Humillación de quien fue demonio
El sol ya se ha ocultado dándole paso a la noche. En una habitación de hospital se ve a Dania acostada boca arriba, teniendo sus ojos cerrados y con su rostro volteando al lado contrario de la ventana.
La pelinegra solo lleva puesta una bata de hospital y una delgada sabana cubre su cuerpo.
La brisa de la noche hace ondear al cortina que cubre la ventana se alce dejando ver a Velkan de pie en el marco de la ventana.
El demonio salta haciendo que sus pies pisen con suavidad el suelo, dando la imagen como si estuviera flotando. Camino y se detuvo al costado de la cama, del lado contrario de donde la pelinegra tiene volteado su rostro.
- Se que estas despierta. El ritmo cardiaco que posees me lo dice. –su voz sonó carente de alguna clase de emoción.
Dania abrió sus ojos, mas no volteo a verlo. Su mirada ya no muestra arrogancia, superioridad, en si se ve vacía, opaca.
- ¿Qué pasa? ¿Por qué no me miras? ¿Acaso estas tan avergonzada de lo que ahora eres? –Velkan la mira con desprecio, aun así la pelinegra no volteo.
Velkan pelo los dientes dejando ver sus afilados colmillos, de un ágil movimiento la tomo de la garganta, levantándola de la cama y dejándole el rostro a su altura. Aun así Dania siguió sin verlo, su rostro sigue ladeado hacia un costado, solo su seño se frunció levemente debido al dolor que siente por el agarre en la garganta que aunque es fuerte aun le permite que oxigeno entre a sus pulmones.
- Mírame Dania. –ordena molesto. – ¡Mírame maldita sea! –ordena mas furioso.
- Mátame Velkan. –pide volteando su rostro hacia él.
- Que mirada tan patética tienes. –Velkan muestra desagrado. –Aunque le veo normal, después de todo te has convertido en un humano, siendo que naciste siendo un demonio, uno de los mejores. Pero tú misma buscaste esto, siempre Damián y yo te advertimos no venir a este mundo, mucho menos que subestimes los sentimientos de los humanos porque no somos inmunes a ellos, seguimos siendo imperfectos. –Velkan marca más su mueca de asco al verle la mirada. –Tu mirada muestra que te sientes como lo que eres: un despojo de lo que solías ser… pero por haber sido mi hermana consentida vine a ofrecerte un trato. –Velkan acerca su rostro al de ella, dejando sus labios muy cerca de su oído. –Ahora que posees alma hagamos un contrato: tu alma a cambio de cualquier cosa que quieras pedirme. –susurra de forma tétrica.
- No. –Velkan se endereza y alza ambas cejas.
- ¿Qué? ¿Me vas a decir que no eres tan idiota como para venderle tu alma a un demonio? –pregunta con burla mezclada con furia.
- Lo que yo deseo no me lo puedes dar, solo deseo volver a ser lo que era antes de pisar este mundo. –su voz se oye monótona y Velkan frunce el seño. –Así que no necesitas contrato. Te regalo mi alma para que hagas lo que quieras con ella, te la puedes comer, te la puedes llevar al inframundo y torturarla, tú decídelo. –su voz no trasmite emociones al igual que su mirada y Velkan ríe entre dientes.
- Tu solo quieres escapar de lo que ahora eres. –Velkan la avienta con brusquedad en la cama haciéndola hacer una mueca de dolor porque eso le provoco que le duela la herida. –Matarte seria como premiarte y tú mereces ser castigada por lo que has hecho. ¿Y qué mejor castigo que vivir como humana? Sufrieras como humana añorando él cuando eras demonio, lamentándote por tener emociones y sentimientos, en especial lamentándote por tener corazón, conciencia y alma.
- Si no tienes los cojones para hacerlo llévame con Damián, seguro él estará gustoso de tomar mi alma después de lo que he hecho. –Dania alza el rostro mostrándole una mirada retadora.
Velkan comenzó a reír de forma espeluznante.
- No intentes provocarme que conmigo no va a funcionar. –dice con burla al dejar de reír. –Y no sabes lo que pides niña, Damián no solo tomara tu alma, él hará algo mucho peor. –Velkan borra toda burla y lo mira con seriedad. –Te daré un consejo Dania, y solo lo hare porque fuiste mi hermana consentida. –Dania alzo una ceja mostrando indiferencia, como si no le importara lo que le fuera a decir. –No hagas nada que haga que Damián se dé cuenta de lo que eres ahora. Agradece que aun no lo haya notado, pero cuando se dé cuenta se va a enojar tanto que te castigara de una forma que te deseara nunca haber existido… solo vive tu vida como la humana que ahora eres, laméntate de tus estupideces y del como tomaste tanto a la ligera tu estúpido juego, sufre por lo que ahora eres y por lo que por estúpida dejaste de ser, porque créeme Dania, será un golpe enorme para el gran orgullo de Damián que su obsesión le haya sido nuevamente arrebatada y despertaras su furia.
