpresa, al ver que la pequeña, empezó a leer, cada cosa y se decidió por un arroz frito con mariscos, un plato de tempura y otro de sashimi; en verdad era sorprendente lo inteligente que era la chiquilla, no se había puesto a meditar en todo lo que tuvo que hacer su retoño, para encontrarlo, para llegar hasta donde él estaba, sin duda era su hija y de Bulma, una criatura sumamente sorprendente.
-cuéntame ahora tú, que es lo que haces cuando no estás en la escuela-, Bra de inmediato puso sus ojos en el rostro de su padre, -pues me encanta leer novelas románticas, practico gimnasia, ayudo en un asilo de animales abandonados y heridos, soy miembro fundador de un grupo para la protección de la vida silvestre, ammm… pues me encanta comprar como loca compulsiva, si lo acepto es uno de mis defectos, adoro la moda y en resumen esa es mi vida, ahh, por cierto hablo cuatro idiomas, y pues no sé qué más te gustaría saber de mí, tu pregunta lo que quieras-, decía Bra recargándose en la mesa, acomodando el rostro sobre el dorso de sus manos.
Vegeta estaba sumamente sorprendido, mira que hablar cuatro idiomas a la edad de la joven, no cualquiera, él hablaba tres y ya se le hacia una molestia, pero sabía lo inteligente que era la madre de la niña, tampoco le pareció extraño que estando a su cuidado, su hija desarrollara esas capacidades, además él también era sumamente inteligente, por lo que comprendía que Bra obtuvo lo bueno de ambos.
-dime Bra, ¿porque tu madre te puso ese nombre?-, expreso su curiosidad pues de verdad tanto el nombre de Trunks, como el de Bra le parecían algo extraños; -mmm, en verdad creo que a mi mamá le pareció bueno el juego de palabras entre los tres, ya que tanto el nombre de ella, hermano y el mío tiene referencia a algo muy parecido, por lo que es como si los tres perteneciéramos a una secta o algo así-, reía la pequeña, ya que recordó que su madre en alguna ocasión le explico sobre sus nombres, pero de ser sinceros no le puso mucha atención en el momento.
-papá, sé que no debería sacar esto en este momento, pero…, ¿porque mamá y tú no están juntos?, desde que tengo uso de razón, siempre he visto a mamá muy sola, no es que le falten pretendientes, pero…, ella no quiere estar con nadie, siempre se me hizo muy raro, pues de no quererte, ya hubiera buscado a alguien con quien rehacer su vida,…¡como tú!-, no quería soltarlo de esa forma, pero ya era tarde había puesto el dedo en la llaga, -creo que eso debes preguntárselo a ella, quien es la que decidió todo, y bueno, ya que mencionas la situación, no voy a mentirte Bra, vivo con una mujer, no es mi esposa propiamente, pero la considero como eso, así que si vas a querer tratarme también tendrás que tratarla a ella-, concluyo Vegeta no mirando a la cara a su hija; Bra sintió mucho coraje, su padre la estaba poniendo en segundo lugar frente a la mujer con la que compartía su vida; pero no se lo demostraría, era necesario que Vegeta confiara en ella, para poder saber qué fue lo que sucedió, con sus padres en el pasado.
-si papá, comprendo, es tu vida, además ya es demasiado que me hayas invitado a cenar contigo, mi existencia de ahora en adelante será diferente, aunque no pueda verte muy seguido, sé que existes, se quién eres y que podre tener contacto contigo-, soltó la pequeña un tanto cabizbaja, -¿a qué te refieres con que no podamos vernos muy seguido?-, continuaba Vegeta intrigado por lo que había dicho su hija.
-papá, mi estancia en Japón es de un mes, después de ese tiempo debo regresar a Canadá, y no sé cuándo pueda volver, sé que solicitar que vayas hasta allá seria casi pedirte que te cortaras un brazo, pues entiendo que tienes muchas ocupaciones, además que, ni loco querrías estar cerca de donde esta mamá, por eso, supongo que solo nos escribiremos o tendremos conversaciones por teléfono o la computadora, pero no me disgusta, de hecho me hace feliz saber que por fin te tengo aunque sea de esa forma-, sonreía Bra, no queriendo expresar su tristeza.
