Ambas manadas habían pasado dos días buscando a los Dread Doctors, sabiendo que la bestia, Mason, estaría con ellos. Desafortunadamente, sus esfuerzos no habían rendido frutos. Ni siquiera con Theo, quien sabía con certeza las guaridas de los científicos del mal.

—Esto no está funcionando.– Liam le dijo a Scott.

Ambos estaban en algún lugar dentro de los bosques de Beacon Hills, al igual que el resto de los demás quienes estaban también repartidos en parejas. Quizá salir a buscar en la noche no fue una gran idea después de todo.

—Pero tenemos que seguir buscando.– El Alfa le dijo.

Liam gruñó de frustración. —¿Qué no lo entiendes, Scott?– Le preguntó molesto. —No tenemos pista alguna de dónde se pudieron llevar a Mason. No hemos conseguido nada en dos días. Estoy harto.–

Scott dejó que el Beta se deshiciera de lo que tuviera en su interior. —¿Estás mejor?– Liam asintió. —Bien, porque como estabas no resultaba muy eficiente… En realidad, retrasabas la misión.–

Liam rió sarcástico. —¿Retrasar? No se retrasa algo cuando no se sabe de él.–

—Puede ser cierto.– Scott le dijo. —Sin embargo debemos estar con la cabeza fría para poder hallar a Mason. Pelear entre nosotros no ayudará en nada.–

Liam suspiró. —Tienes razón.–

Scott se le acercó y palmeó uno de sus hombros. —Ahora vamos, hay que seguir buscando. Antes de que sea mucho más tarde.– Le dijo.

El Beta asintió e hizo caso a lo que el Alfa le dijo, prosiguiendo con su anterior labor. Continuaron así por toda la noche y encontraron lo mismo que los días anteriores.

Nada. Sin pista alguna. La situación no podría ser peor.


Llegó Sábado otra vez, y con él otra reunión de la manada. La cual no había conseguido nada la noche anterior. Sus medidas de búsqueda se volvían cada vez más limitadas, al haber indagado por casi la mayoría de la extensión de Beacon Hills.

Se estaban quedando sin recursos.

—Den por perdido a su amigo.– Theo dijo con voz indiferente, cruzado de brazos.

Liam lo miró con fuego en los ojos. —Lo dices porque no es tu mejor amigo quien está perdido. Siendo una bestia, controlado mentalmente por unos locos.– Le dijo en arrebato.

—Tranquilos.– Scott le dijo a los dos. —No debemos pelear ahora mismo, eso sólo nos retrasará.–

—Podríamos buscar mientras nos deshacemos de él.– Stiles sugirió.

—Es una buena idea.– Derek dijo.

—Por favor.– Lydia dijo rodando los ojos.

—¿Por qué no vamos con Deaton?– Malia preguntó.

Scott se giró para mirarla. —No creo que sepa algo.–

La chica lo miró con las cejas fruncidas. —¿Eso es lo que crees?– Se cruzó de brazos. —Eso significa que en realidad no le has preguntado nada.–

—Creo que Malia tiene razón, Scott.– Kira dijo. —No podemos estar seguros sin antes haber preguntado.–

—Estoy de acuerdo con ustedes.– Corey dijo.

—También yo.– Tracy apoyó. —Después de todo, queremos salvar al amiguito del lobito y noviecito de Corey.– Rodó los ojos.

—No llames así a Mason.– Hayden le reclamó.

—No soy ningún lobito.– Liam le gruñó.

—No es mi novio.– Corey dijo con las mejillas sonrojadas.

—No perdamos más tiempo.– Jordan dijo en voz alta. Queriendo ser escuchado, el que normalmente no hable en las reuniones puede ser un hecho olvidado por el momento. —El reloj corre, y con él, nuestra oportunidad de salvar Beacon Hills de la amenaza.–

—Wow Parrish, nunca habías hablado tanto.– Stiles le dijo. —Pero me gusta tu idea.–

—Entonces no se diga más.– Scott dijo.

