Capitulo 25: Días de paz

…—Hola Matt… tiempo sin verte.

—Tienes razón, creo que son ya unos seis o siete años ¿verdad? pero vamos, quien se va a estar fijando en nimiedades como esas.

—Vamos no seas así.

—Entonces como demonios esperas que sea ¿Acaso que nada más verte me levantase de la silla y corriese a abrazarte gritando papá? Tsk, no puedo creer que fueses tan crédulo como para pensar esa mierda.

—Matthew, ten más respeto, es tu padre después de todo.

Un comentario de alguien que la verdad aquí no tenia mucho que decir, la recuerdo, se llama Yuriko, por un tiempo fue la secretaria de él, se divorcio de Amelia, y tan pronto como pudo se casó con ella y formaron una familia.

—Lo lamento Yuriko, pero de aquí de la única persona que este señor aquí presente es padre, es de esta chica —La vi de arriba abajo — ¿y bien?

—Bien ¿Qué Matt?

— ¿Cuando se supone que conoceré al hijo tuyo que tiene mi edad?, por como se ve y actúa la chica debe de tener más o menos la edad que Sophie debería tener actualmente, ¿no?

— ¡No me hables en ese tono muchacho!

— ¿No? Deberías de dar gracias que sigues en pie, en otro momento te hubiese sacado de aquí como una bolsa de basura, ustedes hablan de respeto, ¿Qué sabes tú de respeto?, ¿me puedes decir si sabes algo de la lealtad acaso?

Dime donde demonios estabas cuando mamá salía a beber y no volvía en días —me le fui acercando —, dime donde estabas cuando Sophie cayó enferma —lo empujé —, dime donde demonios estabas cuando la policía me detuvo —lo volví a empujar, más fuerte. Pero esta vez tenía un nudo en el pecho, me costaba respirar, por alguna razón deseaba gritarle o llorar de rabia por tener que recordar todo esto —. Dime entonces… donde demonios estabas cuando tuvimos que sepultarla.

—Yo… —su silencio era la única prueba que necesitaba, el había agachado la cabeza, no tenia que decir o alguna prueba contundente para la cual lo debiese de llamar papá o padre.

Pero esto tuvo daños colaterales, la niña que me llamó Oniisan salió corriendo.

—Sakura —la madre preocupada salió corriendo.

Él me tomó de la corbata tratando de sujetarme fuertemente y con rabia.

— ¿Tienes idea de lo importante que era para Sakura venir a verte?

—No —me lo quité de encima y puse una barrera, tanto física como emocional frente a nosotros —, y la verdad, deberías de haberlo pensado mejor antes de exponerla. De ser por ti te hubieses quedado escondido bajo tu roca… antes de que vuelvas a irte por otros seis o siete años… quiero que sepas algo: Puedo perdonarte el que te hayas ido, lo comprendo y es bueno que hayas logrado haber formado una familia —me costaba poder sacar las palabras sin desmoronarme… pero debía ser duro —. Pero lo que no te puedo perdonar es que tú, siendo su padre no hayas ido a verla, por mucho que te contacté o quise hablar contigo… sé bien que tu mujer quería incluso que fuese a ver a Sophie —me retiré de la habitación.

— ¿Dónde crees que vas?

—Ha curar a alguien que no tiene culpa en esto —me detuve a medio pasillo —Quiero que quedé bien claro algo entre nosotros Matthew Hawkins II, te puedo perdonar la deslealtad o la infidelidad como padre. Pero no puedo perdonarte la cobardía.

Maldita sea, por que debía de aparecer aquí, ahora… por que del cielo debe de caerme más mierda encima cuando estoy pasando por un buen momento… quizás sea mi karma.

—Matthew, ¿a donde vas?

—Debo de salir señora Morello.

—Pero tú eres el siguiente.

—Pues que pase alguien antes, tengo cosas importantes.

— ¡Hawkins! —Su tono de voz era ahora imperativo —saldrás al escenario ahora, o si no te reprobaré en música.

— ¿Sabe qué señora Morello? Si quiere hágalo, en estos momentos hay alguien que me necesita mucho más, así que si lo desea puede tomar ese piano y… no espere, si quiere le ayudo, le unto lubricante al piano para que le quepa mejor en el culo.

Luego de eso, salí del auditorio, afuera nevaba y solo llevaba ropa formal para presentarme como concertista escolar… pero encontrar a Sakura era mucho más importante, que cualquier otra cosa, o que la señora Morello haya quedado tan pálida como la nieve después de enfrentarla.

Tenia suerte de que cayese nieve, eso hacia más rápido el rastreo de la chica, al menos hasta llegar a la entrada del edificio principal de Highland, especialmente por la cantidad de huellas que habían esparcidas, haciéndome perder el rastro de la chica…

Pobre Sakura teniendo que haber venido aquí desde quien sabe donde… y el idiota de su padre que no previo esto, me pregunto si en verdad seré su hijo, tan irresponsable descuidado… es como si yo hubiese madurado antes que él, hay cosas de las cuales que simplemente no se da cuenta, o que simplemente no comprende como sus decisiones afectan al resto.

Pero pensando las cosas logre dar nuevamente con un rastro. No estaba seguro si era de ella, pero al menos era un indicio entre toda la nieve que había ese par de huella en la nieve.

Ahí esta Sakura, sentada en el borde de la fuente, con las rodillas a la altura del pecho, ocultando la cabeza mientras sollozaba.

