*-* Hola mis chicas, perdón por la demora pero es que mi cabeza estaba fatal por estos días, ademas que tuve visitas inesperadas en casa que no dejaban hacer nada, en fin ya esta acá el capitulo.
Antes que nada FELIZ DIA DEL AMOR Y LA AMISTAD O DE SAN VALENTIN, para todas espero que haya sido un dia muy lindo para cada una de uds, aca no se celebra aun. A mi me toca esperar hasta septiembre, sin embargo FELIZ DIA atrasado para todas
Muchas gracias por todos los comentarios del capitulo pasado los leí todos y cada uno de ellos, me alegro que les guste como va la historia, sin embargo creo que no le quedan mas de diez capítulos, mas o menos, bueno despues de los anuncios parroquiales, informarles que este capitulo como los anteriores debo agradecer a mi super beta Criss, hay que agradecerle a ella que es quien me saca de mis momentos de muerte mental para que siga escribiendo y da muy buenas ideas a la historia asi que unos aplausos para mi mensis.
Bueno como siempre chicas muchas gracias a los anonimos que tb leen en un rincon que son muchos, gracias como siempre a nydia, CRIS, Nlle Rose Pttinson B, lilium1992, NATII, milagros, dassha, Criiss (Beta - Mensis), natalia_edward rob, s_mile, nson, marcia, Karla, barbarita512, Andrea_Rot, Belenrobsten, LOQUIBELL, ... , aleshita-luvs-paramore, ana_lia, dracullen y anonimo.
De Fanfiction gracias a sophia18, liebende Lesung y diana.
Gracias por sus comentarios, criticas y demas significan mucho para mi, sin mas las dejo con Bella*-*
Capitulo 24 - Palabras
Bella POV
Lo amaba, era eso. Todas aquellas increíbles y nuevas sensaciones que estaban presentes en mi cuerpo y en mi corazón no podrían tener otro nombre que el amor, era algo tan nuevo e inesperado pero lo era y ahora estaba segura, pero eso no fue lo mejor de la noche, lo mejor había sido que el sentimiento era reciproco Edward me amaba tanto como yo a el, y eso podría hacer suspirar hasta la persona más insensible del planeta, en cuanto lo digo quise hacer un baile de victoria, o tal vez desmayarme, pero cualquiera de esas dos ideas resultarían un poco absurdas e imposibles si consideramos el hecho que estaba sumida en unos de los mayores placeres que podía haber experimentado.
Como siempre Edward, fue tierno, paciente y complaciente. Esta vez mis manos parecían tener vida propia y no fueron tímidas en ningún momento, me sentí mas atrevida y me encantaba que a Edward le gustara, cada gesto y cada caricia expresaba nuestros sentimientos.
Pero no todo el día había sido lleno de paz y tranquilidad, en realidad habíamos empezado con pie izquierdo la jornada, por fin había conocido a la misteriosa mujer que le había destrozado la vida a Edward, era alta, rubia y de ojos verdes y a distancia pude comprobar que se creía superior a cualquiera en ese lugar y en el mundo entero.
A mí no importaba nada, el día anterior había resuelto dejar atrás mi pasado, renovarme pero sobre todo confiar en mi relación con Edward y confiar en él. Ese fue mi aliciente para no dejarme caer con cada uno de los insultos que salían de la boca de esa mujer, ella no era nadie para insultarme, no era mejor que yo y definitivamente ya no era nadie en la vida de Edward.
Un suave tintineo me saco de mis pensamientos y dirigí mi mirada al origen de tal sonido y recordé que había dejado la cafetera encendida, la apague y seguí con mi idea inicial que era preparar un desayuno para Edward, llevar a cabo mis planes me tomo cerca de veinte minutos, tiempo exacto que demoro en salir del cuarto perfectamente arreglado y luciendo como un modelo de catalogo Edward, mi novio, quien por cierto había dicho que me amaba, eso me hizo sonreír y como si fuera algo contagioso una sonrisa de iguales dimensiones se plasmo en se rostro.
-Buenos Días-dijo tomando mi cintura y acercándome a él-Esa camisa es mía-me dio un beso.
-Buenos Días también y si pero la encontré por ahí tirada, así que ya sabes lo que dicen si lo encuentras te lo quedas-ahora fui yo quien lo beso.
-¿Te dije que te amo?-yo negué-¿No lo hice?-volví a negar, ahora mis manos acariciaban suavemente su cabello-Vaya pues que mal novio soy, pero te lo digo otra vez-mis ojos estaba clavados en los suyos-Te Amo.