Vegeta se dio cuenta, y de hecho le parecía ridículo el haber encontrado a su hija, para ahora tener que dejarla ir y no volver a verla hasta quien sabe cuándo, -¿Bra, no te gustaría vivir conmigo, aquí en Japón?, hay escuelas muy buenas y con mi posición puedo ingresarte en la mejor del país, además así estaríamos siempre juntos-, Vegeta no sabía si lo que estaba diciendo era lo correcto, pero sentía que no quería perder a esa persona, que por fin después de tanto había logrado recuperar, ese amor tan desinteresado que al hombre le hacía tanta falta en la vida; Maron por alguna extraña razón que no comprendía, nunca pudo darle hijos, por lo que su familia, si es que pudiera llamarla de esa manera, se componía de aquella mujer y de él, nada más; así que siempre estaban solos, aunado a que los demás miembros de la familia Saiyajin no querían a su concubina, y con eso, ya casi no los frecuentaba.
-es una oferta tentadora, no lo niego papá, pero sería lo mismo, ahora a la que no tendría es a mamá, y la amo tanto como a ti, los dos son lo más importante en mi vida, al igual que Trunks, sin uno de ustedes yo no estoy completa, ahora por lo menos no eres una sombra en mi vida, tienes rostro, voz, personalidad, ya no eres una fantasía de mi cabeza, pero, aunque me encantaría quedarme contigo, no puedo hacerles eso a mamá y a mi hermano, les rompería el corazón, espero que puedas comprenderme-, Bra agacho la cabeza, no quería ver la decepción en la mirada de su padre, pues sabía que de cierta forma lo estaba lastimando, al negarse a su invitación.
-está bien niña, como quieras, solo te recuerdo que fuiste tú la que me busco, ¿si no te quieres quedar a mi lado para que hiciste tanto arguende, en querer encontrarme?-, Vegeta estaba molesto y frustrado, encontrar una parte valiosa de su existencia para luego perderla de nuevo y quedarse como siempre con un palmo de nada, era la recurrencia en su vida.
-papá, no te molestes conmigo, no pienso abandonarte, ya te dije que te escribiré y llamare y me comunicare como sea contigo, no me vas a perder de nuevo, te lo juro, en cuanto pueda y junte dinero de nuevo, te prometo que me escapare para venir a verte, twinky promese-, le mostro el meñique a Vegeta, ofreciéndole cerrar la promesa realizada, -¿twin que…?, ¿qué es eso mocosa?-, la veía reacio, pues no comprendía en que lenguaje le hablaba ahora, -promesa del meñique papá, quiere decir que esta promesa no se puede romper con nada o tendremos 70 años de mala suerte-, espeto tajante la pequeña, Vegeta rio por debajo, de verdad que su imaginación y su entusiasmo se contagiaban hasta sin quererlo, ¿así que porque no?, levanto su meñique, y aunque con fastidio, -bueno niña, es promesa-, regreso a su lugar al ver acercarse al mesero con las viandas solicitadas.
Terminada la cena Vegeta llevo a Bra a su hotel, -¿es en este hotel donde te hospedas?, es muy sencillo, ¿porque no te cambias a mi departamento o a otro hotel de mejor categoría?-, decía el hombre mientras observaba el lugar, nunca se había parado por aquel sitio, ya que los hoteles en los que estaba acostumbrado a quedarse, eran de excelencia ejecutiva, -pues aquí es donde está mi grupo de compañeros y profesores, así que no podría cambiarme aunque quisiera, te prometo presentarte al profesor encargado y ya con su autorización, pedirle permiso para quedarme por lo menos la última semana en tu casa, ¿Qué te parece?-, expresaba la pequeña con entusiasmo, -hmh, como sea, bueno entonces ya ve a dormir, ¿supongo que mañana, tienes muchas ocupaciones de la escuela?-, Vegeta señalo la puerta del coche, en ese instante Bra lo abrazo efusivamente, cosa que Vegeta no vio venir, pero de ningún modo le disgusto, a su manera regreso el gesto a su hija, -si papá, ya me voy, pero mañana saliendo de mis actividades, iré a buscarte a tu oficina, tengo un obsequio que entregarte, también podemos ir a comer juntos, yo invito ahora, tengo unos ahorros que junte durante dos años, así que no he gastado mucho y me queda bastante, ¿Qué dices, aceptas?-, Bra abrió granadés los ojos en espera de lo que contestaría su padre.
-está bien mocosa, parece que piensas en todo, pero no quiero que gastes esos ahorros, cómprate cosas de las que te gustan, mientras estés conmigo, no tienes que gastar un solo centavo, para eso estoy yo, así que mañana te espero-, diciendo esto, beso a la niña en la frente y le abrió la puerta, Bra, agradeció, se despidió con la mano, cerró la puerta del vehículo y corriendo entro al lugar donde residía, antes de adentrarse por completo, giro para darle una última mirada a su padre, y una gran sonrisa, cosa que correspondió el hombre; se adentró por fin al lugar y Vegeta dio marcha al auto dirigiéndose a su ya conocido departamento, donde sabia lo esperaba la mujer con la que vivía, pensaba que le preguntaría, ¿porque llego tan tarde?, y seguramente le haría una escena de celos, pero no diría nada de la pequeña hasta saber si era prudente o no respecto a la actitud que Maron tomará.
