Esta es una adaptación a la novela Heart on a Chain de la escritora Cindi C. Bennett

Los personaje de Naruto pertenecen a Masashi kishimoto.

Favor de leer la novela antes de criticar y denunciar esta publicación.


Capitulo Veintiuno

—La verdad es que no sé lo que hacían ellos en casa. Sé un par de posibles...pero tengo la esperanza de estar equivocado con una. —la mirada que me lanza Kakashi me indica que debo seguir— Ellos son...bueno, al menos uno de ellos era un chico de la escuela. Su nombre es Kabuto Yakushi...y al parecer tenía negocios turbios o algo así.

— ¿A qué refieres con turbios?

Suspiro, armándome de valor para lo que viene.

—Él vendía droga o solo era un recadero que alguien que la vendía.

El silencio se extiende por unos segundos antes de que haga otra pregunta.

— ¿Cómo lo sabes?

—Mikoto se inyectaba alguna de esas porquerías. Encontré eso la noche de Halloween y me deshice de eso. Pero debió comprar más...y cuando no tuvo para pagarlo me entrego a mí.

La única mano que tengo es apretada por Sakura, quien está bastante tensa.

— ¿Te entrego? —parece algo confundido.

—Kabuto y dos chicos más me dieron una golpiza el día de acción de gracias. Dijeron que era pago por todo lo que ella les debía...tal vez aún tenía una deuda y por eso fueron a cobrar. O ella pidió de nuevo y tampoco tuvo con que pagarlo.

—Ya veo —parece repasar todas las notas que ha hecho, además de sacar más papeles de su portafolios. Lee y lee antes de voltear a verme— ¿Ella consumía con regularidad? ¿Hace cuánto lo hacía?

—No lo sé, hasta ese día no sabía que lo hacía. Y después de los días que pase en el departamento de la tía de Sakura, Mikoto parecía arrepentida de verdad. No volví a ver ni un rastro de droga en la casa.

—Bien, ahora tenemos un antecedente del porque podrían estar ahí. ¿La doctora Senju tendrá algo que avale las heridas anteriores?

—Si —por primera vez se atreve a hablar Sakura—, tiene las placas y lo registro como paciente por accidente de auto.

—Pasare a verla un día de estos —asiente para sí solo. ¿De dónde se conocerán?— ahora. Necesito que me cuentes con exactitud todo lo que recuerdes de esa noche. No te guardes ningún detalle. Tal y como se lo contaste a los detectives.

Lo hago.

Le cuento como me interceptaron en las escaleras. Como llevaron a Mikoto ante mí, todos los golpes que presentaba y el miedo que vi en sus ojos cuando me vio. Le explico la otra posible razón.

Ellos estaban ahí por mí. Quizá con ganas de acabar conmigo esta vez.

Sigo contando como amenazo con un arma a mi madre, como ellos me golpearon hasta el cansancio con las manos y después con objetos. La interrumpían de Fugaku.

—Tu padre…—me interrumpe y busca algo entre sus papeles— Si, según el reporte de su trabajo, se ausento sin explicación alguna por tres días.

— ¿Tres días?

—Lamento afirmar que sí. ¿Crees que esos todos esos días estuvieran en manos de Kabuto y sus chicos?

—Si.

Sin titubeos respondo, ya no me sorprende nada.

—Sigue con esa noche.

Describo la disculpa de Mikoto, el disparo en la parte de arriba. Como al regresar, volvieron a golpearme hasta que caí inconsciente.

Sakura me abraza cuando relato como al despertar los tres estaban sobre Mikoto.

—Creo que la forzaron un par de veces antes de que yo llegara.

— ¿Cómo están san seguro?

—Ella no se defendía, ni gritaba que pararan. Solo eran gritos de dolor.

Un silencio tenso y cargado con un mal sabor de boca se instala en la sala. Nadie sabe que más decir, Kakashi solo parece escribir para distraerse y sé que Sakura ha empezado a llorar por la repentina humedad en mi hombro.

