Asada Yuuki
—¡SWITCH!—Gritó Carter desde el otro lado del arroyo.
Debo apresurarme, pero me estoy viendo en una problemática aquí ya que si solo atravieso al monstruo de barro me arriesgo a quedar atrapada dentro. De pronto en una nube morada aparecieron Iro y Chikkuna, la última empezó a disparar sus rayos contra el monstruo, el barro se secaba y de inmediato apareció Abeyu volando a través de las partes secas haciendo que se quebrara, Iro desviaba los rayos de la pelirosa para que atacará desde varias direcciones, sin embargo esto parece estarle pasando factura ya que empieza a sangrar por la nariz.
—Dobotsu ven... Iro, por favor envíanos donde está Kibo—Supliqué apresurada.
—Bien—Dijo asintiendo.
Usó una mano libre para crear un portal por el que pasamos para aparecer de inmediato en el borde de lo profundo del lago.
—¿Dónde está?—Pregunté a quien pueda oír.
—No puedo olerla—Respondió Dobotsu moviéndose de un lado a otro.
Maldición... Están en el fondo y no puedo ayudar desde aquí. Salté al agua y empecé a nadar hasta ver como Kibo trataba de huir del lagarto, ella puede respirar bajo el agua y mantenerse en el fondo no es una desventaja, pero la fuerza de esa cosa es mayor, la tiene tomada del cuello contra las rocas del fondo, me volví intangible para bajar mas rápido me posicioné en los hombros del lagarto para enterrar mis dedos en sus ojos, esto hizo que soltara a Kibo a quien tomé del brazo para empezar a ascender con dificultades... Nadar tanto no es lo mio. Sentí como algo frío me tomaba del tobillo, volteé solo para ver a esa mierda a punto de morderme cuando una silueta llegó por un costado enterrando su garra en el hombro del reptil ferrando sangre verde en el agua, la mirada del villano viró al instante y lanzó un zarpazo contra Itami quien detuvo las garras con la suya para dar una patada a esa mandíbula dentada, el villano sonriendo abrió la boca para morderlo y una nueva silueta llegó desde arriba golpeando con su pierna peluda hasta cerrar la boca de este cocodrilo humano, los golpes lo hicieron soltarme y fue Kibo la que empezó a nadar el aire me falta así que lo agradezco en grande, salimos de un salto a la superficie cayendo en la parte alta del arroyo. Ayudé a la peliazul para que se levantara se le ve algo golpeada y aturdida.
—¿Donde están las chicas?—Preguntó de inmediato.
—Están ayudando contra el villano de barro, nosotros vinimos a ayudarte a ti—Respondí tratando de calmarla.
—Bien, hay que sacarlo del agua o los chicos tendrán problemas—Sugirió y asentí de inmediato.
Nos fuimos acercando para saltar a lo profundo y una gran cosa salió del agua salpicando. Dobotsu cayó al suelo e Itami se las arregló para ver de pie, aunque tiene una gran herida en el pecho la cual se fue cerrando de inmediato.
—¿Eh? Regeneración—Se escuchó saliendo del agua la voz del lagarto. Su cuerpo entero salió del agua mostrando una herida superficial en el hombro—Creo que conseguí a alguien que me entiende—Agregó mientras la herida se curó.
—Eso es un problema grave—Mencionó Kibo preparándose para pelear.
—Soy Akke el caníbal... Preséntate humano—Ordenó señalando al pelinegro.
—Metsu Itami... Yo soy quien te va a patear el trasero—Afirmó apuntando con su garra.
—Pues empecemos el juego, pelear con la chica fue divertido por un rato... Pero cuando al fin la alcancé su resistencia se volvió inútil, ¿Que pasará ahora? ¿Me vencen? O ¿Me los cómo?—Preguntó dejando salir una larga lengua.
Itami saltó sin dudar, esquivó un golpe al barrerse por el suelo dejando un corte en la rodilla de Akke, Dobotsu fue a acompañarlo aunque no sirvió de mucho ya que recibió un golpe gracias a la cola de este dejándolo en el suelo, pero esto no lo detuvo a morder la pata de la bestia. Itami es un poco mas rápido, pero su regeneración le consume mucho esfuerzo físico lo que hará que se cansé luego de algunos golpes.