- Me da igual. Odio lo que soy ahora, lo que haga Damián conmigo me tiene sin cuidado. –Dania deja caer su cabeza al colchón posando su brazo derecho sobre su frente.
- Ya estas advertida. –Velkan da media vuelta y salta por la ventana.
Sakura esta acostada boca arriba en la cama, la tenue luz de la luna que se filtra por la ventana es, la única claridad que tiene en la habitación. La peli-rosa tiene sus ojos cerrados, viéndose relajada.
La puerta se abre filtrando un poco la luz del pasillo y dejando ver a Dania vistiendo la bata de hospital y posando su mano derecha en el vientre. La pelinegra se adentra y cierra la puerta tras de sí.
A paso lento debido al dolor que siente se acerca a la cama, deteniéndose al costado de esta. La pelinegra se le queda viendo por un segundo y después se inclina, pero ensancha los ojos al sentir ese fuerte agarre en sus solapas que la hace acercarse más al rostro de Sakura quien ha abierto los ojos mirándola con frialdad.
- Si tenía alguna duda de lo que me dijeron sea mentira ahora compruebo que en verdad has dejado de ser demonio para ser una simple humana. –Sakura ahora muestra burla en su mirada.
- ¿Decepcionada? –Dania también la mira con burla. –oh claro que no, debes estar contenta porque finalmente te saliste con la tuya. Me humillaste, me hiciste tu esclava y a cambio yo no obtuve nada.
- Yo tampoco obtuve mi venganza, así que tampoco cumpliste. –dice con indiferencia. – Además ahora que eres una simple humana seguro también lo soy yo.
- Te equivocas. –Dania sonríe con burla. –Yo te di mi sangre cuando aún era demoniaca, y se ha combinado con la tuya. Que yo deje de ser demonio no cambia nada. Tú sigues teniendo en ti a ese monstro que se vuelve loco ante el olor de la sangre e intenta salir. –Sakura firma más el agarre y la fulmina con la mirada. – ahora si está decepcionada mi señora. —dice burlona. – ¿Qué hará? ¿Matarme? ¿Ahora qué puede hacerlo me hará pagar toda y cada una de las que hice? Te utilice, utilice a tu padre y solo porque estaba aburrida y tenía ganas de jugar con humanos, fueron simples y sencillos juguetes para mí. Tu sufrimiento me causaba gracia, disfrutaba verte más desdichada, me reía de ti cuando te ponías a llorar pensando que nadie te oía o veía.
Sakura frunció el seño y pelo los dientes, su mirada se torno fría y furiosa, pero a los poco segundos relajo su expresión.
- Eres patética. Me imagino lo humillada que te sientes al ser humana y solo buscas provocarme para que te mate, pero me das tanta lástima que no te mereces ni siquiera que te golpee. –Sakura la suelta con brusquedad y la mira con burla, en cuanto Dania frunció el seño y sus ojos mostraron furia.
- Cuidado mocosa, te recuerdo que ahora ya no existe ese contrato que me impedía dañarte físicamente. —dice amenazante.
- Y yo te recuerdo que ahora ya no eres demonio, y el poder que posees no lograra matarme con el tronar de los dedos como antes. Tu energía espiritual es menor a la mía. –Sakura la mira con superioridad, dejando ver que disfruta el ahora si lograr enojarla. – ¿Sabes que es lo más sorprendente de esto?... que tú te hayas enamorado de uno de tus juguetes y que por culpa de eso ahora seas lo que tan inferior a ti veías. Gracioso ¿no? –Sakura amplía su sonrisa en cuanto Dania pela los dientes dejando ver que sus colmillos han desaparecido.
Sin decir nada Dania da media vuelta saliendo de la habitación, cerrando con fuerza la puerta al salir.
- Que ahora yo pueda mofarme de ella es una sensación de lo más placentera. –Sakura ríe entre dientes.
Kakashi esta recostado en su cama leyendo un libro, el cual cierra de golpe y suspira con pesadez.
