Se dejo caer pesadamente a su comoda cama. Su pequeña habia tardado mas de lo normal en dormirse…realmente le estaba costando trabajo.

Tomo su pijama de debajo de su almohada. Lentamente se cambio, poniendose unos capris de seda rosa, con la remerita de tirantes haciendo juego, y se metio en la cama. Hacia dos dias que habian vuelto de Venecia, y por fin hoy habia terminado de acomodar su casa y las valijas del viaje.

No sabia cuanto tiempo habia pasado desde que habia cerrado sus ojos, pero sabia que se habia quedado profundamente dormida, pues sus ojos aun se encontraban cerrados debido al cansancio. Pero un sonido extrañe le habia sacado de su sueño. Miro a un lado, a la mesita de luz donde tenia el Baby Monitor. La luz roja de este parpadeaba levemente.

-Merlin! Kat…¿por que no dejas a tu madre dormir?- dijo bostezando mientras estiraba su mano para tomar el aparatito blanco. Aun con los ojos cerrados apoyo el monitor de bebe sobre su oido.

Podria jurar que escuchaba una voz, abrio sus ojos asustada y subio un poco el volumen, mientras mentalmente repasaba que hacer en caso de que fuera un ladron…miro a su escritorio y visualizo su varita. La voz comenzaba a hacerse mas clara…

- Si lo se peque…soy un idiota…nunca me lo voy a perdonar…- Hermione se puso de pie de un salto y salio disparada hacia la habitación de su hija. No estaba loca, esta vez estaba segura de que habia escuchado la voz de Draco. Pero no habia nadie, se habia ido. Sabia que habia estado alli, lo habia escuchado, aun podia sentir su aroma, ademas de que la ventana estaba abierta.

Lentamente se acerco al cunero donde aun su hija dormia tranquilamente, y después se acerco a la ventana para cerrarla. Salio desilusionada de la habitación, no sin antes echarle una triste mirada. Habia visto los recuerdos, de eso estaba segura, solo que si habia ido a ver a su hija unicamente, era por que no le habia perdonado.

Y asi seria, asi pasaria toda su vida, escuchando las charlas de Draco con su hija a traves de un Baby Monitor, soñado con su voz, con sus manos y labios recorriendo su cuerpo. Recordando su voz diciendole cuanto la amaba y deseaba.

Volvia a su habitación cuando unas manos le dieron vuelta, dejandola frente a frente con el hombre que tanto deseaba ver.

Sentía su cuerpo temblar mientras las lagrimas comenzaban a caer descontroladamente de sus ojos.

Iba a decirle algo, pero no se lo permitió, no quería escuchar nada, no quería decir nada, solo quería volver a sentir el sabor de sus labios.

Sus alientos se mezclaron con el salado sabor de las lágrimas de Hermione. Draco la apretó más contra el, acorralándola contra la pared. ¡Cuanto deseaba hacerla suya una vez más! sus manos se posaron firmemente en su cintura y lentamente fueron subiendo, llevándose consigo la camisola que cubría el torso de la castaña.

Sus lenguas exploraban sus bocas, mientras que Hermione desesperadamente desabotonaba la camisa del rubio. Terminada la tarea, la castaña presiono su pecho desnudo contra el de el rubio, arrancando un gemido de la boca del hombre, mientras que la mano que la tomaba por la nunca, la hundía mas en aquel beso.

Hermione colocó las manos sobre los hombros del hombre, mientras que con un hábil salto enredo sus piernas alrededor de las caderas del rubio. Sentía sus manos sobre su espalda desnuda y su lengua jugueteando con sus pezones. Ambos se estremecieron al sentir los latidos, y la respiración del otro, acelerando el ritmo.

El rubio abrió sus ojos intentando encontrar el camino que los llevara hacia la cama. El se sentó, dejando a Hermione sobre el, mientras sus manos recorrían sus cuerpos que hacia tiempo no acariciaban.

Rápida y ágilmente ambos se encontraban desnudos, y sin dejarla de besar, Draco apoyo sus manos sobre las caderas de la castaña y la arrimo hasta su masculinidad entrando en ella poco a poco, despacio…disfrutando del calor que sentía al estar dentro de ella.

-Te amo… - dijo el rubio entrecortadamente, mientras comenzaba acelerar el ritmo fuertemente, con desesperación, hasta que ambos sintieron una ola de espasmo recorriendo sus cuerpos.

Hermione arqueo su espalda al sentirlo tan dentro de ella, aferrándose con sus uñas a su espalda, mientras que de su boca escapo un gemido ahogado.

Draco por su parte dejo escapar una especie de gemido, lo cual más bien era una sonrisa satisfecha de saber cuanto estaban disfrutando de llegar al clímax.

-¿Y bien?- susurro Hermione mientras se recostaba a su lado, pasando las yemas de sus finos dedos desde su frente hasta su escote, limpiando las pequeñas gotas de sudor.

-¿Y bien que?- le respondió Draco acomodándose a su lado.

-¡Me debes una disculpa!- dijo haciendo una mueca de "enojo", mientras que cubría su cuerpo desnudo con las sabanas de su cama.

-OH…si…lo siento Hermione…- dijo agachando la cabeza.

-¿Eso solo?-

-¿Que mas quieres que diga? Hermione…sabes que no soy bueno para las disculpas…por favor…perdóname...fui un completo imbecil!- rogó el rubio mientras se sentaba a su lado.

-Bien…pero costara trabajo que te perdone…- dijo acomodando su cabello a un lado de sus hombros – tendrás que…hacer mucho meritos – dijo lanzándole una mirada insinuante. Draco alzo su vista sorprendido, a la vez que en sus ojos resplandeció un destello de lujuria.

Sabia que lo de "hacer meritos" se le daba bien…