De pronto un recuerdo golpeó mi cabeza, una clase de hace un año donde estaba distraída escribiendo una ridiculez en el cuaderno... Los reptiles son animales de sangre fría, lo que significa que no pueden regular su propia temperatura, debido a esto cuando se enfrentan a bajas temperaturas suelen moverse mas lento.
—Eso es, Kibo... Hay que devolverlo al río—Afirmé apretando ambos puños.
—¿Que? Estás loca, si me venció a mi en el agua ninguno tiene oportunidad—Declaró sería.
—Es un sujeto de sangre fría, te atrapó por que estabas cansada, no porque el fuera mas rápido—Aclaré tratando de convencerla.
—Es una locura... Pero quizás sea cierto—Confesó suspirando.
—¡Vamos!—Exclamé empezando a correr, ella es mas rápida que yo así que no tardó nada en pasarme.
Dio un salto para patear la cara del sujeto de manera que este tambaleó hasta llegar al borde de la superficie, me lancé para tocar su pata con mi mano haciéndola intangible por lo que perdió su punto de apoyo derrumbándose hasta hundirse en el agua. Itami lo siguió de inmediato en el agua podía ver algunos rastros verdes de sangre, salté al agua y vi a Kibo pateando el torso del lagarto mientras Dobotsu entraba en acción también mordiendo su hombro, Akke estaba siendo atacado por tres cuando empezó a girar enviando a todos disparados en direcciones diferentes y quedando cara a cara conmigo. Se abalanzó con un mordisco y yo me hice intangible para que pasara de largo detrás de él toqué su espalda para pasarle mi efecto de manera que empezó a hundirse y yo lo seguía hasta que vi que el efecto se desvaneció, el lagarto tomando fuerzas se impulsó contra mi... Sentí que alguien venia desde atrás así que me aparte cuando el villano abrió sus fauces, Dobotsu las bloqueó con sus brazos mientras Itami llegaba clavando las garras a un costado, Akke se defendió con un zarpazo al rostro del chico pelinegro y un cabezazo al torso del peludo tomó a ambos por el cuello y empezó a nadar hacia la superficie recordándome que también necesito aire, los seguía con dificultad y la verdad se me hacia cada vez más complicado mantener los ojos abiertos, el lagarto los sacó a ambos del agua y Kibo fue tras él, yo salí a duras penas quedándome en la orilla para respirar.
—Trataron de hacer que perdiera mi movilidad, fue una buena jugada... Pero también tienen límites—Expresó lanzando a ambos sobre la parte no profunda del arroyo, era una imagen que no me gustaría recordar... Ese monstruo verde con el agua hasta los tobillos en frente de los cuerpos de Itami y Dobotsu, ¿Kibo?... ¿Donde está? Vi a un costado y ella salió de la nada pateando el cuello de Akke quien la tomó por el cuello asfixiándola, la peliazul se retorcía y no puedo ayudarla... Soy débil e inútil, Dobotsu se levantó golpeando con lo restante de sus fuerzas al lagarto quien lanzó a la chica unos metros en frente, el peludo golpeaba una y otra vez hasta que se quedó sin fuerzas... Akke le dió un golpe directo al estomago haciéndolo caer de rodillas para luego patearlo lejos, solo queda Itami levantándose como podía.
—Te interesa pelear es conmigo, ¿No?—Preguntó tambaleándose—¡Pues ven!
¿Por que tengo que ser tan débil? Maldición, los va a matar a los tres y yo solo podré verlo sin hacer algo al respecto, nunca logré hacerme fuerte... Nunca conseguí la manera de servir para algo.
—¿No crees que seria aburrido?—Esa voz... Ese recuerdo atacó mi mente—Es fácil ganar cuando tu particularidad es imparable, alguien verdaderamente hábil es quien vence usando las pocas armas que tiene a su disposición—Recordé esas palabras y mi corazón se llenó de fuego una vez más.