—De acuerdo, vamos.– Theo dijo con un suspiro. —Entre más rápido se acabe esto, mejor.–

—¿No puedes pasar un momento sin dejar de ser un completo idiota?– Malia le preguntó con voz dulce, aunque por debajo se podía percibir el disgusto por la quimera.

Theo le sonrió. —Es parte de mi encanto.–

—Lo dudo mucho.– Hayden murmuró, ganándose una mirada satisfecha por parte de Lydia.

—Basta de tanta charla y vayamos a ver a Deaton.– Derek les dijo con severidad.

Después de eso, todos salieron del apartamento de Derek; el cual era el único lugar tan grande como para albergarlos cómodamente. Cada uno yéndose por su propia parte, más o menos. Theo fue en su camioneta junto con Tracy y Corey, Scott en su motocicleta con Kira, Derek junto con Stiles, Liam y Hayden, Jordan en su patrulla con Lydia y Malia.

No tardaron mucho en llegar, si un viaje de quince minutos se le puede llamar un corto tiempo. Todos descendieron de los vehículos, entrando en la veterinaria en donde sabían encontrarían al Druida.

—Deaton.– Scott lo llamó.

No le tomó más que unos segundos al hombre para aparecer en recepción, en donde recibía a sus clientes comunes y recurrentes. Hablando de la manada Hale-McCall, la cual no era recurrente y mucho menos común, era algo impresionante de ver.

—¿En qué los puedo ayudar?– Deaton preguntó con su tono calmado, como de costumbre. Era desesperante en ocasiones.

—Venimos a buscar respuestas.– Derek le respondió, situándose al lado de Scott.

—Me lo supuse al verlos todos reunidos aquí.– El Druida comentó, examinando también que las quimeras estaban presentes. —Espero que sea algo de suma importancia, como para dejar que esos adolescentes estén con ustedes.–

—En realidad, lo es.– Scott le dijo.

Deaton abrió la pequeña puerta de madera para romper la barrera de Mountain Ash que lo protegía. La cual podía ser rota por él mismo. —Adelante.– Les dijo, señalando con su brazo a la parte trasera.

Todos entraron al lugar, acomodándose lo mejor que podían al ser tantos. —Tengo la impresión de que sabe por qué venimos.– Lydia le dijo.

—Sólo lo supongo, señorita Martin.– Deaton le asintió. —No estaré seguro sino hasta que me lo pregunten.–

—Bueno, no podemos preguntarte acerca de lo que sepas de la bestia.– Scott dijo.

—Como que se llama, en realidad, la bestia de Gévaudan. Me pareció que dijo ese nombre.– Stiles comentó.

—Así es, una criatura que no se supone debe estar viva en estos años.– Deaton recalcó.

—Pero los Dread Doctors usaron a una quimera, a Mason, para revivirla.– Theo dijo.

—Sólo ellos querrían tener a una máquina asesina.– Malia comentó.

—Así es, tienen propósitos desconocidos.– Deaton dijo. —Entonces, ¿qué más quieren saber de eso?– Les preguntó.

—Queremos saber si hay algún modo de derrotar a la bestia sin tener que matar a Mason en el proceso.– Liam dijo, perdiendo el aliento en sus palabras.

El Druida pareció pensárselo un momento, uno demasiado largo para la tranquilidad del joven Beta. —Me parece que sí.– Respondió.

—¿Cuál es?– Derek preguntó.

Deaton frunció las cejas. —Si soy honesto, no lo sé.– Les respondió, mirando cómo las esperanzas se desvanecían de los ojos de todos. —Sin embargo, sé de alguien que pudiera ayudar.–

—¿Quién?– Kira preguntó.

—No creo que la respuesta sea de su agrado.– El veterinario advirtió. —Pero las únicas personas que sé que conocen más de la bestia de Gévaudan que yo, sólo podrían ser…–

—Los Argent.– Stiles y Lydia dijeron al unísono, llegando a la respuesta con facilidad.

