Futuro
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Día tres de la Zutara Week.
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Pain
A sus cuarenta y tantos años, aquel dolor debía ser... de una forma u otra... soportable.
Pero no podía.
Respiró profundamente, y gritó.
Una mano se cerró en torno a la de ella.
Las gotas de sudor perlaban su frente. Pero unos ojos dorados le inyectaron coraje.
— Vamos amor... Solo un poco más... — Escuchó del dueño de aquellos ojos.
Un último grito lleno la habitación, un grito más fuerte que todos los anteriores.
Katara sonrió, muy cansada. Su último hijo le gritaba al mundo que estaba vivo.
— ¡Felicidades! Es una niña. — anunció una voz. Y después de un minuto, un pequeño bulto descansaba en el pecho de la madre.
— Quiero... — el agotamiento menguaba su voz, y su interlocutor tuvo que acercarse para escucharla:
— Quiero... quiero... — y mientras ella intentaba hablar, el hombre de ojos dorados la tomo de las manos.
— Basta... descansa. Hablaremos después. — dijo, y beso las manos de la mujer.
— No... Quiero que lleve el nombre de tu madre. — Y tras decir esas palabras, Katara fue vencida por el sueño.
Por las mejillas del hombre rodaron lágrimas, besó las manos de la mujer y tomo al pequeño paquete que era su hija.
— Así que... Bienvenida al mundo, mi pequeña Ursa.
Al conocer el tema de hoy tuve la imperiosa necesidad de que fuera algo relacionado al ataque de Azula a Katara... ¿recuerdan? ¿Cuando Zuko se interpone en el camino del rayo que iba dirigido a la maestra agua? No se... me rondaba la idea de cambiar un poco la historia y que Zuko hubiera muerto... y hubiera muerto por ella, por salvarla. Y eso habría evitado que acabara casándose con Aang.
Tal vez luego desarrolle la idea, y por ahora esto me gusta más.