-Yo también te amo-y lo bese, era como un efecto que ocasionaban esas dos palabras en mi, fue un beso lento, un beso de confirmación, no era un arranque pasional, ni una liberación de hormonas o algo así, era una constatación de un hecho, nos amábamos-Te hice el desayuno-mi voz salió un poco ahogada y sentí que mi rostro se teñía de un rojo intenso.
-¿Me hiciste un desayuno?-pregunto algo sorprendido.
-Si tienes que ir a trabajar, no pretenderás irte sin comer nada-no pregunte lo afirmo.
-Es la primera vez que desayunare antes de ir a trabajar-mi cara parecía tener un ¿QUE?-Si como vez yo vivo solo, así que casi nunca tenía tiempo para desayunar-vaya ósea que mi sorpresa había sido innecesaria, pero casi siempre desayunábamos juntos, bueno no tan temprano como hoy, pero si lo habíamos hecho, por lo menos desde que estábamos juntos.
-Oh, bueno por lo menos podrías tomarte el café-dije tratando de no comprometerlo.
-¿El café? Estás loca si crees que voy dejar este manjar servido-dijo con una sonrisa-No quiero solo el café quiero todo-me dio un beso rápido y se sentó-No pretenderás que desayune solo-comento al ver que yo seguía en pie.
-No, para nada-tome asiento frente a él y entre risas y viejas anécdotas desayunamos, sin embargo la alegría no duro mucho, su teléfono sonó indicando que tenía una llamada.
-Buenos días Hale ¿a qué debo la desgracia de su llamada?-contesto su teléfono con una sonrisa en su rostro, era Jasper quien lo llamaba. Como ya había terminado de desayunar recogí los platos y los lleve al lava-vajillas, pero Edward empezó a caminar tras de mi hablando con Jasper-¿Mi hermana se quedo en tu casa?-me encogí ante el fuerte tono de Edward, yo sabía que Alice no había venido a dormir-Hale, mi hermana tiene dieciocho años ¿lo sabes?-guardo silencio y empezó apretar con sus dedos el puente de su nariz, su genio se estaba saliendo de control-¿A qué llamaste?...Si ya voy para allá, gracias y dile a Alice que la necesito que me llame en quince minutos-corto sin despedirse.
-Edward-trate de hablar sabía que estaba un poco molesto.
-Alice se quedo a dormir en casa de Jasper-yo guarde silencio-¿lo sabías?
-No técnicamente, es decir, yo me lo suponía -empecé a balbucear.
-No importa, amor me voy, ahora viene Alice para hacerte compañía-no alcance a protestar ya que me beso sin darme tregua-Te amo.
Y se fue.
Bufe, ahora creía que era una niña chiquita que necesitaba niñera, resople unos momentos más y al darme cuenta que nadie me estaba viendo o escuchando, termine de poner los platos en el lava-vajillas, arregle un poco la cocina y decidí darme un baño.
Estaba totalmente relajada en la tina cuando escuche una voz demasiado familiar para mi gusto.
-¿Bella?-había llegado mi niñera, digo mi cuñada y era una señal que mi baño había acabado.
-Ya salgo Alice-grite y tome una toalla y salí corriendo del baño procurando no caerme en mi intento.
-¿Donde estas?-cuando me vio sonrió-Hola ¿Estas lista?
-¿Para qué?
-¡Tenemos un día de tour por Nueva York!-yo no tenía ni la menor idea de lo que eso significaba.
Media hora después estábamos caminando por una concurrida avenida de lo que parecía ser el centro de la ciudad, custodiadas por dos hombres que no conocía y que de una u otra forma me estaban haciendo sentir incomoda.
-¿Que te pasa Bella?-yo seguía mirando hacia atrás- ¿Bella?
-Alice, ¿Quienes son esos hombres?
-¿Cuales?-dijo mirando hacia el mismo punto que yo lo estaba haciendo-Ah ellos, son del equipo de seguridad el rubio me cubre a mí y el moreno a ti.
-¿A mí?-pregunte un tanto escéptica
-Claro, ahora eres la novia de mi hermano-yo la mire aun sin entender-Bella, mi hermano lo envió para que esté al tanto de tu seguridad.
-Vaya-era demasiado, pero Alice no tenía la culpa, le diría a Edward, yo no quería tener a un gorila cuidando cada uno de mis pasos.
-Llegamos-hablo una muy emocionada Alice, frente a un enorme auto bus azul, que tenía en sus costados los lugares más emblemáticos de Nueva York.
-¿Vamos a subirnos en eso?-no me gustaba la idea, suspire y observe a Alice que sentía vigorosamente.