El Druida asintió. —Sólo ellos saben de algún modo con el cual puedan salvar a su amigo.–

—No puede ser.– Derek farfulló. —Primero tengo que trabajar con este idiota.– Dijo en dirección a Theo. —¿Y ahora también con los Argent?–

—Por eso mencioné que no sería de su agrado.– Deaton dijo. —Lo lamento, pero no puedo ser de más ayuda en torno al tema.– Les dijo como disculpa.

—Descuida Deaton, al menos venir a preguntarte no fue tan malo después de todo.– Stiles le dijo. —Al menos sabemos que existe una posibilidad de salvar a Mason.–

—La cual aún no sabemos.– Corey comentó.

—Son detalles.– Stiles dijo agitando su mano.

—Bueno, entonces nos retiraremos.– Scott le dijo al hombre. —Gracias.–

—De nada.– Le respondió. —Y por cierto, no pierdan la calma.– Dijo con seriedad. —O en cambio, sentirán una desesperación total.–

Todos se pusieron rígidos ante sus palabras.

—Trataremos de que no suceda.– Jordan dijo. —Incluso si se ve complicado de hacer.–

—Somos una manada fuerte.– Scott, siempre el positivo. —Lograremos superar esto.–

—Que así sea.– Deaton respondió.

Todos se marcharon de la veterinaria, con una extraña sensación en el estómago, pensando en las palabras que Deaton dijo.

En serio que no dejarían que eso los afectara. No serviría de nada, una desesperación total era lo último que querían en su situación. Era mejor evitarla a toda costa.


Scott llamó a Christopher Argent para que se reunieran cerca de los bosques de Beacon Hills, donde todos preguntarían lo que fuera necesario para salvar a Mason. Incluso si sabía de alguna forma de matar a los Dread Doctors.

Para su suerte, el cazador estaba disponible esa noche, por lo cual la manada Hale-McCall, junto con la de Theo, estaba en los bordes del bosque.

—Espero le hayas comentado en qué parte de los bosques estaríamos.– Derek le dijo al otro Alfa.

Scott se encogió de hombros. —No, sólo supuse que Chris sabría dónde estaríamos.–

—Scotty, amigo mío, últimamente tus suposiciones no han sido correctas.– Stiles le dijo a su mejor amigo. —Así que será mejor llamarlo otra vez y decirle en dónde estamos.–

Scott asintió, sacando su teléfono celular del bolsillo de su pantalón, dispuesto a marcarle al cazador. Una vez lo tuvo en su mano, escuchó algo crujir en el medio del bosque y percibió un aroma diferente, pero a la vez algo familiar.

—Al parecer ya no será necesario.– Scott mencionó.

—Hola.– Chris saludó, saliendo de la oscuridad del bosque, como un completo acosador. Es decir, el hombre siempre parecía tener esa aura a su alrededor. —No pensé que hubiera tantos presentes en esta conversación.– El hombre dijo, notando el gran número de personas.

—Bueno, necesitamos estar todos para no omitir cualquier pregunta.– Stiles dijo.

—Eso suena interesante.– El cazador dijo. —Ahora bien, ¿qué es lo que quieren saber?– Les preguntó.

Antes de que cualquiera pudiera decir algo, ambos Alfas empezaron a gruñir, ganándose miradas extrañas por partes de todos, con excepción de Chris.

—Der, ¿qué pasa?– Stiles le preguntó a su novio.

—Él está aquí, ¿por qué?– Derek ignoró a Stiles, mirando con enojo al cazador.

—No dijiste que él vendría.– Scott dijo.

—¿De qué están hablando?– Malia preguntó, extrañada por la actitud de ambos.

—¿Quién más está aquí?– Kira preguntó al cazador.

Chris suspiró. —Sabía que sería una mala idea.– Murmuró. —Pero en verdad creo que cualquier cosa que pregunten, él lo sabrá mejor.– Respondió.

—Oh Por Dios, ¿de quién rayo hablan?– Stiles preguntó, algo fastidiado.

