Descargo de responsabilidad: Hangeki no Kyojin es propiedad de Shinjime Isayama.


4. Memoria


—¿Sabes quién soy?

La muchacha negó con la cabeza, incapaz de levantar la vista.

Hange le puso una mano en el hombro a Levi, indicándole en silencio que ella se haría cargo de ahora en adelante.

—¿Recuerdas algo? —intentó la comandante, en tono casi maternal.

Nuevamente, la respuesta fue negativa. Parecía esforzarse realmente en recordar, cerrando los ojos y frunciendo el ceño, pero nada acudía a su memoria. Su mente era un espacio en blanco, un enorme agujero frío y oscuro donde no se podia ver nada, donde no había voces familiares ni nada a lo que aferrarse. Simple, y tragicamente, había perdido su memoria.

—¿Sabes quién eres? —intentaron por última vez, sin respuesta.

La jovencita se echó a llorar.


—Lo siento, Levi —se disculpó Hange, profundamente apenada—. Creí que con ella las cosas serían diferentes.

El aludido no respondió nada, ahorrándole a Hange un reproche más. Te dije que no funcionaría, le diría, si él mismo no se hubiera ilusionado con la idea.

Cuando la guerra terminó y Eren pudo hacerse finalmente con el poder de los nueve titanes, habían celebrado. Todos sin excepción, se habían regocijado porque finalmente la pesadilla terminaría y podrían ser libres. Con aquel inmenso poder de su lado, serían imparables. La gente podría salir de las murallas e integrarse al mundo exterior, Erdia sería libre, y los titanes serían humanos de nuevo.

Parecía que no podían pedir más. Habían sido bendecidos más de lo que pudieron imaginar, pero había más. De entre aquellos titanes que volvieron a la normalidad, muchos de los caídos durante la quincuagésimaséptima expedición regresaron a la vida. Eren no pudo contener las lágrimas cuando vio de nuevo, con vida, a Gunter, Eld, Oluo…

Pero ninguno de ellos recordaba absolutamente nada de sus anteriores vidas. Ni como titanes, ni como humanos.

Petra Ral no fue la excepción.

Cubierta únicamente por una capa de la Legión (todos los humanos que fueron devueltos de su estado titán carecían de ropa), Petra Ral se hallaba sentada en una carreta, observando con curiosidad a su alrededor. No recordaba nada de eso, ni al chico que había visto cuando abrió sus ojos, ni a la mujer de gafas que le había vestido, ni al hombre de mirada penetrante que le había preguntado si lo reconocía.

—¿Dónde estamos? —se animó a preguntar cuando se hubo tranquilizado.

Hange Zoë, ahora a solas con ella, le sonrió cálidamente antes de responder.

—Estamos en casa.

—¿Y quién es el hombre que estaba aquí hace un momento? —la curiosidad en sus gestos hizo sonreír a Hange, solo que no lo demostró.

—¿Te refieres al enano? —la joven se escandalizó por el apodo— Se llama Levi. Capitán Levi Ackerman.

—Levi Ackerman —repitió ella, en un susurro suave y hechizante, como si hubiera algo especial en ese nombre—. Parece agradable.

Hange casi se ahoga con su propia risa, pero recuperó la compostura rapidamente.

—¿Amable, dices?

Ella asintió.

—Sí —respondió con voz soñadora—. Parece gentil.

—En verdad has perdido la memoria, Petra —dijo una voz a sus espaldas, que la hizo sobresaltar—. Pero gracias por el cumplido.

—Lo siento, capitán.

Levi se congeló.

—Es así, ¿no? "Capitán Levi Ackerman" —inquirió.

—Andando —ordenó, sin mirar atrás.


Una idea loca que se me ocurrió de repente: Petra y muchos otros fueron transformados en titanes por Zeke secretamente (después de todo no está claro en el manga si enterraron los cuerpos de la expedición 57), y Eren con el poder de los nueve caminos de Ymir logra revertir el proceso en todos los titanes, convirtiéndolos en humanos de nuevo.

Fanfiction, 25 de enero de 2017.