Me le fui acercando lenta y sigilosamente, no quería que la chica nada más ver que me le acercaba saliese corriendo de nuevo. Debía de mantenerme callado, ella en todo esto era inocente.

—Sakura —traté de pasar la mano por su cabeza para tratar de aliviarla pero la chica al descubrir que estaba tan cerca de ella trato de echarse a correr.

—Déjame… me odias.

—Eso es mentira, yo contra ti no tengo nada.

— ¡Mentira! —la chica no podía contener las lagrimas que caían por sus ojos.

—Te digo la verdad… veras, lo que ha pasado entre tu padre y yo, no ha sido tu culpa, jamás lo será.

—Pero yo le dije que tenía deseos de verte, de estar contigo… de que fuésemos una familia.

Demonios, que responderle sin hacerla sentir mal… puede que termine aceptándola y queriéndola como hermana menor… pero rechazo a su padre… puede que sea bastante resentido y obstinado, pero simplemente no puedo perdonarle el pasado.

—Sakura… saber de ti ha sido una gran sorpresa.

— ¿De verdad?, estaba segura de que el abuelo te había contado… siempre se ve feliz cuando nos va a ver.

Vaya, así que el viejo estaba enterado de todo esto… la verdad no lo culpo… voy a hablar con él en tono calmado, no hay necesidad y objeto de molestarse… seguramente el viejo trataba de no darme mayores problemas o cosas así… demonios, no exaltarme por cosas como esas, de seguro dirán que estoy madurando o alguna burrada similar.

—Tendré que llamarlo uno de estos días —ella se acurrucó a mi lado por el frio que sentía.

—De seguro se alegrara de escucharte, siempre que habla de ti lo hace con orgullo. Demo… hay algo que deseo preguntarte.

—Dímelo Sakura, a que viene tanta formalidad y temor.

—Es que temo escuchar tu respuesta.

—Pero si no preguntas nunca la sabrás.

—Bi…bien, ¿Puedo seguir llamándote Oniisan?

—Vale, pero no te entusiasmes mucho —le acaricie la cabeza —, soy un abusador de abusadores, hay una imagen de tipo duro que debo cuidar… pero si todo va bien dentro de seis meses eso no deberá de importar —Si todo sale bien, no importaría si me ven estando cariñoso con Hikaru, o si cuido de Sakura.

— ¿A que te refieres?

—Dentro de seis meses es el plazo máximo que me he impuesto para hacer me con el dominio total de la escuela.

—Sí, Ojisan también me ha hablado de que eres alguien ambicioso, vengativo, y bastante conflictivo —Ojisan… ya veo, el abuelo le contó.

—Y a pesar de todo eso querías venir a saber quien era yo. No comprendo Sakura, cualquiera se alejaría de saber que tiene un pariente así

—Quizás —ella sonrió bajo la débil luz de los faroles —, pero también me explico el porque hiciste todas esas cosas, y que eres, en el fondo alguien muy bueno y noble.

—Hey, no vuelvas a decir eso en público, tengo una imagen de cabrón que debo de cuidar, pequeña —vi a su madre a la distancia —Sakura, la verdad ha sido agradable conocerte, pero ahí viene tu madre.

—Entonces no puedo quedarme hablando contigo.

—Ella debe de estar preocupada —consulte el reloj para ver la hora —, pero voy a darte algo —en un papel empecé a escribir el número de mi nuevo teléfono, el antiguo se estropeo con el agua de la piscina —. Con esto podrás hablar siempre conmigo. Pero recuerda, este número debe de ser un secreto, tanto como para tu mamá como para tu papá.

—Oniisan... el también es…

—No, el no es nada ¿entendido? Tú no tienes culpa en lo que pase entre ese sujeto y yo. Se una buena chica ¿vale?

— ¡Sakura! — Yuriko al fin nos vio y corrió para encontrar a su hija que guardaba en secreto el papelito — ¿estás bien?

—Sí, Oniisan me encontró y se quedó a mi lado.

—Matthew… tú.

—Yuriko, me tomara un cierto tiempo el acostumbrarme a la idea volver a tener una hermana menor, pero creo que podré con eso. En fin, si me disculpan damas, hay un espectáculo que debo dar.

—Que te vaya bien Oniisan.

—Matt, al fin te veo.

—Profesor Jones, que sucede. Espere, no me dirá que la señora Morello…

—Esta prácticamente echando espuma por la boca muchacho, será mejor que vayas a tocar de una vez.

—Iba al auditorio, pero antes de eso, hágame un favor, lleve a Sakura con usted —le señale a la niña que miraba incrédula.

— ¿Y ella es…?

—Mi hermana recién descubierta.

— ¿Tu qué?

—Pregúntele a Hikaru, ahora llevo prisa.

~O~

24 de Diciembre, una fecha mágica, llena de sueños, esperanza, y de ilusiones en muchos casos, las familias se reúnen, los lazos se estrechan… es como si en todo esta jodida parte del mundo se encargase de querer reconciliar a todo aquel que se ha peleado con la familia y los amigos.

Y así, involuntariamente hasta hace unos días seguía considerando que era hijo único… y en una tarde las cosas cambian y tengo nuevamente una hermanita… la verdad la situación no deja de darme vueltas en la cabeza, por un lado estoy feliz, ella se arriesgo mucho para conocerme, saber de mí y ese tipo de cosas.