—Bueno, no me esperaba una agradable bienvenida.– Una voz adicional dijo, una perteneciente a un hombre. —Y tampoco me esperaba encontrarme con dos Alfas.– Dijo la misma voz.

—Gerard.– Derek y Scott dijeron al unísono.

—No puede ser.– Stiles dijo. —¿Por qué este loco está aquí?– Miró a Chris.

—¿Quién es el viejo?– Liam preguntó.

Gerard miró al joven Beta. —Eso es algo irrespetuoso.– Le dijo a Liam. —Pero ahora soy un mal necesario. Pero me llamo justo como Scott y Derek dijeron.–

—Es un loco.– Lydia dijo, mirando a Liam. —Uno que torturó a Derek, con un poco de ayuda de Scott.– Ignoró la mirada molesta de dicho Alfa. —Y un sinfín de otras cosas desagradables.–

—Suena a que no debemos trabajar con él.– Malia comentó.

—Fue una mala idea, al parecer.– Kira dijo.

—Puede ser, pero sé muy bien por qué han llamado.– El cazador mayor dijo. —Tengo conocimiento de cada cosa que haya conforme al tema.–

—¿A qué tema?– Scott preguntó.

—No juguemos al tonto, Scott.– Gerard dijo. —Sé que tienen un problema con las bestia de Gévaudan.–

—Parece saber de lo que habla.– Theo dijo. —No me inspira mucha confianza, pero creo que sí será necesario.–

—No puedo creer que esté de acuerdo contigo.– Stiles dijo en un quejido.

—Entonces…– Chris comentó. —¿Puede ayudarnos?–

Los Alfas se miraron entre sí, sabiendo que no tenían más opción. —De acuerdo.– Dijeron al unísono.

—Pero después volverá de donde sea que vino.– Derek dijo.

—Es eso o lo dejaremos morir.– Scott comentó.

—No creí que Scott y Derek se llevaran tan bien, por lo último que vi de ellos dos juntos.– Gerard dijo, siendo un estúpido como siempre. —Pero está bien, ahora pueden hacer sus preguntas.–

—¿Por qué quieren ayudar?– Lydia les preguntó, antes de que alguien más pudiera decir algo. —No soy tan tonta como para no notar que quieren resolver algo.–

Chris suspiró. —La bestia de Gévaudan tiene un tipo de relación con nuestra familia.–

—¿Qué tipo de relación?– Tracy preguntó. —Puedo notar que no son las mejores personas, pero tampoco están al nivel de esa cosa.–

—Podría sorprenderte lo que hemos hecho.– Gerard dijo, enviando un estremecimiento por la columna de la chica.

—Es algo así como un ancestro.– Chris comentó. —Fue hermano de la primera cazadora de los Argent; Marie-Jeanne Valet.–

—¿La bestia esa fue una persona normal?– Scott preguntó. —Es decir, ¿no nació siendo un hombre lobo?–

—No, Scott.– Gerard le respondió. —Fue maldito por la Luna por razones desconocidas, pero sabemos su nombre.– Hizo una pausa, por el bien del dramatismo. —Se llama Sebastien. Sebastien Valet.–

—¿De qué nos serviría saber su nombre?– Stiles preguntó con sarcasmo.

—No tengo idea.– Gerard respondió, sorprendentemente con honestidad. —También sé que hay una manera de matarlo.–

—¿Cuál?– Derek preguntó apresurado.

—Se necesita la misma lanza con la que Marie-Jeanne lo mató hace más de un siglo.– Chris respondió.

—La cual no sabemos dónde puede estar oculta.– Gerard agregó.

—También hay una leyenda de la bestia.– Chris dijo, llamando la atención de todos, exceptuando la de su padre.

—¿Qué clase de leyenda?– Kira preguntó.

—Una que está relacionada con él.– Chris señaló a Jordan.

—¿Conmigo?– Parrish preguntó. Confundido era la palabra que lo describía ahora.