Bra llego hasta su habitación, estaba radiante de felicidad, tanto que su compañera de cuarto le pregunto adonde se había metido y con quien, pues tenía una sonrisa que no le cabía en la cara; Bra solo se dejó caer feliz en la cama, dio unos cuantos brincos y después , -solo te diré que soy la persona más feliz de la tierra, al fin mi sueño se hizo realidad-, dio un último brinco en su cama, y se dirigió al baño para ponerse su pijama y dormir, el día por venir era tanto o más prometedor que el que había vivido, le daría a su papá su álbum de fotos que ella misma había hecho, estaba segura que él no se lo esperaba y sabia se pondría tan contento o más que ella cuando lo hizo.
Maron vio entrar al hombre, se levantó del sillón en donde estaba y se dispuso a encararlo, -¿se puede saber dónde estabas Vegeta?, ¿o más bien con quién?, ¿no me digas que nuevamente me estas engañando, porque ya no pienso soportar más tus infidelidades?, estoy harta de todo lo que me haces, te he dado mi vida entera y tú solo me regresas frustración y amargura, ¿Por qué Vegeta, no te entiendo?, ¿Por qué me tratas de esta forma?-, recriminaba Maron al hombre que solo la veía con fastidio, a decir verdad no era la primera vez que en verdad la engañaba, pero Vegeta suponía que Maron estaba al tanto que, si seguía con ella, no era ni erróneamente por un amor sincero y grande, que jamás le prodigo y que además, el tedio ya lo estaba alcanzando en este respecto.
-mira mujer, no me fastidies, tuve un buen día como para que tú me lo eches a perder, déjame descansar, ¿quieres?-, Vegeta se encamino a su recamara, para tratar de tener un poco de respiro, esperaba ansioso al otro día para encontrarse de nueva cuenta con la pequeña que ya le había robado el corazón; Maron lo siguió, quiso continuar con la discusión pero Vegeta la freno en seco con una mirada fulminante y le cerró la puerta en la cara dejándola que durmiera otra vez en la habitación contigua a la suya, igualmente no era la primera vez, a decir verdad, esto ya era más una costumbre, ya que solo en ocasiones Vegeta accedía a acostarse con ella, solo cuando llegaba tomado o drogado y no le quedaba de otra para desahogarse físicamente.
Maron toco, grito, vocifero, pero nunca obtuvo respuesta de su aun hombre, se le estaba yendo de las manos la situación, desde hace un par de años ya no tenían sexo como antes, para colmo dormía más seguido en otra habitación, y por supuesto sabía que Vegeta tenia aventuras con cuanta mujer cruzara por su camino; pero no podía darse el lujo de perderlo, más aun, que el hombre nunca accedió a casarse formalmente con ella, solo era su concubina y su cabeza al respecto peligraba de sobremanera, tenía que hacer algo para retenerlo a como diera lugar, no iba a perderlo y a la maravillosa posición económica que había conseguido; si lo aparto de Bulma y hasta de su odiosa familia, no permitiría que se le escapara de las manos, es más, si había otra mujer, de la misma manera que lo había hecho antes, se desharía de ella como fuera, incluso llegaría hasta al asesinato de ser preciso; pero Vegeta era, y seguiría siendo de ella.
En ese momento Bulma al otro lado del mundo, tuvo un presentimiento de los que solía tener cuando era joven, solo que en esta ocasión si sabía a qué se debía, era un miedo atroz de poder perder a su hija, tenía desde hacía varios días una corazonada horrible de lo que le pudiera suceder a la pequeña, tomo el teléfono y no importándole las altas horas de la madrugada que eran en Japón llamo al hotel donde estaba su criatura, quería oír que estaba bien y que había seguido sus indicaciones de no buscar a su padre, porque también sabía que el peligro podría venir de ese lado; pensaba que todo aquel que estaba cerca de ese hombre tendría la mala suerte de sufrir las peores penurias, ella lo vivió en carne propia y no deseaba por ningún motivo que su hija pudiera padecer lo mismo, mataría a quien fuera que intentara lastimar a su bebe, incluyendo al propio Vegeta de ser necesario.
