Mi pequeña estrella
—¿Qué haces aquí? —dijo sin mirarlo—. Vete.
—Tu padre, me pidió que te entregara esto —dijo extendiéndole un sobre blanco.
Ella lo ignoró, así que lo dejo en la mesa baja del café. Y se giró hacia la puerta. Ella aún necesitaba tiempo.
—¿Por qué?... —La escuchó preguntar—… Lo supiste todo el tiempo, ¿Por qué nunca dijiste nada?... ¿Por qué me hiciste esto?
Detuvo su marcha y con una sonrisa triste le respondió.
—Se lo prometí a tu padre… Él tenía sus razones, tal vez no las compartía pero las respetaba.
—… ¿Qué hay en ese sobre?
—No lo sé. Solo me pidió que llegado el momento te lo hiciera llegar.
Con manos temblorosas levantó el sobre y lo abrió. Tomó la hoja de papel cuidadosamente doblada en su interior.
Mi pequeña estrella,
Si estás leyendo esto, lo lamento, no pude cumplir mi promesa de vivir 200 años. No te culpes por no haberlo sabido, somos actores, si queremos ocultar algo es lo que mejor hacemos. Nunca quise que lo supieras porque lo único que siempre quise y me hizo feliz fue verte brillar. No quería ser el culpable de tus lágrimas.
El día que perdí a tu madre algo en mí se rompió, pero tu mi estrellita, fuiste la luz que iluminó mis días. Todos y cada uno de nuestros días juntos fueron una gran aventura. Te amo con todo mi corazón, por favor no sufras, porque yo no lo hago, ahora estoy con tu madre. Prometo iré a verte de vez en cuando.
Lamento no poderte llevar hasta el altar. Pero tienes que saber que estaremos allí, velando por ti. Y que ese día estaré caminando a tu lado.
Algún día nos volveremos a encontrar, solo espero que no sea pronto. Vive una vida larga y feliz.
Sonríe, vive, ama, vuela. Con todo mi amor,
Papá.
NA. Uno mas para el final. Gracias por los comentarios.
