CAPÍTULO 23: LOS SENTIMIENTOS DE NARUTO
Shiro puso al tanto a sus compañeros sobre lo que había ocurrido. Su encuentro con Itachi, su combate, todo. Los tres le escucharon sin decir nada, y así permanecieron en silencio por un momento.
Pero, finalmente, Shizune habló.
- Pero, Shiro-san, ¿por qué…? – Calló de golpe y Shiro la miró - ¡¿Por qué te has tenido que quedar en calzoncillos para el combate? – Le preguntó señalándolos.
- ¡¿Y qué querías que hiciese? ¡No tenía otra opción! – Protestó.
- Anda, si es verdad – intervino Gai mirando de reojo a Shiro – Estás en calzoncillos.
- ¡¿No te habías dado cuenta hasta ahora? – Dijeron a la vez Shiro y Shizune.
- Bueno, sea como sea – dijo Kakashi intentando calmar a sus compañeros – Lo mejor será que cures las heridas de Shiro, luego le dejaré un uniforme de repuesto que traigo.
- Tienes razón. Ven conmigo, Shiro-san.
Los dos se apartaron un poco de Gai y Kakashi. Shiro se sentó y Shizune comenzó los tratamientos médicos. Le preocupó el echo, no de las heridas que tenía en el cuerpo, sino de que casi no podía sentir ninguna clase de chackra recorrer su cuerpo.
Aunque les había relatado la batalla, y si uno se fijaba bien podía ver el rastro de la misma, seguro que el combate había sido más intenso de lo que podría imaginarse. Ella como ninja médico no tenía mucha experiencia en el combate directo, y sabía, la mar de bien, que ella no podría haber hecho nada frente a Itachi.
Aunque sonase cruel para Shiro, se alegraba de que cuando llegaron los Akatsuki ya estaban por marcharse de allí.
- Shizune…
- ¿Eh?
- Quiero que me respondas a una pregunta.
- ¿Cuála?
Naruto miraba al cielo, distraído. Tenía la mirada perdida desde que se había despertado, algo que preocupaba mucho a Sakura que lo observaba tras el tronco de un árbol.
- ¿Aún está allí? – Le preguntó TenTen, que llegó sin que Sakura se diera cuenta, pero no se sobresaltó.
- Si… creo que se siente culpable… por lo de Hinata-chan…
- Es normal… también estuvo muy decaído cuando pasó lo de Sasuke.
- Si…
- Pero, ¿no es algo distinto?
- ¿Qué quieres decir? – Le preguntó girándose para mirarla.
- Cuando pasó lo de Sasuke, Naruto no paraba quieto en su intento para ir a buscarle, pero ahora, fijate bien, se esta quieto, pensativo. No sé la razón, pero no es el Naruto de siempre.
- Tienes razón…
- ¿Por qué no hablas con él?
- ¿Eh?
- Hiashi-sama y Neji-kun dicen que Kakashi-sensei y Shizune-san ya vienen con Shiro-sensei y Gai-sensei hacía aquí, no tardarán mucho. Y necesitamos a Naruto. Tú le conoces mejor que nadie, sabrás bien como hacerle reaccionar.
- Tienes razón…
TenTen se marchó, para dejarles intimidad, pero ni se percató de que, subido a una rama, se encontraba Neji, esuchando.
Despacio, Sakura se acercó y sentó a su lado. Le miro fijamente, pero Naruto ni le prestó atención, cosa que le puso un poco furiosa, pero sabiendo lo que había pasado se contuvo un poco.
- ¿Naruto?
No le hizo caso.
- ¿Naruto…? – Repitió.
De nuevo no le hizo caso. Esta vez, antes de hablar, le pegó un capón en la cabeza que le hizo salir un enorme chichón.
- ¿Naruto? – Volvió a preguntar, con una sonrisa en su cara.
- ¿Si? – Le respondió él con lágrimas en sus ojos por el dolor que sentía en la cabeza.
- Menos mal, he hecho que me escuches al menos. Si es que solo respondes ante la violencia.
- Te estaba escuchando, Sakura-chan, pero es que estaba pensando.
- ¿En qué? ¿En lo de Hinata?
No respondió, solo se dedicó a encogerse y esconder la cabeza entre las piernas.
- No te preocupes, la rescataremos. Recuerda que están con nosotros Hiashi-sama y Kakashi-sensei, por no decir Shiro-sensei, Neji y TenTen.
- No es el rescatarla solo lo que me preocupa..
- Entonces, ¿el qué? – Sakura no le entendía, ¿había algo que le preocupaba más que rescatar a una compañera? TenTen tenía razón, Naruto estaba muy raro.
- Es algo que dijo… antes de separarnos y que la cogieran de nuevo…
- ¿Algo… qué te dijo?