La pequeña oyó el sonido del teléfono y se levantó a contestar aun adormilada, -bueno, si diga…-, decía la joven tallándose los ojos, -Bra soy tu mama, ¿hija como estas?, ¿todo está bien amor?, ¿no has hecho tonterías verdad?, me conto Milk que querías buscar a tu padre y sabes que no debes hacerlo, es por tu bien Bra, ¿me estas escuchando?-, la pequeña por un momento volvió a quedarse dormida con el auricular en la oreja, hasta que oyó a todo pulmón, los gritos de su madre, -si mamá, estoy bien, no he hecho nada malo, no te preocu…hsgs…pes, ahora tengo que ir a dormir, los amo, mañana te llamo en la mañana, ¿sí?-, seguía bostezando la chiquilla, -está bien hija, descansa, y recuerda que te amo con todo mi corazón-, decía Bulma amorosamente, -yo también mami, descuida, hasta mañana-, colgó la bocina y regreso a su placido sueño.
Sin embargo Bulma seguía sintiendo ese temor en su corazón, Trunks entro en ese momento a su oficina en corporación esfera, al ver la cara que tenía su madre supo de inmediato de que se trataba, -mamá, ¿llamaste a Bra a estas horas?, en Japón debe ser de madrugada, deja de preocuparte tanto, está con sus compañeros y profesores, nada malo va a pasarle, además no es ninguna niña de brazos como para no saber distinguir el bien del mal, por favor tranquilízate-, movía la cabeza el joven, en lo que tomaba asiento frente al gran escritorio de su madre, -lo se Trunks, es solo que no se me quita este presentimiento, hable además con Milk y me dijo que Bra conoció a Goku y le pregunto por su padre, esa niña sigue indagando cosas y, ¿no sé qué pueda pasar?, por si fuera poco hace un momento sentí una opresión en el pecho, y fue por eso que llame a tu hermana, si algo le pasa a Bra no se de lo que sería capaz-, concluía mirando a su hijo, quien llevaba en las manos unos papeles.
-¿qué es eso Trunks, de que se tratan esos papeles?-, examino curiosa Bulma, -son los documentos que finiquitan la absorción de corporación capsula, que debes firmar, para que sea parte de corporación esfera, con esto se iniciaría la nueva etapa-, decía muy propio en su papel el joven de cabello lavanda, Bulma tomo los papeles en sus manos, los abrió, ojeo, reviso cada termino y cada anexo, tomo su bolígrafo, firmo el documento, cerro el folder, y se los entrego con una sonrisa a Trunks, -es tu legado hijo, al pasar corporación capsula a ser parte de nuestra empresa se crearon nuevas acciones las cuales te pertenecen al cien por ciento, podría decirse que corporación capsula es tuya Trunks, tu sabrás que hacer y cómo manejarla, si deseas que sea parte de corporación esfera, adelante tienes mi apoyo, pero si deseas que sea solo tu empresa de la misma forma tienes mi apoyo, a partir de este momento eres el dueño de corporación capsula-; Trunks no sabía que decirle a su madre, no se esperaba que le hiciera un regalo tan magnifico, sabía que corporación capsula bajo su mando podría volver a ser lo que fue en sus mejores años, e incluso pecando de soberbia, sabía que podía llevar a esa empresa a muchos mejores tiempos; sin embargo Trunks era un hombre de nobles sentimientos y la mejor educación, por supuesto, recibida de su madre, -quiero que hagas un fideicomiso con estas acciones para mis abuelos, mamá, quiero que ellos vivan bien, sin problemas económicos, después de todo en algún momento pensé que eran mis padres y los ame como tal, así que, por favor mamá, ayúdalos a recuperar su fortuna-, decía tranquilo el joven, -de eso nada Trunks ellos recibieron una muy buena cantidad por la empresa, pero si te empeñas en ayudarlos, saca a flote corporación capsula, esa será la mayor ayuda que puedas darles, ¿Qué te parece?-, Bulma le guiño el ojo a su hijo, quien entendió inmediatamente, -entonces mamá, corporación capsula volverá a resurgir, te lo aseguro-, el joven se levantó feliz de su lugar, disponiéndose a salir de la oficina, -¿Trunks, vas a salir en la noche con Mai?-, curioseo Bulma, Trunks se puso rojo, -si mamá, hoy le pediré que sea mi novia-, tenía agachada la cabeza, -te felicito, esa chica es muy agradable y muy bonita, sé que serán muy felices-, dio un gesto cómplice a su hijo, quien sonrió y nuevamente avergonzado salió definitivamente del lugar.