- Ambos sentimos lo mismo ¿para qué hacerse pendejos?... además necesito saber como esta. Seguro cuando despierte va a estar hecha un lio porque ahora es humana, siendo que los desprecia tanto… ¿me culpara por eso?... seguro que sí. –Kakashi suspira con pesadez y se pone de pie, ignorando la molestia que le provoca la herida en su pecho.
Sasuke abre la puerta de la habitación de Sakura viéndola recostada en la cama, mirando hacia la ventana que dejo de ver para voltear hacia él.
- Traje tu ropa para cuando te den de alta mañana. –dice alzando la pequeña maleta que carga en su mano derecha.
- No sé porque me tengo que quedar aquí toda la noche. –dice con fastidio viendo como el pelinegro ciérrala puerta tras de sí, adentrándose.
- Solo es una noche, además me quedare contigo. –Sasuke la mira de forma insinuante y Sakura voltea su rostro para que no vea su sonrojo. –Es una monada cuando la hago sonrojar. –el pelinegro sonríe de forma ladina acercándose a ella.
Kakashi abrió la puerta de la habitación donde le dijeron que estaba Dania solo viendo la cama destendida.
- ¿Se habrá ido?... no lo creo, no está en condiciones para andar por ahí como si nada. –Kakashi se adentra en la habitación y abre la puerta del baño tampoco encontrándola ahí.
Frunce el seño y sale de la habitación, camina un poco por el pasillo y al doblar se detiene viendo sorprendido a Dania sentada en el suelo, teniendo la cabeza inclinada hacia abajo y tocándose el vientre, el cual sangra manchando la bata blanca.
- Mujer aun no puedes andar de pie, tu herida fue grave. –dice con casación acercándose a ella, arrodillándose enfrente. – ¡Dania! –le alza el rostro pensando que esta inconsciente, topándose con la mueca de furia de ella quien desvió la mirada. –Me imagino que estas enojada, incluso te sientes patética, ahora eres humana, pero ni modo, no se le puede hacer nada. –dice con cansancio, rodando los ojos. –Los sentimientos no se controlan y tú cometiste el error de jugar mucho con los sentimientos de los humanos, acercándote más a ellos de lo permitido por los demonios. No pudiste manejarlo y ahora eres lo que eres… no pudiste controlar enamorarte de mi…
- ¡Yo no te amo! –exclama furiosa, mirándolo finalmente. –¿Por qué cojones me arden las mejillas? ¿Y que es esta extraña sensación de cosquilleo en el vientre? Seguro la maldita herida esta peor –Dania frunce más el seño.
- Como humana ahora se sonroja, eso lo hace más mona. –Kakashi sonríe divertido bajo su máscara. –… como tampoco yo pude controlar enamorarme de ti. –termina lo que iba a decir viendo como los ojos de ella muestran sorpresa.
- Tú eres más estúpido que yo: enamorarte de un demonio. –dice con burla.
- Sencillamente me enamore de Dania. –Kakashi se encoge de hombros restándole importancia.
- ¿Por qué cojones lo dice tan fácil? ¿Qué no le da vergüenza? –Dania desvía la mirada avergonzada, sintiendo sus mejillas arderle más y enfureciéndose por eso.
- Me gusta más que seas humana, eres más fácil de leer. –Kakashi la mira divertido.
- Deja de humillarme. No necesito que me recalquen a cada rato lo patética que me veo. –dice furiosa.
- Mi intensión no es humillarte. –Kakashi se pone de pie y Dania hace una exclamación de sorpresa al sentirse alzada por él, quien la cargo en brazos estilo princesa.
- ¡Suéltame! –exclama alterada. –Dices que no me quieres humillar y con el solo hecho de cargarme así lo estás haciendo. Es indigno que un humano o cualquiera me cargue así. –dice furiosa.
- No. No te quiero humillar, pero tampoco te voy a dejar ahí tirada. Estas herida así que te llevare a tu habitación para llamar a un médico para que te revise. –dice despreocupado.
- ¡Pero no me cargues!
- Deja de ser tan infantil. No puedes caminar.
- No soy infantil. –furiosa voltea su rostro aun costado haciendo que Kakashi se contenga por reírse.
- Me está gustando más esta Dania que es fácil de molestar…. Admito que esa perfección que mostraba como demonio me intimidaba. –Me haré responsable.
- ¿Ah? –Dania lo mira como el loco que es.
- Que me haré responsable. Por mi culpa eres humana, así que ahora yo cuidare de ti. Serás mi mujer.