Naruto vislumbró en su mente el momento en el que ambos estaban a punto de escapar, pero estaban a punto de darles caza. Fue entonces cuando Hinata le dijo esas palabras, esas palabras que resonaban en su cabeza una y otra vez.
- "No olvides, que estoy enamorada de ti", eso me dijo.
Sakura se sonrojó un poco. Se esperaba muchas cosas, pero no eso. Desde luego eso no. También, de golpe sintió como un peso en el corazón, algo que jamás había sentido nunca, ni siquiera cuando Sasuke se marchó.
Ante eso sufrió mucho, si, pero esta vez era un dolor más bien distinto. No sabría como expresarlo con palabras.
- Vaya… así que Hinata-chan esta enamorada de ti… bueno… algo podría verse.
- ¿Tú crees?
- Hacía cosas muy raras cuando tú estabas delante, eso podrían ser señales que ella te mandaba. De todas formas, es una declaración, y que sepa a ti nunca te han interesado esas cosas.
- Ya pero… no es la declaración solo… sino que… es su forma de decirla y él como lo dijo.
- ¿Qué quieres decir?
- Lo dijo como si fuese a ser la última vez que nos fuésemos a ver… de forma sincera pero… como si jamás la fuese a volver a ver.
- Entonces, ¿crees que te lo dijo en señal de despedida?
- No quiero pensar eso…
- No será, ¿qué ella realmente te gusta Naruto?
- ¿Eh? – Naruto levantó la cabeza para mirarla.
- No será que en verdad has entendido ese mensaje como, "esta es mi declaración, cuando me salves y volvamos a vernos, ¿qué me responderás?". Es así como lo estás viendo, ¿verdad?
- ¿De verdad lo crees? – Volvió a esconder la cabeza.
Sakura le miró. Vale que había conocido a Naruto desde que eran niños, pero jamás ha llegado a conocerlo bien del todo. Con cada nueva misión, con cada acto, Naruto le sorprendía más y más.
- Te gusta, ¿no es así?
- ¡Por supuesto que no! – Protestó levantándose, pero tropezó y cayó encima de Sakura, acabando los dos en el suelo, con Naruto encima de ella.
La mirada de ambos se quedó fija en el otro, su respiración iba perfectamente sincronizada y ambos jadeaban nervioso, sonrojados por la situación.
- N-Naruto… ¿t-te puedes quitar de encima, por favor? – Le rogó Sakura, sonrojada y nerviosa.
- S-Sakura-cha… yo… yo… a quien amo es a ti.
- ¡¿Eh? – Fue lo único que pudo decir.
- Siempre… siempre he estado enamorado de ti, pero… tú siempre mirabas a Sasuke y todo era… Sasuke esto, Sasuke lo otro… jamás te has fijado en mi…
Sakura enmudeció, no podía creerse lo que estaba oyendo.
- Por eso, aunque me doliese el corazón, estaba dispuesto a traer de vuelta a Sasuke, porque sé que eso sería lo que más feliz te haría en el mundo… aunque eso me hiciera daño a ti… estaba dispuesto a hacerte feliz, pero yo… en verdad yo…
La mano de Sakura le acarició el rostro, ante lo que Naruto reaccionó sorprendido.
- Lo que me acabas de decir… es muy bonito Naruto, pero… yo… - Sakura apartó el rostro, a punto.
- No hace falta que digas nada, Sakura-chan… lo sé muy bien.
Naruto se puso en pie, y Sakura se reincorporó, quedándose sentada.
- Por eso le doy tantas vueltas a lo que me dijo Hinata. Sé bien que cuando vuelva Sasuke te olvidarás de mí y te centrarás en él, por eso pienso: ¿Qué debo hacer? ¿Dar el si a Hinata y olvidarme de ti o pelear por ti? La verdad es que no lo sé…
- Naruto…
Sakura estaba impresionada por sus palabras, no podía creerlas. Iba a decirle algo, cuando de pronto algo lo golpeó y lo estrelló contra un tronco cercano, que se partió y calló al lado de Naruto.
- ¡Naruto! – Gritó Sakura. Se puso a la defensiva para atacar al enemigo, pero se llevó la sorpresa de que se trataba de Neji - ¡Neji, ¿pero qué haces?
- ¡Arriba, Naruto!
Con un enorme dolor en todo el cuerpo, Naruto se puso en pie. Miro a Neji, al que jamás había visto tan furioso. Era como si fuese otra persona.
- ¡¿Pero qué haces, tío? ¡¿Te has vuelto loco?
- ¡Ponte en guardia, Uzumaki Naruto! ¡Tú y yo vamos a pelear aquí y ahora!
