En este capitulo recomiendo Wire de Athlete… es linda… y triste…
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Capitulo 25: la felicidad debe durar… un poquito
Bella pov
-solo trata de respirar y dinos que sucedió-me consolaba Carmen.
-es… le odihce… Edjshar me... me... ah-y seguía sollozando y diciendo palabras incoherentes pero no podía decirlas de manera elocuente, no podía dejar de llorar.
-yo creo que debemos de darle unos minutos-aconsejaba Eleazar que me veía con precaución, y preocupación de mi salud mental, realmente parecía una loca.
Llevaba casi dos horas en casa de los amigos de mi familia en Anchorage, al ver mi estado deplorable me cobijaron y atendieron tratando de entender la locura que estaba diciendo, Eleazar que no podía leerme por mi escudo que tercamente se cerró y Kate que trataba de darme pequeñísimos electrochoques para que me calmara, cosa que no funcionaba, Irina me miraba desde su sofá y Tanya me abrazaba tratando de entender mis palabras, cosa que no era nada fácil ni yo me entendía.
Al menos ahora trataba de soltar breves hipidos pero el tan solo recuerdo de lo que sucedió en el lago hacia que volviera a llorar como desquiciada.
-mejor la dejamos en paz-propuso Tanya- vamos a tener que darle un poco de espacio y que se calme y... ay Kate basta con eso-la regañó pues le dolió hasta ella.
-lo siento.
-ahora-prosiguió- ve a tu cuarto cielo y luego vienes a comer algo.
-ok-suspiré como niña pequeña y seguí al cuarto que siempre ocupaba cuando venia aquí, en la cama Tanya había dejado ropa que era de ella y por el olor me decía que lo había perfumado un poco, agradecí en silencio mientras me bañaba y terminaba con las últimas lágrimas que tenia por su culpa.
Se supone que no seria hoy, se supone que no seria ese el momento, no era el mismo escenario, esto siempre ocurría en el bosque que daba a mi antigua casa y era de madrugada, cosa que yo llegue de madrugada a la casa de mis amigos.
Dolía recordar lo que había sucedido, me había entregado a él, se suponía que era un momento que uno debía de recordar con amor y alegría, ahora solo quedaba dolor después de la forma en que me trató, era como predije, pero nada me preparó para el dolor que sentí después, eso era lo que me estaba matando por dentro, era lo mas doloroso de mi vida, después de perderlo la primera vez claro, pero no quería algo así para mi, no lo quería.
Edward pov
-¿Cómo que Bella se fue Edward?-me gritó Esme, Esme me gritó, a mi- te estoy hablando muchacho y quiero respuestas ahora.
La familia estaba como loca, había contado lo que había sucedido con Bella, bueno, obviamente no comenté que habíamos estado juntos íntimamente, y les recriminé a mis padres por ocultarme lo que sabían de mi pasado, fue el momento de que Emmett y Rosalie confesaran que también lo sabían ya que ella se los había contado de buena voluntad.
Alice estaba tratando de localizarla por teléfono, Jasper junto a Rosalie fueron a buscar pistas sobre su paradero, y Carlisle le puso de aviso a los quileutes para que también ayudaran un poco, Emmett se había unido a su búsqueda después que Jacob, que obviamente se puso como loco por lo sucedido, vino a recriminarme que le había hecho daño a su Bella.
Su Bella, ella era mi…
No, no lo era.
No sabía que era ella de mí ahora, todo estaba muy enredado en estos momentos, solo sabia que ella había desaparecido de mi vista cuando me había enterado de todo y corrí hasta la casa para saber de la boca de mis padres la verdad, desde ese momento no sabia nada de Bella y no podía mentir diciendo que no me importaba lo que pasara con ella, la amaba a pesar de todo.
-su teléfono sigue sin contestar-gimió Alice –esa pequeña me va a sacar canas y eso que es imposible.
-no solo a ti Alice y debemos de buscar quizás en su guía de teléfonos-propuso Esme nuevamente paseándose por la sala, yo estaba sentado en el sillón con la cara entre mis manos y desesperado porque sabia que en cierto modo era mi culpa su desaparición, yo le había pedido que…
Un momento.
-ella se fue por voluntad propia, ella nos abandonó-les dije a las mujeres.
-tienes que decirnos de que hablas zopenco porque esto esta sucediendo por culpa tuya y por reaccionar de esa manera como si fueras una niñita-Emmett venia entrando por la puerta junto a Sam… y Jacob. Por eso el mal olor.