Esa misma noche, después del concierto, hable del abuelo de esto, a pesar de que era de madrugada en Singapur, él ya estaba despierto… y va a ser cierto eso de que se esta haciendo viejo. Pues al menos fue honesto, dijo que no encontraba el momento, esperaba que yo al menos diese el primer paso y quisiese volver a hablar con aquel sujeto.

Pero fue la chica quien se arriesgó a dar el primer paso, eso se lo respeto, ella también me comento que tenia miedo de lo que podría pasar, de cómo reaccionaria al verla. O sí la odiaría por ser hija del segundo matrimonio. Para mí ella solo esta en medio de todo esto, no escogió donde o cuando nacer.

Por un lado Matthew K. Hawkins II me ha vuelto a decepcionar, lo que inicio como aventura, no fue en la decadencia del matrimonio como había creído hasta ahora, si no, al preguntarle a Sakura cuando nació supe incluso que era unos meses mayor que Sophie, y la relación de ellos empezó antes de esos años… hay que verlo, a un tipo así, como se le podría llamar papá, si da vergüenza de tratar incluso de llamarlo de ese modo. Y el tipo quiere que así y todo le respete solo por ser mi pad… digo el padre de Sakura.

Pero más allá no logre pensar, a los costados de la cabeza sentí como un par de manos me jalaban hacia atrás y caía tendido suavemente en el suelo de pino de la residencia Natsume. Volví a relajarme al ver quien era, esos ojos azules eran inconfundibles, Hikaru me miraba dulcemente, con su sombrero de santa… sin mencionar el cosplay navideño que llevaba, esto era una conspiración por parte de las chicas. Todas vestidas a modo de "chicas santa"… vamos que cualquiera desearía que se le sentasen en las piernas y querer llevar a cabo alguna fantasía con ellas.

—Tierra a Matt, responde cariño. Es aburrido el estar viéndote beber sorbo tras sorbo de coca cola.

—Es que no trato de no beber alcohol.

— ¿Y para qué deseas hacer algo así?, eso es dañino y lo sabes.

—Sigo pensando en eso Hikaru, y supongo que ayudaría a pasar el mal sabor.

—Ella te quiere, incluso vino a New Heaven a buscarte.

—Lo sé Hikaru, pero aun así yo… —no pude continuar la oración, el estar tendido en el suelo y sentir el cálido beso de Hikaru me dejo en blanco —, vamos deja de hacer eso, preocuparte no sirve de nada, y de seguro esto se ira resolviendo conforme pase el tiempo, por ahora olvídate de todo, de los conflictos con tu padre, de la escuela, los vándalos, y con hacerte con el poder.

—Tienes razón, la verdad con los chicos hay algo planeado.

—Cuéntame de que trata —ella parecía sorprendía e intrigada con el supuesto,

—Davide y sus hermanas piensan ir en fin de año a unas termas, y claro, el consejo estudiantil se ha enterado de eso y para la ocasión se han unido Yuusuke, Karen, y Moe…

—Ya veo — Hikaru había interrumpido para saber, de seguro a donde quería llegar con esto.

—Y claro, al ir el consejo escolar, el director se negó a que un grupo de adolecentes fuese solo a unas termas, así que el profesor Jones, va también… y él no quiere dejar sola a Lara…

—Vaya Matt, es un gran grupo, de seguro te lo vas a pasar genial, pero una cosa, nada de estar espiando a las chicas en las termas, ¿vale?

— ¿Cómo, tú no piensas venir?

—Matt, tú sabes bien que no puedo ir, ya sabes… —sí, sé que eres una chica gato y no puedes dejar que lo descubran así como así.

—Lo sé bien Hikaru, ¿acaso crees que no te invitaría si no hubiese planeado algo?

—Bueno, yo…

—Hikaru, estas personas son tus amigos, te quieren y se divierten contigo, has compartido con ellos este año que con las demás personas desde que estas en Highland, ¿no es así?

—En eso tienes razón pero… —nuevamente con las excusas.

—Pero nada, escucha, he llamado a las termas en cuestión y hay varias habitaciones en renta, por ser grupo supuestamente darían una para los chicos, otra para las chicas y una para el tutor del viaje. Pero puedo pagar una suite… con baño privado.

—Matt yo…

—Hikaru —no la dejé terminar, no quería que terminase la oración —por favor, si no vienes conmigo el viaje no valdrá de nada. Quiero que vayas —la tome de las manos y la miré a los ojos —, deseo que vayas.

—Yo… quiero saber hasta cuando tengo plazo para pensarlo —genial, eso es un "sí". Solo que ella no lo sabe aun.

—Solo un día para pensarlo, ya sabes, la temporada en que se hace el viaje, los cupos y todas esas cosas.

—Tendría que comprar varias cosas —Lo sabia, Hikaru había caído —supongo que en la suite estaríamos solos los dos ¿verdad?

—Sí, claro ¿por? —esto la verdad estaba tomando un rumbo que no esperaba.

—Ji, ji. Por ahora nada de lo que debas preocuparte, solo estaba pensando en —se acercó y me hablo al oído —estaba recordando que estando ahí, podremos volver a dormir juntos —ella me abrazó cálidamente.

— ¡DAVIDE NATSUME! ¡¿Cómo has podido comerte dos tazones de pasta de turrón de almendras?! —y con eso la paz del momento se nos ha ido por el wáter.

—Nee… Neechan, tenía hambre.