-Claro que si Bells, nos vamos de Tour por la ciudad.
No me dejo refutar nada, a los pocos segundos estaba sentada en la parte superior del bus con un ridículo sombrero que hacia alusión a la estatua de la libertad, con tres mapas que no entendí y rodeada de...ancianos...unos treinta de ellos. Trate de aligerar mi estado de ánimo, pero eso quedo en intentos cuando mi celular vibro para indicar que estaba recibiendo un sms.
"Isabella: Cuando la vida te ofrece un sueño que supera con creces cualquiera de tus expectativas no es razonable lamentarse de su conclusión"
No decía nada mas, el numero era desconocido y aunque intente regresar la llamada no funcionaba, volví a guardar mi teléfono en el bolso y seguí escuchando al guía que hablaba del puente de Brooklyn,Aliceconversaba con una pareja mayor que iba a nuestra derecha y yo seguía pensando en el mensaje recibido, seguro se habían equivocado, pero si así fuera decía Isabella, nadie acá me conocía y quienes me conocían no me decían Isabella, me decían Bella. Había pasado un poco más de media hora cuando mi teléfono volvió a vibrar.
"Isabella Swan: No podía concebir que un ángel fuera más hermoso"
Nuevamente un remitente desconocido, esto no me gustaba ya las frases eran bonitas, por no decir que hermosas, pero no me gustaba no saber quien las estaba enviando, observe nerviosa la pantalla del móvil como esperando a que me hablara.
-Bella, vamos-levante la mirada y me di cuenta que éramos las ultimas en el autobús.
-Lo siento-intente disculparme por mi momento de trance mental.
Bajamos del autobús y pude ver que ya era casi medio día. Edward me había dicho la noche anterior que lo llamara sobre esta hora para saber si almorzaríamos juntos, tome nuevamente mi móvil y marque el número de Edward. Mi primer intento fallo, el segundo también intente una tercera vez y cuando creí que también había sido perdido contesto.
-Hola amor, ¿como estas?-sonreí estúpidamente.
-Muy bien, ¿como empezaste tu día en el trabajo?
-Un poco estresante, amor no puedo hablar ahora, estoy de camino a una junta, hablamos más tarde, chao-y colgó y yo me quede en una pieza. ¿Que le estaba pasando a Edward?
Ya Bella contesto mi subconsciente, seguro esta ocupado no empieces a formar escenarios imposibles e ilógicos en tu cabeza.Tome un respiro y trate localizar a Alice, la ubique en la entrada de lo que parecía ser un restaurante, al entrar y encontrar una mesa le comente lo sucedió con Edward y extrañamente ella cambio de tema y no comento nada al respecto.
Al terminar el almuerzo mi móvil volvió a vibrar y casi me caigo de la silla cuando pude ver en la pantalla que era otro mensaje.
Isabella: Creo que en ti encontré mi marca personal de heroína.
Esto ya rayaba en lo extraño, la única persona que me podía enviar este tipo de mensajes era Edward, nadie más, o eso creía yo, me estaba impacientando.
-Alice, ¿tu le has dado mi numero a alguien?-abrió los ojos desmesuradamente.
-¿A quién? o mejor ¿Porque?
-Me están llegando uno mensajes bastante extraños-comente con el móvil en la mano.
-¿Mensajes malos?
-No precisamente, es decir, son lindos-las frases eran muy bonitas-pero no tienen remitente.
-¿En serio?-yo asentí-Ven enséñame-dijo extendiendo su mano sobre la mesa yo le pase mi móvil-Vaya, son lindos, mi hermano tiene competencia-dijo riendo.
-¿Competencia? ay Alice, por favor.
-Por favor ¿que? no me dijiste esta mañana que habías decidido dejar atrás las inseguridades-yo rodé los ojos- Si así hagas eso con los ojos, pues yo creo que es un admirador-dijo con una sonrisa que daba miedo.
-Yo creo que es Edward-tartamudeé.
-Yo no creo, hace un momento hable con Jasper-se sonrojo pero antes de que pudiera decirle algo ella siguió hablando-Y me dijo que mi hermano estaba en una junta con unos clientes que estaban a punto de cancelar un contrato con ellos-eso explicaba su comportamiento cuando lo llame-Así que no creo que tenga tiempo para eso, además, si fuera de él seria de su móvil. ¿No crees?
-Tienes razón-ahora me sentía peor-Pero y entonces ¿quien es?
-Pues ni idea, un admirador-dijo aplaudiendo.