Corrí directamente hacia Akke quien se percató de mi llegada por lo que giró para lanzar un zarpazo, evité su golpe con mi kosei y me arrodillé en a sus espaldas posando mis manos en el suelo que él pisa, en un gritó logré usar mi particularidad para volver intangible parte del piso haciéndolo caer y cuando lo vi tratando de salir quité mis manos reapareciendo el piso y dejándolo en una cárcel de piedras y tierra.
—Vaya... Menos mal que podías hacer eso porque yo ya llegué a mi limite—Expresó Itami dejándose caer.
Lo logré... La verdad se sintió bien, ganar por mi misma se siente fantástico, sonreí aún en el piso viendo mi reflejo en el agua estoy sangrando por los oídos y nariz, aunque eso no borra la satisfacción de mi rostro. El reflejo empezó a distorsionarse y el suelo a temblar cuando una mano cubierta de escamas verdes salió del suelo, ¿Se escapó? Maldita sea, ahora no tengo nada que hacer contra ese monstruo. Salió desde el suelo y me giré para huir sentí como rasguñó mi espalda, empecé a caer y solo podía ver a ese lagarto sangrar por varias heridas que tiene en el cuerpo. Itami pasó detrás de él y escuché como algo era rebanado, el pelinegro se ve muy forzado y la garra de su brazo derecho está manchada de sangre verde. Akke se giró y vi que su cola falta, Itami se lanzó contra él de nuevo, pero el lagarto detuvo sus dos brazos apresandolos entre sus garras, con su dentadura de pesadilla empezó a mordisquear las garras de Itami hasta romper sus brazos y lanzarlo al suelo, de inmediato empezó a hurgar en su abdomen y podía escuchar como rasgaba varias cosas, mis manos tocaron algo en mi cintura... Al bajar la mirada vi el cinturón que me dió Raizu, las esferas... Miré a Itami de nuevo y su rostro a pesar del dolor se veía calmado, me vió fijamente y asintió a lo que correspondí. Levantándome tomé una pequeña canica azul e introducí mi mano en el cuerpo de Akke a través de la espalda llena de escamas, solté la píldora y saqué mi mano, él rápidamente se giró y caí de espaldas... Su rostro, la sangre se escurre entre sus dientes y empezó a rugirme lo que me llenó de miedo, en un segundo empezó a tambalearse cayendo de lado. Ahora si ganamos, lo logramos...
—Itami, ¿Estás bien?—Pregunté de manera estúpida al ver su abdomen rasgado con algunos órganos fuera. Trato de no vomitar como puedo.
—Si, me he regenerado de peores... Pero no podré moverme mucho después—Respondió con calma.
—Saben... Yo no tengo estomago para estas cosas, así que busquemos algo que taparte—Sugirió Dobotsu tapando su hocico.
—Tranquilo, lo superficial se cura rápido... ¿Kibo está bien?
—¿Qué sucede? ¿Te enamoraste de mi?—Preguntó la peliazul acercándose, sonreía cuando en su rostro se notaba que está muy cansada.
Dobotsu cargó a Itami hasta llegar en donde varios chicos se reunían, todos se ven heridos... Bueno Hikari y Kurigasu no traen muchos rasguños así que están ayudando a los demás para poder ser atendidos. Nos acercamos aquí cada quien tenia una expresión diferente, muchos llegaron a su limite o se las vieron muy feas hasta apreciar el miedo de cara.
—Que bien, también trajeron al villano—Comentó Drake al vernos.
—¿Eh? ¿Quién lo trajo?—Preguntó Dobotsu sin darse de cuenta que él lo ha estado remolcando desde que salimos—Demonios, pensé que eras tu el que pesaba tanto Itami—Expresó algo atemorizado de ver al lagarto dormido detrás de él.
—¿Cómo van contra este?—Pregunté acercándome al británico.
—Nada bien... Pero ya enviaremos refuerzos, Hikari y Kurigasu dijeron que quieren pelear también, solo esperaban que llegaran todos—Respondió serió.