- Dices puras estupideces. –Dania lo mira con molestia, aun no sabiendo porque cojones le pican las mejillas, si tuviera un espejo supiera que es porque se está sonrojando e intentaría ocultarlo.
- No son estupideces, ya te dije que cuidare de ti, en vez de molestarte deberías estar emocionada… has atrapado a Hatake Kakashi, hasta ahora nadie lo había conseguido.
- Estúpido. Tú me has quitado mi inmortalidad. –dice indignada.
- Y tú me has quitado mi soltería, eso era preciado para mí, así que ya casi estamos a mano. –Kakashi le sonríe con burla.
- Pues quédate con tu estúpida soltería, además no compares idiota.
- Oye deja de insultarme soy muy sensible. –dice falsamente ofendido.
- Yo te insulto cuanto quiero… estúpido, estúpido, estúpido…
- Aquí debería repetir infantil las veces que tú me dices estúpido, pero eso sería muy infantil. –dice con aburrimiento y Dania lo fulmina con la mirada. –Definitivo: esta Dania me gusta más. Ahora es fácil molestarla.
Sakura sale del baño ya llevando puesta la ropa con la que saldrá del hospital, pero se detiene extrañada al ver a Sasuke acostado en la cama.
- Sasuke ya estoy lista.
- Sakura creo que no me siento bien. –su voz sonó como mormada y la peli-rosa alzo ambas cejas mostrándose más extrañada ya que cuando ella entro al baño se veía perfectamente.
La peli-rosa camino acercándose a la cama, deteniéndose al costado de esta viendo que el pelinegro tiene los ojos cerrados.
- ¿Te resfriaste?
- Creo que sí. –dice con fastidio.
Sakura llevo su mano derecha hacia la frente del chico para comprobar si tiene fiebre, pero no alcanzo a tocarlo cuando este tomo su muñeca y la jalo hacia él provocándole una exclamación de sorpresa.
Sakura cayó sobre él y alzo su rostro mostrando molestia al ver que solo bromea con ella, topándose con esa sonrisa torcida y mirada picara que sencillamente no le da buena espina.
- ¡Solo estabas fingiendo! –exclama indignada.
- No. Estaba metiéndome en el papel… quiero jugar otra vez al doctor, pero ahora yo seré el paciente y tú la doctora. –Sasuke amplía su sonrisa torcida y su voz ahora sonó normal dejando ver que también fingió el tono hace un momento.
- Deja de andar de pervertido y vayámonos de aquí. Odio los hospitales. –dice entre dientes, teniendo un tic nervioso en su ceja derecha y sus mejillas están sonrojadas.
- Pero Sakura es nuestro único momento para cumplir todas nuestras fantasías en un hospital. –dice de forma berrinchuda y a Sakura se le marca más su tic.
- ¿Desde cuándo te volviste tan infantil y pervertido?
- No se doctora Haruno, necesita revisarme. –susurra con voz ronca acercando su rostro al oído de ella, mordiéndole el lóbulo, haciéndola relajar su expresión y que gima. –Revíseme bien doctora, mi cuerpo está a su disposición. –ronronea con sensualidad para después pasar su lengua por todo el lóbulo de ella.
Sakura gimió y entrecerró los ojos ante el pacer y una exclamación de sorpresa salió de sus labios al sentir las manos del pelinegro tomarle el trasero y apretárselo.
- Maldito Sasuke es tan provocativo. –Sakura llora internamente al ver lo fácil con lo que él consigue lo que quiere de ella.
- Doctora ¿que no debería revisarme usted a mí? –dice divertido, para después darle un beso en la mejilla e ir bajando en un camino de besos hasta el cuello.
- ¡Lo admito! Que me diga doctora es tan sensual. –Sakura gruñe ante el placer que siente por los besos que está recibiendo en su cuello, y le dieron ganas de participar, como su paciente dijo: comenzar a revisarlo.
Llevo sus manos al vientre de él, adentrándolas en la playera y sintió como él se estremeció ante su tacto.
- ¡Buenos días ~! –Mikoto abre la puerta teniendo una gran sonrisa adornando su rostro, sonrisa la cual se borro al ver a Sakura encima de su hijo, el cual tiene sus dos manitas agarrándole el trasero a la peli-rosa y su rostro escondido en el cuello de ella, que por cierto tiene sus manos metidas en la playera de su retoño.
- ¡Demonios!... olvide ponerle seguro a la puerta. –Sasuke que sigue escondiendo su rostro en el cuello de su novia que se le ha sombreado la frente de negro.
