Título: Crescendo psicótico
Claim: Ushiromiya Rosa, eventualmente también Ushiromiya Maria
Notas: Precuela y ongoing. Spoilers de las novelas hasta el EP7. Suposiciones mías sobre la vida de Rosa, no deben de ser tomadas como la verdad, sino como mi interpretación a todo lo acontecido en las series.
Rating: T
Género: Angst/Drama
Tabla de retos: Corolarios
Tema: Una falsedad práctica y fácil de entender es más útil que una verdad compleja e incomprensible.
El sonido del dial siendo marcado era lo único que rompía el silencio de esa noche, en la cual ya todos los empleados habían abandonado el lugar tras lograr una producción exitosa. Rosa agradecía este hecho mientras seguía esperando pacientemente a que María cogiera el teléfono, los ojos fijos en la figura de un hombre recargado sobre la puerta de su despacho, medio escondido entre las sombras. No era nada serio, ella lo sabía, él siempre solía buscarla cuando quería sexo y nada más; no obstante, para ella eso era suficiente, pues de vez en cuando se sentía sola, necesitada de afecto. Y el saberse deseada por él conseguía llenar ese vacío.
Así pues, había ideado un plan perfecto. Ya había llamado a muchas veces a su hija para avisarle que el trabajo la mantendría hasta tarde en el trabajo y en todas las ocasiones había sido cierto, pues su empresa acababa de empezar a exportar internacionalmente y no se daban abasto con los pedidos; sin embargo, esta vez, ya libre de todo, usaría eso como excusa. Después de todo, María nunca lo sabría.
Sería tan fácil como oír su voz, preguntarle cómo estaba pasando la noche, ser un poco amable y luego... Luego soltar la mentira. No tendría problemas en sonar un poco cansada y molesta porque lo estaba, eso haría más creíble la mentira, luego se iría con él. ¿Qué tan malo sería hacerlo por una noche? ¿Qué podría ir mal, con esa simple mentira, en esa única noche? Era mejor hacerlo de esa manera, de eso se había convencido. No podía explicarle la verdad a María porque no podría comprenderla, era muy pequeña, demasiado inexperta, ajena a los problemas adultos. Probablemente haría a un lado su larga pero lógica explicación sólo para comenzar a llorar que no se fuera y su noche terminaría arruinada, cosa que terminaría por mermar su relación. Por eso, el mejor plan era el que tenía entre las manos.
No haría daño, una sola vez, no haría daño...
El sonido del teléfono siendo descolgado la sacó de sus cavilaciones, mientras le dirigía un rápido asentimiento al hombre entre las sombras, como comunicándole su resolución a llevar eso por buen camino.
—¿Mamá? ¡María está esperándote!
Su voz reverberó por las paredes del despacho como un eco alegre y chillón que encogía el alma, Rosa estuvo a punto de echar sus planes a la borda cuando sintió las manos del hombre rodeándole la cintura, infundiéndole valor en forma de calor.
Suspiró.
—¿María? Mamá no puede ir a casa hoy tampoco...