-no hay rastro de ella en ningún lado-anunció Sam- la lluvia que cae afuera ha borrado cualquier aroma de Bella y no hay marcas de las llantas de su auto.
-esto no hubiera sucedido si ella hubiera estado conmigo-masculló el cachorrito haciéndome pararme a su lado gruñéndole- ella es mía por derecho.
-ella no es tuya chucho-le sisee- ella no te ha elegido a ti para ser su pareja, ella es mi mujer y seguirá siéndolo siempre.
-es tu novia Edward no tu mujer-me recriminó Carlisle-esos términos se usan cuando…-se calló dándose cuenta y mirándome atónito- ¿hay algo mas que quieras conversar con nosotros?-me dijo con voz demasiado calma pero tenia un temple duro.
Si pudiera sonrojarme estaría de un color que envidiaría el tomate.
-por dios-jadeo Esme tapándose la boca-ustedes se acostaron.
Rose y Jasper me mataban con la mirada y Carlisle solo sonreía tenuemente aunque sus pensamientos también eran un poco asesinos y Emmett que no podía creer que eso hubiera sucedido, eran una linda imagen a ver.
-¡te mato!-me amenazó Jacob- ¡la tocaste maldito, te mato!-se lanzó contra mi queriendo golpearme, nos caímos al suelo haciendo que la casa retumbara por nuestra pelea-¡ella es mía, es mi impronta no debiste estar con ella, no te pertenece!-lo tiré a la pared de la cocina que dejó abollada.
-ella se entregó a mi como yo lo hice con ella, somos uno y es mi mujer desde hace muchos años, ella fue mía antes que tu ancestro y es mía antes que tu te imprimaras de ella.
-ella estaba destinada para mi, por eso es mi imprimación, díselo Sam-le habló a su líder que estaba en desacuerdo con el.
-ella tiene derecho de elegir Jacob- Jacob lo miró mal por las palabras que decía- la impronta de un lobo no está amarrada a elegirnos solo a nosotros, ella tiene ese derecho de ser feliz con otro si lo desea, mira lo que pasó con Ephraim en su época, él estaba casado con Sarah cuando encontraron a Bella y el no dejó a su esposa por ella y fue porque no le correspondió, no está obligada.
-¿y tu como es que estas con Emily y dejaste a Leah por ella?-le acusó.
-la diferencia es que yo si era correspondido por Emily y nuestra conexión era mas fuerte, la de Bella y tu jamás existió.
-no me importa, ella es mía-y seguía el muy obediente.
- ya cállate Jacob-le dijo Sam ya cansado con la situación.
Dejamos al chucho con su locura mientras nos descerebrábamos buscando el paradero de mi Bella.
Ella era mi Bella definitivamente.
Estuvimos buscando por los alrededores, buscamos en su casa antigua, en el lago donde iba con Alice de paseo, fuimos a la playa donde Seth también la conoció y nada de ella, estuve tentado de llamar a Eleazar y que nos ayudaran, pero con Tanya merodeando por aquí y que supiera que tenia novia no era una buena idea aunque los demás me rogaran, nuestro ultimo recurso era llamar a los Vulturis, pero tampoco gustó esa idea ya que ellos como eran conocidos de Bella pudieran tener represalias contra nuestra por lastimarla, yo fui quien la lastimó pero sabemos que ellos no son de los que hacen diferencias.
Bella pov
Ya habían pasado tres días, tres días de los que ha sido una locura para mi, les conté ya mas calmada a mis amigos lo que había sucedido, como esperaba Eleazar no tuvo una buena reacción, tuvo ese episodio de tío sobreprotector que habían hecho daño a una de sus niñas, Tanya y sus hermanas se ofrecieron para hacerle una visita y darle un buen susto, Kate dijo que le daría una buena descarga para que aprendiera a no hacerme daño pero no estaba muy de acuerdo con eso, quizás lo dejaba inservible para después…
Diablos.
No sabia si me iba a perdonar por lo que sucedió y yo pensando con amor hacia él.
Quiero llorar de nuevo.
-veo que ya te levantaste-Carmen entró a mi habitación con mi desayuno-ayer tuviste un feo episodio.-suspiré ante eso.
-no los tenia de hace mucho y eso es cuando tiene que ver siempre con… con él.
-lo se mi vida.
Carmen para mi es como Renné o Esme, ella también me cuidaba como si fuera una niña pequeña y podía ser ya que me conoció cuando parecía de trece años.
-lameneto lodj ue paod…
-primero traga y después habla Isabella-sonreí por su manera tan maternal.