Gran parte de la clase suele tener una sonrisa en el rostro, no dudan en mantener la actitud a flote... La única sonrisa que veo ahora es de Carter y se nota que es forzada, una mascara para ocultar su preocupación diría yo. Volteé a ver el arroyo y Nate se nota algo perdido en todo esto, no puedo dudar de que está pensando en algo aunque es difícil saber lo que es en este momento, saltó a la roca donde está el sujeto... No han logrado moverlo de ahí en todo el tiempo que llevan peleando, dio una patada que bien debería haber funcionado en otra ocasión que no sea esta, pero el sujeto la detuvo con una sola mano antes de lanzarlo contra Kabuto, Goldbum levantó una gran roca de un tamaño similar a la que está debajo del Skull, golpeando con todas sus fuerzas el villano dio un simple puño haciéndola estallar.
—¡Hikari!—Gritó Kurigasu saltando a la acción.
—¡Si!—Respondió el peliblanco empezando a volar.
Hikari disparó un gran pulso celeste el cual fue esquivado de inmediato por el enmascarado, se movió de la roca por primera vez, Kurigasu lo interceptó expulsando un humo rojo, el villano saltó hacia atrás de inmediato donde Nate lo tomó del cuello para lanzarlo al suelo, Kabuto lo recibió con un puño en la espalda baja dejándolo suspendido en el aire para que Goldbum con su brazo envuelto en roca lo bateara hasta que este chocara con la enorme roca en la cual había aparecido, se levanto riendo con su voz mecánica.
—Cinco contra uno no era parte del trato Nate—Dijo sobando su nuca.
—Te pediría que te callaras... Pero quiero saber el por qué—Mencionó el pelirrojo dando un paso al frente con los otros cuatro detrás de él.
—¿Por que hago esto? O ¿Por que te conozco a ti, Asada y a Doku?—Preguntó hilarante.
—Vamos por partes, ¿Qué quieres conmigo?—Cuestionó Nate mientras las luces rojas de su traje se apagaron.
—Es un cuento muy largo para el momento, así que resumiré todo...
—Quiero toda la historia—Dijo imperativo.
—No... Sé que estás tratando de ganar tiempo para que venga tu amiguita con ayuda.
—Entonces continua.
Nate no solo quiere ganar tiempo, también quiere sacar suficiente información aprovechándose de que Skull parece conocerle bien... Pero no es solo eso, su cuerpo está exhausto y quiere tomarse un respiro, es una decisión inteligente.
—Yo trabajaba para Venomized, el maldito estaba loco e incluso te vi de pequeño Doku eras tan adorable antes de que te pusieras esas perforaciones bajo el labio y el arete dios... No sé en que pensabas, bien continuaba sobre ti pelirrojo, en mi trabajo con Venomized nunca le fallé una misión... Bueno solo una y me destruyó las cuerdas vocales como castigo, eso fue tu culpa niño aunque tenias siete años cuando aquello y ni siquiera nos vimos las caras, pasé estos ocho años viendo como crecías esperando que te volvieras lo suficientemente fuerte para darme una pelea divertida y poder matarte como venganza, pero hace un par de días estaba matando a una familia debiste verlas sus lloriqueos eran mejor que la morfina, demonios... Volví a desviarme soy muy descuidado, como sea, estaba sentado en sus cadáveres cuando me llego un correo sobre un pedido de alguien muy adinerado, buscaban a un chico que heredó la particularidad de Burnning Blood y lo querían para su colección, ya que según él existe la probabilidad de que ese kosei bien afinado pudiese enfrentar a All Might, sé que suena estúpido yo pensé lo mismo, aunque oye... Nunca lo sabremos porque la puta rubia ya no puede pelear, alguien estaba pidiendo a mi muchacho y dije "Si alguien va a secuestrarlo y hacerle cosas crueles debo ser yo", pero buen ahora trajiste a 19 extra que servirán para un bono—Explicó sentándose.