El abogado carraspea, claramente incómodo. Creo que tendremos que seguir, al menos si quiero no ir preso.

— ¿Cómo llego el arma a tus manos?

Respiro, fingiendo que no estoy temblando, ni que ellos se dan cuenta.

—De alguna forma conseguí levantarme y los aparte de ella. Hubo una pequeña pelea en la cual apenas pude defenderme, en la última ocasión que caí al suelo la encontré debajo del sillón…yo solo la tome. Fue casi automáticamente dispararla. Después de eso Kabuto tomo a Mikoto de rehén, me dijo que la arrojara y lo hice. Pero el la apuñalo y ambos fuimos por ella, lo último que recuerdo es ver el techo con su cuerpo sobre mí.

—Ya veo —anota tantas cosas como le es posible.

Un par de minutos en silencio me dan a la oportunidad de calmarme. Toda esta situación me da leves dolores de cabeza.

—Dijiste que es un chico de la escuela ¿ustedes hablaron alguna vez?

No puedo detener la risa que sale de mi boca. Ambos me miran con curiosidad pero el semblante de Sakura pasa a uno de confusión a sorpresa y luego a furia.

—Sasuke… ¿A caso no es él que…? —con una mirada, le indico que se detenga, ella parece querer decir algo pero baja la mirada y aprieta aún más mi única mano.

— ¿Qué no se lo dijeron? Éramos los mejores amigos.

La mirada de Kakashi es cautelosa ante mi sonrisa irónica.

— ¿Qué fue lo que paso en la escuela? —habla con suavidad, temiendo decir algo incorrecto ¿Qué más da? Esta muerto.

De nuevo, empiezo a hablar de todas las malditas bromas que tuve que soportar por años. Todas las veces que tuve que pasar horas buscando mis cosas después de la escuela porque me había tirado al suelo y se las había llevado, encontrándolas finalmente en la basura si tenía suerte. Todos los pasillos que recorría con los pantalones mojados porque alguien había "tirado accidentalmente" su bebida sobre mí. Las burlas y los insultos por mi ropa de segunda mano y mis almuerzos proporcionados por el estado.

Tarde casi media hora en relatar absolutamente todo, sin embargo, no fui capaz de culpar a alguien más que a Kabuto y sus estúpidos amigos. Aun sabiendo que él no era quien había empezado todo eso, tampoco se había unido al principio. Solo siguió la corriente como todos los demás. Una corriente empezada por Naruto Namikaze.

Pero no quería más problemas por ahora. Si les decía la verdad ¿Me creerían? ¿Quién estaría dispuesto a delatar a sus amigos? ¿Tomarían alguna acción legal contra todos ellos? ¿Contra unos cuantos adolescentes estúpidos solo porque molestaron a otro?

No. Nadie va a hacerlo.

Al terminar Sakura se levanta soltando mi mano y alega que ira a cocina por más café. Pero solo está escapando.

Al contrario, Kakashi anota todo lo que puede en sus apuntes, me hace repetir un par de cosas para estar seguro de que no se ha perdido ni un detalle.

—Bien, tenemos todo lo necesario. Ahora el juicio no será más que un mero trámite para asegurar tu inocencia, sin embargo Sasuke. Hay algo que me inquieta ¿Por qué Mikoto Uchiha usaba drogas?

Al preguntar, alza su cabeza para verme a los ojos.

— ¿Qué tiene que ver lo que ella hacia? —no puedo evitar mostrarme recio a contar eso.

—Todo. Es el primer escalan para demostrar que tú no eres una persona que estuvo en el momento y lugar equivocados.

Su semblante no cambia, por lo que deduzco que está diciendo la verdad. Pero no puedo evitar flaquear al empezar a contarle todo. ¿Quién estará en problemas si lo cuento? Ella ya no está ¿Me culpara por no pedir ayuda antes?