-¿Un admirador?-asintió-Vamos Alice, seamos realistas y esto no tiene nada que ver con mi complejo de inferioridad ni algo así, es la realidad, yo no conozco a nadie más que a Edward, Jasper, Karen y tu-indique contando con mis dedos-ah y se me olvidaba Ross.
-¿Y si fue alguien con quien te cruzaste en estos días?
-Tendría que haberme presentado, ¿no te fijaste? dice Isabella
-Bella, no le des tantos rodeos ya verás que no es nada malo.
-Eso espero.
No me gustaba nada, ahora que había descartado por completo que fuera Edward el de los mensajes, empezaba a sentirme incomoda, no me gustaba estar recibiendo este tipo de anónimos y como si me estuvieran leyendo la mente mi teléfono indico un nuevo mensaje.
Isabella: Es un poco tarde para mí considerar de quien enamorarme.
Se me cayo la mandíbula literalmente, ya no escuchaba ni lo que Alice parloteaba, nada ahora si no sabía si reír tontamente porque eran palabras muy hermosas o asustarme.
Decidí dejar los dos pensamientos atrás y volver a guardar el móvil y seguir hablando con Alice y tratando de disfrutar el día. Alice por su parte me comento lo que había hecho la noche anterior, finalmente habían salido solo Jasper y ella y estaba encantada, cada que hablaba de el sonreía y sus ojos brillaban de una manera diferente pero muy conocida para mí, porque creía que así me veía cuando hablaba de Edward.
Y me gusto mucho que Alice se sintiera de esa forma, me dijo también que nada había pasado entre ellos, que ella había dormido en su cuarto y él en de invitados, que era un hombre muy respetuoso, pero que en conclusión le gustaba, o mejor se gustaban, tanto que esta noche volverían a salir.
Cuanto la tarde empezó a acabar y estábamos en una tienda con Alice, que parecía compradora compulsiva, no creo que una persona normal necesite tantos zapatos, vestidos y accesorios para el cabello, pero sin duda para Alice, entra mas comprara mejor.
Isabella: Eres la criatura más peligrosa que he conocido en mi vida, demasiado deseable para tu propio bien.
Empecé a mirar a mí alrededor y solo estaba Alice y los dos gorilas enviados por Edward, nadie más. No me gustaba esto. Y como si fuera poco el último mensaje casi hace que me desmaye de la impresión.
Isabella Swan: Ten en cuenta que el mundo exterior no me apetece sin ti.
-Alice! mira-dije enseñándole el mensaje.
-Jesús Bella, esto si esta raro-dijo al leer los dos últimos, esta vez había algo diferente podía responder el mensaje, así que lo hice.
¿Quien es? y ¿que quiere? Isabella S.
No tardo más de treinta segundos en llegar la respuesta.
Tu eso es lo que más quiero yo, veámonos esta noche.
¿Está loco?- esa fue mi respuesta.
Te invito a una cena, pequeña fiera, me encanto verte ayer, ¿Que dices?, ¿te espero en el Empire state Isabella?
Ya sabía quién era, eso era todo lo que necesitaba saber, no era nadie más que el imbécil abogado de Edward, ¿quien se creía?
Señor Dust ¿es usted?
No me decepcionas Isabella
Maldito bastardo-dije antes de teclear la respuesta.
Acepto esa cena- claro que la iba a aceptar, tenía que dejarle unos cuantos puntos claros al tarado ese, parece que no captaba indirectas.
Con mi rabia en el estado máximo le conté a Alice lo sucedido, aunque al principio se negó rotundamente y no le gustaba mi idea, al final acepto que era lo mejor, para que entendiera que yo no estaba interesada en él ni en nadie más. Sin embargo también pensé en Edward y sabia los celos que le cargaba al tipejo este, así que le envié un mensaje a el también, luego de que su móvil me enviara directo al contestador.
Hola amor, surgió un problema de último minuto, te cuento cuando regrese a casa, no te preocupes me llevo el gorila conmigo, te amo.
Cerré mi móvil y Alice dijo que me dejaba el auto luego de indicarme que había quedado de encontrarse con Jasper en un local cercano, con toda la rabia en mi cuerpo y acompañada por Ross y el gorila, llegue al empire state, era hermoso como todo lo de esta gran ciudad, pero esta vez no disfrutaba nada. Tome mi bolso y el gorila empezó a caminar tras de mí, tendría que hablar de esto con Edward, un señor en el lobby me indico que me esperaban y camine hacia un elevador, al abrirse las puertas pude observar y descubrir que ahí frente a una mesa que sin duda estaba lista para una cena.
Y allí estaba parado el hombre que desde lo conocí era mi martirio personal
*-*Chicas...nos vemos en el prox cap!*-*
