Pervertido
Mi pies se movía constantemente en un intento de canalizar mi malestar, mis ojos se desviaban a él a cada instante al mismo tiempo que un bufido irritado escapaba de mis labios aclarándole que aún me encontraba molesta. Sus orbes carmines se posaron en mí, causando que frunciera más el ceño reprochándole mudamente por su acción. Él simplemente me entregaba esa estúpida sonrisa ladina cargada de autosuficiencia y altanería que solo conseguía irritarme aún más.
-quita esa sonrisa Evans…-siseé amenazante, ya harta de aquella estúpida sonrisa
El se encogió de hombros y amplió su sonrisa mostrando esta vez sus afilados dientes-¿por qué habría de hacerlo? Estoy de buen humor…
Mis puños apretaron la tela de los cojines del sofá, pues sabía que si no lo hacía estaría a punto de cometer un crudo y salvaje homicidio-¡pues- por- lo- mis-mo es-tú-pi-do…!
De sus labios escapó una sonora carcajada que aumentó mi irritación a extremos abismales y peligrosos-¿no te agrada saber que eres la UNICA…-hizo énfasis en aquella palabra-… culpable de mi buen humor…?
Mis mejillas no tardaron en sonrojarse producto a un conjunto de emociones que en esos momentos eran contradictorios. No me extrañaba que la gente pensase que fuese bipolar. Desvié la mirada y sujeté el libro que estaba a mi lado para ocultar mi rostro tras de el causándole otra carcajada-me alegraría si fuese por otros motivos…-mascullé mirándolo por encima del libro
El continuó riendo haciendo torpes gestos en un intento por calmarse-lo sé, lo sé… -respiró hondo y me miró con picardía-… pero es que tu espejo es tentador…
Le lancé un cojín que no trato de evitar, aunque mi primera opción en la grueso libro que descansaba sobre mis manos… pero no quería lastimar su bello rostro. Rió de buena gana y se levanto para dirigirse hacia la cocina…
-eres un pervertido…-chillé volviendo a esconderme tras mi libro
Sus ojos se depositaron en mí, con un brillo intenso que le entregaba un cierto aire peligroso que erizó mi piel-solo contigo…-aseveró haciéndome sonrojar por completo
Me recogí un poco más, casi haciéndome un ovillo intentando ocultar mi vergüenza. Aunque admito que desde que nuestra relación dio paso a esto-ejem, somos novios…- ese tipo de comentarios ya no me hacían enojar… solo sonrojar como un tomate causándole la mayor de las gracias. Es más, a veces a mi también me hacían bastante gracia…aunque quede claro que es solo A VECES.
Miré por encima del libro. Él estaba preparando las cosas de la cena, entregándome una que otra mirada picarona que me hizo sonreír. Aprovechando su breve distracción me encaminé hasta la libreta sin creer lo que iba a anotar en ella.
"Ser quien alimente el lado pervertido de Soul… es una ventaja de vivir juntos…"
Sin darme cuenta en qué momento se había acercado, sus brazos atraparon mi cintura. Sus labios se deslizaron hasta mi cuello depositando húmedos besos hasta obligarme a voltear y esta vez fui yo quien de manera demandante me apoderé de su boca. Me acorraló en la muralla y con un rápido movimiento me sujeto de los muslos e instintivamente mis piernas se enredaron en su cintura. Sin separarnos me cargó hasta el sofá y nos dejamos caer en él…
…olvidándonos de todo y de todos…