—Entiendo... La verdad no entiendo nada, pero como sea... ¿Con que me rastreaste?—Siguió preguntando el pelirrojo.
—Ah eso es fácil, siempre fuiste alguien muy descuidado así que fue fácil poner un rastreador sin que te dieras cuenta, porque ni siquiera te molestaste en sentarte y preguntar... ¿Quien puso una pegatina de la U.A. en mi bicicleta?—Contestó como si fuera un chiste.
Nate se puso muy tensó con esa respuesta, recuerdo que el creía que esa pegatina la puso su madre.
—¿Eres de la Liga de Villanos?—Preguntó Carter acercándose un poco.
Skull no se notó muy alegre con la pregunta poniéndose de pie y tronando sus dedos.
—N-No me compares con esa gente, son un grupo de estúpidos que tratan de justificar sus malos actos, es decir ¿Que puta mierda están pensando? Si quieres ser mal no tienes quebrarse dando excusas a nadie, porque eres malo maldición, sabes... Ya estuvo mucho de charla, volvamos a lo nuestro—Expresó muy molesto.
—Aun tienes muchas dudas que aclarar—Comentó Nate y su traje empezó a encender las luces rojas.
—No me importa... Tu crees que puedes salvarlos a todos, dime ¿Donde estabas cuando tu abuelo murió? Acostado en una maldita cama de hospital, después de esto iré por tu madre que está muy buena la verdad—Dijo agitando los brazos muy molesto y el rostro de Junketsu se llenó de ira, saltó al frente golpeando el pecho hasta enterrar al villano contra la roca.
Una serie de golpes desenfrenados iban rompiendo mas y mas la roca, de pronto se escuchó un estallido y la roca salió volando en miles de pedazos, Skull golpeó a Nate enviándolo de cata contra el suelo, corrió hasta Kabuto tacleandolo para lanzarlo al otro lado del arroyo, Hikari disparó aunque sin efectividad ya que este dio un golpe que lanzó una ráfaga de aire devolviendo el pulso del peliblanco que a penas logró esquivar, Kurigasu se escurrió a sus espaldas donde fue interceptado por una patada al abdomen y un rodillazo al rostro, Goldbum seguía con ambos puños envueltos en piedra las cuales rompió en el rostro de Skull.
—Nada mal, quizás la próxima sigue intentando—Comentó antes de golpear el pecho del americano con su rodilla y arrastrarlo por el suelo.
Nate apareció amarrándose a su espalda y aplicando una llave de presión al cuello, Kabuto lo acompañó golpeando el torso del enmascarado reiteradas veces. Hikari se acercaba cargando su brazo entero de energía, Kurigasu expulsaba una gran cantidad de gas morado mientras Goldbum se aproximaba con la acumulación de rocas mas grande hasta ahora, Skull chocó sus dos puños creando una onda de choque que empezó a crear un cráter en el río hasta explotar disparando a todos en distintas direcciones, Nate cayó rio abajo había una lluvia de piedras y escombros tanto como un rocío por parte del río que salió volando.
El pelirrojo no se ve bien, se está levantando a duras penas y las luces de su traje están siendo muy intermitentes, llevé mi mano al pecho por instinto y liberé un largo suspiro mientras lo veía detallando cada movimiento que hacia, cada expresión de su rostro y cada gota de sudor que iba cayendo por su cuerpo... Un frío arropó mi pecho y de pronto Nate cayó cara contra el suelo. Antes de que me diera de cuenta mis piernas se había movido solas corriendo hacia él a mi alrededor caen muchas piedras y algunas me golpean, pero eso no importa llegué a él dándolo vuelta y sacudía su cabeza tratando de hacer que reaccionara, sus ojos están cerrados y tiene la boca abierta.
—¿Nate? Despierta, no es momento para que te quedes dormido—Expresé mientras las lágrimas caían por mi rostro. Sentía que se acercaban algunas personas, pero no puedo apartar mi mirada de su rostro.
—Asada, no corras así una piedra te dio en la cabeza—Dijo Christine tomándome por el hombro, quité su mano de encima—Drake... Parece que no tiene pulso—Agregó preocupada.