Sakura vuelve como un ratoncito asustado con más café y galletas. Se pega a mí lo más posible pero esta vez no toma mi mano. ¿A que le tiene miedo?

—Yo...bueno, como dije antes, no estoy muy seguro si tenía tiempo usando drogas. Pero en la casa debieron encontrar muchos frascos de medicamentos. Ella solía tomar cualquier cosa que le nublara la mente y calmara dolores imaginarios que ella creía tener.

"También cada cierto tiempo desaparecía de casa, nunca supimos dónde o que es lo que hacía. Pero regresaba con una actitud muy agresiva y ahora que sé que consumía, supongo que presentaba síntomas de abstinencia"

—Tiene una multa por beber en vía pública e intoxicación con sustancias nocivas ¿Sabías de eso?

Asiento, recordado perfectamente ese día.

Repaso, contándole todo lo que recuerdo antes de su cambio radical de personalidad y como fueron las cosas en casa después.

Siempre supe que en cuanto dijera la primera palabra, no me detendría hasta acabar. Y vaya que es así.

Ninguno me interrumpe, pero por cada palabra, Sakura parece encogerse a mi lado. Me siento bastante mal por hacerla pasar por esto. Pero debe estar consiente de todo lo que es mi vida. Incluyendo mi pasado.

Cuando acabo, siento que ha pasado una eternidad desde que abrí la boca, tengo la garganta un poco seca y la voz ligeramente ronca. Sin embargo el peso que lleve durante años parece haberse esfumado de la nada. Dejándome respirar tranquilamente por primera vez.

Aunque soy el único que se siente así en la sala.

Sakura llora en silencio a mi lado, en un vano intento de fingir que solo se le ha metido una basura en los ojos corre al baño sin más.

Kakashi por otro lado parece realmente consternado por mi relato, se detuvo a mitad de este para lo que creo es intentar digerir todo y volvió a escribir, sin embargo no creo que realmente estuviera tomando los detalles.

—Es…es todo por ahora Sasuke —asiento sin decir una palabra más— tenemos todo lo necesario para demostrar tu inocencia.

Las palabras no son necesarias después. Guarda sus cosas en silencio. Lo acompaño a la puerta y agradece el café.

Al cerrar la puerta siento el departamento más solitario que de costumbre. Regreso a la sala donde me acuesto a todo lo largo con mi mano buena colgando.

No siento pasar el tiempo mientras me quedo adormilado, sin embargo el peso extra me deja un momento sin poder respirar. Abro lo ojos levemente para ver la cabellera rosa en mi pecho.

La acaricio levemente mientras siento su pequeño cuerpo temblar y sollozar levemente.

— ¿Estas bien? —niega con la cabeza pero no asoma su cara de su escondite— ¿Quieres comer algo?

Esta vez sí alza la mirada, pero me ve enfadada y triste.

— ¿Cómo puedes pensar en comida después de todo lo que dijiste?

—Porque ya es pasado —me mira un por unos segundos sin poder creerme del todo— es a donde pertenece y no le hará daño a nadie más.

Convencida de mis palabras, pasamos el resto de la tarde más amenamente, parece que recupera su alegría de siempre y eso me hace sentir mejor por mentirle.

Porque por más que pueda, no puedo dejar ir el pasado. No hace más que recordarme lo que soy, de donde vengo y lo que me fue arrebatado. Incluyendo aquello que no le podre dar a Sakura.

Una familia feliz.

Un hogar como al que ella está acostumbrada.

Una persona que valga lo suficiente para estar a su lado.


Espero les haya gustado, tanto como a mi escribirlo.

De nuevo, gracias por todo el apoyo que me han brindado desde el principio. Sin ustedes no hubiéramos llegado hasta aquí.

Más tarde pasare a dejarles el otro capitulo...y tal vez una sorpresa extra.

Los amo.