—Así es.– Chris respondió. —Sabemos que era un Hellhound. Y al parecer la batalla final se libra entre uno y la bestia de Gévaudan. La batalla entre dos máquinas asesinas.– Explicó.

—No soy una máquina asesina.– Jordan dijo con el ceño fruncido.

—¿Es por eso que los Dread Doctors la revivieron?– Derek preguntó, ignorando por completo el comentario de Jordan.

—Así es.– Chris respondió.

—Bien, al parecer esto empieza a no ser una idea tan mala por todo lo que saben.– Stiles comentó. —Pero siempre será una mala idea trabajar con ustedes–

—¿Acaso tienes miedo de un viejo como yo?– Gerard le preguntó con sarcasmo. —¿De uno que no se puede defender?–

—No se haga el idiota.– Derek le dijo. —Sabe muy bien que no es viejo indefenso. Es más, da asco.–

—Tranquilo, Derek.– Scott le dijo, no quería iniciar una pelea. No sabría a dónde lo llevaría eso.

—Bien, ya nos dijeron unos datos extras de la bestia que se robó a mi mejor amigo.– Liam interrumpió por primera vez durante la conversación. —Lo que me importa saber ahora es… ¿Hay alguna manera de salvar a mi mejor amigo? ¿De no matar a la bestia sin matarlo a él?– Preguntó con sus ojos llenos de esperanza.

—Sí.– Gerard dijo. —Hay una manera de que se pueda salvar tu amigo, es una forma muy sencilla para ser honesto.–

—¿Cuál?– Liam preguntó, su esperanza volviendo a flote.

—Hay que separarlo de la bestia.– Gerard le respondió.

—¿Y cómo demonios se supone que hagamos eso?– Malia preguntó. —Esa cosa puede con la mayoría de todos. Si lo debemos separar de Mason, lo veo una misión casi imposible.–

—Malia, trata de ser algo positiva.– Kira le dijo, la chica coyote rodó los ojos.

—No puedo discutir lo que Malia mencionó.– Lydia dijo encogiéndose de hombros.

—No.– Corey dijo en voz baja, tratando de no dejar escapar las lágrimas que inundaban sus ojos. Tracy puso una mano en su hombro, reconfortándolo.

—No es imposible.– Gerard dijo. —Sólo que el método de separarlos no lo conozco. Es algo que quizá su Druida tenga conocimiento.–

—No.– Liam respondió. —No sabe. Acudimos a él antes que a ustedes.–

—Quizá no conocía una forma de salvar a su amigo.– Chris comentó. —Ahora que lo saben, probablemente les pueda ayudar con la tarea.–

—Puede ser.– Stiles dijo. —Después de todo, Deaton dijo que no recordaba la forma de ayudar, pero sí que había una.–

—Y quizá ahora sí pueda ayudar.– Derek agregó.

—¿En serio lo creen?– Liam les preguntó.

Scott giró a mirar al Beta. —Si ellos lo creen, también yo.– Le dijo.

—Bien, al parecer fue todo por esta noche.– Gerard dijo, notando que nadie tenía la intención de preguntar algo más.

—Llámennos si necesitan algo más.– Chris le dijo a Scott, antes de retirarse junto con su padre.

—No fue tan malo como esperé.– Theo dijo cuando los Argent se fueron.

—Ohhh No, en serio fue malo.– Lydia dijo mirando a la quimera. —Hablar con ese viejo siempre es malo. Puede mentir si se le da la gana, es capaz de engañar a los sentidos de un hombre lobo.–

—No mentía.– Los Alfas dijeron.

—Sigue siendo malo.– Lydia dijo rodando los ojos.

—Puede ser así, Lydia. Pero de haberlo llamado, no habríamos descubierto que hay una forma de salvar a Mason.– Scott le dijo.

—La cual seguimos sin saber cómo llevar a cabo.– Malia remarcó.

—Pero la descubriremos, ¿verdad?– Liam preguntó.

—Tenemos que hacerlo.– Scott le respondió. Todos le asintieron.