— ¡ERES UN CERDO!, ¡y te tratare como tal!

—Es… espera Neechan, no te precipites.

— ¡Qué no me precipite!, eres un glotón, un cerdo… y te voy a tratar como tal —en eso vimos correr a Davide como si el mismo demonio le persiguiese —regresa aquí cerdito, te voy a cocinar, a ponerte una manzana en la boca, y una zanahoria en el culo.

—Hay que ver del humor que se pone Maya cuando le estropean la cena.

—Ne… Matt, ¿no me habías dicho que también habías cocinado algo?

—Sí, y se sigue cocinando aun: es una pierna de jamón, con glaseado de miel y piña, acompañado por almendras tostadas y una salsa de hongos.

—No sabia que podías cocinar algo así.

—De hecho este es el primer experimento, y lo he planeado por días… sin mencionar que estoy desde las seis de la mañana con esto.

—Vaya… tú cuando haces algo en verdad te esmeras —me beso la mejilla cariñosamente, ¿será el ambiente que la tiene así? O sus genes de gato que la hacen estar mimosa frente una fuente de calor.

—Hay algo más que te quiero preguntar Hikaru, y es importante.

—No Matt, no me pondré algún cosplay para que babees.

— ¡No es eso!... esto es más personal, más propio de mí… mañana parto hacia mi antigua ciudad, al Valles de los cedros, hay cosas que quiero enfrentar y lugares importantes a los que deseo ir… y me seria de mucha ayuda si vas conmigo.

—Matt… el ver a tu padre y a tu hermana ha despertado viejo fantasmas y antiguas heridas ¿verdad?

—Algo así, deseo volver mis pasos un poco más atrás, y desde ahí ver si he estad haciendo las cosas bien, si he madurado, si he mejorado… si está bien que siga con las tal cual.

—Matt, relájate. Cualquiera aquí dirá que has madurado, de seguro nadie, pero absolutamente nadie habría de estado tan tranquilo en tu situación, mira a tus amigos, de estar en tu lugar habrían golpeado a tu pad…a ese señor —gracias por el gesto Hikaru —insultado a la mujer, y hecho llorar a la niña.

Pero no, a tu modo, has sido muy diplomático, ¿y que has hecho con Sakura?, pues de seguro ser más maduro que cualquiera en la escuela… su situación me recuerda a la mía, yo también tenia miedo de que supieses la verdad, y solo me secuestrarte para hablar conmigo, de protegerme.

—Calla, no digas más, no es necesario. Siempre estas cuando te necesito —ella se ruborizó, era algo obvio el verla a la cara.

—Como no hacerlo, te quiero demasiado como dejarte a la deriva.

Gracias Hikaru, tu amor es algo mágico, no sé si sea bueno que tan pocas personas sepan lo maravillosa que eres, por un lado es una pena. Pero por otro comprendo que es un tesoro fabuloso… que es prácticamente mío.

~O~

Habíamos pasado todos juntos, la noche anterior en la casa de Davide, deje pegado al refrigerado una carta en la cual explicaba mi situación, a donde iba y cuando volvería. Esto lo había decidido hace un buen rato. Por lo cual nada más estar listo, partimos con Hikaru en tren, hacia Valle de los cedros.

Era bueno saber que mi madre no había tomado mayores precauciones con la casa que quedaba vacía, no tuve problemas para entrar, claro que me moleste al ver cosas del nuevo esposo de mamá, pero era lo de menos, llegamos alrededor de las seis de la tarde con Hikaru, así que pasamos directamente a comprar algo de comer con Hikaru. Mañana iría a ver a Sophie.

—Yuusuke, aquí Matt.

Hey, donde demonios se han metido ustedes dos, se supone que íbamos a hacer muñecos de nieve…

—Pero si deje una carta.

Y por eso mismo, Maya esta enojadísima

—Hay que joderse….

Y bien Matt, en que te ayudo

—Genial, directo a los negocios, eso es lo importante. Veras, quiero saber como va lo del póker.

Sobre ruedas, el alcalde no solo nos ha dado permiso, si no que quiere entrar, también la seguridad externa, la caja fuerte será proporcionada por el banco nacional de Midgar.

—Evita al grupo de Ootari, se ha demostrado que son inútiles, promocionaremos el torneo de póker nada más volver de las termas.

Matt… que pretendes, para que quieres ganar tanto dinero de un solo golpe

— ¿Acaso tiene algo de malo engrosar nuestras arcas legalmente?

¿Entonces? ¿Para qué?

—Te seré honesto, quiero una parte del dinero para comprarme el cine. Quiero exhibir clásicos del cine, de aquellas buenas y viejas películas, nada de mugres como Crepúsculo y bodrios comerciales recientes.

¿Y cual deseas exhibir primero?

—Je, je, hay muchas amigo, pero por ahora concentrémonos en ganarle a todos el dinero y veremos que hace cada uno con su parte.

~O~

Odio tener que hacerte esto Hikaru, pero la verdad quería enfrentar la situación por mi cuenta.

—Bueno hermanita, aquí estoy, lamento no haber podido venir antes a verte —saqué y encendí un cigarro frente a la tumba, junto con dejarle un ramo de flores blancas —. Perdona esto, sé que nunca te ha gustado que fume frente a ti… o que simplemente fume. Querida Sophie han pasado tantas cosas en este ultimo medio año… si lo ultimo que te había contado era que nuestra vieja había encontrado un nuevo idiota, la verdad no confió en él, pero vamos, siempre has sabido que a esos tipos no les he tenido nunca confianza.