-lo siento-tragué pesado y hable mas calma- lo lamento por lo que pasó con Charlie y Renné.-ella solo me vio un momento para después sonreír con tristeza.
La muerte de ellos fue una noticia muy difícil de anunciarles y como sabia, era algo que no esperaban, Carmen lloró por su hija perdida y Eleazar sufría por la perdida de parte de su clan a pesar de que ya no vivían con ellos hace mucho tiempo. Fue tan triste como lo es todavía para mi.
Terminé mi desayuno y me dediqué a recorrer la casa y decidí salir al bosque que ya estaba todo nevado, en Forks debe de haber llovido mucho.
-¿Qué es lo que hago ahora?-el aire me respondió despeinándome y yo seguí con mi vista hacia el horizonte, estaba recién amaneciendo en Alaska, me gustaba porque olía a limpio, era bueno para mi ya que era medio humana y sentía la verdadera esencia de las cosas, me encantaba pasear por el bosque, en su tiempo que viví escondida de la gente en mis primeros meses de vida era algo que no podía comparar con nada.
Recuerdo que luego de parecer ya una niña de un año me zampé una pantera, no se de donde salió ya que por esos lugares no habitaban estos tipos de animales, me dio igual ya que mi hambre era muy grande, habían pasado tres meses de mi nacimiento y no había comido nada de nada, mi madre se desangró lo poco y nada que le quedaba de sangre, ya había dado su vida para nacer y no tomaría también su sangre, así que cuando pasó el animal frente a mi no lo dudé dos veces, mi hambre era muy grande.
-la cabeza esta donde no debe-murmuraba Tanya acercándose a mi- debes de decidir lo que quieres para ti de ahora en mas mi niña, es hora que tomes una decisión y no sufrir por amor, él te ama, ya lo hizo una vez y te seguirá amando-me arrullaba, abracé a mi hermana grande-debes ser feliz Bella, mírame a mi, estoy sola por esperar del amor de un vampiro que no me corresponderá nunca, y sé que es una tontería seguir esperando, lo que pasa es que no se lo que estoy esperando.
-eres una hermosa vampira Tanya, encontrarás a alguien-apreté sus manos cuando me separé de ella-si es tu amor debes de insistir-ella solo negó con la cabeza sonriendo tristemente.
Ella que era una de las vampiras con una belleza impresionante, para ser lo que era, no había encontrado el amor, recuerdo cuando me habló la primera vez de su amor, era un joven vampiro que fue convertido a una corta edad y cuando ella fijó sus ojos en él pensó que también lo haría, mas no lo hizo y le comentó que no sentía nada hacia ella de manera cortés y que no quería lastimar sus sentimientos, al menos era un caballero y no un aprovechado.
Eso me recordó tanto a mi Edward que mis ojos se llenaron de lagrimas nuevamente.
-oh cariño-me abrazó mi amiga- has tomado tu decisión y eres tan terca que no lo quieres ver-yo solo asentí.
-te extrañaré-le dije abrazándola de nuevo- despídeme de los demás-ella asintió y me dejó ir.
Subí a mi auto y manejé de vuelta a Forks, sabia que las cosas debían de aclararse, si él no quería seguir conmigo y lo respetaría, no iba a forzara las cosas, quizás no era nuestro destino y lo iba a cumplir si era así.
…
-oh niña el susto que nos has dado- Esme me abrió la puerta del auto y me sacó con poca delicadeza cosa rara en ella.
-yo también te extrañé Esme y si fueras tan amble que no respiro-estaba asfixiándome y parecía reacia a soltarme.
-oye yo también quiero un abrazo así Esme-se quejo Emmett en algún lugar.
-debes de perderte un par de días para eso-le dije cuando me soltó la vampira.
-ja ja muy graciosa Bella, ahora mete tu trasero en la casa que debemos de hablar-me empujó delicadamente a la casa.
Recorrí la mirada de los que estaban y faltaba Edward, no pude evitar que mis ojos se empañaran y Rosalie dándose cuenta de eso me acercó en un abrazo consolador, Alice acariciaba mi cabello sin decir nada y lo agradecía.
-es mejor que la dejemos descansar-recomendó Carlisle en algún lugar tras de mí.
-no lo creo Carlisle, Bella nos debe una explicación de lo que sucedió.
-Jasper no te metas en cosas como estas-le regañó Alice-Bella debe de discutir con Edward, no con nosotros.
-no creo que haya algo que discutir-su voz no sonaba aterciopelada como siempre, había un toque que reconocía muy bien.
Me giré lentamente cuando Rosalie me soltó, Edward estaba parado en la puerta de la casa con las manos metidas en sus jeans, su mirada estaba entre querer decirme algo y no, estaba conteniéndose.