—Bueno, ha llegado el momento que nos retiremos.– Theo dijo en voz alta, para después marcharse junto con Tracy y Corey.

—Será mejor que también hagamos lo mismo.– Lydia comentó.

—¿Y qué pasó con averiguar la forma de separar a Mason de la bestia?– Liam preguntó.

—Liam, la respuesta seguirá ahí el día de mañana.– Hayden le dijo, tratando de hacerlo entrar en razón. —Lo que necesitamos ahora es un buen descanso.–

—Está bien.– Liam dijo con un suspiro, dejándose ser arrastrado por la chica en dirección a la camioneta de Derek.

—Vámonos, es hora de descansar.– Stiles dijo al resto de los demás, sintiendo el propio cansancio envolver su cuerpo al escuchar las palabras de Hayden.

—Es lo mejor.– Scott dijo.

Todos se marcharon del bosque de Beacon Hills, pero esta vez con la esperanza, con la certeza de que había un modo de salvar a Mason. Y harían lo que fuera necesario para resolverlo.


Los Dread Doctors estaban junto con la bestia de Gévaudan, más bien con Sebastien Valet, en un lugar escondido dentro de Beacon Hills, un lugar sumamente difícil de encontrar por métodos comunes. Es decir, era a través de una puerta secreta en un sótano secreto. Uno mucho más secreto que el santuario del Nemeton.

—Ahora debemos poner a prueba lo exitoso que es nuestro proyecto.– El doctor más pequeño mencionó.

—¿Acaso crees que haya alguna duda de ello?– Le preguntó el doctor con un tubo en la máscara.

—No hay duda de ello.– Dijo el líder. —Pero es cierto que debe pelear con el Hellhound para saber quién es más fuerte.–

—Son muy aburridos.– La bestia, Sebastien, dijo. —No veo la gracia de que me hayan revivido si me quieren usar como un perro.– Dijo con molestia.

—Ese no es el caso.– Mencionó el líder, mirándolo a los ojos. —Pero queremos saber el resultado de la pelea.– Le dijo.

Sebastien se encogió de hombros. —No creo que logren saberlo después de todo.–

—¿A qué te refieres?– Los Dread Doctors preguntaron al mismo tiempo.

El cuerpo de Sebastien empezó a ser cubierto por sombras. —Que no estarán vivos para verme pelear con esa otra criatura.– Terminó por transformase completamente, rugiéndole a los Dread Doctors.

—No serías capaz.– El líder dijo.

Sebastien volvió a rugir, se movió velozmente al doctor más pequeño, lo alzó del cuello con una mano, y con la otra le arrancó la cabeza. Sorprendentemente, no salió sangre alguna.

Prosiguió con el de la máscara con un tubo en el frente, enterrando sus garras en el medio de su pecho y en donde se supone va el abdomen. Lo alzó de esa manera y lo perforó de tal manera que sus garras salieran por la espalda. De este Dread Doctor, tampoco salió sangre.

—Se supone que no pasaría esto.– El doctor restante dijo antes de que Sebastien lo agarrara del cuello con una mano.

La bestia lo alzó al igual que los otros, estrangulándolo y con su otra mano, empezó a hacerlo pedazos, rasguñando con cualquier superficie que se encontrara. Hasta un momento que se hartó y, con todas sus fuerzas, lo partió por la mitad en la cintura. Expidiendo sangre por todos lados.

Sebastien regresó a su forma humana. —Bueno, revivir tampoco se suponía que pasara.– Dijo mirando los cuerpos sin vida de los Dread Doctors. —Y aquí estoy.–

Empezó a caminar en dirección a la salida, con la intención de ni siquiera molestarse en ocultar lo que había hecho. ¿Qué caso tenía? Después de todo tendrían que morir, Sebastien sólo se los hizo más fácil a la manada Hale-McCall.

—Ahora es mi turno de hacer estremecer este lugar.– Sebastien dijo para sí mismo, saliendo del lugar y dejando atrás los cuerpos sin vida de quienes lo había revivido.