- Ya sé de donde Itachi heredo eso de abrir las puertas sin tocar. –Sakura ha desencajado la mandíbula y se puso toda roja, de todas las personas tenía que ser su suegra quien la descubra, esa mujer que ve como una madre.
- Lo siento… debí imaginar que estando en un hospital se pondrían a jugar al doctor y paciente. –dice de lo más tranquila. – Hagan de cuenta que no los interrumpí y sigan en lo suyo. –la mujer les dedico una amigable sonrisa y salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí, pero a los pocos segundos se volvió abrir. –Estaré aquí afuera cuidando que nadie los interrumpa. –dice cómplice, guiñándole un ojo para después volver a salir y cerrar la puerta.
Sakura desencajo más la mandíbula y se puso más roja, esperaba cualquier reacción menos esa… ¡naa! Sinceramente esperaba esa reacción de Uchiha Mikoto, pero aun no puede evitar mostrar incredulidad y sorprenderse.
- Mi mami siempre tan comprensiva. –Sasuke sonríe orgulloso y sigue con su tarea de besarle el cuello a la peli-rosa sacándola de su shock y haciéndola gemir.
Sakura se separa de él rápidamente, saltando hacia atrás cayendo de pie al pie de la cama, por lo que Sasuke apoyo sus codos en el colchón para alzarse y verla curioso.
- Mmm… ¿planea quitarse la ropa doctora?... me parece bien, esta estorbando. –Sasuke alza sus cejas y sonríe de forma pervertida.
- ¡Uchiha contrólate! –exclama alterada, indignada y mas sonrojada mientras lo apunta de forma acusadora.
- No puedo. Estoy en la edad de la pulsada y con mi novia que es muy sexy. –se justifica de lo más tranquilo y encogiéndose de hombros con indiferencia.
- Uno: … —Sakura se muestra más avergonzada. –Desde ahora ya no estés tan cerca de Kakashi e Itachi. –ordena.
- Con el primero me mantengo al margen. Con el segundo lo intento, pero lamentablemente vivimos en la misma casa. – Sasuke suspira con pesadez.
- Dos: … —Sakura intenta ignorar los comentarios de su novio y sigue. –No vamos a hacerlo aquí…
- Pero…
- Esta dicho. ¿Crees que lo hare después de que tu madre nos vio y que está afuera?—dice avergonzada.
- Pero ella dijo que no iba a interrumpir, incluso dijo que iba a cuidar que nadie nos interrumpa. –Sasuke la mira sin saber cuál es el problema.
- ¡Eres un desvergonzado!—Sakura se muestra más alterada. –Dije que hoy no haremos nada aquí y no lo vamos a hacer. Sigue insistiendo y juro que huiré de ti por un mes. –dice con firmeza, cruzando sus brazos a la altura de su pecho.
- Vale. –Sasuke se sienta mostrándose resignado. –No haremos ya nada aquí. –cruza sus brazos a la altura de su pecho y se muestra como niño castigado. – ¿Algo más? –pregunta de forma berrinchuda.
- Dile a tía Mikoto que lo que vio fue un malentendido. –Sakura lleva una mano a su boca tapándola y sus mejillas se sonrojan más. –No quiero que piense que hacíamos cosas pervertidas, ciento que no la podre ver a los ojos si se queda con esa idea.
- Es tan mona cuando anda de tímida. –Sasuke la mira enternecido. –No te preocupes Sakura. Mi madre sabe lo que sentimos y la relación que tenemos por eso lo ve como algo normal. –dice agitando su mano restándole importancia.
- ¡No quiero que se quede con esa idea! –exclama de forma caprichosa y Sasuke suspira con pesadez.
- ¿Y qué le digo? –un profundo suspiro que muestra cansancio sale de sus labios.
- No se… dile que caí encima de ti accidentalmente justo cuando ella entro o algo así. –Sakura se soba la barbilla pensativa buscando alguna escusa.
- Claro. Te caíste encima de mí accidentalmente y mis manos se colocaron en tu trasero también accidentalmente y en el proceso tus manos entraron dentro de mi camisa accidentalmente haciendo que madre vea algo que no es. –Sasuke roda los ojos y su tono de voz sonó sarcástico.
- No uses el sarcasmo conmigo. –Sakura lo fulmina con la mirada. –Ve e invéntale cualquier escusa a tía Mikoto y que se la crea o no podre salir de aquí sabiendo que ella está ahí afuera pensando que somos unos pubertos pervertidos y descarados.