-¿pueden dejarnos a solas por favor?-pedí a los demás, y supe que ya no estaban porque la tranquilidad que estuvo dando Jasper ya no se sentía.
Nos miramos fijamente uno al otro por un buen rato, ninguno decía palabra alguna, solo nos observábamos hasta que no aguanté mas, di un paso adelante y lo que me dolió fue verlo retroceder el mismo paso que yo di así decidí quedarme quieta y esperar que la artillería descargara su arsenal contra mi.
-donde estuviste-no sonó a pregunta pero lo era, su voz sonaba tan distorsionada que no la reconocía.
-en casa de unos amigos vampiros en el norte-musité.
Edward seguía parado en la entrada de la casa y me miraba buscando alguna señal hasta que reparó en el collar que tenia en mi cuello, el escote de mi blusa permitía ver el anillo de plata que le perteneció a su progenitor.
- recuerdo el día que me lo regaló mi padre - dijo después – era un día antes de mi cumpleaños, no estaba seguro si llegaría a tiempo para la fiesta así que quiso dármelo como un pequeña tradición de padre a hijo y yo tendría que pasársela a mi hijo, cosa que ya no puede ser, pero era lo único que tenia de él.
Yo lo miraba, ya sabia la historia, la conocía porque me la había contado esa noche en mi casa, cuando estuvimos juntos la primera "primera" vez.
-me la dejaste junto a una nota que volverías en cuanto hablaras con Carlisle y Esme, algo importante-me quité la cadena y lo miré mientras proseguía- cuando vi que pasaron los días comencé a preocuparme y fui a tu casa, ahí fue que comenzó todo y no supe de ti hasta que estuve en la puerta de tu casa hace ya unos meses.
-cuando viste a Carlisle y a Esme-afirmó y yo negué, el me miró interrogante.
-ese día fue mas que haberlos encontrado a ustedes-sonreí por el recuerdo- a pesar que fue una sorpresa verlos a ustedes, fue el día que encontré a mi tía, a ella buscaba cuando te conocí a ti, eso fue todo.
El silencio se levantó nuevamente entre nosotros y no sabia que mas decir, solo tenia una pequeña idea para que estuviera tranquilo.
-¿quieres que te muestre como fue todo?-el asintió y yo ni quise acercarme a él, sin mas me senté en el sofá y bajé mi escudo, el jadeo de Edward me confirmó que podía leer mi mente y que estaba viendo lo sucedido en esa época, esperaba que esto le sirviera para recordar y que pudiera tener aquello que sentía le falta en un momento.
Pasó una hora y sabia que ya conocía toda la historia y porque me fui enojada con Carlisle, por el hecho de que iba a transformar a Rosalie para el cuando la encontrara, que era la conversación que había oído en el bosque de mi y de su padre.
Edward no se movió de su lugar y yo me rendí porque el no cedería hoy y quizás lo haga algún día.
-sé que es difícil para ti pero no te imaginas lo que ha sido para mi todos estos años, cuando buscaba a mi tía también pensaba en ti-él no se movía-me habías prometido que me ayudarías en su búsqueda y que después estaríamos junto a ella y seriamos una familia-sonreí tristemente- pero sé que lo bueno nunca dura y eso lo compruebo ahora-me levanté de mi lugar y llegué a estar en frente de él.
-es mucho para mi-le sonreí entendiendo- necesito espacio y tiempo.
-entiendo-asentí - sabes donde encontrarme - le entregué la cadena con su anillo y él lo recibió titubeante- adiós familia Cullen - marché a mi auto y tomé rumbo a la Push, ahí tenia una cabaña que me había dado Sarah, ahí estaría para el tiempo que necesitara.
El cartel grande me daba la bienvenida al pueblo, quería oler un poco el mar antes de llegar a casa así que me bajé en la orilla de la arena.
Hoy cambiarían muchas cosas me decía mientras avanzaba hacia el mar, con ropa y todo me sumergí en el agua.
El agua salada me dio la bienvenida mientras nadaba hasta lo mas profundo del océano, se sentía muy bien, era una especie de limpieza, desde ahora tendría que afrontar que las cosas no serian como lo eran hace una semana, Edward se merecía explicaciones de mi parte y se las daría.
Edward lo merecía.
Mi felicidad no duró mucho.
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No me vayan a matar porque esto no es un drama-romance así que no se preocupen mi lectoras lindas, ya verán que el próximo capítulo es mejor.
Xoxo
Frances-k…