—Demonios... Sé algo de RCP, así que podr...—Volteé a verlo esperanzada, pero el cuerpo de Hikari llegó disparado arrollado al británico con él.
—¡Drake!—Exclamó Christine poniéndose del otro lado del pelirrojo—Recuéstalo, hay que hacer algo.
Asentí y coloqué a Nate de espaldas al agua sosteniendo su mano cuando una idea arriesgada llegó a mi cabeza volví mi mano intangible y la fui acercando lentamente a su pecho.
—¿Que haces?—Preguntó Sunset deteniéndome—Si sale mal lo vas a empeorar.
—Y si no lo hago, ¿Que va a pasar?—Cuestioné mientras mi voz se quebraba y sentía la pequeña esperanza de que puedo salvar a Nate, me prometiste muchas cosas que aún no haz cumplido.
Introduje la mano en el pecho del pelirrojo y con suavidad apreté su corazón, sentí una pequeña respuesta y las luces rojas de su traje empezaron a encenderse y apagarse varias veces, no podía evitar sonreír hasta que las luces se volvieron a apagar... Dejé caer mi cabeza sobre su pecho llorando a más no poder.
—Maldito... ¡Maldito seas Nate Junketsu!—Grité ahogándome en lágrimas—¿Crees que fue fácil vivir sin ti durante estos años?—Cuestioné golpeando su pecho con una sensación de impotencia y agonía que no puedo comparar con nada que haya sufrido antes—Estuve esperando todo este tiempo y cuando al fin me consigues, te mueres—Reclamé derramando las lágrimas en su pecho—Maldito... Maldito...—Repetí una y otra vez mientras golpeaba su pecho perdiendo cada vez más mis fuerzas—Prometiste que seriamos héroes juntos—Susurré abrazándolo desde el cuello.
Pasó tanto tiempo, la casualidad o destino de que me encontraras en la prueba de admisión, quedar juntos en clases, hacernos amigos y todo para que acabara tan pronto... Tu si que sabes matar la emoción Nate...
Mi pecho se empezó a sentir... Cálido... Muy caliente... Arde por un demonio... Y de pronto paz al sentir como unos brazos me rodean.
—¿Asada? ¿Que sucedió?—Preguntó tomándome por los hombros y alejándome para poder detallarme—¿Estás bien? Sangras por la cabeza—Dijo con la respiración muy alterada.
—Y-Yo... Es que t-tu...—Ni siquiera me dejo terminar de hablar cuando me estaba cargando, su respiración se calmó aunque la mía se empezó a entorpecer.
—Christine, ayudala a llegar con los demás—Ordenó aún sin bajarme—Voy a seguir peleando—Agregó haciéndome molestar.
—Ni se te ocurra—Reclamé golpeándolo de una forma muy torpe ya que sigo en sus brazos.
—¿Eh? Pero si vamos a ganar, te prometí que ganaría—Excusó confundido.
—No, me prometiste que seguirías vivo y te acabas de morir idiota—Recalqué tratando de no seguir llorando.
—Oh... Bueno estoy vivo y ahora te prometo que vamos a ganar—Declaró con una gran sonrisa llena de seguridad en su rostro—¿Que tal si vamos al cine la próxima semana?—Preguntó secando mis lágrimas.
—Esta bien... Pero yo elijo la película—Respondí mientras él me bajaba, la calidez de su sonrisa se me contagió.
Nate salió corriendo a toda velocidad y de pronto sentía la mirada de Christine quemándome.
—¿Eh? ¿Sucede algo?—Pregunté algo sonrojada.
—Ignorando que este no es el momento para que estén pensado en ir al cine, creo que me tienes que explicar algunas de las cosas que dijiste hace un minuto—Aclaró haciéndome estallar en vergüenza.
Volteé a ver a Nate, está peleando con todo lo que tiene e incluso más, los demás tratan de seguirle el paso y estoy segura de que van a ganar, Confío plenamente en ti... Mi Hearted Hero...