- Es que lo somos… —a Sasuke le resbala una gota de sudor en la nuca al ver que los ojos de su novia muestran más furia. –am… mejor hago lo que quiere. Ya está llegando a su límite de furia y si eso pasa seguro me castiga no dejando que la toque por un tiempo. –Sasuke sonríe nervioso. –No te preocupes, ahorita arreglo el "malentendido" con mi madre. –al decir malentendido simula un par de comillas con sus dedos.
Fuera de la habitación, a un costado de la puerta se ven unas sillas, en una de ellas está sentada Mikoto quien tiene una sus piernas una frazada rosa doblada y sus manos sostienen un par de agujas que tejen estambre rojo formando la manga de un suéter. En la silla de alado esta su bolso donde tiene sus cosas para tejer.
La puerta se abrió haciendo que la mujer deje de tejer y voltee viendo a su hijo salir y cerrar la puerta.
- ¿Ya? –pregunta incrédula. –No hace ni diez minutos que los deje y se veía que apenas comenzaban. –la mujer se muestra más incrédula. –Sasuke-chan duras muy poquito, te debo llevar con un medico para que arregle eso. Puede que Sakura-chan ahorita no le importe porque te ama, pero con el tiempo y sintiéndose sexualmente insatisfecha ni el amor dejara que busque satisfacerse con otros hom…
- No es eso madre. –la corta teniendo un tic nervioso en su ceja derecha y frente sombreada de negro. –La verdad no estábamos haciendo eso cuando entraste. Lo que pasa es que Sakura cayó accidentalmente sobre mí. Solo lo malinterpretaste. –explica con aburrimiento.
- ¿Y tus manos que hacían ahí? –Mikoto lo mira divertida.
- Cuando cayó intente sostenerla y "accidentalmente" mis manos se posaron ahí.
- ¿Y que hacías besándole el cuello?
- No se lo besaba, le preguntaba en el oído sino se lastimo.
- ¿Y qué hacia las manos de ella dentro de tu pantalón?
- Estaban dentro de mi playera y la verdad no se qué hacían ahí. –Sasuke frunce el seño porque para justificar eso no se le ocurrió nada.
- ¿Otro "accidente"? –Mikoto lo mira divertida.
- Si. –Sasuke muestra fastidio, sabe que no le creyó y Mikoto sonrío divertida.
- ¿Sakura-chan se avergonzó de que los haya visto y te pidió que me inventaras eso?
- Hmn. –Sasuke voltea su rostro a un lado, no va a delatar a su novia.
- No te preocupes Sasuke-chan, hagamos como que te creo. –dice divertida, comenzando a guardar su tejido y Sasuke la mira de reojo. –No quiero incomodar a Sakura-chan… aunque admito que es tan mona cuando se avergüenza. –la mujer se pone de pie, colgándose el bolso y tomando la frazada. Se acerca a su hijo y se pone de puntitas. –Me alegra que hayas avanzado mucho con ella, y que hayas logrado darle brillo a su mirada. –Mikoto le sonríe amigable y le da un beso en la nariz haciéndolo sonrojar.
En la recepción del hospital se encuentran sentados Itachi y Fugaku, el primero mira con aburrimiento el techo mientras silba, el segundo intenta leer el periódico, pero los malditos silbidos de su hijo le están taladrando la cabeza, quitándole toda la concentración.
- ¿Quieres callarte de una jodida vez? –dice amenazante, mirando de reojo a su hijo.
- Pero estoy aburrido. –dice indignado, mirándolo con reproche.
- ¿Y silbando se te quita? –pregunta molesto.
- No. –Itachi se rasca la nuca con fastidio. –Tal vez si tenemos una plática padre e hijo podría entretenerme. Hablemos de sexo, tal vez ahora que soy más grande logres explicarme mejor aquella vez cuando tenía nueve años y te encontré con mamá…
Fugaku no lo deja terminar, ya que ha tirado el periódico y le ha tapado la boca, mientras lo fulmina con la mirada y sus mejillas se pintan de un leve rosado.
- Dijimos que olvidaríamos eso y jamás se volvería a hablar entre nosotros. –dice amenazante e Itachi asintió entendiendo por lo que Fugaku quito sus mano regresando su vista al frente al igual que Itachi.
Un incomodo silencio para Fugaku se instalo y uno divertido para Itachi quien mira de reojo a su padre notando como este lo mira de reojo también, solo que lo hace con recelo, como si esperara que pronto fuera atacar con algún comentario vergonzoso.