Expulsé una densa bocanada de humo mientras pensaba.

—También debo de contarte que un idiota estuvo a punto de matarme, o eso trató, ¡Ja! Tratar de matarme con semejante baratija, he resistido más cantidad de balas y de mayor calibre también… actualmente lo sigo buscando para partirle la cara pero bueno… mejor no te hablo de esas cosas que nunca te ha gustado el modo en que opero. Pero hay algo importante que sí debes saber, he conseguido amigos, amigos de verdad, últimamente se están arriesgando bastante pero la verdad es que ellos son buenos chicos, un tanto locos pero muy buenos.

De seguro te hubiesen agradado, son de ese tipo de personas que están para hacerte reír y para sostenerte cuando no puedes hacerlo por ti mismo… también tengo novia, Tsk Eso te apuesto que nadie lo hubiese esperado, pero sí, he abierto el corazón a una chica amorosa, alguien que me quiere a pesar de cómo soy y de cómo me comporto.

Sophie, yo sigo siendo un irreverente, acido, cabrón, y en ciertas ocasiones, un verdadero hijo de puta para decir las cosas, dudo que vaya a cambiar, como tampoco pienso cambiar eso de que "todos se merecen una patada en el culo". Son cosas que ya están muy enraizadas en mi mente, y la verdad no me gustaría cambiar.

—Suspire con resignación al terminar de contar las cosas, quizás por el hecho de que ella no me respondería, o que simplemente me he dado cuenta de que hay cosas que pude haber hecho de otro modo en ciertos lugares, apague la colilla del cigarro y la tire a un basurero—

—Bueno hermanita, será mejor que vaya caminando de seguro Hikaru se ha preocupado al no encontrarme, y de seguro se molestará más por haber salido sin decirle nada —le sonreí ampliamente —, puede que la próxima vez te la presente, es alguien grandiosa —pero antes de irme recordé algo que quería decirle —. Espero Sophie que no tenga que dejar pasar tanto tiempo para volver a venir a verte, sé que a pesar de todo, ni los estudios ni mis planes son excusa para estar lejos de la familia.

Antes de volver a casa, de seguro a afrontar la ira de una chica neko ignorada apropósito, pasé a los servicios y al estarme lavando la cara pasó algo raro. Al verme en el espejo sentía la misma aura que me motivaba a hacer cosas hace un año atrás.

—Vaya, quien lo dirá ¿Así que en esto me he convertido?

—Quien lo diría, no sabía que había madurado tanto este año, por desgracia mi reflejo sigue viéndose como un idiota.

—Wow, sí veo que has madurado bastante, ropa cara, bien peinado… haciendo las cosas en grande ¿no?

—Como siempre.

—¡Ja! —respondió con sarcasmo— por favor, ese ha sido un mal chiste, te felicito por domar al gorila de Russel y tenerlo tan manso y obediente, pero simplemente y sin aviso le hubiese roto el cráneo al idiota de Hart, colgado de los calzoncillos al nerd mayor para que los otros obedeciesen sin cuestionamientos… en cuando a ese hijo de perra…

—Me encargare de todo a su tiempo. Dime una cosa cachorro, acaso crees que solo con dar una paliza todos se van a rendir a tus pies, acaso sigues siendo tan idiota como para creerlo.

—Pues ha funcionado.

—Claro, y por eso mismo cuantas balas te llegaron, cuantas puñaladas traperas…

—Pues tampoco puedes decir que estés libre de eso, ese mamonaso ha tratado dos veces de sacarte del juego, hirió a tus queridos amigos… y no hablemos de Hart que de seguro ya esta libre y deseoso de luchar contigo.

—Tu problema… Matty, es que solo ves el presente y el futuro inmediato, solo piensas en el próximo paso y nada más ser herido dejas todo por venganza.

—Y tú…—no quería escuchar su charla, por eso golpeé repetidas veces el espejo —. Vamos ¿no creerás que eso va a detenerme?

—El gran problema, es que te obsesiona el pasado, es por eso simplemente que no ves lo pasa a tu alrededor, sigues atrapado como criminal por… —caí en cuenta de mis errores —porque simplemente, no eres capas de soltar el pasado. Vivo tanto el pasado como el presente, es por eso que tantas cosas no han tenido éxito y el porque la visita de Sakura y los otros no deja de darme vueltas.

—Bravo —el reflejo del espejo de al lado empezó a aplaudir con cierto orgullo —, felicidades detective, ha encontrado la primera clave —luego de eso el reflejo se esfumo, volvió el que solo me imita y no trata de ser acido conmigo —. ¿Qué demonios ha sido todo esto?

—Matt, tu mano —Hikaru me había encontrado, esta chica es muy hábil.

—Estoy bien.

—Nadie le pega a un espejo por nada.

—El marco era feo.

— ¡No me pongas excusas! Además no tienes idea lo que me costo encontrarte.

—Pero lo hiciste.

—Sí, estaba preocupada por ti.

—Gracias —le besé la frente —, lo que paso fue que en ese momento… tuve una lucha contra mis demonios… sacándome en cara lo que soy y lo que he hecho.

—La verdad, lo de enfrentar tus demonios en un baño publico me suena a excusa, no es algo que le pase a alguien normal.

—Sí, de partida muchos no tienen demonios que purgar.