- Te hubiera creído todo, después de todo tenía nueve años, aun era ingenuo y pensaba que todo lo sabías, incluso seguía creyendo la teoría de las sandias ¿pero decirme que mamá y tu se bañaban muy pegados porque tenían frió y por eso el sonrojo y respiración agitada?
- Fue lo único que se me ocurrió en el momento. –dice entre dientes Fugaku.
- Y te hubiera creído si ambos hubieran estado mojados y en el baño, pero estaban secos y tirados en el suelo de su habitación. –Itachi le sonríe burlón y Fugaku le da un tic nervioso en su ceja derecha. –Papá era un niño no un idiota. –dice con burla. –Si ahora soy un pervertido es tu culpa, me traumaron, además desde ese día me di cuenta de lo mentiroso que eres.
- ¡Es tu culpa por entrar sin tocar! ¡Maldita maña que agarraste de tu madre! –exclama furioso.
- No es mi culpa que no pongan seguro a la puerta cuando van a follar en pleno día sabiendo que en casa hay un mocoso de nueve años y uno de cuatro años. –se defiende con firmeza.
- Ya veré que haces cuando tus hijos te vean en pleno acto sexual con tu esposa. –Fugaku lo fulmina con la mirada.
- Eso no va a pasar. Yo si recordare ponerle seguro a la puerta, soy más cuidadoso. –Itachi lo mira de forma retadora.
- Eres más indecente que yo. Seguro te gana la calentura y terminaras haciéndolo en cualquier habitación de la casa sin importarte que tus hijos anden ahí y sea de día. Al menos yo tenía la decencia de llevarme a tu madrea la habitación. –Fugaku afila mas su mirada, su hijo no le va a ganar.
- Pero tengo la seguridad que me inventare mejores escusas que tu, unas más creíbles. –Itachi muestra más reto, él tampoco se va a dejar ganar. –Bebés que nacen de sandias ¡pff! –remata con burla.
- ¿No lo superaras? –Fugaku entrecierra la mirada.
- Nunca. –Itachi mueve sus cejas de arriba a abajo de forma insinuante.
- Hmn. –Fugaku muy digno se cruza de brazos y voltea su rostro.
- Hmn. –Itachi hace lo mismo.
Ambos se miran de reojo e Itachi comienza a silbar de forma más molesta que hace un momento haciendo que a Fugaku le regrese su tic nervioso en su ceja derecha.
- ¡Deja de silbar mocoso del demonio o juro que te corto las trompas! –grita fuera de sí, volteándolo a ver furioso, haciendo que toda la gente que está ahí lo voltee a ver asustada.
- Amargado gritón. –murmura indignado Itachi.
- Mocoso molesto. —murmura Fugaku mirándolo de reojo.
Ambos se vuelven a cruzar de brazos y se miran de reojo de forma retadora. A los pocos segundos Itachi comienza a hacer ruidos con su lengua, tronándola y el tic en Fugaku regreso.
- ¡Te mato! –Fugaku se voltea y lo toma del cuello comenzándolo a ahorcar sin contemplación haciendo que a Itachi se le salga la lengua y haga sonidos extraños mientras los demás miran sorprendidos el show de dos de los Uchihas, pero lo que más les sorprende es ver a Uchiha Fugaku perder la cordura así, no cabe duda que solo Itachi le hace perder el porte.
- ¡Fugaku suelta a mi retoño!
La voz imponente de Mikoto hace que Fugaku se tense y voltee viendo a su esposa de pie cargando un bulto rosa en sus brazos y mirándolo furiosa. Al instante Fugaku suelta el cuello de Itachi que toma grandes bocadas de aire para recuperar el oxigeno que le fue negado.
Alado e Mikoto esta Sakura mirándolos incrédula, alado de ella Sasuke mostrando lamento en sus ojos.
- Unos minutos más que nos hayamos tardado y padre hubiera logrado matarlo. –Sasuke aprieta un puño a la altura de su barbilla.
- Debería darte vergüenza. Casi matas a tu hijo. –dice con reproche.
- No todo es mi culpa, él que me saca de mis casillas. –se defiende indignado.
- Itachi te he dicho que no molestes a tu padre. –Mikoto mira con reproche a Itachi.
- Él que no me deja silbar. Le da envidia porque él no puede hacerlo. –se defiende ya recuperando del ataque de su padre.
- Se chiflar mocoso, pero no lo hago porque es estúpido.—dice entre dientes.
Ambos se fulminan con la mirada. Sasuke se muestra ansioso porque su padre ataque a Itachi y Sakura tiene la cabeza llena de gotas de sudor.
- Bueno ya dejen de pelear y vámonos. –Mikoto suelta un profundo suspiro.
- ¿Y ese bebé? –Fugaku apunta el bulto que carga su esposa haciendo que Itachi también lo mire curioso.
- Es tu nieta Fugaku. –Mikoto es rodeada por un aura brillante.
Fugaku e Itachi muestran sorpresa mientras que los otros dos miran extrañados a la pelinegra porque diga eso.
- ¿Embarazaste a una mujer irresponsable? –Fugaku fulmina con la mirada a su hijo mayor.
- ¡Claro que no! ¡No soy tan idiota, siempre me protejo! –se defiende indignado.
- ¡Esta no es hija de Itachi, es de Sasuke-chan y Sakura-chan! –el aura brillante de la pelinegra aumenta de tamaño.
- ¡¿Qué?! –exclaman sorprendidos y sonrojados los supuestos padres mientras los otros dos desencajan la mandíbula.
- ¿Cuán… cuándo…? –Itachi y Fugakju se muestran incrédulos, no sabían que la peli-rosa estaba embarazada y si lo estaba no se le notaba mucho, ya que no tienen mucho que la dejaron de ver, Fugaku solo unos días e Itachi unas horas.
Entonces la cabeza de Itachi buscándole explicación lógica trabajo rápido y sus ojos se desorbitaron, su boca se abrió formando una perfecta "O" y llevo sus manos a sus mejillas.
- ¡Padre tenía razón y los bebés si nacen de sandias! –exclama impresionado haciendo a Fugaku, Sasuke y Sakura caer estilo anime. – ¡Joder y yo protegiéndome en vano! –dice con lamento.
Mikoto rio divertida, y descubrió el bulto dejando ver que se trata solo de su bolsa de tejido.
- Solo les hacia un chascarrillo. –dice juguetona.
Fugaku suspiro aliviado, la verdad se estaba quebrando la cabeza en pesar otra teoría que no fuera la de las sandias para darle lógica al tener una nieta de la noche a la mañana sin que la nuera se le vea pansa. E Itachi también suspiro aliviado al saber que no se protegió en vano… ¡ah! Y que la teoría de las sandias sigue siendo una mentira estúpida de su padre.
- ¿Ya tenía planeada esa broma verdad madre? –Sasuke la mira de reojo mientras se pone de pie y ayuda a la peli-rosa a hacerlo. –Por eso trajiste la frazada desde el principio. –Sasuke suspira con pesadez, por rato se estuvo preguntando la razón de la frazada, ahora entiende la razón.
- La verdad solo quería ver cómo nos veríamos saliendo los tres del hospital con un bebé. Escena que a futuro se hará realidad cuando ustedes se digne a darme una nieta. –un aura brillante la rodea al imaginárselo.
Sasuke y Sakura se sonrojan todos. Fugaku e Itachi suspira resignados ya estando acostumbrados a las ocurrencias de la femenina de la familia.
- Les agradezco que hayan venido por mí, pero es hora de irme. –dice Sakura nerviosa, la verdad siente que necesita un descanso de esa familia.
- Irte a casa de Kakashi que está sola para nada. –dice con firmeza Mikoto. –si venimos por ti es porque te llevaremos a casa, a la de nosotros. Te quedaras ahí mientras Kakashi está internado o si ya no quieres regresar con el vago eres bienvenida parea vivir con nosotros. –Mikoto le sonríe amigable al igual que Itachi mientras que Sasuke siente que adora más a su madre, tendrá a Sakura todo el día en el mismo techo con él.
- Pero…
- No acepto un no por respuesta. –Mikoto la mira con reproche.
- Adoro a mi madre. –Sasuke sonríe de forma torcida sabiendo que a su madre difícilmente acepta un no.
- Está bien. Pero solo será hasta que Kakashi salga del hospital. –Sakura se rasca la nuca avergonzada.
Mikoto asintió volviéndole a sonreír amigable. Itachi y Sasuke sonríen triunfantes y Fugaku mira con lastima a Sakura, como diciéndole "Bienvenida a mi mundo".
Continuará
jajajajajaj enserio inshe itachi, adoro como saka de sus casillas a fugaku, y mikoto no se keda atras, es una canija, ya vimos de quien saco ese lado itachi, de hecho ese canijo heredero mucho de su mami
como itachi creo ke tampoko superare lo de las sandias jajajajaja
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
CUIDENSE
BESOS
KRISS