—Cierto, pero además, tú tampoco eres alguien normal.

—Entonces Hikaru ¿eso significa que me crees?

—Claro, pero ahora vamos a que te curen esa mano.

—Pero no sangra ni nada, estoy bien, no necesito ir a ver a un doctor.

—O vamos o te hecho en cara lo que resta de viaje que me dejaste sola en casa y te repito una y otra vez lo difícil que fue dar contigo.

—Vale, vamos a ver al dichoso medico.

~O~

Aun sigue molesta conmigo, por dejarla en la casa y por lo de mi mano, pero a pesar de todo vino conmigo, al igual que Davide, Yuusuke, Lucy, Aya, Maya, Lara, Karen, Moe, y el profesor Jones…

Pero por lo menos logre hacer que viniese, eso de la suite y la terma privada de seguro la convenció, yo quería pasar tiempo con ella, pero ella no quería meterse al agua con todas las chicas.

— ¿Has dejado los fantasmas en casa o te los has traído en la maleta? —hay que ver como es de bocazas este Davide.

—Si vienen conmigo los demás estarán a gusto, no comen, no duermen, no cagan, no espiaran a las chicas bañándose. Solo me molestaría a mí.

—Ya… ¿pero los has traído?

—No, los deje en Valles de los Cedros, aquí no pintan nada —me levante del asiento del bus para ver a todos — ¡hemos venido a divertirnos! A comer sushi en un bote gigante, al festival de fin de año y año nuevo…

—Y a espiar a las chicas en el agua —acoto rápidamente Yuusuke que había escondido un alijo de sake como contrabando junto a su mochila.

Hikaru me jalo de la manga para que me sentase, por lo visto todos se habían animado ante lo dicho por mí y por Yuusuke. Sí hasta el profesor, Lara y la mayor de las Natsume bebían a gusto el sake de Yuusuke.

— ¿Era necesario recordarles que podían espiar chicas?

—Amor, te preocupas en exceso, nada malo pasara, lo prometo, nadie más te va a espiar.

—Espera… has dicho nadie más, eso quiere decir que tú… —no la dejé continuar, era obvio una de las cosas que planeaba.

Pero había muchas cosas que quería hacer junto a Hikaru y el resto del grupo, ya estábamos por llegar a la pensión, el camino se puso seriamente nevado desde hace una hora. En estos momentos al ver por la ventanilla puedo ver a lo lejos en donde debe de estar Highland completamente nevada y llena de idiotas.

—Hey Matt, sí Russel se supone que es del grupo ¿Por qué no ha venido?

—Su mami no me dejo traerlo —Yuusuke escupió el sake que estaba bebiendo en el momento — ¿Hablas en serio?

—Claro que te lo digo enserio, si ella misma me dijo que lo viste antes de enviarlo a clases…

—Hay que ver como son las cosas, hay familias…

Davide seguía hablando pero Hikaru pícaramente me susurro al oído.

—Davide es un gran ejemplo, recuerda que hace una semana su hermana quería ponerle una zanahoria de supositorio.

De no taparme la boca con las manos, la risa hubiese sido monumental, de solo pensar en la escena, y más encima que ella diga algo así.

— ¿Y tú con esa boquita comes?

—Y beso también Matty —ella me hacia trompitas con los labios.

—No has tomado sake verdad.

—Nya, claro que no, no soy buena con las bebidas fuertes, pero es el ambiente contagioso, tan divertido y lleno de ánimos… pues…

—Vamos que no tiene nada de malo, estas rodeada con tus amigos en un viaje, aprovecha diviértete, compra las baratijas que quieras y atesora los recuerdos del viaje.

~O~

Demonios, el viaje en la ultima parte fue un tanto movido debido a lo accidentado del camino, pero al finalizar eso, logramos dar con la villa tan oculta como una aldea ninja, era como mirar un libro, pero en alta definición, los trajes, las estructuras, el modo de ser de estas personas, es como si un trozo del Japón feudal hubiese sido arrancado y transportado a estas montañas.

Sé que esto parece mentira, y que todos los asombramos de lo sucedido, pero curiosamente nos sentíamos a gusto, parecía un gran lugar para vacacionar.

El orden de las habitaciones fue: Yuusuke y Davide en una; luego el profesor Jones; Aya, Maya, Lucy, Karen y Moe en la más grande, y para finalizar Lara, esto evitaba que cualquiera fuese a dar un paseo nocturno.

Claro… eso pasa por no prever las situaciones, ya que gracias a eso, Hikaru y yo estamos en nuestra propia suite, estoy relajado en el agua caliente mientras ella se acerca tímidamente con una toalla en la cabeza y otra cubriéndole totalmente el cuerpo.

—Matt… espero que no te decepciones —ella pícaramente sonrió a la vez que se quitaba las toallas, tenia su melena revuelta adornada por dos ojeras de color negro en puntas, una cola felina del mismo tono, y un bikini verde esmeralda que adornaba el resto del cuerpo.

—Claro que no, es más de lo que esperaba, creí que vendrías con el traje de baño del colegio.

—También lo traje, pero quería ver la cara que ponías… a todo esto, se supone que uno en las termas se baña sin ropa, y tú ni te has inmutado al verme con esto.

Le di un sorbo a mi bebida que estaba fresca a un costado de la construcción.

—Eso es porque estaba casi seguro de que no te atreverías a bañarte conmigo sin ropa.

— ¿Casi seguro?

—Solo un idiota estaría completamente seguro de algo.

— ¿En serio?

—Absolutamente

Luego de eso ella se puso a reír conmigo de lo dicho, le causaba gracia lo ocurrido, y alegría el poder estar juntos, se sentó a mi lado, acurrucándose en mi hombro y sacándome en cara de ¿Por qué usaba bermudas en un onsen? Como me dijo que se llamaban las termas japonesas… solo le respondí que fue por el mismo motivo que sabia que ella usaría algún traje de baño aquí, a lo que ella me respondió con un suave ronroneo.

~O~

Demonios, no hay mucho que hacer sin los chicos por aquí, Davide se ha ido con Lucy al pueblo, Aya y Maya detrás de ellos, para espiarlos y cuidar de su hermano menor, no me llevo tan bien como Matt con el profesor Jones y para que hablar de su asistenta —Di un largo sorbo a la botella de sake—, Y para que hablar de las del consejo estudiantil, se han quedado dormidas nada más desempacar.

Pero la verdad el alcohol y la soledad del momento no me lo estaban pasando tan bien, todos los demás podían estar con alguien y yo en estos momentos simplemente no tenia a nadie especial, extraño el clima de la toscana y el meterme a hurtadillas a las bodegas por un buen mosto, adoro el suave y cálido viento, pero más que nada extraño a la querida Tessa Testarossa.

Hasta que simplemente no pude sostenerme más y caí rendido en el cuarto, no tenía más energías o deseos de quedarme despierto, pero por un momento todo se sintió tranquilo.

Pero al recomponerme y mirar el reloj vi que solo había pasado una hora desde que todos se fueron a hacer cosas, pero escuché cosas en el pasillo.

— ¿Y que hacías ahí?

—Nada, solo me pareció algo nuevo.

— ¿Sí?

—Sí, ya sabes, Yuusuke es bastante activo, siempre va de un lado para el otro con Hawkins.

—Sí, lo sé bien, Davide es igual —esas voces las conocía, eran Aya y Karen… y hablaban de mí. Me pregunto que se traen entre manos.

Nada más esperar a que se alejasen un poco más y abrí la puerta corrediza de madera y papel, vi para ambos lados y seguí el culo de la pelirroja, la pensión milagrosamente estaba para nosotros solos, un soborno por parte de Matt y desviación de llamadas y destinos por mi parte hiso que este magnifico lugar quedase solo para nuestro reducido grupo, por lo tanto no son muchas las personas que se pasean de un lado al otro.

Las seguí hasta que entraron al área femenina de las termas, pero antes de eso decidieron asaltar la cocina como la caja de botellas de sake.

Esto no se podía quedar así, sin los demás por aquí, espiarlas era lo más divertido que podía hacer… pero que estoy diciendo: son dos chicas, guapas, por las cuales casi todos babean en la escuela, con unas tetas enormes, con o sin esos dos debía de espiarlas, por mi deber de espía industrial del grupo Skyhawk y por mi honor de macho, ahora a ir por un micrófono y mi equipo de espionaje a prueba de agua. Aunque puede que sea un poco difícil, la cabeza sigue dándome vueltas.

—Diario de espionaje de Yuusuke 6:05 PM.

Tras haber despertado de la siesta causada por la fatiga del viaje y botella y media botella de sake, me entere de la existencia de dos objetivos de espionaje, ellas me estuvieron espiando mientras yo inconscientemente descansaba.

Los individuos en cuestión seria Natsume Aya y Kousuki Karen, la primera es hermana de un camarada de guerra, la segunda es la segunda al mando del entramado escolar de Highland, quienes se han unido recientemente, quizás buscando solo una excusa para ir a bañarse, o tal vez planean conspirar en mi contra.

Con el objeto de recabar mayor información me situé lo más cerca posible de ellas, infiltrándome en el área masculina de las termas con un micrófono direccional, de algún modo había sido más rápido que ellas al situarme dentro del agua caliente, ya que cuando tenia todo dispuesto y preparado, ellas apenas estaban entrando al agua, lo cual pude registrar perfectamente con el micrófono.

—Ji, ji. Senpai, pero que pechos tan grandes tienes —hubo una pausa en la cual solo se escuchaba el ruido del agua —, ¡Kyaaa! Pero que haces Senpai.

—Karen, tú diciéndome eso, cuando para una miembro del consejo estudiantil tener unos pechos tan grandes debería de ser ilegal.

—No, por favor, así no… duele… y no tengo la culpa, solo los tengo así.

—Vaya, Karen, lo que has dicho —otra pausa, por lo visto cada vez que se quedan calladas algo raro pasa… algo que cualquiera desearía pagar por ver —, no, por favor, de…detente.

—Pero si no te he vuelto a apretar tan fuerte, solo han sido masajes suaves —demonios, esto es algo demasiado bueno como para ser cierto. Lo más probable es que solo sea una trampa para atraer mi atención y capturarme.

Había olvidado traer un instrumento de visión, fuese una cámara de fibra óptica o un simple periscopio… solo hay algo que podía hacer.

Y la respuesta era más que obvia, subir por la barrera lo suficiente como para ver sin ser visto, sería una gran ventaja estar espiando desde el techo, pero por desgracia no tenía ni binoculares para tener una mejor visión de ellas y una escalera para llegar ahí.

Así que tuve que dejar el micrófono direccional en una parte seca y alta y buscar el modo de sujetarme a la barrera de madera que dividía ambas secciones, lo peor de todo esto era que incluso sin el micrófono podía escucharlas, o más bien. Escuchar como Karen gemía a causa del castigo disciplinario que le imponía Aya.

Solo con la fuerza de las manos había sido capaz de recorrer hasta la mitad de la barrera, tratando de estar a una distancia media, en la cual fuese difícil reconocerme y que a la vez pudiese ver y escuchar con pocos problemas.

—Kyaaa, Karen te estas aprovechando.

—Diciéndome cosas sobre mi pecho, cuando las tuyas con incluso más grandes.

—Espera por favor, ¡no aprietes tan fuerte!

Pero a causa de ese comentario y de mi imaginación perdí el control y caí al agua, por desgracia a la parte de las chicas.

Por necesidad debía salir del agua, si no me ahogaría, por otro lado, al salir de aquí ellas de seguro me molerían a golpes… ¿Qué haría el "Big Boss" en una situación así?

La verdad no estaba seguro de lo que Matt haría, pero se bien que ante una situación jamás huiría, así que me incorporaría y daría lucha de ser necesario.

—Yuusuke-kun ¿nos acompañas?

Estaba rodeado, pero no precisamente de enemigos, al igual que Davide en ciertos momentos, estaba sumergido entre los valles de la felicidad, estaba hasta el cuello de ellos. Esta sí era una trampa, ya que la tentación de escapar era grande, pero no deseaba huir, o más bien mi cuerpo no me dejaba.

Lo siguiente era demasiado placentero, pero también algo difuso de ver con claridad, ya que estaba intoxicado, tanto con el sabor del sake, el vapor del agua caliente y el calor de ambas féminas. Que más podría pedir… bueno, esto no era tanto, no he podido pasar más debajo de aquellos valles, y de las caricias que ella se dejaban dar y daban también… sus besos quemaban y sentía que se marcaban en mi piel.

—Esto es sin dudas… maravilloso —no pude resistir más, de seguro de estar en otro lugar, que no fuese tan caluroso, ni cebado de alcohol, comida y bellos cuerpos… podría haber resistido más.

Me costo poder reaccionar y abrir los ojos, pero la alarma del reloj lo pudo hacer, al ver la hora eran las 7:00 PM, dando un vistazo al área vi que estaba en la sala de estar, pero algo estaba mal en esto. Una corriente de aire circulaba por todos lados, y no podía mover las manos.

— ¡¿Pero qué demonios es esto?! —logre ponerme de pie y ver que era lo que pasaba, estaba desnudo y amarrado, pero lo que más me alarmo era que en la ingle tenía un mensaje, me costó un poco leerlo pero era claro "este pervertido entro a las termas femeninas, firmado por Karen y Aya"

Pero eso no era lo peor del asunto, en mi pecho escribieron también, me di cuenta de eso cuando me vi al espejo "PD: Yuusuke, el mensaje lo pegamos con cera depilatoria".

Estaba jodido, realmente jodido.

—Yuusuke Hikari-Ryuu, con que has pasado la tarde con mi hermana pequeña verdad —mierda, esto si era grave, Maya me había visto, sabía donde estuve y de seguro pensaba en aumentar mi castigo.

No tenia donde huir y como escapar… si el "Big Boss" estuviese en la misma situación ¿se habría rendido?

—Maya, por favor, espera no seas tan drástica —pero parecía que ella no escuchaba razones —, Ma…!MAYAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

~O~

Se que no esta bien, con Davide llegamos a la misma conclusión, no podían hacerle eso al pobre de Yuusuke… pero por otro lado, la evidencia lo dice, y no hay manga o anime donde el pervertido que invade los baños femeninos salga ileso.

—Matt ¿en que piensas?

—En lo que le paso a Yuusuke, de seguro lo dejaron tan afeitado como un muñeco Ken y por poco casi tan plano como uno.

—Pobre, después de que Maya lo depilo se desmayo.

—Nadie lo culparía.

Pero aparte de ese incidente el resto del viaje fue tranquilo, hicimos guerras de almohadas de una habitación a otra, cacería de objetos evitando que Lara y el profesor Jones nos viesen y atrapasen. Disfrute cada baño junto a Hikaru y sus bañadores, y por supuesto. Cada día era una fiesta, y el 31 de Diciembre el espectáculo de fuegos artificiales fue genial, puede que no haya sido masivo, o que durase tanto, pero el estar con todos mis amigos ahí, y el tener a Hikaru a mi lado hacia de esta celebración simplemente mágica.

Era de noche, en unos días más tendríamos que volver a colocarnos el uniforme escolar y "volver a la rutina", el autobús se había detenido a las puertas de Highland. Pero una sonrisa se dibujaba en mi cara al ver que la actriz del nuevo acto nos esperaba, con su largo y plateado cabello.

—Yuusuke, mira por la ventana. Alguien te esta esperando.

Tres, dos, uno…

—Matt, esto es una broma, un espejismo… no, no puede ser real.

—Lo es, y no creas que fue fácil —la chica se había dado cuenta de nuestra presencia, y no pudo esperar a que los demás bajasen.

Ella subió al autobús y corrió donde Yuusuke, abrazándolo del mismo modo que los amantes que se reencuentran después de años de ausencia.

—Caro Yuusuke, finalmente siamo.

"Querido Yuusuke, al fin nos vemos", espero querido amigo, que la sorpresa sea de tu agrado.